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Películas gratis y online: el mejor cine español

Por
Somos cine - Mi otro yo

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Sweet Home

Alicia ha preparado una sorpresa para su pareja, Simón: una cena de cumpleaños romántica en el apartamento de uno de los edificios semi abandonados que ella inspecciona como parte de su trabajo. El plan empieza de forma idílica, pero de pronto la pareja es testigo del asesinato del único inquilino del edificio, a manos de tres encapuchados. Cuando Alicia y Simón intentan escapar, descubren que están encerrados en el edificio. Todas las salidas están bloqueadas y los encapuchados tienen una nueva misión: no dejar ningún testigo vivo.

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Mi otro yo

Sophie Turner, de Juego de Tronos, es Fay, una joven que se extraña mucho cuando la gente empieza a mencionar conversaciones que sabe que no ha mantenido, o juran que le han visto cuando ella sabe que estaba en otro lugar. Y comienzan a pasar cosas más raras. Oye pasos apagados detrás de ella que van al mismo ritmo que los suyos y ve un atisbo de pelo rojo igual que el suyo que desaparece por una esquina. ¿Se lo está imaginando todo? Dirige Isabel Coixet y en el reparto internacional destacan actores como Jonathan Rhys Meyers, Leonor Watling y Geraldine Chaplin.

No recomendado para menores de 12 años Somos cine - Mi otro yo - Ver ahora
Transcripción completa

(Música dramática)

(Música de tensión)

(Grito)

(OFF) "Siempre has tenido pesadillas,

desde muy pequeña".

"Te despertabas gritando en tu cuna,

como si el mundo se hubiera acabado".

"Pero tu mundo apenas había empezado a acabarse

hasta el verano pasado".

"Hasta entonces habías tenido una infancia perfecta,

ni una sola preocupación".

"Ni una inquietud, nada que pudiera empañarla".

"¿Lo recuerdas?".

"¿Recuerdas cómo te sentías?".

"Mamá y papá tan enamorados,

tú, su adorada hija".

(Risas)

"Hasta aquel momento, en la terraza, cuando todo cambió,

cuando las manos de papá se pusieron a temblar

y dijo a plena luz del día: 'Qué extraño, está oscuro'".

"Aquel fue el final de tu infancia perfecta".

(Música dramática)

(Sirena)

Es esclerosis múltiple.

(OFF) "Es curioso,

el dolor me está haciendo fuerte,

pero a ti te está haciendo débil".

"He esperado tanto tiempo...".

"Pero el momento se acerca,

el momento de mi llegada".

(Michael Price BSO "Mi otro yo")

(Gritos)

(Gritos)

"Ya no hay nadie que pueda impedírmelo,

y tú desaparecerás,

y nadie lo sabrá".

(Timbre)

Hola, Fay. Gracias.

Perdón.

Buenas tardes. Buenas tardes.

Vamos, otra vez. Buenas tardes, John.

Buenas tardes, John.

Buenas tardes. Me alegro de veros.

Me encanta que os presentéis tantos

después de las pésimas audiciones, pero claro,

os saltaríais la clase de mates como fuera.

¿Qué? ¿Me equivoco?

Bien, sin más preámbulos.

"Macbeth"...

Drew Fraser.

(Aplausos)

Nuevo vecino.

Gracias.

Dan Jones.

Su sustituto.

Enhorabuena, Dan.

Gus Phillips.

Tú serás Duncan.

Peter Lane, serás Banquo.

Gracias.

Y ahora,

el personaje más importante de la tragedia escocesa.

¿Quién va a ser esa cruel, insidiosa,

y bella reina?

Fay Delussey, únete a nosotros.

Vamos, Fay, ven.

Su sustituta será Monica Meldrum.

Vale, Monica, se te permite sonreír.

Sara Simpson, Lady Macduff.

(Aplausos)

Vas a tener que ensayar con Drew todos los días.

Sabéis que paso. No te hagas la chula, Delussey.

Sabes por qué te han dado el papel, ¿verdad?

Ah... ¿Puro talento?

Y una mierda talento. Le das lástima, nada más.

Te han dado el papel de la pena.

A todo el mundo le das pena porque tu padre se está muriendo.

No le hagas caso a esa fracasada. Sí...

(Música de tensión)

¿Seguro que estás bien? Sí, sí, estoy bien.

¿Lo juras? De verdad.

Bueno, hasta mañana, chicas.

Adiós. Adiós.

Adiós, artista.

(Risas)

Tía buena.

(Michael Price BSO "Mi otro yo")

(Continúa la música)

(Grito)

Drew, qué susto.

Que cara de horror. No hagas eso.

Perdona.

Bonitas fotos.

Gracias.

Tengo que irme. Llego tarde. Vale.

Adiós.

(Música de tensión)

(Música dramática)

"Un hombre ha sido detenido en relación con el secuestro

y asesinato de una adolescente...". -Ey.

No te he oído entrar.

Hola.

Hay una niebla horrible.

Sí, ¿verdad?

Por eso se retrasará mamá.

Sí, seguro.

¿Qué tal el día?

Me han dado el papel principal en la obra.

Oh, qué bien.

Es estupendo.

Tu madre se alegrará.

"...la causa de la muerte

fue un fuerte golpe en la cabeza

hecho con un objeto contundente". -Oh.

"La víctima...". -Es terrible, ¿verdad?

No era mayor que tú.

Prométeme que tendrás cuidado, cariño.

Papá, no seas paranoico. Solo quiero que estés a salvo.

Bueno...

"...se trataba del hombre que vivía con su tía".

Eh.

Eh.

¿Qué te pasa?

No, no es nada, de verdad.

(Puerta)

Siempre puedes hablar conmigo.

¡No venía el autobús!

De momento no me voy a ir.

He tenido que venir a pie.

Y casi me pierdo.

¿Cómo estáis, cielos?

Pues bien, sí, estoy bien.

¿Fay? Estoy bien.

¿Y qué tal el colegio?

Cuéntaselo a mamá.

Cuéntaselo tú.

(Richard Hawley "You Haunt Me")

# Faces

# in the fog.

# Howl at the moon

# like a dog.

# And you...

# you haunt me.

# Oh, you...

# haunt me. #

(OFF) "No puedes esconderte de tus miedos,

por mucho que lo intentes".

"He esperado tanto tiempo...".

# And you...

# haunt me. #

"Tanto tiempo".

# You haunt me. #

(Móvil)

Buenos días, señora Brennan.

Buenos días, señora Delussey.

Fay. Hola.

¿Va todo bien?

Oh, sí, sí.

Qué maravillosa melena tiene. Oh.

Y pensar que yo tuve un pelo así.

(Ruido)

Oh, no, otra vez.

Siempre se estropea este.

No es de los pares. ¿Puede explicármelo?

Y los instalaron al mismo tiempo. Qué extraño.

Algún día alguien morirá.

Es un peligro.

Hablaré con el vago del propietario.

(Pitido)

No llegues tarde al colegio.

Oh, seguro que llega bien.

Sí, pero ayer hizo bien usando las escaleras.

Sus piernas son jóvenes.

Debe usarlas.

Ayer cogí el ascensor, señora Brennan.

No seas boba, ayer te vi bajando las escaleras.

Estoy segura.

No he usado las escaleras desde que nos mudamos aquí.

Adiós, señora Brennan.

Hasta luego.

(Michael Price BSO "Mi otro yo")

Adiós, cielo.

(Continúa la música)

"Siempre es más seguro ser lo que se mata

que tras esa muerte vivir...".

"Vivir dicha falsa".

Vale. Vale, para.

(CARRASPEA) No pasa nada.

Fay, necesito que te rejales, ¿vale?

Tú, respira hondo.

"Siempre es más seguro se lo que se mata,

que tras esa muerte... vivir dicha falsa".

¿Vale? Prueba otra vez.

"Siempre es más seguro ser lo que se mata,

que tras esa muerte vivir...".

"Dicha falsa".

"Vivir dicha falsa".

Lo siento, no puedo concentrarme.

Me lo sé, pero... (CARRASPEO)

Monica.

Oye, es el primer día de ensayo.

Quiero que seáis conscientes, es el primer día de ensayo.

Nadie va a criticaros, yo no voy a juzgaros

y nadie va a pagar.

Bien.

En la sala de profesores

hay un DVD del "Macbeth" de Roman Polanski.

Francesca Annis hace una gran interpretación.

Échale un vistazo, ¿vale?

¿Puedo ir a buscarlo? Sí.

Y relájate.

Mientras...

ah... sigamos.

Andrew, al escenario, por favor.

(Chirrido de columpio)

(Chirrido)

(Chirrido)

(Chirrido)

(Chirrido)

(Chirrido)

(Chirrido)

(Chirrido)

(Chirrido)

(Chirrido)

(Música de tensión)

(Ruido)

(Continúa la música)

(Ruido)

¿Hola?

(Chirrido)

¿Hay alguien aquí?

(Chirrido)

(Chirrido)

(Música de tensión)

¡Que alguien me ayude!

¡Que alguien me ayude!

¿Qué pasa? ¿Por qué gritabas?

Alguien me estaba persiguiendo. ¿Y quién era?

No lo sé. ¿Qué pasa aquí?

¿Quién jugaba con mis luces?

No he tocado sus luces. Alguien me perseguía.

¿Por qué? No lo sé, venía a por mí.

¿Seguro que no ha sido tu imaginación?

No ha sido mi imaginación. Alguien venía detrás de mí.

Vaya numerito, Fay.

¿Qué, el papel principal no es bastante protagonista?

Bueno, venga, ya os habéis divertido bastante.

A casa. Marchaos a casa.

Chicos, vámonos de aquí.

¿Cuándo ha dejado Monica en ensayo?

Salió después de ti. ¿Crees que ha sido ella?

(Michael Price BSO "Mi otro yo")

Vaya, Lady Macbeth,

sí que te has tomado el método en serio.

Déjame, Drew, no tiene gracia.

Monica Meldrum está totalmente decidida a volverme loca.

Sí, y por lo que parece lo está logrando.

Relájate. Perdona.

¿Te acompaño a casa?

Mi madre viene a recogerme.

(Claxon)

Pues entonces, nos vemos mañana.

Adiós. Adiós.

(Música dramática)

(Ópera)

¿Qué tal el colegio?

¿Cómo ha ido el ensayo?

Oh, genial.

Fue genial. He bordado el papel.

De hecho todo me va bien.

Demasiado bien para ser verdad.

Es como vivir en el paraíso.

(Continúa la música de ópera)

(Música dramática)

(Música suave de piano)

"Estoy aquí".

(Música de tensión)

(Ruido)

¿Quién tiene un cigarrillo para mí?

Permíteme un cigarrillo. -Anda ya.

(Música de tensión)

Supongamos que cinco y menos cuatro...

es igual a cuarenta y uno.

¿Quién sabe decirme el valor de esto?

¿Fay?

Fay Delussey.

Sí. ¿Qué?

Perdón.

Al mismo tiempo Lady Macbeth...

Cuando oyes que se acerca

tu plan empieza a fraguarse.

La mecánica empieza funcionar. Sí.

¿Lo probamos?

Bien.

"Mi querido amor, Duncan viene esta noche".

"¿Y cuándo se va?".

"Mañana, según su intención".

"Nunca verá el sol ese mañana".

Bien. No puedes olvidar...

Un kilo y medio.

No es posible.

Seguro que han manipulado la balanza para que vuelva.

Y no tendría que haberme pintado los labios.

Eso son al menos 30 gramos.

Vamos, he pasado un hambre de muerte toda la semana.

-Ya.

Gracias. Gracias, Mira.

Adiós, Fay. Adiós.

(Michael Price BSO "Mi otro yo")

¿Qué tal, Fay?

¿Lo han arreglado ya?

Creo que sí, acaba de subir.

Yo no me fiaría. Dijeron que tardaría unos días.

Coge este.

Oh, lo siento, muy tarde.

(Llanto de bebé)

Eh, no llores.

Eh, eh, eh. Vamos.

(Llanto)

(Pitido)

(Pitido)

(Ruido)

(Golpe)

(Música de tensión)

(Golpe)

(Golpe)

(Golpe)

Fay. Fay, eres tú.

Sí, señora Brennan, soy yo.

¿Qué eran esos ruidos?

Solo el ascensor.

No habrás subido por el malo, ¿verdad?

No, señora Brennan, he cogido el otro.

Buenas noches, señora Brennan.

Buenas noches.

Fay.

¿Ann? ¿Qué, cariño?

¿Era Fay la que acaba de entrar?

Me preocupa Fay.

Es una adolescente.

Necesita su espacio.

No le des tanta importancia.

¿No habías quedado para verte...

con tus amigas esta noche? Sí.

Pues vete.

Por favor, vete.

No tengo por qué ir.

Puedo quedarme aquí tan a gusto. Por favor, vete.

(Música dramática)

Perdona, no sabía que estabas.

Ya he terminado.

Ya estaba.

¿Vas a salir? Sí.

Sí, con las chicas.

Hay un poco... de lasaña en el horno.

(Michael Price BSO "Mi otro yo")

(Ladridos)

(Música dramática)

(Continúa la música)

¡Fay!

¡Fay!

¿Qué pasa? ¿Estás bien?

Sí, sí, estoy bien. ¿Qué hacías? ¿Estás bien?

Sí. Estaba... haciendo deberes.

Vale.

Vale.

Ven a sentarte conmigo.

¡Tienes que poner fin a esto de una vez!

¡Estabas a la vista de todo el mundo!

Adiós, papá. Adiós, cielo.

¿Dónde está mamá?

Se fue a trabajar hace mucho.

Pero si te he oído hablar con ella.

Estaba llorando. Era la radio.

Estaba puesta.

Ah.

Vale. Adiós.

Adiós.

(Michael Price BSO "Mi otro yo")

Hola. Hola.

¿Has estudiado tu texto? Casi todo. ¿Y tú?

Lo mismo. El final del segundo acto es imposible.

Dímelo a mí.

"No hay más que la imagen...".

"Y la daga...".

Espera, para.

Chicos, pero ¿qué es esto?

Fay, tienes que convencer a Macbeth.

Tienes que ser la mano que guíe la espada.

¿Entendéis lo que os digo?

Quiero que lo hagáis una vez más.

Monica, estate atenta.

Fay, desde arriba otra vez.

Buenos días, señora Brennan.

¿Qué?

¿Estás jugando conmigo?

¿Cómo?

Hace un minuto te he visto bajando por las escaleras.

No juegues conmigo.

Esto no es "Luz de gas".

¿Qué es...? Señora Brennan, acabo de salir de mi casa.

Ja.

Puede que sea vieja pero de aquí estoy muy bien.

Así que deja tus jueguecitos tontos para otro.

No sigas.

Espera. ¿Quién eres?

¿Por qué me haces esto?

¿Quién eres? ¿Por qué me haces esto?

(Risas)

¡Basta!

¿La has visto?

¿A quién?

A una chica como yo que salió. No ha salido nadie.

Tienes que haberla visto. Ha tenido que pasar por tu lado.

No ha salido nadie.

Señora, no era a mí a quien ha visto arriba.

Era otra. Claro que eras tú.

Jamás confundiría esa preciosa melena.

(Música de tensión)

¿De qué tienes clase ahora? De ciencias.

¿Qué diablos te has hecho en el pelo?

Oh, Dios mío, Fay. ¿Te has mirado al espejo?

La vi. Bueno, casi la pillo y la veo.

La señora Brennan habló con ella. Pensó que era yo.

¿Has visto a quién? Rebobina y empieza otra vez.

¿Quieres contarnos qué te pasa?

A mí. Alguien que se parece a mí.

Alguien... ¿Qué está pasando, Fay?

Alguien se pasa por mí

y me está volviendo completamente loca.

¿Y por qué iban a hacerlo? Y yo qué sé.

Es una especie de acoso... ¿No pensarás que es Monica?

...por todas partes. Me extraña que Monica pueda...

Fay, al despacho de la directora, por favor.

Fay. Fay, tu pelo. ¿Qué ha pasado?

Fay.

No te parece esto ya bastante difícil,

sin que te comportes como una lunática.

¿De verdad...

crees que es esto lo que necesita tu padre ahora mismo?

Oh, Fay, cuéntame lo que te ocurre.

Tal vez pueda ayudarte.

Hay alguien...

que está haciéndose pasar por mí.

Lo de la señora Brennan y el ascensor,

en el colegio la otra noche,

junto al coche en la calle.

Es como si tuviera a una gemela o algo así.

Sea quien sea es idéntica a mí.

Dios mío...

Mamá, me estás asustando.

Tuviste una gemela.

Una gemela idéntica.

Durante el embarazo surgieron complicaciones y yo...

la perdí.

Pero te tuvimos a ti.

¿Fue enterrada?

Sí.

En la iglesia de Saint Stephen.

Laila.

La llamamos Laila Delussey.

(Música dramática)

# The First Noel,

# the Angels did say.

# Was to certain poor shepherds

# in fields as they lay.

# In fields where they lay

# keeping their sheep.

# On a cold winter's night

# that was so deep.

# Noel, Noel,

# Noel, Noel. #

¡Tachán! Guau.

¿Te gusta?

Estás preciosa.

Te queda muy bien.

Qué mayor te has hecho.

Ven aquí, abrázame.

Solo es un corte de pelo, papá. Ven aquí.

Ven aquí. Ven aquí.

Oh, mi pequeña.

Quiero que... mi niña esté a salvo

y sea fuerte.

Todo irá bien si eres fuerte.

¿Sí?

Y no estés triste por mí.

Te hará débil.

No podré protegerte mucho más tiempo.

Papá, por favor.

Lo siento.

Me habría gustado

que no me hubierais ocultado lo de Laila.

Lo sé. Tu madre me ha contado lo disgustada que estás.

Lo siento.

Ojalá no hubiera muerto, papá.

Ojalá.

Ojalá.

(Michael Price BSO "Mi otro yo")

(Música de tensión)

Aquí está. Qué guay, Fay.

Cómo mola.

Qué glamuroso. Cambio de look.

Fay... Apenas te reconozco.

Está supercolgado contigo.

No sé yo.

"No es más que la imagen de tu espanto".

"No...".

"No es más que la imagen de tu espanto".

"La imagen de tu espanto...".

(Música dramática)

"La daga aérea que decías que te llevó a Duncan".

"Oh, estos ataques y rachas, impostores de terror,

convendrían a un cuento de viejas contado al amor de la lumbre".

"Oh, deshonra,

¿a qué vienen esas muecas?".

"Al final no ves más que un asiento".

(Música dramática)

¡Que os divirtáis!

Toma, este es el tuyo.

Gracias.

Cuidado, está caliente. Sí, ya.

¿Y qué?

¿Has sabido algo de tu gemela mala?

O sea, tu doble de la que hablabas.

Mierda. ¿Qué?

Mi madre me contó ayer

que tuve una gemela idéntica

que murió antes de que naciera yo.

Lo siento, yo no... No, tranquilo.

Pero se me hace raro y triste.

Ya, supongo.

Mi madre cree que la enfermedad

de mi padre me ha hecho recordar a mi gemela inconscientemente.

Ella cree que un dolor puede desatar otro.

Signifique lo que signifique.

Qué profundo.

Creo que ha leído demasiados libros de autoayuda.

No sé, ahora que lo he sabido...

siento que la echo de menos.

En realidad siempre la he echado de menos.

Solo que nunca he sabido

que era ella a quien echaba de menos.

No me gusta verte triste.

Lo sé.

(Música de tensión)

Odio la niebla. Es tan siniestra.

¿Tienes miedo?

Tranquilo, yo te protegeré.

Gracias, pero no necesito protección.

Vale.

Te has cambiado el pelo.

¿Y qué te parece?

No lo sé, pareces otra persona.

¿Y no te... gusta que parezca otra persona?

No, está bien.

Bueno, tengo que... Sí.

irme ya, así que...

¿Nos vemos mañana?

Ah... Sí, claro.

Genial.

Buenas noches.

(Música de tensión)

Ya he llegado.

¡No! ¡Por favor, no!

¿Papá? Fay...

¿Estás bien? Sí, estoy bien.

¿Qué ha pasado?

Debí quedarme dormido leyendo el libro o algo. No sé".

¿Te encuentras bien? Estoy bien, no te preocupes por mí.

Eso es, levántame.

Casi me provocas un infarto.

Eres muy joven para un infarto.

Toma. Gracias.

Fay...

No deberías mirar eso.

Dios mío. Déjala, Fay.

Fay...

Mi amor...

Fay.

(Música dramática)

Fay...

(Continúa la música)

(Ruido de motor)

Buenos días, Mike. Buenos días, Vincent.

¿Os estáis portando bien? Sí, señor.

Lo dudo.

Hola. Justo la chica que quería... Llego tarde.

Escucha, solo quería decirte

que he robado algunas horas de tus clases de lengua

para los ensayos.

¡Eh!

Ven aquí.

Esta mañana te saludé con la mano en el patio y me ignoraste.

¿Por qué no me saludaste?

¿Qué te pasa?

Esta mañana entré por la puerta de la calle.

No he estado en el patio.

Puede que fuera Monica.

No sé, es que anoche salí y tengo un poco de resaca.

Fallo mío.

Cuídate, Fay.

Miradme, soy Fay,

y voy a hacer lo que sea para llamar la atención.

¡Tú!

Has sido tú desde el principio.

¡Zorra!

¿Crees que puedes causarme esto?

¿Qué haces?

(Grito)

¡Dale fuerte, Fay!

¡Psicópata!

¡Quieta, Fay!

¡Vuelve a meterte conmigo y te juro que te mataré!

¡Por favor!

¡Fay, vamos, cálmate!

Coge la mochila.

Es una psicópata.

Monica Meldrum me está suplantando.

Está haciéndose pasar por mí.

¿Y por qué iba a querer hacer eso?

Porque me han dado el papel principal en la obra y lo quería.

Llegó a decirme que me lo habían dado

porque mi padre se moría.

¿Por qué iba Monica a decir algo...? Porque está loca.

No soy yo.

¿No lo ve? Es lo que ella quiere.

Pues si de verdad trata de suplantarte,

tú ignórala y ya se cansará.

¿Cómo puedo ignorarla?

Esta mañana entró por el patio

y un profesor la confundió conmigo.

A ver, Fay, lo otro no lo sé,

pero Monica no estuvo en el patio haciéndose pasar por ti.

Entró temprano por la puerta de la calle

para el consejo escolar. Yo puedo confirmarlo.

No me queda más remedio que llamar a tus padres.

Al menos de ahora en adelante podrá distinguirnos.

Hago lo que puedo, pero es una zona delicada.

Te va a quedar una buena cicatriz.

Eso espero.

¿Recuerdas cuando veníamos aquí?

Siempre me pedías un globo del Rey León.

Luego lo sujetabas dos minutos y... lo soltabas.

Me gustaba verlo alejarse volando.

Desearía que todo fuera como entonces.

Tú, yo...

tu padre.

Haría lo que fuera por ti, Fay. Lo que fuera.

Lo haría.

De verdad, lo haría. Entonces deja de verte con él.

¿Qué? No lo niegues, por favor.

Por eso tengo el papel principal.

No...

No, pues claro que no.

¿Cómo has podido, mamá?

Yo... Lo siento, de verdad.

No quería que pasara.

¿No me digas que no podrías haberlo evitado?

Estaba pasando una época difícil. ¿No podrías haber esperado?

(Música dramática)

Lo siento.

La vida no es siempre tan sencilla como se desea.

Tan sencilla como uno la haga.

Bien, le pondré fin.

Lo prometo.

(Llaman a la puerta)

Fay. ¿Sí?

Drew está aquí. Ha venido a saludarte.

Oh... ah... Dile que pase.

Hola.

Hola.

Quería... saber si estabas bien.

Oh, sí, bien.

¿Las has hecho tú?

Sí.

Son muy molonas.

¿Esas sois tu gemela y tú?

Qué cosa tan bonita.

¿Te duele?

Ah, no mucho.

Todos creen que estoy loca, ¿verdad?

No. No, qué va.

De hecho se piensan darte el premio a la adolescente menos loca del año.

Ah...

No sé, puede que lo esté.

Ya no sé qué creer.

Resulta que al final no era cosa de Monica.

Me han dicho que estuviste impresionante.

La próxima vez venderemos entradas y nos forraremos.

(Música suave de piano)

(Llanto)

(Continúa la música)

Cuando lleguemos ahí te echo una carrera.

Vale.

¡Corro fatal!

Ella dijo sí y él sí quiero.

Qué mal rollo.

Supongo que era una petición de matrimonio.

¿De verdad? Sí.

Creo que sí. Muy bien. Muy bien, Drew.

"Marjorie y Joe Lodge quemaban el muelle y el mar".

(Música de tensión)

(Cristales)

(Música dramática de piano)

Tranquila.

Tranquila, amor mío.

Mi niña.

Mi amor.

Oh...

Tranquila.

Baskin-Robbins fabricó una vez un helado con sabor a kétchup.

Es repugnante.

Y en Japón hay helados con sabor a gamba.

Y a algas. Horrible.

Horrible.

(Móvil)

Tenemos que estar preparados en cinco minutos.

(Michael Price BSO "Mi otro yo")

(Continúa la música)

Tranquila.

(Continúa la música)

(Continúa la música)

(Continúa la música)

(Cristales)

(Música de tensión)

Ven.

(Música de tensión)

Pillad una habitación.

La cosa no tiene buena pinta.

Espera, creo que...

(Sirena)

Disculpen.

Creo conocer este coche.

¿Qué pasa, Fay?

¿Puedo ayudarles?

Es el coche de Moffat. ¿Qué?

¿Conocen a John Moffat?

Es nuestro profesor de arte dramático.

Ha sido muy grave.

Está en el quirófano de la UCI del Saint Bernard.

¿Qué ha pasado? Apareció una chica,

lanzó una piedra contra el parabrisas,

se le fue el coche y se estrelló.

Pero no hemos encontrado rastro de nadie.

La chica que lo hizo ha desaparecido.

Mierda.

En el coche había otro ocupante, una mujer.

Los sanitarios la han enviado a casa

porque apenas tenía un rasguño.

(Música dramática)

Fay, ¿qué te pasa?

Ha sido mi gemela.

Ella tuvo que saber antes que yo

que mamá no le había puesto fin.

Fay, ¿de qué estás hablando?

¿Y si esa otra persona es como una prolongación de mí?

Tengo que irme.

(Música de tensión)

Mamá.

Me duele la cabeza, cielo.

Voy a dormir un poco.

Vale.

(Música dramática de piano)

Adiós, cielo. Me voy a trabajar.

Mamá.

¿Sí?

Mamá.

¿Sí?

¿Estás bien?

¿No vas al colegio?

No me encuentro muy bien. ¿Avisas de que estoy enferma?

Claro. Hasta la noche.

(Michael Price BSO "Mi otro yo")

(Continúa la música)

(Pitidos)

(Música de tensión)

(Continúa la música)

(Chirrido de columpio)

(Chirrido)

(Chirrido)

(Graznido)

Lo retomaremos donde lo dejamos ayer, ¿de acuerdo?

Primer acto, escena seis.

Si os acordáis... -Gracias por la foto.

No sé cómo lo hiciste, pero estás muy sexi.

La que metiste en mi taquilla.

-...Lady Macbeth y Duncan.

Macbeth y Lady Macbeth, es para hoy. Gracias.

Bien. Al principio de la página 36.

Y, Fay, si pudieras hacer

los pareados con el ritmo de ayer, sería fantástico.

Debe de referirse a Monica, yo no vine ayer.

Yo estaba enferma.

Mi madre llamó para avisar.

Sí, recibimos la llamada, pero estuviste aquí.

Hicimos el primer acto entero.

Estaba en casa enferma.

Fay, estoy teniendo mucha paciencia contigo.

Pero ya estoy harta de tus numeritos.

Yo no estuve ayer aquí.

Déjalo ya, Fay. Todos estuvimos ayer aquí.

Todos te vimos.

Sí, es verdad, todos te vimos.

Bien, gracias, señoritas.

Y ahora, por favor, al escenario.

Fay. Fay.

Psicótica...

-¡Fay!

(Música dramática)

(Graznidos)

Ahí está.

Hola, nena. ¿Continuamos donde lo dejamos ayer?

Déjame en paz.

Ayer no decías eso. ¡Apártate!

¡Aleja esas manos de mí! ¡Vaya!

Parece que la nenita hoy no va en serio.

-Madre mía, cómo se ha puesto.

(Claxon)

(Puerta)

Eh.

Eh, eh, eh, eh, eh...

¿Qué te pasa, cariño? ¿Qué te pasa?

Estoy perdiendo el juicio. Me estoy volviendo loca.

Cariño, no estás perdiendo el juicio.

Sí, tú no lo entiendes. Me estoy volviendo loca.

Para ya.

Para y escúchame.

No estás perdiendo el juicio.

¿Vale?

Tienes razón.

Lo que crees que ves, lo ves.

Es Laila.

Yo también la veo. Siempre la he visto.

¿Cómo puede ser?

Oh, mi amor...

(OFF) "Encontraron inconsciente a tu madre

en el paso subterráneo de White Cross".

"Sangrando...".

"Desprendimiento prematuro de placenta".

"Al parece algo bastante común

y que debió detectarse en las ecografías".

Fui...

rápidamente del trabajo al hospital y ella ya estaba en el quirófano.

"Me dijeron que solo una de vosotras podía sobrevivir".

"Tuvieron que intervenirla de urgencia y entonces...

tuve que firmar

"unos papeles permitiendo que dejaran morir a una de las dos".

"Me dijeron que si no los firmaba podía perderos a las tres".

"Y por supuesto firmé".

Parecía un trueque viable,

una vida para salvar a la otra

y la de Ann.

(Música dramática)

"Era preciosa".

Como tú.

Era igual que tú.

"La criatura más perfecta que había visto en mi vida".

"Solo que estaba muerta".

Jamás le conté a tu madre

"que había firmado los papeles de su ejecución".

"No podía decírselo".

"Era una culpa con la que debía cargar yo solo".

Papá...

Y...

ella sigue aquí,

"mi hija fantasma,"

conmigo,

"reclamándome la deuda que tengo con ella".

Al principio pensé que solo era una visión,

pero me equivocaba.

Siempre ha estado aquí,

"en las sombras".

Es tan real como pueda serlo un espectro.

¿Y dónde está ahora?

No... ¿Dónde? Necesito verla.

No debes verla. Es peligroso.

Tú no lo entiendes. ¡Fay! Yo soy...

Yo quiero verla. No debes verla.

Yo ya no soy suficiente para ella.

Quiere tu vida.

¿Es que no lo entiendes?

No debes mirarla, Fay.

Si no la miras no podrá hacerte daño.

Solo así podría apoderarse de ti.

"Prométemelo, Fay".

Lo sé.

Puedo impedírselo, papá.

Sé dónde va a estar.

¡Fay!

¡Fay!

¡Fay, espera!

(Música de tensión)

Estoy aquí.

Estoy aquí.

Sé que tú también estás.

Siento que tú murieras y yo viviera.

Ojalá también vivieras.

Pero tienes que dejar de castigarnos.

Papá no tuvo la culpa.

¿Dónde estás?

Mírame, Fay.

Vamos, mírame.

Sé que no puedes resistirte.

Tienes que dejarnos en paz, Laila.

Jamás.

(Música de tensión)

Mírame, Fay.

Mírame, Fay.

Mírame.

(Sirenas)

(Música dramática)

Decía que tenía mucha prisa

y él, claro, no quería bajar por las escaleras.

Le dije que el ascensor estaba estropeado.

Pero él no me escuchó. Le dije que cogiera el de los pares.

Ese sí que ha funcionado siempre.

Se lo he dicho mil veces al vago del propietario.

Sabía...

(OFF) "¡Fay!".

"¡Fay, espera!".

"¡Espérame!".

"¡Fay!".

Hola. Hola.

¿Estás bien?

Sí, estoy bien.

Lo siento,

no haber estado a tu lado. Oye, olvídalo.

Tenía la cabeza echa un lío con todo lo de mi padre.

Claro.

Aun así lo siento.

(Murmullos)

(Risas)

(Música dramática)

Nos vemos entre bastidores.

(Continúa la música)

Tu padre estaría orgulloso de ti.

¿Preparada?

Estoy preparada.

(OFF) "Desaparecerás y nadie lo sabrá".

(Richard Hawley "You Haunt Me")

# Faces

# in the fog.

# Howl at the moon

# like a dog.

# And you...

# you haunt me.

# Oh, you...

# haunt me.

# Cracks in the mirror

# on the wall.

# Dust clings to light

Somos cine - Mi otro yo - Ver ahora

Cuando dejes de quererme

Laura vive en Buenos Aires con su padrastro Fredo. Siendo tan sólo una niña, ella y su madre se marchan del País Vasco, tras supuestamente ser abandonadas por su padre. Con esa historia zanjada, un día recibe una llamada desde España: el cuerpo de su padre acaba de ser encontrado bajo tierra en un bosque cercano.

No recomendado para menores de 12 años Somos cine - Cuando dejes de quererme - Ver ahora
Transcripción completa

(Sirenas de policía de fondo)

(Puerta)

¡Enfermera!

¡Enfermera! ¿Hay alguien? ¡Enfermera!

(Música melancólica)

¡Enfermera!

(Música melancólica)

Permiso.

Lo siento, hija...

El hecho de que el Señor lo reciba en sus brazos...

debe servirte de alivio.

No quiero parecer brusca,

pero debemos ocuparnos de los necesitados.

Hay quien no tiene con qué vestirse.

Sí, sí, claro...

Gracias.

Perdón.

-¿Sí? -Uno nunca sabe si se olvida algo.

Claro, claro.

Gracias, hija.

Y que Dios te bendiga.

(Megafonía de hospital)

(Música melancólica)

Hola, bichita.

Espero hayas encontrado la carta del abrigo.

Le di otra copia al escribano.

Pero sabés lo mucho que se alargan los testamentos,

y quería contarte esto cuanto antes.

(Ladridos)

(Radio de policía)

Es curioso que dos hechos tan alejados en el tiempo...

pueden estar tan relacionados en el espacio.

(Ladridos)

Imagino que es la manera que tiene el azar de darnos pistas...

¿Recordás aquella llamada desde España?

(Puerta)

¿Vos tenés un quilombito en el extranjero?

¿Perdón? ¿Cómo dices?

Tenés un llamado, pero no es de acá.

Parece del hemisferio norte.

-¿Hombre o mujer? -Hombre.

Por la voz parece viejito para vos.

Mi edad, por ejemplo, está sería la indicada.

Es mi viejo que se hace el tano.

¿Italiano?

Es cualquier cosa menos un tano.

Porque le sale fatal.

Vino de chiquito, y todavía cree que vive allá.

Mirá...

Hola papá.

¿Laura?

¿Quién habla?

¿Ya no te suena mi voz?

¿Tío Martín? ¿Sos vos?

¡Bien!

Sí que te suena.

Perdón...

¿Hace cuánto no hablamos?

En febrero hará cinco años de mi última visita.

Cinco años. Cuánto tiempo...

Quise llamarte, pero entre una cosa y otra...

Bueno...

¡Pero qué linda sorpresa!

Más sorpresa te vas a llevar cuando te diga por qué llamo.

¿Qué pasó?

Tu padre.

Ha aparecido muerto cerca de Durango.

(Música de piano)

Según parece,

nunca se fue.

¿Cómo nunca se fue?

Sus huesos han aparecido en un bosque...

a diez kilómetros de la que era vuestra casa...

No entiendo.

Laura...

Tu padre lleva muerto treinta y tres años.

Y todo indica que lo mataron de un tiro en la cabeza.

(Música melancólica al piano y violines)

(La donna è mobile de Luciano Pavarotti)

¿Sabés lo que estoy pensado?

-En hacer un curso de cocina. -¿De cocina?

¿Para qué si cocinás bien?

Puede ser...

Ahora tengo tiempo libre.

Buenísimo, ¿eh?

Además, cuando tu mamá vivía.

No sé, nos complementábamos bien.

Nos potenciábamos uno a otro.

Ella...

le ponía el toque vasco a las comidas y yo el italiano.

Por eso comías tan bien cuando vivías con nosotros ¿no?

¿Y ahora?

Ahora no sé, conmigo tenés carbohidratos de sobra,

no sé qué hacés el resto del tiempo.

¿El resto del tiempo?

¿Querés la versión larga o corta?

Esto está ya, así que la corta.

Trabajo.

Está rico; la larga.

Trabajo mucho.

Bueno...

Debe ser por eso...

que tengo que venir a hacerte la cena.

¿Perdón?

No te hagás el mártir. Te gusta venir.

Y a mí que vengas.

Debo ser el único tipo al que le permitís volver.

Cómo era este, ¿el pelirrojo biólogo?

Creí que no te gustaba.

Otro más rechazado.

Papá...

Ya sé que no debo meter mis narices napolitanas...

¿Sabés qué? Te quiero ver bien.

Siempre pienso que...

el miedo a sufrir es otra forma de sufrir.

Cambio de tema.

¿Qué pensás hacer al final?

No te dicen todos los días

que tu padre desaparecido hace más de 30 años estaba muerto.

Sería un buen comienzo decir lo que sentís.

Ni siquiera sé qué siento.

Siempre pensé que me abandonó...

y es como si fuese un desconocido.

Es un desconocido.

Pero es tu padre.

Sí...

Igual no sé qué hacer.

A parte,

mi papá está acá conmigo,

bien vivito y comiendo ravioles.

¿Qué?

Sonreís igual que ella.

Vamos a comer.

El kutun de mamá.

Oh... Ese amuleto.

No se lo sacaba nunca.

Decía que era para ahuyentar el mal.

Cosas de vascos.

Pero con vos no sirvió.

¡Ragazza!

Ningún amuleto puede con un Bertoni.

Sí, de lo pesado que sos.

Pesado no.

Insistente...

A propósito, no me dijiste si vas a ir al funeral.

Mira.

Tu mamá siempre quiso...

que sus cenizas volvieran a su tierra.

Si decidís que vayamos,

es una forma de cumplir su voluntad.

(Música melancólica)

(Motor de avión)

(Megafonía estación)

¡Martín!

Cuánto tiempo.

Estás hecho un pibe. ¿Seguís con la montaña?

Sí. No tanto como antes.

Cuando tengo tiempo.

Tú tampoco te cuidas mal.

El mate, alguna copita y ciertas licencias que me permito

y que no voy a mencionar delante de tu sobrina, ¿no?

Tío.

Sobrina...

¿Cómo estás?

Yo qué sé...

-Rara. -Normal.

En el pueblo están igual.

Es como si tu padre...

Vamos, como si Félix hubiese resucitado.

En su caso, resucitado muerto.

Recordadme que pase por la oficina de turismo a poner una queja.

Elvira me hablaba de hermosas praderas...

vengo acá y me encuentro con Transilvania.

Mi hermana no te mentía, pero sí...

Hoy el día está triste.

Sí, bien triste.

El kutun de los Gurtubay.

Erruda ta apio oni ezin naikio.

Eso lo decía mi mamá.

Ya no me acordaba.

"Ruda y apio, a este no lo puedo".

Lo dice el diablo al ver el saco.

Sale acojonado por patas.

-Con perdón. -No, "acojonado" está bien.

En opinión de un historiador...

Decía mi aita, tu abuelo,

que por el siglo XVI hubo más de un Gurtubay

colonizando América con su kutun al cuello.

¿Y el tuyo? ¿Dónde está?

No sé dónde estará.

Andará por casa, en algún cajón.

Me llevará el diablo.

(Truenos)

(Música melancólica)

Dicen que cortar una foto trae mala suerte.

Intento pero no puedo acordarme de su cara.

Sería un milagro. Tenías tres años.

Martín.

¿Podría poner las cenizas en algún sitio...?

-Hasta que las llevemos. -Por favor.

Este sos vos, ¿no?

Y este...

¿José María, tu hermano el que murió?

No murió.

Lo mató el amigo de los Careaga.

Franco.

Lo encontramos por casualidad.

Estábamos vaciando un zulo y, de repente,

junto a varios kilos de amonal, aparece su padre.

¿Seguro que es él?

Félix Careaga, no hay duda.

Cotejaron el ADN con el de su tía Encarnación.

Se empeñó desde en que eran los restos de su hermano.

¿Y seguro que fue asesinado?

El cráneo estaba atravesado por una bala

con entrada occipital y salida frontal.

Y no creo que su padre se autoenterrase.

Alguien se molestó en dejarlo oculto.

¿Encontraron algún sospechoso?

Estamos hablando de 1968.

Ha prescrito.

Es caso cerrado.

¿Cerrado?

-Pero si no está abierto. -Mire...

¿Señorita?

A quienquiera que lo hiciera lo juzgará Dios,

no nuestros jueces.

Es mejor no removerlo.

¿Tiene alguna teoría de quién pudo ser?

Bueno...

No tengo tiempo para teorías, pero si quieren una...

Ahí va.

Es un hecho más que probado que el 3 de febrero de 1968...

Félix Careaga sacó veinte mil pesetas de la cuenta familiar

con la intención de desaparecer.

Lo que pasó...

es que no le dio tiempo a salir de Durango.

(Música de suspense)

Seguramente algún canalla le vio sacar el dinero...

le obligó a llegar al bosque...

Y...

(Respiración)

Le pegó un tiro.

(Música de órgano)

-¿Acá te parece? -¡Shh!

Con el poco tiempo que llevamos y ya somos populares.

-Esto me recuerda a San Bernardo... -¡Shh! Papá.

(Ríe)

(Interferencia micrófono)

(Campanas)

¿Tía Encarna?

¿Sos vos?

Laura, ¿verdad?

Hola, ven, hija.

Mira, estos son tus tíos.

El mayor, Esteban.

-Hola. -Hola.

Y el pequeño, Antonio.

Encantado, Laura.

Él es Fredo.

Mi papá.

Hola.

¿Esteban, verdad?

-Sí. -Y Antonio, claro.

-Encantado. -Mucho gusto.

Sabíamos que Elvira se había casado.

Aquí todo se sabe.

Cierto. En Argentina, en San Bernardo...

Es impresionante el parecido que tienes con Elvira.

Eres tan guapa como ella.

Gracias.

Por lo poco que me contaron, vos te parecés mucho a mi padre.

Bueno, no tanto...

Cierto aire.

Siempre fui el calvo. Por eso él se llevó a la guapa.

Dicen que los calvos tienen mayor potencia sexual

y menos oportunidades de demostrarlo.

(Ríe)

¿Cómo me avergüenzas así?

¿Qué tenés en la cabeza?

Yo, todavía pelo, por eso no ando justo de potencia.

¿Ves? No lo puedo evitar.

-Estoy enfermo. -¡No, yo estoy enferma!

¿Sabés de qué?

¡De Fredo Bertoni! ¡Eso tengo!

No puedo creer. Nunca vi un tipo así.

Hola.

Hola.

Laura Careaga, ¿no?

Sí.

Disculpe, lamento su pérdida.

Soy Javier Egoskue, delegado de Seguros Lasai.

Creo que lo que tengo que decirle le va a interesar.

Así es.

Félix Careaga tenía un seguro de vida a favor de su mujer,

Elvira Gurtubay, y de su hija,

es decir, usted, Laura.

La cantidad no es para tirar cohetes,

pero en esa época sí.

Hablamos de 300.000 pesetas.

Traducido a euros...

Mil...

Mil...

Mil ochocientos tres euros, perdón.

Aún no me acostumbro.

Esto de los euros es un quilombo...

-¿Puede firmar aquí? -Quilombo dijiste.

¿Perdón?

-Dijiste "quilombo". -Ah.

Puede ser. Es herencia materna.

Nací en Buenos Aires, pero vine con dos años.

-No te puedo creer. -Sí.

¿Se cruzaron en Canarias?

-Papá... -Laurita fue igual pero al revés.

Nació en Durango y se fue con dos años a Buenos Aires.

Ah, qué bueno...

Que yo no lo hablo, ¿eh?

Pero me gusta practicar.

Me encanta el acento.

A mí me pasa lo mismo con litaliano.

Bobadas.

Yo nunca me creí la historia esa de que...

Félix os abandonara a ti y a tu madre.

Por eso, cuando supe lo de los restos,

tuve el pálpito de que sería él.

Y pedí que me hicieran las pruebas.

Félix os quería, ¿cómo os iba a abandonar?

Entonces...

¿Por qué se llevó la plata del banco?

Tendría deudas que pagar...

Félix era emprendedor, tenía mucha iniciativa.

Pero también mala suerte.

Además...

no contaba con el apoyo familiar desde que se casó con tu madre.

Política, ya sabes.

Félix me escribió antes de morir.

Fue estando yo de misiones en África.

Parece una despedida.

Una despedida definitiva.

(Lluvia sobre el coche)

Mi padre sabía que lo iban a matar.

Este viaje va a ser más largo...

Es elpaso más lógico, papá.

Saber quién contrató el seguro es importante.

Bueno...

Si ese paso implica volver a ver al atractivo joven, mejor, ¿no?

Papá no empieces.

No empiezo. Sólo constato lo que veo.

¿Qué ves?

Javier, hombre...

Te estábamos buscando. Ella te buscaba.

¿Sí?

En realidad,

necesitamos saber quién contrató el seguro de mi padre.

Esa información es confidencial. Pero para cualquier cosa.

Creemos que él conocía al asesino.

Y no sabemos por dónde empezar.

Félix Careaga...

¿Tenés registros tan antiguos?

De las pólizas anteriores al 95 sólo se informatizó lo básico.

Cuando salió lo del hallazgo,

buscaron el apellido Careaga y surgió Félix.

Y con él su seguro.

-¿Dice quién lo gestionó? -Veamos...

Sí, Revilla. Lo conozco.

¿Podemos hablar con él?

No.

Corrijo: lo conocí. Murió hace unos años.

En los archivos físicos podría haber algo.

Quizá Revilla añadió información.

Acá se fue la gente dejando todo bien atado.

Tranquilizando sus conciencias.

Debe ser un alivio irse sin cargas, ¿no?

Laura.

Premio.

Aquí está todo...

Titular...

Beneficiarias...

No parece que haya nada raro.

-No, nada en especial -¿Nada raro? Déjame ver.

La fecha en la que se contrató el seguro es relevante.

Mirá, tu papá contrató el seguro...

dos semanas antes de que le dispararan.

Llegó el momento de reunirse con la familia Careaga.

Podemos empezar por Antonio.

No creo que él esté por la labor.

No sabía por dónde empezar la búsqueda de las beneficiarias,

así que fui a casa de Antonio Careaga.

Llamé a su puerta, pero no me abrió.

Por mi experiencia, sé cuándo alguien se esconde tras una puerta.

Sé si una respiración es de hombre o de mujer.

Aquella...

Era de un hombre.

Un hombre de cierta edad.

Yo diría que fumador.

¿Por qué haría algo así?

Vete a saberlo

¿Vos tenés auto?

(Música de suspense)

Mejor voy sola.

(Rumor del viento contra los árboles)

(Aldaba contra puerta)

Hola, tío.

Laura.

¿Esta es la hospitalidad vasca?

Perdona. Perdona, pasa.

Hay demasiado silencio hasta para un vasco.

Un viudo reciente con hijos crecidos debería de agradecer las visitas.

Mi padre tenía miedo de que lo mataran.

Y alguien dice algo así es porque conoce a su futuro asesino.

Encarna te ha enseñado la carta, ¿no?

Sí.

Y también sé que contrató un seguro 15 días antes de morir.

Pensé que quizás tu hermano...

te podría haber contado algo.

Tu padre y yo no hablábamos mucho.

Su matrimonio enfrió la situación en casa.

¿Por qué no hicieron nada al desaparecer?

Por qué se quedaron con la versión de que se fue.

En ese momento no era una versión.

Las mentiras se convierten en verdad si no se indaga.

(Reloj dando las dos)

Debí haber prestado más atención a la carta en ese momento.

Pero cuando se fue...

mi única preocupación era que tu madre y tú estuvierais bien.

Pero yo era invisible para Elvira...

En vez de dejarse ayudar, decidió marcharse.

Sin una palabra ni una carta.

Enamorarse de tu cuñada pasa hasta en las mejores familias.

Que yo sepa, no es delito.

Tu madre no te lo contó.

No.

Mi mamá no me contó nada.

¿Por qué no le abriste la puerta al del seguro?

¿A quién del seguro?

¿Por qué te quedaste tras la puerta?

Él te escuchó.

(Silba)

(El perro jadea)

El pobre está tan mayor como yo.

Pero aún no le he enseñado a abrir puertas.

Mi cuñastro me va a llevar de fiesta hoy.

-Anda, mira. -Sí.

Y Laurita se queda sola.

O sea que yo estaba pensando que...

-Bueno no... -No, no. ¿Qué?

No tengo derecho... Qué sé yo.

Cada uno tiene sus relaciones,

algunas son circunstanciales y nada...

"Un hombre de cierta edad".

"Yo diría que fumador".

¿No supiste la marca de cigarrillos? -¿Qué pasó?

Que quedé como una paranoica.

¿No tenés nada que hacer? ¿No trabajás?

-Perdona, yo sólo quería ayudar. -Ayudá a otra.

¿No tenés una novia para molestarla?

Pues... No. No tengo novia.

¿Vamos?

La recta sigue siendo el camino más corto.

¿Qué?

(Canta Alla stazione dell'amore de Franco Battialo)

Fuerte, fuerte el aplauso.

Muchas gracias, muchas gracias.

Me has hecho llorar de emoción,

canalla.

Grazie. Tante grazie.

(Música de bar)

Tu madre...

¿Hace mucho que murió?

Cinco años.

Me gustaría que ella esté acá.

¿Te habló sobre tu padre? Sobre...

Félix, me refiero.

No, no.

No hablaba de él.

Y lo peor es que murió creyendo que nos abandonó.

¿Y tú no preguntabas?

Cuando tenía cinco años preguntaba dónde estaba.

Después qué había pasado.

y a los 15 dejé de preguntar.

Hasta hace unos días mi único padre era Fredo.

(Puerta)

(Carraspea)

Tú eres el padrastro de Laura,

la hija de Félix Careaga.

Así es.

Santiago Mendía.

Puedes llamarme Santi.

Alfredo Bertoni.

No sé si podés llamarme Fredo.

(Grifo)

Yo era muy amigo de Félix...

¡El mejor!

Toda la vida cagándome en él

porque se había largado con esa puta de Miren...

y al final...

el pobre...

estaba muerto.

¿Cómo iba a despedirse?

¿Miren?

Mi historia es como cualquier primer capítulo

de una historia de desamor.

Ajá.

Te enamorás.

Te entregás.

¡Pum! Te dan el cachetazo de tu vida.

Ese hombre maravilloso, el príncipe azul,

es un cabrón y tirás siete años de tu vida a la basura.

Y no queda nada.

Eso es lo más triste,

que los lindos recuerdos se van al carajo.

¿Para qué probar más?

Eso es una careta.

-¿Una careta? -Sí, eso...

-No es una careta. -Sí, lo es.

Para amigos tengo a Fredo.

Y para lo otro no faltan candidatos.

Igual, no sé ni por qué te lo cuento.

Yo también lo pasé mal, y no dejo de buscar.

¿Y cómo te va con la búsqueda?

¿Cómo que cómo me va?

Decís búsqueda como si fueras a comprar algo.

No, yo no he dicho eso, cuidado.

Pero mira...

Me va bien. No te estoy hablando de buscar.

Te estoy hablando de...

De encontrar.

-Javier... -No, no, pará, pará.

Escúchame.

No tiene nada que ver, pero me entenderás.

Yo soy comercial, lo sabes.

Soy comercial, llamo a muchas puertas...

y nunca sé qué aparecerá al otro lado.

No lo sé, hasta que...

cruzo una primera mirada.

Fundamental.

Me lo cuenta todo.

Puedo estar hablando con esa persona

lo mismo un minuto que un mes,

que con esa primera mirada...

sé si hay un interés real.

Una mirada.

Javier...

¿Sí?

Vos y yo no vamos a coger.

¿Quién ha estado hablando de coger algo?

Tenés un cartel luminoso en la frente.

¿Sí?

Sí.

Bueno...

También me cierran puertas.

Quiero decir que soy buen encajador.

Por los buenos encajadores.

Porque no falten candidatos.

Aunque soy persistente.

Que no quiere decir ser pesado.

Se escondieron a conciencia. Los busqué por media ciudad.

Martín se fue temprano y me quedé con una amiga...

En el... Cómo se llama...

-Papá, ¿estuviste tomando? -¿Yo?

Siempre.

Oíme.

No, esto.

Que Félix tenía una amante,

una percanta, una tal Miren Juaristi.

¿Cómo una percanta?

Percanta que me amuraste...

en lo mejor de mi vida...

(Tararea)

Dime.

¿No hay un lugar tranquilo para charlar?

Es importante.

Les presento a...

Félix Careaga.

El hombre que, según Durango,

se fugó con 20.000 pesetas de la cuenta familiar

dejando abandonadas...

a su mujer, Elvira...

y a su pequeña hija, Laurita.

Con su hermosa sonrisa.

Y, tras 33 años, descubrimos...

que Félix nunca llegó a irse

porque alguien lo mandó al otro barrio.

Con perdón, bichita.

También tenemos...

al hermano del difunto,

el bueno de Antonio...

que estaba enamorado de Elvira.

Cosa comprensible, por otra parte.

Por si fuera poco, según el inspector,

tenemos a un facineroso que fue quien le pegó el tiro rastrero...

huyendo con la guita.

Y a esto le sumamos que ante la aparición del muerto...

descubrimos la existencia de un seguro

por valor de 300.000 pesetas.

Por lo tanto, nos da un nuevo...

y difunto sospechoso: el agente de seguros, Revilla.

¿Revilla sospechoso?

Él sabía de la existencia del seguro.

¿Querés otro cafecito?

Estoy bien, tranquila...

La única posibilidad de que Revilla fuese sospechoso

sería si hubiese tenido algo con Elvira.

-¿Perdón? -No, no.

Si es que es imposible.

Dudo que tuviese mal gusto.

No conocisteis a Revilla, pero yo sí

y ese hombre era feo como un demonio.

Y "acá" está la prueba viviente del buen gusto de Elvira.

Me lo quitaste de la boca.

Ah, y con permiso...

Estarás de acuerdo conmigo en que siempre...

no sonríe.

Oídme.

Resulta que uno va a hacer el ridículo

al más raro bolichón de Durango,

¿y con quién se encuentra?

Con Don Santiago Mendía,

reina del urinario en sus ratos libres,

que al parecer tenía negocios varios con Félix.

Negocios todos ellos desastrosos.

Santiago me contó que al tiempo de desaparecer Félix

desapareció también...

Miren Juaristi,

su primera novia,

peluquera...

y de profesión, rubia.

Es fácil deducir...

que entre Félix y Miren...

habían vuelto sus más y sus menos, ¿verdad?

Esto, por si no se entiende, son ondas copulativas.

O sea, sus más y sus menos.

Perdón, bichita.

Vinimos a saber quién mató ami padre, no a santificarlo.

Cierto.

(Música de suspense)

(Puerta)

¿Por qué no pensar que Félix y Miren...

planearon fugarse juntos,

pero fue Miren quien lo hizo?

Con la guita que le robó.

(Disparo)

Despachándolo a Félix.

¿Aplausos?

Este Santiago...

(Aplaude)

¿Dijo dónde estaba Miren o si está viva?

No, bueno...

No le pregunté.

Estábamos en un baño.

Qué sé yo...

¿Por qué creés que tengo algo que ver con lo del ligoteo?

¿No pudo salir de Javier?

Me lo dijo él, papá.

Maldito traidor...

¿Dónde carajo estará el jugo?

Ahora...

¿De dónde viene esta manía de meterte en mi vida?

Dame un mate.

Oíme.

¿Cuál es la probabilidad de que una duranguesa porteña

y un porteño durangués se encuentren en el tiempo y en el espacio?

Ninguna.

Eso sólo puede llamarse...

"predestinamiento".

Dudo que esa palabra exista.

¿Y qué si no existe?

Es perfecta para ustedes.

"Predestinamiento".

Está buena.

Un asco esto, ¿por qué no le ponés un poco de azúcar?

La palabra que existe y que deberías utilizar es sutileza.

Mirá.

La vida me enseñó que la sutileza sirve de poco.

Además, sos mi única hija.

No te librarás de limpiarme el culo cuando sea viejito.

Te limpiaré el culo igualmente.

Eso quiere decir que Javier te gusta.

(Ríe)

(Alarma de coche al cerrar)

-Peluquerías e... -"E institutos de belleza".

Epígrafe 972.1.

Casualmente encontré estos listados.

"Casualmente".

-Tener yo estos papeles es ilegal. -¿Ilegal?

Tan ilegal como que los tenga tu empresa.

No, qué va.

No exactamente.

Pero...

Es que es un tema complejo.

Lo importante es haberla localizado.

Sí.

(Ronca)

Javier, te agradezco lo que estás haciendo.

No... No es nada.

Pero seguramente tenés que "laburar"...

Yo "laburo" por objetivos, ¿viste?

No, en serio.

Los objetivos de este mes los tengo cubiertos.

Y Vitoria está aquí al lado, a menos de 40 kilómetros.

Buenos Aires nos queda un poco más a desmano.

Como a 10.000 kilómetros.

¿No hay ascensor en esta casa?

Parece que llegamos tarde.

¿Vienen del ayuntamiento?

Eh... ¿Tanto se nos nota?

Es que hace ya más de un año

desde que llamamos para lo de los pisos vacíos.

Más vale tarde que nunca ¿no?

Hace tres años que se fue de vacaciones.

Trajo a un albañil para hacer reformas,

y las cucarachas son las que...

Ella decía que la peluquería era de señoras...

Pero yo...

siempre veía entrar...

hombres.

Y no a cortarse el pelo precisamente.

La concejalía de urbanismo cursó su comunicación

y hemos venido para certificar el abandono efectivo de la vivienda.

Mi nombre es... Xabier Aguirre,

y este mi equipo, soy agente catastral.

Si son tan amables, dennos sus nombres como testigos

del acto administrativo, por favor.

Si te parece vamos a coger...

papel y boli...

y vamos a tomar nota de los señores.

Yo, como fedatario público, doy fe del procedimiento.

La misma palabra lo dice.

María Dolores López...

de Albéniz.

Isidoro Ruiz Landa.

Perdón, ¿Ruis...?

-Ruiz, Ruiz. -Ruiz.

Ruiz Landa.

Isidoro, María Dolores,

si efectivamente la vivienda estuviese vacía,

entonces habrá que encontrar al propietario o a sus herederos.

En caso de que no aparezcan,

cualquiera puede personarse en el registro de la propiedad

con un par de testigos y, por 250.000 pesetas,

puede solicitar la expedición de dominio,

de manera que la propiedad pase a su nombre.

Insisto, con "cualquiera" quiero decir...

-Cualquiera. -Cualquiera.

Ustedes, por ejemplo.

Pues sin más dilación, vamos a proceder a...

Al procedimiento de...

Vamos.

(Carraspea)

Porque...

un taladro no tendrán, ¿verdad?

¿Con broca?

(Taladro)

(Puerta al caer)

Lo siento,

pero una vez han ejercido como testigos del acto de apertura,

sólo nosotros podemos acceder.

Sírvase.

Muchas gracias.

¿Qué hay ahí?

(Chirriar de puerta)

(Música melodramática)

(Chirriar de puerta)

Nada como un dúplex para tener una doble actividad.

¿Qué mirás?

Nada.

Que...

A la derecha hay nombres de mujeres

y a la izquierda solo nombres de hombres.

Hay como el triple de hombres.

Claramente no era no era muy buena peluquera de mujeres.

(Ríe)

(Música melancólica)

¿Qué?

(Chirriar de madera)

La puta madre la madera...

¿Qué pasó, papá?

Nada...

Un mal paso como cualquiera en la vida...

¿Qué es eso?

(Música de tensión)

(Golpe de música)

(Sonido de flashes y moscas)

Hay un boquete abierto a la calle.

Para evitar el olor.

¿Dónde están?

(Chirriar de puerta)

(Sirena de policía)

Estaba tranquilo, tomándome un café,

cuando mi colega...

me ha llamado para decirme que tres argentinos andan por ahí

descubriendo cadáveres y destrozando cerraduras.

Y yo me pregunto:

¿tres argentinos?

¿No serán dos?

Pues no.

Resulta que ahora son tres, ¿eh?

¿Y éste de dónde sale?

-Yo en realidad no... -Larrea.

¿Sabes que vayan donde vayan aparecen muertos?

¿Sois la señorita Fletcher versión "Los sudamericanos"?

Es un poco absurdo lo de esa mina.

Ella no va donde hay un crimen; hay un crimen donde va.

-Es una colifa. -No le veo la gracia...

Allanamiento de morada,

alteración de escenario del crimen,

suplantación de funcionario,

¿sigo?

Pero esa mujer es Miren Juaristi, ¿no?

Juariste.

Usted se pregunta quién es esa mujer.

Y yo me pregunto qué coño le importa.

Su muerte y la de mi padre tienen una relación.

Sí, ustedes tres.

-Quiero hablar a solas con ella. -Señores...

Tranquila, estamos afuera.

(Chirriar de puerta)

Laura, Laura, Laura...

Entiendo su necesidad de saber,

pero no pueden entrar en casas ajenas.

Es muy grave.

Podría suponer cárcel.

En fin...

No hay antecedentes.

Y Larrea me debe varias.

Hablaré con él y lo olvidamos.

¿Y la bala?

¿Qué bala?

La que mató a mi padre.

¿O ni la buscaron?

Laura...

A ver... Me encantaría ayudarte. De verdad.

Pero yo no puedo hacer nada.

Los 60 eran asunto de los picoletos.

De la guardia civil.

(Suena ópera)

Muchas pólizas son de policías y guardias civiles.

Los escoltas tampoco se quedan atrás.

Lo ideal...

Sería encontrar uno que no se haya jubilado.

¿Por qué un no jubilado?

Porque la mayoría, cuando se jubilan, se van.

Piazzolla, Malosetti...

Excelente gusto musical.

A ver...

Mira, Juan José Crespo, este se jubila en un año.

Quizá sepa quién estaba al mando a finales de los 60.

-Eso es. -Tenés un mensaje.

Javi, soy Grandío.

Siento molestar, pero no encuentro un expediente.

Por cierto, el jefe está que trina por coger vacaciones sin avisar.

Justo cuando viene curro.

Llámame cuando puedas.

Pensé que laburabas por objetivos.

Laburo por objetivos. Lo que pasa es que...

Me debían unos días y...

Muchos.

Pero está bien, entonces...

No pasa nada.

No pasa nada.

Nada en absoluto.

Recuerda Laura que tú eres la becaria y yo tu tutor, ¿vale?

Dime, ¿cómo hiciste para convencer a ese tal...?

-¿Crespo era? -De Crespo conseguí el contacto.

Aranda se llama este tipo.

Estuvo en Durango en aquellos tiempos.

¿Y cómo lo convenciste?

Bueno, toda mesa tiene sus cuatro patas:

Prescripción penal,

anonimato...

y dinero.

¿Y la cuarta?

Más dinero.

(Ríe)

(Llaman a la puerta)

Aúpa, ¿Luis Aranda?

(Televisión con misa de fondo)

Papá.

¿Señor Aranda?

Soy Eneko Hualde, hablamos por teléfono.

Viene con mucha gente.

Ella es Beatriz, mi becaria,

se encarga de transcribir las entrevistas.

Y él es Juan Carlos Beitia, se encarga de la tesorería.

Lleva su... ¿verdad, Juan Carlos?

Sí.

Su cheque.

Durango queda muy lejos. Ya se lo dije.

Con intentarlo no perdemos nada.

¿No?

Quede claro...

que yo hablo de oídas.

Quienes me lo contaron...

murieron.

Todos.

Llegué a Vascongadas...

en el año 1967.

A finales.

Lo recuerdo porque me jodieron la Nochebuena.

En el 67...

en Durango...

(Niños cantando la lotería)

mandaba Camacho.

Acérquese, Aranda, no sea tímido.

(Gestos de asfixia)

No, mi sargento, gracias. No fumo.

Peor para usted.

(Gestos de asfixia mientras sigue la lotería)

(Tose)

Qué.

-¿Se te refresca la memoria? -Ese no sabe nada...

¿Traigo a Félix Careaga?

No.

Que lo traiga él.

(Truenos)

Lo conoces, ¿verdad?

¿No?

Pero seguro que a quien sí conoces es a su socio:

José María Gurtubay.

El hermano de tu mujer.

Sabes lo del atraco al Hipotecario de Tolosa.

Aquí donde lo ves,

fueron este y tu cuñado.

Ciento y pico mil robaron para sus camaradas.

Esos que se hacen llamar ETA.

Te suenan, ¿no?

Por cierto...

José Mari no estará en tu casa, ¿no?

No me jodas.

Sabes que tu cuñado se escapó.

-Hace mucho que no lo veo. -Ah.

¿Qué le parece, cabo?

¿Le creemos?

No sé, sargento.

El hijo del gobernador civil no ocultaría a un separatista.

El hijo del gobernador civil ya tiene una separatista en casa.

Y las churras y las merinas...

no deberían mezclarse porque luego pasa lo que pasa...

¿Verdad, Félix?

Ya le he dicho que no sé dónde está.

No me toques los cojones.

No me cuesta trabajo traerme a tu mujer de los pelos.

Y si Elvira no cuenta nada interesante...

a lo mejor le cuento yo lo tuyo con peluquera.

Para aprovechar el viaje.

¿Me has oído?

No sé de qué me habla.

No sabes de qué te hablo.

Hablo...

de Miren Juaristi.

Y no te culpo, ¿eh?

Esa Miren está como un tren.

Entonces, ¿qué hacemos? ¿Traigo a Elvira?

-¿Qué le pasará a José Mari? -Nada malo.

Yo hablaré en su favor.

Un par de años en El Dueso, quizá tres,

solo para que se le vayan las tonterías.

Félix, no te pido que hagas nada malo.

Sólo que descubras bajo qué piedra se oculta...

y le ofrezcas una mejor.

(Truenos)

(Motor)

(Puerta)

¿Ese es José María?

(Puertas)

(Golpes)

Salga del coche.

Abra el maletero.

-Soy Félix Careaga. -Vamos.

No se lo repito. El maletero.

(Respiración agitada)

Abra el maletero...

-¡Manos arriba! -¡Manos arriba!

-Yo no no he hecho nada. -Las manos.

Fuera.

-No he hecho nada. -No se mueva.

Dese la vuelta. ¡Dese la vuelta!

¿Esto qué es?

¿Esto qué es?

Tú, llévatelo.

Vamos.

(Puerta)

(Puerta)

Félix.

Ya puedes irte.

(Puerta)

(Motor)

(Puertas)

Ya eres libre. Puedes irte cuando quieras.

No...

No me matéis, por favor.

Empieza a andar.

José Mari.

José María.

-¿Sabes quién te ha vendido? -Ha sido tu cuñado.

Félix Careaga.

Alto a la Guardia Civil.

Al lobo se le mata de cachorro.

Cabo.

Que los suyos sepan quién ha vendido a este desgraciado.

Y vamos a tutearnos.

Y... ¿Qué pasó con Félix Careaga?

(Claxon)

Félix, baja, quiero hablar contigo.

No salgas Santi.

¿Qué te han pintado aquí?

Te tocan los huevos en el pueblo, ¿no?

¿Qué cojones quieres?

Venga hombre, que somos amigos.

Pasa que me preocupo por tu matrimonio.

Ya no salís.

-O salís cada uno por su lado. -¡Hijo de puta!

-¡Lo voy a contar! -Quieto.

¡Lo matasteis por el dinero!

Tú quieto ahí, maricón.

Félix...

No te pierdas.

¿Eres imbécil o qué te pasa?

¿No lees La Gaceta?

El dinero no apareció.

¿O es que vas a juzgarme, niño de papá?

Escúchame bien.

Lo hecho, hecho está. Y no quieras cambiarlo.

Olvídate de decirle nada a Elvira para poder follártela.

Te diré algo, como amigo.

Yo que tú desaparecería.

Y no lo digo por nosotros.

Sino por los amigos de José María.

Que esos sí van en serio.

(Llora)

Vamos.

Espero por su bien...

que siguiera el consejo de Camacho.

En Durango se decía que había varias balas con su nombre.

(Trueno)

No creo que el hombre se crea lo del cheque.

Por lo menos nos ahorramos el cura.

Aunque para nosotros tampoco fue muy práctico.

Está claro que ETA y un guardia civil muerto

no son sospechosos al uso.

Unos por volumen y el otro por estado vital...

Pero, en esta ocasión, el mayordomo no es el asesino.

Ni el jardinero.

-Paren el auto. -Sé cómo resolver este caso.

Reunamos a los sospechosos para tomar té.

-Frenen el auto. -¿Qué?

¡Que frenes el puto auto!

¿Qué pasa, Bichita?

¿Qué te parece gracioso?

Tampoco es para tanto.

Mi papá hizo que mataran a mi tío para tapar unos cuernos.

¿Qué te parece gracioso?

-A lo mejor quiso protegeros. -¿Protegernos?

¿De qué? ¡Es un cobarde!

Si hubiese querido protegernos, se hubiese quedado.

Y se fue, se fue como un cobarde.

No me toques.

¿Por qué me dejaste venir acá, papá?

¿Por qué me dejaste remover toda esta mierda?

¿Y vos qué?

¡Veinte años estuviste casado con mamá!

¡Veinte! ¿Y nunca te dijo nada?

¿Nunca? ¿De qué hablaban, papá?

¿De qué hablaban?

¿Quéhago yo acá?

¿Qué hago?

Y vos andate.

Andate no sos nada.

(Música melodramática)

Hola, tía.

Laura, hija.

-¿Qué tal? -Bien.

-Hola, Esteban. -Hola.

¿Sabes? Llevo días pensando en llamarte, pero al final...

No lo parece, pero en un convento hay mucho que hacer.

Sí, claro.

Vine a despedirme. Me vuelvo a Buenos Aires.

¿Te vas ya?

Sí.

En cuanto a la carta que me diste...

¿Sí?

No me llevó a ninguna parte.

¿No?

No.

Esteban...

¿Cuántas veces te he dicho que mires bien los bolsillos?

Siempre igual...

¡Laura!

(Puerta)

Fue ETA, ¿no?

Eso has descubierto.

Mira, personalmente,

nunca le hice caso a Encarna...

porque di por sentado que Félix se largó.

Además, me traía sin cuidado.

Pero cuando aparecieron los restos

supe que había sido ese hijo de puta.

No entiendo...

Hablo de tu tío Martín.

¿Quién sino podía tener más razones personales?

Aparte de pistola.

Martín era uno de ellos.

(Música melodramática)

(Puerta)

¿Tío?

(Música de tensión)

(Ducha)

(Teléfono)

¿Hola?

Hola Laura, soy Ángel Zorita.

El inspector.

¿Qué tal?

Bien, bien...

Tenemos que hablar.

He descubierto algo interesante.

Y de paso te devuelvo tu colgante.

Debiste perderlo donde la peluquera.

(Ducha de fondo)

(Deja de oírse agua)

(Puerta)

Te has dejado el grifo abierto.

Encontré esto.

El acta de una asamblea de ETA.

Estuve con ellos al principio. Luego lo dejé.

¿A qué viene esto?

No te creo.

Lo mataste porque sabías que entregó a José María.

No sabes lo que dices.

¿Ah, no?

¿Y qué pasó con Miren?

También te descubrió y te chantajeó.

¿Por eso la mataste?

-¿De qué coño hablas, Laura? -De esto te hablo.

Encontraron un kutun en casa de Miren y vos perdiste uno.

(Ruido metálico)

Ahí está mi kutun.

Acabas de encontrarlo.

(Música melancólica)

Entonces...

¿De quién es el kutun de casa de Miren?

No lo sé.

Se lo daría a Elvira cuando niñas.

Elvira y Miren eran uña y carne en la escuela.

En cuanto a lo de matar a tu viejo,

ganas no me faltaron.

Pero estaba Elvira...

y estabas tú.

(Música de restaurante)

Hola, Laura.

Hola.

Pensé que íbamos a un bar.

Sí, pensé que por la hora te apetecería comer.

Hacen unas kokotxas deliciosas.

No, gracias, ya comí.

Lo primero es lo primero...

-Tu colgante. -¡Ah!

Y ahora lo más importante.

¿Te acuerdas de lo que dijiste de la bala en Vitoria?

Desde entonces no se me ha ido de la cabeza.

Regresé a la escena del crimen.

A título personal.

Me llevó casi cuatro horas y algo de chatarra,

pero al final encontré el famoso casquillo.

El casquillo es lo importante, no la bala.

¿Lo encontró?

Encontrar un casquillo no supone gran cosa...

En principio.

Y digo "en principio" porque hemos tenido suerte, Laura.

No fue disparado con un arma cualquiera.

He tenido que pedir varios favores.

La Guardia Civil ha podido asociar el casquillo

a un arma concreta y a un nombre.

Germán Francisco Romero.

Lo expulsaron del ejército y se dio a la mala vida.

Un año después de lo de tu padre...

lo condenaron por herir a un banquero en un atraco.

Utilizó la misma pistola con la que mató a tu padre.

Su arma reglamentaria.

Después de varios años, salió indultado...

por desfilar descalzo y con cadenas en Semana Santa.

Cosas del franquismo.

Laura...

Está feo decirlo, pero yo tenía razón.

¿Con qué?

Lo mató el canalla del que te hablé la primera vez.

La diferencia es que le hemos puesto cara.

No existe relación

entre el asesinato de Félix Careaga y el de Miren Juaristi.

La científica data la muerte de Miren hace tres años,

y Germán ya no estaba para muchos trotes.

Entiendo que todo esto se te siga haciendo duro.

Por eso me he empeñado en aclarar lo que pasó.

No puedes regresar a Buenos Aires dejando cuentas pendientes.

¿Qué?

¿Unas kokotxas?

No.

..Y ya que anda con suerte.

¿y si busca su anillo? Creo que lo perdió.

Disculpe, caballero,

al final para comer, ¿van a ser dos o uno?

(Llaman a la puerta)

¿Se puede?

Sí, claro.

¿Qué tal? ¿Todo bien?

Todo bien.

Creí que estabas de vacaciones. Fui a tu casa y no te encontré.

Es que quería llevarme papeleo acumulado

antes de reincorporarme.

Ah.

Creí que os habíais ido ya.

Ah, no.

La semana que viene.

La semana que viene...

Javier...

Dime.

Encontramos al asesino.

Está en un asilo, a 15 kilómetros.

Genial.

¿No?

Lo del otro día en la ruta en realidad yo no...

Está bien.

No, déjame, necesito decirte algo.

Lo que dije no es verdad.

No es verdad...

No.

Bueno, pues...

entonces...

amigos, ¿no?

Sí, claro...

Amigos.

Pues nada, si no te importa. Tengo mucho trabajo.

Sí, claro.

Javier.

¿Sí?

Gracias.

Si quieres te llevo.

¿A dónde?

Querrás ver al asesino.

(Pájaros piando)

(Música melancólica)

Me perdí algo, ¿cierto?

Es aquel.

No tarden, por favor.

Nuestro temible asesino.

Llegamos al final.

¿Algo para decir?

No sabemos si es él.

Cualquiera podría haber usado el arma.

No creo que nos vaya a decir nada.

No tiene pinta de que hable.

Vamos a ver.

Yo vine preparado.

¿Una foto?

Esto se llama conductismo.

Germán.

Germán.

(Trueno)

(Música de suspense)

Caso resuelto.

Buen día.

Buen día.

¿Y esto?

Cambié los pasajes.

Nos vamos mañana.

Anoche detuvieron a Antonio Careaga...

por asesinar a Miren Juaristi.

Ya he hecho demasiado. No hay más que contar.

Han detenido al tío de mi hija. Al menos díganos por qué.

Uno: los registros telefónicos.

Hablaron mucho antes de morir.

Dos: el retrato robot del famoso albañil.

Y tres: su declaración.

Tenían un lío y la peluquera le chantajeaba.

-Antes Antonio estaba casado. -Pero...

¿Cómo fue?

Como siempre. Un mal empujón.

¿Desde cuándo una puta chantajea a sus clientes?

Es matar a quien te da de comer.

(Música de tensión)

¿Qué pasó?

Los crímenes están relacionados.

¿Y si Germán no estaba reviviendo el asesinato?

¿Y si señalaba a Félix sin pelo?

Antonio.

-Papá, por favor... -Pará... Mirá la foto.

Mirá, no tocó su cara...

fue a por la cabeza, ahí se ensañó...

"El hermano pelado".

¿Y si Antonio contrató a Germán para asesinar a Félix?

Yo sé que es una locura, pero tiene lógica.

Lo dijo Shakespeare.

¿Qué queréis?

Contrataste a Germán para matar a Félix.

No sé de qué habláis.

Lo contás vos o yo.

Igual que encontraste a un asesino, buscaste un falsificador.

Félix no sacó el dinero del banco;

fuiste vos haciéndote pasar por él.

Y le pagaste a Miren para que desapareciera.

Su desaparición apoyaría la "fuga" de Félix.

Una huida en compañía parece más huida.

Y también pagaste a Germán...

Arranca.

(Música de tensión)

Que Félix se fuera era cuestión de tiempo.

Y entonces pensaste: ¿por qué no asegurarse?

Enterrándolo, creerían que se había ido con Miren.

Vos solo tendrías que entrar en escena,

mantener a las abandonadas...

y, de paso, conquistar a Elvira.

Pero salió mal porque Elvira puso un océano de por medio.

Solo conseguiste quedarte con un crimen que olvidar.

Una historia interesante.

Pero estoy aquí por Miren Juaristi.

Un accidente.

Puede ser.

Pero aún no confesaste la razón por la que Miren te chantajeaba.

Puede que a Miren le fueran mal las cosas.

Entonces recordó un confuso episodio

en el que le pagaste para que se fuera.

Quien paga una vez, puede pagar dos.

Miren te chantajeaba para no remover el pasado.

Si removía el pasado, se removía el cadáver de Félix.

Fuiste vos.

Vamos, Antonio. Sólo tenés que asentir.

No pueden encerrarte dos veces. Menos por un crimen prescrito.

Ya no importa.

Él iba a irse igualmente.

Vamos.

Todo listo.

Al menos lo mío.

Una llamada de despedida, no pido más.

(Teléfono)

¿Hola?

¿Sí?

Sí, claro.

Por supuesto.

¿Ahora?

Bueno, bueno...

Sí.

Vale, bueno.

Gracias, chao.

Mi fan, la del pub...

Quiere despedirse.

En unas horas...

llego a la estación, tranquilos.

Pero ¿dónde vas?

En dos horas estoy ahí, tranquilos que llego.

Yo llego.

Papá, no me jodás. ¿Dónde vas?

Cuando quieras.

-Quedan diez minutos. -Yo lo mato.

Voy a ver si lo veo.

-Tío... -Ahora vuelvo.

(Megafonía estación)

Perdón. Perdón.

-Ey... -Ey...

-Hola... -Hola.

Todavía no...

Casi no llego, ¿eh? Como habéis avisado tan tarde...

Sí...

Fredo me llamó.

Me dijo que os cambiaron los pasajes... Es igual.

Me dijo que querías verme.

Quería despedirme.

(Música melancólica)

Chao, Javier.

Puede pasar.

¡Laura!

Gracias.

-Oiga. -Un segundo.

"Predestinamiento".

Estaba clarísimo.

(Móvil)

Hola.

Sí, ya terminé.

Dale.

Supongo que a la vuelta, solo pensaste en Javier.

No pensaste en que te mentí.

No me despedí de mi fan.

Ya me gustaría...

La realidad es otra.

Te juro que fue la única vez que te mentí.

Cinco minutos.

Gracias.

Mi tren sale en dos horas.

Vamos, Antonio, te hará bien.

Eres muy listo, argentino. Pero sólo a medias.

Sí que pagué a Miren para que se fuera.

Y contacté a Germán para matar a Félix.

Pero lo hice porque otra persona me lo encargó a mí.

Hazlo, Antonio.

Estás loco.

Tiene que parecer un asesinato.

Estaba en el buzón de casa.

No sé quién, pero van a por mí, Antonio.

Me van a matar.

Mira mi vida.

Mira mis vidas.

¿Qué puedo hacer?

¿Esperar a que me disparen?

O que no lo hagan...

y vivir despreciado por Elvira.

Toda una vida sin tocar a Laura.

Eso sería lo peor.

-Nunca me van a perdonar. -Pues vete.

Si me largo...

las dejaría sin nada.

Perderían la casa.

Los Gurtubay no tienen nada,

y ni tú ni ningún Careaga las vais a ayudar.

Antonio, Antonio...

Quiero contratar un seguro por ellas.

Si me matan y hacen desaparecer mi cuerpo,

Elvira nunca cobrará el seguro.

¿Lo entiendes?

Hazlo.

El desgraciado no sabía lo que sentía por ella.

Ni que los salvapatrias mataban precisamente por eso,

para exponer sus trofeos.

Nadie lo sabíamos entonces.

Y le pagaste a Germán.

No.

Yo contacté con él.

Se le pagó con dinero de Félix.

Fue él mismo quien lo sacó.

No falsificamos nada.

Cuando creyó que le ayudaría, contrató el seguro.

Lo cubre todo.

Todo, todo, menos el suicidio.

Pero no es el caso, ¿no?

Félix se odiaba. Decidió valer más muerto que vivo.

(Respiración)

(Pasos)

Antonio...

¡Antonio!

¿Qué quieres?

Diles que me perdonen...

Y que las quiero.

Que las he querido mucho.

Félix no imaginó que su hermano llevaría a cabo su mayor temor.

Hacer desaparecer su cuerpo para siempre.

Sólo el amor justifica un pecado...

¿Verdad?

(Música dramática)

Tienes que decírselo.

Yo no soy capaz.

Tiene que saber que la quería tanto que hizo lo que hizo.

Díselo.

No sé por qué no te lo dije.

O sí lo sé.

Creo que tuve miedo.

Miedo a repartir mi amor con tu padre.

Hiciera lo que hiciera, nunca estaría a su altura

y, como dijo Antonio,

solo el amor justifica un pecado.

Cuando leas esto, nada será igual entre nosotros.

Pero entonces, cuando dejes de quererme,

yo ya estaré muerto.

(Llaman a la puerta)

¿Nos vamos, bichita?

(Música melancólica)

Somos cine - Cuando dejes de quererme - Ver ahora

Caníbal

Carlos es el sastre más prestigioso de Granada, pero también un asesino en la sombra. No tiene remordimiento, ni culpa; hasta que Nina aparece en su vida. Por ella, conoce la verdadera naturaleza de sus actos y surge, por primera vez, el amor.Carlos es el mal, inconsciente de sí mismo. Nina la inocencia. Y Caníbal la historia de amor de un demonio.

No recomendado para menores de 16 años Somos Cine - Caníbal - Ver ahora
Transcripción completa

(La puerta del coche se cierra)

(La puerta del coche se cierra)

(La puerta del coche se cierra)

(ARRANCAN EL COCHE)

(Un vehículo se acerca)

(RESPIRA ALIVIADO)

(Un coche se aproxima raudo)

(GRITA Y BLASFEMA EN FRANCÉS)

(Impacto del vehículo)

(La puerta del coche se cierra)

(Alguien tose)

¡Ah!

-¡Ah!

(Sollozos de la chica)

(Lamentos de la chica)

(Golpe seco)

(Golpe seco)

¡Ah!

(GEMIDOS DE ESFUERZO)

(Se abre una puerta del vehículo)

(Se cierra una puerta del coche)

(Se abre una puerta del vehículo)

(Tormenta)

(Golpe seco)

(Golpe seco)

(Golpe seco)

(Viento)

(Fuerte ventisca)

(Campanadas de la Catedral)

Buenos días.

-Buenos días. Buenos días.

(RADIO) "Antes Juan Carlos Montes López Mañas y Manuel de las Casas.

Enrique Torres lidera un prestigioso bufete de abogados en Granada,

es un hombre polifacético.

Está plenamente integrado en la ciudad, ha sido presidente

de la federación de caseteros del Corpus.

Así mismo está muy introducido en el mundo del caballo".

(Música de cámara por la radio)

Ay, espere, por favor.

Gracias.

(SUSPIRA ALIVIADA)

Hola. Buenas noches.

¿Necesita ayuda?

Gracias.

Me llamo Alexandra.

Carlos, soy el vecino de abajo.

Gracias. No hay de qué.

(Melodía de teléfono móvil)

(HABLA EN SU IDIOMA)

(Se cierra la puerta de Alexandra)

(Se oye hablar a Alexandra)

(Se oye a Alexandra discutir)

(HABLA EN SU IDIOMA)

(Se oye saltar el aceite)

(RADIO) "Seguiremos hoy con cielos despejados

y vientos flojos y variables, las temperaturas en ligero ascenso

hasta alcanzar una máxima de 10 grados.

Ahora mismo tenemos dos grados en Granada capital.

En cuanto al tráfico; en este momento se transita sin incidencias

por toda la provincia, según informa la DGT.

En la capital, solo en Severo Ochoa y en Recogida

la circulación es más irregular".

¡Qué pasa contigo! (DISCUTEN EN SU IDIOMA)

(RADIO) "...por eso me gustó y mucho, estar hace unos días

en el Parque de las Ciencias de Granada, donde experimentamos,

nos sorprendimos, disfrutamos y aprendimos.

Conocimos un dinosaurio llamado Tiranosaurios Rex,

que protagoniza una sorprendente exposición.

También hemos aprendido con la lectura de un libro titulado..."

(Campanadas de la iglesia)

(Se abre una puerta) Son cincuenta.

Gracias. Hasta luego. -Encantado, hasta luego.

(Pasos que bajan)

-Buenas noches. Buenas noches.

(Música de violines)

(Folklore eslavo)

(RADIO) "...de Johann Christian Bach. Escuchamos el primer movimiento:

'Allegro moderato' Con ella les dejo y luego hablamos".

(Música de cuerda)

(Llaman a la campana de la puerta)

Hola. Buenos días.

Qué lugar tan bonito tienes aquí.

Gracias.

(APAGA LA RADIO)

En mi país casi no quedan sastrerías.

¿Qué es?

Lana.

Ah.

No lo parece.

Es pura lana.

Pero si estás acostumbrada al Prêt-à-porter no la reconoces.

¿Qué es el Prêt-à-porter?

Los trajes de fábrica.

Lo dices como si eso fuera malo.

¿Y no lo es?

Son más baratos, ¿no?

Y duran menos.

Un traje hecho a mano es para toda la vida.

¿Cómo se llama esto?

Acerico.

Escucha.

He traído unos anuncios por si se los quieres pasar a tus clientes.

Son ofertas para masajes.

Si me puedes ayudar.

¿Shiatsu? (ASIENTE)

¿Thai?

Cuestan 60 euros.

Pero, por supuesto, como la mejor publicidad es el boca a boca

estás invitado a probarlo cuando tú quieras.

No soy muy de masajes.

Mucha gente dice eso.

Pero después le encanta.

(Vibración del teléfono móvil)

(Melodía de teléfono móvil)

Perdón.

Hola.

(HABLA EN SU IDIOMA)

Y...

¿Me vas a ayudar?

Deja un par de ellos a ver qué puedo hacer.

La verdad es que no conozco a nadie aquí y...

Necesito sacar un poco de dinero.

Claro.

Lo de la invitación... va en serio.

Como somos vecinos cuando tú quieras.

Lo pensaré.

Buenos días. Adiós.

-Buenos días. Hombre, buenos días, don Gabriel.

-¿Se marchaba?

Iba a hacer un recado, pero pase, pase.

¿Qué tal?

Pase por favor.

¿Qué tal la familia?

-Bien, gracias.

¿Me permite el abrigo?

-¿Y esto?

Una vecina...

Me la acaba de dejar.

-¿Y piensa usted probarlo?

Esas cosas no se prueban con las vecinas.

-Tiene usted razón.

Que quería darle las gracias por la confianza

que me ha dado con la cofradía. -No tiene por qué hacerlo.

Es usted el mejor.

Puede usted pasar.

(Se oye hablar a Alexandra)

(Se oye hablar a Alexandra)

(Música de cámara)

(Suena el teléfono)

Sí.

¿Cómo estás?

-Como siempre.

-¿Lo traes todo?

Creo que sí.

(Se oye discutir a Alexandra)

(Se oye discutir a Alexandra)

(Se oye discutir a Alexandra)

(Un golpe)

(Un golpe fuerte)

(Se oye discutir a Alexandra)

(DISCUTEN)

(Se oyen golpes)

(Portazo)

(Alguien baja las escaleras)

(Llaman al timbre de la puerta)

(Llaman al timbre de la puerta)

(Golpean la puerta)

¿Quién es?

Soy yo.

Necesito tu ayuda.

Por favor.

Acabo de tener una bronca en mi casa y quiero llamar a la policía.

Necesito un testigo.

Sólo tienes que decir lo que has visto.

Yo no he visto nada. ¿Tampoco lo has oído?

¿Por qué tengo que ir?

Por favor, ayúdame.

Lo siento, no quiero problemas.

Será sólo un minuto.

Llamamos a la policía y...

¿Dónde tienes el teléfono?

¿No me estás escuchando?

Lo siento.

Necesito beber algo.

¿Puedes darme un vaso de agua?

Un vaso de agua y te vas. Sí.

Que sea fría, por favor.

Si tuvieras una cerveza... ¿Qué haces?

Cierra la nevera.

Sólo tienes carne.

¿Por qué sólo tienes carne?

Cierra la nevera.

Gracias.

Ya te lo has bebido, ahora vete, por favor.

¿Crees que no me he dado cuenta?

Eres uno de esos tíos que sólo le gusta mirar.

Vete, no quiero problemas.

Todo el mundo quiere problemas.

Pero muy bien, si no me puedes ayudar...

Me voy.

¡Espera!

(CIERRA LA PUERTA)

Si quieres te acompaño a comisaría.

Es mejor ir en persona que llamar por teléfono.

Ay, ¿por qué has tardado tanto?

Me quedé helada.

(Bullicio y gentío)

(Se oyen varios instrumentos)

(TOCAN LOS TAMBORES)

(TOCAN UNA MARCHA PROCESIONAL)

-Es este.

¿Puede hacerlo?

Creo que sí.

-Puede venir a verlo las veces que quiera, tomar medidas,

hacer fotos, pero eso sí, no puede salir de aquí.

Me lo dijo don Gabriel.

-Es una pieza muy valiosa

y como comprenderá si la sacamos se puede estropear.

-74.

80.

¿Y por qué quieren que lo hagas tú?

Porque sé hacerlo.

-Eso no puede ser.

¿Por qué? -Porque es una cosa sagrada.

Sólo es un manto, Aurora.

-Tu padre no lo hubiera hecho.

Hazme caso.

Dile que se busquen otro sastre.

Mi padre se hubiera sentido orgulloso.

-Te equivocas.

22.

Mira, al final vas a tener razón.

Me voy a tener que buscar otro trabajo.

Y una buena mujer.

Así no tengo que venir ajugar al bingo contigo.

Tú nunca vas a encontrar a una mujer.

-78.

Tú qué sabes.

40.

(RADIO) "...los vecinos están indignados y el ayuntamiento

ha contactado con el Instituto de Patrimonio para intentar

una reconstrucción que parece difícil.

La pequeña imagen de la Virgen de los Remedios visitaba diariamente

las casas de Hiznayor,

especialmente en las que había enfermos o convalecientes.

Fue robada de un domicilio por un grupo de personas

con el engaño de pedir un vaso de agua.

Sus restos se encuentran ahora en el cuartel de la Guardia Civil,

donde la Policía Científica intenta localizar huellas.

La imagen, de unos 30 centímetros, y, según la hermandad,

con unos 100 años de antigüedad va en una urna de madera y cristal

y contenía más de 2000 euros en donaciones de oro.

Es costumbre que de las custodia de 'la Virgen Chica'..."

(Llaman al timbre de la puerta)

Hola, buenos días.

Buenos días.

Siento molestarle con esto...

Es que no sé nada de mi hermana desde ayer.

Es su vecina del tercero, se llama Alexandra.

Y quería preguntarle si usted la ha visto o hablado con ella.

¿Yo? Sí.

¿Y por qué yo?

Hace dos noches discutimos.

Tuvimos una bronca en su casa, quizás nos oyó.

Y Alexandra se marchó.

Y no he vuelto a saber nada de ella.

Sí, ¿pero eso qué tiene que ver conmigo?

Nada, es que...

Le estoy preguntando a todos los vecinos

por si alguien la ha visto.

Yo no sé nada, lo siento

Seguro que aparece.

Estará con algún amigo.

No, es que Alexandra no conoce a nadie aquí.

Siento no poder ayudarla.

Gracias.

Perdón que le haya molestado.

Perdone un momento.

¿Puede venir?

Sí. Pase.

Tengo un amigo que trabaja en comisaría.

¿Un amigo?

Si su hermana no aparece puedo hablar con él.

¿Podría llamarlo?

Claro. ¿Ahora?

Hola, Antonio, soy Carlos, de la Sastrería.

Te llamo porque estoy con una amiga que le ha desaparecido la hermana.

Por favor, si eres tan amable, cuando escuches este mensaje,

llámanos y nos comentas cómo nos puedes ayudar

o qué podemos hacer. Gracias.

Debe estar de servicio.

Gracias, no quiero molestarle más. No es ninguna molestia.

¿Quieres tomar una taza de té? No, mejor me voy.

Te sentará bien, lo tenía ya listo.

Cuando has llamado estaba preparando el desayuno.

¿Cómo lo quieres, con azúcar, con sacarina...?

Oh... con nada.

Gracias.

¿De dónde sois?

(CARRASPEA) Rumanía.

Es un idioma bonito.

Yo a veces escucho hablar a tu hermana.

Pero muchas veces parecía enfadada cuando hablaba por teléfono.

Creo que estaría hablando conmigo.

Alexandra es... un poco especial.

Va por la vida de otra forma.

¿Dónde aprendiste español?

En Zaragoza.

Nos contrataron allí en un balneario.

¿Vives allí? (ASIENTE)

¿Cuánto tiempo lleváis en España?

Eh... Un año y medio, por ahí.

¿Y estás segura de que no tienen ningún amigo en Granada?

No sé.

En cuanto me llame te aviso.

Gracias. No hay de qué.

(Se cierra la puerta)

(Llaman a un portero automático)

(LLAMA POR EL PORTERO AUTOMÁTICO)

-Buenas noches. Buenas noches.

(GOLPEA LA PUERTA)

(GOLPEA Y PULSA EL TIMBRE)

(PULSA EL TIMBRE)

(RADIO) "...y seguramente esta sea la ciudad más pintarrajeada de España.

Es un récord deprimente. La costra grafitera se extiende

como una plaga por el corazón histórico y turístico de la villa.

A excepción de La Alhambra, cuyas medidas de seguridad

impiden los ataques de estos gamberros, que se creen artistas,

no hay ningún terreno sagrado para los delincuentes del aerosol.

Al Albaicín de nada le sirve ser Patrimonio de la Humanidad,

que es el máximo nivel de protección posible.

El caso de la Puerta Monaita...".

(Se oye un taladro)

(Se oye un taladro)

(Se oye el taladro)

Buenas tardes, Dori. -Hola, Carlos.

Hola.

(Se oye el taladro) Hola.

-Ya está. ¿Cuánto es?

-80 euros.

Aquí tiene. -Gracias.

Buenas tardes. Hola. Adiós.

Pensé que quizás le haya pasado algo.

¿Quieres que te acompañe?

Por favor.

Si necesitas algo más. Gracias.

(Música tradicional rumana)

(Música tradicional rumana)

(Llaman al timbre de la puerta)

Buenos días. Hola.

¿Has podido hablar con tu amigo?

Está de viaje, he hablado con su mujer.

No volverá hasta dentro de tres semanas.

Vaya... En cuanto vuelva seguro que llama.

Es que no puedo esperar tanto.

Lo siento.

¿Quieres pasar?

No, no quiero seguir molestando. No, no es ninguna molestia.

Estaba preparando el desayuno, ¿has desayunado?

No tienes hambre.

¿Puedo preguntarte una cosa?

Me contaste... que estuviste discutiendo con tu hermana.

¿Por qué?

Cuando...

Alexandra se marchó de Zaragoza...

Se llevó un dinero que no era suyo.

Lo habíamos ahorrado para que nuestros padres

pudieran comprar un piso.

Y nosotras teníamos que enviarle tres mil euros.

Pero...

Àlex discutió con ellos.

Decía que era su dinero, que lo había ganado ella...

Cogió el dinero y se marchó.

Hace un par de días había un hombre tocando en su puerta.

¿Cómo era?

Fuerte,

un poco más alto que yo

y joven, pero con el pelo canoso.

Es Bogdan. ¿Cómo?

Se llama así.

Se llama Bogdan.

¿Qué es, su amigo?

Novio.

Pues igual está con él, si no quiere verte.

¿Cómo sabes que no quiere verme?

Por lo del dinero.

Quizá está huyendo de ti, espero a que te vayas.

Sí.

Sí, puede ser. ¿Por qué no te vuelves a Zaragoza?

Yo tengo tu teléfono, en cuanto aparezca te llamo.

Es que no puedo.

Necesito encontrarla y...

Necesito el dinero.

Tendré que ir a la policía.

¿Qué le vas a decir?

La verdad, que salió de la casa y desapareció.

¿Quieres que te acompañe?

Esta mañana no tengo mucho trabajo en la sastrería.

¿Harías eso por mí?

Claro.

(Se oye un pitido de "Su turno")

No tenía que haber venido.

¿Qué te han dicho? Que...

Como una discusión y ella se marchó por su voluntad

van a esperar unos días.

¿Qué pasa si tus padres no reciben el dinero?

Perderán el piso.

Yo te lo doy.

¿Qué?

Los 3000 euros que necesitas, puedo dártelos. Te lo digo en serio.

No tengo ni idea cuándo podría devolvértelos.

No tienes que devolverlos.

¿Me vas a regalar 3000 euros?

Para que ayudes a tus padres y puedas volver a Zaragoza.

¿De verdadme dejarías ese dinero?

Mañana mismo.

Dime la verdad, ¿qué quieres?

Nada. Todo el mundo quiere algo.

Ayudar.

¿Y qué ganas tú con ayudarme?

¿Por qué tengo que ganar algo?

Porque sino no lo harías.

¿Crees que la gente funciona así?

El mundo funciona así.

Yo no.

-Que no puede ser, señorita, lo que usted tiene aquí no puede ser.

Si lo hace fura no pasa nada, nadie se molesta.

Aquí no tenemos que aguantar

este tránsito de... desconocidos...

¿Por qué se pone así? -¿Me deja hablar, por favor?

Al próximo cliente que vea entrar llamo a la policía y punto.

¿Qué pasa? -Hola, Carlos.

Nada, le estaba explicando a la señorita que si quiere hacer

sus cositas que las haga en otra parte, que aquí no.

Te estás equivocando.

-Perdona.

Te estás equivocando de persona, ella es su hermana y está de visita.

-Le estoy diciendo que no estamos... Ya lo has dicho.

(Portazo) Lo siento.

Tú no tienes culpa de nada.

¿Quieres entrar? No, gracias, tengo prisa.

Te he traído el dinero.

Carlos...

No quiero que te sientas obligado. No me siento obligado.

Adiós. Gracias.

(Pasos de Carlos bajando)

(Se oyen rezos)

-Este hilo ya no existe.

Podemos doblarlo.

-Ya veremos si encontramos agujas.

(Campanadas de la iglesia)

(Música clásica)

(Llaman a la puerta)

Hola. Hola.

Mis padres han recibido el dinero.

Y... quiero invitarte a cenar para agradecértelo.

Es de mi hermana.

Muchas gracias, pero no creo que haga falta.

¿Por qué?

Porque no me debes nada.

Y... ¿si yo quiero agradecértelo?

Prefiero que no, gracias.

¿Por qué dices eso?

Me haces un favor enorme y ni siquiera quieres

que te invite a cenar.

No me apetece ir a ningún restaurante, eso es todo.

Pues podemos hacer otra cosa.

No insistas, por favor.

¿Por qué me has dado el dinero, Carlos?

Ya te lo dije, para ayudarte.

Para que te puedas volver a Zaragoza.

Alexandra está detrás de todo esto, ¿no?

Quiere quitarme del medio y te está utilizando.

¿Sabes dónde está?

¿Has hablado con ella?

Nina, eso es una tontería.

Hay algo que

no entiendo.

¿El qué?

Mi hermana es capaz de hacer cualquier locura, pero...

No sé, ahora es distinto.

Lo siento aquí.

Seguro que está con su novio esperando que te marches

..y riéndose de todos esto. (SONRÍE)

Quizás tengas razón.

Pero no quiero seguir hablando de ella.

¿Tú tienes hermanos?

No.

¿Y tus padres...?

Murieron.

¿Y no tienes más familia?

No.

¿Y novia?

¿Novia?

Sí. No he tenido.

Nunca.

He tenido mis cosas, pero novia, novia, no.

¿Por qué?

Me gusta vivir solo.

Te gusta estar solo.

Estoy acostumbrado.

¿Y cómo se acostumbra uno a estar solo?

Leo mucho,

escucho la radio.

Me gusta micho mi trabajo.

Pero, por la noche,

en el momento de meterte en la cama...

¿No piensas cómo sería si hubiera alguien contigo?

Nina...

No querer aprender a estar solo es puro miedo.

(SONRÍE)

Eso no es verdad.

Carlos.

¿A ti te gustan las chicas?

Me gustan las chicas.

Nina, yo no busco acostarme contigo, si piensas que...

No, no, no pienso esto.

Todo lo que estás haciendo por mí

es muy importante.

Y... no quiero que me entiendas mal.

No es sólo por el dinero.

Yo también quiero hacer algo por ti.

¿Me dejarías?

Claro.

Tienes una toalla aquí si tienes frío, para taparte.

Y..

Quítate la ropa y túmbate.

Vuelvo en un minuto.

¿Qué pasa?

Carlos.

(HABLAN EN INGLÉS)

(HABLAN EN SU IDIOMA)

(RÍEN)

(GRITA)

(Risas)

(GRITA EN SU IDIOMA)

(GRITA EN INGLÉS)

(LLORA)

(LLORA)

(LLORA)

(GRITA)

(LLORA)

(LLORA)

(GRITA)

(GRITA)

(LLORA)

(GRITA)

(LLORA)

(GRITA)

(Llaman a la puerta)

(ABRE LA PUERTA)

Hola.

Quería verte. Pasa.

(Se cierra la puerta)

¿Qué ocurre?

Fui a la comisaría...

Y... han encontrado una chica muerta

que tiene la misma edad que mi hermana.

Y...

Quieren que la identifique.

¿Te importaría venir conmigo?

(Se abre una puerta)

-Sólo va a ver el rostro, si quiere ver otra zona,

un tatuaje o un lunar dígamelo.

Tómese su tiempo, el cuerpo ha estado más de 48 horas en el agua.

Dígame cuando esté lista.

Cuando usted quiera.

(ACCIONA UN TIMBRE)

(Se abre una puerta)

No es mi hermana.

No es Alexandra.

-Bien, gracias.

Gracias.

Hasta mañana.

Carlos.

La otra noche cuando

estábamos en la casa. Siento haberme marchado así.

¿Qué pasó?

No lo sé.

¿Te ocurre algo conmigo?

No.

Tú dices que...

Que nunca has tenido una novia seria.

Pero yo creo que no es verdad.

¿Eso crees?

Estoy segura.

Y quien quiera que haya sido te hizo mucho daño.

Hasta mañana.

-Tomad y comed todos de él

porque esto es mi cuerpo

que será entregado por vosotros.

Del mismo modo

acabada la cena tomó el cáliz

y dándote gracias de nuevo lo pasó a sus discípulos diciendo:

Tomad y bebed todos de él

porque este es el cáliz de mi sangre,

sangre de la alianza nueva y eterna,

que será derramada por vosotros y por todos los hombres

para el perdón de los pecados.

Haced esto en conmemoración mía.

Me voy a ir unos días fuera.

-¿Por qué me lo cuentas?

¿Para qué va a ser? Para que lo sepas.

-Otras veces desapareces y no me lo dices.

Ahora te lo digo.

-¿Te pasa algo?

No.

-¿Seguro?

¿Por qué dijiste el otro día que nunca podría estar con una mujer?

-Porque es verdad.

La gente cambia.

-La gente es lo que es.

Menos mal que no eres mi madre.

(Alguien discute en otro idioma)

(Gritos en rumano)

(Una puerta se cierra)

(Alguien baja las escaleras)

¡Nina!

¡Nina!

(LLORA)

¿Qué ha pasado?

(LLORA)

¿Estás bien?

(LLORA)

Ha sido Bogdan.

Se enteró de que envié los 3000 euros a mis padres.

Dice que yo maté a mi hermana para quedarme con el dinero.

Y quería obligarme a confesarlo.

Se puso como una fiera

al ver que vivo aquí ahora.

Quiere hablar con la policía también.

Pero yo no he hecho nada.

Te juro que yo no he hecho nada.

(RAPEA)

(Campanada de la iglesia)

(Campanada de la iglesia)

(Campanada de la iglesia)

(Llaman al timbre de la puerta)

(Llaman al timbre de la puerta)

(Llaman a la puerta)

(Llaman al timbre de la puerta)

(Unos pasos se alejan)

¿Cómo estás?

¿Has dormido aquí?

En el sofá.

Gracias por quedarte.

Nina, he estado pensando...

Quizás Bogdan vuelva a aparecer.

Sería mejor que te quedaras en mi casa hasta que todo se calme.

Estarás más segura.

Toma.

El número de la sastrería por si me quieres llamar.

Tú puedes dormir en la habitación, yo lo haré en el sofá.

Te he dejado unas toallas sobre la cama por si te quieres duchar.

El agua caliente está conectada.

No le abras a nadie.

¿Me lo prometes?

Sí.

(CIERRA LA PUERTA)

(RADIO) "...preparar tapas específicas para esta edición.

En la que los ciudadanos con una especie de pasaporte..."

(Un coche se acerca y se detiene)

"...premiar al mejor de los platos ofrecidos.

El comercio granadino cerró el pasado año con un descenso

en ventas cercano al 40%, son los datos...".

(Llaman a un timbre)

(Llaman a un timbre)

(Golpean la puerta)

(Agua de la ducha)

(NINA TARAREA)

(Agua de la ducha)

Hola. Hola.

He hecho la cena.

Me apetecía cocinarte.

He bajado para comprar algo, no tenías de nada.

He hecho pasta.

¿No te gusta?

Está muy bien.

No, no te gusta, se te nota.

No, de verdad, no es eso.

¿Y qué es?

Estoy cansado.

Carlos, ¿a ti te gusta Alexandra?

¿De qué estás hablando?

Tenías un papel de ella en tu estudio...

Un anuncio de masajes.

Luego vi que

desapareció.

Supongo que lo has quitado tú.

Tu hermana empapeló todo el barrio con los anuncios.

¿Y por qué te lo has guardado?

Se me olvidó tirarlo, ¿qué importancia tiene eso ahora?

Si no tiene importancia, ¿por qué lo has quitado?

¿Porque querías que yo no lo viera?

Pensé que no te haría ningún bien verlo.

No soportaría que volviera a ocurrir.

Mi hermana siempre me ha quitado todo.

Tu hermana no va a quitarte nada.

Prefiero que tú me digas la verdad.

Te estoy diciendo la verdad.

Tu hermana no va a quitarte nada.

Nina...

Tengo una cabaña en la sierra.

Es un sitio al que voy de vez en cuando.

No hay mucho que hacer allí.

Pasear.

Dormir.

Pero allí desconecto y me olvido de los problemas.

¿Te gustaría ir?

Si tú quieres.

Podemos salir mañana temprano.

Es muy bonito ver el amanecer allí.

(Se cierra la cancela de entrada)

(Sopla el viento)

(El viento sopla con fuerza)

¡Eco! ¡Eco!

(GRITA)

(RÍE)

Gracias.

Es como un sueño.

(Se oye el viento soplar fuerte)

(Viento sopla con fuerza)

Carlos.

¿Qué haces ahí?

Nada.

Ven a aquí conmigo.

(RESPIRA EXCITADA)

(El viento sopla con fuerza)

(El viento sopla con fuerza)

(El viento sopla con fuerza)

Gracias.

Yo maté a Alexandra.

Maté a tu hermana.

La maté.

Anoche intenté matarte a ti.

(LLORA)

Tú no eres capaz de hacer eso.

Tu hermana no es la primera mujer.

Ya lo he hecho antes.

¿Has hecho qué?

Matar.

Las mato.

Y me las como.

¿Por qué me lo cuentas ahora?

Porque es la verdad.

Nina, tenemos que irnos.

Lo mejor es que cojamos el coche y nos volvamos a Granada.

La policía te está buscando.

Si no apareces van a creer que tú eres la culpable.

Si todo esto es verdad...

¿Por qué no me mataste anoche?

No pude.

No pudiste.

¿Por qué no me matas ahora?

Es muy fácil.

Estamos aquí en medio de la montaña.

No puedo huir.

Nadie se va a enterar.

Y todo se acabará.

Déjalo, por favor. No quiero dejarlo.

Todo lo que me estás diciendo.

¡Esas tonterías sobre las mujeres y la muerte de mi hermana...!

¡Son mentiras!

¿Por qué no me dices la verdad?

Yo deseaba a tu hermana.

Desde que la vi.

Con toda mi alma.

Y por eso la maté.

Como a las otras mujeres.

Contigo no pude.

No puedo.

(Las ruedas derrapan)

(Alguien respira con dificultad)

(Alguien respira con dificultad)

¡Nina!

¡Nina!

¡Nina!

(LLORA)

(LLORA) Nina, mi amor.

(Tambores)

(Tambores)

(Golpe del llamador)

(Golpe del llamador)

(Golpe del llamador)

(CAPATAZ) Ya de frente.

(Música sacra)

Somos Cine - Caníbal - Ver ahora

Retornados

En el mes de Halloween, esta película basada en una pandemia, te pondrá los pelos de punta. La humanidad convive con los "retornados" personas infectadas por un virus que les convertiría en zombies si no se pusieran su inyección diaria. Los problemas llegan cuando la vacuna empieza a escasear... Agarra con fuerza el cojín y tiembla de miedo.

Somos Cine - Retornados - Ver ahora

Tarde para la ira

El debut como director de Raúl Arévalo causó sensación en su estreno y arrasó en todos los galardones cinematográficos de 2016. De sus 11 nominaciones a los premios Goya, obtuvo cuatro (entre ellos el de mejor película y el de mejor director novel). Madrid, Agosto de 2007. Curro entra en prisión tras participar en el atraco de una joyería. Ocho años después sale de prisión con ganas de emprender una nueva vida junto a su familia, pero se encontrará con una situación inesperada y a un desconocido: José, que le llevará a emprender un extraño viaje donde juntos se enfrentarán a fantasmas del pasado y se hundirán en el abismo de la venganza.

Disponible sólo hasta el 19 de octubre de 2020.

No recomendado para menores de 16 años Somos Cine - Tarde para la ira - Ver ahora
Transcripción completa

(Tráfico)

Venga, vamos, vamos, vamos.

Vamos.

¡Arranca, arranca!

Vamos, vamos, vamos...

(Sirena)

¡La Policía! ¡La Policía! Dale caña.

Hostia, hostia... ¡Vamos!

(Motor)

Dios...

(Motor ahogado)

Eh, eh...

Vamos, cago en Dios.

(Continúan las sirenas)

(Derrape)

(Estruendo)

(Sirenas lejanas)

(SE ESFUERZA)

(Música intriga)

(Murmullo)

(VOZ LEJANA) ¿Sabes lo que te digo?

(TV) "Bastante menos que se pueda registrar domingo a estas horas.

Debido a que mañana es fiesta en la capital,

muchos madrileños podrían disfrutar del puente de la Constitución...".

¡Muy buenas! ¿Qué le pongo? Ya se lo pongo yo,

tú llama al de la cerveza, anda. ¿Pero no les habías llamado ya?

"...a la altura de Parla...".

Dime... Un café con leche, por favor.

"Varios kilómetros de retención en la A-6

y también en la carretera de Extremadura, en Móstoles,

por una pequeña colisión". ¿Pasa algo?

No.

"Tendremos que estar muy pendientes hasta el martes

que es cuando finaliza esta operación salida

por este puente de la Constitución".

(Puerta)

(Cafetera)

(TRAGA)

Buenas... ¿Qué hay, Charo?

Ahí te dejo una bandeja, que hoy hay albóndigas.

No, gracias, ya he picado algo por ahí.

¿Todo bien? Sí, todo bien.

(Teclas)

Mira, dos de pintas grandes y uno de chicas, tres.

Más dos de pares, cinco. Dos de las mías,

siete de invita a juego... Estamos a falta de uno.

Te juro que como vuelvas a meter a chicas,

me levanto y me voy, tronco. ¡Qué puta manía!

Toda la vida igual. -Lo que llevo.

¿Qué hago? -Que te calles.

¿Me puedo llevar esto? Ponme uno cortito, chiqui.

A grandes y a chicas. Sin verlas.

Has tomado tres. Lo que haga falta...

Si van a pagar estos. Venga, ¿qué?

¿Te quedan torreznos? No.

¡Torreznos ahora! ¿José?

Nada, gracias.

Venga, háblate de pares. Sí.

Sí. No.

No. Paso.

Todas también, a tomar por el culo.

(Claxon)

Quiero. Qué hijo de puta...

(RÍE) ¡Ahí te he visto!

¿Ahora quién es calvo? ¿Ahora quién es calvo?

¿Qué quieres que haga, tronco? Si es la Polla Records...

Venga. El que vale, vale... El que no, a arreglar grifos,

que es lo que sabes hacer. ¡Va de mano, coño!

-Toda la puta tarde pillándose gallegas ahora. Hasta los cojo...

Josete...

Anda, que menuda manteca les hemos dado, ¿eh?

Buenas... Aquí te dejo al Lucky Luke.

Pero bueno... Pero qué cosa más guapa.

Hija mía, que le ha dado por vestirse de vaquero

y no hay manera de quitárselo. Cuéntale a tu padre

lo que me has pedido. ¿Qué pasa, José?

Hola, Pili. ¿Qué es lo que quiere mi niña?

Una minifalda como la de Shakira. Una minifalda...

Una correa te voy a comprar para atarte.

(Risa infantil)

(VOZ LEJANA) ¿Te llegó esta carta?

¿Te pongo algo más, José? No, gracias, Juanjo.

Todos los juguetes por el suelo, no.

Pásame el bolso, anda, que hoy tengo curre.

Voy.

Te queda muy bien ese corte de pelo.

Gracias.

Toma.

Juanjo, los niños se quedan dentro, ¿eh?

Échales un ojo. Hala, vamos.

Hasta luego. Hasta luego, guapo.

¿Se la ve a tu hermana tristona? ¿Eh?

Lo que tiene es un carácter, chico, que cualquiera la aguanta,

pero bueno... Josete, ¿qué te iba a decir?

El tema este que hablamos ayer de la declaración y eso...

No te preocupes. El lunes ya lo tienes hecho.

(RESOPLA) Muchas gracias, Josete. Al final te pongo un piso, ¿eh?

No sabes el peso que nos quitas, tengo la cabeza, chico...

¿Se ha complicado la cosa? ¿Qué cosa?

Lo de tu cuñado. Si no es para la semana que viene,

será para la siguiente. Y, si no, pues yo qué sé, chico.

Qué le vamos a hacer. Nosotros no podemos hacer nada.

Ya. Pero es que mi hermana se pone

supernerviosa y está que no hay quien la aguante.

Al final, este va a salir de Málaga y se va a meter en malagón.

(Música suspense)

Pero qué fea que estás, ¿no?

(RÍEN)

(JADEAN)

(Pitidos)

(Tono mensaje)

(Tono mensaje)

Buenas. Hola.

Se pasó tu tía esta tarde.

Te dejó una bolsa ahí, con una botella y unas cosas.

Que dice que no te encuentra nunca en el móvil

y que si te querías pasar esta noche a cenar con ellos.

Perdona que me meta, José, hijo,

pero ya hay confianza, ¿no?

Deberías salir más, conocer gente,

pasártelo bien, estar con la familia.

Gracias, Charo.

(Bullicio, música)

Pero, bueno, José, yo pensaba que ya no venías.

Digo, la hora que es, este ya no viene.

He traído una botella. Si no hacía falta que trajeras nada.

Josete, maricón, no llegas a venir y te retiro la palabra.

Mira, Juanjo, le he comprado esto. Es un detalle.

Mira, que no te como la boca porque estoy casado,

pero tú para lo que quieras aquí está el chache.

¿Quieres una copita, quieres mujeres? ¿Qué quieres?

Qué pesado se pone cuando bebe, hijo. Mira, ahora te presento

a la hermana de la Pili, que se acaba de separar.

Está gorda como un tanque la hija puta,

pero es de un cariñoso. ¿Tú eres tonto o qué te pasa?

Te voy a tirar una copita por lo alto a ver si se te quita la tontería.

Me gusta a mí cuando te enfadas. Que te pones muy tonto. Quita. Ay...

(Música)

(RÍE) Qué calor hace, chico.

La pulsera me queda grande.

Ya te quedará bien cuando seas mayor.

El año pasado Rubén Gómez, de 4 B, me regaló una pulsera de su ex,

que se la devolvió cuando lo dejaron.

¿Tú tienes novios ya? Tenía.

(SUSURRA) Pero no se lo digas a mi padre, que si no se enfada.

¿Y tú tienes novia? No.

(Continúa música)

Pero mira cómo ronea delante del novio

para que la vea.

Pero mira cómo ronea delante del novio

para que la vea.

Ay, mamá, mamá.

Yo he visto a ese niño,

que me ha vuelto loca, me vuelve loca, me vuelve loca.

Ocho años hicimos en octubre ya.

Cuando lo de mi cuñado,

mi hermana quería salir del barrio y nos vinimos para acá.

Y aquí la conocí.

Yo creo que fue el destino porque enseguida la preñé.

¿Qué te parece?

Yo a la Pili la llevo aquí, en la palma de la mano.

Esa mujer ha hecho por mí lo que no está en los escritos.

Yo a veces que lo pienso y digo:

"Coño, ¿me estaré perdiendo cosas de estar con los colegas por aquí,

para allí, liándola parda? ¿Sabes lo que te quiero decir?

Pero yo luego llego a casa de currar como un cabrón

y me está esperando mi niña y eso es lo más grande que hay.

Eso no lo cambiaba yo por nada.

¿Los colegas? Están ahí, ¿no? Son lo que son.

Pero la familia, la familia es sangre, Josete.

Eso es así.

Si es que eres muy grande, coño, muy grande eres tú.

Bueno, buenas noches a todos.

Muchas gracias por venir a la comunión de nuestra hija.

Qué ilusión para unos padres

que nuestra hija haga la primera comunión, ¿no?

Estaba guapísima no, lo siguiente.

Da igual el vestido, lo que haya costado, me da igual.

Os quiero a todos, pero sobre todo a ti, cariño.

¿Vale? ¡Venga!

(CANTA) "Ta, ta, ta.

Con mi familia, la quiero yo,

y al que no la quiera le dé un dolor.

Y a mi familia la quiero yo,

y al que no la quiera le dé un dolor".

¿Qué pasa, José? ¿Cómo te lo estás pasando?

¿Está bonita la comunión o no está bonita?

Sí. Está bonita, ¿eh?

Mira Anita cómo está. Cómo le sienta el color, ¿verdad?

Está guapa, ¿eh? Oye, ¿y tu cuñado?

Me dijo Juanjo que iba a salir en una semana.

Cuñado... ¿Tú qué quieres, amargarme a mí la comunión o qué?

¿Qué pasa? ¿No te llevas bien con él?

No, yo no me llevo ni me dejo de llevar.

Yo ni siquiera lo conozco, fíjate lo que te digo.

Todos dicen que es buena gente, que es buena gente...

Ocho años lleva en la cárcel. Muy buena gente no será, ¿no?

Digo yo, ¿no? Digo yo.

Yo es que quiero mucho a la Anita, José. La quiero mucho.

Y ahora porque está dentro y luego porque va a salir,

esa mujer no levanta cabeza.

Y a ti también te veo yo un poquito tenso.

No me mires así, José, no me mires así,

que no tenemos 15 años. Y ojos que no ven...

Vamos, que yo soy una tumba.

Ven para acá.

Hazme caso.

Baila, baila, baila.

Muévete, muévete, muévete. Mueve tu cuerpo.

Baila, baila, baila.

Muévete, muévete, muévete.

Baila, baila, baila, con este ritmo, nena.

Muévete, muévete, muévete. Mueve tu cuerpo.

Baila, baila, baila.

Muévete, muévete, muévete.

Cuando tú lo bailas se alinean los planetas.

Me miras, me sonríes, me pongo como un cometa.

Si sigue así la cosa, me voy a volver loco.

Se me hace algo en la boca, se me calienta el coco.

Baila, baila, baila.

Muévete, muévete, muévete.

Baila, baila, baila.

Muévete, muévete, muévete.

Baila, baila, baila.

Muévete, muévete, muévete. Mueve ese cuerpo.

Baila, baila, baila.

Muévete, muévete, muévete.

Baila, baila, baila.

Muévete, muévete, muévete. Mueve tu cuerpo.

(Música)

Quiero

estar bajo la luz de tu mirada.

Mañana, tarde y noche y madrugada.

Eternamente a solas tú y yo.

¿Qué pasa? ¿Te pones celoso?

Pero mira, quiero...

Bueno. Qué bajito, ¿no?

Ay.

Ay, que vaya este romance junto al viento.

Y sepan mi locura y mi tormento.

Mejor.

Y todo y todo lo que siento yo por ti.

Pero, mira, quiero

beberme tu cariño apasionado

y luego cuando ya dentro de mí, ya dentro de mí,

que de verdad no, no, no me quede nada.

Qué pena, vida mía, que yo me tenga que morir.

¿De dónde has salido tú?

¿Y viviendo aquí, qué haces tanto por mi barrio?

Me gusta.

¿El qué te gusta? El barrio.

Anda ya.

Pero si vives en una zona de puta madre,

tienes una casa que vamos...

El salón ya es más grande que mi casa entera.

¿Cómo te va a gustar aquello?

A mí me gusta. A ti te gusta...

Eres un poco rarito tú, ¿eh?

¿Y qué más te gusta a ti?

¿A qué te dedicas?

Pues yo tengo dos pisos en herencia que alquilo,

un garaje, un local, que también alquilo.

Está la casa del pueblo, pero esa no la vendo ni para atrás.

Si al final va a tener razón la Pili, eres un partidazo tú.

Nada, dicho, que si te sobra, ya sabes.

(RÍE)

Y la casa esa del pueblo, ¿qué es, de tus padres?

Era. ¿Y es bonita?

Típica casa de pueblo. Yo nunca voy.

Y... ¿si me voy allí contigo y te arreglo la casa?

Nos vamos los dos a vivir allí

y te cuido.

Y me despiertas por la mañana con el desayuno.

Y nos tiramos todo el día así.

Sin hacer nada más.

Bueno, sí, algún día me sacas por ahí a cenar.

O si quieres te llevo yo la cena a la cama.

¿Qué?

¿Y tu novio?

¿Y la tuya?

Yo no tengo.

¿Cuánto tiempo llevas con él?

Desde los 16.

Y llevas mucho tiempo sola, ¿no?

(Cisterna)

¿Qué hora es? Lo siento.

No quería agobiarte. Perdona.

Llevo ocho años sola, desde que entró en la cárcel.

Me quedé embarazada en un vis a vis.

Lo sé.

Me lo contó Juanjo. ¿Y qué te dijo?

Que él fue el único al que pillaron en un atraco a una joyería.

Y que murió alguien.

Y que él dijo que él no conocía a los que lo hicieron,

que a él le habían contratado

para estar fuera esperando con el coche.

Curro no es malo, lo que pasa que...

siempre se ha juntado con quien no debía.

¿Tú les conocías?

Si los conociera, no hubiera cargado con esto.

¿Porque lo hizo él? ¿Nunca se lo has preguntado?

Él nunca habla de sus cosas y yo me he acostumbrado a no saber.

¿Temía que le pasara algo?

Él aguanta lo que le echen.

¿Temía que te pasara algo a ti?

Solo me tiene a mí.

Lo único que quiere es que yo esté bien.

(SUSPIRA)

¿Le amenazaron?

¿De verdad... te apetece seguir hablando de mi novio?

Es que a mí no me apetece nada.

(Música suspense)

(SUSPIRA)

(RESPIRA AGITADAMENTE)

¿Quieres ir con tu primo a jugar? Sí.

Ven, ven con mamá.

(Conversaciones)

(Cisterna)

Me ha dicho Quique, el de Silvia,

que igual sale algo en el taller para echar unas horas.

Mañana voy a verle.

Come. Y deja de mirar la tele. ¿Qué quieres, que la apague?

Venga. Quiero ver los dibujos.

(JADEA)

¿Te gusta? Sí.

¿Qué te pasa? Nada.

¿Cómo que nada? Pues no me pasa nada.

A mí no me digas que nada, no me jodas. ¿Qué coño te pasa?

Bueno, tranquilízate, que está el niño dormido, ¿eh?

Tranquilo...

Curro.

Curro.

No me trates como si fuera gilipollas,

te lo pido por favor.

¿Qué te pasa?

¿Tú me quieres? ¿Qué?

Que si me quieres.

Claro que te quiero, y te quiero mucho.

Entonces, ¿por qué lloras?

Porque se me hace raro.

¿El qué? Pues que estés aquí, en la casa.

Me he acostumbrado a estar sola.

Cago en Dios. Curro.

Curro, por favor, tranquilízate.

¡Me cago en Dios! ¡Curro!

(GRITA) ¡Me cago en Dios!

¡Que no grites! ¡Grito si me sale de los huevos!

¡Se te sale de los huevos no, que estás en mi casa!

En tu casa... ¿Qué?

¿Qué, eh?

Y a mí no me toques, ¿eh? ¡Dios!

(FARFULLA) Por Dios, con todo lo que he hecho yo por ti.

Con todo lo que he hecho yo para estar centrado,

para estar bien, para que no se me fuera la cabeza

con todo lo que he hecho. Con todo lo que he hecho por ti.

(SUSPIRA)

Tú, a ver los pares.

Sí. Sí.

Sí.

Paso. Venga, ¿qué hago, compañero?

Toca ver.

Envidín. Envido más.

Cinco más. Lo envido.

Eh, eh, eh.

Dame una alegría, compañero.

Pues como no te la chupe por debajo de la mesa.

Ya. ¿Y qué hago? Pues con las tuyas, machote.

¿Con las mías? Claro.

Pues órdago. ¿Órdago?

Oye, tú, tranquilito, que yo llevo aquí un pepino.

A ver, dime qué le llevas con la boca.

Pepino dice... Te lo voy a tener que ver.

Que no, que no, espérate. ¿Qué llevas?

Venga, para arriba. Medias de reyes.

A tomar por culo con el farol.

Yo no voy de farol.

(RÍE) ¡A tomar por culo, cabrones! A palmarla a Parla, listos.

¿A Parla? (RÍEN)

¿Tú eres gilipollas o qué te pasa? Curro, coño.

¿Eres gilipollas tú? Payaso. ¿Este tío es gilipollas?

¿Te crees muy chulo? Eh, eh.

Igual te meto dos hostias que te quito la tontería.

Oye, tío. Que te quito la tontería.

Me cago en mi puta vida. ¡Que no me toques, joder!

Que no se ríe de mí... Curro.

Tú cállate la puta boca y métete para adentro.

Vale, Curro, tranquilo. ¡Que no me toquéis, hostias!

¡Ya, joder! Tío...

¿Estás tonto o qué te pasa?

(Música suspense)

(Tono mensaje)

(Teléfono)

(Teléfono)

(Teléfono)

(Música suspense)

(Vibrador teléfono)

No soy Ana. Quiero hablar contigo.

¿Podemos vernos?

(Máquina de respiración)

¿Qué coño está pasando aquí?

¿Por qué tienes tú el teléfono de Ana?

Ese de ahí es mi padre.

Y la que mataron era mi novia.

¿Quiénes fueron?

Dime quiénes son.

Yo no sé nada. Sí lo sabes.

Y me lo vas a decir

porque no quieres que le pase nada a tu familia.

¿Me estás amenazando?

A mí no me amenaces, hijo de puta.

Dios...

Tu puta madre...

¿Dónde está Ana? Dímelo. ¿Dónde está?

(Voces)

(Música suspense)

"Ahora te llamo, que no te escucho nada.

Venga. Sí. Un beso, chao".

Yo ya no tengo nada que perder.

Y voy a hacer lo que sea para que me lo digas.

Solo quiero saber quiénes son.

En la guardia de anoche vino un señor con la cabeza abierta

porque se le habían abalanzado unos chicos

para robarle 20 E que llevaba.

¿Duele? No.

De todas formas, no se fíe.

Las lesiones de muñeca se pueden complicar

si no se cuidan, así que cuanto menos la mueva, mejor.

Esto es por si quiere presentar una denuncia.

Esta se las puede tomar cada ocho horas si le duele mucho.

Y pásese por aquí en dos días si ve que no le baja la inflamación.

Gracias.

¿El baño? Sí, la primera a la izquierda.

Soy Curro. ¿Sabes algo de Ana?

Sí, estoy bien.

No, escúchame. Si aparece por ahí o sabes cualquier cosa

o alguien te habla de ella, lo que sea, me llamas, por favor.

¿Lo tienes claro? Me llamas.

Debo colgar. Adiós.

Quiero hablar con Ana. Quiero saber que están bien.

Están bien.

Hasta luego. Adiós.

Tú y Ana encontrarlos y preocúpate de que no me pase nada antes.

Si le pasa algo a mi mujer o a mi hijo,

te juro por Dios que te mato.

(Sirenas)

¿Puedes conducir?

(Música)

Hace mucho que no sé nada de ellos, eran de mi antiguo barrio.

Necesitaba pasta, me propusieron esto

y yo solo tenía que conducir.

El primer año uno de ellos vino a verme a la cárcel 3-4 veces.

Por lo visto, seguía viviendo en el barrio con su madre,

pero luego no he vuelto a saber nada de él.

¿Cómo se llama? Santi.

Pero le llaman Juni.

¿Y los otros? Julito y Rober.

Al Julito yo le conocía de jugar al fútbol de pequeños.

El Rober era un tío más mayor,

había estado en la cárcel un par de veces creo.

En teoría, era el que se supone que tenía más experiencia.

(Música suspense)

Hablar no sale a cuenta.

No quiero problemas. Ni con esa gente ni con nadie.

(Música suspense)

No vas a tener más problemas. Llévame hasta ellos y ya.

(Música suspense)

Perdona, ¿sois de por aquí?

No, estamos estudiando una carrera del plan Erasmus.

¿Conoces a Santi, a uno que le llaman Juni?

Ni puta idea.

¿Gimnasio?

¿Gimnasio de boxeo? Hay uno ahí detrás.

-Buscaros la vida por ahí.

Perdone, ¿es usted del barrio?

Estamos buscando a Santi, a uno que le llaman el Juni.

¿Santi cómo? Un tío de Sevilla.

¿El Triana?

No sé cómo le llaman ahora, es un amigo del barrio.

Así, menudito, con ojos saltones, con el habla...

Andaluz. ¡Jacin!

¡Eh!

¡Jacin! Tú. ¿El Triana cómo se llama?

-¿Quién? -¿Se llama Santi?

-¿Quién? -El Triana.

-Qué Triana ni qué triano.

-No me vaciles, que te cruzo la cara de una hostia.

-¿Tú y cuántos como tú? Peseta, culo gordo.

-¡Me cagüen tu puta madre! ¡Máquina! ¿El Triana cómo se llama?

-¿El Triana? Santi.

-¿Está por aquí? -No le he visto, estará por ahí.

-Eh, ¿tienes fuego? -Mira el figura, por ahí viene.

Triana. Unos colegas te buscan.

(CON VOZ CASCADA) -Cagüen mi puta madre. Currito.

¡Me cagüen la leche! Currito, por favor.

Qué alegría, niño.

¿Qué pasa, churrita? ¿Cómo estás? Muy bien, hombre.

Oye, ¿cuándo te han soltado? Hace unos días.

Estás más gordito, ¿no? (RÍE)

Oye, ¿cómo me has encontrado? He ido a ver a tu madre.

Ah, coño. ¿Cómo está? Vieja.

(RÍE) Qué arte tienes, hijo de puta.

Mira, este es José. Colega. Santi.

¿Qué pasa, hombre?

¿Qué es colega de allí, de...?

Del talego, digo.

¿Tú eres mudo o qué pasa?

¿Eres mudo?

¿Este es mudo?

¿Este es mudo? Sí.

¿Pero tú sabes hablar mudo o qué?

Es mudo, no es sordo. Hostia, puta.

Lo siento, tío, lo siento.

Una cervecita, ¿no? Acompañarme, voy al almacén.

No mires tanto, Jacinto, no mires tanto,

que luego te pones malito.

A ese se le ha puesto la cara peor que a ti.

-¿Qué pasa, Triana? -¿Qué pasa, tío?

-A Mariano no le gusta que bajes con gente.

-No es gente, gilipollas, son colegas míos.

Dicen que huele a caca, porque hay un váter atascado o no sé qué.

Yo no huelo nada, porque tengo el olfato perdido.

Son de confianza, son coleguitas. -¿Me has comprado los caramelos?

¿No había de fresa? -No el fresón que a ti te gusta.

Tened cuidado que hay un escalón que tiene mucho peligro.

Que el Enano se cayó el otro día y por poco se mata.

Bueno, pues esto es lo que hay, como si estuvierais en vuestra casa.

El ordenador lo único no tocármelo, que estoy controlando ahí un tema.

La hermana de la Juani,

que le hemos puesto un videochat de estos para los pajilleros

y hay que estar encima porque se tanga mogollón.

Una cervecita por aquí, una cervecita.

Y a sentarse por aquí.

Bueno, por el Currito, por su libertad.

Qué alegría verte, Currito. ¿Cómo estás?

Bien, bien. Bueno.

Oye, qué te iba a decir.

Sabes que estoy grabando en La Maraca, en La Maraca estoy grabando,

haciendo un poco de esto, un poquito de lo otro.

Lo tiene puesto hasta en la página web,

que lo puedes mirar si quieres.

La que nos hemos pegado tú y yo en La Maraca.

Bueno, en La Maraca y lo que no es La Maraca.

(RÍE)

Este tío y yo nos hemos puesto del revés, del revés.

Aquí donde lo ves, tiene un amigo para lo que él quiera.

¿Entiendes? Porque este hombre ha hecho por mí

lo que no está en los escritos.

Este aquí tiene un amigo para lo que él quiera.

Tú esto lo sabes. ¿Tú esto lo sabes o no lo sabes?

Sí, hombre, sí. Sí, hombre, sí, no.

Sí, hombre, sí, no, Curro,

que tú aquí tienes un amigo para lo que tú quieras.

Que yo contigo voy a muerte. Coño ya.

No fui a verte más al talego más que aquella vez

porque he estado muy liado.

He estado muy liado, he estado dando muchos tumbos también,

pero que yo me he acordado muchísimo de ti

y lo que tú quieras lo tienes. Lo que tú quieras.

Oye, un bigotito no tendréis por ahí para invitar o para celebrar.

No.

Qué bien te veo, niño, qué alegría, joder.

Oye, ¿la familia cómo está? Bien, bien, todo bien.

Ya me enteré que tuviste un niño estando en el talego.

Sí. Está ya más grande que yo, o sea que...

Eso tampoco es tan difícil. (RÍE)

Oye, escucha una cosa. Dime, dime.

¿Sabes algo de Julito y estos? Eso es lo que tú querías saber, ¿no?

Que tú lo que querías saber es del Julito.

El Julito se fue a vivir al campo, al pueblo este del padre en Segovia.

¿Cómo se llamaba? Eh...

Los Lebreros, Le...

Lebreles. Lebreles, ahí está.

Se fue, lleva ya bastante tiempo.

Le dio la venada y se fue.

¿Y el Rober?

¿Rober? (ASIENTE)

¿No te enteraste?

El Rober se mató. ¿No te enteraste? ¿No te enteraste?

Rober se pegó una piña con el coche y se mató.

Hace un año y pico.

Pero te digo una cosa, que le den por culo, un hijo de la gran puta

desde que nació hasta que se reventó.

Vamos, ¿qué te voy a contar a ti que tú no sepas?

Coño, mira, sabía yo que había un restito por aquí.

Vosotros no queréis, ¿no? Vosotros sois más de purito.

No importa, ya me lo meto yo.

El Rober se veía que iba a acabar malamente.

Estaba cada vez peor. Tú no sabes la que montó una vez.

Le estaba guardando yo a un colega cuatro kilos de blanca

en casa de mi madre.

El tío se entera y me llega ahí mendigando.

"Quillo, dame algunos gramitos para venderlos.

Vamos a medias". Le digo: "No, no puede ser".

A los tres días voy por la calle y me entran tres secretas

como el brazo como tu cabeza haciéndome...

Tenía los huevos aquí.

Se van los tíos. Digo: "Espera, espera. Rober".

Llamo al Rober, quedo con él, como si no pasara nada.

Disimulando, le cuento un chiste y cuando el tío se está riendo,

con la risa de rata que tenía, le hago dimba.

Cabezazo en la napia. Rota. Sangrando como una puerca.

Le agarro los huevos, pero apretando.

Él: "Que no he hecho nada".

Yo: "Eres una cerda y te voy a marcar como una cerda".

(Música suspense)

(GRITA)

No, no, no. No.

(SE QUEJA)

(AHOGÁNDOSE) ¡Ah!

(Música lejana)

(Objetos rodando)

No hay agua.

(Risa lejana)

Sécate. Las sudaderas.

(Puerta)

(Música animada)

¿Y Santi? Está hablando con su novia.

(RÍE) Con su novia, dice. -Con su novia... ¿Qué novia?

¡Si no tiene novia! (RÍEN)

A ver si va a estar ahí, cascándosela con tu hermana en el ordenador.

(RÍE) Así le tendrías ya de cuñado.

¡Cómo lo ibais a pasar en Nochebuena en tu casa!

(RÍE) -Anda, ábreme la puerta.

(Puerta)

Buenas, Mariano. -Anda, tira para allá.

¿Y estos dos quiénes son? -Son amigos del Triana.

-¿Quién coño les ha dejado bajar? -Ya les he dicho que no podían bajar.

Santi. ¡Ni Santi ni pollas, aquí mando yo!

¿La sudadera de dónde la has sacado? Nos la ha dado Santi.

Aquí no se da nada, que valen una pasta.

¿Dónde coño está el Santi? Abajo.

¿Abajo? ¡Mira, dile que suba echando hostias,

que me tenéis hasta la punta de la polla!

-¡Mariano, el de la sudadera!

-¿Dónde te crees que vas? Tú quieto ahí.

Son 20 pavos por sudadera. ¿Hablo en chino o qué?

-¡Me cago en...! -¡A ver, a ver...!

¡Tira para allí, anda!

Te lo digo por última vez,

20 E la sudadera o te la vas quitando.

Nos las ha dado, te digo. Que suba y me lo cuente.

Toma, 50.

¡Idos a tomar por culo de aquí! ¡No volváis en vuestra puta vida!

(ARRANCA)

(Chicharras)

(RESPIRA AGITADAMENTE)

(FARFULLA)

(RESPIRA AGITADAMENTE)

¡Dios!

¿Cómo me haces esto?

¿Cómo me haces esto? ¿El qué?

Lo que he hecho es cosa mía. ¿Cosa tuya?

Me cago en mi puta vida. ¿Cosa tuya?

¿Cosa tuya?

Te podía haber dejado ahí dentro y no lo he hecho.

Yo me hago cargo.

Quiero ver a mi mujer.

Yo ya he hecho lo que tenía que hacer.

Yo no.

(Pasos)

(TOSE)

(VOMITA)

(Chicharras)

Pili, soy yo.

Desde una cabina, que no encuentro el móvil.

No sé si me lo ha cogido el niño o qué coño.

(DUDA) Pues te llevo llamando toda la mañana.

No, a este, a tu casa, que tu móvil no me lo sé.

Vale, sí, luego me lo dices y me lo apunto.

Bien, mejor, más tranquila.

¿Has visto a Curro? ¿Has hablado con él?

¿Qué le has dicho?

No. No sé qué hacer.

Me va a estallar la cabeza, de verdad.

Pues no sé, unos días. Aquí se está muy bien.

(ASIENTE)

No, José no está.

Se fue a Madrid, tenía que hacer unas cosas.

Oye, no le digas nada a mi hermano, ¿vale?

(SUSURRA) Vale.

Gracias, ¿eh?

Y yo a ti.

Adiós. ¿Eh?

(RÍE) Qué tonta eres.

(RÍE) Venga, hasta luego.

¿Vamos?

(Pájaros)

(Música suspense)

(Vibración móvil)

Era Juanjo. Te lo he silenciado.

(Acelerones)

La tercera no entra bien. Tienes que embragar.

Métela suave.

(ENTRE DIENTES) Ahora el taller... ¿Qué?

¿Me vas a enseñar a conducir tú ahora?

¿Vas a arreglar tú el embrague si se jode?

(Chirrido)

Pero ¿qué haces? Se me ha ido.

Pues que no se te vaya.

Tranquilito. Y enciende las luces.

Para aquí. ¿Eh?

Que pares aquí.

(Truenos)

(Pájaros)

Buenas noches.

Buenas noches. Queríamos una habitación.

¿Cada uno? No, una.

Para los dos.

Doble solo tengo con cama de matrimonio.

Está bien.

DNI, por favor.

¿Vale con uno?

La 105.

Al fondo a la derecha está la escalera.

(RESPIRA AGITADAMENTE)

(Tráfico)

(RESOPLA)

(Agua corriente)

(Para el agua)

(Tráfico)

Teníamos cerrada la fecha de la boda para tres meses después de aquello.

Cuando llegué al hospital, todavía estaba viva.

La tenían ahí, tumbadita en la cama,

con calmantes para que no...

Y ni se movía.

Yo no la reconocía de lo hinchada que estaba.

Tenía la cara desfigurada por los golpes.

Pero los ojos abiertos.

Y me miraba...

Yo le cogía la mano y ella me miraba... fijamente.

El médico me dijo que no me preocupara,

que estaba inconsciente,

pero cuando nos quedamos solos...

(SOLLOZA)

Se puso a llorar.

Me miraba y lloraba.

Luego allí, tranquilita, poco a poco se fue apagando, pero...

Yo esa imagen...

no me la quito de la cabeza.

(SOLLOZA)

No me la puedo quitar de la cabeza.

(SOLLOZA)

Necesito salir.

Muy bien.

(Conversaciones lejanas)

Juanjo, soy yo. ¿Juanjo?

Perdone, ¿tendría un cargador de móvil?

¿Es de pitorrillo fino?

No, de ese no tengo.

¿Y no me dejaría el suyo para hacer una llamada?

Es muy importante. Se la pago, si quiere. Por favor.

Rapidito. Claro, gracias.

(Tráfico)

Sara.

Sarita, soy el tío, dile a papá que se ponga.

Oye.

Nada, que se me ha acabado la batería, escucha.

No, no pasa nada con Ana,

que hemos discutido y se ha puesto nerviosa.

Tú estate pendiente, por si te vuelve a llamar.

Por si aparece, ¿vale?

Oye, una cosa,

¿tú de qué conoces a José, el colega tuyo del bar?

No, por nada.

Que no, coño, que no estoy pensando en nada.

Tú estate atento por si te llamo.

Venga. Adiós.

(Conversaciones superpuestas)

Emma, maja, ¿nos das dos purillos?

(Música suspense)

Gracias, guapa.

Buenas noches. Buenas noches.

Buenas noches. -Buenas noches.

Un café solo con un chorrito de coñac.

(Continúa la música)

(Conversaciones superpuestas)

(Tráfico)

(Puerta corredera)

Cóbrame la habitación.

Buenos días. Sí, perdón, buenos días.

La llave, por favor. Voy sacando el coche.

(Moscas)

(Pájaros)

¿Te encuentras mejor?

¿Qué pasa, ahora te preocupas por mí?

Solo quiero que esto se acabe.

Te entiendo.

No quiero ni pensar lo que has tenido que sufrir

todo este tiempo.

Si me hubiera pasado a mí...

¿Tú eres extremeño? ¿Cómo?

Que tienes un acento como por ahí, de Extremadura o de por ahí.

No.

(PONE LA RADIO)

Las puñaladas, también las caricias.

Los celos, la furia callada, mi mejor sonrisa.

¿Te puedo hacer una pregunta?

Por ella mis aspiraciones y mi fantasía.

¿Te has acostado con ella? Por ella mis desolaciones...

¿Tú te crees que eso es una pregunta?

Suspiros, corazón... Ya.

Pasión, poema y plegaria

y todo lo que no se puede decir con palabras.

Por ella fue el amor y el odio, la paz y el tormento,

por ella la ilusión y el gozo de vivir...

Hostia.

(RÍE)

Buenas, perdone. Buenos días.

Buscamos a Julio, se vino aquí a vivir de Madrid

hace como tres años. No lo sé, majo.

Pregunta en la plaza, que están a punto de salir de misa.

Vale, gracias. De nada, hombre.

Julio se llama. Anda que no hay aquí Julios.

¿Y qué más? ¿De apellido? Hay muchos aquí, hijo mío.

No sé, de Madrid es. ¡Bueno, de Madrid!

-Puede ser de "Filipintú", pero, vamos, te quiero decir

que si no nos dices más... ¿Cómo es, alto, rubio,

moreno, castaño...? -Que hay muchos, Maribel.

Está Julio el de tía Luisa, Julio el de la Juani,

tu primo Julio... -También.

-El de Marina, la de Aniano. -Ah, sí.

-También otro... -Julio el de Tagones.

-10 o 12. -¿No sabes el apellido?

-Pues no te puedo decir más.

(CANTAN) "En el cuerpo y en la sangre del Señor".

-El Señor esté con vosotros. (A LA VEZ) Y con tu espíritu.

-La bendición de Dios todopoderoso,

Padre, Hijo y Espíritu Santo

descienda sobre vosotros. (A LA VEZ) Amén.

-Podéis ir en paz. (A LA VEZ) Demos gracias a Dios.

-Felices fiestas a todos. (A LA VEZ) Gracias.

(Conversaciones superpuestas)

(Banda de música, jaleo)

(Música tensión)

(TV) "¿...son de la cámara o no?". -"No, no, no".

-"¿No?". (RÍEN)

-¿Qué haces aquí?

Nada, pasaba por aquí y...

quería saludarte.

Bueno, él es José.

(Banda de música)

Hola.

-Es Curro, un amigo de... del barrio.

-¡Ah! Qué casualidad, ¿no?

Sí. Bueno, pasábamos mi compañero y yo por aquí...

Bueno, él es José.

Encantado. Carmen.

-Mi mujer.

(Banda de música)

(Moscas)

¿Qué sois? ¿De un equipo?

¿Cómo? No, por las chaquetas digo.

No, es de... publicidad de un gimnasio de un amigo.

De boxeo.

(ASIENTE)

¿Por eso tienes la...?

¿De boxear? No.

(CARRASPEA) Me atracaron.

Pero vamos, no es nada. Ya estoy bien.

¿Y sigues viviendo allí?

¿En el barrio? No.

He estado fuera.

(ASIENTE) ¿Dónde?

Viajando... Mucho.

(ASIENTE) Pero ¿fuera de España?

(ASIENTE) También.

(ASIENTE) ¿Y por dónde has estado?

Portugal, Francia... ¡Ah! ¿En Francia?

¿Dónde?

¿En Francia? En París. Sobre todo. ¿En París?

(ASIENTE) Yo es que viví dos años en París.

Con mis tíos.

(ASIENTE)

¿Y por dónde te quedabas?

(RESOPLA)

Estábamos en Le Marais.

Cerca del Pompidou.

¡Ah! ¿Tú también...? Sí, vivimos juntos un tiempo ahí.

A mí me encanta viajar.

Pero a este no hay quién le saque de aquí.

(RÍE) Le da miedo el avión.

(RÍE) Le da miedo.

(RÍE) Perdón.

(RÍE) Perdón.

Tenemos que ir algún día.

Es bonito París, ¿a que sí?

Sí, muy bonito. (ASIENTE)

Estuvimos con Santi.

Nos contó lo de Rober.

¿Un amigo vuestro?

-Un conocido del barrio.

Se mató en un accidente con el coche.

(Moscas)

Pero ¿tú también eres del barrio?

No, yo le conocí después.

(ASIENTE)

¿Vais a comer más o voy trayendo ya la carne?

Gracias.

-¿Qué está pasando, Curro?

-"Cariño, ven a ayudarme con esto".

-Luego hablamos, mejor.

(Banda de música lejana)

¿Y qué tal tu familia?

Bien, todo muy bien.

Tuve un crío.

Sí, ya me contaron.

-Nosotros también vamos a ser papás.

¿Estás embarazada?

(RÍE) Sí. No se me nota todavía, pero bueno.

Estoy de 15 semanas, así que ya se puede contar.

Enhorabuena. Gracias.

Sí, enhorabuena.

Todavía no se sabe, pero bueno, yo creo que va a ser niño.

-Sí, no viene en el mejor momento, pero...

¿Por?

Porque no estamos muy bien de dinero ahora.

¿Tú no estás trabajando?

Ahora no.

Tenemos un terreno aquí al lado que era de su padre,

donde hay marranos, ovejas...

Voy sacando de ahí lo que puedo, pero no...

Vamos, que es un cacho tierra.

-Di que no, que lo tiene muy apañado.

-Si queréis, os lo enseño ahora.

Tengo que ir a echar de comer a los cerdos.

(Pájaros)

¿Qué quieres? ¿Uhm?

¿A qué has venido?

A verte.

No te preocupes, lo sabe todo.

¿Qué quieres? ¿Dinero?

No.

Vamos de viaje, ya te lo he dicho. Hemos parado para verte.

Para aquí, Curro.

Para aquí.

(Chicharras)

Mira, Curro,

yo te agradezco mucho todo.

Y lo siento.

Pero yo no quiero líos, de verdad.

Yo ya no tengo nada que ver con el que era antes.

Lo sé.

Estoy muy bien ahora.

Ya tienes mi teléfono.

Si necesitas algo, me llamas.

Pero yo no quiero líos.

Por favor.

(Chicharras)

(ARRANCA)

(PARA)

¿Qué haces?

(CARGA)

(RESPIRA AGITADAMENTE)

(NERVIOSO) Por favor, por favor.

Voy a ser padre. Por favor, te lo pido por favor.

(JADEA)

(LLORA)

Por favor.

Dijeron que era entrar y salir, que no haríamos daño a nadie.

Sonó la alarma y... (JADEA) ¿Por qué los matasteis?

Yo no hice nada, por Dios,

que yo estaba acojonado, te lo juro por Dios.

¡Les dije que nos fuéramos! ¡Te lo juro, y no me escuchaban!

Los matasteis a palos, hijos de puta.

Yo no hice nada, que estaba acojonado,

te lo juro por Dios. ¡Los matasteis a palos!

¡Les dije que nos fuéramos, te lo juro!

(JADEA) Empezó a sonar la alarma,

y Santi se subió al mostrador y se puso a gritar,

y Juanjo se puso como loco.

¿Qué Juanjo?

¿Rober?

Rober no.

¿Qué Juanjo?

(JADEA)

(Gruñidos)

(Disparo)

(Balidos)

¡Ah!

¡No!

¡Ah!

¡Ah!

(JADEA)

(Balidos)

¡Ah!

(Balidos)

(Moscas)

(CARGA)

(Gruñidos, moscas)

(Balidos)

(Gruñidos)

(Gruñidos, moscas)

(JADEA)

(Disparo)

(Gruñidos)

(Música lejana)

Métete en el maletero.

Al maletero.

¿Y Ana?

(Pájaros)

(Música suave)

(SUSPIRA)

(TV) "O es que no me conoces".

-"No me parece ni medio normal.

Qué pesado eres con la camarita".

(SUSPIRA)

(TV) "Venga, déjame ya, venga.

¡Para ya, hombre, ya está bien!".

(Música tensión)

(Música tensión)

(JADEA)

(Continúa la música)

(JADEA)

(Continúa la música)

(JADEA)

(Continúa la música)

(Para la música)

(Grifo)

(JADEA) Pili, soy yo. ¿Está ahí mi hermano?

(JADEA)

¿Podéis venir a buscarnos?

¿Dónde está?

(JADEA)

No, ya le llamo yo.

(JADEA)

(Teléfono)

(Teléfono)

¿Sí?

¿Dónde te metes? Que te he estado llamando...

¿Cómo?

¿Le has dicho a Pili?

¿Has hablado con Curro?

¿Dónde estás?

(Puerta coche)

(Disparo)

(Música suave)

(Cremallera)

(Continúa la música)

(SOLLOZA)

(LLORA)

(SOLLOZA)

(Continúa la música)

(Puerta maletero)

(JADEA)

(JADEA)

(Música)

(Para la música)

(Puerta coche, motor)

(Música)

Quiero...

(Palmas, jaleos)

...estar bajo la luz de tu mirada...

Somos Cine - Tarde para la ira - Ver ahora

Truman

Julián recibe la visita inesperada de su amigo Tomás que vive en Canadá. Los dos amigos, junto a Truman, su perro fiel, compartirán a lo largo de cuatro intensos días, momentos emotivos y sorprendentes, provocados por la difícil situación que está atravesando Julián.

No recomendado para menores de 12 años Somos Cine - Truman - Ver ahora
Transcripción completa

(HABLAN EN INGLÉS)

(Música lenta)

(Radio en inglés)

(Continúa la música)

(Megafonía en inglés)

(Continúa la música)

Gracias.

(Continúa la música)

Hola. Hola.

(Timbre)

(Toses)

(RESOPLA)

¿Cómo estás? (ACENTO ARGENTINO) Feliz de verte.

Ya veo. Tienes una erección.

Entra, vamos.

Que después los vecinos me critican, y con razón.

(TOSE)

¡Eh!

No te acuerdas de Truman, ¿eh?

No hace nada.

¡Mira tu tío, te tiene miedo!

¿Y el equipaje? En el hotel.

En el que está aquí en la esquina. Pero ¿por qué no te quedas aquí?

Bueno, porque tú roncas mucho, tampoco le caigo bien a tu perro...

¿Por qué no me avisaste que venías, boludo?

Paula me dijo que una sorpresa te iba a sentar muy bien.

Ah.

Sí, sí, sí ya me enteré que...

vos y mi prima

están combinados a mis espaldas.

Bueno, tú tampoco me cuentas demasiado, ¿eh?

¿Qué quieres?

Me sabe mal no haber venido antes.

¡Eso espero!

Y que no duermas por la noche también.

Pues no, no mucho, la verdad.

De hecho, estoy gastando una pasta en terapia por tu culpa.

Me alegro.

He cambiado hasta de psicólogo.

Ah, ¿sí? Sí.

Yo también.

Ahora tengo una especie de...

guía espiritual.

¿De guía espiritual? Bueno, en realidad es...

un chamán del Amazonas que vive en Vallecas.

(TOSE)

Te he traído...

unas cosas del aeropuerto. No.

Un güisqui buenísimo que te va a sentar fatal.

Y... Qué bueno.

¿Y esto?

Ah, no, eso es un...

es un dibujo de parte de mis hijos.

Bueno, ¿ves? Estas son las cosas que vamos a...

tener que tratar de evitar, porque yo no...

¿Cuántos días te vas a quedar?

Cuatro. ¿Solamente?

Sí, es que el lunes tengo que estar de vuelta.

¿Tenemos presupuesto? Porque yo estoy fundido.

Podemos hacer lo que tú quieras.

¿Escuchaste eso?

Lo vamos a pasar bien los tres.

No habrás venido para convencerme de nada, ¿no?

No te pongas a la defensiva, Julián.

Paula te pidió que vengas a convencerme, ¿es eso?

No, he venido porque quería verte.

Y además...

¿Y además?

Es verdad que cuando...

me dijiste lo que habías decidido, pensé que quizá, quizá,

podríamos hablarlo tú y yo un poco. ¿Sí?

Sí. ¿No?

Te volvés ya mismo a Canadá. Si viniste con esa idea,

te volvés con los pingüinos. Escúchame.

¿Sabés qué? Lleváte los chocolates, el güisqui...

No, el güisqui no, dejámelo. Te vas. Si te apurás,

hasta llegás a agarrar un vuelo de vuelta para tu casa.

No, una mierda.

¿Sabes lo que me ha costado a mí el billete?

Me voy a quedar aquí cuatro días.

Me vas a tener que aguantar.

Andá con tu tío,

seguro que tienen un montón de cosas para hablar ustedes dos.

En 20 minutos nos vemos abajo, tengo médico.

Vale.

Hala.

¿Eres amigo de Julián?

Sí.

¿Por qué?

Dale esto.

Hace días que me lo encargó y... y nunca le veo.

Vale.

Son 50 euros.

Ah, es... Claro.

Toma.

¿Y Julián? ¿Está bien? Sí.

Está en casa.

Vale.

No sé, es que...

hace muchos días que no le veo,

y cuando te he visto con Truman,

pues he pensado que igual estaba peor o...

No, está... está bien.

Vale.

Guay.

Me alegro.

Dale recuerdos de mi parte, ¿vale? Se los daré.

¿Y? ¿Qué tal?

Muy bien. ¿Sí?

Esperáme un segundo. Vení, vení, Truman, vení.

Vení conmigo.

¿Me lo tenés un rato? Sí, sí.

Voy a hacer unas cosas y vuelvo.

Gracias.

Es mi vecina, me lo cuida siempre. ¿Vamos?

¿Andando?

Quiero pasar por el veterinario, solo son un par de calles abajo.

Vale.

¿Cuál pongo?

¿Para qué es?

Para que lo adopten.

¿Quieres que adopten a Truman? Sí.

Sí, ¿qué querés que haga?

¿Y tu prima?

No. No, Paula no.

Vive en un piso demasiado chico, además tiene un gato.

Estoy preocupado, no creas, ¿eh? Todavía no se lo dije.

¿El qué? Lo que va a pasar.

¿A quién?

A Truman. Yo le cuento todo.

Los perros no son plantas, Tomás.

No tenés la más puta idea.

Tienen personalidad. Sí, ya me he dado cuenta.

Si antes, Truman, en el parque, me estaba preguntando

sobre la situación de los osos en Canadá.

¿Ves?

Tomás, yo tengo dos hijos.

Uno se llama Truman.

Julián, ya puedes subir a consulta. Gracias.

Hola, Julián. Hola.

Disculpa que no te pueda atender mucho rato,

pero es que estoy con... con una exploración.

Te lo agradezco muchísimo, es... Perdón. Tomás, mi amigo.

Hola. Es solo una consulta.

Dime.

Eh...

¿Es por lo de la pata? No, no, no la pata está perfecta.

Te quería hacer una consulta...

Es otro tema. Eh...

Dime. ¿Cómo te parece

que puede tomar un perro...

una pérdida, un duelo?

Eh...

Si...

Si... si fallece...

El amo, por ejemplo, sí.

¿Cómo uno podría ayudarle?

Bueno, es como en el caso de abandono, ¿no?

Que el animal sufre la pérdida.

¿Y qué tipo de reacciones podría tener?

Eh... ¿Queréis sentaros?

Sí. No, no, no, no hace falta.

Solo esto.

Bueno, pues puede ser...

Puede ser que esté un poco ausente, ¿no?

Que presente reacciones psicosomáticas

de tipo problemas digestivos,

algún tipo de irritabilidad en su conducta, ¿eh?

Eh...

Yo estoy buscando una familia para que lo adopte.

¿Qué te parece? ¿Cómo debería ser?

Es decir, ¿buscar un modelo como el mío, un hombre solo,

o cambiarlo completamente? Una familia con niños, y todo eso.

No lo sé, no lo sé, Julián.

¿Te parece que se podría adaptar a vivir con otros perros?

No es a lo que está acostumbrado. En todo caso,

lo mejor es que no tenga que cambiar los hábitos, ¿no?

Que vaya donde vaya,

se encuentre arropado, que se sienta querido, ¿no?

Lo último. Cuando lo...

tenga que entregar definitivamente,

¿te parece bien dejarle una camiseta

o alguna ropa mía con mi olor?

¿Eso servirá?

Bueno, que tenga cosas suyas, que tenga una...

una manta donde tumbarse, una pelota, algo para jugar,

eso está bien, está bien.

Pero ya cosas tuyas, no... No lo sé, no lo sé.

Tendría que preguntar a un compañero

que es especialista en psicología animal,

y a ver qué me dice.

Te estaría muy agradecido.

Todo lo que sea ayudarlo...

Lo que sí voy a hacer es dejar varias visitas pagadas,

porque lo que quiero es que te lo traigan a vos.

Es decir, asegurarme de que...,

aunque la casa nueva quede lejos de aquí, lo traigan aquí.

No te preocupes, Julián.

Nosotros nos ocuparemos de él.

Y ya te digo que no no le faltará nada.

Te lo prometo.

Gracias.

Mil gracias. Adiós, adiós.

Gracias. Hasta luego. Adiós.

La próxima vez,

antes de una escena así, si no te importa, me avisas.

¿Me oyes? Voy a decir algo importante.

Vale. Lo único que importa en la vida

son las relaciones.

El amor. Ajá.

La familia, vos y yo..., Ya.

Truman y yo... Eh...

Yo, antes de seguir con el día, necesito desayunar un poco, Julián.

¿Quién nos iba a decir...

que íbamos a ser amigos durante tantos años?

Yo no, la verdad.

¿Sabés...

qué es lo que aprendí de vos?

¿Qué me estuviste enseñando sin darte cuenta

durante todo este tiempo?

¿Por qué no seguimos andando?

Porque te estoy diciendo algo importante,

¿no puedes esperar un minuto? ¿A qué viniste?

Ya, es que por eso quiero desayunar, para estar preparado.

¿Qué es eso tan importante que has aprendido de mí? A ver.

Que nunca pedís nada a cambio.

Jamás pasás facturas.

Sos generoso.

Yo no.

Gracias.

¿Y yo?

¿Tú qué?

¿Qué aprendiste de mí?

¿De ti? ¡Nada! Absolutamente nada.

Cosas ilegales, como mucho.

A ser valiente.

Siempre te has atrevido con todo.

Como ahora.

¿Ves? Ya solamente por esto valió la pena

que te vengás desde el Polo Norte, ¿o no?

Perdona el retraso, Julián.

No se preocupe, doctor. Ya sé que preferiría...

que haya venido con mi prima, que es más guapa que mi amigo,

pero como vino a visitarme, no me lo puedo quitar de encima.

Vino desde Canadá.

¿Qué tal? Hola.

A despedirse.

Bueno...

Eh...

Como te comenté, tendríamos que empezar una nueva tanda

de quimioterapia.

Vamos a cambiar de medicamento para intentar

que la incidencia en los tumores sea mayor.

Y, como te dije en la última visita,

también te voy a programar un TAC,

para ver el alcance de estas nuevas formaciones

que han aparecido en el hígado.

¿Puedes venir... mañana o pasado para los análisis,

y te programo el TAC para el viernes?

No.

Vine para decirle que no pienso volver.

Julián, si cuando, en la última visita,

hablamos del resultado de las pruebas,

yo te di la sensación de que...

Hicimos todo lo que hemos podido, ¿verdad, doctor?

Sí.

Hemos luchado mucho, durante meses, ¿no?

Ajá.

Lo que me quede, no lo quiero pasar entrando y saliendo del hospital.

Voy a extrañar a las enfermeras, por supuesto, pero...

Ya está.

Estuve luchando,

durante un año,

para ganarle al cáncer de mis pulmones,

y cuando me estaba empezando a dar un descanso, el hijo de puta...

se fue a hacer turismo por todo mi cuerpo.

¿Qué voy a ganar volviendo a la quimioterapia?

Quiero decir...

Si vuelvo al tratamiento..., ¿me va a curar?

Sé que la gente no pregunta este tipo de cosas, pero yo sí.

¿Me va a curar?

No. No, no lo creo.

Me voy a morir igualmente, haga lo que haga.

¿No?

Sí.

¿Para qué seguir?

Para ganar tiempo, Julián.

Claro.

Claro. ¿Eh?

¿De cuánto tiempo hablamos? Prometiste que estarías callado.

¿Crees que he cruzado el planeta para callarme?

¿Cuánto tiempo?

Es difícil de decir, pero, evidentemente,

todo se va a acelerar si no seguimos con el tratamiento.

Bueno, eh,

igual merece la pena.

Es una decisión que tomé ya, lo sabés.

A veces, nos precipitamos

decidiendo las cosas,

pero cuando las pensamos tranquilamente,

las cosas se ven de otra manera.

Yo llevo un año pensando las cosas tranquilamente.

Sos vos el que acaba de llegar, Tomás, no yo.

Tendría que haber venido con mi prima.

Y si no seguimos con el tratamiento,

no sé, ¿cuánto tiempo puede aguantar?

No es fácil de decir, ya le digo.

Todo depende de la evolución final de la enfermedad.

Claro.

¿Hay algún tipo de documentación que tenga que firmar ahora?

No, no, no.

Yo le voy a pasar un informe a la comisión del hospital.

Les voy a transmitir tu decisión.

Y, si quieres, podemos quedar dentro de un par de semanas

para ver cómo te encuentras.

¿Te parece? Vale.

Recéteme todas las drogas que pueda, ¿de acuerdo?

Bueno...

Ah.

Le traje un detalle.

Una película muy mala que hice hace unos años,

pero como me dijo que le gustan los policiales...

Sí. No hacía falta, Julián.

Ya lo sé.

Gracias por todo, doctor. De nada.

Adiós.

Antes no quise reprocharte nada, ¿eh?

Vale, vale. Hacemos lo que podemos. Todos.

¿Sí?

Nadie tiene la culpa de nada.

Bueno, mi mujer sí.

Mi mujer sí tiene la culpa.

Porque es la que me ha obligado a venir, yo no quería.

Ah.

Ya me parecía, sí.

¿Tú te crees que a mí me apetece acompañarte a...?

No, no, no, me imagino que no.

Claro.

Pero bueno, me dijo que si no venía ahora,

que luego me podía arrepentir, así que...

no he tenido más remedio. Claro.

¿Dónde vamos? A comer.

¿No me dijiste que tenías tanta hambre?

Vamos al restaurante de un amigo mío.

Pagá.

Gracias.

¿Adónde vas, Tomás?

Hola. Hola.

Estoy buscando libros...

de psicología animal. Eh... Ajá.

Animales de compañía, perros.

Pautas de conducta, comportamiento...

Sí, sígame.

Todo lo relacionado con animales y mascotas está aquí.

Hay sobre nutrición,

comportamiento canino, salud...

Todo lo que tenemos está aquí.

Vale, gracias. De nada.

Puede estar bien, ¿no?

Te regalo estos dos.

¿Vale?

Gracias.

¿Este?

"La muerte, un amanecer".

"La autora nos hace comprender que la experiencia de la muerte es

casi idéntica a la del nacimiento".

A lo mejor está bien, ¿o no?

Este.

"Ayudar a morir".

Si me fuera a Tailandia, necesitaría una guía o un mapa.

Es lo mismo, ¿no?

Me estoy mareando un poco.

Dame, dame. Vamos Vamos.

¿Quién es?

Uno, que hizo que no me vio.

Bueno, a lo mejor no te vio. No. Me vio, me vio.

Pero hizo como que no me vio.

Es un actor.

Trabajábamos muchas veces juntos.

No es mi amigo, pero...

Y la mujer también me vio.

Bueno...

No sé, ¿por qué no te van a saludar?

Porque la gente no sabe qué decirme.

Es eso. Huelen a muerto, se asustan.

Ya. No saben qué hacer.

Prefieren evitarme.

Supongo que es normal. Sí, supongo.

¿Podemos cambiar de tema durante la comida?

Sí, sí, perdón, perdón.

Ya vuelvo. Julián.

Julián...

Gerardo. ¡Julián!

¿Cómo estás? -¡Hola! Qué alegría verte.

No te molestes.

¿Y qué tal?

¿Cómo va todo?

-Eh... -Muy bien.

Me alegro.

-Sí, ella no para de trabajar.

Yo, no tanto, pero...

¿Y tú? ¿Tú estás en el teatro?

Sí, claro. -Es verdad, a ver si vamos a verte.

Dense prisa, me quedan pocas funciones, ¿eh?

-Sí, a ver qué día podemos, ¿no?

¿Estabas comiendo aquí? Sí.

Ahí, en esa mesa de ahí adelante.

Ah, nosotros acabamos de entrar. No... no te hemos visto.

Sí me vieron, sí.

Solo que disimularon.

Hombre, Julián...

No estoy pidiendo que me llamen para saber cómo estoy,

ni nada de eso. Pero digo,

si coincidimos en un lugar como este, ahora,

un abrazo, un saludo...

Un poco de ánimo me vendría bien.

Creo que no nos vamos a volver a ver...,

así que... los dejo.

No quiero molestar más.

¿Estás mejor?

Mejor.

(Móvil)

Paula.

No. Paula. Vamos.

¿No son tan amigos?

(Música clásica)

Se lo imploro, váyase.

Tome en consideración mis ruegos y váyase.

Mi madre puede venir en cualquier momento,

y encontrarnos así sería un contratiempo para los dos.

(Música clásica)

"¿Por qué mi corazón...

late tan fuertemente cuando le escribo?".

"No desespere".

"Su amiga Cecile".

(Música jazz)

(ACENTO ARGENTINO) ¿Y te gusta estar ahí?

¿Nunca pensaste en volver?

No, nunca.

Qué claras tenés las cosas, ¿no?

Eso parece, ¿no? Sí.

¿Y tú nunca has querido volver a Buenos Aires?

La verdad que sí.

El año pasado, lo pensé, porque me separé y...

y lo estuve considerando.

Pero bueno, es imposible, ¿no?

O sea, dejar a Valentina sin padre no estaría bien.

Él va a tener otro hijo,

y Valentina está feliz con su hermano nuevo.

¿Qué voy a hacer? Ya está.

Es mi culpa, en definitiva.

Me enganché con un gallego, ¿qué voy a hacer?

Eh...

Nada, gracias por...

responder a todos los mails durante todo este tiempo.

Ah.

Sí, me sale bien lo de secretaria, soy bastante eficaz, ¿no?

¿Cómo fue con el médico hoy?

¿Pensás que él se lo puede llegar a replantear?

No.

No. De hecho, él...

ha ido a despedirse. Pero ¿vos hablaste con él?

Él te escucha.

Todo lo que vos opines le parece importante.

Sí. Eh...

Lo intenté.

Pero no... Pero ¿qué?

No tengo muchos argumentos.

No sabía que hacían falta argumentos para seguir viviendo.

¿Qué puede hacer?

Bueno, oye, no te enfades.

No, no estoy enfadada, estoy cansada.

Julián tiene muchos amigos,

lo invitan a todas las fiestas, a todo.

Pero después, cada uno tiene su vida, ¿no?

Y los amigos de verdad están lejos...,

o solo venís de visita.

No, no, tienes razón.

Lo siento, pero es...

He tardado mucho en venir, ¿no?

Ya lo sé, ya ves...

No sé.

Es el primer amigo que se me va a morir y...

No sabes cómo...

Te había traído un regalo, unos bombones,

pero se los voy a dar a Truman.

(Música lenta)

(Móvil vibra)

Eh... Sí, Julián, ¿qué pasa?

Pues... ¿qué voy a hacer? Dormir.

¿Eh?

Oh. Son las cuatro de la mañana.

No, no, no quiero hablar.

A ver, a ver.

¿Para qué quieres que abra la ventana?

(ALTAVOZ) "Para que te llegue un poco del olor

de la marihuana que me compraste, es buenísima; me dio un hambre...".

"Vení a casa, ¿no querés comer algo?".

No, no quiero comer, quiero dormir.

"Sí, yo también, pero tengo insomnio".

"Y después, cuando al final me duermo, no paro de soñar".

Ya. "Con mis padres, sobre todo".

"Estaba leyendo el libro este tan instructivo que me compraste

y dice que es normal soñar con los muertos en mi estado".

"¿Sabés por qué?".

Sí.

Bue... No, ahora no... No me acuerdo ahora mismo.

"Porque parece que es una forma...

subconsciente de irnos preparando para el viaje".

"Pensar en quién nos va a venir a buscar".

Ah, ¿te vienen a buscar? "Claro".

Ah, sí. ¿Y adónde te vienen a buscar?

"No lo sé, todavía voy por el primer capítulo".

Ya.

"¿A vos...

quién te gustaría que te viniese a buscar?".

Mi madre...,

supongo.

Bueno, o Marilyn Monroe también.

(RÍE)

"Fijáte que yo nunca me entendí con mi padre, ya lo sabés,

pero me da cierta seguridad si viene él a buscarme".

"Porque mi madre, con lo despistada que era,

seguro que llega tarde y se pierde".

(RÍE)

Oye, pero ¿tú no eras ateo? "Mucho, antes mucho".

"Ahora, nada".

Ya.

"Bueno...,

nada, voy a seguir con la lectura".

"Que descanses".

"Gracias por venir".

"Te quiero mucho".

(Comunica)

(Música lenta)

Buenos días, señor. Su desayuno.

Dejálo por ahí.

Gracias.

Te pedí unos huevos revueltos y jugo de naranja,

que supongo que es lo que desayunan ahí en Groenlandia.

Le quiero pegar un buen baño a Truman.

Hace rato que no le puedo bañar porque no tengo bañera.

Y Paula no me deja hacerlo en su casa, no sé.

¡Apuráte!

Que quedé con una familia adoptiva.

¿Cómo se llama tu hijo? Sasha.

Lindo nombre.

Lo adoptamos en Rusia, cuando tenía tres años.

¿Y habíais tenido algún perro alguna vez?

No. La verdad es que mi mujer no quería,

pero, al final, la convencimos. Sasha está muy ilusionado, ¿eh?

-Bueno, ¿y qué, Truman? ¿Te gusta la casa?

Es muy linda, muy linda.

-Les estaba contando que nunca habíamos tenido un perro.

-Bueno, porque teníamos un gato.

Yo soy más de gatos, sobre todo, viviendo en un piso.

Pero desde que estamos aquí, me he quedado sin excusa.

Parece muy educado. Y muy limpio.

Lo llevé a un colegio de pago.

(TODOS RÍEN)

Me está costando un poco encontrar a alguien que lo quiera.

Todo el mundo busca perros jóvenes, cachorros.

¿Eso no va a ser un problema para ustedes?

-No. Forma parte de la terapia.

Ah, ¿de la terapia? -Sí.

La idea es adoptar a un animal, igual que lo adoptamos a él.

La identificación entre los dos

parece ser que será buena para Sasha.

Claro. Es interesante eso, ¿no?

Sí, sí, mucho, mucho.

¿Y por qué quieres deshacerte del perro?

No es que... No. Me voy de viaje...,

lejos, y...

no lo puedo llevar conmigo.

-Puedes venir a visitarlo, cuando vuelvas.

Gracias, eso estaría muy bien.

-Ya verás cuando conozcas a Sasha.

Qué tranquilidad, ¿no?

Es como si no estuviéramos en Madrid.

-¿Por qué no nos lo dejas?

Y así vemos cómo va.

¿Ahora? Sí.

Bueno, para probar, un día, no sé. A ver cómo se entiende con Sasha.

Sí, sí, sí, pero no traje nada,

no tengo su cepillo de dientes, ni su pijama.

Me parece una buena idea.

¿No?

Digo, ya que estamos aquí.

Sobre todo, por ver cómo se siente Truman también, ¿no?

No sé.

¿Por qué no?

¿Por qué no? Mejor otro día.

Pero ¿cuándo? ¿Cuándo?

-Oye, va a estar bien aquí.

No acostumbra a dormir solo, ni afuera.

A lo mejor es buena idea que duerma con el niño, ¿no?

-Claro. Bebe mucha agua.

Le pueden dar alimento para perros,

pero, normalmente, yo le hiervo arroz

y corto unos trozos de carne roja;

eso le gusta mucho.

Y las magdalenas.

-¿Las magdalenas? Sí.

-¿Un café? Sí.

Bueno... Bueno...

-Bueno... ¿Las llamo mañana?

Así paso a recogerlo, y eso.

-O, si quieres, nos acercamos nosotras.

Encantado. -Igualmente.

Pórtate bien, Truman.

No me hagas quedar mal.

-Adiós. Adiós.

Ven, ven. Ven, vamos.

(LLORA)

Son muchos años juntos.

Dormimos juntos, nos bañamos juntos...

Ya, ya, ya. Bueno...

Esta noche, quiero que te quedes en casa conmigo.

No me gusta dormir solo. Bueno.

Puedes dormir en el sofá, no sé, donde quieras.

(Música lenta)

¿Qué vamos a hacer aquí?

Si querés, puedes esperarme en el parque.

Divertido no va a ser.

¿Y quién me dijo que le había atendido?

Eh... Una mujer,

hablé con ella hace un par de semanas.

Quedé en venir a verla, pero no pude hasta hoy.

Supongo que sería Beatriz.

Bueno, ella hoy no está, pero les atiendo yo con mucho gusto.

Sí, sí. Bueno, básicamente, lo que necesito es un presupuesto.

¿Para qué tipo de entierro? ¿Quién es el difunto?

Yo.

Ah. Voy a ser yo.

Él me acompaña y me ayuda con los trámites.

Lo siento.

Gracias.

Un segundo, por favor.

¿Me acompañan, por favor?

¿Y qué es lo que había concretado exactamente con mi compañera?

Bueno, concretado, nada.

En realidad,

es porque todavía no me decidí si por un entierro normal o...

una cremación. Ajá.

Ya.

Bueno, esta es una decisión muy personal, claro está, ¿eh?

En cuanto a los precios, no son muy diferentes.

Depende un poco...

de la calidad de los materiales.

Tanto en las urnas, como en lo referente a los ataúdes.

¿Usted tiene un columbario o un nicho

donde dar sepultura? No.

No.

Nosotros disponemos

de un tipo de urnas para guardar las cenizas

en el domicilio familiar, en un lugar a la vista.

Y para esto, tenemos unas urnas

de diferentes diseños con muy buenos acabados, ¿eh?

Luego están también las urnas biodegradables,

que son unas urnas que se entierran, como si fuera un ataúd.

Y luego están las urnas de sal,

que son unas urnas que se disuelven en el mar.

No, no.

No, en el mar no.

¿No? No.

O, si lo prefieren,

tenemos la opción porcelana blanca, que es esta,

que tiene unos hilitos dorados,

a modo de decoración, que le dan...

cierta solemnidad.

Perdón, una pregunta.

¿No son un poco pequeñas?

Quiero decir,

¿entran todas las cenizas ahí?

Sí. Sí, claro.

Si es que se quedan reducidas a...

a muy poco.

Bueno, les voy a mostrar...

los recordatorios y las tarjetas, ¿eh?

También tenemos una selección de poemas, si quieren.

Y hay incluso tarjetas que, al abrirse,

pues suena una música.

¿Una música? Sí, sí. Música, música clásica.

Bueno, gusta mucho.

También nos encargamos de la ornamentación floral,

de la ceremonia, sea religiosa o no. Ajá.

Si quieren música en directo, disponemos de un...

un pequeño cuarteto.

¿Y qué más? Ah, sí, muy importante.

Elaboramos DVD con fotos...

e imágenes de...,

bueno, de la persona,

que se proyectan durante la ceremonia.

Me gustaría... Si pudiera enviarme...

diversos presupuestos con todo lo que incluyen.

¿Puede ser... por mail?

Sí, claro, claro, por supuesto.

Si me acompaña, y le tomo los datos en el ordenador, por favor.

Sí. Venga por aquí.

Puedo dejarte dinero, si lo necesitas.

No. Eh.

Lo vas a necesitar.

¿Cuánto dinero tienes en el banco?

En el banco, nada.

Le debo demasiado a Hacienda; además, se lo quedan todo.

Lo poco que me queda, lo tengo en un tarro de galletas.

No te quiero decir dónde está porque no te tengo confianza aún.

No te lo voy a volver a ofrecer.

Hagamos una cosa.

Antes de que te vayas...,

sin que me dé cuenta, puedes dejarme un poco de dinero en un sobre,

lo que puedas, por ahí, y ya está.

Si me llego a encontrar a Marilyn, le voy a hablar bien de vos.

¿Qué pasa? ¿Qué haces?

Nada.

¿Qué haces?

(CARRASPEA)

¿Se sentó ya?

Se está sentando, sí.

¿Quién es?

Un amigo.

¿Un amigo?

¿Qué hiciste?

Me acosté con su mujer

y, al poco tiempo, se divorciaron.

Está viniendo hacia aquí.

¿Para aquí? Sí.

Yo que tú dejaría de hacer el idiota.

Deja de hacer el idiota.

Julián.

Hola, Luis.

¿Cómo estás? ¿Cómo estás? Bien.

Tanto tiempo. Bueno...

¿Qué tal? No te vi. ¿Recién llegás? Sí, acabo de entrar, sí.

No estaba seguro si eras tú.

¿Cómo va todo?

Bien, muy bien.

Trabajando, que ya es mucho.

¿Qué tal? Hola.

¿Seguís con el estudio? Sí.

Sí. Ahora tengo un socio francés,

y hago muchas cosas para ellos.

Qué bueno, me alegro.

Eh... Julián.

Que me sabe muy mal lo tuyo.

Me lo contaron hace poco.

Me sabe muy mal, de verdad, por lo que estás pasando.

Solo quería decírtelo.

Pienso en ti a veces.

Gracias, Luis, gracias.

Ánimo.

Os dejo comer.

Bueno...

Gracias.

Perdón. Eh... Nada.

Me...

Ya me voy, y quería...

despedirme.

Te presento a Mónica.

Es Julián. Encantado.

-Encantada.

Gracias por haberme saludado antes.

Después de lo que pasó, que me saludaras como lo hiciste...

Realmente, no lo esperaba.

Te lo agradezco.

Me emocionó, y te quiero pedir disculpas.

No, no hace falta, Julián.

Sí. Sí, hace falta, hace falta.

Te pido disculpas porque eras mi amigo...,

y lo que yo hice fue lamentable.

Pero, sobre todo, te pido disculpas

porque no te pedí disculpas en su día, en su momento.

Sobre todo, por eso, porque lo podría haber hecho.

Pues te las acepto, y te doy las gracias.

Aunque, mira, si no hubiera pasado lo que pasó,

no hubiera conocido a Mónica. Está embarazada.

¡No!

Qué bueno. Felicidades.

-Gracias. ¡Está embarazada!

Felicidades. Gracias.

Bueno, no dije nada entonces, retiro las disculpas.

Perdón.

Bueno...

Sí.

Adiós. Vamos.

Eres una especie en extinción.

Ajá. Lo sabes, ¿no?

Me podrías disecar

y ponerme en una vitrina.

Es buena idea.

Así recupero el dinero que me debes.

(Música clásica)

(Llaman a la puerta)

¡Don Alfredo! ¿Cómo le va?

¿Molesto? Usted nunca molesta.

Mi amigo Tomás, que vino a visitarme unos días.

Don Alfredo es el productor de la obra

y el dueño del teatro. Encantado.

El teatro no tiene dueño, Julián.

¿Quiere sentarse?

Me he enterado de lo de tu enfermedad.

Cuando me lo contaron hace una semana, me eché a llorar.

Y...

y no tengo palabras de consuelo.

Se lo agradezco.

Pero...

también te digo...

que me agarré un buen cabreo contigo.

Me cabreé...

porque pensé que yo debía haber sido el primero en saberlo.

Somos amigos.

¿No?

Sí, sí, claro.

¿Quién te dio aquí el primer trabajo en el teatro?

Usted, don Alfredo.

Entonces casi nadie contrataba a actores argentinos. Nadie.

No quise importunarlo.

Ya lo sé, ya lo sé.

Juliancito.

Julián...,

tú ahora tienes que descansar.

Quedarte en tu casa,

dejar que te cuiden.

Y yo tengo que seguir trabajando para que esto continúe,

para que todo el mundo pueda cobrar a fin de mes.

No ha sido fácil encontrarte sustituto.

No está a tu altura.

Pero ya ha ensayado un poco, y se sabe la función.

He quedado con él que comenzará a fin de mes,

así tienes un poquito de tiempo para despedirte.

Lo entiendes, ¿verdad?

Te pienso todo el tiempo.

¿Qué pasó?

Yo diría que te acaba de echar.

Ah.

Me estoy yendo a la mierda.

(Música lenta)

Rock argentino.

(Móvil)

Paula. Paula.

No. Atendéla vos, atendéla vos.

Quiere saber cómo estoy, el reporte diario.

Atendéla vos. Ustedes tienen... Paula.

muy buena onda. Hola.

Hola.

Sí, sí, sí.

Bueno...

(Continúa la música)

Sí, buen día. Soy Julián.

Sí, el del perro.

No, no.

Llamaba para saber a qué hora más o menos lo podía pasar a buscar.

¿Comió?

Sí.

Perfecto. Perfecto, no hay problema.

Ah.

Ah, claro, claro.

Eh...

No, no. No hay problema. No, al contrario. Eh...

Bueno..., de acuerdo.

Bueno, gracias.

Hasta mañana.

¿Qué pasa?

No, nada, nada.

Nada, que me pidieron si se podía quedar un día más.

Porque parece que el chico ruso ayer llegó tarde,

no estuvo lo suficiente con él...

Hoy, querían llevarlo al parque, para que jueguen.

Esas cosas. Bueno, mejor, ¿no?

Quiero decir que es buena señal, que pinta bien.

Sí. Sí, no sé, supongo que sí.

¿Qué quieres hacer?

¿Qué sorpresas me has preparado para hoy?

Nada. Era ir a buscar a Truman y...

nada más.

¿Cuántos años tiene tu hijo ya?

¿Nico?

21.

Mañana cumple 22.

¿Mañana?

Bueno, si quieres que le invitemos a comer... ¿Celebramos?

¿A comer? ¿Cuándo?

Pues... hoy, si quieres.

Sí, sí quiero, a mí me encantaría, pero...

Igual queréis estar vosotros dos solos, yo ya no...

¡No! No, no, si le encantaría verte.

No, al contario, siempre te cito como ejemplo. No, no.

No sé de qué, pero siempre lo hago. No.

Compramos los billetes por Internet, ¿no?

¿Qué billetes? Los del avión.

¿Qué avión?

Nicolás vive en Ámsterdam, Tomás.

¿Nico vive en Ámsterdam?

Claro, está estudiando allá, ya te lo conté.

No me acordaba. Pero ¿qué quieres?

¿Que vayamos allí a comer con él?

Me lo propusiste vos.

Sí.

Sí, pero yo no sabía que estaba viviendo en Holanda.

¿Qué problema hay? Vamos y venimos, no tardamos nada.

No, sí, claro. ¿Qué? ¿Qué?

¿Quieres que vayamos allí, comamos con él y volvamos?

¿No es una buena idea?

No, sí, sí, es una gran idea. Es original.

A ver, empecemos de nuevo. Vos me preguntaste qué quería hacer.

Sí. Yo te dije: "Quiero ir a Ámsterdam

a ver a Nicolás". Sí.

Es mi hijo, hace mucho que no le veo y mañana es su cumpleaños.

De paso, salgo un rato de Madrid, que me viene bien.

Ahora, si no es cierto que podemos hacer lo que queremos...

Me dijiste que teníamos presupuesto, ¿no?

Sí, sí, sí, sí.

Bueno...

No. No te preocupes. ¿Qué?

Lo haré cuando te vayas. No pasa nada.

Podemos preparar unos sandwichitos y nos vamos a remar al parque,

alquilamos unos botes.

Lo vamos a pasar muy bien, vas a ver. Tranquilo.

(Megafonía en inglés)

No sirven nada, ni café, ni agua, ni nada.

Es que te lo dije.

Estuve a punto de mostrarle mis análisis, a ver si con eso...

Te di las gracias ya, ¿no? Sí, me duele la pierna.

(TOSE)

¿Cómo está Nico?

¿Cómo lo lleva?

Ahora mejor. ¿Sí?

No es de hablar mucho de sus sentimientos.

En eso, no se parece nada a mí, pero...

está bien, está bien.

Igual no sabe todo.

¿El qué no sabe?

Él cree que el cáncer está controlado.

No le conté nada del último mes,

y tampoco le dije que no voy a seguir con la quimio.

¿Para qué? No tiene sentido. Que viva su vida tranquilo ahora.

Ya más adelante se va...

¿Qué? ¿Qué pasa? ¿Por qué ponés esa cara?

¿Qué cara? Esa, la que pusiste recién,

cuando te parece que alguien está equivocado.

Igual no estoy de acuerdo contigo, ya está.

Pero está feliz. Ya. Sí.

Está feliz, está con su novia, viviendo lejos.

Viene de pasar un año horrible. No, ya.

¿Qué sentido tiene? ¿Para qué lo voy a angustiar?

Qué manía tiene la gente de hacer sufrir a los demás.

¿Para qué?

Igual tiene derecho a saberlo. También.

¿Yo te pedí tu opinión? No te la pedí, ¿no?

Todo el mundo opina, todo el mundo da consejos,

nadie tiene ni puta idea de nada. Me importa una mierda todo el mundo.

He comprado estos billetes y, en este avión,

si quiero, te doy mi opinión. Cuando estés a punto de morirte,

avisáme y lo charlamos. La concha de tu hermana.

Julián.

Julián. Estoy leyendo una revista.

No me molestes, o llamo a la azafata.

Vale, lo siento.

Tienes razón, cada uno...

Cada uno se muere como puede.

Vale, venga, ¿cuáles son los planes? ¿Cómo has quedado con Nico?

¿Quieres que luego reserve un restaurante para comer,

o averigüe algo rico, no sé, y celebremos?

No, es que no sé, no sé, todavía no me contestó.

¿Cómo que no te...? ¿No sabe que vamos?

Supongo que sí. Le dejé otro mensaje.

¿Y si no está?

O sea, ¿para qué tanto lío?

O sea, no pasa nada por asegurarse que alguien está...

Pero ¿por qué no va a estar si vive allí?

Bueno, igual se ha ido de excursión con su novia, no sé.

Se han alquilado unas bicicletas, y se han ido a Bélgica.

Yo qué sé, Julián. ¿Por qué no te hacés una paja?

Estás muy nervioso; te va a calmar. Hacéte una paja, andá al baño.

¿Te acordás cómo de hace? Si no, le pido a la azafata.

(Megafonía en inglés)

¿Adónde vas?

Estoy buscando el barco. Porque la calle creo que es esta,

pero el barco, no sé...

Parece que es este, ¿no?

¿Vive en un barco?

A ver.

(Timbre)

Eh...

Eh... ¿Está Nico?

¿Nico?

(HABLA EN INGLÉS)

¿Te traduzco? Por favor.

No está. Se ha ido temprano. Ah.

(HABLAN EN INGLÉS)

Y se ha ido en bici.

(HABLAN EN INGLÉS)

Hola, ¿cómo estás?

Hola.

Eh... Bien, bien.

Preguntále si sabe dónde queda la universidad.

(HABLAN EN INGLÉS)

¿Adónde va?

A apuntar la dirección. Ah.

Dice que podemos coger el tranvía justo ahí.

Estos deben estar todo el día fumando marihuana,

escuchando música, cogiendo... Qué hijos de puta.

Ser joven es lo mejor, ¿no?

(HABLAN EN INGLÉS)

Que estemos aquí tiene un sentido, ¿no?

Digo, a lo mejor tenés razón.

Yo... tendría que contarle todo a Nico.

Debería.

¿No es mejor que estéis solos?

Los dos tranquilos.

Yo le saludo, pero luego, me voy.

Y os vais juntos a comer. No, no.

Para mí, está bien que estés por ahí.

Cuando yo vea el momento, te voy a hacer una señal

y te vas a fumar, o lo que sea. No fumo.

Bueno, vas al baño, o cualquier cosa.

Vale. ¿No?

¿Qué señal? O sea, ¿como qué?

¿Para... para no...? Un gesto.

¿Cómo? Algo simple, nada.

Nada más. Vale.

Vale, vale.

¡Nico!

¿Escuchaste mis mensajes?

¡En Ámsterdam, te lo dije!

Ahora, en la universidad, sí.

No sé, es el primer piso, el hall.

¿Qué? ¿Cómo que me ves?

¿Dónde estás? ¿Dó...?

Papá.

¿Qué haces aquí? Dame un abrazo.

¿Qué pasa? Nada, nada.

No pasa nada, no pasa nada.

Vine a acompañar a Tomás, ¿te acordás de Tomás?

Sí. Sí, sí. ¿Qué tal, Tomás? Él está en un congreso aquí.

Y me invitó..., lo acompañé.

De paso, te veía un poco a vos.

Mañana es tu cumpleaños. Sí. Por...

¿Por qué no me has avisado antes?

Porque surgió de repente, no lo teníamos planeado.

Además, quería darte una sorpresa. Ya.

Igual te llamé, te dejé mensajes.

Sí, bueno, las sorpresas no...

No escuché ningún mensaje tampoco. Claro.

Nada, era...

Comer algo.

Celebrar un poco. Pero es que yo ahora he quedado

y luego, tengo un examen.

Y... por la noche, vamos a un concierto.

Es que si me hubieras avisado antes...

No, no.

No te preocupes.

No te preocupes en lo más mínimo, no, no.

No pasa nada. Es solo eso, lo que puedas.

Yo ya estoy contento de verte.

Me podría ir ahora mismo.

Ya está.

¿Y cómo está Truman?

¿Se le curó la pata ya?

Mejor, mejor, mucho mejor.

Todo bien.

¿Sí? Todo bien, todo bien.

Iba a comer algo ahora, si queréis...

Bueno... Algo rápido.

Bueno, vamos. Eh...

He quedado con Sophie.

Perfecto.

En realidad, quiero conocer a tu novia.

A vos ya te conozco.

Vamos.

(CHICAS HABLAN EN INGLÉS)

(HABLAN EN INGLÉS)

Lindo lugar.

¿Venís seguido por acá?

A veces.

Hay WiFi.

Aquí conocí a Sophie. ¿Sí?

Te gusta, ¿eh?

Estás bastante metido, por lo que veo.

¿Qué es? Un regalo.

No iba a venir sin un regalo.

Una petaca.

Para que le pongas güisqui, o... Ya.

lo que uses en los tragos. Yo lo hacía siempre.

La eligió Truman.

Bueno, gracias, papá.

Casi no bebo, pero gracias.

Nico.

¿Qué?

¿Cómo va todo por acá? ¿Todo bien?

Sí. ¿Sí?

Sí.

Genial.

Ah, gracias.

Papá.

Que antes te dije todo eso,

pero estoy contento de que hayas venido.

Ya lo sé.

Yo lo llevo.

¿Y de qué es tu congreso?

¿Cuál? El que viniste a hacer.

¡Ah! Eh...

De... de robótica.

¿De robótica? Sí.

Trabajo en una empresa en Montreal

desarrollando prototipos,

y doy clases en la universidad.

Fui allí a hacer un doctorado y me quedé.

Ten cuidado.

¿Por? No creo que me quede a vivir en Ámsterdam.

Yo decía lo mismo cuando llegue a Madrid

¿y cuántos años pasaron ya? Pensálo.

¿No?

No, seguramente...

me iré a vivir a Buenos Aires,

un tiempo.

¿Y eso? No sabía, ¿qué...?

Bueno, he estado solo un par de veces,

y pensé...

¿Desde cuándo tenés esta idea, estos planes?

Desde hace un tiempo.

Voy a fumar.

Estoy encantado. -Y yo.

(ACENTO FRANCÉS) ¿Por qué no me dijiste que venía tu padre?

-Porque no lo sabía.

Es que es una sorpresa de cumpleaños.

Ah. ¿Os interrumpo?

¿Queréis hablar solos?

¡No, no, no! No.

-¿Seguro? Tranquila.

Ah.

Es que me hago un lío con estos cigarrillos.

-Sophie, él es Tomás, un amigo de mi padre.

-Hola. Hola.

¿De dónde eres? De París.

Ah.

Bueno, a ver, chicos.

Pidamos algo. Pidan lo que quieran, invitamos nosotros.

¿Usted se queda muchos días? Puede dormir en el barco, si quiere.

Eso me encantaría.

Pero no, gracias, Sophie.

Nos tenemos que volver hoy mismo a Madrid.

Fue un viaje relámpago, para ver a Nico

y festejar un poco su cumpleaños.

Hacen muy buena pareja ustedes, ¿eh?

Muy buena.

-Vale, papá. No, "vale, papá" no, es la verdad.

Y eso es por ella, que es mucho más guapa que vos.

Aunque, la verdad, me la imaginaba de otra forma, igual, ¿eh?

No sé, más holandesa. Te dije que era francesa, papá.

Sí, pero me había... -Ah, ¿sí?

Bueno, yo también me imaginaba a usted de otra manera.

Ah, ¿sí? Sí.

Como Nico siempre me cuenta cosas de usted.

¿Te cuenta cosas sobre mí?

Sí, siempre.

Qué raro, a mí nunca me cuenta nada.

Por eso tuve que venir, para conocerte.

¿Ya se encuentra bien?

Sí. Sí, mucho mejor.

Gracias por preguntar.

Pedimos algo de beber y brindamos, ¿no?

Por el cumpleaños de Nico.

A eso vinimos, ¿o no? Claro. Felicidades.

(Campanas)

Bueno, ¿y cuándo vas a venir a Madrid?

Cuando termine los exámenes. Me lo has preguntado antes.

Ah, sí, sí.

Prometéme que, cuando vengas a Madrid, vas a traer a Sophie.

¿Sí? Yo les dejo la casa para ustedes, así están solos.

Me voy a la de tu madre; ya veré qué hago.

Sí, eso me gustaría, tú y mamá juntos.

¿Cuánto llevás encima? ¿De qué?

Euros. Ah.

No sé... No, papá.

Papá, no. No hace falta. Sí, sí, sí. Hace falta.

Hace falta, hace falta.

Hace muchas semanas que no te doy nada.

Hace falta. Tranquilo.

Así se van a cenar a un lindo restaurante.

Por el dinero no te hagas problemas, él me debe demasiado.

Eso es verdad.

Bueno, pues gracias.

Tenemos que irnos ya. Sí. Sí.

Eh... Tomás. -Adiós.

Adiós. Encantada de conocerte.

Yo más.

Cuidámelo. Sí.

Sí.

Chao. Chao. Bueno...

Fue una visita corta, pero valió la pena, ¿no?

-Sí.

Nos vemos en un par de semanas. Vale.

Tu mechero.

No pasa nada.

Adiós.

No pude.

Lo intenté, ¿eh? Lo intenté, pero no...

No pasa nada, ¿eh?

No, ya hablaréis, ya...

Ya vengo. ¿Dónde vas?

A llorar, un momento.

Estoy... estoy...

(Música lenta)

(Móvil)

(Móvil)

¿No contestas?

No, son del teatro.

¿Tienes función? Sí.

¿Te habías olvidado? No, no.

¿Cómo me voy a olvidar? No.

Pero no te preocupes, no pasa nada.

Ya tienen a otro, ¿no?

Seguro que va a contestar al teléfono.

Esta noche, me voy a emborrachar.

Y vos te vas a emborrachar también.

Te lo merecés.

Gracias.

(Música rock)

¿Qué?

Nada.

Todo esto,

es tu culpa, lo sabés.

¿El qué?

Ámsterdam, que esté tan contento, todo.

Salud. Salud.

(Continúa la música)

¿Cuándo te vas? Pasado.

Mañana es mi último día.

Vení a cenar a casa,

no me dejes solo mañana con él, no lo aguanto más.

Ni yo tampoco.

Bueno, intentaré, pero...

Cocino yo, tranquila.

Entonces, puede ser que venga, sí. ¿Sí?

Sí. Vale. Vale.

Bueno... Buenas noches.

Chao.

Tus vitaminas, no te olvides de tomarlas.

Eh.

¿Dónde dormimos hoy, gordi?

(Música dramática)

Truman.

¿Cómo te han tratado los rusos?

Mal, ¿no ves que está hinchado?

Tiene mal aliento; no sé qué le dieron.

¿Acostumbras a desayunar aquí? No.

No, pero quedé con una candidata. Está en el baño.

Ah. A ver si lo adopta.

Llamó en la mañana, mientras estabas roncando.

Bueno, cuántos más candidatos, mejor, también.

Ya que el ruso no lo quiere...

¿No lo quiere? No.

¿Por qué? ¿Qué te ha dicho? No sé, que...

El niño tiene miedo de que el perro se muera.

El niño tiene miedo de que el perro se...

Sí, porque Truman es mayor, y...

que no soportaría otra pérdida.

No lo habían pensado, ni siquiera el terapeuta.

Bueno, la cuestión es que ahora quieren un cachorro.

O una tortuga, o un loro, no sé.

¿Qué te estaba contando?

Que a tu marido no le gustan los perros.

A mi marido no, mi exmarido.

Ah, sí, perdón. Eh...

Tomás, mi amigo. Elena. Hola.

Dime una cosa, ¿tienes una terraza, un patio,

o algo donde Truman pueda

tomar un poco de aire? Tengo un patio con un árbol.

Le va a encantar. Está muy bien.

Es un poco pequeño, pero a mí es que me encantan los perros.

¿Cuándo os vais?

¿Adónde? A Canadá.

Le conté que en un par de meses, nos vamos a instalar allá.

Perfecto. Así tengo tiempo de arreglar un poquito el patio.

Qué bien. Y cuando volváis por Madrid,

siempre podéis venir a visitarlo, sin ningún problema.

Muchas gracias. Y os quedáis a cenar.

Muy amable de tu parte.

Te había pedido otra caña, hace un rato ya.

No sé si es que a lo mejor no entiendes lo que te digo.

Será eso, quizá. -Se lo traigo.

-No, ya no. Ahora ya me tengo que ir.

En fin.

Me tengo que ir volando. Sí.

Llámame mañana, o cuando quieras, y te pasas a ver la casa.

Te llamo. Encantado.

Gracias.

Te llamo en unos días. Sí.

Adiós.

Es una mujer, Truman, ya te vas a acostumbrar.

Estás de broma, ¿no? ¿Por qué?

No pensarás de verdad dejar a Truman con esa mujer.

¿Qué tiene?

Es una racista. ¿Has visto cómo ha tratado al camarero?

Piénsatelo, piénsatelo.

Está bien. Lo voy a pensar.

(HUELE) Uf.

No sé qué le dieron los rusos. Estará un par de días así. Vamos.

La cuenta, por favor.

Eh.

¡Hola, amigo! ¿Cómo estás?

Eh. Gloria.

¡Madre mía!

¡Pero bueno!

¿Qué haces aquí?

¿Te has vuelto de Canadá? No, no, no.

No, he venido unos días.

He venido a ver a Julián.

¿Dónde está?

En la farmacia.

Julián no me dijo que ibas a venir. Bueno, tampoco es que hablemos mucho.

Bueno, ha sido un viaje sorpresa,

y me voy mañana. Bueno, bueno, bueno.

Mi exmujer y mi mejor amigo juntos. ¿Qué significa esto?

Gloria.

¿Cómo estás? Bien, bien.

Vi a Truman aquí solo y...

¿Te contó Nico?

No. ¿El qué?

Estuvimos en Ámsterdam ayer, le dimos una sorpresa.

¿De verdad que fuisteis a verle? Ajá.

Tampoco pudimos mucho

porque ellos no tenían tiempo, tenían un examen.

Pero tomamos algo,

comimos, celebramos un poco, hablamos...

Me alegro mucho, Julián.

Me quitas un peso de encima, porque no sabía cómo manejar esto.

Nico me llamó el fin de semana.

Mira, ya sé que se lo querías decir tú,

pero empezó a hacerme preguntas y más preguntas,

y se dio cuenta de que algo iba mal. Así que se lo conté.

¿No te lo dijo? Sí, sí, sí, claro, claro.

Le conté la decisión que habías tomado,

y le dije que tenía que estar preparado.

Lo siento si me... No, no, no.

Tranquila, tranquila.

Tampoco pudimos demasiado porque estaba Sophie presente,

pero... estuvo muy bien.

Estuvo muy bien. Me alegro mucho.

Nico necesitaba verte.

Estaba desolado.

Quería llamarte, pero no se veía capaz de hablarlo por teléfono.

No, claro. Ya sabes cómo es,

está encima de cada prueba y cada análisis que te haces.

Nico nos prometió que iba a traer a Sophie a Madrid, pronto.

Ojalá, a ver si es verdad.

Bueno...

Tengo que marcharme. Me alegro muchísimo de verte.

Cuídate mucho. Igualmente, cuídate.

Si necesitas algo, me llamas. Claro.

¿Vale?

Los inseparables.

Ven.

Julián, vamos.

Gracias.

¿Quieres algo más?

¿Estás bien?

Estoy un poco nervioso.

¿Por qué?

Porque mañana te vas.

Ya.

Y no te voy a volver a ver.

Odio las despedidas, no voy a ir al aeropuerto.

Te lo digo para que te quede claro, ¿sí?

Ni yo tampoco quiero que vengas.

Perfecto, nos despedimos en la calle.

Bien. Te tomás un taxi,

te volvés al Polo Norte, ya está. Me parece una muy buena idea.

¿Cómo no me di cuenta?

En el abrazo.

¿Cómo no me di cuenta?

Llámale.

Sí.

Voy al baño, ya vengo.

Que rápido, ¿no? ¿No has ido al baño?

Me acabo de mear encima.

No pasa nada.

No pasa nada. Vamos a casa, ¿eh?

Yo era un galán, Tomás.

Era un galán.

(Música lenta)

Este día empieza a crecer.

Voy a ver si puedo correr.

Con la mañana

silbándome en la espalda,

o mirarme en las burbujas.

"Qué rico, Tomás".

¿Por qué no aprendés?

¿Para qué?

Si las veces que te invité a cenar, no viniste nunca.

No vengo porque siempre terminás pidiendo pizza.

¿Qué tiene de malo la pizza?

No es una pizza cualquiera, es especial.

La masa es así, finita, y la hacen con leña, es riquísima.

Cuando vivíamos juntos...,

no cocinaba nunca.

No, me imagino, me imagino.

Voy a aprovechar que están de tan buen humor...

para decirles algo.

Uy, empezamos.

Eh... Discursos de despedida, no.

No, no. No es un discurso.

¿Y qué es? ¿Es otro de tus secretos?

Bueno, en cierto sentido, sí. Ah. ¿Qué secretos?

Ah, perdón.

Te escuchamos.

Eh... No.

Nada, que...

decidí que no voy a esperar hasta el final.

¿De qué hablás?

Julián...

Nada, de...

Es eso solamente.

Cuando la cosa se ponga fea, muy fea...,

me pienso meter en la cama, tomarme unas pastillas

que me consiguió un médico amigo y...

Ya está, solo eso.

¿Solo eso?

¿Y para qué me lo estás diciendo? ¿De qué me sirve a mí saberlo?

¿Por qué no te vas a la mierda? ¿Me invitaste para decirme esto?

No. No, no, no.

Bueno, en realidad, te lo quería contar hace rato.

Pero es...

Nada, es...

terminar un poco antes.

Ahorrarnos toda esa...

agonía de mierda del final.

No quiero que me termines limpiando el culo, Paula,

o mi hijo.

O peor, morirme en un hospital...

rodeado de enfermeras que se quieren sacar fotos conmigo.

Ya, Julián.

¿Ha sido por lo que ha pasado hoy?

No. ¿Qué pasó hoy?

Me meé encima hoy, eso pasó.

¿Y qué? ¿Y qué con eso?

Nada, nada. A lo mejor me equivoqué, les pido disculpas.

No tendría que haber dicho nada,

hubiera bastado con dejarles una carta, no sé.

Ya me contaste. Ya te equivocaste, me lo dijiste.

No te hagas la víctima ahora. Bueno, Paula...

Yo también estoy cansada, es difícil para mí también.

Bueno...

No te enojes, por favor.

Quiero que me digas que es una de tus bromas. ¿Eh?

¿Qué pastillas? No entiendo.

Unas.

Bárbaro.

¿Desde cuándo estás pensado en esto?

Desde del día en que fui a buscar mis análisis

y me pidieron que me sentara para contarme

que me estaba muriendo. Desde ese día, Paula.

¿Por qué no te morís de una vez y me dejás tranquila?

¡Si es lo que querés!

¿Y vos qué, no vas a decir nada?

Ah, no, es cierto, que estás de visita, ¿no?

Yo voy a estar aquí, si él quiere.

No, no, no. No. No, yo no quiero que vuelvas.

Lo voy a hacer yo solo.

Quería que lo supieran

para que no les tome después de sorpresa.

Bueno, me alegro de...

de que nos lo hayas contado.

Y me alegro de haber venido.

¿Por qué no se van a la mierda? ¿Eh? ¡Los dos!

Es la sangre italiana.

Ya se le va a pasar.

Te lo podés quedar, si querés.

Es mío.

Sí, ya sé. Por eso.

¿A qué hora es el vuelo mañana? A las...

doce y media.

Ya.

Bueno, yo paso a las diez por el hotel.

Hasta mañana.

Han pasado rápido estos cuatro días, ¿no?

Tengo la sensación de que no hemos hablado demasiado,

y me hubiera gustado...

Gracias por el sobre.

Igual es mucho dinero, ¿no?

¿Quieres que baje a Truman?

No.

No, no hace falta, gracias.

Hasta mañana. Hasta mañana.

¿Julián está en casa? Claro. ¿Por qué?

No sé, por ahí se habían ido de fiesta.

Como la pasan tan bien juntos. ¿Adónde vas?

Me dejé el teléfono, por eso volví. ¿Puedes parar un momento, por favor?

¿Para qué? ¿Eh?

No sé. ¿Para que nos podamos despedir?

Adiós.

Adiós. Te mantengo al tanto.

O mejor no, porque no creo que te guste lo que va a pasar

en las próximas semanas. Nadie tiene la culpa.

No. Hacemos cada uno lo que podemos.

Algunos más que otros.

No intentes que me sienta culpable porque no lo vas a conseguir.

Estoy segura que no. ¿Sabes por qué?

No, no tengo ni idea.

Porque yo me siento orgulloso de Julián.

Me siento orgulloso de él. Bárbaro.

¿Se lo dijiste?

No, no pude.

Lo intenté, pero no pude.

Me hubiera echado a llorar y... Y eso nunca, ¿no?

No nos despidamos así.

No nos lo merecemos.

¿Querés que subamos a tu habitación?

Sí.

(JADEAN)

(GIMEN)

(LLORAN)

(Música dramática)

Vamos, Truman, vamos.

Tiene sentido.

Me dejé el teléfono en tu casa. Sí, ya me di cuenta.

¿Pediste un taxi? No, vamos en mi auto.

¿Sí? Sí. Ajá.

(Música lenta)

Eh...

¿Me esperáis, o...?

¿Nos despedimos aquí?

Sí. Es un buen lugar.

Chao.

Estamos en contacto. Claro.

Tomá.

Y esto también.

Estos son...

todos los documentos de Truman.

Y su pasaje.

Hablé con la compañía

para preguntarles si podía viajar con vos en la cabina,

pero es demasiado grande, tiene que ir en bodega.

Ellos me aseguraron que ahora te van a dar un contenedor,

especial para perros,

y, cuando factures, directamente se lo quedan.

Todo lo demás son...

las vacunas de todos estos años, sus estudios, todo.

Y este...

Este es muy importante,

es el que hice hoy en la mañana.

Me da el veterinario esto para certificar que Truman

no tiene rabia. Este es muy importante,

porque es el que te van a pedir en la aduana, en Canadá.

¿Sí?

Tomá. Julián...

Le... le di unas pastillas hoy en la mañana,

porque lo relajan mucho.

No te preocupes si babea o si parece muy borracho.

No pasa nada.

Pegále un baño cuando lleguen.

Un buen baño; le va a venir bien.

Y decíle a los vikingos de tus hijos que lo traten bien, ¿si?

Por favor.

Truman.

(TRUMAN LLORA)

Váyanse, por favor.

Vamos.

(Música dramática)

Somos Cine - Truman - Ver ahora

Asesinos inocentes

Francisco Javier Garralda es un universitario al que una última asignatura le separa de su título académico. Tras cazarle copiando en el examen, Sebastián, su profesor, le propone un trabajo como única oportunidad para lograr el aprobado: asesinarle.

No recomendado para menores de 16 años Somos cine - Asesinos inocentes - Ver ahora
Transcripción completa

La culpa.

¿Qué es exactamente la culpa?

¿Cuántas veces nos hemos sentido culpables por alguna cosa

que hemos hecho o dicho, e incluso pensado?

O bien, ¿cuántas veces nos hemos sentido culpables

por no haber hecho o dicho algo a tiempo?

Nuestros errores nos martirizan desde pequeños porque desde pequeños

se nos educa para ser buenas personas.

Para hacer las cosas bien. ¿Me equivoco?

La tengo, la tengo. Zumbado, como el profesor.

Que no, hombre, que era... (CHISTA)

La enorme mente de la sociedad, establece una serie de normas

que debemos acatar como obligatorias y como verdades absolutas,

pero la verdad, tanto como la culpa, son relativas.

Sin embargo, cuando hacemos algún mal irreparable, la culpa,

produce sufrimiento, mucho sufrimiento.

El sufrimiento debe ser eliminado a cualquier precio

dice el filósofo alemán Robert Spaemann.

Y cuando ese sufrimiento no puede ser eliminado,

debe eliminarse a quien lo sufre.

¿Ustedes qué piensan?

El territorio del bien, del mal, de lo justo, de lo injusto no habita

en la mente, no, habita aquí, en el corazón.

Por eso, les digo,

que se abstraigan de todo lo aprendido, y que busquen,

busquen en su adentro, busquen...

En su instinto.

Esta leche no huele bien, está agria. Te traigo otra.

Y cuando hagan cualquier cosa, háganla con el corazón,

que nunca les va engañar, nunca.

Nunca.

(Continúa música)

No te van a dejar entrar. ¿Ah, no?

Me han dicho que yo era el último. ¿Quién ha dicho eso?

El que hace las entrevistas. Es mi tío.

¿No queda nadie más? No.

¿Su nombre? Francisco Javier Garralda.

(Teléfono)

Ese Nogales. ¿Qué haces?

Aquí, en la calle, ¿y tú? Pues aquí en el taller currando,

como siempre. Oye, que me han dicho que esta noche vais a ir a celebrar

vuestra graduación, ¿no? ¿Ah, sí?

Sí, hombre, al McKinley. ¿Pero ya han salido las notas?

Pues si no lo sabes tú. Oye, que irá tu amiguita, ¿no?

¿Qué amiguita? La que te trajinas, chaval.

¡Trae para acá y vuelve al tajo, coño!

Monquiqui, ¿eres tú? Julián, estaba pensando en ti

ahora mismo. Yo en tu puta madre.

Que sí, de verdad. Mira, no voy a poder volver,

me han dado un trabajo de lo mío. Tú qué te crees,

¿que yo no me iba a dar cuenta? ¿De qué?

¿Cómo qué de qué? Me han venido las facturas de los proveedores.

Claro, no me extraña que tuviéramos tantos clientes, ¿a cuánto le dejabas

los arreglos a tus colegas? Pues... Así, en frío, Julián,

no sabría decirte, ¿eh? Me has estafado.

¿Sabes la roncha que tengo que pagar ahora? Dame el dinero.

En cuanto empiece a cobrar, porque voy a estar un tiempo de prueba.

(RÍE) Mira, si te corre prisa,

te lo puedo devolver echando las tardes de gratis en el taller.

De gratis, ¿eh? (GRITA) ¿De gratis de qué?

¡Pero si has cobrado el dinero por adelantado!

Quiero mi dinero. Julián, no te oigo bien.

Pues yo te oigo de puta madre. Julián, no te oigo.

Papá, ¿has cogido el correo?

Muchas cartas, pero ninguna de amor.

Papá... ¿Qué pasa?

Tu madre habría querido que no me quedara solo.

¿Qué pasa, que yo no cuento? Con lo que yo era.

Esta es publicidad.

Paquito, ¿qué tal te ha ido hoy el trabajo?

Bien, papá.

¿Qué tal te ha ido hoy en el trabajo?

¿Qué tal la entrevista?

Mal, en todos los sitios me piden el título.

Pero si acabamos de hacer el último examen.

Ya, y en mi currículum pone que soy licenciado.

¿Y por qué pones eso? Porque era el requisito.

O lo ponía o me quedaba fuera. Vamos.

Hostia puta.

(TARTAMUDEA) A la repesca, tío. ¿Qué repesca? Ni de coña repesca.

¿A dónde vas? Pues a hablar con el profesor,

esto no se puede quedar así, Manu, tío. Que me copié de ti.

A ver, veamos.

¿Qué quiere que le diga, Garralda? Quiero que me diga lo que está mal.

Mal no hay nada, podría estar más completo, sí,

pero no hay nada malo. ¿Entonces?

¿Por qué me ha suspendido? Merezco aprobar.

¿Sí?

Garralda...

Usted es un buen chaval, es simpático, es inteligente,

tiene dotes de líder, pero su irresponsabilidad

y su egoísmo, porque se aprovecha de todos,

le ha jugado una mala pasada.

¿Por qué copió?

¿Por qué se presentó en el examen si no estaba preparado?

Pensé que lo estaba, profesor.

Preséntese en la nueva convocatoria.

¿Cuántas lleva ya? ¿Tres?

Usted no sabe lo importante que es para mí.

Todos mis compañeros ya se han graduado y yo...

¿Pretende que se lo regale? No, no es eso, pero no puedo pagar

otra matrícula, no tengo ni un pavo.

¿Y la beca?

Se me pasó el plazo.

Usted es un desastre, Garralda. Haré lo que sea por un aprobado.

¿Lo que sea? Sí.

¿Usted haría lo que sea? Sí, lo que sea. Haré un trabajo,

no importa el tiempo que me lleve, lo que haga falta.

Le tomo la palabra.

Tiene un cinco, Garralda. Gracias, de verdad.

No, no me agradezca nada. El aprobado no será oficial

hasta que usted termine su tarea.

Le espero hoy a las 10:00 de la noche.

No me defraude.

(Música rock)

No estarás pensando en irte, porque te quedas.

Venga, anímate.

(Continúa música)

No bebas tanto que luego te arrepientes.

Ey... ¿Por qué lo dices? ¿Qué he hecho?

Que era broma, tonto. Enhorabuena. Muchas gracias.

(TARTAMUDEA) Ya soy oficialmente psicólogo.

Ya podrás comerle el coco al personal. Enhorabuena.

Gracias. ¿Y tu amigo?

¿Quién? ¿Garralda? Sí.

Pues tiene que estar al llegar. Viene, ¿no?

Sí. Eso.

Luego nos vemos. Oye, chicas, que gracias

por haber venido. A ti, hasta luego.

Chao.

¿Ves? Te dije que iba a venir, tonta.

(Música suspense)

¿Sí? Profesor soy...

(Puerta se abre)

(Continúa música)

Oye, y entonces, ¿qué decías? ¿No te han llamado de ninguna?

No, bueno, pero tienen mi currículum. Así que me llamarán. Me llamarán.

Oye, perdona. -Dime.

-¿Me pones una de limón? -No, no me quedan.

-No tienes limón, no... Una de naranja.

Ahora vengo.

Ese tío. ¡Nogales!

Cuanto tiempo, tío. Qué máquina, licenciado, ¿eh?

(TARTAMUDEA) Y tú también deberías sacarte la...

La carrera. Pensaba que me ibas a decir

que me sacara otra cosa. Y Garralda, ¿no ha venido?

Pues no, todavía no. Está ahí Sánchez. Mira, tío,

no he visto un tío más raro en toda la carrera.

Oye, ¿y estas quiénes son? No lo sé, estaban fuera, espera.

No, pero no... Chicas, Ballesteros, un latin lover.

¿Qué dices, hombre? Es un picha brava.

¿Sabéis decir "picha brava"? (ACENTO INGLÉS) Picha brava.

Very good. Hoy pillas.

Profesor, me están esperando. ¿Quién?

Mis amigos, están en el McKinley celebrando la graduación

de Ballesteros. ¿Se acuerda? Ballesteros, buen alumno.

Simpático.

¿Va a decirme en qué consiste el trabajo?

¿Ha sido discreto, como le pedí?

¿Alguien sabe dónde está usted en este momento?

No, nadie. Bien.

Bien, Garralda, bien.

He dejado unos días a mi mujer en casa de su hermano,

así que, estamos solos.

¿Qué es la culpa, señor Garralda? (RÍE) ¿Examen sorpresa? ¿Ahora?

Vivir sintiendo que uno ha destruido lo que más quiere.

Eso es la culpa.

Yo soy responsable de la tetraplejía de mi mujer.

Yo iba al volante aquella noche.

Bueno, profesor, le podía haber pasado a cualquiera.

No.

Me pasó a mí.

Le pasó a ella.

¿De qué sirve todo el psicoanálisis del mundo

si el castigo a uno lo está esperando en la habitación de al lado?

Los médicos dijeron que se iba a recuperar, pero no,

seguirá así de por vida, mientras no se someta

a un tratamiento experimental con células madre en Estados Unidos

y es imposible pagarlo.

Vendí nuestra casa,

me metí en un préstamo enorme... ¿Por qué no pide otro préstamo?

Sí tengo, en cambio, un seguro, eso sí.

Pues entonces perfecto, ya está. No, no la cubre a ella el seguro.

No, solo a mí.

Un seguro de vida personal.

¿Entiende lo que le quiero decir? No, no entiendo lo que quiere decir.

Garralda... Seguro, mío, de vida, muerte.

¿Usted quiere morir por su mujer? Sí.

Eso quiero. A ver, profesor,

todos tenemos problemas. Mismamente yo, a mi padre y a mí

nos van a echar de mi casa por mi culpa,

y mi jefe, esta mañana... Bueno. Yo no ando pensando en matarme.

Si yo no ando pensarme en matarme.

¿No? No.

Yo quiero que me mate usted.

(RÍE) ¿Que yo lo mate? Sí, sí, pero no va a quedar prueba

que lo pueda culpabilizar. ¿Es un tipo de prueba psicológica?

No me tome el pelo, soy una persona mayor.

Yo confié en su palabra y ya vio de qué manera

le subí la nota esta mañana y como se la subí, se la puedo bajar.

Si me mata, le queda el aprobado, si no me mata, vuelve al cuatro.

Podemos fingir una intoxicación, con medicamentos,

o fingir un robo y usted me dispara, por la espalda.

Prefiero la primera solución porque...

¿De dónde ha sacado eso, profesor? Ah, esto, me lo dio el chino.

Me lo consiguió el chino de abajo. Entiendo que esté muy jodido,

pero esa no es la solución. Le tengo aprecio, pero no tanto

como para matarle. Baje eso. Garralda, yo no quiero ser duro

con mis alumnos, pero usted va a aprobar por encima

de mi cadáver. No, no.

En serio, me gustaría ayudarle, pero no puedo hacer lo que me pide.

Prefiero seguir suspenso antes que cargar con su muerte.

Su esposa, además, no lo aceptaría. Me dio su palabra, Garralda.

Ya se me ha hecho muy tarde, me tengo que marchar,

pero mañana en la facultad seguimos hablando de esto.

Yo ya...

Perdón.

Perdón. Mañana seguimos hablando, ¿vale?

Y vaya guardando eso. Guarde eso.

(Puerta)

(Música)

(Motor arranca)

¡Monquiqui!

Páralo, páralo, Sapo.

¿Cuándo vas a devolver lo que le debes a Julián?

Hablé con él esta mañana. ¿Tienes ya el dinero?

Todavía no, Rata. ¿Y a qué esperas para tenerlo?

Ya se lo dije, he conseguido un trabajo, en cuanto cobre.

¿Crees que somos un punto banco? Se paga en efectivo, y del tirón.

Eso es imposible. ¿No van a contratarte?

Pues que te lo adelanten.

Tienes tres días.

Como nos vaciles, adiós a tu viejo.

(Motor arranca)

Tres días.

Bueno, ¿y entonces qué? ¿De dónde sois? ¿De "Michichigan"?

Kentucky. Coño, como el pollo.

El Kentucky Fried Chicken. Oh, yeah, yeah.

¿Has visto cómo sé inglés?

¿Dónde vas? Eh, están que quieren.

¿Ya te vas?

(TARTAMUDEA) ¿Esperas a alguien? Necesitaba un poco de aire.

Es que hay mogollón de gente.

Yo también me agobio un poquito ahí dentro.

Es tu fiesta.

Nuria...

Nada, que he estado pensando,

y no sé, no sé bien cómo decírtelo, pero...

¡Ey!

Hombre, Garralda. ¿Dónde estabas, tío?

Te he estado llamando. No lo he visto.

Habíamos quedado a las 11. Me he retrasado.

¿Entramos?

Yo me voy. ¿Por qué?

He quedado. ¿Ahora?

Por la mañana. Tengo que madrugar.

Despídeme de la gente, por favor.

¿Qué os pongo? Una de tequila.

Lo último que me preocupa ahora mismo es el aprobado.

¿Ves esto? Tus colegas el Rata y el Sapo acaban de atacarme.

¿Qué dices? Que tu jefe es un puto gánster.

Me ha dado tres días para que devuelva todo lo que le debo.

Qué putada. Yo no puedo ayudarte, sigo trabajando para él.

Aunque quizá haya un modo de pagarle.

¿Y si le vendes piezas de coches? Tío, sabes que no tengo coche.

Ni los que se las venden tampoco.

Piezas, llantas, tubos de escape... Sí, ¿cuántas necesitaría para pagar?

¿Qué hacéis ahí, tan serios? Aquí, comiéndonos la boca.

Chicos, aquí tenéis.

Muchas gracias y quédate con el cambio, guapa.

Hostia, tío, ha venido el profesor Espinosa.

¿Quién le ha invitado?

Profesor.

Muchas gracias por haber venido.

Venga, que estamos allí con unos compañeros.

Buenas noches. -Buenas noches.

¿Y cómo ha sabido que era aquí la fiesta?

Profesor, ¿qué hace aquí? Hombre, los buenos amigos.

Celebrando, ¿no? Eso, él.

No, usted también, señor Garralda, está suspendido el examen,

pero le encargué un trabajo que va a hacer a la perfección, ¿verdad?

Se juega el aprobado. (RÍE)

Sánchez... Le di matrícula de honor.

-La merecía. -Sí...

Nogales. ¡Nogales, sí!

Eso es lo que tiene faltar tanto, ¿no?

Sonia, ¿nos haces una foto, porfa? Sí.

Venga, poneos.

-¿Quién es la del móvil? ¿No la conoces? Es Sonia.

Está buena. Es muy guapa.

¿Otra? ¿No va ya cargadito?

-No, pero esta es para despejarme.

¿Qué es esto? Lo mismo de antes.

Aquí, tequila a muerte.

¿Por qué bebe, profesor?

-¿Eh? -¿Que por qué bebe?

No le rayes, deja que se tome la última, joder.

¿La última? Nunca es la última. Nunca.

Ella me dijo esa noche: "No bebas más, por favor"

"Nada, la última, mujer".

Déjelo ya, profesor. ¿Por qué?

Los borrachos siempre dicen la verdad.

Eso es peligroso. -¿Peligroso, decir la verdad?

Ocultarla es de cobardes. Rafa, que estamos de fiesta,

deja de sonsacarle. Necesita desahogarse.

Cuéntenos su verdad. Cállate.

¿Cuál es? Que te calles.

¿Cuál es? -Quiero morirme.

Quiero terminar con esta vida desgraciada y de sufrimiento

y me quiero morir y no puedo.

Perdón...

Muy bien, Freud, muy bien.

Quítese eso de la cabeza, ¿quiere?

Usted corre peligro.

Lo vi por la ventana de mi piso cuando lo amenazaron.

Aquí, en el bolsillo de la chaqueta tengo un sobre con dinero.

¿Cuánto dinero?

Llevas pinchándole hace un rato, ya. Yo no le estoy pinchando, perdona.

¿De qué coño habla? Yo no le estoy pinchando.

-Era para la operación de mi mujer.

Si usted hace lo que le pido, se lo doy, es suyo.

¿Y ella? ¿Qué pasa con ella? Ella no lo va a necesitar,

ella va a cobrar el seguro. Ya le dije.

Si está tan decidido, ¿por qué no lo hace usted mismo?

Ya lo he intentado, pero no tengo coraje, no puedo.

No tengo fuerza, soy cobarde. Entonces, pretende que lo haga yo.

Es usted un egoísta. Usted es un chico listo, Garralda.

¿El seguro cubriría un suicidio?

Lo tengo contratado de hace una década.

Si alguien se suicida durante el primer año,

se considera premeditado, pero nadie en sus cabales

decide su muerte con tanta antelación, Garralda.

En sus cabales...

¿De verdad quiere morir?

¿Y usted?

(Música tensión)

¿Cómo está? Mal, ¿cómo va a estar?

Bueno, que yo... (CARRASPEA) Me voy ya.

¿Cómo que te vas?

¿Es que os da igual lo que acaba de pasar?

El profesor bebe para morirse, está sufriendo, joder.

El sufrimiento debe ser eliminado a cualquier precio.

¿Qué coño decís? ¿Qué estáis diciendo?

Joder, tío, Andrés, que es nuestro profesor.

Bueno, lo fue, lo fue. Y por eso merece morir así, ¿no?

Si quiere morir, que se muera como quiera, allá él.

Sí, pero no como un puto borracho, tío.

Entonces ¿cómo, Garralda? ¿Qué hacemos? ¿Lo matamos nosotros?

Ey, ey, ¿qué pasa? ¿Que lo dices en serio?

No, eso lo estás diciendo tú. Una mierda, yo no he dicho eso.

A ver, a ver. Este hombre está muy jodido y quiere morir.

No creo que sea tan malo ayudarle a cumplir su deseo.

¿Su deseo? ¿Tú no ves que está borracho?

Los borrachos siempre dicen la verdad, lo acaba de decir.

Sí, la verdad es relativa, también decía eso, ¿recuerdas?

¿Quieres que lo matemos? Eso es asesinato.

Eso es piedad, Andrés. ¿Piedad?

Vas y se lo cuentas a la policía. Vamos a ver, él no quiere morir

porque sí, es por su esposa. La dejó paralítica, joder,

¿sabéis lo que es eso? No me jodas, tío.

Con su muerte ella podrá cobrar el seguro y se podrá operar.

Es su forma de redimirse. La redención está muy sobrevalorada.

Quiere dar su vida por la de ella, ¿qué hay de malo en eso?

¿Acaso vosotros no lo haríais también?

Mirad cómo está.

No se daría cuenta de nada.

Me ha dado las llaves de su casa. Sé dónde vive, le llevamos y...

Allí se nos ocurrirá lo que sea.

Venga va, chicos, lo decía él siempre.

Haced caso a esto. ¿Qué os dice el corazón?

Que le ayudemos.

¿El tuyo, Andrés? El mío está muy calladito.

Ha debido pararse en algún momento.

Es por su esposa.

Por su esposa.

Estáis de coña, ¿no?

Estáis de broma.

Claro, Sánchez, claro si estamos borrachos.

Para un taxi, Manu. Ya me contarás de qué va todo esto.

Una cosa, que ya en serio me voy a casa, que es tarde, ¿vale?

Venga, Sánchez, nos vemos otro día, ¿no?

Sí, claro, seguro. Hasta luego, Rafa.

Otro día... Los huevos otro día.

El bache... Os dije que era un cuatro plazas,

nos llegan a pillar a los cinco este coche, ¿y qué?

Deja ya de quejarte, pesado, que eres un pesado.

Oye, cuidado con el coche, que es de mi madre.

Lo que tú digas. A ver, profesor.

Vamos a acostarle y bajamos, no te vayas.

Venga, rápido, hombre, que aquí no puedo parar.

Venga, vamos.

(Música tensión)

Mira ahí.

Los cajones.

¿Qué coño te propones?

Chicos...

¿Qué son? (TARTAMUDEA) No lo sé.

Tú, quítate de ahí, ¿quieres que te vean?

(Continúa música)

Joder...

(TARTAMUDEA) ¿Más?

Si lo hacemos, lo hacemos bien.

¿Qué haces?

Nada.

Limpiad todo lo que hayáis tocado y vámonos.

¿Le ocurre algo? -No, no...

-Mueva el vehículo, aquí no se puede parar.

Ya se durmió. ¿Por qué habéis tardado tanto?

Tira, anda, tira.

(Música, tormenta)

¿Así estamos ya?

(RÍE) ¿Qué idiota eres? Son para ilustrar mi tesis.

¿Se puede saber dónde te metiste ayer, Nuria?

Tu chico llegó nada más irte tú. ¿Y por qué te crees que me fui?

Y no es mi chico, es un capullo. Ya...

¿Tú crees que le estoy presionando?

(SUSPIRA) ¿Por liarte con él dos veces? Pobre... No.

Ya sabes cómo son los tíos, Nuria,

cuando ven que hay algo, echan el freno.

(Timbre)

(Timbre)

Joder...

¡Papá!

¡Papá!

(Timbre)

¿Qué te pasa, Manu?

(TARTAMUDEA) Que estoy acojonado, tío.

Hay un coche de policía ahí al lado, lo saben seguro.

No, no saben nada, ¿vale? Estás paranoico y yo tengo resaca.

No, no estoy paranoico, coño, que hemos matado a un hombre.

Vamos a ver...

Vamos a darnos un bañito, ¿eh? A bañar las patitas.

No debimos hacerlo. No me vengas con eso ahora.

Estábamos de acuerdo en esto. Sí, si ya lo sé, no es eso.

Entonces, ¿qué es? Que nos van a descubrir, Garralda.

Que nos van a descubrir. Que no, hombre, que no.

A ver, el profesor se suicidó, ¿vale? Ya está, nada más.

Ya, pero es que no se suicidó, lo suicidamos nosotros.

Vale, pero eso no tiene por qué saberlo nadie.

¿Y dónde están los botes vacíos de las pastillas?

¿Cómo que dónde están? Pues en su casa.

Coño, me dijiste que recogiera,

y cuando alguien se suicida, no recoge.

A no ser que hubiese alguien con él. No, dije que limpiaras las huellas,

no que recogieras los botes.

Dámelos.

¿Qué vas hacer?

¿Te llevaste algo más?

¿Cogiste algo de su chaqueta? ¿Un sobre?

Vamos.

(Música)

Disculpe, ¿el profesor Espinosa?

No, hoy no ha venido en toda la mañana.

Gracias.

(Continúa música)

¿Quién es? Correo.

(Puerta abriéndose)

Quédate aquí. Cualquier cosa me llamas al móvil.

(Puerta abriéndose)

(Llama al timbre)

¿Qué haces ahí? ¿Vendes algo?

Sí. Ahí no te van a comprar nada.

Y yo tampoco.

¿Bajas?

(TARTAMUDEA) Sí, pero voy mejor en las escaleras,

me da claustrofobia el ascensor.

(Ascensor bajando)

(Música)

Hola.

Ey.

¿Qué haces aquí? Nada.

(TARTAMUDEA) Esperando a un amigo.

Yo también había quedado con tu amigo.

¿Con Garralda? Con Espinosa. Vive aquí.

¿Aquí? ¿No te lo dijo anoche?

¿Cómo qué anoche?

Anda ya, si he visto las fotos.

(Timbre)

¿Y qué fotos son esas? Las de Sonia, ¿no las has visto?

Las ha colgado.

(Teléfono)

Cógelo. (TARTAMUDEA) Es un pesado.

Luego lo llamo.

(Teléfono comunicando)

¿Y para qué querías verle? Por mi tesis.

Si da señales de vida, claro.

¿Hasta que hora lo tuvisteis de juerga?

(Timbre)

Buenos días.

¿Buenos días?

Bueno, pues deséame suerte. Suerte.

(TARTAMUDEA) Oye, Nuria, creo que he perdido tu móvil,

porque el otro día te estuve intentando...

¿Me lo puedes dar, porfa? Sí, claro.

Es 607...

(Teléfono)

Otra vez el pesado de antes.

(Teléfono comunicando)

Te llamo, ¿vale?

No lo cojas, ¿eh?

Bueno, pues... Ya te tengo. Me alegro de verte otra vez.

Igualmente. Y yo que tú, miraría las fotos.

(Música)

(TELÉFONO) "La persona a la que llama no está disponible.

Por favor, deje su mensaje...".

Nuria está arriba, ha subido.

(Disparos)

(Teléfono)

¿Diga? Rafa, soy yo.

¿Qué tal? ¿Y esa resaca? Bien, bien.

Oye, que hemos quedado otra vez esta noche, ¿te apuntas o qué?

Paso. ¿Por qué?

Que las chicas de ayer vienen también.

Ya bueno, pues disfrutadlo.

Pero, venga, hombre, que han preguntado por ti.

¿Por mí? ¿Quién?

Sonia, ¿te acuerdas de ella? (INCRÉDULO) Sí, hombre.

Que sí, de verdad.

Me cago en... Mierda.

Es imposible que limpiemos todas las huellas.

Pero, si iba a parecer un suicidio, ¿no?

Ya no.

No me jodas, no me jodas. ¿Por qué iban a relacionar

las huellas con nosotros?

No le van a mirar los dedos a todos sus alumnos,

yo tengo grasa en los dedos siempre, ¿eh?

Lo ves, imposible. Además, os recuerdo, que ayer Sonia,

nos hizo una foto con el profesor y la ha colgado en Internet.

Esas fotos son fotos de fiesta, no prueban nada.

Si la policía encuentra las huellas, los sospechosos serán

los que estuvieron con él antes de su muerte y coincide.

¿Qué coño hacemos? Hay que deshacerse

del cuerpo como sea. Sin cuerpo no hay delito.

Y por eso el asesino siempre vuelve al lugar del crimen.

Que no somos asesinos, joder, que le hicimos un favor.

Un favor, un favorazo.

¿Y Sánchez? No sé, ya tendría que estar aquí.

¿Qué? ¿Que Sánchez también viene?

¿Se lo habéis contado? Bueno, todavía no.

¿Confiáis en él? No, pero necesitamos su coche

para sacar el cuerpo de allí. Dile que no aparque.

¿Qué pasa, Sánchez?

¿Y las tías? Vendrán luego.

¿Por qué subís? ¿A dónde vamos? Vamos a por el profesor.

¿Qué dices? Que las espantará otra vez.

Que no, tira. Manda huevos.

Oye, cuidado con los asientos que el coche no es mío,

que es de mi madre. De tu madre, de tu madre.

(Motor arrancando)

¿Por qué tenéis las llaves? Se las llevó anoche por error.

¿Qué haces? Dale al timbre. No.

Que se va a enfadar. Después de lo de anoche,

no creo que se enfade.

Oh, Garralda, Nogales, Sánchez, Ballesteros... Qué bien.

¡Mis llaves!

-Garralda se las llevó anoche por error.

-¿Sí? ¿No me diga? -Cuando le trajimos a casa.

-¿Fueron ustedes?

No recuerdo nada, me pasé la noche vomitando.

-No me extraña. -Qué resaca.

Me despertó una compañera suya. ¿Quieren tomar algo?

No, gracias, profesor, solo queríamos saber cómo estaba.

¿No veníamos a buscarle? -¿A mí?

¿Y a dónde vamos?

(Música)

Es que no entiendo por qué no las llamáis.

Menudas informales.

Profesor, anoche las cosas... Sigo vivo, Garralda.

Muy buena la jugada de implicar a sus amigos, ¿le parece ético?

No me hable de ética, ¿quiere? No pienso matarle.

Devuélvame el dinero, entonces. ¿Qué dinero?

El que estaba en el sobre, en mi chaqueta.

En su chaqueta no había ningún sobre.

¿Me ves cara de tonto a mí?

Su otra deuda la saldó, pero la que tiene conmigo sigue en pie.

Máteme esta noche si no quiere que lo denuncie por robo.

-Aquí tiene su botella. -Gracias.

Por supuesto, sigue suspenso.

Profesor, ¿se encuentra bien?

Oh...

-No irá a vomitar, ¿no? Sácalo, sacadlo rápido, ya.

Caminad un poco a ver si se le pasa. Profesor, vamos a dar una vuelta.

Es que de verdad que no lo entiendo,

¿por qué lo sacáis de copas si está claro que es un alcohólico?

Necesita ayuda. Sí, sí que necesita, sí.

Pero no la vuestra.

¿Está mejor? Sí, estoy mejor.

Este hombre está fatal, está loco.

Todavía va a ser verdad que le estamos haciendo un favor.

¿Qué hace?

¡Profesor, agárrese! ¡Qué se va a ahogar, profesor!

Aguante. No, suélteme.

Suélteme, Nogales. Por favor.

Suélteme, por favor. Me quiero morir. Me tengo que morir.

Sánchez, tú cogiste algo del bolsillo del profesor, ¿verdad?

¿De qué me hablas? De un sobre. ¿Lo cogiste, sí o no?

Pues claro que no, ¿por qué iba a cogerlo?

Porque luego no estaba. Se le caería en algún lugar,

¿a mí qué me estás contando?

¿Qué tenía el sobre?

¿Y el profesor?

(TARTAMUDEA) En el río. ¿Cómo que en el río?

¿Se ha caído?

¿Lo habéis tirado vosotros? (TODOS) No, no, no.

No, ha saltado él.

A ver, que se quería tirar, hemos intentado ayudarle,

pero está loco, tío.

¿Dónde vas?

¿Dónde vas, Garralda, a dónde vas, tío?

Que se quiere morir, lo ha vuelto a decir.

¿Qué hacemos aquí parados? Vamos a ayudarle.

Venga, llama a una ambulancia o a la Policía.

¿Qué pasa? ¿Lo vais a dejar ahí?

¿Qué quieres que hagamos? ¿Qué quieres que hagamos?

Si se quería morir.

Sí, anoche también se quería morir y no por eso...

¿Qué hicisteis anoche?

¿Qué intentasteis, matarle?

¿Matarlo mientras yo esperaba en el coche?

¿Sois unos puntos asesinos o qué? Ey, ey, ey, de asesinos nada, ¿eh?

Que lo hicimos por su mujer.

¡Estáis locos!

¿Qué haces? ¿Qué haces? ¡Espera!

(Música suspense)

¡Profesor, profesor!

(JADEA)

Profesor.

(TIRITA)

¡Ayuda!

Todo va a ir bien, vamos.

(GRABACIÓN) "Pero, ¿me está diciendo que está a favor del suicidio?"

¡Ayuda!

(GRABACIÓN) "No, yo no he dicho eso, no, pero creo que el individuo

debería estar legitimado a poder decidir sobre su propia vida.

El suicidio es el fracaso de la psicología.

Sí, hija, pero la vida es más cruel que el cerebro.

Y si piensas que la muerte no es una salida, querida niña,

es porque nunca te has encontrado con el dolor verdadero".

Tú qué sabrás, gilipollas.

(Música suspense)

Buenos días, profesor.

Muy buena jugada la de ayer, ¿eh?

Vio que yo no iba a hacer nada y recurrió a mis amigos.

¿Qué se supone que está haciendo? Su desayuno.

¿Quiere un poquito de leche? No, gracias.

¿Esta es su casa? Sí, ¿le gusta?

Su ropa se está secando y aquí está su cartera,

se mojó un poco.

Garralda, se supone que usted tenía que ayudarme a morir,

¿tanto le costaba no haber hecho nada?

Usted no quiere morir, profesor. Pero ¿quién le dijo eso?

¿Por qué se puso a salvo si no en el río?

Vuelve a estar en suspenso, Garralda.

Muy bien. Descanse y cómaselo todo, ¿quiere?

Le vendrá bien. Tiene que coger energía.

No, no quiero.

(Música rock)

Ey.

¿Qué coño haces aquí? ¿Has traído el dinero?

No.

Qué huevos tienes, ¿y a qué has venido,

a meterme en otro lío o qué? He venido a hablar con Julián.

Ni se te ocurra, si te ve, te mata.

Necesito más tiempo, mañana acaba el plazo que me dio.

Haz lo que quieras.

Perdóname por lo de ayer, tío, yo no te quería dejar tirado,

pero este tío se fue... No te preocupes, ¿vale?

Oye, ¿la primera noche tú cogiste un sobre de su chaqueta?

No.

He hablado con los otros dos y no lo tienen.

El sobre era mío, tenía pasta dentro.

¿Era tuyo y lo tenía el profesor? Me lo ofreció para que lo matara.

Así podía pagar a Julián.

¿Qué? ¿Qué le hemos matado para beneficiarte a ti?

(CHISTA) Yo no obligué a nadie. Además, no está muerto.

¿Cómo que no está muerto?

Que lo saqué del río y está en mi casa.

Júrame eso. ¿Tienes el dinero, sí o no?

Mira, tío, primero me engañas y ahora me llamas ladrón.

(Motor)

Venga, lárgate de aquí, lárgate de aquí.

Consigue la pasta como sea.

(Música heavy)

¿Qué hacía ese aquí? ¿Ha pagado? No.

-Tú, ¿dónde vas?

-¿Ese era quien creo que era? ¿Qué quería?

Más tiempo. (GRITA) ¿Más tiempo, más tiempo?

Ese paga mañana como que yo me llamo Julián.

O sea, que no me has llamado antes porque tienes un marrón muy gordo,

¿y se puede saber cuál es? ¿Vas a psicoanalizarme?

Vale, vale.

Metí a mi padre en un lío muy gordo con el banco

y nos quieren quitar la casa por mi culpa.

Le debo pasta a mi jefe y me ha dado de plazo hasta mañana.

Y no lo tienes. No.

Y, entonces, ¿va a denunciarte?

¿Y tu familia no te puede ayudar?

Mi padre tiene 70 años y una pensión de mierda,

por eso pedí la pasta, pero si lo llego a saber...

Yo no tengo dinero.

No, si te lo he dicho porque me has preguntado, nada más.

(Música suspense)

¿Qué tal con Espinosa?

Me suspendió.

Pero has estado con él hace poco, ¿no?

Sí.

¿Tú crees que pueda querer suicidarse?

No sé, creo que cumple el perfil.

Su mundo se derrumba, está al borde de la jubilación,

es alcohólico,

se siente culpable por lo de su mujer.

No, no, no se siente culpable, su problema es que sabe que lo es.

Conducía borracho la noche del accidente.

Y ante eso... O sea, que tú también lo piensas.

Hace falta mucho valor y él no lo tiene.

¿Cómo lo sabes?

Me pidió a mí que lo matara.

(Música suspense)

Obviamente, no acepté.

Cuando uno es culpable solo cabe o la condena o el perdón,

y yo lo tengo muy claro.

(Música suspense)

¡Papá!

Papá, ¿tú has dejado la puerta abierta?

¿Eh?

¿Que si has dejado la puerta de la calle abierta?

Yo no.

¡Profesor!

¿Hola, hay alguien?

¿Qué hacéis aquí? De visita.

¿Dónde está el profesor? No lo sé.

¿Es verdad que te pagó por matarle?

¿Qué? ¿Qué? Que si es verdad, ¿sí o no?

Solo en parte, ¿vale?

Me ofreció la pasta, pero no la tengo,

la tenía en un sobre en su chaqueta y se debió de caer en el bar.

Mentira, mentira.

Tienes que repartirlo. Yo no quiero ningún dinero.

¿Tú no quieres dinero? Pues yo sí que quiero dinero,

así que o me das mi parte o lo cuento todo.

¿Cuánto te dio? -Buenas.

Papá, ¿has visto a Espinosa? ¿Quién?

Espinosa, el profesor.

¿Que lo había salvado? Muy buenos días.

Coño, que es verdad.

Hasta luego, Paco. Adiós, Andresito.

¿Quién es Espinosa?

Papá, el hombre mayor que estaba aquí.

Ah, sí, se lo han llevado unos amigos muy simpáticos.

(Teléfono)

Julián.

Monquiqui, tenemos a tu padre, ¿quieres saludarlo?

Espérate.

-Animal, suelta. -Dile algo.

Ese no es mi padre. ¿No? Pues es igual de chulo que tú.

¿Qué te creías, que no iba en serio, eh?

Dame el dinero mañana.

Mira, Julián, no tengo el dinero todavía, pero ya te dije que...

(GRITA) Pero ¿qué?

¡Que me traigas el dinero mañana o este capullo no lo cuenta!

-No aceptes el chantaje, hijo, deja que me maten.

(Música suspense)

¿Y estaríamos en paz? ¿Cómo?

-Deja que me maten.

¿Estaríamos en paz, sí o no? Pero ¿tú estás loco?

-No tienen bemoles, no les pagues nada.

-¿Está loco ese? Estáis de la olla tú y tu padre.

Ese no es mi padre, Julián.

Es Sebastián Espinosa, mi profesor de Psicología.

No reniegues de mí, hijo mío, ¡no reniegues de mí!

-Regístralo, Sapo.

-Nadie va a matarme... -Métele caña.

-¿Has escuchado, monquiqui?

Pues esto no es nada para lo que le vamos a hacer a tu padre,

el de verdad, como no pagues mañana.

Julián, mira, de verdad... No te oigo bien.

No te oigo bien, creo que se corta, se corta.

(RÍE)

(Música tensión)

(Música tensión)

(Música suspense)

(Teléfono)

¿Sí?

Estuve pensando en lo que me dijiste y...

¿Cuánto debes? Igual puedo prestarte algo.

No. ¿Por qué?

Si es mucho, puedo hablar con mi padre.

Es problema mío, Nuria. No... No me digas eso.

Fran, no estás solo.

Mi hermana mayor se suicidó cuando yo era pequeña.

Entré en Psicología para intentar entender.

¿Por qué entraste tú?

Por la nota. (RÍE)

Tengo que colgar, ¿vale? Un beso. Un beso.

(SUSPIRA)

(Música eclesiástica)

"El suicida no busca su propia muerte,

sino la de aquello que le castiga.

El peso de la vida es demasiado grande

para algunas personas.

Pero eso no nos hace responsables de sus actos.

Tenemos que buscar la verdad en cada uno de nosotros

porque para comprender a los demás debemos empezar por nosotros mismos.

Las existencialistas decían que vivir era inevitable

y es que la vida no nos deja mientras nosotros luchemos por ella.

Por mucho que nos equivoquemos, tenemos que seguir adelante.

Cada persona es un mundo que quizá nunca comprendamos,

pero si pensáramos menos con la mente y más con el corazón,

podríamos perdonar de inmediato

y librarnos de esa absurda culpa que nos aparta de la vida.

Porque, aunque nos sintamos solos, vivir es un juego en equipo.

(Timbre)

No, no puedes ir a la Policía.

Serías idiota delatándote así.

Uno, yo soy inocente, ¿vale?

Ni intenté envenenarle ni pude evitar que saltara,

y dos, a mí me engañasteis, así que o me dais lo mío...

¿O qué, Rafa?

Es inmortal, es inmortal.

Ballesteros, Sánchez y Nogales.

Buenas noches.

Se cayó al río. Sí, él me salvó la vida.

-¿Y no recuerda nada más? -No.

Ha venido a tomarse la última, déjale tranquilo.

Venga, por la psicología.

Profesor, no se vaya, quédese un rato con nosotros.

No, no, Aristóteles dijo:

"Aprende de lo que has visto para no tener que sufrirlo".

-No me lo trago, no me lo trago. ¿Qué coño es esto?

¿Qué es eso de que no recuerda nada? Está jugando con nosotros.

¿Y con el dinero qué pasa? ¿Sabéis qué os digo?

Que renuncio a mi parte,

técnicamente no lo merecemos porque el profesor sigue vivo,

así que... ¿Quieres que te acerque a casa?

No tan rápido, Sánchez.

Hay que hablar un par de cosas todavía.

¿Qué cosas?

El profesor nunca ha estado muerto ni hemos intentado matarlo,

por lo tanto, nada de lo que ha pasado ha pasado,

y se va a quedar entre nosotros, ¿estamos?

Claro, hombre, claro. ¿Algo más?

Quiero dejarlo todo muy claro

antes de no volver a saber nada más de ti.

Es que yo a ti no te conozco siquiera.

Muy bien, pues si quieres, te llevo a ti también,

que no me importa desviarme.

En verdad no es mal tío,

pero es que cuando olvidemos toda esta movida os hacéis colegas.

Colegas, mira a ver si espabiláis un poquito que este tío

solo os va a traer problemas.

Y eso de que el dinero ha desaparecido

no se lo cree ni Dios, que se lo ha quedado todo él,

pero así se le atragante, también te lo digo, ¿eh?

Que si por mí fuera, daría mi parte...

(GRITA) ¡Cuidado!

(Estruendo)

(Música tensión)

(TARTAMUDEA) Es el profesor.

¡Tira para el coche, coño, tira, tira!

¿Qué haces ahí? ¡Tira para el coche, joder!

(TELEVISIÓN) "La menor de edad que hace unas semanas acabó

con la vida de sus padres prendiendo fuego a su casa de noche

mientras ellos dormían. Esta mañana ha pasado a disposición judicial..."

-¿Qué, nos ha tocado algo? Qué va.

"Y en otro orden de cosas, permanece en estado crítico

el hombre que en la madrugada de ayer fue atropellado

en pleno centro de la ciudad.

Sebastián Espinosa, ese es su nombre, ingresó de urgencia

en el hospital de San Juan con diagnóstico reservado".

-¿Tú te enteras de lo que dicen?

-"No se sabe nada de los ocupantes del vehículo..."

Lo de siempre, lo de siempre.

"En estas imágenes, tomadas desde una cámara de seguridad,

vemos el momento exacto en que ese vehículo pasa

por una calle próxima circulando a casi 100 km/h,

duplicando así la velocidad..." ¡Una mierda fue un accidente!

Sánchez no se fiaba de él y por eso se lo quería cargar.

(TARTAMUDEA) Qué no, qué no, de verdad,

te juro que fue sin querer. Íbamos hablando y se cruzó.

Ah, y por eso os vais, ¿no?

Estábamos, estábamos acojonados, tío.

Hemos dejado el coche a Nogales, ¿vale?

Para que le quite el bollo y oculte las pruebas.

Tú me crees, ¿verdad?

(Música suspense)

En coma.

Lo peor que podía pasarle, ¿eh, profesor?

Si por lo menos se hubiera muerto, su mujer se podría operar.

Joder.

(SUSPIRA)

(Pitidos)

(Continúan pitidos)

¡Un médico, un médico, por favor!

¡Ahora va! ¡Rápido!

¡Ahora va!

Parada, carga tres, ampolla...

¡Vamos a desfibrilar!

(Música suspense)

¿Qué haces aquí? Lo he visto por la tele.

Está en coma.

Las máquinas han empezado a pitar y no sé...

¿Podré verle? No creo.

Tengo que irme.

¿Qué vas a decirles?

Voy a pedirles más tiempo. ¿Y si no?

(Música suave)

(Vibrador teléfono)

¿Sí? (TARTAMUDEA) Rafa, soy yo.

¿Qué quieres?

Que hemos salido en las noticias, tío,

nos están buscando. Sí, sí, ya lo sé.

Estoy intentando que mis padres no vean la tele.

He hablado con Garralda, cree que lo hiciste queriendo.

¿Cómo queriendo?

Dice que querías asegurarte de que no se fuera de la lengua,

¿eso es verdad? Pero ¿qué dices?

Que yo no soy como él, ¿eh?

¿Cómo está el coche, lo sabes? No, no, ni idea.

(TARTAMUDEA) ¿Y no has hablado con Nogales?

No, no he hablado con nadie, no me agobies más, adiós.

(Música suspense)

(Música tensión)

¿Dónde coño se quedaría el sobre, joder?

¿Qué coño haces?

-¿Has traído la pasta? No.

¿Y qué haces aquí? ¿Nos estás vacilando?

He venido a hablar con Julián. ¿Para qué?

-Este se ha creído que somos gilipollas.

He dicho con Julián, no contigo.

Habla, habla.

Lo siento mucho, Julián, ya sabes que mi padre y yo...

(CHISTA) Cállate. Déjame que te explique, por favor.

Ayer vine también para decirte... ¡Que te calles!

¡Que te calles, que te calles!

Tú ya has hablado y siempre dices lo mismo,

ahora voy a hablarte yo.

Mira, monquiqui, tú te crees que todo el mundo es idiota... menos tú.

Estás muy equivocado, tú eres un niñato, un niñato.

Yo sé que nunca me vas a pagar lo que me debes

y que, por supuesto, tampoco vas a pagar las putas facturas por mí.

Doy por perdido el dinero que le ahorraste a tus colegas.

Doy por perdida las comisiones que tú te quedaste.

Pero lo único que no voy a dar por perdido, monquiqui,

es mi orgullo.

(Música tensión)

(Teléfono)

Dime. ¿Cómo vas?

Me iba a poner ahora mismo. Tienes que arreglar el coche ya.

Tranquilo, le cambié la luna y el resto es chapa.

Es que mi padre ha ido a la Policía a denunciar el robo.

¿No me jodas? Sí, sí jodo, sí jodo.

(Música tensión)

¡Inútil!

(Continúa música tensión)

(JADEA)

¡Ah!

¿Crees que va a salirte gratis?

(CHISTA)

(JADEA)

Suelta.

Suéltate.

Si a mí me duele más que a ti, si a mí me duele más que a ti.

¿Hola?

¡Abre!

¡Oye, cabrones!

(GOLPEA LA PUERTA)

¡Oye!

(Música tensión)

¡Eh, parad, parad!

¿Tú de qué lado estas? Lo ha traído para pagar su deuda.

¿Crees que somos tontos?

Este coche lleva aquí desde esta mañana.

Me lo trajo ayer por la noche, yo mismo lo abrí.

¡Quita eso, coño! ¿De quién es?

Es de una pija, Julián. ¿Es robado?

Está bien, metedlo dentro.

Y, tú, vete de aquí, no quiero volver a verte la cara.

(Tono teléfono)

Hola, hola, Nuria. Hola.

¿Qué tal? Mal, estoy en Urgencias.

Han atropellado a Espinosa.

(TARTAMUDEA) No me digas.

Están intentando salvarle.

Bueno, ¿crees que pueda no haber sido un accidente?

(TARTAMUDEA) ¿Por qué me lo preguntas?

Espinosa quería morir. ¿Y cómo sabes tú eso?

Me lo dijo Garralda, le pidió que lo matara.

(TARTAMUDEA) ¿Qué te lo ha contado?

Estoy muy preocupada por él, necesita que le ayudemos.

¿A él? ¿Y a nosotros quién nos ayuda?

Que la culpa de todo fue suya, él fue quien nos metió en esto.

Lo de anoche fue un accidente, que no se haga la víctima ahora

¡porque él fue quien quería matar a Espinosa!

¿De qué me estás hablando?

¡Que le pagó por matarle, Nuria, que le pagó!

¿Quién, Espinosa? Júrame que es verdad.

(TARTAMUDEA) Pues claro, pues claro que te lo juro.

¿Garralda conducía el coche?

No, no, conducía Sánchez, Garralda le envenenó.

Y ahora por su culpa... ¿Qué me estás...?

La Policía nos está buscando y lo peor de todo

es que él te habrá contado lo que le ha convenido.

¿Puedes probar eso?

(Música)

Quedamos en no volver al puto bar. ¿Por qué me has citado aquí?

¿Qué es eso de que Nuria lo sabe todo?

Garralda, Garralda se lo ha contado. Hijo de puta.

Como él ya no está pringado... ¿Qué es lo que le ha dicho?

Pues todo, todo, todo.

¿Y del dinero qué le ha contado?

Porque no le habrá dicho que nosotros lo cogimos...

¿Qué hacen aquí?

¿Qué te ha pasado? Me caí.

¿Tú qué haces con él? Es un chivato, que se lo ha contado todo a Nuria.

¿Crees que soy gilipollas o qué?

He hablado con ella, Garralda. ¿Y qué?

Pues que lo sabe.

Sabe que me pidió que lo matara, no que lo hiciera.

¿Se lo has contado tú?

¿Eh? ¿Tú le has contado algo a ella?

Yo no le he contado nada. Pues ya está, todo solucionado.

¿Podemos irnos, por favor? Espera, espera. ¿Cómo va el coche?

Tu coche ya no es un problema, lo hemos hecho desaparecer.

¿Cómo? Que ya no existe.

¿Cómo que no existe?

A ver, tu padre ha denunciado el robo, ¿no?

Bueno, pues el mismo ladrón atropelló a Espinosa y punto.

Sí, pero ¿dónde está? ¡Donando piezas a otros coches!

Te hemos salvado el culo, deberías estar agradecido.

Fue un accidente. ¿Y por qué huiste?

Al hacerlo nos volviste cómplices, tío.

(Tono mensaje)

Sonia. ¿Es él?

-Estábamos juntos en esto, joder. Pero ¿tú eres idiota, eh?

¿Tú eres idiota o qué? ¿Prefieres el coche o la cárcel?

(TARTAMUDEA) El coche lo está buscando la Policía,

hay un vídeo en las noticias.

No me toquéis los cojones, no me toquéis los cojones.

Mira, tengo una idea, te devolvemos tu puto coche

y vas a la Policía y te entregas, ¿prefieres eso?

¿Qué?

Sí, hombre, sí, así van a ver tu buena fe.

Os habéis acojonado, ¿no?

Queréis salvaros y señalándome como único culpable.

Perdona, pero te recuerdo que el que conducía eras tú.

Qué hijos de puta sois, de verdad, qué hijos de puta.

Eh, eh, chicos, no podemos seguir ocultándolo.

¿No sería mejor que lo confesáramos todo a la Policía,

que les dijéramos la verdad? ¿La verdad?

El profesor decía que la verdad es relativa,

coño, qué razón tenía que hace tres días queríais matarlo

y ahora el asesino soy yo. Hace tres días él quería morir

y yo le quité eso de la cabeza. ¡Y una mierda, qué buen psicólogo!

¿Quieres saber lo que conseguiste? Nada.

-Nuria.

-Documentación, por favor.

(Música tensión)

¿De dónde has sacado eso? Se le cayó en el atropello.

(TARTAMUDEA) ¿Y por qué tenía una pistola el profesor?

Porque iba a suicidarse,

pero como vosotros no le matabais decidió hacerlo él mismo.

Lo decidiste tú por él. ¡Fue un puto accidente!

Si se le cayó, ¿por qué la cogiste, gilipollas?

Para defenderme de vosotros, hijos de la gran puta,

que sabía que volveríais a jugármela. Se te ha ido la olla.

¿Queréis que confiese? Pero si caigo yo aquí, caemos todos.

Cálmate, Rafa. ¡Me habéis jodido la vida!

Te la vas a joder tú solo. Sin coche no hay pruebas.

¿Qué, chicos, lo de siempre?

(Gritos, bullicio)

¿Qué haces, qué haces? Baja eso.

Sánchez, eh, eh.

¡Ahora!

(Gritos, bullicio)

(FORCEJEAN)

(GRITAN)

¿Qué pasa? ¡Un arma, tiene un arma!

¡Suéltala, suéltala!

(FORCEJEAN)

(Música tensión)

¡Nuria!

Sánchez, Sánchez...

¡Suelta el arma!

¡Suéltala!

-Suéltala, chico, déjala en el suelo.

-¡Que la suelte, coño!

(Música suspense)

-¡Suelta el arma, suéltala ya!

-¡Deja el arma en el suelo!

¡No!

(Música suspense)

Vale, quieto, ni se te ocurra moverte.

(Música suave)

¡Policía, quieto! -¡Alto!

-¡Levanten las manos!

-¡Enséñame las manos, enséñame las manos!

(Sirenas)

(Bullicio)

¡Silencio en la sala!

(Continúa bullicio)

¡Silencio en la sala!

-Con la venia, señoría.

A ver si nos aclaramos,

el señor Garralda cobró por matar a Sebastián Espinosa, pero no cobró,

iba a matarle, pero no lo mató.

Los chicos montan un escándalo con una pistola descargada

que encontraron en un contenedor

y usted, señor Julián Acevedo, afirma que el vehículo del atropello

aparece misteriosamente en su taller tras haber sido robado.

-Misteriosamente no, misteriosamente no, lo trajo él.

-Curioso, porque no sabe conducir,

sus huellas no estaban en el volante

y el propietario afirma que estaba con él

cuando se produjo el robo.

De todas formas, usted acepta el vehículo sin ningún problema.

-Sí, no sabía que se hubiera atropellado

a una persona con ese coche.

-Pero sí sabía usted que el coche era robado,

usted, que previamente encarga a unos individuos

de interesante historial, por cierto, que amenacen al señor Garralda

con hacerle daño a él o a su padre.

Usted, que, casualmente, mantuvo retenida a la víctima

durante unas horas en contra de su voluntad.

No tengo más que añadir.

(Bullicio)

-¡Silencio en la sala!

¿Es que son ustedes incapaces de guardar el orden?

-Bueno, ¿qué? ¿Nos vamos ya?

(Música suave)

¿Cuándo tenéis que dejar la casa? Mañana.

Lo siento.

¿Tú eres...? Un alumno de su marido.

Garralda.

Él guardaba esto para ti.

Pero... El seguro ha cumplido.

Entonces, ¿podrá operarse?

(SUSPIRA)

(SUSPIRA)

Ahora voy.

"Señor Garralda, por fin tiene el sobre,

no crea estar loco, no, nunca estuvo en mi chaqueta.

No podía arriesgarme a que usted no cumpliera su parte del trato

y ella se quedara sin nada.

Aunque parezca mentira, usted me enseñó algo,

que el vitalismo se puede contagiar porque no es una cuestión de edad,

sino de mentalidad, y en eso usted está fabricado

con mimbres ejemplares.

Sin embargo, hay que reconocer que usted como asesino es un fiasco

y que tampoco sus colegas han resultado muy habilidosos.

Como decía el poeta: 'La vida empieza hoy para todos,

excepto para el que está enterrado en ese nicho con mi nombre'.

En el hospital alguien debió confundir mi expediente

con el del mendigo que compartía mi habitación

y al salir yo del coma, me pasaron a planta con sus datos.

Él falleció sin enmendarse el error y mi mujer aprovechó

para reconocer su cadáver como el mío,

a ojos de todos Sebastián Espinosa está muerto.

Garralda, piense con el corazón siempre,

que es bastante más sabio que la cabeza.

Ah, un consejo, un ruego, tómelo como quiera,

por el bien de la humanidad no ejerza nunca.

Garralda, hijo,...

aprobado".

(Música triunfal)

¿Nos vamos? Sí, voy.

¿Todo bien? Todo perfecto.

(Continúa música)

(Música tensión)

(Música créditos)

Somos cine - Asesinos inocentes - Ver ahora

Matar el tiempo

Robert H. Walton, un auditor de una multinacional norteamericana, elabora un informe sobre una entidad bancaria muy lejos de Nueva York. Abrumado por su rutina y su pasado, contrata los servicios de una prostituta a través de Internet. La webcam le hará testigo de una violenta realidad que ignoraba, y en la que se verá inmerso hasta arriesgar su vida, víctima y héroe de un submundo en que el las reglas del juego se escriben con sangre. Un “reality” que le atrapa en la pequeña pantalla de su ordenador, tirando de su corbata de ejecutivo, tal vez para ahorcarle.

No recomendado para menores de 16 años Somos Cine - Matar el tiempo - Ver ahora
Transcripción completa

(Música suspense)

(Continúa la música)

(CARRASPEA)

(Continúa la música)

Hola.

Bienvenido.

"¿No vas a decir nada? ¿Eres mudito?".

"Don't worry", puedo ser tu chica.

"¿Me vas a decir tu nombre? ¿O prefieres que te ponga yo uno?".

Te voy a llamar Ulises.

¿No te gusta Ulises?

¿Qué te apetece que haga?

¿No te apetece algo un poquito especial?

¿Quieres que vaya deprisa?

(GIME)

¿O quieres ir despacito?

¿Quieres ver lo que hay aquí debajo?

¿Te gusta que baile para ti?

¿Te gustan los juguetes?

Tengo muchos juguetitos.

¿Por qué no dices nada?

"Dame una pista".

(CARRASPEA)

Dime qué quieres que haga, y lo haré.

Te lo garantizo.

(Música suspense)

(SUSPIRA)

(RÍE)

Eso es un negocio diferente, cariño. Y un precio muy distinto.

"Cierra la página webcam y llámame por Chatcam.

¿Tienes instalado Chatcam?".

¿Lo tienes?

(Continúa la música)

(Llamada saliente)

Hola. ¿Qué tal me oyes?

Te oigo bien.

Te oigo muy bien. Hola.

No sé, esperaba otra voz.

¿Otra voz? ¿Por qué? "Da igual, no importa".

Dame un minuto, voy a cambiar esta cámara.

Mucho mejor ahora, ¿eh?

"Esto es solo para ti.

Tendrías que conectar la tuya.

¿No quieres que te vea?".

Ven a mi hotel y así me ves.

Es el Weston Palace, está en el centro.

¿Cuándo?

Esta tarde.

Hum... no puedo esta tarde, es imposible.

"Pero puedes tú venir aquí".

Aquí podemos pasarlo muy bien también.

"Te lo aseguro".

Oh, me pones tan cachonda...

¿Quieres venir... o no?

(Música suspense)

Gracias, Carlos.

(TOSE)

(LLAMA A LA PUERTA)

¿Qué quieres beber? Nada...

¿O sí...?

¿Te importa si fumo? No.

¿Una cerveza?

¿Encontraste bien la calle, cariño?

(TOSE)

Perdona que el apartamento esté así, están pintándolo.

Oh... No, gracias.

(Música suspense)

Ulises.

(GIMEN)

(JADEA)

(GIME)

(GIME)

Eres tan bonita que no pareces real.

Pues ahora soy tuya.

(Música, gemidos)

(Televisión de fondo)

Si te parece, llamo a un taxi.

Sí. (CARRASPEA)

Gracias.

Hola, ¿me podéis mandar un taxi?

Sí, eso es. Ahí.

Gracias.

¿En qué banco dices que trabajas?

Una auditora, no un banco. ¿Una auditora?

Trabaja para un banco.

Bueno, algo parecido.

No creas que quiero echarte.

Tengo mucho que hacer, amor.

Qué pena.

Nos lo hemos pasado muy bien, ¿eh?

Yo desde luego.

Entonces, ¿qué tal otra vez?

Soy demasiado cara.

No. Sí, sí lo soy.

Vas a pasar aquí más de dos semanas, tienes mi teléfono.

Cuando tú quieras podemos vernos, aquí o en tu hotel.

A mí me encantaría verte.

Bueno, eso se lo dirás a todos tus clientes.

Por supuesto, pero tú eres especialmente simpático y divertido.

Para estar tan fumado.

Oh, Dios...

Espero no haber hecho mucho el ridículo.

No, para ser tu primera vez.

¿He dicho yo eso?

Bueno, tu primera vez con una puta.

En realidad, yo no quería decir eso.

Es más insultante que creas que me avergüenzo de lo que hago.

Yo no quería decir nada de eso. Ni yo estoy diciendo que lo creas.

Hacía tanto tiempo que no me sentía tan a gusto.

Escucha, si me preguntaran donde quedarme el resto de mi vida,

respondería que aquí.

En fin... (RÍE)

Creo que me he pasado con la marihuana.

(Bebé llora)

Lo siento, un segundo.

(CHISTA) Calla.

Calla, que ya nos vamos.

(Teléfono)

¿Lo ves? Me han reñido por entretenerme.

¿Sí?

Muchas gracias.

Tu taxi te espera.

Vale.

Entonces, ¿te puedo llamar otra vez?

Claro, cielo. Cuando tú quieras.

(Música suspense)

(Ordenador iniciando)

(Ducha)

(Teléfono)

Abigail.

Bien, muy bien. ¿Qué ocurre?

Debbie no me ha dicho nada de un campamento ni nada parecido.

Se iba a quedar con mamá.

Ya, oye, déjame...

Déjame que hable con Debbie y te vuelvo a llamar.

Eso es. Hasta luego.

(Llamada entrante)

Hola, Zelmira. ¿Qué tal?

"Muy bien, señor. ¿Y usted?".

Bien, estoy bien.

¿Está Debbie ahí? "No, señor Walton".

su hija no ha vuelto.

Ya le dije que no iba a poder quedarme este fin de semana.

"Tengo que hacer una sustitución en la residencia".

No puedo decir que no. Sí, lo sé.

Usted tranquila, intentaré arreglarlo.

Por favor, dígale que me llame al hotel o a mi teléfono

en cuanto llegue a casa. "Muy bien, señor".

¿Quiere hablar con su madre?

"Seguro que se pone muy contenta". No...

La señora está muy guapa hoy porque estrena vestido nuevo.

"¿Eh? ¿A que sí?".

Les dejo solos, señor.

Hola, mamá.

Zelmira debería sacarte al porche y que te dé un poco el sol.

Tu cumpleaños es el domingo.

Te llamaré para felicitarte.

(Llamada finalizada)

(Música dramática)

Es una comisión especial para analizar los riesgos.

Enviamos la propuesta al Departamento de Inversiones

con un material exhaustivo analizando el riesgo de la operación.

Si miran ustedes el balance desde febrero al ejercicio siguiente,

se darán cuenta de que se ha aplicado en las propiedades inmuebles.

Y la razón es el efecto detallado

que afecta a los altos bancarios de las empresas en cuestión.

818, 275.4,

3336, 345...

Ah, gracias.

Gracias.

(RESOPLA)

(Continúa la música)

-¿Quieren acompañarme?

Ayer, un miembro del comité de administración

recibió una invitación del Financial Times

para confirmar rumores que, de conocerse, a pesar nuestro,

sería algo tremendo,

ya que podrían causar una inoportuna actividad...

...contra nosotros.

Aun así, nuestra confianza en Richmond y Asociados

sigue siendo excelente. Sin duda.

Nos está acusando. ¡No puedo creérmelo!

Con esa cara con la que finge ese tono de falso fiscal.

Debería hablar con Nueva York, con la central.

En eso tienes toda la razón.

Que llamen a la central y le cuenten sus sospechas.

¿Por qué a nosotros?

Puede que seamos los mensajeros.

No entiendo cómo no piensa primero en quién decide aquí su solvencia.

¿Por qué nos ha tratado tan mal?

Si tú quieres apagar un fuego,

lo que debes hacer es llamar a los bomberos,

no a los pirómanos.

Yo sé lo que deberíamos hacer.

Conozco gente en el Financial Times.

Woodhouse, por ejemplo. Hablaré con él.

Vas a quedarte en el hotel, ¿no?

No te entiendo. ¿Cuánto llevamos aquí? ¿Dos semanas?

Y tú vas del hotel al banco

como si fueran los únicos edificios en todo Madrid.

No puedo comprender que no tengas la menor necesidad de distraerte.

Salir a cenar, dar un paseo...

Y pensar en otra cosa.

Además de eso, tú eres viudo.

No tienes por qué darle explicaciones a nadie.

Mi madre está en una silla, paralizada.

No puede moverse de esa silla, inmovilizada todo el día.

Tengo una hija imposible

que se niega a cuidar de su querida abuela por dos días.

Y mi hermana, que ha de viajar más de medio día desde Baltimore

porque Zelmira, nuestra señora de la limpieza,

le debe un favor a una amiga en un hospital.

Yo me encuentro a miles de kilómetros

y tengo menos de un par de horas para solucionarlo

y así salvar lo poco que me queda de esta familia.

Bueno, otro día tal vez.

Sí.

(Música dramática)

(INAUDIBLE)

Escucha, Debbie, hija...

Entiendo perfectamente que esa fiesta

para ti es muy importante.

Lo entiendo, de verdad.

Pero no podemos obligar a la tía Abby

a venir conduciendo todo el día desde Baltimore

para cuidar a la abuela, y volver otra vez el lunes.

Eso no está nada bien.

Y estoy convencido de que lo entiendes.

Muy bien. ¿Y tú?

¿Dónde estás tú? Estás fuera, encerrado en tu hotel.

Igual que siempre. Debbie,

intento tener una conversación.

Yo no puedo elegir, este es mi trabajo.

Entonces, cambia de trabajo. ¡Es tu madre, no la mía!"

No, tienes a Zelmira.

Zelmira está aquí ocho horas al día. El día tiene 24.

La abuela está con nosotros solo seis meses al año.

De nosotros nada, está conmigo.

Debbie, es muy feo lo que dices.

Cuando estoy en casa, yo me ocupo de la abuela.

Bueno, voy a intentar que alguien se encargue el fin de semana.

¿De acuerdo? En cuanto lo solucione, te llamo.

(Llamada finalizada)

Abigail...

¿Que estás tirada en la carretera? ¿Dónde?

Abby, deberías haberme llamado antes de salir.

Habría buscado una enfermera.

Escucha, hazme un favor.

Si ves que la grúa tarda más de lo normal, me llamas.

Puedes llamarme cuando quieras.

Bueno, está bien.

Y gracias, Abby. De verdad, lo siento.

(Música tranquila)

(Llamada saliente)

(SUSPIRA)

(Llamada entrante)

¿Qué pasa? ¿Te vas ya, tan pronto?

No, bueno... Sí, salimos desde Queens.

Nos llevan en autobús desde allí.

¿Desde Queens?

"Sí, papá. Nos recogen en Bayside".

¿Has conseguido a alguien que venga?

No... Escucha...

Alfred y la tía Abigail están ya de camino,

pero han tenido un problema con el coche.

Han llamado a una grúa, no tardará mucho.

Lo único es que tienes que esperar hasta que lleguen.

¿Cuánto es eso?

No sé, no creo que tarden demasiado.

¿Desde Baltimore? ¡Desde allí se tarda tres horas!

¿No puedes llamar a alguien que venga y les espere?

No hagas esto más difícil de lo que es.

Son 60 kilómetros de distancia, no tardarán más de una hora.

Tampoco es tanto, ¿no? La fiesta no empezará al mediodía.

Sí, a las diez.

Y no sé cómo voy a ir si pierdo el autobús.

Debbie, tienes que esperar tan solo una hora.

¿De acuerdo?

Si quieres, yo te pago el taxi. Seguro que llegarás a tiempo.

Todo lo solucionas con pasta.

Debbie... Cuando murió mamá, ¿qué hiciste?

"Tampoco estabas aquí".

OK.

Deja abierto el ordenador.

Yo me quedaré aquí hasta que llegue la tía Abby.

Por favor, di a la señora Krabinsky que esté al tanto,

que la abuela está sola en la casa.

Corre.

No te preocupes, la tía Abby llegará enseguida.

Adiós, Debbie.

Hola, mamá.

No estás sola, estoy contigo.

(Teclas teléfono)

Señora Krabinsky, Robert Walton.

Hola. ¿Está Debbie...?

Ah, está con usted ahí.

La tengo aquí, delante de mí, en mi ordenador.

Muy bien.

Gracias, señora Krabinsky.

Muy bien.

(SUSPIRA)

¡Señora Walton! ¡Ya estoy aquí!

"No se preocupe, le voy a hacer compañía".

Si tiene cosas que hacer, yo me ocupo, Robert.

Gracias. Abby no tardará más de una hora.

Usted no se preocupe.

Otra vez, gracias.

Adiós, mamá.

¡Adiós!

(Llamada entrante)

(CARRASPEA)

Hola. Hola.

Así que me has llamado. Sí, hace un rato.

¿Te apetece verme?

He estado todo el día pensando en ti.

Yo también he estado pensando en ti.

No bromeo.

Entonces, ven a follar.

¿Quieres venir? ¿O quieres que vaya yo?

Si quieres venir a mi hotel...

Hoy sí, cielo.

"Pero acuérdate de que tengo que cobrarte el desplazamiento".

Sí, claro, el taxi.

¿Y luego qué te gustaría hacer?

No sé, lo que tú quieras.

¿Y si nos vamos a cenar? Genial.

¿Dónde?

A un japonés.

¿Está pensando en una geisha, señor?

Yo solo quiero estar contigo y conocerte un poco mejor.

Oh, qué pena.

Tengo un vestido transparente

con dragones que lanzan fuego desde el corazón.

(Timbre)

Lo siento, espera un segundo.

(Puerta)

(Puerta)

Lo siento, perdona. ¿Algún problema?

No pasa nada.

No tenía cara de buenos amigos.

No, es un cerdo. ¿No te fastidia? Que se folle a la zorra de su madre.

Bueno, creo que me ha mirado.

Cuando entró al pasar.

Imposible, la pantalla está oculta. Absoluta discreción.

"Nadie puede ver a mis clientes".

¿Qué te parece estar conectado todo el día

y verme sin que yo pueda verte a ti?

Ese podría ser mi canal preferido.

¿Entonces...?

No sé, si quieres venir al hotel y luego ir al restaurante,

porque está justo aquí al lado.

Si voy a tu hotel, no vamos a salir a ningún sitio a cenar.

(Timbre)

Si prefieres que te llame en otro momento...

No, no. No abras si no quieres abrir.

Si te están molestando, llamo a la policía.

No, nada de policía. Eso es peor.

(Timbre)

Espera.

(Timbre)

Será hijo de puta.

¿Qué pasa? ¿Tenemos que tirar la puerta o qué?

¡Cojones!

Ya has visto que no está aquí.

¿A qué vienes ahora? Ya sé que no está aquí.

¿Dónde está?

Donde a ti no te importa, y salid de mi casa.

Mira que eres burra.

Pues nos vamos a quedar aquí.

Aquí. Ya ves tú. Hasta que aparezca.

De eso nada.

Y salís los dos de aquí ahora mismo.

¡Que no! Que nos vas a tener aquí todo el puto día, ¿entiendes?

A ver, ya se lo dije a la señora...

Le devolví los 6000 euros.

"¿Y qué?".

Y que los otros 6000 los conseguiré para que los devuelvan y ya está.

Tú además de puta eres tonta. ¿Eh?

Llámala. ¡Llámala!

"Dile que venga ella".

Joder, tía...

No me jodas, tía, que tengo un montón de cosas que hacer hoy.

"No me toques los huevos".

Te lo va a decir la puta madre que te parió.

Y si tú tienes cosas que hacer, yo también.

Aquí nos quedamos.

Hasta que vosotros queráis.

¿Queréis una cervecita?

(GRITA) ¡Suelta!

¡Que me des al niño!

¿Y tú qué?

¿Te vas a quedar ahí tocándote las narices o qué?

Hijo de puta...

(Música tensión)

(LLORA)

¡No!

(GRITA)

(Música tensión)

(OFF) -"En cualquier ciudad en la que he estado,

cuando veo estos palacios, museos, iglesias...

esas solemnes construcciones que tienen cientos de años,

siempre me viene a la cabeza la misma conclusión:

El mundo está lleno de cadáveres.

¿No lo has pensado nunca?

Todos esos edificios han sido construidos por otra gente.

Cristianos, judíos, musulmanes...

Gente diferente.

Cientos, miles, millones de personas que ahora están muertas.

¿Sabes cuánta gente se ha muerto en este planeta?

Quiero decir, ahora hay más de 7000 millones.

Y ninguno estará vivo dentro de 120 años.

Añádele a eso cada generación pasada. Súmalas y tendrás la cuenta".

No sé si te entiendo. Explícate mejor, no te sigo.

Lo que quiero decir es que no importa lo que hagas.

Porque no tiene ninguna importancia.

Nada tiene sentido.

Robert Walton...

Vamos a emborracharnos tú y yo. ¿Eh?

Ya sé que tienes que estar en el hotel mañana

para felicitar a tu madre.

Pero estaremos de vuelta, te lo prometo.

Venga, estoy aburrido...

¡Completamente aburrido!

(Campanas de fondo)

Oye, ¿has hablado con Nueva York?

¿Has estado hablando con los jefes?

¿Has hablado con ellos sin decirme nada?

No, Nicholas, ¿qué estás diciendo? No he hablado con Nueva York.

Es que...

No puedo... Lo intento, pero no puedo salir de copas.

O salir de juerga.

No tengo ánimo. Lo siento.

Robert, tú no conducías aquel coche, ¿verdad?

Tú estabas cumpliendo con tu obligación.

En Vancouver, pero trabajando.

No te castigues, estabas trabajando.

Sí.

Eso es, Nicholas. Estaba trabajando.

(SUSPIRA)

(Música dramática)

(Llamada entrante)

¡No sé dónde está! ¡En algún cajón!

¿En qué cajón?

(RESPIRA AGITADAMENTE)

Ya lo busco yo.

Gracias.

(Móvil)

Vete a la cocina.

(Móvil)

(Móvil)

¿Qué queréis?

Os he dicho que no me llaméis a este teléfono.

La taquilla es la número 20.

Dejáis ahí el dinero y punto, ¿es tan difícil?

No, Alexis y yo acordamos una cifra.

"No voy a cambiarla ahora.

Sí, Alexis sí".

Habla con él, ¿a mí qué me cuentas?

Y no volváis a llamarme a este teléfono, ¿entendido?

Es que ya os lo dije.

Sí.

Sí.

(Timbre insistente)

¡Abre!

(Puerta)

¿Y esta? En la cocina.

¡Tú! ¡Enciende eso otra vez, anda!

(Mensaje móvil)

"Una birrita sí, ¿no?".

Ah, joder. Pilla.

(CANTURREA)

(Videojuego)

(Mensaje móvil)

No, tengo que irme.

¿Cómo que te vas? Una partida, tío. ¿Adónde tienes que ir?

A entrenar.

¿Y me tengo que quedar yo?

¿Por qué me tengo que quedar yo siempre?

Venga, ¿qué más te da?

"¡Ya vas luego! Venga, tío. Si me vas a ganar".

Una. Una.

Venga. Te voy a dar una paliza.

Tú siéntate, anda.

A ver...

(Videojuego)

Venga, va. "Start".

Espera, a ver... Ahí, ahora.

"Venga, puta. ¡Dispara!".

¡Pero muévete!

(Disparos)

"Eh, pero no vale...".

¡Eh, que no vale el automático!

Tío...

Joder, me cago en la puta.

No vale que hagas eso, tronco. ¡Siempre estás igual, tío!

"Automático, ¡que no!

A ver... No, dale que no. Mira...".

(Móvil)

Abigail.

Sí, genial.

Quédate todo el tiempo que quieras.

Sí, yo creo que es mejor para ti, mejor para ella...

Sí.

Sí, genial.

Oye, si necesitas algo, dímelo.

Sí, muy bien.

"Seis furgonetas de reparto".

Dos tíos por furgoneta, y otros dos en la oficina.

"Y ya está, poco más".

Qué cabrón.

Claro, el local tiene que ser un local grande, tío.

"El de Héctor, tío, tiene que estar guapo".

Yo creo que lo tiene cerrado desde lo de los chinos, fíjate.

Le voy a preguntar yo a Sandro.

Además, no vas a estar ahí toda tu vida peleando, tío.

Un día te dan un mal golpe, tú que te crees que tal,

y a tomar por culo todo, ¿eh?

"Mira lo que le pasó a Eduardo, el hijo del Pernales".

Y que no, tío. Que no, macho.

Una agencia de transporte, tío.

Eso sí, esta vez le tienes que dar una paliza al puto negro ese.

Y a ganar, y llevarnos la pastita.

"¿Eh? ¿Vale?".

Y que se jodan to... ¡Cuidado!

Que se jodan todos, tío.

Estoy hasta los huevos de trabajar para otros siempre.

Lo mejor es tú y yo, solos.

¿Eh? Bueno, ya veremos.

¿Cómo que ya veremos, Boris? Es lo mejor, tío.

Si no, nos lo fundimos todo, macho.

Al menos yo me lo fundo en tres días y esta vez no quiero. ¡Joder!

Voy a dejar la gorra, creo.

Además, ¿qué dije yo que iba a hacer con lo de las fotos?

¿Qué...? ¿Qué fotos?

¿Cómo que qué fotos? Iba a hacer yo de modelo.

"Además, da igual".

¿Qué dije yo que iba a hacer con ese dinero?

No lo sé, no me acuerdo.

Que montaba un negocio contigo. Ah.

"Con mi hermano, juntos".

(Llaman a la puerta)

"Ahora te toca a ti, vas a ganar más pasta que yo.

Yo solo me llevo lo que apuesto".

(SILENCIA ORDENADOR)

Nicholas, dime. Hola, ¿puedo entrar?

No, ahora no.

Yo solo quería proponerte una cosa, no tardo ni un minuto.

No, es que ahora no puedo. Lo siento.

(ACTIVA SONIDO)

Otra vez es la misma, maricón.

No me dejaste ni mil euros para apostar.

(CHISTA)

Me voy. ¿Cómo que te vas?

Pero si no hemos acabado la partida. Me tengo que ir.

"Yo también tengo cosas que hacer. ¿Eh? Cuidado".

¿Me abres la puerta, por favor? Voy a llegar tarde.

"Sandro y su gente se están ocupando de todo".

Lo único que tienes que hacer es vigilarla.

Sí, ya sé que lo único que tengo que hacer es vigilarla.

"Pero siempre tengo que hacer lo más chungo".

¿Eh? ¿Y a mí quién me pregunta?

¡No voy a estar hasta que le salga del coño a la señora!

Se lo dices, así, como te lo he dicho.

"Toma, las llaves" "Las llaves...".

(Puerta)

¡Y la puta culpa de todo la tienes tú!

¡Tú! ¡Anormal!

"Chino, ¿qué pasa, compañero? ¿Cómo estás? ¿Dónde estás?".

Cojonudo, tío. ¿Me puedes acercar algo o qué?

En la Estrella, en los apartamentos de mi madre, al lado.

Venga, hombre.

Venga... Hijo de puta.

(Música tensión)

(RESOPLA)

"Yo no tengo farlopa".

"No es eso. Al contrario, me van a traer".

Y la iba a compartir contigo.

Pero ya no, ¿eh?

100 euritos, los que cobras. ¿Eh?

¿Qué tienes ahí?

"Ahí...".

Ponla ahí un poquito, cojones.

Sí...

Pero haz algo, coño. ¡Que te meto!

"¡Ven, preciosa!". (GRITA)

(Móvil)

¡Chino!

En el 520. Sí.

No, sube tú. Yo no puedo.

Venga, tío, tardas un puto minuto. Estás abajo.

Venga, te abro ya. Chao.

(Puerta)

(Música tensión)

Robert.

Perdona por lo de antes.

Yo... ¿Puedo entrar?

Claro.

¿Te pongo algo?

No.

Antes no te dejé entrar porque...

...porque...

(SUSPIRA)

Verás, el otro día estuve con una chica especial.

Vaya, vaya, Robert. No, espera, no es lo que tú crees.

Bueno, sí es lo que tú crees, pero...

"Por aquí...

(ESNIFA) ¡Joder!

Y esto por aquí. (ESNIFA)

¡Su puta madre el chino!

¿Qué? ¿Qué pasa?".

Robert...

No estarás diciendo en serio que vas a ir a esa tienda, ¿verdad?

¿Tú te das cuenta de dónde te estás metiendo?

¿Qué es lo que se supone que tenemos que hacer?

¡No la conoces!

Es una prostituta cualquiera de las 100 000 que hay.

Y no la vas a conocer nunca.

¡Tengo que ir! ¿Tienes que ir adónde?

¿Qué? ¿Quién lo dice? ¿Eh?

¿No tiene ningún conocido, un familiar?

¿No tiene a ningún vecino que pueda ayudarla?

No lo sé. Robert, tienes que pasar de ella.

Debería llamar a la policía, pero no quiere.

Pues ahí lo tienes. Su razón tendrá.

Y tú tienes las tuyas.

¿Qué les dirías tú?

¿Qué crees que les puedes decir?

"Hola, mi nombre es Robert Walton.

Estuve con una prostituta y la cosa se ha torcido.

Le han pegado una paliza unos chicos que quieren quitarle a su bebé.

Y la tienen secuestrada en su casa".

¡Piensa!

¿Qué crees que dirán en Nueva York cuando se den cuenta

de que uno de sus empleados, alguien de Richmond y Asociados,

ha salido a follar?

Tienes que pensar en tu hija.

¿Lo oyes?

(Música tensión)

Gracias por venir.

Tengo que ir otra vez al barrio de la Estrella.

¿Recuerda dónde? Sí, claro que sí.

¿Vamos a comprar más marihuana?

No más marihuana, ya tuve suficiente.

Voy a hacerle un favor a un amigo.

Hay que ir a una floristería. Muy bien.

Ya tuve suficiente.

Era buena, ¿no?

Sí. Demasiado.

(Continúa la música)

Ahí tiene que estar, a la vuelta de este edificio.

Debe ser ahí.

Espéreme un momento, no voy a tardar nada.

Muy bien.

(RESOPLA)

(Música radio)

¡Perdone!

Disculpe, ¿está María?

(HABLA EN CHINO)

Disculpe, estoy buscando a María.

(INAUDIBLE)

(Música radio)

(INAUDIBLE)

(Música dramática)

¡No puede abandonarlo!

¡No puede dejarlo ahí! ¿Dónde va?

¡No puede irse!

¡Oiga!

(Bebé llora)

(Puerta coche)

(Bebé balbucea)

Creo que voy a necesitar su ayuda, otra vez.

Ningún problema, como usted quiera.

(Bebé llora)

(CHISTA)

Muy bien.

Pues mañana las apuestas están cuatro a uno, chaval.

¿Por quién va a ser, imbécil? Por mi hermano.

"¿Quién te ha dicho eso?

Ese es gilipollas, no tiene ni puta idea.

Vamos a tribuna, no te jode".

Venga, que no.

Sí, trabajando.

¡Trabajando, sí!

Venga.

¡Y tú! ¡Sal ya, coño! ¡Llevas una hora!

(Bebé llora)

-Dios mío...

¿Qué es esto?

Robert.

Robert.

¿Por qué has traído al niño aquí?

Tendrás que ocuparte de él.

¿Has pensado qué vas a hacer con él si esa chica no viene a buscarlo?

Tengo que ir a una farmacia y traer biberones y pañales.

No, no voy a ocuparme yo de ese bebé.

¡No quiero!

¡No quiero verme envuelto en un secuestro!

(Música dramática)

¡Dios!

(Bebé llora)

¡Robert!

¡Ha estado llorando todo el tiempo! ¡No paraba!

Yo ya no sabía qué hacer,

nunca he tenido que cuidar a un niño pequeño.

Nicholas, ¿ha pasado algo? ¿Que si ha pasado algo?

Lo que ha pasado es que me has dejado aquí solo con un niño durante horas.

¡Ya es suficiente!

Robert, basta ya. ¡Basta!

Por favor, no te reconozco. ¿Qué te está pasando?

¿Sara ha podido leer mi mensaje? ¿Tu mensaje? ¡Yo qué sé!

No he podido ni acercarme al ordenador.

He estado todo el tiempo en la habitación.

(Bebé llora)

Robert Walton, espera. Esto se está poniendo feo.

Tienes que ir a la floristería y dejas allí al bebé,

en el mismo sitio. ¿Comprendes?

(Bebé llora)

¡No! ¡No! ¡Robert!

¡No quiero estar implicado en un crimen!

(Puerta)

(Música tensión)

"La taquilla es la número 20.

Dejáis ahí el dinero y punto, ¿es tan difícil?

No, Alexis y yo acordamos...". (PAUSA VÍDEO)

"La taquilla es la número 20.

Dejáis ahí el dinero y punto, ¿es tan difícil?

No, Alexis y yo acordamos una cifra, no voy a cambiarla ahora".

No creo que tenga ninguna relación con esto.

Habla algo sobre una taquilla, la 20.

Y le dejarán el dinero pactado.

Pero no parece que esté relacionado con nada de esto.

Ni con la prostituta, ni con el bebé.

Ya...

Aquí justo es cuando se esconde,

como si no quisiera que ella pueda escucharle.

No sé... Es raro.

Dice algo de que no quiere cambiar un pacto que ha hecho.

Bueno, no sé, puede que no sea nada relevante.

Pero escucha esta otra.

"¿Qué dije yo que iba a hacer con ese dinero?".

"No lo sé, no me acuerdo".

"Que montaba un negocio contigo". "Ah".

"Eso dije. Con mi hermano, juntos".

¿Qué es lo que estás buscando?

No lo sé.

No lo sé, cualquier cosa.

Robert...

(Puerta)

-"Esa amiguita tuya está en un reformatorio.

No me da la gana que anda por mi casa como si fuera suya.

Y luego, cada vez que se va, vigilar que no falte nada.

Así que ya lo sabes".

Porque si falta algo, es que se lo ha llevado alguien, ¿no?

"¿O te lo has llevado tú?".

Yo no he cogido nada.

-"Ah, bueno. Pues ya lo sabes".

Si la quieres ver, en la calle.

A casa no me la traigas más, ¿entendido?

-¡Contesta! -Que sí.

-"A ver si ahora va a resultar que tiene ella la razón

y que soy yo la que miento". -"Yo no he dicho eso".

Entonces, ¿por qué la defiendes?

No la vuelvo a ver. Ya está.

-"Dame un beso".

Ven aquí.

Anda...

(Puerta)

(Música tensión)

¿Qué? ¿Nada?

"Te he dicho yo que no tenía la llave del trastero".

¿Dónde está el niño?

"¿A quién se lo has dejado?".

Más tarde o más temprano va a aparecer.

Ya le he dicho que le voy a dar el dinero.

¿Tú? ¿Qué dinero me vas a dar?

Que no importa lo que tú pienses ahora.

Que te has comprometido.

He devuelto el dinero. ¿Qué dinero?

¿6000 euros de mierda?

"Ya le he dicho que los otros 6000 los voy a conseguir

para que los devuelvan". (RÍE) "Sí, sí...

Mañana me haces una transferencia, desde Barcelona".

Mira, no tengo ganas de perder el tiempo.

"Yo te he pagado el viaje hasta aquí".

He paralizado la reforma de este piso que es de mi hermana para vivir tú.

Te he dado 6000 euros antes del parto.

Así que tú ahora me das el niño.

Y luego te preñas lo que te dé la gana. ¿Me entiendes?

Porque si no, te juro que no podrás tener uno más en tu vida.

"Eso te lo aseguro yo. De aquí no sales andando".

¿Eh? ¡Imbécil!

Eso es lo que eres, una imbécil.

¿Me estás oyendo?

¡Te digo que si me estás oyendo!

"¿Y Sandro qué hace?". "Buscar, ¿qué va a hacer?".

Puede venir alguien a sustituirme, ¿no?

Un poco. ¿O qué? ¿Tú quejarte?

¿Ya te estás quejando otra vez? Que no...

¡Es lo tuyo! ¡Quejarte!

"Quejándote, y venga quejarte".

Y si te digo que hagas lo de Sandro, te quejas igual.

Y te quejas más. ¡Y venga!

¿Qué es lo que quieres hacer? ¿Eh?

"¿Irte al bar o a una esquina con tus colegas a meterte?".

¿Y quién te ha dicho a ti que me meto?

Ya te he dicho yo a ti que no me meto.

¡Joder! ¿No? No poco.

Qué vergüenza, menudo ejemplo a tu hermano.

Lo sabe todo el mundo, hombre.

¡No empieces, hombre! ¿Que no empiece?

"¿Que no empiece?". "¡No!".

Vacíate los bolsillos.

Que te he dicho que no me meto. Que te vacíes los bolsillos.

¡Ya!

(RÍE) Tú, coge eso y tíralo por el váter.

(Retrete)

Dame la llave del apartamento.

Tú no me vas a dejar a mí con el culo al aire.

Eso te lo aseguro yo.

(Música tensión)

¡Vamos!

"¡Me cago en todo!".

Aquí no me quedo yo.

Boris, ¿dónde estás?

"Necesito que vengas".

¿Cómo que qué pasa?

¡Que me tengo que ir! No voy a dejar a la puta sola.

Ya has terminado de entrenar, ¿no?

"¿Por qué tengo que joderme yo siempre?".

Como se me hinchen los huevos, dejo a la puta sola aquí.

Ah.

Dile a tu madre que te dé la llave.

Sí, se la ha llevado.

Y para más cojones, me ha dejado encerrado aquí.

Y no tardes.

¿Cómo que media hora? ¡Que no tardes!

(Música tensión)

¿Qué haces?

Quita.

(LEE) "Tengo las flores en mi hotel".

¿Esto es una llamada?

¡Qué hija de puta!

(GRITA)

(Golpes y gritos)

(SE ESFUERZA)

Dios santo, ¿qué estás haciendo?

"¿Dónde está el niño?".

El niño está bien, está aquí conmigo.

¿Contigo por qué? Está aquí conmigo, está bien.

¿Por qué no está con María? María no estaba en la tienda.

Había una mujer. No la entendía, era china.

Quería dejar al niño en la calle.

Espera, tranquila.

(SUSPIRA)

¿Ves? Aquí está.

Y está perfectamente, no tienes por qué preocuparte.

Ha comido, le he cambiado los pañales...

Ha estado dormido, está tranquilo. Gracias. Iré a por él.

Iré a buscarle, no te preocupes.

Escucha, Sara, tienes que avisar a la policía.

No, nunca. La policía nunca. Sara, escúchame...

No tengo la llave.

La llave... Espera, un segundo.

Escucha, tiene que haber algún modo.

¿No puedes avisar a algún amigo?

¿Algún amigo?

Algún cliente, como mucho.

¿De verdad crees que te habría llamado

si pudiera llamar a alguien?

"Ni siquiera tengo el teléfono, me lo han quitado".

Aquí no conozco a nadie.

No sé... ¿Y un vecino?

¿Por qué no abres una ventana y gritas?

No, ellos alquilan estos pisos.

¿Quién crees que les informa de lo que pasa aquí?

Vale...

(LLAMA A LA PUERTA)

Quédate con el niño hasta que vuelva.

"No".

No vas a poder entrar aquí.

Sara, tiene que haber alguna manera de sacarte de ahí.

"¿Cómo?".

Boris puede venir en cualquier momento.

Aguarda un segundo.

¿Qué?

Esa chica tiene encerrado y atado a un matón

en alguna habitación del apartamento.

Y puede que esté muerto, por Dios santo.

Tienes que cortar esto inmediatamente.

Tienes que cortarlo. ¿Quieres que te maten a ti?

Nicholas, tú has visto lo mismo que yo.

¡La van a matar a ella!

Y cuando tú llegues, seréis dos los muertos.

Nicholas, ninguno de ellos sabe quién soy.

No me han visto, no me conocen. ¿Y eso qué?

No puedes entrar. ¿Qué harás? ¿Llamar al timbre de la puerta?

¿Qué te ha dicho ella?

El otro chico está a punto de llegar y descubrir

que su hermano ha muerto. ¿Qué crees que hará?

No podemos quedarnos de brazos cruzados

aquí mirando como si fuera un "reality show".

Esos tipos son de verdad, Nicholas.

Esos tipos no son como nosotros.

¡No son como tú y yo!

Esos son cerdos criminales.

¡Y ella igual! ¡Joder!

Y me da igual si es buena follando.

No hay ni una sola razón para verte envuelto en algo así.

Dios...

Y todos hemos ido de putas, te lo aseguro.

Y a nadie se le ocurre hacerse amigo suyo.

¡Es un negocio ilegal!

No es ilegal. ¡Te venden niños!

¡Está bien! ¡Calla!

Ellos trafican con niños, de eso estamos hablando.

Ella se lo vendió y le pagaron, y ahora se arrepiente.

¿Qué clase de auditor no se da cuenta?

Nicholas, está claro que no nos queda tiempo.

¡Vale! Cuidaré del bebé.

Pero si tú no vuelves o a esa chica le pasa algo,

entonces, ¿qué hago yo? Anda, contéstame.

No lo sé, Nicholas.

Llama a la policía.

Es que no sé qué decirte, tengo que irme.

Cada segundo que sigo aquí,

estoy perdiendo tiempo para intentar sacarla.

¡Tengo que irme!

Llama a una "babysitter".

Llama a alguien del hotel para que te ayuden.

De acuerdo.

Sara, escucha.

Estaremos comunicados a través de Nicholas.

Si ocurre algo, él me llamará al móvil.

Ellos no saben que estás conectado, es nuestra ventaja.

¿Y si uno de ellos llega antes?

Mala suerte.

Oye, deberías llevar algo. No sé... un arma.

¿Un arma? ¿De qué estás hablando?

Bueno, quiero decir, algo para defenderte.

No, escucha, Nicholas, solo tienes que cuidar del bebé.

¿De acuerdo?

Llámame si ves que pasa algo u ocurre cualquier cosa.

¿Y cómo demonios vas a abrir la puerta?

Ni idea.

(Música tensión)

-Buenas noches. Hola, Carlos.

Tengo que ir otra vez al barrio.

Vaya lo más rápido que pueda.

Tengo una amiga que se ha quedado encerrada en su apartamento

y no puede salir.

Ha avisado al cerrajero, hace más de 12 horas.

Y ella está histérica.

Mujeres. ¿Tengo razón?

(Música dramática)

Eh, tranquila. Todo va a salir bien.

Ya lo verás.

(Música tensión)

Gracias.

¿Puede esperarme? Será un momento.

No se preocupe, le espero el tiempo que sea.

Gracias.

(Móvil)

¿Qué pasa?

Abigail...

Abby, sí, escucha... Ahora estoy un poco liado.

Enseguida te llamo.

De verdad, te lo prometo, te llamo enseguida.

Nicholas.

Ya está, ya he llegado. ¿Ella sigue sola?

De acuerdo. Dile que voy a subir

y que intentaré abrir la puerta con una ganzúa.

Haciendo palanca.

Sí, voy a subir. Nicholas, cálmate.

Ahora eres tú el que tiene que calmarse

e intentar que se calme ella. ¿Vale?

Llámame si pasa algo.

Algo como que aparezca alguien antes que yo.

Bien.

(Puerta)

(Música tensión)

Oh, Dios mío.

"¿Y Diego?". "Se ha ido".

¿Cómo que se ha ido? ¿Adónde?

"No lo sé".

(Móvil)

¿Qué?

Robert, quédate donde estás.

¿Cómo se ha ido?

¿Y la llave?

Yo tenía otra.

El otro chico acaba de entrar, el hermano.

¿Cuándo?

¿Qué pasa? ¿Tienes muchas llaves o qué?

No, solo esa.

¿Qué? Un segundo. Espera.

(Música tensión)

A ver...

¿Él le ha preguntado por su hermano? Sí, le ha dicho que se ha marchado.

Diego, llámame.

Robert...

Tienes que salir de ahí. De acuerdo.

(SUSPIRA)

(Música tensión)

(Timbre)

No...

Hola. ¿Sara?

¿Está Sara?

No habrá salido.

¿Qué es lo que quieres? Sara, hola.

Es un cliente habitual mío.

Habíamos quedado, ¿no? Cuando tú quieras...

Hoy no puede atenderte.

"¿Por qué? ¿Ocurre algo? ¿Te importa si entro?".

Oye, mira, yo solo quiero echar un polvo. Media hora.

Oh, mierda... Eres su novio. Es eso, ¿no?

No, trabajo para él.

Oh. Oye, yo... Es solo media hora.

Soy norteamericano y estaré aquí tan solo un par de días.

Solo quiero echar un polvo.

¿Por favor?

Media hora.

Gracias.

Robert...

¿Por qué has cerrado con llave?

Por si se escapa el gato.

Pon el dinero aquí, se paga por adelantado.

Oh...

De acuerdo.

Eh... Eran 300 euros, ¿no?

Sí, media hora. No.

600.

Fin de semana.

Ningún problema.

Sara se gana cada céntimo.

Entonces, ¿estás... lista?

(ASIENTE)

Gracias otra vez.

Oh, no...

¿Dónde está el otro? Aquí dentro.

Dios mío...

¿Está muerto? No lo sé.

Está vivo. Al menos tiene pulso, no sé...

Eso era para abrir la puerta.

Nicholas.

Calla, espera. (CHISTA)

Escucha, ha echado el cerrojo. Estamos encerrados.

Eh, dime qué está haciendo.

Nicholas, llámame si ves que viene hacia la habitación.

Bien.

Hay que pensar la manera de salir de aquí.

¿Cómo? No lo sé.

Solo quieren más dinero.

Tal vez si les ofreces una buena cifra nos dejen salir.

No, ellos no quieren negociar nada. ¿Por qué no?

Hay que intentarlo, no hay otra solución.

Sara...

¡No!

La ganzúa no, ¿entendido?

Este es no es como su hermano. Así que escucha...

Hablaremos con él.

Yo tengo tarjeta y puedo ir a un cajero

y ofrecerles más dinero.

No quieren más dinero.

Yo les ofrecí devolverles lo que pagaron.

Porque quieren más. Mucho más.

Yo creía que al niño lo daban en adopción.

Y eso es lo que van a hacer, ¿no?

Una chica con la que trabajé antes de venir a Madrid

me dijo que se dedicaban al tráfico de órganos.

Por eso yo no quería...

Esa chica decía que los venden por más de medio millón de euros.

¿Ahora lo entiendes? ¿Qué estás diciendo?

No estoy segura de que sea verdad,

pero ella decía que estaba segura de que los vendían para eso.

Cuando estaba embarazada trabajando en Barcelona,

no podía quedarme con el niño

y pensé que lo mejor para él era que lo adoptaran.

Hay cientos de parejas que quieren un niño.

Me pagarían por dárselo.

Me puse en contacto con la señora, ella es la que se encarga de todo.

Pero esa chica me dijo que muchas veces los venden.

¡Venden sus órganos para trasplantes!

No estoy segura de que sea cierto, te lo juro.

Quédate aquí. ¿Y tú qué vas a hacer?

Yo...

Voy a hablar con él.

Tú quédate aquí y no hagas nada de nada.

Qué rápido.

Tenemos al niño.

(Música tensión)

(Teclas teléfono)

(Móvil vibra)

(Móvil vibra)

Tenemos al niño. Haz lo que te ordene.

Pregúntale a la señora.

Dile que estamos dispuestos a pagarle o no volverá a verle.

(RESPIRA HONDO)

Devuélvemelo. No.

¿Qué eres tú?

¿De la CIA?

¡Danos la llave!

¡No, Sara! ¡No, por favor!

¡Por favor, no! ¡No le hagas nada!

¡Tranquilo, está bien! ¡No iba a hacer nada!

Escucha, oye...

Tú, quítate el cinturón.

Quítate el cinturón. Que te quites el cinturón.

Quítate el cinturón. Átale. OK, me quito el cinturón.

Estás cometiendo un error.

Escucha un segundo, lleguemos a un acuerdo.

Por favor, no hace falta usar la violencia.

Escucha, solo queremos al niño.

Nada más. Eso es todo.

No queremos problemas, negociemos.

Es lo que queréis, ¿no?

Negociamos, ¿de acuerdo?

Lleguemos a un acuerdo.

Apártate.

Por favor, escucha, solo quiero...

No hay por qué hacer daño a nadie.

¿Eh?

Podemos hablar.

Escúchame...

Es solamente un bebé.

Escúchame...

¡Mierda!

(TOSE)

Apártate.

Tu hermano Diego no te va a contestar.

Porque no puede.

Siéntale.

Mierda...

Cuando nos dejes salir de aquí, nosotros soltaremos a Diego.

Díselo a tu madre.

Soy yo.

En la Estrella, en el apartamento de la puta.

Porque Diego no está.

No lo sé, porque me llamó él para que viniera.

Que no lo sé.

"He llegado, no estaba, y no contesta".

No jodas...

"Aquí hay un americano amigo de esta".

¡Mierda! "¿Quieres escuchar?".

Que dice que tiene al niño y a Diego.

Que tiene al niño y a Diego.

Que le soltarán cuando les dejemos salir.

Porque no está solo, hay alguien más.

"Porque lo sé".

Es americano, sí.

¿Yo qué sé? Dice que es cliente suyo.

Porque le dejé entrar yo.

No, no lo parece.

¿Y tú crees que me lo va a decir?

Vale, vale.

¿Cómo, eh...?

¿Qué es lo que le habéis ofrecido a mi hermano

para convencerle de que se fuera?

Le ofrecimos dinero.

¿Le ofrecisteis pasta?

Dime cuánto.

Lo que se le ocurrió pedir.

(Música tensión)

(Timbre)

(Puerta)

¿Qué vamos a hacer si descubren a Diego en el armario?

No lo sé.

-Que llame a sus amigos.

(Móvil vibra)

Nicholas.

Diles que si Diego no nos llama en menos de dos minutos...

...te arranco los putos ojos de la cara.

¿Entendido?

Si no nos dejan salir...

...en diez minutos...

...dispárale a la cabeza.

Diez minutos. Y te lo cargas.

Voy a dejar que se vaya ella.

Cuando Diego esté aquí, te suelto a ti.

No, los dos.

¿Estás de acuerdo?

Sí.

"No puedes quedarte aquí, Robert".

"Tú vete".

Asegúrate...

Asegúrate de que no te sigue nadie.

Cuando llegues al hotel,

dile a Nicholas que suelte a Diego.

"¿Vale?".

Mi hotel.

¿Te acuerdas? ¿Estás segura?

Bien.

Vete. Ramiro, llévatela.

Asegúrate de que coge un taxi.

Corre, corre. Ya te encontraremos.

(Puerta)

¿Qué haces?

La chica se ha ido.

Ahora diles que llame Diego.

Diego no va a llamar hasta que ella esté a salvo.

¿Te has vuelto loco?

-No digas ni una palabra más, americano.

¿Entendido?

¡Ni una palabra más!

¡Qué coño haces!

-Voy a tomar algo.

A ver qué tienen las putas en la nevera.

(Móvil)

(DESCUELGA)

Que no me llaméis aquí. ¿Cómo coño os lo digo?

El dinero lo cojo yo, no tiene por qué preocuparse.

Ya os he dicho el número de la taquilla.

¿Alguno tenéis dos dedos de frente o qué os pasa?

(CUELGA)

(Refresco se abre)

Taquilla 20.

(Música tensión)

Cuatro a uno. Eso es mucho dinero.

Pero ¿quiénes son estos?

Clientes de ella.

¿Clientes?

Clientes.

Tu hermano un día de estos nos mete en un puto lío a todos.

Qué desastre es.

No vale para nada.

Mañana, ¿eh?

(RÍE) Te lo vas a comer.

Sí.

(RÍE)

(Timbre)

Abre. Es tu madre.

(Puerta)

Sandro, llévalo a otro cuarto.

"¿Qué ha pasado?". "Tu hijo, que es tonto.

Me llama histérico para que venga...".

La llave te la di a ti. Pues no era la única llave.

"¿Y hay otro americano?". "Por lo menos".

Lo ha vendido.

Esta hija de puta lo ha vendido por su cuenta.

"¡Me cago en la puta".

Tú vete, que siga Sandro. No, me quedo yo.

No, si tú tendrías ni que estar aquí.

Deberías estar pensando en el combate.

No, no.

No quiero que piensen todos que no sabemos hacer las cosas.

Y que tienes que mandar a alguien, ese respeto nos tienen...

¡Sandro! ¡Tráetelo!

Quiero a esa puta aquí, ¿me oyes? Con el niño.

Y si a tu hermano lo matan, que lo maten, me da igual.

"Sandro".

-¿Has hablado con Fabián? -No he podido ir.

-Pero no se preocupe. -Ven un momento.

(Música tensión)

Si tú me ayudas, yo te ayudo.

(CHISTA) Ábreme.

(Puerta)

No vamos a esperar a Diego.

Con algo habrá que negociar, ¿no?

Lo vas a pasar muy mal, americanito.

"Muy mal".

¿Por dónde quieres que empiece?

¿Por dónde quieres que empiece? Déjame que hable con él.

Déjame que hable con él a solas.

Voy a coger del coche una cosa que le va a encantar.

Por si tú no le convences.

Si no, se queda todo hecho una mierda.

(Cerradura)

(Puerta)

¿Qué sabes tú de esa taquilla?

¿Eh?

Cuando tu familia sepa que has amañado ese combate...

Porque les vas a engañar a todos.

¿Con quién has hablado?

¿Qué... qué sabes?

¿Qué sabes de ese combate?

Lo sé todo.

¿Todo? Sí, todo.

Y no estoy solo.

¿Quién eres tú?

¿Para quién trabajas?

¿Eh?

Eso no es lo que importa.

Lo que tendría que importarte

es lo que va a pensar tu familia cuando se enteren.

Y qué van a hacer contigo.

Si a mí me pasa algo,

tendrás que explicarle qué estás haciendo.

Por eso tienes que sacarme de aquí.

O mi gente se encargará de ti.

(Timbre)

Ayúdame. (SUSPIRA)

Piénsalo.

(Timbre)

Es lo mejor para los dos.

(Timbre insistente)

(Puerta)

Sí.

Sí, es lo que quieren, dinero.

Lo estoy negociando, sí.

Está aquí, sí. Ahora se lo digo.

Que sí, ahora se lo digo.

Vale. Vale, sí.

Mi madre, que vayas a lo de Fabián.

¿Ahora? Ahora, sí.

¿Y te quedas tú solo? ¿Qué pasa?

¿Tengo pinta de ser mi hermano? No, hombre, yo no he dicho eso.

Bueno, voy a cobrar a Fabián.

Si hace falta, vuelvo. Me llamas. Vale.

(Música tensión)

(Puerta)

Repite lo que has dicho antes. Repítelo, ¿eh?

Que lo sé todo.

¿Qué coño es "todo"?

¿Qué es?

Pues todo lo que tú no quieres que sepan los tuyos.

¿No quieres contármelo?

Lo sé todo.

Tú no tienes ni puta idea de nada.

En realidad, no sabes nada.

¿Qué es lo que has oído sobre esa taquilla?

¡Qué es lo que has oído de esa taquilla!

¿Eh?

Alexis.

Las apuestas.

Te dejan el dinero, sí.

Eso es... En la taquilla.

Has vendido la pelea.

La taquilla... Les has engañado a todos.

"¡Tu madre! ¡Tu hermano!". Mierda.

¡Van a saber que les has vendido!

(Música tensión)

(GRITA)

¡Mierda!

¡Mierda!

¿Cómo se lo vas a decir ahora?

¿Eh? ¿Cómo?

Está todo... (ESCUPE)

Está todo grabado.

¿Qué? ¿Grabado? ¿Qué coño está grabado?

¡Lo he grabado!

¡Mierda!

Lo estamos grabando ahora.

Desde que llegasteis aquí...

(Llaman a la puerta)

"...tú y Diego.

Lo de los alicates, torturando a Sara".

"Tu madre con esa cría".

Si yo muero, la policía verá todas las grabaciones.

Está todo ahí.

¡Mira en el ordenador!

Oh, Dios mío. Ya te entiendo.

Vamos, ven.

(Música tensión)

(TECLEA)

No, maldita sea.

Déjame salir...

...y lo destruiré todo.

Lo que hagas tú no nos interesa.

El combate nos da igual.

El niño es lo que nos importa.

Si no me sueltas, te aseguro...

...que todo el mundo sabrá lo del combate.

Tu madre, tu hermano...

...y ese otro animal.

¿Quién eres tú?

Un cliente.

Pero si me dejas salir ahora,

no volverás a oír hablar de nosotros nunca.

Tienes que soltarme.

Porque no tienes otra salida.

(Esposas)

Dame las llaves.

Tengo que asegurarme de que te quedas aquí.

Y mi teléfono.

(Música optimista)

¿Todo bien?

Sí.

Sí, por fin está todo... bien.

¿Al hotel?

Al hotel.

(Continúa la música)

(Gritos ahogados)

(Gritos ahogados)

(INTENTA GRITAR)

¡Hum!

¿Hum?

(INTENTA HABLAR)

(INTENTA HABLAR)

(Continúa la música)

Siempre supiste que era yo, ¿verdad?

La filtración, Financial Times, Woodhouse...

Tú lo sabías.

Claro, estoy seguro.

Pero no te preocupes...

No volverá a pasar nunca.

Voy a dejar este trabajo.

Porque... abandono.

(Bebé balbucea)

Llámame cuando llegues.

Claro, en cuando llegue.

Y recuerda, cuando tengas tus papeles en orden,

si quieres venir a Estados Unidos... No, ya has hecho suficiente por mí.

Ahora tienes que intentar olvidar todo esto.

Y perdonarme.

Tienes mi teléfono, mi "mail", la dirección de mi casa...

(Música optimista)

(CANTAN) "Es una chica excelente, es una chica excelente...".

Feliz cumpleaños, mamá.

(CANTAN) "...y siempre lo será, y siempre lo será".

(Música créditos)

Somos Cine - Matar el tiempo - Ver ahora

Un día más con vida

Docudrama de animación ganador del Goya a la mejor película de animación en 2018. Kapuscinski es un reportero polaco, idealista y amigo de las causas perdidas. En 1975 viaja a Angola, el último campo de batalla de la guerra fría, un lugar donde el saludo equivocado puede costarte la vida. El país africano y las personas que conoce en su inolvidable aventura, como la carismática guerrillera Carlota, lo cambiarán para siempre. El viaje suicida al corazón de las tinieblas transformó al periodista en escritor.

No recomendado para menores de 12 años Somos Cine - Un día más con vida - Ver ahora
Transcripción completa

(Disparos de ametralladora)

(KAPUSCINSKI) "Año 1975.

La guerra de Vietnam ha terminado,

pero la Guerra Fría sigue causando estragos.

Las dos potencias: Estados Unidos y la Unión Soviética,

están desgarrando el mundo para expandir su influencia.

Ese mismo año, se derrumba el imperio colonial portugués.

Tras cinco siglos de dominación,

Portugal abandona sus colonias africanas;

la última y más codiciada: Angola. La joya de la corona

pronto se convertirá en un país independiente.

El Día de la Independencia ya figura en el calendario:

el 11 de noviembre, solo falta un mes.

Pero, como suele ocurrir, no todo es tan simple.

Mientras los portugueses huyen, llevándose todo cuanto pueden,

estalla una guerra civil entre dos facciones angoleñas.

El ganador se llevará una tierra rica en diamantes y petróleo.

Por eso, las dos potencias mundiales han tomado partido

y así, de un día para otro, Angola se ha transformado

en el nuevo tablero de ajedrez de la Guerra Fría.

Rusia apoya a los socialistas del MPLA,

mientras que los capitalistas del FNLA y de la UNITA

cuentan con el apoyo de Estados Unidos.

Armados hasta los dientes,

quieren el poder a cualquier precio.

A menudo, ese precio es la sangre de sus propios hermanos.

(Música de jazz)

Muchos están convencidos

de que el país se convertirá en un infierno.

Todos los que podían, huían de Angola.

¿Y yo?" (RÍE)

"Yo estaba deseando llegar."

*1)(HOMBRE) ¡Los del MPLA están locos! (SOLDADO) ¡Vamos, muévete!

(NIÑO) Mami, tengo miedo.

(MADRE) ¡Taxi, taxi! ¡Lléveme al aeropuerto!

(TAXISTA) ¡Este país se va a la mierda, no va a quedar nada!

¡40 años de trabajo dejo yo aquí!

(MADRE) Por favor, ¿puedes darte prisa?

(TAXISTA) ¿Quién me los va a devolver?

(HOMBRE) ¡Rápido, hay que salir de aquí!

(ESPOSA) Tranquilo, hombre, tranquilo. ¿Tú ves a algún soldado?

(HOMBRE) ¿Te vas a quedar aquí esperando hasta que aparezcan o qué?

Dicen que esta noche habrá una matanza.

Tranquilo, amigo. Hoy no van a atacar. No va a venir nadie, ¿vale?

Tengo información. Calma, calma. (MUJER) ¡Venga, niños, vamos!

"Reina un caos cósmico, aquí tienen una palabra para describirlo."

¡Confuçao, confuçao!

"Es la palabra clave. Lo sintetiza todo y vale para todo."

Disculpe. ¡No hay agua en mi habitación, el agua no funciona!

-¿Agua? ¡Yo qué sé! ¡Confusão! ¿Diga?

-Si el FNLA y la UNITA tienen el apoyo de los americanos,

ganarán la guerra, ¿no? -¡Pero qué sé yo! ¡Confusão!

-¿Cuándo zarparán los cargueros, doña Cartagena?

¡Aún tengo que cargar mis pertenencias! ¿Cuándo salen?

¡Tranquilo, amigo! ¡Pregúntelo en el puerto!

¡Doña Cartagena!

Hola, Ricardo. ¡Mua!

(Griterío exterior)

"Me llamo Ryszard Kapuscinski,

trabajo para la Agencia de Prensa Polaca.

Soy su único corresponsal en el extranjero y cubro 50 países

en todo el mundo.

Una nueva África estaba naciendo en Angola.

¿Cómo me lo iba a perder?

Y esto... es Luanda,

ciudad de paranoia, la ciudad del caos,

mi favorita.

Bienvenidos a mi jaula."

(Griterío)

(Zumbido)

(Tecleo de teletipo)

¿Es él? ¿Otra vez? ¿En serio?

Buenos días.

No te cansas nunca, ¿eh, Kapuscinski?

¡Nelson!

A ver, ¿qué quieres ahora? Quiero ir al sur.

¿Estás loco? No vas a poner un pie fuera de esta ciudad.

Venga... El Frente Sur.

¿Qué está pasando allí, en Pereira d'Eça?

Es un lugar clave, Sudáfrica está...

Lo último que necesitamos en el MPLA

es un reportero muerto.

Venga, ¿quién es el comandante en el sur? Dame un nombre.

(APÁTICO) Farrusco.

Bien, Farrusco.

¡Oh, no, no, no! Está a 1.500 kilómetros de aquí.

Pereira d'Eça.

¡Que no! ¿Pero cuántas veces quieres que te lo diga?

Aquí está mi historia. ¡"Nai, nai"!

"Nie".

"Nie". Eso, "nie".

(RÍE)

¿De qué te ríes, tío? Voy a conseguir mi permiso.

Sí, ¿eh? (RISA BURLONA)

Volveré mañana.

Tráete esa sonrisa.

OK, OK. Mi mujer dice que fue lo primero que le gustó de mí.

(RÍE)

Te estoy hablando de liberar este país, de una Angola libre.

Tres cervezas. ¿Ah, sí? No te lo crees ni tú.

Ay... Te equivocas.

Obrigado.

"El 11 de noviembre es el Día de la Independencia..."

-Ya está otra vez este. Propaganda del MPLA.

"-Nuestros valientes soldados controlan Lubango..."

-Perdona, ¿y lo han conseguido con ayuda rusa o cubana, señor Nelson?

¡Vale ya! Cállate, que ya aburres. ¿Ah, sí? Te aburro, ¿eh?

La única potencia extranjera tratando de lograr el poder aquí

es tu querida CIA apoyando a los caníbales de la UNITA.

Escribe eso en tu periódico. También hay cubanos aquí.

Son rumores. Sí, rumores como los de la CIA.

Lo de la CIA no son rumores. ¡Rumores, sí!

Mira, ¿sabes qué? ¡Se acabó!

Este es mi país, eso es lo que tú no entiendes.

(HABLA EN PORTUGUÉS)

Tranquilitos... Todo el día hablando de rumores.

Yo quiero hablar sobre los frentes de combate.

Ni Luanda ni Benguela, aquí:

Pereira d'Eça, el Frente Sur.

Allí se va a decidir esta guerra, yo me voy para allá.

Pues mucha suerte.

El comandante del MPLA allí se llama Farrusco.

Ah, he oído hablar de él.

Gracias a él, resiste el Frente Sur.

Un hombre para todo el frente.

¿Y tú te crees eso, Kapuscinski?

¿Y tú te crees que las noticias de Nelson son más ciertas? (RÍE)

A saber qué está pasando aquí.

Solo confusão, ¿eh? Sí.

Y todos tienen miedo a hablar por si los oye la CIA.

¡Ja! La CIA...

¿Y tú cómo sabes todo esto?

Ah, sí, a Ricardo le gusta

jugar a los espías. (RIENDO) Sí.

A mí me gusta llegar al fondo del asunto.

Farrusco... Él es la historia.

¡Yo lo conozco!

¡Cabronazo! Mierda de tío... (FRIEDKIN) Huele a whisky.

Hijo de puta.

¡Farrusco, traidor!

¿Traidor?

Sí. Es un puto portugués,

como... como yo.

Llegamos juntos a Angola.

Paracaidistas portugueses.

Pero él... desertó

y se unió al MPLA.

Y ahora ese hijo de puta...

moriría por esos putos comunistas.

(FRIEDKIN) ¡Putos comunistas!

-Si vuelvo a verlo,

le rajo el cuello de oreja a oreja.

Sí, sí, sí. ¡Eh, eh! ¿Es amigo tuyo? ¡Quítame las manos de encima!

Llévalo a casa. Que aprenda a beber. ¡Sé andar solito!

¿Seguro que esto para ti es una fuente fiable?

¿El único hombre del MPLA en el sur protegiendo Angola

es un desertor portugués? ¡Excelente! Esto no me lo pierdo.

No, no, no, no, no. Nadie va a darte el salvoconducto.

Pues ven conmigo, Artur.

Tú eres angoleño, no necesitaré ningún permiso si voy contigo.

Eres un puto loco.

Hablo muy en serio, Artur.

El sur es diferente,

allí no puedes distinguir amigo de enemigo.

Los soldados ni siquiera llevan uniforme.

Es una ruleta rusa, Ricardo.

Ven conmigo, Artur.

¿Sabes qué? ¿Qué se han fumado estos?

Os voy a llevar al mejor sitio de la ciudad.

Venga, vamos. ¡Vamos!

(Música rítmica africana)

(RÍEN)

Cuando Angola sea independiente,

todo el continente será libre.

África está despertando, ¿eh?

¡Por fin!

¿Pero sabes qué?

Necesita nombres.

¿Nombres?

Los esclavistas capturaron a millones de personas,

¿pero recuerdas a una sola víctima? África no necesita víctimas.

No, no, no.

Pero toda su historia ha sido anónima y ahora necesita una voz.

Un Che Guevara africano.

¿Y por qué no? Sí, ¿y por qué no?

Lo que faltaba... Venga, Friedkin.

Cuando el Che Guevara llegó al Congo, la cadena de mando utilizaba números.

El líder era el número uno, el segundo al mando el número dos

y el Che decidió ser el número tres.

¿Tres? ¿El tres?

Sí, era el traductor.

Porque así pasa desapercibido, se entera de todo

y coloca al negro por encima del blanco.

Ah, y así la bala le da primero al negro. ¡Qué cabrón!

(GRITA)

¡Basta, basta, basta de hablar!

Ahora quiero bailar. Yo no sé bailar.

Vamos, Friedkin.

(RÍE)

(Música de percusión africana)

¡Força, amigo! ¡Dança, camarada!

¡Vamos, polaco!

(RÍE)

¡Força Angola!

¡Dança, polaco! ¡Dança, polaco!

Ricardo, han registrado todo el hotel.

Todas las habitaciones están patas arriba.

Ha sido el FNLA.

Por favor, Ricardo, vuelve a Polonia.

Te quieren matar.

-No.

(RECORDANDO) "¿Otra vez? ¡No!"

Queridos alumnos,

¿quién sabría decirme qué impulsa a un hombre a ver mundo?

¿La curiosidad? ¿Las ganas de vivir experiencias?

El hombre que deja de sorprenderse está vacío,

su corazón se ha apagado.

Si considera que ya lo ha visto todo,

algo precioso ha muerto en su interior:

el interés por la vida.

"La ciudad se muere, desaparece.

Primero se marchó la policía portuguesa

y el país se sumió en la anarquía.

Se fueron los bomberos y después los basureros.

Por último, los colonos portugueses,

despidiéndose de sus hogares africanos

con una mezcla de desesperación y rabia.

En el puerto de Luanda empezó a surgir una nueva ciudad,

la ciudad de madera.

La vida de los portugueses metida en cajas.

Cuanto más rico es el dueño, mayor es la caja.

Hay que llevárselo todo,

y después solo queda cerrar la puerta

y decir adiós para siempre.

Lo único que querían era salvar la vida

y sacar sus bienes. Ya no querían a Angola."

Un reportaje cojonudo, polaco.

"Ya no."

¿Has escrito todo eso en tu télex?

Madre mía, tus jefes tienen que estar encantados.

Venga, tenemos que irnos. Nelson ha convocado una rueda de prensa.

Artur, vamos.

Este tío es un fraude.

Está persiguiendo al fantasma de ese tal Francesco.

"Farrusco".

Artur...

¿Quieres saber lo que he visto? He visto sus notas.

Y no tiene nada, absolutamente nada.

¿Y ahora quiere que le lleves al sur? ¿Os habéis vuelto locos o qué?

¡Os van a matar, joder! (GUERRILLERO) ¡Angola!

(FRIEDKIN) ¡Ah, Dios!

(UN GUERRILLERO GRITA) (FRIEDKIN) ¡Putos negros!

(RÍE)

(RÍE)

(FRIEDKIN) ¿Aló? ¿Vamos o qué?

Llévate lo justo.

¡Que le den! ¡Eh, no podéis hacerme esto!

¡Pagaré la gasolina! Bye bye, Friedkin.

Bye bye, Luanda. ¡Me necesitáis!

¡Cabrones!

(Canción en inglés en autorradio)

Eh,

¿recuerdas lo que te dije en el bar sobre la ruleta rusa?

Sí.

Bien, solo puedes hacer una cosa en los checkpoints:

acertar con el saludo.

Nosotros, en el MPLA, nos saludamos diciendo "camarada".

Camarada. Ajá.

Y nuestros enemigos se saludan diciendo "irmão".

Irmão. Si te equivocas,

ya puedes empezar a cavar tu propia tumba.

Cara o cruz.

Sí. Oh, ¿y sabes qué?

¿Qué? Ellos nunca saludan primero.

(HABLA ARTUR QUEIROZ)

(Canción en inglés)

(ENTREVISTADOR EN ESPAÑOL)

(ARTUR QUEIROZ EN PORTUGUÉS)

(ENTREVISTADOR)

(ARTUR)

(LA MUJER JADEA)

¡Ayuda! ¡Ayuda!

¡Para! ¡Para el coche! ¡Blanco, ayúdame!

Puede ser una trampa.

¡Mierda!

(ARCADAS)

¡Dios!

"FNLA y UNITA, ejércitos crueles.

Son caníbales.

Artur me lo dijo hace días, pero no le creí."

(Graznidos de buitres)

(Llantos de bebé)

(Llantos de bebé y vocerío)

(Pitido interno)

(GRITA SORPRENDIDO)

¡Artur, hay uno vivo! ¡Hay un niño vivo!

¡Allí!

(CHILLA EL MONO)

(Música dramática)

(Trueno)

(Disparos)

¡Ven, detrás del coche! ¡Al suelo! ¡Cúbrete, Ricardo! ¡Al suelo!

¡Baja la cabeza!

¡Artur!

¡Cúbrete!

¡Mierda!

Recuerda lo que te dije: "irmão" o "camarada", cara o cruz.

(LOS SOLDADOS GRITAN EN BANTÚ)

Prensa. Somos periodistas.

Trancuilo. Trancuilo, amigo.

(LE GRITA EN BANTÚ)

Trancuilo, trancuilo.

(HABLAN E INCREPAN EN BANTÚ)