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Festival de San Sebastián 2020

Mira las películas del Festival de cine de San Sebastián, gratis y online en 'Somos cine'

Por
Somos Cine - Truman

RTVE no ha faltado en el Festival de cine de San Sebastián. Con el estreno de las películas Explota, explotaSentimental y Akelarre Televisión Española sigue apoyando el cine español. RTVE Digital también ha estado presente en el Festival para contar todo lo que ha ocurrido con todo detalle

Además, con motivo de la celebración del Festival, el portal Somos Cine estrenó tres películas presentadas en el certamen en 2018. Petra, Un día más con vida y Viaje al cuarto de una madre se suman al extenso catálogo que contiene otras joyas de cine español presentadas y premiadas en el festival de San Sebastián, como Blancanieves, Truman o Magical Girl. Estas son las películas con las que podrás conmemorar las ediciones anteriores del festival. Además, gracias a Historia de nuestro cine, también puedes ver dos películas que triunfaron en Donosti en 1975 y 1978, respectivamente: Furtivos y Sonámbulos, protagonizada por Ana Belén. 

Viaje al cuarto de una madre

Lola Dueñas y Anna Castillo ganaron múltiples elogios de la crítica con su interpretación en este drama familiar dirigido por Celia Rico, que ganó el Premio de la Juventud en San Sebastián en 2018. Juntas dan vida a Leonor y a su madre, Estrella, que viven juntas en un pequeño pueblo. Ambas se protegen y se cuidan como mejor saben hacerlo, incluso cuando se enfrentan a una nueva etapa de la vida en la que su mundo en común se tambalea. Este invierno ambas tendrán que emprender un viaje para dejar de ser hija y madre las veinticuatro horas del día y descubrir quiénes pueden llegar a ser por separado.

Mírala antes del 27 de septiembre. 

Para todos los públicos Somos Cine - Viaje al cuarto de una madre - Ver ahora
Transcripción completa

(DUERMEN)

(Móvil)

¿Sí? (TELÉFONO) Buenas tardes,

¿puedo hablar con el titular de la línea?

No, no puede.

¿Quién era? Nada, propaganda.

Mamá, habría que arreglar lo del teléfono.

(Ruido de motor)

Mamá.

Mamá, cierra.

(Portazo)

¿Te ha dicho algo Bea?

No, no. Tendrías que insistir.

Sí, me dijo que hablará con Águeda el lunes.

Ay. Hija, ¿te he pinchado?

Qué bruta.

Te han crecido. No, es la regla.

¿Quieres que llame a Águeda?

No, no hace falta.

Sube.

Leonor, ¿te va bien el lunes?

Es Águeda, ¿te va bien el lunes por la mañana?

Vale. Sí, el lunes a esa hora está allí.

Claro.

Ya le enseñas tú las cosas.

Muchas gracias, Águeda.

Mamá,

voy a salir un rato.

¿Con el frío que hace?

Anda, ven, siéntate aquí un poquito conmigo.

Es que he quedado. ¿No quieres que veamos la serie?

¿La vemos mañana?

¿Y después cómo lo apago?

Eh... baja la pantalla y ya está, ya la apago yo luego.

¿Seguro que no quieres verla?

(SERIE EN ORDENADOR) ¿Estás bien? -Sí, pero me trae recuerdos,

ya sabes, y no demasiado buenos.

-Sí.

(Música)

Vamos a fumar, ¿te vienes? No, tía, que hace frío.

¿Qué tal? -Muy bien.

-Hola.

¿Qué tal? Bien.

¿Cuándo has llegado? Ayer, ay, tía,

hacía un siglo que no entraba por aquí.

No te has perdido nada.

¿Qué tal, cómo estás? Como siempre.

¿Y en casa qué tal?

Bien.

¿Tu madre? Pues mi madre

se ha enganchado a ver series. Ah, muy bien.

Así está entretenida. Claro.

Oye, que me dijo mi prima que ya no estás con Santi.

No, ya no.

¿Y qué tal estás? Yo, bien, estoy bien.

Bueno, bien, si es que, tía,

los cambios al final son para mejor.

Ya. Me voy a fumar un piti, ¿quieres?

Ya no fumo.

Joder, qué frío.

¿Esto? Esto no es nada comparado con lo que hace allí.

Oye, qué tal el curro.

Ah, muy bien, tía, la gente es supermaja

y las propinas están de puta madre.

Lo que pasa es que tenía ganas de venir.

¿Ya has descansado? No.

Londres es de puta madre, te encantaría, tienes que ir,

pero es que tenía ganas de ver a la "family".

Mi padre me presentó a su novia. ¿Y qué tal?

Una imbécil. (RÍE)

¿Sí? Sí.

Oye, ¿vas a estar en Nochevieja?

Estoy aquí hasta el día dos.

¿Qué plan hay? ¿Tú, qué crees?

(RÍE) Un remix, ¿no?

¿Qué pasa, que no vas a ir, no?

No creo. Anda, tía, vamos,

que nos echamos unas risas.

(Móvil)

Tía, espera.

(HABLA EN INGLÉS)

Mamá, venga, a dormir.

(Música)

Buenas noches, cielo. Buenas noches.

Bea. ¿Qué?

¿Las cuelgo aquí?

Sí, cuélgalas aquí, "porfa".

Hazte hueco, tía. ¿Cuántas hay?

Pues 200. ¿200 faldas?

Sí, coge más de allí donde Águeda.

¿Puedes? Sí, sí.

Oye, cualquier duda que tengas me dices, ¿vale?

Sí, Bea me explica todo. Bien.

¿Tú sabes que tu madre y yo

empezamos juntas en la plancha? ¿Sí?

Hey.

¿Te vienes luego? Hemos quedado en mi casa.

No sé. Se lo dije a Laura también.

Ay, vente, anqué sea un rato.

Vale. ¿Sí?

Ahora te veo. Hasta ahora.

Hola, ¿tienes fuego?

Sí, un momentito, aquí.

Hasta luego. -No, no, quédatelo.

¿Sí? Gracias. ¿Eres la hija de Estrella, no?

Sí. Es la mejor costurera

que pasó por aquí, siempre con una sonrisa.

Gracias. Hasta luego.

Mamá.

Más plancha no.

Anda, ayúdame con eso.

¿Estos son tuyos o míos?

Tuyos.

Mamá,

me gustaría apuntarme a clases de inglés.

¿Y dónde te vas a apuntar?

Pues hay una chica que da clases.

¿Quién?

No la conoces. ¿Es profesora?

Claro, oye, esto está para tirarlo.

¿Y cuánto cobra?

20 euros la hora, creo.

¿20 euros la hora? Ni que fuera inglesa.

¿Y cuántas clases quieres hacer?

Pues no sé, un par a la semana.

Casi 200 euros al mes.

Hombre, pero ahora cobro.

¿Y cómo es que ahora te da por eso?

Pues no sé...

Me iría bien, igual puedo estudiar turismo el año que viene.

¿Turismo, eso te gusta?

Claro.

Nunca dijiste que te gustase eso del turismo.

Bueno, te lo digo ahora, ¿no?

¿Eso qué salidas tiene? Muchísimas.

Si la gente viaja un montón.

Ya.

¿Pero no querías que volviera a estudiar?

Claro. Sí, ya veo.

Leonor, no digas tonterías,

sabes que siempre te animamos con los estudios.

¿Por qué sigues hablando en plural?

No me di cuenta, cielo.

Dame, lo guardo yo.

¿Tenedor o cuchara? Hija, ¿no ves que es caldo?

Toma, llévate esto.

¿Vemos un capítulo? Vale.

(SERIE) No le des vueltas estas cosas pasan.

-Eso me hace que esté mal.

-Era buen tío, pero iba a convertirse

y tu novio solo vino aquí por ti.

-¿Y tú, por qué has venido?

-Porque es lo único que se me da bien.

-Te haces el duro, pero al final te quedas con nosotros.

-Teníais el mapa, cuando entremos no habrá vuelta atrás.

¡Ah!

(LLORA)

Mamá.

¿Qué haces aquí?

Que he salido antes.

¿Estás bien? Sí.

¿Qué te ha pasado?

Ah, nada, que me he quemado. ¿A ver? Déjame verlo.

Mamá,

¿me echas la crema?

¿Te duele? Ya menos.

(Móvil)

¿Sí?

Sí, hola.

Sí.

Le ha mandado Flamacin.

(Móvil)

Nada, que se lo deje al aire para que se seque solo.

Sí.

Sí, Leonor, cógelo.

(Móvil)

Sí. Hola, buenas, ¿podría hablar

con el titular de la línea? ¿De qué se trata?

¿Si es tan amable me dice su nombre para dirigirme a usted?

Leonor. De acuerdo, Leonor,

¿me podría pasar con el titular de la línea, por favor?

No, no puede ponerse. ¿Y cuándo podría atenderme?

¿Qué día le iría bien? Ninguno, está muerto.

No, de verdad, es que además tengo el estómago revuelto.

Sí, qué oportuno.

Algo a la plancha.

Sí, unas gambitas, a lo mejor, sí.

Bueno, claro, cuando quieras.

Bueno.

Dale recuerdos.

Feliz año, adiós.

¿Quién era? Una oferta de teléfono.

¿Te has puesto la crema? No.

¿Y qué te pasa en el estómago?

Que lo tengo un poquito revuelto.

¿Era Águeda? Sí.

¿Qué quería? Nada, para saber

cómo tenías la quemadura.

Hala, ya está. ¿No te ha dicho nada del cotillón?

Hija, se te va a quedar una marca.

Mamá, yo voy a ir.

¿No quieres ir un rato? No.

¿Por qué? Porque no me apetece.

Pero irá todo el mundo.

¿Sabes que un poco de aloe vera te vendría bien?

Mamá, venga, empieza.

Primera campanada.

(Campanadas)

(Campanadas)

¡Feliz Año Nuevo!

El primer año que me las consigo comer todas.

Seguro que eso te trae más suerte. Me tocará la lotería este año.

Espectacular, espectacular.

Para las clases de inglés.

Cuando cobres me lo devuelves.

Me ha dicho Águeda que está muy contenta contigo.

(Música)

Feliz Año. Igualmente.

Cariño. Águeda.

Feliz Año Nuevo. Igualmente.

Tu madre... En casa.

Feliz Año, Leonor.

-Feliz Año. ¿Qué tal?

Tía, ya pensaba que te habías rajado.

No. Vamos a pedir, quedan 10 minutos.

¿De qué? La barra libre, niña, vamos.

(Música)

¿Ya estás aquí? Sí.

¿Qué estás viendo? Un rollo.

¿Quieres que veamos un capítulo? ¿Ahora?

(TELEVISIÓN) Señoras y señores, esta noche,

con nosotros, un invitado muy especial.

¿Qué pasa, que no lo quieres?

Sí.

Es que he encontrado otra manera mejor de aprender inglés.

Y es gratis.

Bueno, de hecho me pagan.

Cuidando a unos niños

que son ingleses.

¿Qué ingleses? Unos ingleses.

¿Y cuándo vas a hacer eso? Los fines de semana.

No, entre semana.

¿Y vas a poder con todo?

No, dejaré la plancha.

Leonor, por favor, eh, si acabas de empezar las cosas,

no se dejan así. ¿Y cómo se dejan?

Pues no se dejan y menos de un día para otro.

Si es que no se me da bien. Pero, hija mía,

cómo se te va a dar bien

si acabas de empezar, nadie nace sabiendo.

Me pagarán más con lo otro.

¿Cuánto más?

¿Cuánto más? 150 libras a la semana

con comida y alojamiento incluído, solo pago el viaje.

¿Qué viaje, qué dices? A Londres.

Ah, ¿para eso era el dinero?

Para pagar el viaje. No.

Buenas noches.

(Pasos)

(Timbre)

Hola, qué tal. Hola.

Feliz Año Nuevo. Igualmente.

¿Qué le pasa, cómo está? Nada, la tensión un poco alta,

el lunes iremos al médico.

-Tendríamos que llevarle hoy. -Sí, mamá.

-Mira, mamá, qué vestido más bonito.

-Anda. Sí, me lo hizo mi madre.

¿Son de las monjas? No, de Estepa.

Me las trae cada año mi cuñado Luis, son riquísimas.

-Mamá, yo quiero uno igual.

-Luego le pedimos el patrón a Estrella.

Mamá,

que no voy a ir a ningún lado.

Ah, muy bien.

(HACE SONAR EL DEDAL)

(HACE SONAR EL DEDAL MÁS RÁPIDO)

(AUMENTA LA VELOCIDAD DEL GOLPETEO)

(Se abre una puerta)

(ENCIENDE LA ESTUFA)

No va.

(ENCIENDE LA ESTUFA)

Los Reyes se han adelantado.

Allí llueve mucho, ¿no?

Son de Gore-Tex.

¿No te las pruebas? Sí.

Qué calentitas.

Gracias.

También te hará falta un buen abrigo.

Mamá, pues allí hay mercadillo

de muebles antiguos y ropa de segunda mano superchulo.

No te vayas a comprar ropa de segunda mano.

A saber quién se lo habrá puesto.

¿Sabes cómo se llama el mercadillo? Pulgas.

¿Ves tú? Anda... coge esto. (RÍE)

¿Sabes qué me gustaría ver a mí?

¿Qué? El bar ese famoso de Los Beatles.

¿Te gustan Los Beatles? Claro y los Dire Straits.

Ese bar está en Liverpool no en Londres.

Uy...

Mamá, es un poco vieja, ¿no?

Si casi no se ha usado, está nueva.

¿Todavía estás así?

Dóblalo bien, vas a llegar con todo arrugado.

¿No has echado un paraguas? No me cabe, compraré uno allí.

¿Y si llueve cuando llegues? Déjame hacer la maleta.

(TV) Hay que reflejar las subidas salariales en el empleo,

sobre todo, empleos relacionados con el turismo.

(Agua de la ducha)

(Se oye el agua de la ducha)

(Se corta el agua)

(Teléfono)

-Gonzalo. -Hola, madre.

-¿Estás despierto? -Estoy despierto.

-¿Estás con alguien? -No, estoy solo.

-Tienes la voz rara, ¿estás enfermo?

-Sí, es muy temprano.

(Tono de llamada)

Hello. ¿Está Leonor?

No, sorry, she's go now. She'll be back in an hour.

¡Leonor! Are you her mother?

Hello!

(Suena un teléfono)

(Agua de la ducha)

(Suena un teléfono)

(Agua de la ducha)

¿Sí? ¡Hola!

¡Hija! No hay manera de hablar contigo.

Es que salí y me dejé el móvil en casa.

Tendrías que llevarlo siempre encima.

Sí, mamá.

¿Adónde fuiste?

A dar una vuelta por aquí.

¿Llamaste a tu amiga?

No, no, al final no.

¿Y eso?

Nada, que está muy liada y vive en la otra punta de la ciudad.

¿Fuiste sola? No, fui con Vita.

Vita es una chica que trabaja en la casa de al lado, es lituana.

¿Lituana?

Sí, pero sabe un poco de español porque vivió en Barcelona.

¿Qué vas a hacer hoy?

Pues iré al súper, que tengo que hacer la comida hoy.

Pero ¿no cocinaban ellos?

Sí, pero trabajan todo el día y no tienen tiempo ni de fregar.

¿Quién friega? El lavavajillas.

Pero los platos no se meten solos en el lavavajillas.

Vale.

Oye, ¿qué vas a cocinar? ¿Te explico una receta?

No, he buscado en Internet.

¿Cuál? ¡Mamá! Pues una...

Hija, ¿qué te pasa?

Nada.

Oye, lo de la ventana, ¿te lo han arreglado?

Sí, sí...

¿Te han cambiado el cierre?

Me lo cambian el lunes.

No, Leonor, insiste con eso, te pillarás un resfriado.

Que sí, mamá, que vienen el lunes.

Bueno... ¿Y los niños qué tal se portan?

Bien, bien, son muy buenos.

Oye, mamá, no puedo entretenerme mucho.

Bueno, cielo.

Llámame cuando acuestes a los niños.

Vale, esta noche te llamo. Un beso.

Un beso. Adiós.

Adiós.

(ENCIENDE LA ESTUFA)

(SUSPIRA)

(RESPIRA DE FORMA AGITADA)

(Suena un teléfono)

¿Sí? Hola, buenos días.

¿Podría hablar con el titular?

Ahora no puede atenderle.

Llamo de su compañía telefónica para hacerle una promoción

para renovar su móvil, llamadas ilimitadas durante un año

y 4 gigas de conexión a Internet.

¿Gratis? Sí, totalmente, gratuito.

Es una promoción especial que le ofrecemos a los clientes.

¿Me lo mandan a casa?

Por supuesto, ¿me podría decir su nombre?

Estrella.

De acuerdo, para beneficiarse de esta promoción

necesito verificar unos datos con el titular.

¿Qué datos? Ya se los doy yo.

Por seguridad la grabación solo la puede hacer el titular.

¿Y no se puede hacer de otra manera?

No, no es posible.

Puedo llamar más tarde, ¿a qué hora estará?

¿Dentro de una hora le va bien?

(Agua de la ducha)

(CON VOZ GRAVE) Hola.

(CON VOZ MÁS GRAVE) Hola.

(VOZ GRAVE) Hola.

(UN POCO MENOS GRAVE) Hola.

(CON VOZ GRAVE) Hola, buenas tardes.

Cuatro, cinco, tres, ocho,

dos, dos, cinco, cero.

¿Su fecha de nacimiento?

23 de abril de 1959.

La grabación se ha realizado correctamente. Gracias.

No cuelgue, le pasamos una encuesta para valorar nuestro servicio.

Que pase una buena tarde.

Igualmente, buenas tardes.

(VA CAMBIANDO EL TONO DE LLAMADA DEL MÓVIL)

(Mensaje de Whatsapp)

(Mensaje de Whatsapp)

(LA MÁQUINA DE COSER DEJA DE FUNCIONAR)

No...

(LE DA AL PEDAL Y NO HACE NADA)

(SOPLA)

A ver.

Se ha gripado el casquillo del eje del garfio.

¿Qué arreglo tiene?

Habrá que quitarlo y poner uno nuevo.

¿Te corre mucha prisa?

Quería acabar una camisa para mi hija.

La vi solo un día en la fábrica.

Es que se ha ido a Londres.

¿Qué hace allí? Trabaja de Au pair.

¿Cuidando niños? Sí, unos mellizos.

Ya, es que lo de planchar no era lo suyo.

(Vibrador de un móvil)

(Mensaje de Whatsapp)

(Mensaje de Whatsapp)

(SUENA UN MENSAJE GRABADO EN INGLÉS)

(TONO DE LLAMADA)

Hello.

Leonor.

Mamá, ¿qué pasa?

Has despertado a todos.

¿Estás bien?

Sí, claro.

Mamá, es tardísimo.

Hija, no me he dado cuenta de la hora.

¿Ya estabas en la cama?

Pues claro. Mamá, se te va la pinza.

Anda, vete a dormir, mañana te llamo.

Verás tú ahora... ¿Qué pasa?

Nada, pero mejor hablamos mañana, ¿vale?

Hasta mañana. Hasta mañana.

(LA MÁQUINA FUNCIONA BIEN)

Hala, a coser y a cantar.

Bien.

Gracias, Miguel. No hay de qué.

¿Qué te debo? Nada.

¿Cómo que nada? Nada, nada.

Ya me pagarás otro día.

¿Otro día cuándo?

No te preocupes, me haces una camisa y en paz.

¡Miguel, espera!

Me da pena que estén muertas de risa.

Está nueva.

¿Te gustan las rayas? Mucho, me encantan.

Toma, llévatela.

¿Ah, sí?

Estrella, ¿te gustan los boleros?

Es porque estamos preparando un número para el concurso.

¿Qué concurso? El de bailes de salón.

Yo bailo fatal. No, no, no te preocupes,

no es por eso, estamos emparejados,

pero algo de vestuario nos vendría genial.

Una cosa vistosa, algo especial, diferente.

¿Vistoso? Ajá.

No tenemos mucho presupuesto pero te pagaremos más

cuando ganemos el premio.

¿Cuántos sois? 16.

¿16? Miguel, son muchos.

¿Por qué no se lo dices a Águeda?

Tienen maquinaria y están acostumbradas a esas cantidades.

Ya, es que ellas están muy liadas y no es lo mismo, ¿sabes?

Creo que tienes más gusto.

Además, seguro que nos das suerte.

¿Yo? Sí.

(Mensaje de Whatsapp)

Es mi hija.

Bueno, pues yo ya me voy.

Vale. Muchas gracias.

Adiós.

(Voces lejanas)

(Timbre)

Venimos a por lo de las medidas.

¿Qué medidas?

-La de los trajes. -Los demás vienen de camino.

(Murmullo)

¿Tu niña cómo está?

Muy bien, muy contenta.

¿Está en Alemania? En Inglaterra.

Uy, con la que hay allí liada. A ver si la echan.

-¿Qué dices? ¿Por qué la van a echar?

-La hija de Elena estaba en Estados Unidos por una beca.

¿Una beca de qué? No sé.

Algo gordo habrá sido cuando está allí.

Esa chiquilla es un coco. Llegará lejos.

¿Qué quieres que te diga?

No me gustaría que mi niña fuera tan lista.

Todo no se puede. Aquí hay unos vestidos monísimos.

Me encanta el rojo. Esto favorece mucho.

Bueno, pues ya está.

Siguiente.

Yo.

(Suena el teléfono)

(Suena el teléfono)

¿Sí? Mamá.

Leonor, ¿qué pasa? Nada, nada.

¿Te he despertado?

No, no, no.

Es que no me has contestado a los whatsapps.

Hija, es que no los he visto.

¿Qué pasa?

Nada. ¿Seguro?

Sí. Que estaba preocupada, porque como no me decías nada...

¿Mamá? Ahora los leo, hija.

Qué bonita foto. Me encanta.

Sí. Es un poco sosa, ¿no? Es mejor hacerla con gente.

A mí me gusta más así.

Felicidades, mamá.

Muchas gracias, cielo.

Pues yo estaba más cerca de lo que pensaba,

porque en metro no tardas nada.

Hoy tenías libre, ¿no? Sí.

Pero, al final, un rato, porque Benjamin se ha puesto

con 37,5 de fiebre y he tenido que sacarlos de la guardería.

¿Y cómo es que no han ido sus padres?

Porque ella tenía una entrega muy importante

y se tenía que ir al despacho y él estaba siempre fuera.

Yo es que no entiendo para qué tienen hijos.

Tengo yo un trabajo. Sí, pues menudo trabajo tienes,

que no puedes ni descansar tu día libre.

Vale.

Leonor.

Me voy a la casa, mamá. Adiós.

Adiós.

¿Vale? Ah, sí. Perfecto.

Muy bien.

Pues nada, me lo llevo puesto, ¿no?

Que tengo que repasarlo y plancharlo.

¿Con leche o solo? Solo, por favor.

Es mi cumpleaños. Anda, mujer. Eso se avisa, ¿no?

Apóyala aquí.

Faltan las velas. Un momentito.

Aquí.

Pide un deseo.

Bueno, uno breve, que me quemo. (SOPLA)

Ya verás. Se te va a cumplir.

(Suena música latina)

Cinco, seis, siete. Y el básico.

Cinco, seis, siete. Cuarenta y cinco.

Cinco, seis, siete. Vuelta a la chica.

Cinco, seis, siete. New York.

New York con vuelta. ¡Muy bien!

Vuelta. Y recto.

Cinco, seis, siete.

Un, dos, tres. Sombrero.

Cinco, seis, siete. Pivote de ella.

Cinco, seis, siete.

Un, dos, tres. Pásala.

Un, dos, tres. Cinco, seis, siete.

Un, dos, tres. Semana Santa.

Cinco, seis, siete.

¡Felicidades! ¡Oh!

(RÍEN) ¿Qué haces aquí?

¿Cómo has venido? He cogido un taxi.

¿Por qué no me has avisado? Porque era una sorpresa.

Estás guapísima. Y tú. Estás muy guapa.

Me gusta mucho la camisa. ¿Es nueva?

¿Has comido algo? Sí. Me he comido

un bocadillo en el aeropuerto. Estás muy delgada.

No, mamá. Estoy igual. Estás muy delgada.

¿Y estos trajes? Un encargo, hija.

Son para un concurso de baile. ¿Un concurso de baile?

Uno que es mañana. ¿Aquí en el pueblo?

Sí. Viene gente de fuera y todo.

No veas qué marcha.

¿Y te pagan? Claro.

¿Cuánto? 300 euros.

¿300 euros por todo?

Mamá, pide más. Aquí hay un montón de curro.

Hija, son amigos.

En Londres te pagarían 300 por uno solo.

Esto no es Londres.

¡Hum!

¿Te queda mucho, mamá? Ya acabo, hija. Es lo último.

La tela es preciosa. Este color se lleva un montón.

Cuidado, a ver si lo vas a manchar.

(Sonido exprimidor eléctrico)

Va superbién. ¿Cuándo la has comprado?

La compré el otro día. Estaba de oferta.

Te he hecho un zumo.

¿Hay jamón? No, hija. No sabía que venías.

Cuidado.

Así.

¿Cabe ahí? Sí.

Aquí.

Hija, ¿sin pan ni nada?

¿Qué tal?

A mí me gustaba más antes.

A mí me gusta más así. Más espacio.

Ya, pero es más incómodo para comer.

A ver.

Aunque yo allí siempre como en mi cuarto.

¿En tu cuarto? Sí.

El salón solo lo puedo usar cuando no están ellos.

¿Y eso? No me lo habías contado, Leonor.

Bueno.

(ENCIENDE EL TELEVISOR)

Jo, qué alegría entenderlo todo.

Cosquillitas.

¿Vas a salir hoy? ¿A dónde?

Pues a dar una vuelta con tus amigas.

No lo sé. Luego veo.

¿Les has dicho que estás aquí?

Tendrán ganas de verte.

¿Quieres que vayamos luego a ver el concurso?

¿El concurso? Qué pereza, ¿no?

Bueno, ve tú si quieres. No, hija.

Para un fin de semana que estás aquí...

Podríamos hacer algo las dos.

¿Hacemos una cena de lujo

y brindamos con vino? ¡Ah! Te voy a hacer mi plato estrella.

¿Cuál? El risotto de setas. Vas a flipar.

Leonor. Aquí.

Mamá, ya está la cena.

¡Mamá, venga!

¡Mamá!

¿Qué haces? Mira.

¿Te gusta?

Sí.

Mamá, ¿por qué no te pones este vestido, que es muy bonito?

Eso ya no me cabe a mí.

¿Cómo no te va a caber? Claro que te cabe.

¿Qué? ¿Cómo lo ves? Un poco arrugado.

Anda, mamá.

(Sonido agua)

Listo.

¿Seguro que no quieres venir? No.

Si ahora voy a llamar a Bea,

a ver qué hace y así las veo un rato.

(TV) ¿Dónde vas a ir? ¿A la isla?

-Supongo. ¿Dónde, si no?

-¿Crees que, tal vez,

vendrías a vivir con nosotros?

-¿Contigo?

(APAGA EL TELEVISOR)

(ENCIENDE EL TEMPORIZADOR)

(TOCA EL ACORDEÓN)

(SOLLOZA)

(TOCA EL ACORDEÓN)

(SOLLOZA)

¿Ya estás aquí?

Sí. Es que no había mucho ambiente. ¿Ah, no?

Pues tus amigas han ido a ver el concurso.

Ven. Ven aquí.

¿Qué pasa? Nada.

¿Seguro? Sí.

(SUSPIRA)

Mamá, es que no aguanto más en esa casa. No quiero ir.

¿Pero adónde vas a ir? No lo sé. Pero allí no.

Leonor, de verdad, no hay quien te entienda.

No. Pero escucha.

Es que me voy a mudar a casa de una amiga.

¿Qué amiga? Mi amiga lituana.

Que su compañero de piso se va dos meses fuera

y me va a alquilar la habitación.

¿Y cuándo has decidido eso? No me has contado nada.

Mamá, porque no quería preocuparte.

Leonor, ahora sí me estás preocupando.

Mamá, me estaban explotando.

Y Londres es muy caro y es muy gris.

Bueno, tampoco era el trabajo de tu vida, ¿no?

Con esa canción te quedabas frita siempre.

¿Qué haces?

¿Has vuelto a fumar?

Al final, no ganaron el concurso. ¿Ah, no?

Lo han hecho fatal. Fatal. Los peores de todos.

Aunque tendrías que haber visto el vestuario de los que han ganado.

¿Cómo eran? Horrible. Una horterada.

Me gustaría saber tocar bien.

Ya no me acuerdo de nada.

¿Y por qué no te buscas unas clases?

Seguro que allí hay sitios muy buenos.

Muy buenos y muy caros.

Pues vendemos mis trajes a 300 euros cada uno.

Tú no deberías fumar. Tú tampoco.

¿Estás lista? Creo que sí.

Somos Cine - Viaje al cuarto de una madre - Ver ahora

Petra

Un drama familiar de Jaime Rosales protagonizado por Bárbara Lennie y Marisa Paredes que se presentó en la sección Perlas del Festival en 2018. Petra no sabe quién es su padre, se lo han ocultado a lo largo de su vida. Tras la muerte de su madre inicia una búsqueda que le conduce a Jaume, un célebre artista plástico poderoso y despiadado. En su camino por conocer la verdad, Petra también entra en contacto con Lucas, hijo de Jaume, y Marisa, esposa de Jaume y madre de Lucas. A partir de ese momento, la historia de estos personajes se va entretejiendo en una espiral de maldad, secretos familiares y violencia que los lleva a todos al límite. El destino dará un giro a su lógica cruel abriendo un camino para la esperanza y la redención.

Disponible sólo hasta el 27 de septiembre.

No recomendado para menores de 16 años Somos cine - Petra - Ver ahora
Transcripción completa

TERESA: Estarás cansada del viaje.

PETRA: No, he hecho noche en Barcelona.

Ah, bueno. Mejor.

Sí, no es muy largo.

¿Por aquí? Sí.

Esta es la habitación.

Pues qué bonita. Sí, grande.

Te he puesto una colcha. No hace frío ahora,

pero por la noche refresca. Vale.

Además, esta habitación es así un poco...

Está en un lugar de la casa que es más húmedo.

Sí, ya se nota.

Y si te molesta, te la quitas. Genial.

Ahí tienes un armario para dejar cosas.

Vale. Y la cómoda también.

Ah, ¿se puede usar? Sí, claro.

Vale. Sí, sí.

El baño está ahí

y es para ti sola, solo lo usas tú.

Vale.

No vienen muchos invitados

¿No tenéis invitados normalmente? Normalmente no.

Yo me quedo unos cuantos días. Mejor.

Me gusta tu nombre.

¿Sí?

Petra. Es muy bonito.

Bueno, a mi madre le gustaban los nombres antiguos, sí.

¿El tuyo era? Teresa.

Vale, pues muchas gracias.

De nada, aquí estamos para eso. Te dejo un momentito aquí

y yo estoy en la cocina. Luego seguimos cuando estés.

Vale, ahora te busco.

Hasta ahora. Hasta ahora.

Buenas. Hola, ¿qué tal?

Bien.

¿Te apetece algo?

No, estoy bien.

Si algún día quieres cualquier cosa, tú misma en la nevera y... tú misma.

Vale. Qué buena pinta esto, ¿no?

Sí. ¿Hay cosas que te gusten más que otras

o cosas que no te gusten, algo que no comas?

Yo como de todo. ¿Sí? Pues mira qué bien.

Ahí está el comedor, el grande, el de Jaume y Marisa.

Ellos comen ahí, y, si quieres, puedes comer con ellos.

Vale.

Y si algún día no vinieras a comer, si te acuerdas, me lo dices.

Muy bien. ¿Te ayudo?

No, gracias.

No, vete fuera, que hace muy buen día. Yo te traigo algo ahora.

Vale. ¿Vale?

Muchas gracias, Teresa. A ti.

Hola.

MARISA: Hola.

¿Qué tal? Yo soy Petra.

Acabo de llegar. Voy a estar unas semanas aquí

haciendo una residencia artística con Jaume.

Sí, sí, me lo habían dicho, pero no me acordaba de cuándo era.

Me acaba de dejar Teresa ahí en la habitación.

¿Te gusta la habitación? Sí, está muy bien.

La casa es muy bonita.

Un poco grande, ¿no?

(ASIENTE)

Teresa es fantástica.

Sí, muy maja.

Tú eres la mujer de Jaume, ¿no?

Sí.

Me llamo Marisa.

Encantada.

Encantada.

Yo creo que con Jaume no se puede aprender nada.

¿No se puede aprender nada? Nada.

Bueno, sí, una cosa:

se puede aprender a ganar dinero.

Ya.

Sí.

Sí, sí, dinero...

dinero parece que tiene.

Tiene, sí tiene. Bastante.

Bueno, a mí no me interesa especialmente. Eso no...

¿Ah, no? No.

¿No te interesa el dinero?

No.

Pues a todo el mundo le interesa el dinero, ¿no?

A mí sí, a mí me interesa mucho el dinero.

¿Sí? Sí.

¿Por qué?

Bueno, porque da muchas cosas, ¿no?

Porque te permite muchas cosas.

Ya. Bueno, es que justo...

Puede ser, pero que... Digo, en el arte no...

no es lo que busco.

¿Y qué buscas en el arte?

Pues...

la verdad.

¿La verdad?

¿Qué verdad?

Una verdad. No sé, a través de mi trabajo encontrar...

la verdad, la luz... Pero, ¿tú crees

que a través del arte no se puede mentir?

Creo que se puede mentir, sí, sí. Hay mucho artista que miente mucho.

Claro.

Pero... no me interesa, me da igual.

Pues entonces

estás en el sitio equivocado.

Puede ser.

¿Jaume dónde está?

Pues está por ahí. Sí. Vale.

A veces cena, a veces come, estamos juntos,

viene, no viene...

JUANJO: En esta parte, como ves, están las obras más en bruto.

Aquí ya van pintadas y al fondo están ya más terminadas.

Y allí, donde está aquel sillón, me ha dicho Jaume que dejes tus cosas.

Vale.

Vale. Qué grande es esto, ¿no?

Sí.

¿Y él está por aquí? No, está en Alemania ahora.

Bueno, pues voy a coger... las cajas.

Espera, te ayudo.

LUCAS: Ah, que no te he ofrecido nada, ¿quieres... un vaso de vino?

Bueno, no lo abras por mí. Me tomo una cerveza y ya está.

No, no, si está abierto. Mira, la botella está allá.

Los vasos aquí, en este armario.

Vale. Quieres tú, ¿no?

Sí, por favor.

¿Te lo dejo aquí? Gracias.

Y estoy con un proyecto que me gusta mucho

de fosas de la Guerra Civil.

¿Puedo verlo?

Este no lo tengo, pero tengo...

tengo otra serie...

que me publicaron.

No sé dónde la he metido.

No sé dónde...

Ah, mira, aquí. Está este.

¿Este cuál es?

Este es de retratos y de viajes en...

Bonito.

Y luego tengo... otro. Aquí.

Este es una serie que hice... en Argentina.

Muy chulo.

(Ladra el perro)

Creo que le he dado. ¿Sí?

Sí.

No he visto nada.

Sí, sí.

Un conejo.

Es un poco raro cómo vivís aquí, ¿no?

¿Sí? ¿Te parece? Sí.

No sé, cada uno a vuestra bola.

Tu madre come por ahí sola, tu padre no sé dónde está,

tú tienes esta casa...

Bueno, supongo que es la única manera de...

de entenderse y... de aguantarse, ¿no?

Si estuviéramos todo el día juntos...

Ya.

Sí, puede ser.

¿Y tu madre? Porque se queja mucho, pero aquí está.

¿Mi madre?

Mi madre antes tenía más ilusiones, más...

más sueños, más energía. No sé, ahora está...

está más apagada.

Por eso... también siempre...

siempre que me he ido, he vuelto...

por ella también un poco.

(ASIENTE)

Pero te llevas bien.

Sí, ya sabes cómo son las madres:

un día te llevas bien y al día siguiente... la querrías...

La quieres matar, sí.

Bueno, sí, pasa esto con las madres siempre.

No es fácil a veces.

Bueno, pero te compensa estar aquí.

Sí, supongo que sí, es cómodo. Mira, si ves esto...

Ya, es alucinante este lugar. ¿Cómo no voy a estar aquí?

Oye, ¿y tu padre cómo es?

¿Mi padre? Buena pregunta.

Bueno, es... es complejo, es...

es difícil... de describir. No sé, es...

es alguien que puede ser encantador como que puede ser...

muy perverso, muy... cruel.

¿Cruel? Sí, sí.

¿Pero contigo también? ¿En general? Sí, a mí me...

a mí me desprecia bastante. Básicamente, sí,

porque no soy como él y...

y no... me respeta. ¿Le gustaría que fueras

como él de...?

Bueno, que fuera un artista de su talla,

que fuera alguien...

que le plantase cara.

Y a mí no me compensa muchas veces

enfrentarme a él.

Cada uno lo hace a su manera, ¿no?

Mantenéis la distancia entonces. Sí, sí.

Bueno, no, no es lo mejor que he hecho, pero...

Que no, que cocinas muy bien.

Me defiendo bastante, eso sí que...

O sea, que haces fotos, cocinas...

Y ya está, ya está, ahí se acaba mi...

mi repertorio. Bueno, no está mal.

Bueno,

no se me da mal el minigolf también.

¿El minigolf? El minigolf, sí.

Qué bien, qué útil.

Sí, super útil. Oye, ¿y tú qué? ¿Tú qué eres, qué haces?

Me gusta bailar. ¿Y... qué tipo de baile? ¿Qué...?

Bueno, a mi bola.

Bailo... todo y nada.

¿Pero alguna técnica especial o...?

No, no. No, si quieres,

bailo... aquí un poco y lo ves.

¿Te pones aquí a bailar?

Vale. Sí. No será muy difícil.

¿Sabes? (RÍE)

Oye, es... alucinante.

¿Y te pones así? Pero,

¿sin calentamiento ni nada? (RÍE)

Oye, me has dejado impresionado. Brindemos por tus...

Me voy a servir un poco más. ...por tus habilidades. Salud.

PAU: Hola. Hola.

¿Qué tal? Bien.

¿Qué haces?

Pues estaba trabajando.

Ya, pero, ¿te... estás grabando como... una peli o algo?

No, no, no es una peli, es una...

Nada, grabo los movimientos y...

me sirven como guía para después dibujar.

Ah, guay.

¿Y yo puedo probar?

¿El qué?

Hacer algo. Y tú... lo grabas y lo dibujas luego si quieres.

Bueno.

Bueno, es que la obra es sobre mi cuerpo, pero...

Ya, pero no sé. No, vale. Si quieres, prueba.

¿Sí? Te puedo hacer como una...

Cosas así. (RÍE)

Bueno, venga, prueba si quieres.

Ahí estás bien.

Vale, cuando quieras.

Muy bien.

¿Tú sabes que soy famoso aquí en la zona

por haber descuartizado

a más de... quinientas mujeres?

Hay un lago aquí detrás

y, bueno, me he montado una historia.

Las llevo allá al lago, les cuento

una película y tal, y...

y luego... las ahogo. Y están todos los cuerpos allá.

Joder. (ASIENTE)

¿Te apetece ir a verlo? Me apetece un montón.

Claro. Lo sabía, siempre es así.

Bueno, voy a recuperar sus cuerpos. No sé.

Hombre, puedes...

catalogarlos, ver si... sacas algún dato interesante, ¿no?

Bueno, son muchas.

A no ser que acabes tú también en el lago.

Sí, corro ese riesgo, ¿no? Ese riesgo siempre está ahí.

Tú misma, ¿eh? Vale, vamos.

¿Sí? ¿Vamos? Sí, sí.

¿No?

¿No quieres?

¿Te he dicho algo que no...?

Perdona, perdona.

¿Es por lo del lago?

No, no, perdón. Es que no...

Es que no puede ser, no... puede ser esto.

JUANJO: ¿Lucas?

¿Juanjo? Sí.

Hola. Pasa, pasa.

(Se cierra puerta)

Ya voy, ¿eh?

¿Qué hay?

Hola. Mira, te quería pedir... un favor.

Dime.

Es para Pau, ¿sabes? Sí.

Tú lo conoces bien y...

y sabes que es listo. Y sobre todo que es muy habilidoso

con las manos, pero es que...

es que no se termina... de ilusionar por nada

ni centrar.

Tampoco es que haya tenido mucha suerte.

Y, mira, habíamos pensado Teresa y yo

que podría servir aquí para trabajar en el campo o para...

arreglar cosas que se rompen.

Pero, Juanjo, yo...

trabajo no le puedo dar. No tengo...

No tengo ni con qué pagarle ni tengo...

Por eso habíamos pensado Teresa y yo

si a ti no te importaría hablar con tu padre.

¿Con mi padre?

Sí, él igual lo podría poner de mozo en...

en el taller, por ejemplo, ayudándole.

Juanjo, ¿te das cuenta de lo que me estás diciendo?

¿Que trabaje con mi padre?

Ya. ¿Y qué otra cosa vamos a pensar? Ya, pero...

¿Que se vaya a Barcelona con una mano delante y otra detrás,

y sin trabajo?

JUANJO: Vamos a presentarla. Llévate el carro a la izquierda.

Baja, baja, baja, baja, baja, baja.

Baja.

Mira lo que te digo: no tiene el volumen que ha de tener esto,

porque el arco nos ha de venir más a...

¿Y si la probamos en esta parte? A ver, prueba al otro lado.

El carro hacia delante. Un poquito más. Vale, para la izquierda.

No, no, demasiado.

¿Todo? Demasiado. Tráelo delante.

Un poco para adelante el carro.

A ver, ponlo aquí.

Ahora baja un poco. Baja, baja.

Ya, vale. Y a la izquierda. Izquierda.

¿Un poco más? No, no, Juanjo.

No tiene el volumen que ha de tener esto.

(HABLA JAUME EN CATALÁN)

(LUCAS EN CATALÁN)

(JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(JAUME) (LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS) (JAUME)

(LUCAS) (JAUME)

(CAMARERO) (JAUME)

(CAMARERO) (JAUME)

(CAMARERO) (JAUME)

(CAMARERO) (JAUME)

(Ruido de ducha)

(TERESA)

(JAUME)

(TERESA) (JAUME)

(TERESA)

(JAUME)

(Gaviotas)

Pasa, pasa. Estoy desayunando, ¿quieres un café?

No, gracias. ¿Seguro?

Sí, sí.

¿Otra cosa? ¿Una tostada?

No. Oye, ¿tú sabes algo de Teresa?

No, ¿por qué?

Pues porque Juanjo la está buscando.

Se llevó el coche ayer y no ha aparecido esta mañana.

¿Desde ayer?

Sí.

Está inquieto, dice que nunca lo... había hecho antes y...

no sabe nada de ella. Ya, es raro.

Oye, nada, pues... acabo de desayunar y voy para allá.

Vale. Vale.

OK. Hasta ahora.

Hasta ahora.

(JAUME) (LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS) (JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS)

(LUCAS) (JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(RADIO) Adelante Z28 para central.

-Hemos encontrado el cadáver en un acantilado de muy difícil acceso,

por lo tanto le solicito que llame al juzgado de guardia

para notificárselo y si nos autoriza el levantamiento del cadáver.

En cuanto tenga alguna noticia, comuníquemelo.

(JAUME) (LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(Coche arranca)

(EL JOVEN SOLLOZA)

JUANJO: Gracias.

NIEVES: Y ahora... este otro ojo, ¿vale?

Un momentito...

Ya. Ha entrado, ¿verdad? JULIA: Sí.

¿Qué tal? ¿Mejor?

Pues que quieres que te diga, estoy cansada.

Bueno, es normal.

Es normal, Julia.

Estoy muy harta, muy harta de estar aquí.

Fíjate que siempre he dicho que no...

que no tenía miedo a la muerte y...

Me hubiera gustado, yo que sé,

hacer...

una carrera,

viajar,

tener nietos...

Y los vas a tener.

Hola.

Hola, hija.

Hola, Petra. ¿Qué tal? ¿Qué tal, tía?

Muy bien. ¿Cómo estás?

Bien.

(Besos)

Mamá, ¿cómo vas?

Bien.

Te he traído lo que me pediste.

Muy bien.

Ah, y otra cosa. Mira lo que he encontrado.

(AMBAS RÍEN)

Mira que me conoces, ¿eh? (ASIENTE)

ANDREA: Pareces agotada, ¿quieres que vayamos a tomar otro café?

Así damos una vueltecilla y te despejas.

No, no, si me he tomado como tres cafés ya.

NIEVES: Aunque no te tomes nada. Vete con Andrea y das un paseo.

Yo creo que te vendrá muy bien.

Sí, luego vamos. En un rato.

ANDREA: ¿Tú cómo te encuentras?

Bueno, me angustia mucho todo esto.

Me angustia mucho no poder hablar con ella.

Porque se lo guarda todo mi madre.

Con lo de mi padre ya no..., vamos, es tabú.

Mamá, ¿y a ti no te ha contado nunca nada la tía?

Nunca. No me lo puedo creer.

NIEVES: Cuando se quedó embarazada, yo le pregunté,

pero ni me había dicho que estaba embarazada.

Yo se lo noté y se lo pregunté. Y entonces,

pues nada, se cerró en banda y no me quiso

contar nada, y me dijo que no se lo preguntara más.

ANDREA; ¿Y no podrías hablar con ella ahora? Quizá sea el momento.

NIEVES: Lo veo... difícil.

Lo veo muy difícil.

Intentarlo, no sé.

No quiero que me vuelvas a hablar del tema nunca.

Pero si es que es Petra la que lo quiere saber.

Me da lo mismo, no me preguntes nada de eso.

Pero es que para ella es importantísimo.

Oye, que no me preguntes más. Se acabó, punto.

Bueno, pues nada.

¿Qué le vamos a hacer?

¿Te traigo algo más, mamá, de comer?

No, no tengo ganas.

¿Seguro?

Sí.

No has comido nada.

No quiero que venga la tía Nieves.

¿Hoy?

No, que no venga al hospital.

¿Cómo que no venga al hospital?

Que me aburre.

¿Qué dices, mamá?

Me cansa estar con ella.

¿Que te cansa estar con ella? ¿Y por qué? ¿Qué ha pasado?

Nada.

¿Entonces?

Ha venido mucho tiempo, no tengo ganas...

Mamá, ¿qué estás diciendo?

Pues que no quiero verla más.

Pero si te quiere mucho la tía Nieves, está aquí desde el minuto 1.

Por eso, que lleva mucho tiempo. Y yo también la quiero, pero no...

Que no venga.

¿Está bien? Se lo dices tú.

No, no se lo voy a decir yo.

¿Cómo le voy a decir eso?

Me quiero ir de aquí.

¿Te quieres ir?

Sí.

¿Qué, a dar una vuelta?

No, me quiero ir del hospital.

Pero...

No sé, mamá, no nos podemos ir ahora.

Sí, nos podemos ir cuando queramos.

Bueno, a lo mejor los médicos no opinan lo mismo.

Claro que sí.

Yo puedo pedir el alta cuando quiera.

No sé, mamá, creo que no funciona así.

Yo creo que sí.

Yo no me quiero morir aquí.

Mamá...

Que no, que no es nada. Es que prefiero salir de aquí.

Bueno, a lo mejor hay otras...

No sé...

Petra, no, yo me quiero ir.

¿A casa quieres ir?

No, me gustaría ir al campo.

Pero no muy lejos tampoco, a la sierra.

Bueno, pues si quieres, hablo...

con los médicos, pregunto.

Cuanto antes.

Oye, no te enfades con la tía, ¿vale?

Le pedí que hablara contigo.

Tengo una sed terrible, ¿me podrías traer un poquito de agua?

Estaba bueno el bocadillo, ¿no?

Mucho, muy rico.

¿Te apetece dar un paseo luego?

Sí. Por ahí.

Sí.

Esto sigue, ¿no? O sea... ¿El qué?

Que esto cruza por ahí, ¿no?

Yo creo que sí.

Me agobia un poquito que no... vayas a estar bien.

Estoy bien.

Me gusta mucho tu cara.

(AMBAS RÍEN)

Siempre me ha gustado mucho, de verdad.

Menos mal, mamá. (RIENDO) Imagínate...

¿Sigues queriendo saberlo?

Sí. Sí, sí, siempre he querido saberlo. Ya lo sabes.

Y ahora más. Ahora que mamá no está, más.

No sé, necesito...

saber de dónde vengo.

Tiene que ver con mi identidad.

Quizá te pueda hacer daño. Es que, claro,

no sabes a lo que te vas a...

enfrentar. Pues ya veremos.

Pero estar así es peor.

No sé, ¿no te acuerdas de algún nombre, algún lugar?

Yo recuerdo el grupo de amigos

que tenía ella...

en esa época, a principios de los 80.

Y...

Pues...

Pero nombres ahora mismo no te sé decir.

Había una que era muy amiga suya

y a lo mejor puedo preguntarle...

a otra chica que era amiga de ella,

que de esa sí que tengo los datos.

Petra, ¿qué opinas de mí?

¿Cómo artista?

Como persona.

Pues como persona no te conozco todavía, no sé.

¿No quieres opinar?

Bueno, no es que no quiera. Es que,

no sé, no tengo una opinión formada.

Mira, una de las cosas en el mundo

que... odio, el victimismo.

Lo odio.

En la vida... lo odio.

¿Lo dices por mí?

No, no, en general, en general.

Y sobre todo por mi hijo Lucas,

que es un ejemplo... de ello.

Pero Lucas no ha caído en el victimismo, ¿no?

Mira, yo, a los catorce años

quedé huérfano y mi hermano me sacó de casa.

A partir de ahí, me tuve que espabilar.

Desde entonces, he ido creando todo esto.

Con esto he sacado dinero, he comprado la finca

de mis padres a mi hermano, metí a mi hermano en el geriátrico

y este soy yo.

¿Este eres tú?

Gracias a mi hermano, por habérmelo negado todo.

Me voy a la fundición, ¿quieres venir?

Si quieres que vaya...

Sí, sí.

Así irás aprendiendo.

Vale.

(JAUME)

(JAUME) (EMPLEADO 1)

(JAUME)

(EMPLEADO 1) (JAUME)

(EMPLEADO 1)

(JAUME)

(EMPLEADO 1) (EMPLEADO 2)

(JAUME) (EMPLEADO 1)

(JAUME)

(EMPLEADO 1) (JAUME)

Hola.

Estoy viendo tu pintura.

¿Y qué te parece?

La veo floja.

¿Floja?

Es excesivamente intimista,

claustrofóbica, cerrada.

Está encerrada en ti misma.

Te miras demasiado el ombligo.

No puede tener éxito esto.

¿Tú por qué eres así?

¿Qué pasa? ¿Por qué hablas así? Le falta garra.

¿Garra? Ya.

Está pensada

como una terapia para ti, no pensando en...

en el público.

¿Tú sabes por qué estoy aquí?

No.

¿Por qué?

Porque creo que eres mi padre.

¿Tu padre?

(ASIENTE)

¿Y qué te hace pensar esto?

Soy la hija de Julia Ramírez.

¿Julia Ramírez?

(ASIENTE)

¿La hija de Julia Ramírez?

(SUSPIRA)

¿Y por esto has venido?

Sí.

Hola, Juanjo.

Hola.

¿Cómo estás?

Bueno, ahí vamos, regular.

¿Y Pau?

Peor, lo lleva peor.

Es que fue hace poco.

Sí, hace muy poco. Y es horrible lo que ha pasado.

Bueno, no es lo mismo, pero...

yo todavía no me he recuperado de la muerte de mi madre y...

no sé.

Se necesita tiempo, me imagino.

¿Puedo decir una cosa?

Sí, claro.

Es que llevo unos días pensando decírtelo.

Creo que te tendrías que ir de aquí en cuanto puedas.

¿Por qué me dices eso?

No sé, te veo buena muchacha, pero...

de aquí no vas a sacar nada bueno.

Es que de Jaume no se puede sacar nada bueno.

Perdona, igual...

No, no, no, está bien.

¿Qué opinas de Petra?

Es simpática, ¿no?

No la encuentro inteligente a esta chica.

Oye, ¿tú has visto mi sombrero marrón,

ese que... tiene una cinta blanca?

No, no lo he visto. ¿No?

Bueno...

Se lo diré a Nabila,

a ver si ella... lo ha guardado.

¿Sabéis por qué he venido a comer con vosotras?

Ni idea, ni idea.

A ver, ilumínanos.

Petra cree que yo soy su padre.

No me extrañaría, siempre te han gustado los líos.

Pero no soy su padre.

Yo creo que sí.

¿Por qué lo crees?

Una amiga de mi madre me dio tu nombre.

Os conocía de aquella época. Me habló de ti...

¿Y tu madre?

No, mi madre no. Mi madre nunca quiso.

Era un tabú este tema.

Pues no soy tu padre. Yo conocí a tu madre...

en el verano del 85 en Cadaqués...

y ya tenía un bebé:

tú. ¿En el verano del 85?

Sí. ¿Tú cuándo naciste?

En noviembre del 84.

Por eso. Ella tenía un bebé.

¿Tú tienes alguna hermana?

No.

Pues...

no soy tu padre.

Tendrás que buscar a tu padre en otro sitio,

porque ella ya tenía un bebé,

que eras tú,

cuando estuvo conmigo.

Bueno, él siempre ha tenido muchos líos.

Y yo también, claro.

Eran otros tiempos.

Hola, Lucas.

No, no, no pasa nada. Estoy bien.

Bueno, nada, mejor te llamo en otro momento, ¿te parece?

Vale.

Chao, hasta luego.

Me estoy planteando dejar el proyecto de las fosas.

¿Y eso?

Pues sí, porque no...

no estoy teniendo ninguna respuesta de ningún lado

y, al final, tengo que ganar dinero.

Empieza a mover más el proyecto y verás como tienes respuestas.

Ya, pero yo no sé si es tan bueno.

Sí, es muy bueno. A mí me encanta, ya lo sabes.

¿Cómo vas a dejarlo?

Ya, pero yo, si me tengo que poner

a trabajar... cualquier cosa,

al final no sé si le voy a poder dedicar el tiempo... que quisiera.

Pues nos organizamos con otra cosa.

No sé, el dinero se saca.

¿Tú crees?

Claro.

No lo dejes, es importante lo que estás haciendo.

(LLANTO DE BEBÉ)

(CALMÁNDOLO) Ya está, ya está...

Mira, a lo mejor es un poco grande el tuyo, ¿no?

Mira, lo repartimos a la mitad.

Es un supercollar, toma.

NIÑA: Mira.

¡Ay, se ha roto! Mira. ¿Lo coges?

(NIÑO RÍE)

¿Qué tienes? ¿Qué tienes?

NIÑA: Una K.

Viene tu hermano este "finde", ¿no? Viene tu hermano, ¿no?

MARTHA: Sí, sí.

(DUDANDO) ¿El sábado...? Sábado, sí.

¿Y qué vais a hacer?

No sé. Viene una amiga aquí,

pero... no sé adónde vamos.

Bueno, si quieres, podemos organizar una comida o algo en casa. No sé.

¿Sí?

Sí, no hay problema, claro.

Así la conozco. ¿Eso qué es?

¿Qué nos traes? NIÑA: Un bizcocho.

Un bizcocho gigante.

(Ambiente de niños en clase)

Bueno, este es un rollo.

Hola.

¿No me conoces?

Hola.

¿No... te apetece?

Estoy cansada.

Un poquito.

(SUSURRANDO) Un poquito.

Con estos pantalones que llevas tan... sugerentes.

Ven aquí, ¿no?

(RÍE)

Buenos días. Hola, señor, buenos días. Dígame.

Tengo una reserva a nombre de Jaume Navarro.

Perfecto. Si me permite su DNI, por favor.

Gracias.

Genial.

Perfecto.

La habitación sería la 107.

¿Para qué querías verme?

¿Lucas va a venir?

No.

Una lástima, porque le concierne a él... también.

No va a venir, no va a venir.

Bueno, pues, a pesar de todo, le sigue concerniendo, pero...

él sabrá.

Mira,

he venido porque, Petra,

eres mi hija.

¿Qué?

Eres mi hija.

¿Qué estás diciendo ahora?

La verdad.

¿La verdad? La verdad, sí.

No te creo.

Mira, cuando llegó tu solicitud,

me intrigó mucho tanta insistencia.

Hice mis indagaciones...

y vi que eras hija de Julia Ramírez.

Con Julia Ramírez

tuve una relación hace 33 años.

Sí. Y me dijiste que ya tenía una hija ella cuando la conociste.

Te mentí.

Ah, ¿me mentiste? Era un tema estratégico.

¿Qué estratégico? ¿Qué estás diciendo?

Para saber más de ti.

No te creo y no sé por qué he venido a verte...

Mira, tengo pruebas que quizás te convenzan.

He traído fotografías de la época,

del año 84.

Aquí... tu madre conmigo.

Del 84.

Tu madre...

esperando, esperándote a ti.

Y dos más de tu madre de aquel momento.

Míralas bien, Petra.

(LLANTO DE BEBÉ)

Es imposible, yo no creo que sea verdad.

¿Tú le crees?

No sé.

No sé qué pensar ya.

Oye, yo voy a ir bajando. No me encuentro bien, ¿vale?

Si quieres, cuando se despierte, bajas tú.

Petra, espera.

¿Por qué no bajamos juntos cuando se despierte...

y hablamos de todo?

Yo ya no quiero hablar de nada ahora.

Luego te veo, ¿vale?

Estupendo, gracias.

(JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS) (JAUME)

(JAUME) (LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(Disparo)

¿Y Berlín ha estado bien entonces? Muy bien, muy bien.

Sí, tenía ganas de irme y ya está. He estado dos meses al final.

Ya.

No, yo te quería comentar lo de mi padre, que me parecía...

delirante.

¿Delirante?

Bueno, no sé.

Es que coincidían los datos que me habían dado.

Una amiga de mi madre

me había hablado de él y me había enseñado una foto.

Y...

es que no tenía nada más, tenía que probar.

Claro.

¿Y qué vas a hacer ahora? ¿Vas a seguir buscando?

Voy a seguir buscando, sí.

No sé muy bien dónde porque no tengo mucha información,

pero... quiero saber quién es, sí.

Bueno, al menos ya sabes dónde no toca buscar.

Es algo. Es algo.

Creo que tampoco me puedo esperar nada muy bueno, ¿no?

Si no, mi madre me hubiera contado algo.

Bueno, nunca se sabe.

En realidad, lo mejor es que nos hemos conocido.

Pues sí, eso está muy bien.

Yo siento cómo...

cómo lo hice.

Ya está, no pasa nada. Sin rencor.

Sí.

Está bien, está todo bien.

(LUCAS) (PAU)

(PAU)

(PAU) (LUCAS)

(PAU)

(LUCAS)

(LUCAS) (PAU)

(PAU) (LUCAS)

(PAU)

(LUCAS) (PAU)

(LUCAS) (PAU)

(LUCAS) (PAU)

(LUCAS) (PAU)

(PAU) (LUCAS)

(PAU) (LUCAS)

(PAU) (LUCAS)

AMIGO 1: Eso es como que hace aguas.

AMIGO 2: ¡Hombre! ¿La verdad?

Sí. Incluso el propio término, ¿no?

La moda, al final, ha derivado en el "low cost"

y de "low cost" no tiene nada.

El coste luego es altísimo, ¿no? -La belleza por la belleza.

-Para el planeta, los trabajadores...

Total, total.

La belleza y la función impuestas. -La "belleza",

porque, efectivamente, si no hay verdad, no hay belleza.

Si no hay verdad, no hay belleza.

No hay verdad. Las veces que eso ocurre, desde luego.

AMIGA: Me ha dicho Petra que tu padre es Jaume Navarro

y yo soy muy admiradora de él desde hace un montón de tiempo.

Y te quería... Solo quería que lo supieras.

Ya sé que todo el mundo te lo dirá,

pero es que yo no podía remediar...

decírtelo, estar aquí contigo y no...

Le he dicho que no te apetecía a lo mejor hablar de él, pero...

le ha dado un poco igual. Pero es un reconocimiento,

no podía.

Oye, me han caído super bien tus amigos, ¿eh?

¿Sí? Sí.

Creo que lo han pasado bien contigo. ¿Ah, sí?

Perdona por las preguntas que se han hecho de tu padre y todo esto.

No pasa nada, si es normal.

Oye, ¿te importa si me quedo a dormir hoy?

Sí. Sí, sí.

¿Sí te importa?

¿Te imaginas? Pero si me encanta que te quedes.

No, yo lo digo más que nada por la...

por la cama, ¿eh? No por la compañía.

No, claro. Sí, sí, sí, por la cama. Ya.

Te gustó mucho, ¿no? Me gustó mucho, sí.

¿Está bien?

Sí.

¿Necesitas dinero?

No, ya me arreglo.

Puedo decirle a tu padre que te mande algo, que te...

No, no, gracias. No quiero vuestro dinero.

¿Por qué?

Porque me da asco vuestro dinero, por eso.

Antes no le hacías ascos.

Antes, sí, pero ahora es otro momento.

No me gusta Petra.

¿Y a qué viene eso ahora?

No me gustó como se infiltró en casa, ¿sabes?

No se infiltró en casa.

Mintió.

Como todos mentimos.

Bueno...

¿O no?

Más o menos.

HOMBRE: Veinticuatro.

Rodillas: 1,65.

Quince.

Junta el pie.

La mitad.

A 2-27-4.

Individuo diez.

Zona del hemitórax izquierdo.

A ver, ¿coordenadas?

CHICA: Veinte.

HOMBRE: Cinco metros,... CHICA: Veinte, veinte.

HOMBRE: ...veinte centímetros. X.

¿La Y?

Mira, un poco más aquí, más aquí, más aquí. Ahí.

CHICA: Un metro diez. HOMBRE: Un metro diez, vale.

-Mira, acabo de encontrar una mella. -¿Ah, sí?

Espera, déjalo.

Es un anillo de tipo sello, ¿no? -Sí, eso parece.

CHICA: Dámelo.

Oye.

Dime.

¿A ti te apetecería vivir en el campo?

¿Vivir en el campo? Sí.

¿Por qué?

Pues porque estoy pensando que no me apetece seguir en Madrid.

¿Pero quieres que nos vayamos al...?

¿Cuándo?

No sé, pronto.

¿Sabes Lucía, mi amiga, que tiene casa en Buitrago?

Sí.

Me ha dicho que por ahí se alquilan cosas que están bien de precio,

que...

No sé, yo estoy un poco cansada de estar aquí. Es...

¿Pero de qué... te has cansado, de...?

Quiero hacer otras cosas. Dejar esto además,

no quiero seguir con el arte. ¿Qué quieres dejar el arte?

Pero tú no puedes dejar el arte, si es tu vida.

Pues... ya no, siento que no.

No... me lo dices en serio, ¿no?

Que sí, pero que no pasa nada. Quiero hacer otras cosas.

Pero, ¿cómo qué? Pues yo qué sé,

buscar ahí algo... que me guste.

No sé, cambiar de aires, tener hijos... No sé.

¿Tener hijos?

Sí.

Pero, a ver, es muy serio lo que me estás contando. Tener hijos...

Que tengamos hijos. ...es para siempre, ¿eh?

(ASIENTE)

¿Te gusta?

Es precioso.

(EN VOZ BAJA) ¿Qué?

He encontrado este palo.

¿Coges tú otro?

Toma.

¿Que te lo quieres meter ahí?

No.

Aquí.

Venga, vamos.

¡Tres!

¡Tres!

(CARIÑOSA) Que te pillo, que te pillo.

Cariño...

Que te pillo.

Yo creo que sí, que tienes razón, la eliminamos.

Esta, ¿no? Sí.

Es que en realidad esto podría... ¿No? Es como confuso.

Podría ser otro lugar.

Sí, podríamos estar en Egipto.

Tal cual.

Yo creo que sí. ¿Hacemos estas?

Lo que pasa es que se queda la duda

con estos dos bodegones, ¿no? Porque...

el del zapato es...

Claro, hablar de banalidad en este tema es terrible.

(PAU)

(JAUME) (PAU)

(JAUME)

(JAUME) (PAU)

(JAUME)

(PAU)

(JAUME)

(PAU)

(JAUME) (PAU)

(JAUME)

(PAU)

(JAUME)

PAU (JAUME)

(PAU)

Este Pau... cada día me gusta más,

realmente.

Tiene iniciativa, es trabajador, me ayuda...

y, la verdad, me descansa.

Solo hay una cosa que no acabo... de entender:

¿cómo era tan amigo... de Lucas?

Una persona con tanta iniciativa y el otro... tan parado.

Realmente...

Me voy a ir unos días a Madrid.

Si acabas de llegar.

Pero bueno, querida, haz lo que quieras.

Este campo, al limpiarlo, ha ganado en perspectiva.

Y, realmente, colocar... una escultura aquí

quedaría muy bien.

Estoy nerviosa,

duermo fatal últimamente.

La visita de Marisa me angustia un huevo, no sé.

¿Y por qué no le dices que no venga?

Bueno, le he dicho que esta vez y que ya está. No sé.

Creo que tenía que pasar tarde o temprano, así que...

¿Y Julia? ¿La va a ver?

(ASIENTE)

¿Te podrías quedar con ella el jueves por la tarde?

Es su abuela, ¿no? ¿No crees que debería verla?

Son un par de horas, pero, si no puedes, no pasa nada, ¿eh?

No, no hay problema.

Se puede quedar todo el tiempo que quieras, ¿eh?

Vale, gracias.

Quiero ver a Julia.

Pues lo siento, pero no la vas a poder ver.

Lo necesito,

es lo único que me queda.

Marisa, que no,

que no quiero que tenga nada que ver con vosotros. Ya está.

Por favor. Que no.

Estoy mal.

¿Estás mal? Muy mal.

Tengo poco tiempo... Es la culpa, es la culpa, ¿sabes?

Es la culpa,

es una enfermedad que no tiene cura.

¿Qué culpa?

Yo tengo la culpa de todo.

De todo.

¿Qué estás diciendo?

Lucas no era hijo de Jaume.

¿Cómo que no era hijo de Jaume?

No, te lo juro.

Era hijo de un abogado de Madrid.

Conocí a un abogado en Madrid.

Tuvimos una historia y me quedé embarazada.

En cuanto me di cuenta de la primera falta, volví con Jaume.

Nunca lo supo.

Nadie lo supo,

solo yo.

¿Comprendes?

¿Qué estás diciendo?

Quería decírtelo, no podía...

Quiero que te vayas.

No podía con esta mentira, ¿sabes? Quiero que te vayas, por favor.

Por favor.

Por favor, escúchame. Por favor.

Sí, hola. Quiero pedir un taxi, por favor.

Sí, para ahora.

Eso es. Sí, sí, gracias.

(JAUME)

(PAU)

(JAUME)

(PAU)

(JAUME)

(PAU)

(JAUME)

(PAU)

(PAU) (JAUME)

(Disparo)

Papá, llama a la policía. Acabo de matar a Jaume.

-¿Qué?

-Le he pegado dos tiros: en el pecho y en la espalda,

y lo he dejado muerto ahí al hijo de puta.

-¿Pero qué dices?

-Está en el claro, ahí debajo, pasada la roca.

Está ahí tirado, ¿vale? Tú llama a la policía y que me vengan a buscar.

Yo me voy a mi cuarto.

Todo eso, sí.

¿Y cómo duermes?

Mal.

Bueno, siempre he dormido mal. Ya sabes.

Es que ahora ni siquiera engancho.

Pues con todo lo que te ha pasado,

no sé cómo no te has vuelto loca.

Bueno, estoy a punto de volverme un poco loca.

No dormir es... fatal, ¿eh?

Es fatal, sí.

¿Y por qué no vas al médico?

¿Al médico? (ASIENTE)

¿Pero para que me dé pastillas?

Pastillas o cualquier cosa.

Lo que sea, él sabrá.

No sé.

Lo que tengo no se arregla con pastillas.

Es una cosa de dentro.

Lo tengo que arreglar yo sola.

Hablarlo puede ayudarte también, ¿eh?

Sí, puede ser.

Sí.

¿Has visto cómo están las lechugas? Sí.

Enormes.

Llévate unas cuantas si quieres, ¿eh?

¿Sí? Sí.

Vale.

Deberías montar un negocio.

(AMBAS RÍEN)

Lechugas, imagínate.

¿Qué tienes ahí?

¿Eh?

Míralo.

Mira.

La esponjita...

La esponjita...

¿Qué? Mira.

¿Qué? ¿Qué es este?

¿Este cuál es? ¿Un gato?

Muy bien.

Al coche.

Vamos al coche, sí.

Al columpio no, al coche. Espera, mi amor,

que lo guardo aquí, ¿vale?

Eh, eh, eh, eh, eh.

Eh, eh, eh, eh, eh.

Ven aquí, ven aquí.

Ven aquí, tú.

¿Adónde te vas? ¿Adónde te vas?

Ven aquí, que nos vamos.

Hola, Nabila.

Hola.

¿Está la señora?

Sí, está dentro.

¿Le dices que baje, por favor? Sí, un momento, por favor.

Hola. Hola.

He traído a Julia.

Se ha quedado dormida, está en el coche.

¿Quieres verla? Sí.

Somos cine - Petra - Ver ahora

Un día más con vida

Un docudrama de animación para adultos que ganó el Premio del Público del Festival de San Sebastián y el Goya a la mejor película de animación en 2018, dirigido por Damian Nenow y Raúl de la Fuente. Kapuscinski es un reportero polaco, idealista y amigo de las causas perdidas. En 1975 viaja a Angola, el último campo de batalla de la guerra fría, un lugar donde el saludo equivocado puede costarte la vida. El país africano y las personas que conoce en su inolvidable aventura, como la carismática guerrillera Carlota, lo cambiarán para siempre. El viaje suicida al corazón de las tinieblas transformó al periodista en escritor.

También disponible hasta el 27 de septiembre. 

No recomendado para menores de 12 años Somos Cine - Un día más con vida - Ver ahora
Transcripción completa

(Disparos de ametralladora)

(KAPUSCINSKI) "Año 1975.

La guerra de Vietnam ha terminado,

pero la Guerra Fría sigue causando estragos.

Las dos potencias: Estados Unidos y la Unión Soviética,

están desgarrando el mundo para expandir su influencia.

Ese mismo año, se derrumba el imperio colonial portugués.

Tras cinco siglos de dominación,

Portugal abandona sus colonias africanas;

la última y más codiciada: Angola. La joya de la corona

pronto se convertirá en un país independiente.

El Día de la Independencia ya figura en el calendario:

el 11 de noviembre, solo falta un mes.

Pero, como suele ocurrir, no todo es tan simple.

Mientras los portugueses huyen, llevándose todo cuanto pueden,

estalla una guerra civil entre dos facciones angoleñas.

El ganador se llevará una tierra rica en diamantes y petróleo.

Por eso, las dos potencias mundiales han tomado partido

y así, de un día para otro, Angola se ha transformado

en el nuevo tablero de ajedrez de la Guerra Fría.

Rusia apoya a los socialistas del MPLA,

mientras que los capitalistas del FNLA y de la UNITA

cuentan con el apoyo de Estados Unidos.

Armados hasta los dientes,

quieren el poder a cualquier precio.

A menudo, ese precio es la sangre de sus propios hermanos.

(Música de jazz)

Muchos están convencidos

de que el país se convertirá en un infierno.

Todos los que podían, huían de Angola.

¿Y yo?" (RÍE)

"Yo estaba deseando llegar."

*1)(HOMBRE) ¡Los del MPLA están locos! (SOLDADO) ¡Vamos, muévete!

(NIÑO) Mami, tengo miedo.

(MADRE) ¡Taxi, taxi! ¡Lléveme al aeropuerto!

(TAXISTA) ¡Este país se va a la mierda, no va a quedar nada!

¡40 años de trabajo dejo yo aquí!

(MADRE) Por favor, ¿puedes darte prisa?

(TAXISTA) ¿Quién me los va a devolver?

(HOMBRE) ¡Rápido, hay que salir de aquí!

(ESPOSA) Tranquilo, hombre, tranquilo. ¿Tú ves a algún soldado?

(HOMBRE) ¿Te vas a quedar aquí esperando hasta que aparezcan o qué?

Dicen que esta noche habrá una matanza.

Tranquilo, amigo. Hoy no van a atacar. No va a venir nadie, ¿vale?

Tengo información. Calma, calma. (MUJER) ¡Venga, niños, vamos!

"Reina un caos cósmico, aquí tienen una palabra para describirlo."

¡Confuçao, confuçao!

"Es la palabra clave. Lo sintetiza todo y vale para todo."

Disculpe. ¡No hay agua en mi habitación, el agua no funciona!

-¿Agua? ¡Yo qué sé! ¡Confusão! ¿Diga?

-Si el FNLA y la UNITA tienen el apoyo de los americanos,

ganarán la guerra, ¿no? -¡Pero qué sé yo! ¡Confusão!

-¿Cuándo zarparán los cargueros, doña Cartagena?

¡Aún tengo que cargar mis pertenencias! ¿Cuándo salen?

¡Tranquilo, amigo! ¡Pregúntelo en el puerto!

¡Doña Cartagena!

Hola, Ricardo. ¡Mua!

(Griterío exterior)

"Me llamo Ryszard Kapuscinski,

trabajo para la Agencia de Prensa Polaca.

Soy su único corresponsal en el extranjero y cubro 50 países

en todo el mundo.

Una nueva África estaba naciendo en Angola.

¿Cómo me lo iba a perder?

Y esto... es Luanda,

ciudad de paranoia, la ciudad del caos,

mi favorita.

Bienvenidos a mi jaula."

(Griterío)

(Zumbido)

(Tecleo de teletipo)

¿Es él? ¿Otra vez? ¿En serio?

Buenos días.

No te cansas nunca, ¿eh, Kapuscinski?

¡Nelson!

A ver, ¿qué quieres ahora? Quiero ir al sur.

¿Estás loco? No vas a poner un pie fuera de esta ciudad.

Venga... El Frente Sur.

¿Qué está pasando allí, en Pereira d'Eça?

Es un lugar clave, Sudáfrica está...

Lo último que necesitamos en el MPLA

es un reportero muerto.

Venga, ¿quién es el comandante en el sur? Dame un nombre.

(APÁTICO) Farrusco.

Bien, Farrusco.

¡Oh, no, no, no! Está a 1.500 kilómetros de aquí.

Pereira d'Eça.

¡Que no! ¿Pero cuántas veces quieres que te lo diga?

Aquí está mi historia. ¡"Nai, nai"!

"Nie".

"Nie". Eso, "nie".

(RÍE)

¿De qué te ríes, tío? Voy a conseguir mi permiso.

Sí, ¿eh? (RISA BURLONA)

Volveré mañana.

Tráete esa sonrisa.

OK, OK. Mi mujer dice que fue lo primero que le gustó de mí.

(RÍE)

Te estoy hablando de liberar este país, de una Angola libre.

Tres cervezas. ¿Ah, sí? No te lo crees ni tú.

Ay... Te equivocas.

Obrigado.

"El 11 de noviembre es el Día de la Independencia..."

-Ya está otra vez este. Propaganda del MPLA.

"-Nuestros valientes soldados controlan Lubango..."

-Perdona, ¿y lo han conseguido con ayuda rusa o cubana, señor Nelson?

¡Vale ya! Cállate, que ya aburres. ¿Ah, sí? Te aburro, ¿eh?

La única potencia extranjera tratando de lograr el poder aquí

es tu querida CIA apoyando a los caníbales de la UNITA.

Escribe eso en tu periódico. También hay cubanos aquí.

Son rumores. Sí, rumores como los de la CIA.

Lo de la CIA no son rumores. ¡Rumores, sí!

Mira, ¿sabes qué? ¡Se acabó!

Este es mi país, eso es lo que tú no entiendes.

(HABLA EN PORTUGUÉS)

Tranquilitos... Todo el día hablando de rumores.

Yo quiero hablar sobre los frentes de combate.

Ni Luanda ni Benguela, aquí:

Pereira d'Eça, el Frente Sur.

Allí se va a decidir esta guerra, yo me voy para allá.

Pues mucha suerte.

El comandante del MPLA allí se llama Farrusco.

Ah, he oído hablar de él.

Gracias a él, resiste el Frente Sur.

Un hombre para todo el frente.

¿Y tú te crees eso, Kapuscinski?

¿Y tú te crees que las noticias de Nelson son más ciertas? (RÍE)

A saber qué está pasando aquí.

Solo confusão, ¿eh? Sí.

Y todos tienen miedo a hablar por si los oye la CIA.

¡Ja! La CIA...

¿Y tú cómo sabes todo esto?

Ah, sí, a Ricardo le gusta

jugar a los espías. (RIENDO) Sí.

A mí me gusta llegar al fondo del asunto.

Farrusco... Él es la historia.

¡Yo lo conozco!

¡Cabronazo! Mierda de tío... (FRIEDKIN) Huele a whisky.

Hijo de puta.

¡Farrusco, traidor!

¿Traidor?

Sí. Es un puto portugués,

como... como yo.

Llegamos juntos a Angola.

Paracaidistas portugueses.

Pero él... desertó

y se unió al MPLA.

Y ahora ese hijo de puta...

moriría por esos putos comunistas.

(FRIEDKIN) ¡Putos comunistas!

-Si vuelvo a verlo,

le rajo el cuello de oreja a oreja.

Sí, sí, sí. ¡Eh, eh! ¿Es amigo tuyo? ¡Quítame las manos de encima!

Llévalo a casa. Que aprenda a beber. ¡Sé andar solito!

¿Seguro que esto para ti es una fuente fiable?

¿El único hombre del MPLA en el sur protegiendo Angola

es un desertor portugués? ¡Excelente! Esto no me lo pierdo.

No, no, no, no, no. Nadie va a darte el salvoconducto.

Pues ven conmigo, Artur.

Tú eres angoleño, no necesitaré ningún permiso si voy contigo.

Eres un puto loco.

Hablo muy en serio, Artur.

El sur es diferente,

allí no puedes distinguir amigo de enemigo.

Los soldados ni siquiera llevan uniforme.

Es una ruleta rusa, Ricardo.

Ven conmigo, Artur.

¿Sabes qué? ¿Qué se han fumado estos?

Os voy a llevar al mejor sitio de la ciudad.

Venga, vamos. ¡Vamos!

(Música rítmica africana)

(RÍEN)

Cuando Angola sea independiente,

todo el continente será libre.

África está despertando, ¿eh?

¡Por fin!

¿Pero sabes qué?

Necesita nombres.

¿Nombres?

Los esclavistas capturaron a millones de personas,

¿pero recuerdas a una sola víctima? África no necesita víctimas.

No, no, no.

Pero toda su historia ha sido anónima y ahora necesita una voz.

Un Che Guevara africano.

¿Y por qué no? Sí, ¿y por qué no?

Lo que faltaba... Venga, Friedkin.

Cuando el Che Guevara llegó al Congo, la cadena de mando utilizaba números.

El líder era el número uno, el segundo al mando el número dos

y el Che decidió ser el número tres.

¿Tres? ¿El tres?

Sí, era el traductor.

Porque así pasa desapercibido, se entera de todo

y coloca al negro por encima del blanco.

Ah, y así la bala le da primero al negro. ¡Qué cabrón!

(GRITA)

¡Basta, basta, basta de hablar!

Ahora quiero bailar. Yo no sé bailar.

Vamos, Friedkin.

(RÍE)

(Música de percusión africana)

¡Força, amigo! ¡Dança, camarada!

¡Vamos, polaco!

(RÍE)

¡Força Angola!

¡Dança, polaco! ¡Dança, polaco!

Ricardo, han registrado todo el hotel.

Todas las habitaciones están patas arriba.

Ha sido el FNLA.

Por favor, Ricardo, vuelve a Polonia.

Te quieren matar.

-No.

(RECORDANDO) "¿Otra vez? ¡No!"

Queridos alumnos,

¿quién sabría decirme qué impulsa a un hombre a ver mundo?

¿La curiosidad? ¿Las ganas de vivir experiencias?

El hombre que deja de sorprenderse está vacío,

su corazón se ha apagado.

Si considera que ya lo ha visto todo,

algo precioso ha muerto en su interior:

el interés por la vida.

"La ciudad se muere, desaparece.

Primero se marchó la policía portuguesa

y el país se sumió en la anarquía.

Se fueron los bomberos y después los basureros.

Por último, los colonos portugueses,

despidiéndose de sus hogares africanos

con una mezcla de desesperación y rabia.

En el puerto de Luanda empezó a surgir una nueva ciudad,

la ciudad de madera.

La vida de los portugueses metida en cajas.

Cuanto más rico es el dueño, mayor es la caja.

Hay que llevárselo todo,

y después solo queda cerrar la puerta

y decir adiós para siempre.

Lo único que querían era salvar la vida

y sacar sus bienes. Ya no querían a Angola."

Un reportaje cojonudo, polaco.

"Ya no."

¿Has escrito todo eso en tu télex?

Madre mía, tus jefes tienen que estar encantados.

Venga, tenemos que irnos. Nelson ha convocado una rueda de prensa.

Artur, vamos.

Este tío es un fraude.

Está persiguiendo al fantasma de ese tal Francesco.

"Farrusco".

Artur...

¿Quieres saber lo que he visto? He visto sus notas.

Y no tiene nada, absolutamente nada.

¿Y ahora quiere que le lleves al sur? ¿Os habéis vuelto locos o qué?

¡Os van a matar, joder! (GUERRILLERO) ¡Angola!

(FRIEDKIN) ¡Ah, Dios!

(UN GUERRILLERO GRITA) (FRIEDKIN) ¡Putos negros!

(RÍE)

(RÍE)

(FRIEDKIN) ¿Aló? ¿Vamos o qué?

Llévate lo justo.

¡Que le den! ¡Eh, no podéis hacerme esto!

¡Pagaré la gasolina! Bye bye, Friedkin.

Bye bye, Luanda. ¡Me necesitáis!

¡Cabrones!

(Canción en inglés en autorradio)

Eh,

¿recuerdas lo que te dije en el bar sobre la ruleta rusa?

Sí.

Bien, solo puedes hacer una cosa en los checkpoints:

acertar con el saludo.

Nosotros, en el MPLA, nos saludamos diciendo "camarada".

Camarada. Ajá.

Y nuestros enemigos se saludan diciendo "irmão".

Irmão. Si te equivocas,

ya puedes empezar a cavar tu propia tumba.

Cara o cruz.

Sí. Oh, ¿y sabes qué?

¿Qué? Ellos nunca saludan primero.

(HABLA ARTUR QUEIROZ)

(Canción en inglés)

(ENTREVISTADOR EN ESPAÑOL)

(ARTUR QUEIROZ EN PORTUGUÉS)

(ENTREVISTADOR)

(ARTUR)

(LA MUJER JADEA)

¡Ayuda! ¡Ayuda!

¡Para! ¡Para el coche! ¡Blanco, ayúdame!

Puede ser una trampa.

¡Mierda!

(ARCADAS)

¡Dios!

"FNLA y UNITA, ejércitos crueles.

Son caníbales.

Artur me lo dijo hace días, pero no le creí."

(Graznidos de buitres)

(Llantos de bebé)

(Llantos de bebé y vocerío)

(Pitido interno)

(GRITA SORPRENDIDO)

¡Artur, hay uno vivo! ¡Hay un niño vivo!

¡Allí!

(CHILLA EL MONO)

(Música dramática)

(Trueno)

(Disparos)

¡Ven, detrás del coche! ¡Al suelo! ¡Cúbrete, Ricardo! ¡Al suelo!

¡Baja la cabeza!

¡Artur!

¡Cúbrete!

¡Mierda!

Recuerda lo que te dije: "irmão" o "camarada", cara o cruz.

(LOS SOLDADOS GRITAN EN BANTÚ)

Prensa. Somos periodistas.

Trancuilo. Trancuilo, amigo.

(LE GRITA EN BANTÚ)

Trancuilo, trancuilo.

(HABLAN E INCREPAN EN BANTÚ)

Hay que decir algo. Hay que decir algo.

¡Camarada!

¡Oh, mierda!

(Disparos)

¡No!

¡No, no, no, no! ¡No!

¡No, no, no!

¡Debajo del coche, Ricardo! ¡Agacha la cabeza!

(VOZ DISTORSIONADA)

¡Levantaos, hijos de puta!

¡Mierda!

No te muevas, ya hablo yo. No te muevas, no te muevas.

¡Con las manos en alto! No disparéis.

Somos del MPLA. Somos amigos. No disparéis. Somos de la prensa,

reporteros.

¿Qué coño estáis haciendo aquí?

Tenemos salvoconducto.

Tráeme medicinas y vendas del camión. ¡Ya!

Métetelo por el culo, reportero.

¿Cómo te llamas?

Kambale.

¿Cuántos años tienes?

¿Te pagan por luchar?

Me dan comida.

Si ganamos la batalla, sí que nos pagan.

¿Y has ganado alguna?

Nunca he disparado un arma.

Me prometieron que iría al colegio después de la guerra.

Subid a los heridos y a los muertos a mi camión. ¡Ya!

(ENTREVISTADOR)

(ARTUR)

(HOMBRE) ...dos y tres.

Venga, Ricardo, sube al coche. Tenemos que irnos.

Ricardo.

Ricardo, mañana por la mañana

el FNLA sacará todo esto

en primera página, culpando al MPLA.

Tenemos que informar antes que ellos.

Artur, tengo que ir al sur.

¿Pero qué estás diciendo?

Esa carretera solo lleva al infierno.

Artur, nos vemos en Luanda.

(SUSPIRA RESIGNADO)

Eso espero, amigo.

Eso espero.

Venga, en marcha.

(Arranca camión)

Tenemos que llegar a Benguela lo antes posible.

(Fuerte traqueteo)

(EL HERIDO AGONIZANDO)

(QUEJIDO)

-¡Eh!

"Todos quieren que les saque una foto,

dejar huella, permanecer.

(Clic cámara)

'Yo estaba allí'.

'Mira, yo tenía esta pinta'.

'Esta era mi cara cuando estaba vivo'."

(Música dramática)

(Megafonía en portugués)

Rápido, el diez.

¡Vamos!

¡Eh!

¡Eh, tú, blanco!

Bienvenido a Benguela.

¡Moveos!

Te has equivocado de sitio, aquí no hay nada.

Luanda está por allí. Yo voy al sur, a Pereira d'Eça.

Oye, ¿estáis dormidos o qué? Farrusco, ¿eh?

¡Vamos! Nadie puede llegar hasta Farrusco.

-No le hagas caso. Está loco, es un don nadie.

-Nadie, ¿eh?

Soy Carlos.

¡Carlos, tráeme a Daddy!

¡Eh, señora! (GRITA CONTENTO)

-(SE LAMENTA EN SU LENGUA)

-¡Hola, amigo!

Hola, hola.

Ven, sube.

(BUFA CANSADO)

(HABLA LUIS ALBERTO EN PORTUGUÉS)

(Para un vehículo)

-(CANTURREANDO) Bum, bum. Bum, bum, bum. ¡Sí!

Bum, bum. Bum, bum, bum. Yeah!

Bum, bum. Bum, bum, bum.

Llévame al sur.

(RÍE)

¡No, al sur no!

Hace dos meses le envié 5 camiones de suministros a Farrusco

y no volvió nadie.

Hemos perdido todo contacto.

No pienso desperdiciar más hombres ni suministros con Farrusco.

Por lo que a mí respecta, está muerto.

Mira a tu alrededor: los soldados son unos críos,

no tenemos munición.

Polonia podría ayudarnos. Sois socialistas, ¿no?

Tú me ayudas a mí y yo a ti.

Armas, morteros, ametralladoras,

tanques.

Escribe eso a tus lectores.

Lo escribiré.

Voy a publicar vuestra historia,

pero, ¿por qué no le envías un convoy completo a Farrusco?

¡No!

Espera, escucha. No me refiero a otro camión indefenso,

sino a una expedición militar en condiciones.

Y si sale bien,

mi historia tendrá dos héroes en el sur:

Farrusco y... Daddy.

Así que...

quieres a mi mejor soldado.

Ella me trajo hasta aquí. (RÍE)

Te gusta Carlota, ¿no?

Sí.

Me salvó la vida.

Y entonces escribirás sobre Daddy, ¿eh?

Escribiré.

Hecho.

(RÍE)

(CARLOTA HABLA EN SU LENGUA)

¡Qué belleza!

¿Cómo podría salirte mal una foto de ella?

Tiene una sonrisa de portada en las mejores revistas del mundo.

La imagen de Angola. (RÍE)

(LUIS ALBERTO EN PORTUGUÉS)

(NIÑO) ¡Força Carlota! -¡Força Carlota!

-¡Força! ¡Carlota! ¡Carlota!

(Canción en inglés)

(Sigue canción en inglés)

¿Eres un espía o qué?

Tranquila, Carlota, es nuestro amigo. (RÍE)

Gracias.

¿Por qué?

Has conseguido que Daddy Cool ayude a Farrusco.

¿Lo conoces?

Todo el mundo conoce a Farrusco.

El portugués que cambió de bando.

Él representa todo por lo que lucha el MPLA.

Conquistó Lubango con un puñado de hombres,

tomó Pereira d'Eça.

Dispara morteros él solo, sin la base.

Los coge con las manos, aunque el tubo esté ardiendo.

Ampollas y heridas por todas partes.

Es un gran hombre,

él nos enseñó a luchar.

Nos guiará... hasta la victoria.

Es un honor luchar a su lado.

¿Cuándo te uniste al MPLA?

Siempre he sido del MPLA.

Claro.

Amo mi país. ¿Tú no amas el tuyo?

Sí, claro que sí.

¿Y en tu país hay guerra?

Ha habido varias, hace mucho. Guerras terribles.

Recuerdo mejor el comienzo de la guerra que el final.

¿Luchaste?

No, no, era un niño.

Los niños no luchaban... entonces.

"Yo tenía siete años."

¿Qué es eso, abuelo?

Recuerda este día, Ryszard.

Recuérdalo, ¿eh?

Recuérdalo.

"Durante mucho tiempo pensé que el mundo era así,

que ese era su aspecto."

¿Y terminó?

¿El qué? Tu guerra.

¡Ah! Sí, hace muchos años. Sí.

Pero cuando has crecido en guerra, nunca llegas a librarte de ella.

Bah, no sé.

¿Y por qué vienes aquí?

He probado con diferentes trabajos,

pero... la guerra fue mi primera impresión del mundo.

(Frenazo)

¿Polonia está... en Europa?

Sí, sí.

Sí.

¿Y echas de menos tu hogar?

Claro que sí.

Pero cuando estoy allí, extraño más África.

¿Y tú, Carlota?

¿Hmm?

Cuando acabe la guerra.

Con el MPLA, Angola será libre.

Y entonces ya verás.

Los niños irán al colegio y estarán sanos.

Y yo estaré aquí,

trabajando para mi país.

Sí. ¿Y qué piensas hacer?

Me gustaría ser enfermera.

Hay mucha gente a la que ayudar.

Ayer atendiste muy bien a ese soldado, de verdad.

¿Cirujana quizás? (RÍE)

Quizás. ¿Pero sabes?

A veces me desmayo cuando veo sangre.

(RÍEN)

Ricardo, en dos meses cumpliré los veinte.

Quiero tener hijos,

pero antes debemos ganar esta guerra.

¿Quizás un día leeré sobre mí?

Eso espero, estoy seguro.

Asegúrate de que no nos olviden.

Te doy mi palabra.

Carlota, enemigo en el bosque. Cerca de Balombo.

Vale, un momento.

Cambio de planes. (LUIS ALBERTO) ¿Eh?

La misión se reanudará mañana.

Carlos, llévalos de vuelta a Benguela.

Sí, señora. ¿Por qué?

No, Carlota, quédate con nosotros.

Cenamos juntos y mañana nos vamos en avión a Lisboa. ¿Eh?

¿Por qué? Por favor, Carlota. Sí.

¡Fuera! ¡Os vais ya!

(Diálogos de la película en inglés)

(Risas y aplausos)

(Ruido télex)

Oh.

(EN VOZ BAJA) Vamos, vamos.

Télex de Varsovia.

Entrevista a Farrusco.

No vas a ir a ninguna parte, polaco.

No hay escolta.

Ha habido un ataque.

Todos muertos.

¿Carlota?

Ya te lo he dicho, todos muertos.

(RECORDANDO) "Quieres a mi mejor soldado."

"Ella me salvó la vida."

"Te gusta Carlota, ¿no?"

(NIÑO) "¡Força Carlota!" "-¡Força Carlota!"

"-¡Força!" "-¡Força Carlota! ¡Força!"

(LUIS ALBERTO DE JOVEN)

(LUIS ALBERTO ACTUALMENTE)

¿Adónde vas, Ricardo?

No, por favor, quédate. No es culpa nuestra.

Solo somos periodistas, Ricardo. ¡Solo somos periodistas!

No podíamos hacer nada. ¡Escúchame, Ricardo!

(RONCA)

Despierta, Carlos. Llévame hasta Farrusco.

(Música épica)

"¿Por qué has venido, Ricardo?"

"¡Levantaos, hijos de puta!"

"¿Qué coño estáis haciendo aquí?"

(DOÑA CARTAGENA) "Por favor, Ricardo, vuelve a Polonia."

"¡Fuera! ¡Os vais ya!"

"Ricardo, despierta. ¡Despierta!"

¡Despierta, Ricardo!

¿Quieres vivir? ¡Pues dispara! ¡Dispara!

(GRITA ENARDECIDO)

¡Sí, tío, sí!

(RÍE) ¡Sí, lo conseguimos!

¡Te lo dije, lo conozco! ¡A mí me abre la puerta!

Es amigo mío, ¿eh? (TOSE)

¡Comandante!

¿La munición?

Bueno, no... no está tan mal, ¿no?

Mira, te traigo dos bidones de gasolina

y siete rondas de munición.

Bueno... Bueno, munición no,

pero... pero te traigo harina y...

y a un reportero. Sí. Es polaco, mira.

Ryszard Kapuscinski, de la Agencia... Necesito armas,

vehículos,

municiones,

soldados...

Y tú me traes...

a un puto reportero.

(ENFADADO) ¿Qué cojones haces aquí, reportero?

(TARAREA)

Quieres una entrevista, ¿no? Pues...

pregunta algo.

¿Ahora?

Sí, ahora. Antes de que esos cabrones vuelvan a disparar.

Bueno, es usted un...

un héroe, la... imagen de esta causa.

¿Causa? ¿Qué causa?

¿Puedes cargar una pistola con la causa? Más preguntas.

Más preguntas.

¿Cómo ha logrado mantener el Frente Sur tanto tiempo?

¿Ves esas líneas... en el suelo?

No puedes acercarte más al frente.

Si las cruzas, te llevas la bala de aquel francotirador.

¿Y qué hay de... Sudáfrica?

Quieren Luanda. ¿A qué se refiere?

Pues a que tienen tanques,

vehículos blindados,

el puto dinero de la CIA y...

están en la frontera.

Pero entonces ya están aquí, a unos cien kilómetros.

Y somos los únicos que se interponen en su camino.

¿Sabes cuántos somos?

Cincuenta, recién contados.

Escribe esto:

"Somos un destacamento condenado al exterminio".

Quiero que veas algo. Ven.

(MUJER) Bom dia.

Um paozinho quente? Muito bem.

81 años. Hace pan.

Lleva más de 60 años haciendo pan.

Se niega a marcharse.

Me encanta. No está con nosotros ni con ellos, solo le importa...

la vida. La vida y el pan.

Es suficiente, más que suficiente.

Ha sido la última rueda de prensa de tu vida, amigo.

Espero haberte ayudado.

Bienvenido a tu tumba.

(Graznido)

¿Por qué cambiaste de bando?

Me destinaron aquí.

"Paracaidista, tropa de élite".

Y nos enseñaron a unos... niños.

Niños de doce años.

Ese era el enemigo contra el que debíamos luchar,

niños de doce años.

Yo no soy así.

Y mírame ahora.

Mira, mis soldados.

Algunos son unos críos.

Aquí estoy otra vez.

Confusão.

Ha nacido mi primer hijo en Lubango.

Grande y fuerte, me cuentan.

Soy un padre muy orgulloso. (RÍE)

Todavía no lo he visto. Igual no le veo nunca, pero...

¿Sabes qué, polaco?

No tengo miedo a la muerte.

No siento ningún temor.

(HABLA EN PORTUGUÉS)

¡Izquierda, derecha! ¡Izquierda, derecha!

¡Un, dos! ¡Un, dos! ¡Un, dos!

¡La cabeza hacia adelante! ¡La cabeza hacia atrás!

¡Estirando!

¡Venga, de cuclillas!

¡Vamos, vamos! ¡Más!

¡Venga, que no es fin de semana! ¡Más rápido!

¡Y ahora saltando, venga!

Un día más con vida, polaco.

¡Eh!

¿Quién te ha dicho que pares?

Venga, ahora de cuclillas.

¡Venga, hostias! ¡Con ganas!

Se han movido.

¿Los sudafricanos?

Los han visto esta mañana, están cruzando la frontera ahora mismo.

Hay que informar a Luanda. Y eso es lo que vas a hacer.

OK, ¿cómo? Te vas con Carlos.

Son lentos. Tienen tanques, vehículos blindados, artillería...

Son columnas muy pesadas.

Si sales ahora, tendremos un par de días de ventaja.

OK.

Diles que necesito refuerzos, munición, morteros...

¿Está claro? Sí.

Carlos, ¿cuánto te falta?

Dos horas. Que sea una.

Mira, Lubango está aquí.

Son 400 kilómetros, más 350,

deberías llegar a Benguela mañana a esta misma hora más o menos.

Y luego... (EN VOZ BAJA) Silencio.

(Apaga radio)

¡Silencio!

¡Demasiado pronto, joder!

(MEGAFONÍA) "Atención, somos el ejército sudafricano."

¡Cambio de planes, os vais ya!

El coche no está listo. A vuestros puestos. ¡Al muro,

al tejado! ¡Venga, hostias, que no es fin de semana!

"Hemos venido a liberar Angola." ¡Moveos!

"Toda resistencia es inútil."

(CARLOS) ¡Ricardo!

¿Tenemos gasolina?

¡Joder! ¡Vamos, Carlos!

¡Vamos, camaradas!

¡Vamos, Carlos! ¡Vamos!

¡Tengo gasolina, polaco! ¡A Luanda, camarada!

(GRITA ENTUSIASMADO) ¡Sí, vamos a Luanda!

"Estamos aquí para liberar, todo resistencia es inútil."

¡Entrad! ¡Adentro, todos adentro!

"El ejército sudafricano ya está aquí.

Rendíos ya, ahora."

-¡Comandante! ¡Comandante! ¡Comandante!

(Música dramática)

"El soldado novato le tiene miedo a todo.

Dispara a discreción.

Tiene una importante batalla que ganar,

la guerra contra su propio miedo.

Solo dispara para ahuyentar el pánico."

(RADIO) "Mis valientes camaradas, las fronteras están cerradas.

El toque de queda sigue instaurado en Luanda.

La población está a salvo

gracias al MPLA.

Mis valientes camaradas, no perdáis el ánimo.

Angola será independiente muy pronto."

Sí, dile que me llame. Espera. ¿Sí?

Ah. (RÍE)

Adiós. Obrigado, Carlos.

¡Qué cabrón!

¡Ricardo! (RÍE)

¡Ricardo! Artur...

¡Amigo!

Oh, pensaba que no iba a volver a verte.

Amigo, estás hecho una mierda.

Y me siento una mierda. ¿Qué ha pasado?

Sudáfrica es lo que ha pasado.

¿Qué? ¿Están aquí? Están en el sur.

Tengo que ver a Nelson.

No, las cosas han cambiado.

Tienes que hablar con los cubanos.

Escucha, el Frente Sur ya no existe.

Los sudafricanos están aquí. Pereira d'Eça cayó ayer.

Yo estaba allí con Farrusco.

No son solo soldados, es un ejército de verdad:

dos batallones, tanques, vehículos blindados,

artillería... Y tienen apoyo de Estados Unidos.

Llama al jefe.

¿Y qué vais hacer ahora?

¿Vais a avisar a Rusia?

Rusia no apoyará a Cuba.

¿Entonces Cuba actuará por su cuenta?

(ACENTO CUBANO) Gracias, Ricardo. Tú no nos has visto, ya tú sabes.

-Claro, muchacho, con La Habana. Lígame con La Habana ahí, compañero.

"Todos los hombres al frente. Todas las mujeres al frente.

Vuestro país os necesita, camaradas.

Luchemos por el futuro de Angola.

Solo faltan cuatro días para la independencia, camaradas."

Es la Guerra Fría, Artur.

Ya no hablamos de descolonización ni de independencia.

Esto ahora es la Guerra Fría.

Y la Guerra Fría nunca termina.

(Zumbido)

(Teletipo escribiendo)

Y yo habré contribuido a ello.

Ricardo, tú solo les has contado a los cubanos lo que viste.

¿Es tu agencia? ¿Qué vas a decirles?

Artur, somos los únicos periodistas del mundo con esta información.

Cuba va a implicarse. Tengo que enviar algo.

Ricardo, si haces público lo de Cuba...

Sí, ya sé.

Cambiará el curso de los acontecimientos.

¿Cambiar el...?

La CIA va a interceptar tu télex

y entonces Estados Unidos hará mucho más

que apoyar a Sudáfrica.

Borrarán Angola del mapa.

No estamos hablando de la Guerra Fría, Ricardo.

Hablamos de salvar vidas.

El futuro de Angola, camarada.

"Que Cuba se movilice contra Sudáfrica es una primicia mundial.

Y yo soy reportero, tengo una exclusiva.

Nos pasamos toda la vida esperando una oportunidad como esta."

¿Qué impulsa a un hombre a ver mundo?

¿La curiosidad? ¿Las ganas de vivir experiencias?

El hombre que deja de sorprenderse está vacío,

su corazón se ha apagado.

Disculpe, profesor, tengo una pregunta.

¿Sí?

Su presencia allí lo cambia todo,

¿no le parece?

¿Cambiar el qué?

El destino.

El destino de una persona, de una guerra,

de todo un pueblo.

Si yo no estuviera ahí, el mundo no se enteraría de nada.

Pero si no estuviera allí, la guerra sería diferente.

Quizás los tiroteos serían más... cortos,

moriría menos gente.

En la guerra muere gente.

Es importante que el mundo lo sepa.

No ha respondido a mi pregunta.

-Los cubanos están aterrizando.

La van a llamar Operación Carlota

a la ofensiva cubana.

La mitad de los cubanos descienden de esclavos angoleños.

¿Pero conoces la historia de Carlota, la esclava cubana?

Cogió un machete

y lideró una revuelta de esclavos en el siglo XIX.

Murió luchando por la libertad, Ricardo.

¡Operación Carlota!

(CUBANO) Vamos, Kapuscinski.

(RECORDANDO) "Quizás un día leeré sobre mí, ¿eh?"

Sí, algún día.

"Rendíos, toda resistencia es inútil."

(CUBANO) "Gracias, Ricardo. Tú no nos has visto."

"Sentimos una angustia especial,

el mal se aproxima.

La sensación de peligro y miedo aumenta.

Es una lección aprendida a través de la historia.

Correrá la sangre.

Los grandes acontecimientos no ocurren sin sangre.

En Angola tienen una palabra para esto, ¿recordáis?

'Confusão'.

Un estado de anarquía y desorden,

de absoluta desorientación.

La vemos crecer a nuestro alrededor,

pero no podemos hacer nada para detenerla.

Puede adueñarse de una multitud apoderándose de las masas.

Y entonces habrá luchas, fuego

y muerte.

Puede arrasar completamente un territorio,

contagiar a millones de personas.

Y entonces...

estalla la guerra."

(HABLA EN INGLÉS)

(HABLA EN ESPAÑOL)

(HABLA EN PORTUGUÉS)

(Ambiente festivo)

(ARTUR QUEIROZ EN PORTUGUÉS)

(AGOSTINHO NETO Y EL GENTÍO)

(CASTRO) Patria o muerte.

"La guerra ha cambiado.

Ya no es una guerra civil,

ahora es un conflicto internacional.

Y pienso que durará años.

Hace tiempo que se me ha acabado el dinero.

Estoy medio muerto.

Solicito permiso para volver a casa."

Se acercan buenos tiempos, amigo.

Eso espero, Artur.

¿Qué te pasa, Ricardo?

Pasaporte.

Venga, Ricardo, conozco esa cara. ¿Qué te pasa?

Unos alumnos

me preguntaron por el periodismo,

que con nuestra presencia cambiamos la realidad.

Pues claro. Claro que cambiamos la realidad.

Tú también, Ricardo. Nos has ayudado. Has ayudado a Angola.

Ya, ya, pero...

Ah.

Ya sé, amigo, ya sé: confusão.

Gracias por todo.

Boa sorte, camarada.

"Es poderosa esta 'confusão'.

Se te mete en el corazón, no puedes derrotarla.

Solo queda aguantar y emerger exhausto,

satisfecho por haber logrado sobrevivir,

y reunir fuerzas para cuando regrese,

porque volverá.

Siempre vuelve.

Pero aun así,

hay algo a lo que podemos agarrarnos

para evitar que nos absorba.

Así es como conseguimos superarla.

Tenemos que guardar algo: un recuerdo,

un pensamiento, una reflexión.

No dejo de recordar a las personas que conocí entonces.

¿Qué suerte habrán corrido? ¿Qué habrá sido de Artur?

¿Y del fuerte y valiente Farrusco?

Si puedes, debes guardar algo,

porque las personas desaparecen de nuestras vidas sin dejar rastro,

total e irremediablemente,

primero del mundo y luego de nuestra memoria.

Escribiré,

nunca serán olvidados.

Dejarán su huella, permanecerán.

'Yo estaba allí".

"Mira, yo tenía esta pinta".

'Esta es mi cara cuando estaba viva.

Miradme, solo un momento,

antes de que paséis a otra cosa'."

(Canción triste en portugués)

(Música de jazz)

Somos Cine - Un día más con vida - Ver ahora

Furtivos

Furtivos, de José Luis Borau y Manuel Gutiérrez Aragón, ganó la Concha de Oro a la mejor película en el Festival de Cine de San Sebastián de 1975. Ángel es un cazador furtivo que vive en un bosque con su madre, una mujer tiránica y violenta. En uno de sus escasos viajes a la ciudad, conoce a Milagros, una chica que ha huido de un reformatorio y que es la amante de un delincuente llamado El Cuqui.

Historia de nuestro cine - Furtivos  - ver ahora
Transcripción completa

Se procede a desalojar el mercado durante algunos minutos.

Repito: se procede a desalojar el mercado durante algunos minutos.

Compradores salgan en orden.

No, no, vaya a ver qué ocurre.

Ernesto, que tengo prisa.

Ya voy.

Dicen que es el Cuqui, ahí lo van a tener, esperándoles.

¿Para arreglar el gallinero no será? No.

Bueno, me lo quedo. Ya lo sabía,...

..y los cartuchos serán para tirar al plato ¿verdad?

Toma y dale recuerdos a tu madre.

De su parte.

¡Supongo que seguirá hecha una moza!

Muy bien, gracias teniente.

Vámonos.

Mira que arriesgarse así por unas faldas, ¡qué semental!

¿Cómo ha tardado tanto?

Estaba la circulación cortada.

Ya, un despliegue de fuerzas en plena calle...

..para dejar escapar al Puchi o Cuchi o como se llame.

Un rata vulgar.

Sí, un rata que lleva una muerte en su conciencia.

Venga hombre, ya está bien.

-¡Hemos tenido un día! -Si es que siempre pasa algo.

Vámonos antes de que surja otra cosa

¿Usted gusta?

Bueno.

¿Qué es?

Pruébelo.

¿A qué sabe?

A carne.

De gamo.

¿De qué?

De gamo.

Oye, ¿por qué no me compras una falda o algo?

¿No tienes dinero tú?

Es que me he escapado del colegio, ¡anda hombre, vamos!

Eh...

¿Puedo? Claro, cójalo.

Este.

¿Cuánto?

"Regalao" ¿Cuánto?

Aquí.

Venga, ¡tápame, hombre!

A que estoy buena ¡eh!

¡Quieto!

¿Con que del colegio, eh?

Ya viene, ya viene.

Estáte quieto ¡coño!

-Qué bien huele. -Yo no huelo a nada.

Channel n 5.

Y qué paz.

-Hay mucha humedad. -Con tanta vegetación.

Estamos en Suiza. No exageres Salas.

Perdone excelencia, aquí no hay nadie.

Bueno, es igual, entramos.

Que no se dejen nada. Pierda cuidado.

-Hola, hola. -Buenas tardes.

Angel...

Martina...

Pues estaban avisados. Vayan dejándolo todo ahí.

¿Dónde se pone esto? He dicho que ahí.

Y recoja mi macuto del coche.

Bueno, ¿qué os parece el sitio? Muy bien, estupendo.

¡Muy rústico!

Pero Salas, si ha estado usted aquí 20 veces.

Sí, pero lo encuentro muy rústico siempre.Vamos, vamos.

Pero ¿es que no hay nadie aquí? ¡Son la pera!

-Estaba deseando llegar. -Y yo también.

¡Ay, caldereta qué ganas te tenía!

Martina hace la caldereta estupendamente, ya veréis.

Estoy muerto de hambre.

¡Hombre, mira!Bueno, pero esa es de muda y además pequeña.

-Pues yo me conformaría con una así. -Toma y yo.

Señores, yo vengo a por un medalla de oro.Con tal de que los haya.

Después de 5 años de veda rigurosa ya lo creo que los hay.

Sí claro, pero hay que encontrarlos.

Para eso está mi Angel que conoce el bosque como un lobo ¿es verdad?

-Ya lo creo -Demasiado.

¡No podéis con él, eh! Les mata a los bichos en sus propias narices.

Por ser vos quien sois.No, de eso nada, ante todo juego limpio.

Vosotros estáis para acabar con el furtivo sea quien sea.

Vamos, vamos perrito.

-Hola Martina. -Buenas tardes.

¿Es que ha venido el Gobernador o qué?Sí, ahí lo tienes.

Pues la primera noticia.

Oye Santiago ¿este eres tú? Claro que sí, y este también.

Vaya, ¿no me digas?

¿Tú? Sí hombre.

¡Oy, qué niño tan rico!

El es él y ella soy yo.

¡Ama!

Hola rey mío, ¿qué se cuenta mi "Tiaguito"?¡Qué alegría!

Aquí nos tienes otra vez. Sólo vienes cuando te conviene.

No, ¡qué va, no digas eso! Algunos ya los conoces.

Señora. ¿Cómo está usted?A sus pies.

Siempre nos hemos querido mucho ¿verdad?

De niño no había quien me arrancara de ella.Así me dejaste ¡mamón!

¿Y el Angel?

¿Pero no está con vosotros?

¿Con nosotros? Si no le hemos visto el pelo.

Fuera, ¡vamos!

O sea, en una palabra, que está cazando en el monte.

¿Cazando, con qué licencia?

¡Martina, por favor!

Si quieres que le devuelva la licencia,...

..que haga como estos y se meta a guarda.

Angel bajó a la feria anteayer, yo creí que se subiría con vosotros.

De modo que no está aquí.

No, no está.

Pero bueno, ¡qué barbaridad!, entonces...

..¿quién va a venir con nosotros mañana al monte?

Cinco años esperando que abran la veda y me hacen esto.

¿Cómo encuentro yo un bicho así en un monte...

..que es más grande que los Países Bajos?

No se preocupe para eso estamos nosotros.

Ya veremos lo que pasa, de momento tenemos la caldereta.

¿Qué caldereta?¿Cuál va a ser, la de siempre,la que me hacías de niño?

Lo veo difícil "Tiaguito", para eso tendríamos que haber matado...

..el cabrito ayer. Si se lo dije a Angel...

..le dije que hoy veníamos a cazar y que quería caldereta.

Ya, pero como yo no le he visto a él.

¿Entonces qué es esto?

Berzas con sangre.

A sus órdenes, ¿manda alguna cosa más?No, nada, gracias.

¿Lo has pasado bien?

Bueno, adiós y gracias por todo.

¿No vienes hasta allí?

No, no quiero que me vean demasiado.

Tarde o temprano te van a detener.

No te preocupes.

Es que me gustas mucho.

Pero hombre, ¡por una sola vez!

Tú me has hecho un favor a mí y yo otro a ti. Estamos en paz.

Anda, vente conmigo, luego cuando quieras te vuelves otra vez.

Se te va el autobús.

¿Entonces?

Que no, además yo tengo un novio que me gusta mucho...

..y vendrá en cuanto pueda a buscarme, pues bueno es.

Sí, ven.

Pero que no.

Trae, dámelo.

Mire, mire.

Hombre Salas, si no va a darle, por lo menos no me lo espante.Perdone.

Quita.

¡Vamos condenado! ¡Suelta!

¿Qué hace usted ahí?

Lo que tenías que estar haciendo tú.

Es loba.

Si no llego a subir al monte, la descubren.Mañana la bajo al pueblo.

¿Cuánto tiempo llevan esos?

Toda la mañana.

Vamos.

Trae.

¡Madre!

Madre, mire, Milagros.

Oye, lo siento.

Animo hombre, si no me importa nada.

Anda, pasa.

Siéntate.

No, ahí no.

¿Qué pasa hombre, qué pasa? Hola, hola.

¿Cómo se llama?

Canelo. Anda, vete, vete.

¿No le dará asco?

No.

Milagros es muy buena, además sabe coser.

En el fregadero hay bayetas.

Lo siento.

Se va a quedar con nosotros.

Me voy al monte.Ten cuidado están todos por arriba.

Por eso mismo.

¿Quién te ha enseñado a coser?

Las monjas del Divino Consejo.

¡Ya!

Hacen muy buena labor con las mujeres perdidas.

Son unas hijas de su madre.

Será mejor que nadie sepa que Milagros está aquí.

Yo no quiero saber nada.

¡"Cagüen"!

Ahí está ¡qué hermosura!

Salas, Salas...

Quite.

-Cinco años de veda es mucho tiempo. -Tira el pitillo, vamos.

Ya están ahí.

No, en el vater mujer, vamos.

Pero hombre, que no dejen esto aquí.

Hola, ¿ya estáis de vuelta?

¿Cómo os ha ido?

A mí muy mal.

Pero ¿habréis matado algo?

El que yo quería no.

Bueno...Perdona Martina, pero tengo que hacer una cosa.

Arriba hay papel.

¡Ah!

¿Es que hay alguien?

Ah, con que eres tú, sal y da la cara, si la culpa la tengo yo por...

Perdone.

-¿Qué les parece? -Estupendo.

Tampoco está tan mal. Claro, eso digo yo.

¿Se van a quedar a cenar? No, no está el horno para bollos.

-Además es muy tarde. -Por favor...

..¿le parece bien así? ¡Pero se ha vuelto loco!

Tanto Don Gonzalo, como Don Salvador y yo, no....

¡Quite, quite!¡Pero mujer! ¡Pues no faltaba más!

Ven aquí. Oye, ¿quién es esa?

Las cosas de tu hermano de leche.

¿Consientes esto en tu casa? Cuando quiera Gobernador. Ya voy.

Adiós rey mío.No, dime quién es, ¿de dónde ha salido?

Pregúntaselo a él. Te lo pregunto a ti.

Yo no lo sé, pero no creo que se haya escapado de ningún sitio bueno.

Pero ¿de qué sitio? ¿Es una chica de las divinas o qué?

¡Ah, yo no sé nada! ¡Estáis locos!

Vamos. Perdone.

Adiós y volved pronto.

Oye Angel... Ayer perdí el autobús.

Tú eres un delincuente, devuelve esa mujer al reformatorio, ¡idiota!

Eso no lo hago.

Entonces el día que la cojan a ella tú vas a la cárcel también,...

..no te das cuenta que es una menor, o tampoco sabes lo que es eso.

Alguna solución tendrás. Yo ninguna, ¿de las divinas?

Una chica solo sale casada o monja, con que tú verás.

¡Qué susto, no te había oído!

¿Dónde está mi madre?

Se ha metido en la cama.

¿Qué tienes ahí?

Nada, nada......

..cosas mías.

Lo siento.

¿Ves lo que has hecho? Curioso.

Guárdame las cintas. ¿Qué?

Que no tires esto, cuando tienes un kilo, le dan un perro a un ciego.

¿Quién?

Nadie, son tonterías.

Todavía te acuerdas.

Claro.

Ya saben que estás aquí.

¿Qué te pasa? ¿Tú te quieres quedar?

¿Y por cuánto tiempo?

No lo sé Angel, no lo sé.

Pero es que no puede ser, tendríamos que casarnos.

Me estás poniendo cachonda.

¿Cómo se quita esto?

No, aquí no.

Muy bien, vámos.

Y concédenos la gracia de una buena muerte...

..para que disfrutemos de las...

Váyase, fuera de aquí.

Amén.

No, no quiero.

Es mi cama. He dicho que fuera.

Desgraciado, suéltame, déjame, déjame.

¡Es mi cama! Suéltame.

Esta es tu casa y ésta tu cama.

Queremos ver el lobo, que nos enseñen el lobo.

Venga críos, fuera, esto no es para vosotros.

¡Pero otra vez!, perdón, pase usted.

-¿Dónde está ese bicho? -En el corral Don Juan.

Aquí está Don Juan.

Hola Angelín. Buenos días Don Juan.

¿Qué pasa, qué os contáis? ¿Este es el lobo?

No, loba.

-Bueno, ¿qué pasa? -Nada, ¿qué va a pasar?

Que aquí Marino me quiere dar 1.000. Sólo te acuerdas de mí cuando truena

Es que no veo la razón por la que he de pagar más.

Y la yegua que te mató, ¿cuánto valía?Cómo voy a saber si fue esta.

Súbele algo, las hembras son más difíciles.

Para eso tiene tres orejas, contando la del culo.

¡Calla marrano, no ves que hay un niño!

Toma, y no pidas más o te denuncio por furtivo.

-Venga, vamos a celebrarlo. -Muy bien.

Qué hermosura, parece mentira que luego sean capaces...

..de hacer lo que hacen. -¡Tiene sarna!

Angelín, ingrato, se te ha debido olvidar hasta el "Confiteor Deo".

No, ¡que va! No, pues bien poco se nota.

No gracias, ahora no.

Martín, qué ocurrió el otro día con Francisco en el monte. -Nada.

Pues oí que tuvisteis un problema y de los gordos.

Gracias.

Oye chico, ¿dónde está el buzón? Ahí, a la vuelta.

Bueno, ya no hay que subir a buscarla, ahí la tenemos.

Señorita.

Buenos días, ¿tiene documentación?

Pues tendrá que acompañarnos.

Ya la han cazado.

-¿Qué, echamos una partida? -Bueno.

-¿Qué hay de nuevo? -Eso ustedes sabrán.

-¿Una cerveza? -Sí.

Jefe, esta no casa.

Bueno, empezamos otra vez.

Venga, pon.

Esta tampoco casa.

Cristo va a bendecir vuestro amor y os enriquecerá y dará fuerza,

..para que os guardéis siempre mutua fidelidad...

..y podáis cumplir vuestra misión de casados.

Por tanto ante esta asamblea os pregundo vuestra intención,...

..Angel y Milagros ¿venís a contraer matrimonio...

..sin coacción, libre y voluntariamente?

Sí, venimos libremente.

Sí, venimos libremente. Sí, venimos libremente.

¿Estáis decididos a amaros y respetaros mutuamente...

..durante toda vuestra vida? Sí, estamos decididos.

Sí, estamos decididos. Sí, estamos decididos.

Así pues, ya que queréis contraer santo matrimonio,...

..unir vuestras manos..., vamos,...

..y manifestar vuestro consentimiento...

..ante Dios y su Iglesia. Milagros ¿quieres ser mi mujer?

Milagros, ¿quieres ser mi mujer?

Sí, quiero.

Angel, ¿quieres ser mi marido?

Angel, ¿quieres ser mi marido?

Sí, quiero.

Milagros, yo te recibo como esposa,...

Milagros, yo te recibo como esposa,

..y prometo amarte fielmente,...

..durante toda mi vida.

Angel, yo te recibo como esposo,...

Angel, yo te recibo como esposo,...

..y prometo amarte fielmente,...

..durante toda mi vida.

-El es un paleto. -Sí, pero lo ha cazado.

(Todas) Enhorabuena.

Bueno, pues enhorabuena otra vez Martina,...

..al fin se termina la historia.

Tenga,...

..no, no es cosa mía, es de parte del señor Gobernador.

Pues dele las gracias, por todo. Muy bien.

Enhorabuena. Gracias.

Que sean muy felices. Gracias.

Adiós padre.

Yo tengo coche, ¿os llevo?

No gracias, vamos con el chófer del Gobernador.

Martina...

¿Qué?

¿Tú piensas vivir con ellos?

De momento.

De todas formas tengo que hablar con usted.

¿En el pueblo?

En la Iglesia.

Me das una alegría.

Alguna vez tenía que ser.

Me he alegrado mucho. Adiós.Buenos días.

¿Qué pasa, qué pasa?

¿Qué desorden es este? A vestirse todo el mundo.

Schsss... calla.

Estáte quieto. Echalo de aquí, Angel.

Canelo, vamos fuera, fuera, ¡hala!

¿A cómo van las trufas?

A 5.000 pts. el kilo, y en Madrid, el doble.

Pues podrías ponerte de acuerdo con los del pueblo.

Antes las tiro. ¡Ya, como tenemos tanto dinero!

¡Qué mal huele eso!

Cuanto peor huele mejor carnada es.

¡Quita!

Que quites.

Siempre acabo cobrando yo.

Voy a hacerte un número muy especial

¿Qué tal?

Te quiero, te quiero, te quiero.

¡Mira que eres puta!

Sí, pero te gusto.

Tú también me gustas mucho.

Vámonos, estamos cogiendo una buena aquí.

Es él.

Sí.

Qué poco dura lo bueno.

A la orden de su excelencia, sin novedad en el servicio.Gracias.

¿Ordena alguna cosa? No, nada.A sus órdenes.

¡Ay, qué ganas tenía de respirar aire puro!¡Y qué paz!

-Pero hay humedad. -Que va a haber humedad.

"Tiaguito". ¡Ama!

Rey mío, ¿pero cómo has tardado tanto?

Si te descuidas, cierran la veda. No me dejan en paz Martina,...

..si no tengo un día libre. Oye, ¡hoy hay caldereta!Tranquilo.

¿Con torreznos y orégano?Con torrezno, orégano y...

¡No me lo digas, no me lo digas!

¡Hombre, mira quién viene por ahí!

Oye, hacen buena pareja.

Y ella, ¿qué tal se porta? Bien.

Menos mal. ¡Vamos, hombre!

Ya va siendo hora de que Angel haga algo en serio.

Enhorabuena, hombre, y a ti también chiquilla.Gracias.

Tomad, para que tengáis un recuerdo, ¿os gusta?Bastante.

No creáis que va a ser lo único.

A ver las trufas.

Pues son gordas. ¡Qué buena eres ama!

Siempre te doy todos los caprichos.

Huele, huele, a que es un portento.

¿Es verdad que se emplea una cerda para buscarlas?

Sí, tienen un olfato especial para las trufas. -Pues no lo sabía.

Tú, ven a ayudarme.

¡Qué ganas tengo de que cierren la veda! Son un grupo de cabestros,...

..comen como un regimiento y luego te dan una limosna.

Es una pena arrancarlas tan pronto y más para esos gandules.

Ese lleva toda la tarde arriba y abajo, algo querrá.

¡Ama, ama!

¡Esa será tu madre que te dio la leche! ¿Qué?

¿Las trufas se pelan? Voy, voy.

Recoge unas pocas más, ¡es tan tonto como parece!

Hola.

¡Ahhhh!

Eso por haberte casado con semejante tipo.

Lo hice para salir del convento y te dejé aviso.Ven aquí.

¡Pelona, que estás pelona! Pues me lo dejaron todavía peor.

Te vienes conmigo. Sí, espera.

¿A qué tengo que esperar? Hay gente en casa y está la bruja.

Ha llegado el momento de la verdad.

Pero si no tiene ninguna importancia es un guiso más viejo que yo.

El aspecto desde luego es estupendo.

Veamos.

¡Qué silencio!

Ummm..., exquisita.

(Todos) Bravo, bravo.

Yo quiero más.Sabiéndolo con tiempo no hay problema.

Oye el ruido de una moto.

Llaman a la puerta.

Buenas noches. Buenas noches.

¿Se puede cenar?

Un poco tarde es ya, pero pase.

Le puedo hacer una chuleta.

¿Una chuleta de qué?

Si no lo pregona, de gamo.

Eso estará duro.

¡Estará leches!

Bueno, bueno. Traígame una cerveza.

Anda, atiéndele.

No he tardado mucho ¿verdad?Estás loco, te he dicho que no entrases.

Martina, Martina...

Perdón, buenas noches.

Es el Gobernador Civil.

¡Como si es...! Es que siempre viene con guardias.

Bueno, todo es cuestión de que no me vean.Pero te verán.

Es que no puedo ser alguien tuyo que viene a buscarte.

Tengo miedo Cuqui.

¡Vámonos ya! Y usted señora más vale que no se meta.

¿Yo?, por mí, puede hacer lo que quiera.

Buenas noches.

Buenas noches.

¡Alto o disparo!

¡Apártate!

¡Alto!

Y además va a quedar buen día. Bueno, otra vez será.

La semana que viene, quizás.

La semana que viene sabe usted muy bien que vuelve la veda.

Señor Gobernador. ¿Sí?

¿Me permite? Dígame.

Ya sabe quién es el hombre que buscamos.El Cuqui ¿no?

¿Pero sabe la razón por la que ha venido por aquí?

¿Que si sé la razón por la que está aquí? Pues la verdad, no.

Espere, creo que empiezo a comprender algo.

En qué mala hora vino esa mujer.

Me van a pedir que le busque, ¿qué hago? ¿Le encuentro o no?

Haz lo que tengas que hacer.

Muerto el perro se acabó la rabia.

¡Sálvalo y me quedo contigo!

¡Ayúdale!

Le dices que le quiero mucho...

..y que todavía me sigo acordando de él.

¿Le quieres?

No, te quiero a ti, a ti, sólo a ti.

Está bien...

..hasta luego.

Hasta luego.

Ven aquí.

Mira Angel, si alguien puede encontrar al Cuqui, eres tú.

Lo mejor es que vayas con 4 ó 5 hombres,...

..además de alguna manera eso es asunto tuyo.

Se puede dar cuenta y escapar, es mejor que vaya solo.

De acuerdo. Capitán.

Arreglado.

Le localizas y vuelves.

Ten y no quiero sangre.

¿Pero por que tiene él que meterse en nada?

Qué culpa tiene de las historias de esa mujer.

¡Cállese!

¡Cállate tú!

Como voy a callarme cuando vas a hacer una tontería.

¿Qué, no hay nada para comer?

Algo habrá, hombre.

Así es que te quedas, ayer te ibas y hoy te quedas.

Sí, porque soy la mujer de Angel y ésta es mi casa.

¿Qué hay de ese almuerzo?

¿Os parece bien tortilla? Vale, tortilla.

Milagros, vete a por patatas.

Sácalas de junto al arroyo que son más grandes.

¿Dónde está Milagros?

No viene.

¿Por qué, si me lo juró?

¿No has visto a los guardias?

Póntelo, con esa chaqueta se te ve enseguida...

..y vámonos, han rodeado el bosque.

¿Te ha dicho Milagros que me saques de aquí?Sí.

Y también me ha dicho que te diga que no quiere verte más.

Eso es mentira.

Si fuera mentira habría dejado que te cogieran,...

..o te habría matado yo mismo.

Lo que quieres es entregarme.

Yo creía que los tipos como tú eran más listos.

¡Anda, sigue!

Ahora no tienes más que seguir la senda...

..hasta dentro de 3 horas no empezarán a buscarte.

Espero que sea verdad por la cuenta que te trae.

¿Qué haces?Volveré para llevarme a Milagros y te mataré.

¡Cabrón, que has nacido para cabrón!

¡Aaaahhhh!

A la orden de su excelencia, ya he enviado 2 hombres a buscarlo.

Pues yo no puedo esperar más, así que téngame al corriente.

Santiago...

¿Te vas "Tiaguito", qué pasa con mi Angel, le habéis encontrado?

¡Qué le va a pasar, tonta!

Avise al Gobernador.

A sus órdenes, sin novedad mi capitán.-Os habéis mojado ¿eh?

Bueno, ¿qué ha pasado?

Nada, no está.

¿Ni siquiera hay rastro?

Yo no he visto ninguno.

No lo entiendo, ha tenido que pasar por delante de sus narices.

¿Y el capote?

Se ha perdido un día entero por tu culpa.Un tiempo precioso.

Oye Angel...

..me has puesto en ridículo otra vez.

¡Es incomprensible!Está acabado, esa tía le ha absorbido el seso.

¿Usted no cena?

Yo sí.

¿Y Milagros?

Se ha llevado la ropa, tu abrigo, el reloj de oro y hasta la radio.

¿Qué está usted diciendo?

Que se ha ido ¡Idiota!

¿Cuándo ha sido?

No lo sé, la mandé a sacar patatas.

¿Dónde vas?

¡Déjeme!

Angel, ¿te has vuelto loco? Ven aquí.

¡Angel! Vuelve, ¡vuelve, Angel!

Toma, bébete esto.

Vas a coger una pulmonía.

Con esa ropa encima te pondrás malo y yo también si no nos damos prisa.

Menos mal que estoy yo aquí.

Qué sería de ti sin mí, ¡pobrecito!

Vamos a ver, poco a poco,...

..eso es...

..ahora, así..., muy bien.

Cómo te has mojado, pobrecito.

Yo te secaré, con cuidado. A ver, eso es.

Bébetelo.

Si no pasa nada hombre, yo también bebo ¿ves?

Esto es vida, no hay males que valgan,...

..verás como esta noche, nos la bebemos entera.

Cariño mío.

Tienes los pies helados.

Si estamos mejor así, los dos solos, como siempre.

Cuanta agua te ha caído encima criatura.

¡Uy, uy, uy!, si se te ve el pajarito.

No quiero, déjeme en paz, zorra.

¡Imbécil que eres un imbécil! Pero si sólo ha venido para...

..sólo ha venido para esperar a su novio.

¿Qué te figurabas, que te quería?

Pues no te quería, no te quería, no te quería...

Ahí está.

Vaya, el ciervo del Gobernador.

Quietos.

Otra, por favor.

Adiós y muchas gracias. Adiós.

Siempre a su disposición. Adiós.

¿Queda alguien más? No, nadie.

Entonces que pase ese desgraciado. ¿Tiene ahí la instancia?

Sólo falta la firma y la fecha que usted elija.

Ponga una cualquiera de hace dos semanas.

El 4 de noviembre si no era domingo.

Pasa..., ¡y saluda!

Aquí estoy.

Alcánzame esos papeles que hay encima de la mesa.

Esos no, los de la carpeta.

¡Creías que no te iban a coger nunca!

Y para más inri me matas el ciervo.

Toma, firma.

Ahí no, ¡ahí!

Y el permiso de armas.

¿Necesitáis algo? Pues no.

Pero mírame a la cara como los hombres. ¡Pareces un hurón!

Encuéntramela.

Que más quisiera yo que encontrarlos.

Sólo quiero verla aunque sea por última vez.

¡Cómo sois! Todo queréis que lo haga yo.

En cambio tú dejas escapar al Cuqui.

Por favor sólo quiero verla una vez, una sola vez, por favor.

Calla llorica.

Además, es mejor que se haya escapado.

No hagas nada.

Descuida.

¿Es para ella?

Llevo una semana esperándote.

Te expones demasiado.

Dile que baje mañana.

Pero...

..¿Milagros no está contigo!

Sin trampas alimañero.

Ah, y no te molestes en dar aviso, a mí no me cogen.

A ver ese rey.

Y el tres. ¡Que mariconazo!

Mira...

Hombre, aquí lo tenemos.

-Te cae bien el uniforme. -Está hecho un galán.

Habrá que celebrarlo.

Otro día.

¿Sigue nevando?

Yo ya no juego más, es muy tarde. Y yo me marcho.

Mañana vamos al lozal, allí habrá algo, ¿te vienes Angel?

Vamos hombre,...

..ya veréis como con la nieve salen cosas.

-¿Qué cosas va a ver allí? -Alguna res herida o muerta.

Ir vosotros.

-Bueno, adiós. -Hasta mañana.

-¿Habrá revancha, verdad? -Y que sea pronto.

Cuando queráis. Por mí.

Hasta mañana. Adiós.

Que pana más buena, habrá que estrecharte un poco el pantalón,...

..pero te sienta muy bien y estás muy guapo.

¿Qué quieres que te haga de cena?

Mañana tenemos que ir a la Iglesia.

Me ha dicho tu hijo que te quieres confesar.

No sé si estoy preparada Don Juan.

Bueno, bien.

Entonces ¿puedo irme?

¿Te acuerdas aún de lo que has de decir?En latín sí.

Es igual, tú lo dices en latín y yo en castellano.

¿Por quién aplico la misa?

Por mis intenciones.

-El cuerpo de Cristo. -Amén.

El cuerpo de Cristo.

Amén.

Espere.

¿Qué vas a hacer conmigo?

Ya lo sabe usted.

¡Pues hazlo pronto "jodío"!

Subtitulación realizada por Ana M Gil Fdez-Marcote.

Historia de nuestro cine - Furtivos - ver ahora

Sonámbulos

Manuel Gutiérrez Aragón ganó el reconocimiento a mejor director en 1978 por esta película, protagonizada por Ana Belén con Norman Briski, María Rosa Salgado y Lola Gaos. La acción transcurre durante el proceso de Burgos. Ana, que trabaja en el Comité por la liberación de unos presuntos terroristas, condenados a muerte, sufre un desmayo. 

Historia de nuestro cine - Sonámbulos - ver ahora
Transcripción completa

¿También eres médico?

(Claxon)

"A finales de 1970

unos cuantos jóvenes vascos

son juzgados en consejo de guerra sumarísimo.

Se les acusa del asesinato de un inspector de policía.

El fiscal militar pide seis sentencias de muerte.

Todos los grupos políticos de oposición se unen

para salvarles la vida.

Las manifestaciones y acciones de protesta

se suceden".

El comité de esta biblioteca ha pensado

que es importante colaborar con el comité de arte y cultura.

O sea, con todos los que lo componen. Los músicos,

pintores, escritores. En fin, ya sabéis.

Y por la hemeroteca irá Isabel.

Y por el Ateneo, Conchita Ramos.

¿Quién puede ir el jueves?

¿El jueves? ¿Pero cuándo? Por la tarde.

Sí, a las 21.

Lista 30.

En casa de María Rosa Gala.

No puedo ir. Tengo turno de tarde.

Jo, y yo los niños.

Yo estoy en Barcelona.

Ana sí que puede ir.

¿Pero te has dormido? ¡Ana!

"Por aquellas fechas Ana, que trabajaba en uno de estos grupos,

comenzó a tener fuertes dolores de cabeza

(Gritos)

(GRITAN)

(GRITAN)

(GRITAN)

(GRITA)

(GRITA)

(Disparo)

(Timbre)

(Timbre)

(Timbre)

(GRITA)

¡Es un cuadro de Goya!

Que no es de Goya, eh.

Es una copia sin valor.

Tú eres la hija de María Rosa Gala, la actriz, ¿no?

Yo estudié con tu tío Norman.

¿También eres médico?

¿Yo?

No.

Yo... soy de la limpieza.

De aquí de la biblioteca.

Me ocupo...

de tener los libros limpios.

Oye,

me... me gustaría que le llevaras este a tu tío Norman.

Tengo que volver con mis compañeros.

Lo llevas después.

Cuando salga de aquí tengo que ir a recoger a mi hijo al colegio.

Si es un libro.

Es solo un libro.

Además, no tienes que llevárselo a su casa.

Le encontrarás en el teatro.

Está trabajando de traductor ahora.

¿Te encuentras mal?

¿Estás mareada?

¿Ahora mejor?

También conocí a tu padre.

(TARAREA)

(TARAREA)

Me gustaba mucho su música.

También conozco a tu madre.

Tu tío dice que no os lleváis nada bien

desde que él vive con ellos. Eso es una tontería.

Lo que más estima en el mundo es a mi madre.

Entonces yo estaba equivocado.

O sea que... tenéis las mismas ideas,

los mismos afanes y los mismos ojos brillantes.

Ella te metió en la lucha

y ahora estáis las dos trabajando

codo con codo cada una en su sector. Eso es cosa nuestra.

No, no, si yo no...

Además, después de dejarte volar sola

te presento a tus compañeros

y te busco un trabajo hasta decente, ¿no?

Sí.

Entonces, llévale este libro a tu tío Norman.

Toma.

No te arrepentirás.

Oiga,

¿el señor Cuesta?

El traductor. Señorita, por aquí.

Norman, ¿qué pasa ahora?

Nada, que ha bebido. Está muy excitado.

Te lo llevarías de juerga.

Dice que la música que le has proporcionado le encanta.

¿Seguro?

Mucho, mucho, mucho le gusta. Ya.

Esta música la escribió mi hermano antes de morirse.

Qué bella es, ¿verdad?

(GRITA)

(GRITA)

Pasa, Ana.

Pasa, pasa.

(GRITA)

No tiene importancia, pasa.

¡Pasa, Ana! ¡Pasa!

(HABLA INGLÉS)

Ana.

Ana.

Una bolsa. Sí, sí.

Ana.

(HABLA INGLÉS)

Ana, Ana.

Mira, estas son.

Estos procesos de degeneración celular,

tienen un desarrollo muy variado.

En este caso seis meses.

Seis meses, un año, dos años.

¿Pero qué dice, Bernardo?

Me habéis hecho el diagnóstico y nunca más de un año.

Durará lo que tenga que durar.

Eso es muy cierto.

La madre de Ana cree que la chica y su niño

vuelvan con ella a su casa.

Natural, ¿no lo crees?

Vivo con la madre de Ana desde que mi hermano murió.

¿El padre de Ana, el músico?

Ese tamarindo, ¿siempre estuvo allí? Sí.

Esto es un tamarindo.

Músico. Mi hermano era músico.

¿Quién viene aquí? ¡Hombre!

Mira, mira este señor.

Es el médico que atiende a tu madre.

¿Y es bueno?

Mi tío también es médico.

Y de los mejores.

A mí, una vez me salvó la vida.

Y yo tenía un dolor muy, muy fuerte.

Y la medicina que necesitaba

no se podía conseguir.

Pues él la consiguió.

Y no solo me salvó a mí,

sino a muchísima más gente.

Por eso su nombre figura

en letras de oro en hospitales del Estado.

Vamos a echarle migas a los peces. -No, porque se mueren.

Entonces les echaremos moscas.

No, porque entonces las que se mueren son las moscas.

Quiero llevarme a Ana. La atenderé yo.

Tú no puedes ejercer la medicina.

Le salvé la vida, ¿no?

Además, no te olvides que sigo siendo médico.

Tú eres un bandido. ¿Quieres?

Te advierto que la policía no ha dejado de vigilarte.

Son pastillas de eucalipto, Bernardo.

No solo debimos quitarte el título

sino aplastarte como una cucaracha.

Ana,

te vas a morir.

Te quedan unos pocos meses.

La cuenta atrás

se inicia cuando no tienes control del esfínter.

Y evacúas tu orina

sin poder evitarlo.

Después...

empiezas a sentir que tu cuerpo

comienza a pudrirse.

Comienza a exhalar un olor fétido,

tanto,

que será insoportable para cualquiera estar junto a ti.

Luego progresivamente

dejarás de gozar de los placeres sexuales.

Entonces

el tiempo que te queda de vida

sería...

sería incalculable

si no fuera que noche y día

una mano fría retuerce tu corazón.

Y un gato,

un gato hambriento comienza a comer tu cerebro

a pequeños mordiscos.

Escúchame atentamente.

¿Ana?

¿Te acuerdas en tu casa,

ese lugar que se llamaba

el cajón de las sorpresas?

El armario de luna, ¿te acuerdas? Ana.

Allí yo escondía mis medicamentos.

Ahora tengo las llaves.

Tu madre no lo sabe.

Ella sigue guardando allí

cosas para sus fines.

Ana,

vuelve a casa con tu madre y conmigo.

Allí podré iniciar el tratamiento.

Pero debo hacerte una advertencia,

si aceptas que yo te trate.

mis medicamentos

producen una liberación

de tal clase

que colocan al paciente más allá del bien y del mal.

Más allá de la memoria

que se va borrando poco a poco.

Más allá de la historia que se va convirtiendo en un libro.

Más allá de las ideas habituales.

que se vuelven originales.

Ana,

entrégame tu mente y te salvaré.

Si aceptas...

contemplarás el espectáculo de la vida de una manera diferente.

(HABLA INGLÉS)

(HABLA INGLÉS)

Pero piensa que te vas a morir

y todo te está permitido.

Entrégame tu mente y te salvaré.

Si aceptas

verás el espectáculo de la vida

de una manera diferente. Oye, Norman,...

10 minutos de descanso.

¿Ya la tienes? Mira...

Aquí tienes el despertador por si lo necesitas.

Me voy a meter en la cama ya.

¿Quieres que te traiga agua? No, gracias.

Van a venir estos ahora. Pero yo me voy a dormir.

Me parece muy bien.

Deja, deja, ya lo hago yo.

¿Qué es eso? ¿Un avión?

Sí, un avión acrobático.

Qué bonito.

¿Son cuentos? No, libros de estudiar.

Ajá.

¿Quieres que los guardemos? No, yo ya sé.

Bueno.

(SOLLOZA)

(SOLLOZA)

¿Te ha gustado? ¿Eh?

¿Sí?

(Timbre)

¿Quieres traerme un vasito de agua?

Sí. Está al fondo del pasillo.

¿Por allí? Sí.

¿Qué haces aquí?

Voy a por un vaso de agua.

¿Qué estás leyendo?

Un cuento sobre una princesa que está muy enferma

por morirse su madre la reina.

Pero hay un mago.

que tiene el libro de la sabiduría.

Deberías leerlo.

Les han condenado a morir.

Dentro de poco la noticia...

La ratificación de la noticia está en manos del capitán...

Ahora pueden transcurrir cinco días hábiles...

El lunes, el martes...

Si en consejo del viernes no conmuta las penas serán ejecutados.

Una vez en el teatro, y durante la representación...

uno de nosotros se levanta y lee el comunicado.

Y después los otros desde los palcos, desde las localidades más altas

desde todas partes del teatro

levantan los panfletos. -El agua.

¡Oye!

Habrá gentes progres y demás.

Pero también habrá diplomáticos y altos funcionarios.

Las de dormir.

Gracias, hombre. De nada, mujer.

¿Y ese libro?

¿Quieres que te lea?

¿Este? ¿"La reina y el mago"?

Sí.

"...asisten a la cacería con la que se festeja

el cumpleaños de una princesa".

"La princesa...

de vivos colores, cuando la ballesta

que llevaba pillada en la mano

se enredó entre sus finos cabellos.

La flecha le dio en el pecho.

En medio de un claro estaba tendida

la princesa.

La reina les pidió a todos que se fueran.

La princesa iba a morir.

Estando ya en cama declaró solemnemente

a su madre la reina:

'Mi último deseo es poseer el libro de la sabiduría'.

La reina entonces convocó al más sabio de la corte y mago.

El mago declaró solemnemente:

'Para ser sabio hay que ser libre'.

La princesa preguntó desde su lecho de sábanas de oro:

'¿Qué tengo que hacer para ser libre?'".

¿Qué tengo que hacer?

"El mago respondió estas terribles palabras:

'Para ser libre tienes que destruir a tu madre la reina'".

¿Te has dormido?

Que haga las cosas normales

y se vea con sus compañeros.

Claro.

La condenas a muerte.

Imbécil. Ya he hablado con el médico.

El que es un imbécil es el médico.

que no sabe que hay un remedio para Ana.

No hay remedio para ella.

Sí lo hay, María Rosa.

¿No pretenderás hacer una de tus curas milagrosas?

No es ninguna cura milagrosa. Todo lo contrario.

Si lo toma

adquiriría una nueva forma de conocimiento.

Eres un loco.

Y ha venido a ponerse en mis manos, no a estar contigo.

Eres un loco y un criminal.

¿Un loco? Soy inocente.

No me muerdas.

No me muerdas, María Rosa.

(CHISTA) Calla, calla, calla.

¿Qué haces aquí?

Nada. Estaba dando un paseo.

Mamá me da miedo.

Está soñando y llora.

Yo no quiero tener miedo de mamá.

¿Me puedo quedar aquí?

¿No vas a ir a trabajar?

¡Sí!

Voy a ir a despedirme.

¿De qué vamos a vivir?

Ahora te preparo el desayuno.

Pero si ya he desayunado.

Te has hecho pis.

Pero si yo no he dormido en esta cama.

¿Y el libro de anoche?

¡Oiga!,

¿usted trabaja aquí?

Sí.

Es que estamos buscando un libro y no sabemos cómo encontrarlo.

No recordamos bien el título.

Pueden buscarlo en el archivo por autores.

Tampoco sabemos el autor.

Pero sabemos de qué se trata.

Eso no es bastante.

Hay un mago y una reina.

Aquí no se puede pasar.

Solo queremos ampliar nuestra cultura.

¿Qué quieren saber?

Si ha encontrado ya lo que buscaba.

"El libro de todas las cosas...

Autor: anónimo".

El archivo de la referencia hace tiempo que fue suprimido.

Clausurado. No existe.

Ahora hay una sala nueva.

¿Desean algo más?

A lo mejor el libro que buscamos está aquí.

¡No! Estos no están clasificados.

Necesitaría más de una vida en leer estos libros.

Me gustaría pensar que aquí estuviesen todos.

Y estuviesen todos los conocimientos que se pudiesen adquirir.

Que falte ese libro

es como si se le privase de sentido a todos los que quedan.

Han encontrado el que falta, ¿verdad?

Estoy de servicio en la biblioteca.

Mañana ya no estaré.

He pedido la excedencia.

Mañana sí estarás.

Señorita. Señorita.

No tengo inconveniente en concederle la excedencia,

pero me dicen que falta un libro en su sección.

Si averigua dónde está, le prometo que no habrá problema.

¿Pero quiere marcharse, hija?

Hay muchas cosas de las que no sé nada y quiero aprenderlas.

Está usted en el sitio idóneo.

Toda la sabiduría del mundo está en esta casa.

Bueno, en cualquier caso,

mientras no aparezca el libro tiene que seguir viendo a trabajar aquí.

(Música dramática)

El libro ha desaparecido.

Cuando me levanté esta mañana no estaba.

Tu casa encierra muchos secretos.

Lo mismo que tu familia.

Hace un tiempo tu tío Norman

se dedicaba al contrabando de medicinas.

Salvó a mucha gente. Salvamos.

Yo le ayudaba.

Era yo el que se arriesgaba.

Y cuando ya no hice falta

el malo fui yo.

El delincuente.

El contrabandista.

¿Quieres? Son muy buenas.

Me he pasado la vida comiendo lentejas.

Igual te gustaban.

Pero tienen mucho hierro y yo de pequeña bizqueaba.

¿Quién tiene el libro? ¿Te obligaban a comerlas?

¿Mi madre? La enfermera.

¿Ella tiene el libro?

Ella le proporcionaba las lentejas a tu madre.

Eran tiempos de escasez económica.

Y ella se las enviaba a tu madre.

A tu padre le encantaban las lentejas.

Tu padre solo tenía dos pasiones:

las lentejas y las mujeres.

La música era solo su profesión.

Gracias a ella se tiraba a las mujeres.

Cantidades y cantidades.

Kilos, sacos enteros.

Toneladas

de lentejas

le enviaba la enfermera.

La enfermera estaba enamorada de tu padre.

Pero María Rosa

utilizó sus lentejas

para cebarle, para enamorarle,

para tenerle fuerte la polla

y cuando se casaron

a la enfermera solo le dieron un puesto en la cocina.

Claro.

¿Quién te ha contado todo eso?

La enfermera es mi madre.

Apenas la conozco.

Cuando vivía en casa ella no estaba.

Volvió más tarde.

¿La enfermera tiene el libro?

¿Fátima?

Sé quien es.

Mi padre la conoció

por medio de tu tío Norman.

Ella tiene un...

una marca en el pecho.

Una marca en forma de gallina.

La señal de una diosa, decía tu padre.

En realidad era un bulbo repugnante.

Signo de una enfermedad

que ella contagió a tu padre

y tu padre...

¿A mí?

Tengo que volver al trabajo.

Ah,

si quieres recuperar el libro

ponte en manos de tu tío Norman.

¿Qué tal? ¿Qué has hecho hoy?

Nada.

¿Nada?

¿Pero nada, nada, nada?

Nada, joder.

Te habrás aburrido muchísimo, joder.

Más aburrido es trabajar.

(CANTAN)

(CANTURREA)

Hola. Buenas.

La que tiene el nudo es la tuya.

La tuya la del servilletero.

Mira lo que hay.

¡Lentejas! Sí, señor.

Tienen muy buena pinta.

No sé cómo habrán salido hoy.

He tenido una mañana con los del teatro, del cine...

Nosotros tenemos que ver mañana a los de editoriales y del Ateneo.

¿Tienes el del consejo? No, este es el de la mañana.

¿Qué tal está?

¡Ah!

Bueno, como siempre. Son de Salamanca.

Ya, ya.

¿Qué pasó?

La verdad es que siempre he detestado las lentejas.

Pero si te gustaban mucho.

Les he puesto por ti, precisamente. Y hoy que tenía tanto que hacer.

El chorizo está rancio. No, no, si el...

Supongo que el chorizo estará bueno.

Es que jamás me han gustado las lentejas.

Las comía solo porque era vuestro plato favorito.

Pues no las comas. Bueno, déjame.

No, no las comas. Me las como ya.

Si ya están hechas. Están aquí y me las como.

Me las como.

Una por papá.

Y otra por mamá.

¿Sabes una cosa?

A mí tampoco me gustan.

Además me sientan mal.

20 años comiendo esta mierda.

Y a ninguna de las dos nos gustaban.

Qué bien, lentejas.

Tu padre era un fanático de las lentejas.

Hubiese vendido su alma por un plato de lentejas.

Quieta.

Hoy va a fregar los platos Norman.

Y si hay algo que me sigue causando placer

es que me humillen.

¡No me importa fregarlos! A mí sí me importa

cuando tengo que comer. Los friego yo.

Es mi trabajo.

Le digo que es mi trabajo.

Lo limpio yo.

Y le repito que mi trabajo lo hago yo.

Está bien. Llévatelos a la cocina.

Mírala, es como una rata.

A veces pienso que nos va a devorar vivos.

Cuando era enfermera asustaba a los enfermeros

inventando historias de nosotros.

Después ella quiso venir a servir a esta casa.

Se llevaba mal con todas las criadas y no paró hasta que las echó.

Se cree buena cocinera.

Y lo único que hace es platos espesos y grasientos.

Cuece excesivamente los alimentos hasta que les quita la sustancia.

Para ella se reserva el jugo de la carne,

y a la mesa nos trae unas fibras pálidas.

Nos roba el café,

y a nosotros nos da un agua coloreada.

Una vez que estuvo enferma

la descubrí escupiendo en mi taza.

¿Algo más?

Váyase, por favor.

Es inútil mandarla nada.

Hace lo que quiere.

Pues no la ordenes nada.

Imposible.

Exige ser mandada.

¿Por qué no la echas?

Sabe demasiadas cosas de nosotros.

Aunque te parezca mentira tu tratamiento ha comenzado ya.

¿Bien?

Pues no noto nada especial.

¿Especial?

Yo puedo hacerte sentir.

¿Sentir?

Cualquier cosa.

Por extraña, caprichosa, rara que te parezca.

Me avergüenza.

¿Cuánto tiempo hace desde la última vez?

¿Desde que empezaron los síntomas de tu enfermedad?

Desde antes.

¿Te iba antes?

Sí.

Me iba bien...

A mí al principio me iba bien.

Y después...

después dejé de...

de necesitarle a él.

Y después...

dejé de necesitarme a mí.

Y luego no quise probar con otra gente.

No. Quita, tonta.

¿Qué haces?

Todo debe suceder sin cariño, sin afecto.

Te demostraré que sin amor...

que es solo culpa.

Y una sombra de amor que lo cubra.

El placer es mucho más intenso.

Ella forma parte del instrumental.

(Música clásica)

(JADEA)

(JADEA) ¿Qué le estás haciendo?

Proporcionarle placer.

(JADEA)

¿Escuchas lo que está tocando tu abuela?

Ve con ella y vigílala.

(JADEA)

(JADEA)

¿Qué estás haciendo aquí, María Rosa?

Eso.

Toca.

Toca, María Rosa.

Muy bien.

¿Qué le estás haciendo?

Rosa.

No, Norman.

Me refiero a una mujer.

Tu padre tenía la enfermedad que tú has heredado.

Es curioso...

es una enfermedad que solo puede

contraerse de una determinada manera.

Más. Más.

Más. Más.

Él pedía siempre más.

Era muy bella.

Bellísima.

Gozaba mucho con el amor.

Te hacía gozar.

Más.

Tu padre decía que era una diosa disfrazada.

Te pareces a él.

¿Qué tal te encuentras?

¿Mejor, verdad? Igual.

Me encuentro igual que siempre. No, te encuentras mejor.

Mucho mejor. No, igual.

¿Has leído el periódico?

"La hija del escritor asesinado declaró ayer en el juicio".

Dice:

"Salió mi mamá a abrir la puerta a mi papá.

En ese momento sonó un golpe.

Vi como papá caía al suelo.

En el primer momento no avisé a nadie.

Comprendí que había sido un disparo

y empezó a salirle sangre por la boca.

¿Por qué nos tratas así?

Somos una visita como otra cualquiera.

Solo somos funcionarios.

Y sabes muy bien que los funcionarios sirven igual

a un régimen jurídico que a otro.

Se me antoja que un día no muy lejano

todos seremos como una gran familia.

Y si hace falta también os serviremos a vosotros.

Yo a usted la conozco. Es Talis Soldevilla.

Sí. Bueno, Soldevila.

Es catalán.

Perdón, Soldevila.

He visto una película graciosa. -¿Cuál de ellas?

Una que hablaba de la píldora.

"No somos de piedra". -Bueno.

Encantado.

Qué pesados.

¿Lo del teatro? No va a hacerlo más.

Pero van a ir al teatro. Y si después vienen aquí...

Yo los sacaré del teatro.

¿Tú? ¿Qué importa lo que me hagan?

No me quiero morir.

Morir.

Yo te quiero mucho.

¡Pues dilo fuerte!

Dilo alto. Dilo.

Dilo, mujer.

Te quiero mucho.

No me quiero morir.

No me quiero morir.

Prefiero... prefiero la locura o

un dolor muy fuerte, muy fuerte. Pero morirme ¡no!

Hija, por favor, hija.

Morirme no.

Tienes otra visita.

¿Se puede?

Hola.

Siéntate.

Hasta luego.

Anda, siéntate.

¿Qué te pasa?

Nada.

Toma. Toma.

Me he despedido de la biblioteca.

¿De dónde?

De la biblioteca.

Ah.

¿Te acuerdas de nuestro libro?

Allí decía: "Para ser sabio hay que ser libre".

Pues a mí si hay algo en el mundo que me gustaría saber

es por qué me siento atraída por lo que debiera detestar.

En cambio siento odio por todo lo que mis ideas me dictan guardar.

Durante muchos años

he guardado el libro que buscas.

Lo que los demás quieren

no es el libro.

Sino lo llave que pende de él.

Esta llave abre el cajón de las sorpresas.

Pero yo lo que busco es el libro.

Para conseguir el libro tienes que destruirla,

a tu madre, la reina.

Hola.

Ve a mi cuarto, a la biblioteca.

El jueves por la noche, después del teatro.

Sentaos.

(Música tensión)

¿Qué pasa?

Hay algo que debo hacer

(GRITA)

Oye, pero eso que tienes que hacer no es aquí, en el teatro.

Venid conmigo, aquí no va a suceder nada.

¿Seguro? Si me ayudáis,

yo os puedo ayudar a vosotros. ¿Ayudarnos?

¡Venid conmigo, por favor!

¡Por favor!

Por favor, venid conmigo.

En algún sitio de esta biblioteca

está el libro que contiene todas las respuestas.

Las tuyas y las nuestras.

Necesitaríamos doce años para leer el título de cada volumen.

Y habría que doblar ese tiempo

para comprobar si estaban equivocados.

Sería perder media vida.

¿Dónde está el cajón de las sorpresas?

A nosotros el libro no nos importa.

Pero queremos saber dónde está el buzón de las sorpresas

El movimiento vasco de Madrid lo utiliza de refugio.

¿Hay militares en el movimiento vasco?

Quizá.

Yo no conozco a nadie.

Madrid está minado.

Quizá no lo sepas, pero si esas bombas explotan

morirán niños, gente corriente.

¡Asesina! -No, así no. Así no.

Eres muy valiente.

Muy valiente.

Todos sois muy valientes.

Por eso vais a ganar.

Yo te quiero. Te quiero porque eres muy desgraciada.

¿Dónde está el cajón de las sorpresas?

¿Qué es eso? Me da vergüenza pegarte.

¡Perdóname, perdóname, perdóname!

No hagas que me dé vergüenza.

El libro. Yo te quiero.

Nosotros te queremos.

Yo te quiero. Nosotros te queremos.

Yo te quiero. Yo te quiero. Yo te quiero.

Te quiero.

¡Sucia!

Mira lo que te has hecho.

entra a lavarte ahí dentro.

Mira cómo te han puesto.

No hay derecho.

Esto no se puede hacer.

Se les va a caer el pelo.

¿Te sientes mal?

(Timbre)

¡No a las penas de muerte!

Mientras se celebra este festival internacional de teatro

se lleva a cabo en Burgos

un proceso militar sumarísimo

en el que se piden seis penas de muerte

y 750 años de cárcel.

Ya sé que me gustan mucho.

Ande, coma, son de Salamanca.

La verdad es que no me han gustado nunca las lentejas.

Las he calentado solo por usted.

El chorizo está rancio. -No, está bueno.

Lo que pasa es que jamás me han gustado las lentejas.

¡Déjalas! -Ya me las comeré.

Déjelas. -Me las comeré.

Déjelas. -Me las comeré.

Me las... -Si no las deja...

¿Sabe una cosa?

La verdad es que a mí tampoco me gustan las lentejas.

En la comisaría las preparaba solo por usted.

Toda esta vida comiendo esta bazofia en la cantina

y ahora resulta que no nos gustan a ninguno de los dos.

(RÍEN)

No...

He encargado para comer ¿sabes qué?

¿Cómo te llamas?

Ana.

Lentejas.

Como sé que te gustan tanto.

Si no recuerdo mal.

Sí, sí, mucho.

A tu padre también le gustaban mucho las lentejas.

En esta libreta tengo apuntadas

todas las cosas que me gustan y las que no.

Y otras que necesito recordar.

Cuando haga falta la consultáis.

Ana,

he venido a despedirme de ti.

Mañana ingreso en la cárcel.

Tú me denunciaste, ¿recuerdas?

¿No te acuerdas de eso?

¿Cómo te llamas?

Me llamo Ana Cuesta.

"A la izquierda está la puerta del baño.

Mi dormitorio es la tercera puerta a la derecha.

Hay que levantarse para orinar.

Pertenezco al Partido y quiero a mi madre.

Debo...

renovar mi carné

de identidad

en septiembre.

Y mi color favorito es el...

azul para el día y el...

gris para la noche.

Debo tomar el autobús 51.

Mi jefe me espera.

A mi jefe le huele el aliento.

Y mete ruido al comer, pero

es muy atento".

"Solo se destruye aquello que se ama".

No lo entiendo.

Música.

Ah...

(CANTURREA)

(CANTURREAN)

(CANTAN)

Ese mar que ves tan bello.

Ay, mi dulce amor.

Ese mar tan bello que ves es un traidor.

(CANTAN)

...cosa que la mar no tiene.

(CANTAN)

las olas van y vienen.

Ay, mi dulce amor.

Ese mar que ves tan bello.

Ay, mi dulce amor.

Ese mar que ves tan bello es un traidor.

Toma.

Y cuando

la princesa llegó al castillo

tomó el libro

por el que tantos riesgos había corrido.

Allí estaban todas las respuestas.

Todas las respuestas a todas las preguntas.

Pero también había una advertencia:

guárdate de la reina.

La reina es la muerte.

Pero guárdate igualmente del mago.

El mago es la locura.

La reina posee el libro.

Pero solo el mago puede descifrarlo.

Después

te destruirán.

Si quieres conocer

todas las respuestas a todas las preguntas

te destruye.

Si renuncias a conocer

te salvas.

La princesa

se quedó dudando varios días.

Y mientras tanto

se puso a escribir este cuento que te estoy contando.

(Música dramática)

Historia de nuestro cine - Sonámbulos - ver ahora

Magical Girl

El segundo largometraje de Carlos Vermut fue la mejor película del Festival de cine de San Sebastián en el año 2014. Luis sabe que lo que más desea su hija, Alicia, de doce años y enferma de leucemia, es un vestido de un personaje de ficción y cumplir trece años. Luis está en paro, el vestido es carísimo, pero lo tiene que conseguir antes de que no se cumpla el segundo deseo, y no reparará en los medios. Una película de chantaje, violencia y azar, con Luis Bermejo, José Sacristán y Bárbara Lennie

No recomendado para menores de 16 años Somos cine - Magical Girl - Ver ahora
Transcripción completa

Antes de nada, quiero daros la bienvenida a mi clase.

Si Federico García Lorca no hubiese nacido

y no hubiese escrito un solo verso.

Dos más dos, seguirían siendo cuatro.

Si Napoleón hubiese invadido España hace 200 años

y ahora estuviésemos aquí dando esta clase en francés.

Dos más dos, por supuesto...

seguirían siendo cuatro.

Quiero que entendáis esto.

Quiero que entendáis que la única verdad absoluta.

Lo único que seguirá siempre igual es que dos más dos,

son cuatro.

(Risas)

Bárbara. ¿Quieres acercarse por favor?

(Arrastra silla)

¿Qué tienes ahí? Nada.

Vamos Bárbara, no pasa nada. ¿Qué tienes ahí?

-Es solo una nota.

¿Qué has dicho Marcos?

-Que es solo una nota.

O sea que tienes una nota.

Marcos, vete al despacho de la directora y le explicas,

porqué me interrumpes cuando estoy hablando con una compañera tuya.

Vamos, Bárbara.

Lo mejor, es que me enseñes esa nota

y acabemos de una vez con esta tontería.

Léela en voz alta.

Para que tus compañeros sepan qué es eso tan importante

que no puede esperar al final de la clase.

¿Quiere que la lea? Sí, quiero que la leas.

¿Estás seguro? Estoy seguro, léela por favor.

(Papel)

(LEE) "El cara de cerdo me da mucha pena."

(Risas)

Silencio.

¡Silencio!

¿Es eso lo que piensas de mí?

Te he hecho una pregunta, Bárbara.

¿Es eso lo que piensas de mí?

Sí.

Dame esa nota.

¡Dame esa nota, Bárbara!

(ENFADO) ¡Dame esa nota!

No puedo.

¿Por qué no puedes?

Porque no la tengo.

(Música pop japonesa)

(Música pop japonesa)

(Música pop japonesa)

(Música pop japonesa)

(Música pop japonesa)

(Música pop japonesa)

Pues unos dos kilos, no están en mal estado.

Te puedo dar cinco euros.

Pero hombre, ahí va "La Colmena".

No me puedes pagar lo mismo por "La Colmena",

que por el manual de bricolaje que pesa un kilo,

por más que pese un kilo.

Esa es la idea de los libros al peso, Luis.

Ya, pero es... "La Colmena", ¿no?

Cela, es un Premio Nobel.

Es la dinámica de la tienda.

Libros al peso.

Sean de lo que sean.

No me puedo poner a hacer crítica literaria

con cada libro que me traen.

Si te parece bien, te doy los cinco euros.

Bueno, pues me quedo con "La Colmena".

(Ambiente calle)

(Hilo musical)

(Ambiente calle)

(Hilo musical)

(Ambiente calle)

(Hilo musical)

(Puerta)

Hola.

Alicia.

¡Alicia!

(PREOCUPADO) Alicia, mi amor.

¿Qué tal estás cariño?

Me duele el brazo.

Me han mordido, ¿verdad?

No, no te han mordido.

Te han puesto una vía.

Estamos en el hospital.

¿Y se ha ido ya el toro?

¿Qué toro mi amor?

Había toro negro... muy grande.

No hay ningún toro, cielo.

Eso es que lo has soñado.

(Golpean puerta)

Hola, Luis. Hola.

Hola, Alicia.

Gracias.

De nada guapa.

¿Qué tal estás?

Un poco mareada.

Eso es normal.

Descansa un poquito.

Luis, ¿puedes venir conmigo un momento, por favor?

Claro.

(Ambiente hospital)

(Ambiente hospital)

(Puerta)

Hola.

Luis.

Papá.

Dime cariño.

Hola. Hola.

¿Estás bien?

Claro.

¿Tú qué tal?

Genial.

Papá.

Papá.

Dime cariño.

¿Puedo dormir el sábado en casa de Makoto?

¿Makoto?

¿Tienes una amiga japonesa?

No, es el nick de Vanessa.

¿Por qué las llamas Makoto?

Porque es su nick.

Makoto, es el apodo de Vanessa.

Tienes que terminar el trabajo de los terápsidos.

Solo me queda pasarlo a limpio.

Ya, pero eso lo tienes que hacer Alicia.

¿No lo puedes hacer tú?

Es que parte del trabajo, es pasarlo a limpio.

Si te lo hago yo, no es lo mismo.

No tengas morro.

Si lo termino para antes del sábado. ¿puedo ir, no?

Lo que no quiero es que lo acabe rápido y mal

para ir a casa de Vanessa.

Si lo hago bien, sin prisa, y lo termino para antes del sábado.

Podré ir, ¿no?

Es que... van a ir todas.

¿Quiénes son todas?

Makoto, Sakura y yo.

¿Sakura? Paloma.

Entonces vas a ir Paloma y tú.

Y Makoto.

Vanessa no cuenta, está en su casa.

¿Qué vais a hacer?

Pues...

Ver anime y comer ramen.

¿Van a estar sus padres?

Tengo que hablar con ellos.

Vale.

¿Puedo pedirte una cosa?

Claro cariño.

¿Me puedo fumar un cigarrillo?

Pero...

Es... para saber cómo es.

Nunca me he fumado uno antes.

Tienes que llevártelo a la boca.

(TOSE)

Tienes que tragarte el humo con seguridad. Si dudas, toses.

Si pudieras elegir un poder mágico, ¿cuál elegirías?

No sé.

Venga, ¿cuál elegirías?

Ser invisible.

Si pudieras elegir dos.

Ser intangible, que no te pudiesen tocar.

Pero eso sería como no existir, ¿no?

Un poco sí.

¿Sabes cuál elegirías yo?

¿Cuál?

Poder convertirme en quien quisiera.

Había pensado, convertirme en el Rey

y dar un discurso en plan.

"Queridos españoles, me llena de orgullo

que matéis al resto de españoles."

Alicia, no digas tacos.

Si no he dicho ninguno.

No me gusta que hables mal.

¿Puedo pedirte otra cosa?

Claro mi amor.

Me gustaría tomarme un Gin Tonic.

Creo que queda Ginebra.

Lo que no sé si queda es tónica.

¿Cuál es tu apodo?

Yukiko.

Yukiko.

Es muy bonito.

(Teclas)

Me voy, cariño. Te veo esta tarde.

Espera.

¿Qué pasa?

Gracias.

¿Qué pasa?

Bueno, ya me lo dirá la señora cuando quiera.

Te veo luego, cielo.

Papá. Dime.

Te olvidas el móvil.

Un día voy a perder la cabeza. Luego te veo, tesoro.

(Radio)

(Radio)

Buenos días.

Hola. Buenas.

Hombre, Luis, dichosos los ojos.

¿Qué tal, guapa?

Esta mañana estaba aquí Raúl

y precisamente hemos estado hablando de ti.

Hace muchísimo que no le veo.

Va a cerrar el bar, lo sabes, ¿no?

De verdad que yo no sé dónde vamos a ir a parar

No lo sabía, menuda faena.

A mí me lo dicen hace tres años, que digo tres años, uno...

Y no me lo creo.

Es que esto va a así, poco a poco, poco a poco...

¡Coño! Que al final te vas acostumbrando.

¿Y a ti cómo te va?

Tirando a regular, pero manteniéndonos, que no es poco.

¿Y tú?

Bueno, ¿qué te pongo?

Un botellín.

¿Y es que qué haces?

Aunque te cargues a los políticos esto va a seguir siendo igual.

¿Aceitunas o patatas? Aceitunas.

El problema es que en este país está el corrupto, el banquero,

como el Currito, ese es el problema.

Toma las aceitunas. Gracias.

¿Qué tal la niña?

Pues no muy bien, la verdad.

Pero, ¿le van a volver a operar? ¿Le van a volver a dar quimio?

Sí, volverán a darle la quimio pero...

Bueno... Lo siento mucho.

Si hay alguna cosa que pueda hacer por ti.

Ya, ya lo sé Marisol. Muchas gracias.

De hecho me gustaría hablar contigo un momento a solas.

Claro, claro.

Me gustaría comprarle algo a Alicia, algo que quiere.

Pero ya sabes cuál es mi situación.

¿Cuánto dinero será?

7000.

Puedo trabajar gratis aquí todo el tiempo que quieras.

Joder, pero es que eso es mucho dinero.

Yo estoy con el agua hasta el cuello.

Claro.

Yo es que no puedo dejarte tanto dinero,

para empezar porque ni lo tengo.

Sí, sí. Lo sé.

No tenía que haberte puesto en este compromiso.

Solo que no sé qué hacer...

Si quieres puedo intentar buscarte algún trabajo

donde te puedan pagar por adelantado.

La cosa está muy mal, muy mal.

No, gracias.

¿Qué es eso que le quieres comprar a Alicia que cuesta tanto dinero?

Es un vestido de unos dibujos animados.

¿Como un disfraz?

No, es un vestido de una diseñadora famosa,

por eso es tan caro, porque solo hay uno.

Ah.

Mira, Luis,

lo único que quiere Alicia es que estés junto a ella.

Eso es lo importante, que estéis juntos,

el vestido, el dinero...

Eso da igual, eso no importa.

Sí.

No tengo trabajo pero estoy esperando que me contesten

de unas entrevistas.

En el anuncio pone que no es necesario ningún tipo de aval.

Ya.

Ya, pero...

Quiero saber si es posible o no.

No tengo aval pero puedo pagar los intereses.

Ya sé que no es buen momento pero necesito ese dinero,

es muy importante para mí.

No lo sienta.

(Portazo)

(Metro)

(RADIO) "Hoy, en la sección de cartas de los oyentes,

tenemos una carta muy especial.

Y digo que es una carta muy especial

porque la escribe una niña de 12 años,

porque se la dedica a su padre

y porque es una niña enferma de leucemia.

Ella se llama Alicia y su carta dice así:

"te escribo esta carta desde la habitación del hospital.

Me gusta mucho venir al hospital.

Al principio me daba miedo y lo odiaba pero ahora me encanta.

Sé que es raro, a nadie le gustan los hospitales.

Me gustan las batas de los médicos, me gusta la comida,

me gustan las agujas, me gustan las vendas,

me gustan las camas. ¿Sabes por qué?

Porque sé que siempre que me despierte aquí

vas a estar a mi lado."

-Bárbara.

Bárbara.

Cierra los ojos.

No los abras hasta que yo te diga.

Ya.

¿Esto por qué?

Porque sí.

Porque sí.

Gracias.

¿Me lo pones? Sí.

Gracias.

Hoy quiero quedarme sola contigo.

Ya, pero hemos quedado con Javier y Laura.

Pues les dices que estamos enfermos. Están a punto de llegar.

Pues no abrimos la puerta.

Nos inventamos una excusa.

¿De verdad que te da igual quedar mal con ellos?

(ASIENTE)

Eres una niña caprichosa y tonta.

Sí, eres una niña caprichosa y tonta.

Sí. ¿Y qué más cosas eres?

Guapa.

¿Qué hora es?

No sé.

Son las 12:15.

No puedo seguir así. No puedo estar siempre detrás de ti

como si fueras una niña de 7 años.

Mírame cuando te hablo.

Gracias.

¿Tengo que estar detrás de ti como si fueras una niña de 7 años?

No. ¿No?

Pues yo creo que sí. No.

Sí.

Si me entero que me mientes te juro que me voy y no vuelvo.

¿Te tomas la pastilla todos los días?

Sí.

Toma.

Abre la boca.

Bárbara, todo esto es por tu bien. Ya, ya lo sé.

Perdón.

Perdona, soy imbécil, no quiero que te preocupes por mí.

No, me pidas perdón, quiero que seas más responsable con la medicación.

Perdón por haberme enfadado. No pasa nada.

Te enfadas porque me quieres.

# Cinco lobitos tiene la loba

# blancos y negros, detrás de la escoba.

#Cinco tenía, cinco criaba

#y a todos los cinco tetita les daba.#

-Eso de blancos y negros te lo has inventado, ¿no?

-No, mi madre lo cantaba así.

-¿Blancos y negros? -Sí.

-Era: cinco lobitos tiene la loba, cinco lobitos detrás de la escoba.

No blancos y negros.

(RÍE) A ver, Javi, es una canción para bebés.

-Sí, yo también conocía la versión de blancos y negros.

-¿Tú también?

Ahora soy yo el único que no conoce esa versión.

¡Venga!

-Bárbara, ¿estás bien?

Sí, sí.

Me duele un poco la cabeza pero estoy bien.

¿Quieres una aspirina? No, no, de verdad que estoy bien.

-¿Quieres cogerla?

Es que no...

Me da un poco de miedo.

No te va a morder.

Ya.

Pero es que no sé cómo.

Mira, ven.

Así, con cuidadito, así.

(RÍEN)

¿Qué pasa?

¿Qué? No, nada, nada.

Nada, que me estaba acordando de algo.

(RÍE)

¿Qué te pasa?

No, nada, de verdad.

(RÍE)

Cuéntanoslo a todos y así nos reímos.

Es que no puedo dejar de pensar la cara que pondríais

si lanzara el bebé por la ventana.

Era una broma.

Toma.

Esta no es la pastilla de siempre.

Eso es, no es la pastilla de siempre.

¿Qué es? Un somnífero.

¿Un somnífero?

¿Pero para qué me la das? Quiero que te duermas.

Iba a dormir la siesta de todas maneras.

Quiero que te duermas profundamente.

Enjuágate y traga el agua.

¿Cómo? Enjuágate a conciencia

y traga el agua, por favor.

Abre la boca.

Gracias.

¿Pero qué pasa? No pasa nada, mi amor.

Confía en mí.

(Cristales rotos)

(Música)

(CANCIÓN) # La luna te besa tus lágrimas puras

# como una promesa de buena ventura

# la Niña de Fuego te llama la gente

# y te están dejando que mueras de sed.

# Ay, Niña de Fuego, ay, Niña...

...de Fuego.

(RADIO) # Dentro de mi alma yo tengo una fuente

# pa que tu culpa se incline a beber.

# y el cariño ciego

# soy un hombre bueno que te compadece.

# Anda,

# vente conmigo

# niña de fuego. #

(Teléfono)

(Teléfono)

¿Dígame?

¿Hola?

Si no contesta, voy a colgar.

Hasta luego. "Soy Bárbara".

(VOMITA)

(TOSE)

¡Eh,

espera,

por favor!

¡Por favor, espera!

Lo siento.

Hay un baño en el pasillo.

Puedes ducharte si quieres.

Deja la ropa en la puerta y te la lavo.

No, bueno, si esto con un trapo húmedo sale.

No... No pasa nada, tengo secadora.

¿Sí?

Las toallas limpias son las azules.

Me he puesto esto.

No pasa nada.

¿Quieres una cerveza o agua o algo?

No, no, gracias.

¿Estás bien?

Sí, sí, sí, soy torpe en general, estoy acostumbrada.

Tienes una casa impresionante, es muy bonita.

Gracias.

¿A qué te dedicas?

A nada.

Veo la tele.

Me mantiene mi marido.

¿Qué has visto en la tele últimamente?

Mmm...

Vi un reportaje

de dos vecinas que estaban enfadadas

porque una decía que la otra le lanzaba pis

cada la vez que entraba y salía de la casa.

Así que la señora se ponía un chubasquero y una bolsa de basura

en la cabeza para pasar por el rellano. Era muy graciosa.

¿Por qué te hacía tanta gracia?

¿Por qué no?

No sé,

no me gustan esos programas que van por las casas

con una cámara grabando las miserias de los demás.

Parece que nos estuvieran diciendo:

"No te quejes porque en el fondo no estás tan mal".

Tampoco estamos tan mal.

¿Que no estamos tan mal?

Supongo que viviendo aquí es fácil decir eso.

¿Tú a que te dedicas?

Era profesor,

ahora estoy en el paro.

¿Qué enseñabas?

Literatura.

¿Literatura?

Yo siempre suspendía literatura.

¿No te gustaba leer?

Me gustaba más hacer otras cosas.

¿Y tu marido a qué se dedica?

Es psiquiatra.

Debe ser bueno.

(ASIENTE)

¿Puedo preguntar dónde está? No.

Oye,

¿me puedes dar un abrazo?

¿Cómo? No, no, no, perdona, perdona...

Olvídalo, perdona.

No, no, no, sí, claro.

Sí, sí.

Venga.

¿Qué haces?

No, nada.

¿Cómo que nada? ¿Que qué haces?

No estoy casada, pero te lo acabo de decir

estás en casa de mi marido, ¿qué haces?

Ya, lo siento. No, me parece alucinante.

Sí, a mí también. ¿A ti qué te parece alucinante?

¿Queda mucho para que acabe la lavadora?

¿Eh? No, es un lavado rápido.

¿Que qué te parece alucinante?

Puedo esperar en el salón.

Perdona.

Es que estoy un poco tensa.

¿Por qué has bajado a por mí?

¿Te doy asco?

¿Quieres saber por qué veo esos programas de la tele?

Porque me gusta ver gente más desgraciada que yo.

¿Ahora te doy asco?

No.

Me llamo Bárbara.

Yo soy Pedro.

(Puerta)

Hola.

Hola.

¿Qué te ha pasado ahí?

Que me puse a hacer cosas de la casa para no pensar

y se me cayó el espejo encima.

¿Estás bien?

Mira, Bar,

he estado pensando y he tomado una decisión.

Voy a confiar en ti.

Es lo que te ofrezco.

Mi confianza ciega.

Pero si me entero de una mentira más se acabó.

Te necesito.

Pero tú me necesitas mucho más.

¿Escupiste la pastilla ayer?

Sí.

¿Por qué?

(Teléfono)

(Teléfono)

(Teléfono)

¿Sí?

Ya, pero no.

De verdad.

Espere.

Es para ti.

¿Sí?

"Hola, Bárbara".

"Soy... Pedro".

"Supongo que el hombre que ha contestado es tu marido".

"Le he dicho que soy de tu compañía de teléfono,

así que intenta disimular".

"No conseguí averiguar tu número de móvil,

ya me lo darás, así sea más fácil comunicarnos".

"Busqué también tus tarjetas de crédito, pero no tienes".

"Eso lo hubiera facilitado todo".

("SUSPIRA")

"Mira, siento muchísimo todo esto".

"Necesito 7000 euros antes de una semana

o tu marido sabrá todo lo que pasó anoche".

"Dejé puesta la grabadora del teléfono móvil,

está todo grabado".

"Dime que lo has entendido".

Sí.

"Vale, ahora dame tu número de móvil".

609

368

901.

"Te llamaré con un teléfono móvil para que lo tengas".

"Ahora te estoy llamando desde una cabina".

"Cuando tengas el dinero listo,

llámame y te diré cómo entregármelo".

Vale.

"Cuando me des el dinero no volveré a molestarte más".

"Lo siento".

Yo también.

De verdad es que no me interesa.

No, no utilizo mucho el móvil. Muchas gracias.

Hola.

Hola.

Me suena tu cara, ¿eres actriz?

No.

Yo sí.

Vale. ¿Sabes si está Ada en casa?

¿Sabes cómo me llamo?

No.

Sonica.

Muy bien, yo soy Bárbara Asunción.

¿Está Ada en casa?

¿Que si está Ada en casa?

Sí.

Gracias.

(Música house)

Hola, Bárbara.

Por los reencuentros.

Por los reencuentros.

¿Qué tal estás?

Bien.

Me alegro.

Siento como me fui, Ada.

No sabía cómo hacerlo.

Solo tenías que despedirte.

No es tan fácil.

Sí es tan fácil.

¿Sabes lo que más me ofendió?

Que desaparecieras sin decir nada me preocupó, pero no me ofendió.

Me ofendió sentir que me tenías miedo.

Yo nunca he hecho nada para que me tengas miedo.

No soy de esa manera y lo sabes perfectamente.

No quería ofenderte.

Me ha ocurrido más veces, estoy acostumbrada.

Sea como sea, me alegra ver que estás bien.

¿Y tú cómo estás?

Estoy mejor que nunca.

El negocio ha bajado un poco,

pero me casé hace cuatro meses y estoy muy contenta.

Felicidades.

¿Quién es la afortunada?

Juana.

¿Juana?

Me gusta esa chica.

Bueno,

¿qué puedo hacer por ti?

No quiero que te molestes.

Soy muy comprensiva,

ya lo has comprobado.

Necesito dinero.

No necesitas dinero.

¿Cómo?

No necesitas dinero.

Tu marido tiene mucho.

Tenía que asegurarme de que estabas bien.

Es un asunto personal, tengo que resolverlo sola.

Buena chica.

¿De cuánto dinero hablamos?

7000.

Si me lo das ahora, te lo puedo devolver

con un interés del 15 en cinco o seis meses más o menos.

Sabes a lo que me dedico y has venido a verme.

Si quieres 7000, ya sabes lo que tienes que hacer.

Si no estás dispuesta,

nos acabamos el güisqui, nos damos dos besos

y no despedimos esta vez como personas civilizadas.

Habría condiciones.

¿Condiciones?

Nada de penetración.

De ningún tipo.

Eso lo complica todo.

Además necesito el dinero esta semana.

Es muy poco tiempo.

Vas a tener que trabajar mucho.

Bueno,

esa es la tercera condición.

Tiene que ser en un solo día.

Un solo trabajo.

Por la mañana.

Es el único momento que mi marido no está en casa.

¿Puedes respetar esas normas?

Es muy difícil,

muy difícil.

7000 euros sin penetración, en un solo día, en un solo trabajo.

Solo puede ser así.

¿Cuántas horas tienes?

De 8 a 15.

¿Sabes quién es Óliver Zoco?

¿Qué opinas?

No lo conozco personalmente.

Pero sabes lo que hace, ¿no?

¿Qué opinas? No, no opino nada.

Puedo convencerle para que organice algo esta semana.

Para mañana.

Pero tienes que garantizarme que vas a ir.

Voy a ir.

Si todo sigue adelante te enviaré un mensaje el día antes,

por la noche. Con la hora y el lugar donde te recogerán.

¿Te doy mi móvil?

No hace falta, ya lo tengo.

Me gusta tu nueva cicatriz.

Voy al baño.

(Música dramática)

Disculpe...

¿Sí?

Si alguna vez quiere que la lleve a algún sitio, esta es mi tarjeta.

Será un placer.

Gracias.

Bienvenida, Bárbara.

Gracias.

Soy Adela, la asistente de Oliver. Gracias por venir.

Gracias a ustedes. Acompáñeme, por favor.

Puede esperar en esta sala.

-Buenos días.

Buenos días.

Gracias, Adela.

-De nada.

-Antes de nada, Bárbara,

me gustaría darte las gracias por venir a nuestra casa.

Gracias a ustedes.

Ada me ha hablado maravillas,

pero tengo que confesar que, aunque no te conocía en persona,

había oído hablar de ti hace tiempo.

Me alegra tenerte con nosotros. Gracias.

¿Te gustan las corridas de toros?

No, no mucho, la verdad.

A mí tampoco me gustan demasiado,

pero es curioso que sea concretamente España

el país en el que la tauromaquia es más popular.

¿Sabes por qué España es un país en eterno conflicto?

Porque no tenemos claro si somos un país racional o emocional.

Los países nórdicos, por ejemplo, son países cerebrales.

Sin embargo, los árabes o los latinos

han aceptado su lado pasional sin complejo ni culpa.

Ellos, unos y otros, saben qué lado predomina.

Los españoles estamos en una balanza que está suspendida

justo en la mitad.

Así somos los españoles, como las corridas de toros.

¿Y qué son las corridas de toros?

La representación de la lucha entre el instinto y la técnica,

entre la emoción y la razón.

Tenemos que aceptar nuestros instintos

y aprender a lidiar con ellos como si fuesen un toro

para que no nos destruyan.

Esto es exactamente lo que ofrecemos a nuestros clientes.

¿Podrías quitarte la ropa, por favor?

Eres muy hermosa.

Gracias.

Adela...

Ábrelo, por favor.

Quiero que memorices esa palabra.

Ya.

Perdona mi insistencia, Bárbara,

pero por mi experiencia con otras mujeres

es probable que cuando entres en la sala

se te olvide

y es muy, muy importante que recuerdes esa palabra

porque una vez dentro,

será esa palabra lo que pará todo cuando tú quieras que pare.

Recuérdalo: todo parará solamente cuando pronuncies esa palabra.

No existe otro modo.

Quiero que entiendas esto.

Bien.

Cuánto más tardes en pronunciarla, más dinero ganarás,

¿entiendes la mecánica?

Perfectamente.

Devuélvele la tarjeta a Adela.

¿Estás lista?

Entonces pasa a la sala contigua, por favor.

Soy Bárbara. Tengo el dinero.

Son 14 billetes de 500.

Sí. Bien.

Quiero que vayas a la biblioteca Pedro Salinas,

que está en puerta de Toledo,

y dejes el dinero en el libro de la Constitución Española.

¿Qué quieres que deje 7000 euros en una biblioteca pública?

Nadie va a coger ese libro.

Como quieras.

Mete el dinero en un sobre y déjalo en el hueco del lomo del libro,

no entre las páginas.

¿Lo has entendido?

Sí.

Tengo el teléfono de tu marido. Si noto algo raro, le llamo.

Vale.

Gracias.

Alicia, a cenar.

¿Crema de verdura?

¿No te apetece?

Bueno...

Esta es diferente. Tiene un ingrediente especial.

A mí me sabe como siempre.

Tienes que seguir comiendo para notar la diferencia.

No sé.

¿Te han dado la nota del trabajo de los terápsidos?

No, todavía no.

Creo que me la dan la semana que viene.

Si te encuentras mal, no tienes por que ir a clase.

No, estoy bien.

Papá...

Dime.

Quiero decirte algo.

¿Qué es esto?

El ingrediente especial.

"Mira dentro del microondas".

"Mira debajo de la ensalada".

"Mira detrás del sofá".

¿Te lo quieres probar?

Más tarde.

¿Qué pasa?

¿Qué?

¿Buscas algo?

No.

¿Está todo bien, cariño?

Sí, sí.

Me encanta el vestido.

¿Seguro?

Estoy muy contenta.

(Música)

Hola.

Buenas, ¿qué te pongo?

Pues... una caña.

No, mejor un licor café.

Muy bien.

Perdona, ponme otro.

(JADEA)

(JADEA)

(Teléfono)

(Teléfono)

(Teléfono)

¿Qué quieres?

Necesito más dinero.

No. ¿Cómo que no?

Que no puedo, que no tengo más dinero.

Sí puedes, tu marido está forrado.

Yo no tengo dinero, ¿entiendes?

El dinero que te di no se lo pedí a mi marido,

no le puedo pedir dinero a él.

Tú dijiste que no ibas a volver a molestarme

y yo cumplí mi parte del trato.

No es tan fácil.

Eres un hijo de puta.

¿Yo soy un hijo de puta?

Eres tú la que ha engañado a su marido.

Te dije que no me dabas asco, de verdad no me das asco,

me das pena.

Tendrás tu dinero, ¿cuánto?

20.000.

Para pasado mañana.

Pasado mañana me voy a pasar por la biblioteca

y quiero que estén en el mismo lugar, en el mismo libro.

¿Entendido?

Entendido.

(Llama a la puerta)

(Llama a la puerta)

¡Bárbara!

Hola.

¿Qué hora es?

Las 12.

Me acabo de acostar.

Tengo que pedirte algo.

Es urgente.

¿Cómo de urgente?

Mucho.

Te escucho con una condición.

¿Cuál?

Comprar churros.

¿Quieres?

No.

¿Te he dicho porras o churros?

¿Qué? Que si te he dicho porras o churros.

Churros.

¿En serio? Sí.

Yo creo que te he dicho porras.

Me has dicho churros, Ada.

No pensaba volver a verte. Ya, yo no pensaba volver.

¿Qué haces aquí entonces?

Necesito más dinero.

¡Vaya!

¿Cuánto más?

20.000.

¿Con las mismas condiciones que el anterior trabajo?

No.

Bueno, entonces quizá.

Necesito el dinero para pasado mañana.

Pues eso ya te digo que es absolutamente imposible.

Lo siento mucho.

Estoy dispuesta a entrar en la puerta del lagarto negro.

¿De qué hablas?

De la puerta con un dibujo de un lagarto negro

de la casa de Oliver.

No sé de qué puerta me hablas.

Sí que lo sabes, Ada.

¿Hay servilletas?

¿Qué has oído sobre esa puerta?

Seguramente las mismas cosas que has oído tú.

No lo creo. La verdad es que no lo creo.

Vete a tu casa, Bárbara.

Vete a casa.

Llama más tarde y hablamos sobre cómo organizar

tres o cuatro trabajos la semana que viene.

Te lo pido por favor.

Yo también te lo pido por favor.

No quiero enfadarme, Bárbara.

Voy a ir.

Si no lo organizas tú, voy a ir yo sola.

La única diferencia es que tú no te llevas tu comisión.

No me importa. No quiero saber nada de esto.

¿Es tu última palabra?

Sí.

Gracias.

¡Bárbara!

No lo hagas.

Te lo pido por favor.

-¿Sí?

Hola, ¿qué tal? Soy Bárbara,

la chica que llevaste el otro día a casa de Oliver Zoco.

Hola, Bárbara, ¿qué tal estás?

Bien, muy bien.

¿Quieres que te lleve a algún sitio?

No, no. En realidad quería preguntarte otra cosa.

¿A sí?

Claro, dime.

Pues quería preguntarte por la puerta del lagarto negro

de la casa de Oliver.

"¿Qué quieres saber?"

Quería saber si...

Quiero entrar por esa puerta mañana.

(Corta)

¿Hola?

(Teléfono)

"Mañana te esperará al conductor

en el portal de tu casa a las 11".

(Piano)

(Piano)

(Piano)

(Piano)

Gracias por organizar esto.

(Piano)

(Piano)

(Piano)

(Piano)

(Piano)

(Puerta metálica)

Buenos días.

Buenos días.

¿Qué tal estás?

Bien.

Bueno, esta es nuestra última sesión.

Me gustaría darte las gracias por todo.

Ha sido muy fácil trabajar contigo.

De verdad que te deseo lo mejor a partir de ahora.

Muchas gracias.

Si te parece, me gustaría que empezases

haciendo un balance general de tu evolución dentro del centro

y me contases qué aspectos crees que has mejorado

y qué crees que deberías seguir trabajando fuera.

Si te tengo que ser sincero,

te diré que sé que todavía tengo mucho que mejorar.

Eso lleva tiempo.

De hecho, tengo algo para ti.

¿Y esto?

Un regalo.

Pero...

no tenías por qué.

Gracias.

De nada.

Damián, eres muy buena persona, no lo olvides.

Gracias.

Quiero pedirte algo.

Claro, dime.

No sé si será difícil,

supongo que estas cosas no son del todo fáciles.

Bueno, ya veremos, ¿qué es?

No quiero salir mañana.

¿Qué quieres decir?

No quiero salir de la cárcel.

Quiero quedarme aquí.

No sé exactamente cuánto tiempo pero sé que aún no estoy listo.

¿Quieres explicármelo?

Pensé en agredir a un guardia o a un recluso

pero no quiero que todo este tiempo que hemos trabajando juntos

no sirva para nada.

Por eso decidí pedírtelo personalmente.

Y de paso evitar daños a terceros.

No lo entiendo. ¿Por qué no quieres salir?

Porque tengo miedo.

¿De qué tienes miedo?

De volver a ver a Bárbara.

(CANTURREA)

(ACENTO EXTRANJERO) Pues son 6,20.

Gracias.

¿Cómo se dice "gracias" en chino?

(HABLA CHINO) (REPITE EN CHINO)

(HABLA CHINO) (REPITE EN CHINO)

Ah,

y esto.

(Pasos)

Perdone...

¿Está usted bien?

¿Está usted bien?

Oiga...

Estaba en el rellano,

en los escalones cerca del rellano y la he metido en casa

por si la podía ayudar en algo aunque no sé si he hecho bien.

Está consciente pero está muy mal.

Muy mal.

Sí, mándenla cuanto antes, por favor.

Gracias.

Gracias.

Vendrá enseguida la ambulancia.

(HILO DE VOZ) Damián...

Gracias.

Estás muy mayor.

¿Me puedes acercar el bolso, por favor?

El bolso.

Necesito que me hagas un favor.

¿Qué quieres?

Cuando vayas esta tarde a la biblioteca de Puerta de Toledo.

La Constitución...

No creo que debas preocuparte por esto en este momento.

Por favor.

La ambulancia va a venir enseguida, ya verás.

Es muy importante, Damián.

Mañana lo devolveré.

Damián,

ayúdame.

¿Qué más quieres que haga?

En caso de necesitar alguna cosa más

nos pondremos en contacto con ustedes.

De acuerdo, muchas gracias.

Buenas noches Buenas noches.

(Teléfono)

¿Sí? "¿Es Damián?"

Sí, soy yo. ¿Quién es?

"Buenos días, perdone que le moleste,

soy Alfredo el marido de Bárbara.

La mujer a la que ayudaste anoche."

Buenos días.

"Me han dado su teléfono en el hospital."

Escuche, yo ya he hablado con la Policía.

Verá, encontré a su mujer en el descansillo...

"No, no, tranquilo."

Yo le llamaba porque quería darle las gracias.

Muchísimas gracias.

"Bueno, hice lo hubiese hecho cualquiera."

Muchísimas gracias.

"De nada." ¿Cómo está su mujer?

"Ha empezado a hablar hace un momento."

¿Le ha contado lo que le ha pasado? "No."

¿Y los médicos?

Los médicos dicen...

"No saben nada."

"Lo primero que ha dicho es:

"mire, siento mucho molestarle pero quiere hablar con usted.

Quiere darle las gracias".

Bueno.

"Tiene que empezar a hablar poco a poco,

necesito que hable con ella. Lo que sea.

"Se lo agradecería muchísimo.

Solo serán unos minutos."

De acuerdo, no se preocupe.

"Gracias."

Estamos en el Hospital San Gabriel,

en la habitación 239.

Yo estaré aquí.

"Está bien, hasta ahora."

Hasta ahora.

(Llama a la puerta)

Damián, ¿verdad? Sí.

Soy Alfredo, gracias por venir.

De nada.

Voy a la cafetería momento, ¿quiere algo?

No, gracias.

Vuelvo enseguida mi amor.

Se lo he dicho antes pero...

muchísimas gracias por todo, de verdad.

No hay de qué.

Estoy bien aquí.

Siéntate, por favor.

Has conocido a mi marido.

Él no me conocía.

Nunca le he hablado de ti.

Mejor.

Estás aquí, estás libre.

Sigues siendo muy tierno.

Siempre me has visto así.

Porque es verdad.

Eres muy tierno y muy buena persona.

Eres mi ángel de la guarda.

Estabas en la puerta de mi casa, hubiese socorrido a cualquiera.

Era el único sitio al que podía ir.

¿Cómo sabías dónde vivía?

Bárbara, me tengo que ir.

Espero, de verdad, que te recuperes pronto.

No te vayas.

¿Qué quieres?

Necesito otra cosa.

¿Qué más quieres, Bárbara?

Quiero contarte lo que ha pasado.

Cuéntaselo a tu marido o a la Policía.

Solo confío en ti.

Bárbara, yo siento lo que ha pasado pero...

Por favor, deja que me vaya.

Te lo pido por favor.

Vale.

Vete.

Lo siento.

Está bien.

Gracias.

Quiero contártelo a ti.

Debes decírselo a la Policía.

No puedo.

¿Por qué no puedes?

Porque tengo miedo.

¿De qué tienes miedo, Bárbara?

Júrame que no se lo vas a contar a nadie.

¿Qué es lo que te ha pasado?

Un hombre...

¿Un hombre te ha hecho eso?

¿Te ha hecho eso un hombre, Bárbara?

Pero, ¿por qué?

¿Cómo ha po...?

¿Te ha violado?

(SOLLOZA)

¿Quién?

No lo conocía, solo de vista, de la biblioteca.

Me empezó a acosar.

No sé, creo que me siguió.

Ya está, por favor. Déjalo.

¿Cómo es?

(SUSPIRA)

Joder...

El Pitágoras.

¿Qué tal?

¿Qué dice?

¿Pero qué hace aquí?

¿Qué tal, Pepo? Pues aquí...

venía a verte.

¿Y cuándo le han soltado?

Va a hacer un año el mes que viene.

Un año, madre mía.

Pues, perdona, entra.

Pues qué ilusión verle, la verdad.

¿Sabe una cosa? El año pasado me saqué el graduado

y ahora puedo ayudar a mi cuñado

con las cosas.

Es que se me dan bien los números.

Es verdad, se te daban bien. Sí.

¿Le importa?

No.

Me están viniendo un montón de recuerdos de ahí adentro.

Y tengo una sensación como que han pasado 10 años o más,

¿sabe?

Desde que salí estoy limpio, ¿sabe?

No, no, tomo nada.

Excepto los porros y de vez en cuando algo de M.

Pero vamos nada, limpio.

Y del Rata y del Caos, ¿qué?

Allí los he dejado, tratando de sacarse el graduado como tú.

Si es que usted siempre ha sido muy buen profesor.

Se lo digo un montón a mi hermano y a mi cuñado.

Usted me ayudó un montón ahí adentro.

Muchas gracias. De nada.

No, gracias.

Al principio intentábamos darle a mi padre

y no había manera...

Y ahora el cabrón, se mete entre pecho y espalda unos 15.

Con eso de que la marihuana es buena para el dolor,

¿sabe? Es que tiene cáncer de...

próstata o no sé.

Lo siento.

Pepo,

¿te acuerdas de lo que me dijiste

cuando aprobaste el primer examen dentro de la cárcel?

No.

Me dijiste que cuando saliese, si necesitaba algo...

que te buscase.

Pues ahora necesito algo.

(RADIO) #La luna te besa tus lágrimas puras,

#como una promesa de buena ventura.

#La "Niña de Fuego" te llama la gente,

#y te están dejando que mueras de sed.

#Ay, "Niña de Fuego",

#ay, "Niña de Fuego".

#Dentro de mi alma yo tengo una fuente

#para que tu culpa se incline a beber.

#Ay, "Niña de Fuego",

#ay, "Niña de Fuego".

#Mujer que llora y padece,

#te ofrezco la salvación,

#te ofrezco la salvación.

#El cariño es ciego.

#Soy un hombre bueno

#que te compadece.

#Anda, vente conmigo,

#"Niña de Fuego".#

-Hasta luego.

(Televisión)

Hola. Buenas, ¿qué te pongo?

Un licor café.

Ahora mismo.

Gracias. Tranquilo.

Buenas noches.

Hola. ¿Qué va a ser?

Un Rioja, si tiene.

Tengo el de la casa. Ese está bien.

(Televisión)

Gracias. A usted.

Salgo a fumar.

(Televisión)

Perdone, ¿tiene fuego?

Sí, claro.

Gracias.

De nada.

¿Sabe quién juega?

¿Perdone?

Le decía que si sabe quién juega hoy.

Pues, no, la verdad es que no.

¿No es futbolero?

No mucho, la verdad. Un pecado mortal en este país.

¿Y usted? Me gusta verlo.

Suelo ver los partidos de la Selección

pero no soy de ningún equipo.

Me gusta el deporte pero no el negocio este del fútbol.

Pocas cosas quedan ya que no se negocien.

(ASIENTE) Yo me acuerdo,

cuando daba clase hace años,

estuve entrenando al equipo de fútbol sala en el colegio.

Era una tontería pero se la pasaban bien,

que era lo importante.

Ahora, solo quieren ser famosos y tener una novia modelo.

Lo de ser deportistas es lo de menos.

¿Daba clases? Sí.

¿De qué? De matemáticas.

Yo era profesor de literatura.

¿Así que usted también es profesor?

Era, ahora estoy en el paro.

La cosa de la educación está terrible, ¿no?

Terrible.

Bueno, voy para adentro.

Gracias.

¿Le importa que me siente?

Sí, claro, siéntese.

Gracias.

Damián, mucho gusto.

Luis.

¿Es usted del barrio? No, he venido a ver a un amigo.

¿Usted vive aquí?

Sí, de toda la vida, además.

Parece un barrio muy agradable.

Sí que lo es.

Chin chin.

¿Y cuánto hace que no ejerce como profesor?

Hará como medio año.

Ya le digo que fue fulminante con el tema de los recortes.

No sé a dónde vamos a ir a parar, por Dios.

¡Por Dios, la educación, que es la base de toda sociedad crítica!

Claro, que a qué político le interesa oír

a una sociedad crítica. Se lo digo yo, a ninguno.

Pienso que la carrera de Magisterio debería ser más difícil y más dura.

Es un trabajo con demasiada responsabilidad,

demasiado arriesgado.

Demasiado arriesgado.

Yo mismo no he tenido una vida fácil, ¿sabe?

He estado en la cárcel.

He convivido durante 10 años con asesinos,

pederastas, violadores...

Pero le puedo asegurar

que la única vez en la que he sentido auténtico pánico

fue en clase,

delante de una niña de 12 años.

Estoy seguro de que usted sabe bien pelearlo

porque usted también conoce a esa niña.

Se llama Bárbara.

No haga ninguna tontería, tengo una pistola en el bolsillo.

Bárbara me ha puesto al corriente de todo.

Usted va a hacer cuanto yo le diga, así de sencillo.

Hija de puta.

Muy educado.

Como le he dicho, he estado en la cárcel una vez.

Fue precisamente por ayudar a Bárbara, sin ir más lejos.

Hace tiempo.

Eso ya es otra historia.

Cuando Bárbara me dijo lo que le había hecho

se me ocurrieron muchas cosas que hacer con usted.

En todas ellas usted acababa muerto y yo otra vez en la cárcel.

Y la verdad, yo ya no estoy para cargar con muertos.

Entonces, se me ocurrió algo.

Verá,

yo voy a sacar ahora la pistola que tengo en el bolsillo

y la voy a poner

encima de la mesa.

Lo que quiero que usted haga

es que coja la pistola

y me mate.

¿Ha quedado claro?

Quiero que me mate delante de esas dos personas.

Si avisa al camarero,

viene la policía y yo salgo vivo por esa puerta,

le aseguro que usted y su familia, si es que la tiene,

van a morir más tarde o más temprano.

10 años en la cárcel dan para conocer a gente

que no me cobraría demasiado por hacerme este favor personal.

Bárbara no quiere que se sepa que la ha violado,

pero eso no impide que usted vaya unos años a la cárcel por asesinato,

¿verdad? ¿Violado?

Yo no he violado a esa mujer.

¿Cómo se atreve a negarlo?

¿Esto qué es? No entiendo nada.

Usted la ha violado y la ha destrozado

y yo voy a arruinarle a usted la vida.

Eso es todo lo que tiene que entender.

Eso no es verdad, eso no es verdad.

Ella se acostó conmigo porque quiso.

¿Qué dice?

Sí, sí, ella se acostó conmigo porque quiso.

Yo la chantajeé,

pero jamás le hice daño.

¿La chantajeó?

Nos acostamos y lo grabé.

La amenacé con enseñarle la grabación a su marido

para pedirle dinero,

pero yo no la he violado.

Lo grabó, ¿cómo lo grabó?

Grabé el sonido con mi teléfono móvil.

Está todo grabado en el teléfono.

¿Lo sabe su marido?

No, al menos no por mi parte.

Bárbara se acostó con usted...

Sí.

Bárbara engañó a su marido por acostarse con usted.

Sí.

(Disparo)

No os mováis.

Daos la vuelta.

Daos la vuelta.

(Disparo)

(Disparo)

(Timbre)

(Música manga)

Hola.

Luis.

Tu padre...

tu padre me ha pedido...

que le baje el teléfono móvil,

al bar.

¿Es ese?

Bueno, pues...

Ya está.

Nada más.

(Música manga)

Date la vuelta.

Date la vuelta, no me mires.

No me mires.

No me mires.

(Música manga)

(Disparo)

Hola.

Hola.

¿Dónde está tu marido?

Se ha ido a casa.

Lo he solucionado todo.

Eres mi ángel de la guarda.

Ese hombre no volverá a molestarte.

Ni a chantajearte.

¿Me lo das?

No puedo.

¿Por qué no puedes?

Porque no lo tengo.

(Música dramática)

Somos cine - Magical Girl - Ver ahora

Truman

En 2015, Ricardo Darín y Javier Cámara se llevaban la Concha de Plata por su trabajo en Truman, de Cesc Gay. Julián recibe la visita inesperada de su amigo Tomás que vive en Canadá. Los dos amigos, junto a Truman, su perro fiel, compartirán a lo largo de cuatro intensos días, momentos emotivos y sorprendentes, provocados por la difícil situación que está atravesando Julián.

No recomendado para menores de 12 años Somos Cine - Truman - Ver ahora
Transcripción completa

(HABLAN EN INGLÉS)

(Música lenta)

(Radio en inglés)

(Continúa la música)

(Megafonía en inglés)

(Continúa la música)

Gracias.

(Continúa la música)

Hola. Hola.

(Timbre)

(Toses)

(RESOPLA)

¿Cómo estás? (ACENTO ARGENTINO) Feliz de verte.

Ya veo. Tienes una erección.

Entra, vamos.

Que después los vecinos me critican, y con razón.

(TOSE)

¡Eh!

No te acuerdas de Truman, ¿eh?

No hace nada.

¡Mira tu tío, te tiene miedo!

¿Y el equipaje? En el hotel.

En el que está aquí en la esquina. Pero ¿por qué no te quedas aquí?

Bueno, porque tú roncas mucho, tampoco le caigo bien a tu perro...

¿Por qué no me avisaste que venías, boludo?

Paula me dijo que una sorpresa te iba a sentar muy bien.

Ah.

Sí, sí, sí ya me enteré que...

vos y mi prima

están combinados a mis espaldas.

Bueno, tú tampoco me cuentas demasiado, ¿eh?

¿Qué quieres?

Me sabe mal no haber venido antes.

¡Eso espero!

Y que no duermas por la noche también.

Pues no, no mucho, la verdad.

De hecho, estoy gastando una pasta en terapia por tu culpa.

Me alegro.

He cambiado hasta de psicólogo.

Ah, ¿sí? Sí.

Yo también.

Ahora tengo una especie de...

guía espiritual.

¿De guía espiritual? Bueno, en realidad es...

un chamán del Amazonas que vive en Vallecas.

(TOSE)

Te he traído...

unas cosas del aeropuerto. No.

Un güisqui buenísimo que te va a sentar fatal.

Y... Qué bueno.

¿Y esto?

Ah, no, eso es un...

es un dibujo de parte de mis hijos.

Bueno, ¿ves? Estas son las cosas que vamos a...

tener que tratar de evitar, porque yo no...

¿Cuántos días te vas a quedar?

Cuatro. ¿Solamente?

Sí, es que el lunes tengo que estar de vuelta.

¿Tenemos presupuesto? Porque yo estoy fundido.

Podemos hacer lo que tú quieras.

¿Escuchaste eso?

Lo vamos a pasar bien los tres.

No habrás venido para convencerme de nada, ¿no?

No te pongas a la defensiva, Julián.

Paula te pidió que vengas a convencerme, ¿es eso?

No, he venido porque quería verte.

Y además...

¿Y además?

Es verdad que cuando...

me dijiste lo que habías decidido, pensé que quizá, quizá,

podríamos hablarlo tú y yo un poco. ¿Sí?

Sí. ¿No?

Te volvés ya mismo a Canadá. Si viniste con esa idea,

te volvés con los pingüinos. Escúchame.

¿Sabés qué? Lleváte los chocolates, el güisqui...

No, el güisqui no, dejámelo. Te vas. Si te apurás,

hasta llegás a agarrar un vuelo de vuelta para tu casa.

No, una mierda.

¿Sabes lo que me ha costado a mí el billete?

Me voy a quedar aquí cuatro días.

Me vas a tener que aguantar.

Andá con tu tío,

seguro que tienen un montón de cosas para hablar ustedes dos.

En 20 minutos nos vemos abajo, tengo médico.

Vale.

Hala.

¿Eres amigo de Julián?

Sí.

¿Por qué?

Dale esto.

Hace días que me lo encargó y... y nunca le veo.

Vale.

Son 50 euros.

Ah, es... Claro.

Toma.

¿Y Julián? ¿Está bien? Sí.

Está en casa.

Vale.

No sé, es que...

hace muchos días que no le veo,

y cuando te he visto con Truman,

pues he pensado que igual estaba peor o...

No, está... está bien.

Vale.

Guay.

Me alegro.

Dale recuerdos de mi parte, ¿vale? Se los daré.

¿Y? ¿Qué tal?

Muy bien. ¿Sí?

Esperáme un segundo. Vení, vení, Truman, vení.

Vení conmigo.

¿Me lo tenés un rato? Sí, sí.

Voy a hacer unas cosas y vuelvo.

Gracias.

Es mi vecina, me lo cuida siempre. ¿Vamos?

¿Andando?

Quiero pasar por el veterinario, solo son un par de calles abajo.

Vale.

¿Cuál pongo?

¿Para qué es?

Para que lo adopten.

¿Quieres que adopten a Truman? Sí.

Sí, ¿qué querés que haga?

¿Y tu prima?

No. No, Paula no.

Vive en un piso demasiado chico, además tiene un gato.

Estoy preocupado, no creas, ¿eh? Todavía no se lo dije.

¿El qué? Lo que va a pasar.

¿A quién?

A Truman. Yo le cuento todo.

Los perros no son plantas, Tomás.

No tenés la más puta idea.

Tienen personalidad. Sí, ya me he dado cuenta.

Si antes, Truman, en el parque, me estaba preguntando

sobre la situación de los osos en Canadá.

¿Ves?

Tomás, yo tengo dos hijos.

Uno se llama Truman.

Julián, ya puedes subir a consulta. Gracias.

Hola, Julián. Hola.

Disculpa que no te pueda atender mucho rato,

pero es que estoy con... con una exploración.

Te lo agradezco muchísimo, es... Perdón. Tomás, mi amigo.

Hola. Es solo una consulta.

Dime.

Eh...

¿Es por lo de la pata? No, no, no la pata está perfecta.

Te quería hacer una consulta...

Es otro tema. Eh...

Dime. ¿Cómo te parece

que puede tomar un perro...

una pérdida, un duelo?

Eh...

Si...

Si... si fallece...

El amo, por ejemplo, sí.

¿Cómo uno podría ayudarle?

Bueno, es como en el caso de abandono, ¿no?

Que el animal sufre la pérdida.

¿Y qué tipo de reacciones podría tener?

Eh... ¿Queréis sentaros?

Sí. No, no, no, no hace falta.

Solo esto.

Bueno, pues puede ser...

Puede ser que esté un poco ausente, ¿no?

Que presente reacciones psicosomáticas

de tipo problemas digestivos,

algún tipo de irritabilidad en su conducta, ¿eh?

Eh...

Yo estoy buscando una familia para que lo adopte.

¿Qué te parece? ¿Cómo debería ser?

Es decir, ¿buscar un modelo como el mío, un hombre solo,

o cambiarlo completamente? Una familia con niños, y todo eso.

No lo sé, no lo sé, Julián.

¿Te parece que se podría adaptar a vivir con otros perros?

No es a lo que está acostumbrado. En todo caso,

lo mejor es que no tenga que cambiar los hábitos, ¿no?

Que vaya donde vaya,

se encuentre arropado, que se sienta querido, ¿no?

Lo último. Cuando lo...

tenga que entregar definitivamente,

¿te parece bien dejarle una camiseta

o alguna ropa mía con mi olor?

¿Eso servirá?

Bueno, que tenga cosas suyas, que tenga una...

una manta donde tumbarse, una pelota, algo para jugar,

eso está bien, está bien.

Pero ya cosas tuyas, no... No lo sé, no lo sé.

Tendría que preguntar a un compañero

que es especialista en psicología animal,

y a ver qué me dice.

Te estaría muy agradecido.

Todo lo que sea ayudarlo...

Lo que sí voy a hacer es dejar varias visitas pagadas,

porque lo que quiero es que te lo traigan a vos.

Es decir, asegurarme de que...,

aunque la casa nueva quede lejos de aquí, lo traigan aquí.

No te preocupes, Julián.

Nosotros nos ocuparemos de él.

Y ya te digo que no no le faltará nada.

Te lo prometo.

Gracias.

Mil gracias. Adiós, adiós.

Gracias. Hasta luego. Adiós.

La próxima vez,

antes de una escena así, si no te importa, me avisas.

¿Me oyes? Voy a decir algo importante.

Vale. Lo único que importa en la vida

son las relaciones.

El amor. Ajá.

La familia, vos y yo..., Ya.

Truman y yo... Eh...

Yo, antes de seguir con el día, necesito desayunar un poco, Julián.

¿Quién nos iba a decir...

que íbamos a ser amigos durante tantos años?

Yo no, la verdad.

¿Sabés...

qué es lo que aprendí de vos?

¿Qué me estuviste enseñando sin darte cuenta

durante todo este tiempo?

¿Por qué no seguimos andando?

Porque te estoy diciendo algo importante,

¿no puedes esperar un minuto? ¿A qué viniste?

Ya, es que por eso quiero desayunar, para estar preparado.

¿Qué es eso tan importante que has aprendido de mí? A ver.

Que nunca pedís nada a cambio.

Jamás pasás facturas.

Sos generoso.

Yo no.

Gracias.

¿Y yo?

¿Tú qué?

¿Qué aprendiste de mí?

¿De ti? ¡Nada! Absolutamente nada.

Cosas ilegales, como mucho.

A ser valiente.

Siempre te has atrevido con todo.

Como ahora.

¿Ves? Ya solamente por esto valió la pena

que te vengás desde el Polo Norte, ¿o no?

Perdona el retraso, Julián.

No se preocupe, doctor. Ya sé que preferiría...

que haya venido con mi prima, que es más guapa que mi amigo,

pero como vino a visitarme, no me lo puedo quitar de encima.

Vino desde Canadá.

¿Qué tal? Hola.

A despedirse.

Bueno...

Eh...

Como te comenté, tendríamos que empezar una nueva tanda

de quimioterapia.

Vamos a cambiar de medicamento para intentar

que la incidencia en los tumores sea mayor.

Y, como te dije en la última visita,

también te voy a programar un TAC,

para ver el alcance de estas nuevas formaciones

que han aparecido en el hígado.

¿Puedes venir... mañana o pasado para los análisis,

y te programo el TAC para el viernes?

No.

Vine para decirle que no pienso volver.

Julián, si cuando, en la última visita,

hablamos del resultado de las pruebas,

yo te di la sensación de que...

Hicimos todo lo que hemos podido, ¿verdad, doctor?

Sí.

Hemos luchado mucho, durante meses, ¿no?

Ajá.

Lo que me quede, no lo quiero pasar entrando y saliendo del hospital.

Voy a extrañar a las enfermeras, por supuesto, pero...

Ya está.

Estuve luchando,

durante un año,

para ganarle al cáncer de mis pulmones,

y cuando me estaba empezando a dar un descanso, el hijo de puta...

se fue a hacer turismo por todo mi cuerpo.

¿Qué voy a ganar volviendo a la quimioterapia?

Quiero decir...

Si vuelvo al tratamiento..., ¿me va a curar?

Sé que la gente no pregunta este tipo de cosas, pero yo sí.

¿Me va a curar?

No. No, no lo creo.

Me voy a morir igualmente, haga lo que haga.

¿No?

Sí.

¿Para qué seguir?

Para ganar tiempo, Julián.

Claro.

Claro. ¿Eh?

¿De cuánto tiempo hablamos? Prometiste que estarías callado.

¿Crees que he cruzado el planeta para callarme?

¿Cuánto tiempo?

Es difícil de decir, pero, evidentemente,

todo se va a acelerar si no seguimos con el tratamiento.

Bueno, eh,

igual merece la pena.

Es una decisión que tomé ya, lo sabés.

A veces, nos precipitamos

decidiendo las cosas,

pero cuando las pensamos tranquilamente,

las cosas se ven de otra manera.

Yo llevo un año pensando las cosas tranquilamente.

Sos vos el que acaba de llegar, Tomás, no yo.

Tendría que haber venido con mi prima.

Y si no seguimos con el tratamiento,

no sé, ¿cuánto tiempo puede aguantar?

No es fácil de decir, ya le digo.

Todo depende de la evolución final de la enfermedad.

Claro.

¿Hay algún tipo de documentación que tenga que firmar ahora?

No, no, no.

Yo le voy a pasar un informe a la comisión del hospital.

Les voy a transmitir tu decisión.

Y, si quieres, podemos quedar dentro de un par de semanas

para ver cómo te encuentras.

¿Te parece? Vale.

Recéteme todas las drogas que pueda, ¿de acuerdo?

Bueno...

Ah.

Le traje un detalle.

Una película muy mala que hice hace unos años,

pero como me dijo que le gustan los policiales...

Sí. No hacía falta, Julián.

Ya lo sé.

Gracias por todo, doctor. De nada.

Adiós.

Antes no quise reprocharte nada, ¿eh?

Vale, vale. Hacemos lo que podemos. Todos.

¿Sí?

Nadie tiene la culpa de nada.

Bueno, mi mujer sí.

Mi mujer sí tiene la culpa.

Porque es la que me ha obligado a venir, yo no quería.

Ah.

Ya me parecía, sí.

¿Tú te crees que a mí me apetece acompañarte a...?

No, no, no, me imagino que no.

Claro.

Pero bueno, me dijo que si no venía ahora,

que luego me podía arrepentir, así que...

no he tenido más remedio. Claro.

¿Dónde vamos? A comer.

¿No me dijiste que tenías tanta hambre?

Vamos al restaurante de un amigo mío.

Pagá.

Gracias.

¿Adónde vas, Tomás?

Hola. Hola.

Estoy buscando libros...

de psicología animal. Eh... Ajá.

Animales de compañía, perros.

Pautas de conducta, comportamiento...

Sí, sígame.

Todo lo relacionado con animales y mascotas está aquí.

Hay sobre nutrición,

comportamiento canino, salud...

Todo lo que tenemos está aquí.

Vale, gracias. De nada.

Puede estar bien, ¿no?

Te regalo estos dos.

¿Vale?

Gracias.

¿Este?

"La muerte, un amanecer".

"La autora nos hace comprender que la experiencia de la muerte es

casi idéntica a la del nacimiento".

A lo mejor está bien, ¿o no?

Este.

"Ayudar a morir".

Si me fuera a Tailandia, necesitaría una guía o un mapa.

Es lo mismo, ¿no?

Me estoy mareando un poco.

Dame, dame. Vamos Vamos.

¿Quién es?

Uno, que hizo que no me vio.

Bueno, a lo mejor no te vio. No. Me vio, me vio.

Pero hizo como que no me vio.

Es un actor.

Trabajábamos muchas veces juntos.

No es mi amigo, pero...

Y la mujer también me vio.

Bueno...

No sé, ¿por qué no te van a saludar?

Porque la gente no sabe qué decirme.

Es eso. Huelen a muerto, se asustan.

Ya. No saben qué hacer.

Prefieren evitarme.

Supongo que es normal. Sí, supongo.

¿Podemos cambiar de tema durante la comida?

Sí, sí, perdón, perdón.

Ya vuelvo. Julián.

Julián...

Gerardo. ¡Julián!

¿Cómo estás? -¡Hola! Qué alegría verte.

No te molestes.

¿Y qué tal?

¿Cómo va todo?

-Eh... -Muy bien.

Me alegro.

-Sí, ella no para de trabajar.

Yo, no tanto, pero...

¿Y tú? ¿Tú estás en el teatro?

Sí, claro. -Es verdad, a ver si vamos a verte.

Dense prisa, me quedan pocas funciones, ¿eh?

-Sí, a ver qué día podemos, ¿no?

¿Estabas comiendo aquí? Sí.

Ahí, en esa mesa de ahí adelante.

Ah, nosotros acabamos de entrar. No... no te hemos visto.

Sí me vieron, sí.

Solo que disimularon.

Hombre, Julián...

No estoy pidiendo que me llamen para saber cómo estoy,

ni nada de eso. Pero digo,

si coincidimos en un lugar como este, ahora,

un abrazo, un saludo...

Un poco de ánimo me vendría bien.

Creo que no nos vamos a volver a ver...,

así que... los dejo.

No quiero molestar más.

¿Estás mejor?

Mejor.

(Móvil)

Paula.

No. Paula. Vamos.

¿No son tan amigos?

(Música clásica)

Se lo imploro, váyase.

Tome en consideración mis ruegos y váyase.

Mi madre puede venir en cualquier momento,

y encontrarnos así sería un contratiempo para los dos.

(Música clásica)

"¿Por qué mi corazón...

late tan fuertemente cuando le escribo?".

"No desespere".

"Su amiga Cecile".

(Música jazz)

(ACENTO ARGENTINO) ¿Y te gusta estar ahí?

¿Nunca pensaste en volver?

No, nunca.

Qué claras tenés las cosas, ¿no?

Eso parece, ¿no? Sí.

¿Y tú nunca has querido volver a Buenos Aires?

La verdad que sí.

El año pasado, lo pensé, porque me separé y...

y lo estuve considerando.

Pero bueno, es imposible, ¿no?

O sea, dejar a Valentina sin padre no estaría bien.

Él va a tener otro hijo,

y Valentina está feliz con su hermano nuevo.

¿Qué voy a hacer? Ya está.

Es mi culpa, en definitiva.

Me enganché con un gallego, ¿qué voy a hacer?

Eh...

Nada, gracias por...

responder a todos los mails durante todo este tiempo.

Ah.

Sí, me sale bien lo de secretaria, soy bastante eficaz, ¿no?

¿Cómo fue con el médico hoy?

¿Pensás que él se lo puede llegar a replantear?

No.

No. De hecho, él...

ha ido a despedirse. Pero ¿vos hablaste con él?

Él te escucha.

Todo lo que vos opines le parece importante.

Sí. Eh...

Lo intenté.

Pero no... Pero ¿qué?

No tengo muchos argumentos.

No sabía que hacían falta argumentos para seguir viviendo.

¿Qué puede hacer?

Bueno, oye, no te enfades.

No, no estoy enfadada, estoy cansada.

Julián tiene muchos amigos,

lo invitan a todas las fiestas, a todo.

Pero después, cada uno tiene su vida, ¿no?

Y los amigos de verdad están lejos...,

o solo venís de visita.

No, no, tienes razón.

Lo siento, pero es...

He tardado mucho en venir, ¿no?

Ya lo sé, ya ves...

No sé.

Es el primer amigo que se me va a morir y...

No sabes cómo...

Te había traído un regalo, unos bombones,

pero se los voy a dar a Truman.

(Música lenta)

(Móvil vibra)

Eh... Sí, Julián, ¿qué pasa?

Pues... ¿qué voy a hacer? Dormir.

¿Eh?

Oh. Son las cuatro de la mañana.

No, no, no quiero hablar.

A ver, a ver.

¿Para qué quieres que abra la ventana?

(ALTAVOZ) "Para que te llegue un poco del olor

de la marihuana que me compraste, es buenísima; me dio un hambre...".

"Vení a casa, ¿no querés comer algo?".

No, no quiero comer, quiero dormir.

"Sí, yo también, pero tengo insomnio".

"Y después, cuando al final me duermo, no paro de soñar".

Ya. "Con mis padres, sobre todo".

"Estaba leyendo el libro este tan instructivo que me compraste

y dice que es normal soñar con los muertos en mi estado".

"¿Sabés por qué?".

Sí.

Bue... No, ahora no... No me acuerdo ahora mismo.

"Porque parece que es una forma...

subconsciente de irnos preparando para el viaje".

"Pensar en quién nos va a venir a buscar".

Ah, ¿te vienen a buscar? "Claro".

Ah, sí. ¿Y adónde te vienen a buscar?

"No lo sé, todavía voy por el primer capítulo".

Ya.

"¿A vos...

quién te gustaría que te viniese a buscar?".

Mi madre...,

supongo.

Bueno, o Marilyn Monroe también.

(RÍE)

"Fijáte que yo nunca me entendí con mi padre, ya lo sabés,

pero me da cierta seguridad si viene él a buscarme".

"Porque mi madre, con lo despistada que era,

seguro que llega tarde y se pierde".

(RÍE)

Oye, pero ¿tú no eras ateo? "Mucho, antes mucho".

"Ahora, nada".

Ya.

"Bueno...,

nada, voy a seguir con la lectura".

"Que descanses".

"Gracias por venir".

"Te quiero mucho".

(Comunica)

(Música lenta)

Buenos días, señor. Su desayuno.

Dejálo por ahí.

Gracias.

Te pedí unos huevos revueltos y jugo de naranja,

que supongo que es lo que desayunan ahí en Groenlandia.

Le quiero pegar un buen baño a Truman.

Hace rato que no le puedo bañar porque no tengo bañera.

Y Paula no me deja hacerlo en su casa, no sé.

¡Apuráte!

Que quedé con una familia adoptiva.

¿Cómo se llama tu hijo? Sasha.

Lindo nombre.

Lo adoptamos en Rusia, cuando tenía tres años.

¿Y habíais tenido algún perro alguna vez?

No. La verdad es que mi mujer no quería,

pero, al final, la convencimos. Sasha está muy ilusionado, ¿eh?

-Bueno, ¿y qué, Truman? ¿Te gusta la casa?

Es muy linda, muy linda.

-Les estaba contando que nunca habíamos tenido un perro.

-Bueno, porque teníamos un gato.

Yo soy más de gatos, sobre todo, viviendo en un piso.

Pero desde que estamos aquí, me he quedado sin excusa.

Parece muy educado. Y muy limpio.

Lo llevé a un colegio de pago.

(TODOS RÍEN)

Me está costando un poco encontrar a alguien que lo quiera.

Todo el mundo busca perros jóvenes, cachorros.

¿Eso no va a ser un problema para ustedes?

-No. Forma parte de la terapia.

Ah, ¿de la terapia? -Sí.

La idea es adoptar a un animal, igual que lo adoptamos a él.

La identificación entre los dos

parece ser que será buena para Sasha.

Claro. Es interesante eso, ¿no?

Sí, sí, mucho, mucho.

¿Y por qué quieres deshacerte del perro?

No es que... No. Me voy de viaje...,

lejos, y...

no lo puedo llevar conmigo.

-Puedes venir a visitarlo, cuando vuelvas.

Gracias, eso estaría muy bien.

-Ya verás cuando conozcas a Sasha.

Qué tranquilidad, ¿no?

Es como si no estuviéramos en Madrid.

-¿Por qué no nos lo dejas?

Y así vemos cómo va.

¿Ahora? Sí.

Bueno, para probar, un día, no sé. A ver cómo se entiende con Sasha.

Sí, sí, sí, pero no traje nada,

no tengo su cepillo de dientes, ni su pijama.

Me parece una buena idea.

¿No?

Digo, ya que estamos aquí.

Sobre todo, por ver cómo se siente Truman también, ¿no?

No sé.

¿Por qué no?

¿Por qué no? Mejor otro día.

Pero ¿cuándo? ¿Cuándo?

-Oye, va a estar bien aquí.

No acostumbra a dormir solo, ni afuera.

A lo mejor es buena idea que duerma con el niño, ¿no?

-Claro. Bebe mucha agua.

Le pueden dar alimento para perros,

pero, normalmente, yo le hiervo arroz

y corto unos trozos de carne roja;

eso le gusta mucho.

Y las magdalenas.

-¿Las magdalenas? Sí.

-¿Un café? Sí.

Bueno... Bueno...

-Bueno... ¿Las llamo mañana?

Así paso a recogerlo, y eso.

-O, si quieres, nos acercamos nosotras.

Encantado. -Igualmente.

Pórtate bien, Truman.

No me hagas quedar mal.

-Adiós. Adiós.

Ven, ven. Ven, vamos.

(LLORA)

Son muchos años juntos.

Dormimos juntos, nos bañamos juntos...

Ya, ya, ya. Bueno...

Esta noche, quiero que te quedes en casa conmigo.

No me gusta dormir solo. Bueno.

Puedes dormir en el sofá, no sé, donde quieras.

(Música lenta)

¿Qué vamos a hacer aquí?

Si querés, puedes esperarme en el parque.

Divertido no va a ser.

¿Y quién me dijo que le había atendido?

Eh... Una mujer,

hablé con ella hace un par de semanas.

Quedé en venir a verla, pero no pude hasta hoy.

Supongo que sería Beatriz.

Bueno, ella hoy no está, pero les atiendo yo con mucho gusto.

Sí, sí. Bueno, básicamente, lo que necesito es un presupuesto.

¿Para qué tipo de entierro? ¿Quién es el difunto?

Yo.

Ah. Voy a ser yo.

Él me acompaña y me ayuda con los trámites.

Lo siento.

Gracias.

Un segundo, por favor.

¿Me acompañan, por favor?

¿Y qué es lo que había concretado exactamente con mi compañera?

Bueno, concretado, nada.

En realidad,

es porque todavía no me decidí si por un entierro normal o...

una cremación. Ajá.

Ya.

Bueno, esta es una decisión muy personal, claro está, ¿eh?

En cuanto a los precios, no son muy diferentes.

Depende un poco...

de la calidad de los materiales.

Tanto en las urnas, como en lo referente a los ataúdes.

¿Usted tiene un columbario o un nicho

donde dar sepultura? No.

No.

Nosotros disponemos

de un tipo de urnas para guardar las cenizas

en el domicilio familiar, en un lugar a la vista.

Y para esto, tenemos unas urnas

de diferentes diseños con muy buenos acabados, ¿eh?

Luego están también las urnas biodegradables,

que son unas urnas que se entierran, como si fuera un ataúd.

Y luego están las urnas de sal,

que son unas urnas que se disuelven en el mar.

No, no.

No, en el mar no.

¿No? No.

O, si lo prefieren,

tenemos la opción porcelana blanca, que es esta,

que tiene unos hilitos dorados,

a modo de decoración, que le dan...

cierta solemnidad.

Perdón, una pregunta.

¿No son un poco pequeñas?

Quiero decir,

¿entran todas las cenizas ahí?

Sí. Sí, claro.

Si es que se quedan reducidas a...

a muy poco.

Bueno, les voy a mostrar...

los recordatorios y las tarjetas, ¿eh?

También tenemos una selección de poemas, si quieren.

Y hay incluso tarjetas que, al abrirse,

pues suena una música.

¿Una música? Sí, sí. Música, música clásica.

Bueno, gusta mucho.

También nos encargamos de la ornamentación floral,

de la ceremonia, sea religiosa o no. Ajá.

Si quieren música en directo, disponemos de un...

un pequeño cuarteto.

¿Y qué más? Ah, sí, muy importante.

Elaboramos DVD con fotos...

e imágenes de...,

bueno, de la persona,

que se proyectan durante la ceremonia.

Me gustaría... Si pudiera enviarme...

diversos presupuestos con todo lo que incluyen.

¿Puede ser... por mail?

Sí, claro, claro, por supuesto.

Si me acompaña, y le tomo los datos en el ordenador, por favor.

Sí. Venga por aquí.

Puedo dejarte dinero, si lo necesitas.

No. Eh.

Lo vas a necesitar.

¿Cuánto dinero tienes en el banco?

En el banco, nada.

Le debo demasiado a Hacienda; además, se lo quedan todo.

Lo poco que me queda, lo tengo en un tarro de galletas.

No te quiero decir dónde está porque no te tengo confianza aún.

No te lo voy a volver a ofrecer.

Hagamos una cosa.

Antes de que te vayas...,

sin que me dé cuenta, puedes dejarme un poco de dinero en un sobre,

lo que puedas, por ahí, y ya está.

Si me llego a encontrar a Marilyn, le voy a hablar bien de vos.

¿Qué pasa? ¿Qué haces?

Nada.

¿Qué haces?

(CARRASPEA)

¿Se sentó ya?

Se está sentando, sí.

¿Quién es?

Un amigo.

¿Un amigo?

¿Qué hiciste?

Me acosté con su mujer

y, al poco tiempo, se divorciaron.

Está viniendo hacia aquí.

¿Para aquí? Sí.

Yo que tú dejaría de hacer el idiota.

Deja de hacer el idiota.

Julián.

Hola, Luis.

¿Cómo estás? ¿Cómo estás? Bien.

Tanto tiempo. Bueno...

¿Qué tal? No te vi. ¿Recién llegás? Sí, acabo de entrar, sí.

No estaba seguro si eras tú.

¿Cómo va todo?

Bien, muy bien.

Trabajando, que ya es mucho.

¿Qué tal? Hola.

¿Seguís con el estudio? Sí.

Sí. Ahora tengo un socio francés,

y hago muchas cosas para ellos.

Qué bueno, me alegro.

Eh... Julián.

Que me sabe muy mal lo tuyo.

Me lo contaron hace poco.

Me sabe muy mal, de verdad, por lo que estás pasando.

Solo quería decírtelo.

Pienso en ti a veces.

Gracias, Luis, gracias.

Ánimo.

Os dejo comer.

Bueno...

Gracias.

Perdón. Eh... Nada.

Me...

Ya me voy, y quería...

despedirme.

Te presento a Mónica.

Es Julián. Encantado.

-Encantada.

Gracias por haberme saludado antes.

Después de lo que pasó, que me saludaras como lo hiciste...

Realmente, no lo esperaba.

Te lo agradezco.

Me emocionó, y te quiero pedir disculpas.

No, no hace falta, Julián.

Sí. Sí, hace falta, hace falta.

Te pido disculpas porque eras mi amigo...,

y lo que yo hice fue lamentable.

Pero, sobre todo, te pido disculpas

porque no te pedí disculpas en su día, en su momento.

Sobre todo, por eso, porque lo podría haber hecho.

Pues te las acepto, y te doy las gracias.

Aunque, mira, si no hubiera pasado lo que pasó,

no hubiera conocido a Mónica. Está embarazada.

¡No!

Qué bueno. Felicidades.

-Gracias. ¡Está embarazada!

Felicidades. Gracias.

Bueno, no dije nada entonces, retiro las disculpas.

Perdón.

Bueno...

Sí.

Adiós. Vamos.

Eres una especie en extinción.

Ajá. Lo sabes, ¿no?

Me podrías disecar

y ponerme en una vitrina.

Es buena idea.

Así recupero el dinero que me debes.

(Música clásica)

(Llaman a la puerta)

¡Don Alfredo! ¿Cómo le va?

¿Molesto? Usted nunca molesta.

Mi amigo Tomás, que vino a visitarme unos días.

Don Alfredo es el productor de la obra

y el dueño del teatro. Encantado.

El teatro no tiene dueño, Julián.

¿Quiere sentarse?

Me he enterado de lo de tu enfermedad.

Cuando me lo contaron hace una semana, me eché a llorar.

Y...

y no tengo palabras de consuelo.

Se lo agradezco.

Pero...

también te digo...

que me agarré un buen cabreo contigo.

Me cabreé...

porque pensé que yo debía haber sido el primero en saberlo.

Somos amigos.

¿No?

Sí, sí, claro.

¿Quién te dio aquí el primer trabajo en el teatro?

Usted, don Alfredo.

Entonces casi nadie contrataba a actores argentinos. Nadie.

No quise importunarlo.

Ya lo sé, ya lo sé.

Juliancito.

Julián...,

tú ahora tienes que descansar.

Quedarte en tu casa,

dejar que te cuiden.

Y yo tengo que seguir trabajando para que esto continúe,

para que todo el mundo pueda cobrar a fin de mes.

No ha sido fácil encontrarte sustituto.

No está a tu altura.

Pero ya ha ensayado un poco, y se sabe la función.

He quedado con él que comenzará a fin de mes,

así tienes un poquito de tiempo para despedirte.

Lo entiendes, ¿verdad?

Te pienso todo el tiempo.

¿Qué pasó?

Yo diría que te acaba de echar.

Ah.

Me estoy yendo a la mierda.

(Música lenta)

Rock argentino.

(Móvil)

Paula. Paula.

No. Atendéla vos, atendéla vos.

Quiere saber cómo estoy, el reporte diario.

Atendéla vos. Ustedes tienen... Paula.

muy buena onda. Hola.

Hola.

Sí, sí, sí.

Bueno...

(Continúa la música)

Sí, buen día. Soy Julián.

Sí, el del perro.

No, no.

Llamaba para saber a qué hora más o menos lo podía pasar a buscar.

¿Comió?

Sí.

Perfecto. Perfecto, no hay problema.

Ah.

Ah, claro, claro.

Eh...

No, no. No hay problema. No, al contrario. Eh...

Bueno..., de acuerdo.

Bueno, gracias.

Hasta mañana.

¿Qué pasa?

No, nada, nada.

Nada, que me pidieron si se podía quedar un día más.

Porque parece que el chico ruso ayer llegó tarde,

no estuvo lo suficiente con él...

Hoy, querían llevarlo al parque, para que jueguen.

Esas cosas. Bueno, mejor, ¿no?

Quiero decir que es buena señal, que pinta bien.

Sí. Sí, no sé, supongo que sí.

¿Qué quieres hacer?

¿Qué sorpresas me has preparado para hoy?

Nada. Era ir a buscar a Truman y...

nada más.

¿Cuántos años tiene tu hijo ya?

¿Nico?

21.

Mañana cumple 22.

¿Mañana?

Bueno, si quieres que le invitemos a comer... ¿Celebramos?

¿A comer? ¿Cuándo?

Pues... hoy, si quieres.

Sí, sí quiero, a mí me encantaría, pero...

Igual queréis estar vosotros dos solos, yo ya no...

¡No! No, no, si le encantaría verte.

No, al contario, siempre te cito como ejemplo. No, no.

No sé de qué, pero siempre lo hago. No.

Compramos los billetes por Internet, ¿no?

¿Qué billetes? Los del avión.

¿Qué avión?

Nicolás vive en Ámsterdam, Tomás.

¿Nico vive en Ámsterdam?

Claro, está estudiando allá, ya te lo conté.

No me acordaba. Pero ¿qué quieres?

¿Que vayamos allí a comer con él?

Me lo propusiste vos.

Sí.

Sí, pero yo no sabía que estaba viviendo en Holanda.

¿Qué problema hay? Vamos y venimos, no tardamos nada.

No, sí, claro. ¿Qué? ¿Qué?

¿Quieres que vayamos allí, comamos con él y volvamos?

¿No es una buena idea?

No, sí, sí, es una gran idea. Es original.

A ver, empecemos de nuevo. Vos me preguntaste qué quería hacer.

Sí. Yo te dije: "Quiero ir a Ámsterdam

a ver a Nicolás". Sí.

Es mi hijo, hace mucho que no le veo y mañana es su cumpleaños.

De paso, salgo un rato de Madrid, que me viene bien.

Ahora, si no es cierto que podemos hacer lo que queremos...

Me dijiste que teníamos presupuesto, ¿no?

Sí, sí, sí, sí.

Bueno...

No. No te preocupes. ¿Qué?

Lo haré cuando te vayas. No pasa nada.

Podemos preparar unos sandwichitos y nos vamos a remar al parque,

alquilamos unos botes.

Lo vamos a pasar muy bien, vas a ver. Tranquilo.

(Megafonía en inglés)

No sirven nada, ni café, ni agua, ni nada.

Es que te lo dije.

Estuve a punto de mostrarle mis análisis, a ver si con eso...

Te di las gracias ya, ¿no? Sí, me duele la pierna.

(TOSE)

¿Cómo está Nico?

¿Cómo lo lleva?

Ahora mejor. ¿Sí?

No es de hablar mucho de sus sentimientos.

En eso, no se parece nada a mí, pero...

está bien, está bien.

Igual no sabe todo.

¿El qué no sabe?

Él cree que el cáncer está controlado.

No le conté nada del último mes,

y tampoco le dije que no voy a seguir con la quimio.

¿Para qué? No tiene sentido. Que viva su vida tranquilo ahora.

Ya más adelante se va...

¿Qué? ¿Qué pasa? ¿Por qué ponés esa cara?

¿Qué cara? Esa, la que pusiste recién,

cuando te parece que alguien está equivocado.

Igual no estoy de acuerdo contigo, ya está.

Pero está feliz. Ya. Sí.

Está feliz, está con su novia, viviendo lejos.

Viene de pasar un año horrible. No, ya.

¿Qué sentido tiene? ¿Para qué lo voy a angustiar?

Qué manía tiene la gente de hacer sufrir a los demás.

¿Para qué?

Igual tiene derecho a saberlo. También.

¿Yo te pedí tu opinión? No te la pedí, ¿no?

Todo el mundo opina, todo el mundo da consejos,

nadie tiene ni puta idea de nada. Me importa una mierda todo el mundo.

He comprado estos billetes y, en este avión,

si quiero, te doy mi opinión. Cuando estés a punto de morirte,

avisáme y lo charlamos. La concha de tu hermana.

Julián.

Julián. Estoy leyendo una revista.

No me molestes, o llamo a la azafata.

Vale, lo siento.

Tienes razón, cada uno...

Cada uno se muere como puede.

Vale, venga, ¿cuáles son los planes? ¿Cómo has quedado con Nico?

¿Quieres que luego reserve un restaurante para comer,

o averigüe algo rico, no sé, y celebremos?

No, es que no sé, no sé, todavía no me contestó.

¿Cómo que no te...? ¿No sabe que vamos?

Supongo que sí. Le dejé otro mensaje.

¿Y si no está?

O sea, ¿para qué tanto lío?

O sea, no pasa nada por asegurarse que alguien está...

Pero ¿por qué no va a estar si vive allí?

Bueno, igual se ha ido de excursión con su novia, no sé.

Se han alquilado unas bicicletas, y se han ido a Bélgica.

Yo qué sé, Julián. ¿Por qué no te hacés una paja?

Estás muy nervioso; te va a calmar. Hacéte una paja, andá al baño.

¿Te acordás cómo de hace? Si no, le pido a la azafata.

(Megafonía en inglés)

¿Adónde vas?

Estoy buscando el barco. Porque la calle creo que es esta,

pero el barco, no sé...

Parece que es este, ¿no?

¿Vive en un barco?

A ver.

(Timbre)

Eh...

Eh... ¿Está Nico?

¿Nico?

(HABLA EN INGLÉS)

¿Te traduzco? Por favor.

No está. Se ha ido temprano. Ah.

(HABLAN EN INGLÉS)

Y se ha ido en bici.

(HABLAN EN INGLÉS)

Hola, ¿cómo estás?

Hola.

Eh... Bien, bien.

Preguntále si sabe dónde queda la universidad.

(HABLAN EN INGLÉS)

¿Adónde va?

A apuntar la dirección. Ah.

Dice que podemos coger el tranvía justo ahí.

Estos deben estar todo el día fumando marihuana,

escuchando música, cogiendo... Qué hijos de puta.

Ser joven es lo mejor, ¿no?

(HABLAN EN INGLÉS)

Que estemos aquí tiene un sentido, ¿no?

Digo, a lo mejor tenés razón.

Yo... tendría que contarle todo a Nico.

Debería.

¿No es mejor que estéis solos?

Los dos tranquilos.

Yo le saludo, pero luego, me voy.

Y os vais juntos a comer. No, no.

Para mí, está bien que estés por ahí.

Cuando yo vea el momento, te voy a hacer una señal

y te vas a fumar, o lo que sea. No fumo.

Bueno, vas al baño, o cualquier cosa.

Vale. ¿No?

¿Qué señal? O sea, ¿como qué?

¿Para... para no...? Un gesto.

¿Cómo? Algo simple, nada.

Nada más. Vale.

Vale, vale.

¡Nico!

¿Escuchaste mis mensajes?

¡En Ámsterdam, te lo dije!

Ahora, en la universidad, sí.

No sé, es el primer piso, el hall.

¿Qué? ¿Cómo que me ves?

¿Dónde estás? ¿Dó...?

Papá.

¿Qué haces aquí? Dame un abrazo.

¿Qué pasa? Nada, nada.

No pasa nada, no pasa nada.

Vine a acompañar a Tomás, ¿te acordás de Tomás?

Sí. Sí, sí. ¿Qué tal, Tomás? Él está en un congreso aquí.

Y me invitó..., lo acompañé.

De paso, te veía un poco a vos.

Mañana es tu cumpleaños. Sí. Por...

¿Por qué no me has avisado antes?

Porque surgió de repente, no lo teníamos planeado.

Además, quería darte una sorpresa. Ya.

Igual te llamé, te dejé mensajes.

Sí, bueno, las sorpresas no...

No escuché ningún mensaje tampoco. Claro.

Nada, era...

Comer algo.

Celebrar un poco. Pero es que yo ahora he quedado

y luego, tengo un examen.

Y... por la noche, vamos a un concierto.

Es que si me hubieras avisado antes...

No, no.

No te preocupes.

No te preocupes en lo más mínimo, no, no.

No pasa nada. Es solo eso, lo que puedas.

Yo ya estoy contento de verte.

Me podría ir ahora mismo.

Ya está.

¿Y cómo está Truman?

¿Se le curó la pata ya?

Mejor, mejor, mucho mejor.

Todo bien.

¿Sí? Todo bien, todo bien.

Iba a comer algo ahora, si queréis...

Bueno... Algo rápido.

Bueno, vamos. Eh...

He quedado con Sophie.

Perfecto.

En realidad, quiero conocer a tu novia.

A vos ya te conozco.

Vamos.

(CHICAS HABLAN EN INGLÉS)

(HABLAN EN INGLÉS)

Lindo lugar.

¿Venís seguido por acá?

A veces.

Hay WiFi.

Aquí conocí a Sophie. ¿Sí?

Te gusta, ¿eh?

Estás bastante metido, por lo que veo.

¿Qué es? Un regalo.

No iba a venir sin un regalo.

Una petaca.

Para que le pongas güisqui, o... Ya.

lo que uses en los tragos. Yo lo hacía siempre.

La eligió Truman.

Bueno, gracias, papá.

Casi no bebo, pero gracias.

Nico.

¿Qué?

¿Cómo va todo por acá? ¿Todo bien?

Sí. ¿Sí?

Sí.

Genial.

Ah, gracias.

Papá.

Que antes te dije todo eso,

pero estoy contento de que hayas venido.

Ya lo sé.

Yo lo llevo.

¿Y de qué es tu congreso?

¿Cuál? El que viniste a hacer.

¡Ah! Eh...

De... de robótica.

¿De robótica? Sí.

Trabajo en una empresa en Montreal

desarrollando prototipos,

y doy clases en la universidad.

Fui allí a hacer un doctorado y me quedé.

Ten cuidado.

¿Por? No creo que me quede a vivir en Ámsterdam.

Yo decía lo mismo cuando llegue a Madrid

¿y cuántos años pasaron ya? Pensálo.

¿No?

No, seguramente...

me iré a vivir a Buenos Aires,

un tiempo.

¿Y eso? No sabía, ¿qué...?

Bueno, he estado solo un par de veces,

y pensé...

¿Desde cuándo tenés esta idea, estos planes?

Desde hace un tiempo.

Voy a fumar.

Estoy encantado. -Y yo.

(ACENTO FRANCÉS) ¿Por qué no me dijiste que venía tu padre?

-Porque no lo sabía.

Es que es una sorpresa de cumpleaños.

Ah. ¿Os interrumpo?

¿Queréis hablar solos?

¡No, no, no! No.

-¿Seguro? Tranquila.

Ah.

Es que me hago un lío con estos cigarrillos.

-Sophie, él es Tomás, un amigo de mi padre.

-Hola. Hola.

¿De dónde eres? De París.

Ah.

Bueno, a ver, chicos.

Pidamos algo. Pidan lo que quieran, invitamos nosotros.

¿Usted se queda muchos días? Puede dormir en el barco, si quiere.

Eso me encantaría.

Pero no, gracias, Sophie.

Nos tenemos que volver hoy mismo a Madrid.

Fue un viaje relámpago, para ver a Nico

y festejar un poco su cumpleaños.

Hacen muy buena pareja ustedes, ¿eh?

Muy buena.

-Vale, papá. No, "vale, papá" no, es la verdad.

Y eso es por ella, que es mucho más guapa que vos.

Aunque, la verdad, me la imaginaba de otra forma, igual, ¿eh?

No sé, más holandesa. Te dije que era francesa, papá.

Sí, pero me había... -Ah, ¿sí?

Bueno, yo también me imaginaba a usted de otra manera.

Ah, ¿sí? Sí.

Como Nico siempre me cuenta cosas de usted.

¿Te cuenta cosas sobre mí?

Sí, siempre.

Qué raro, a mí nunca me cuenta nada.

Por eso tuve que venir, para conocerte.

¿Ya se encuentra bien?

Sí. Sí, mucho mejor.

Gracias por preguntar.

Pedimos algo de beber y brindamos, ¿no?

Por el cumpleaños de Nico.

A eso vinimos, ¿o no? Claro. Felicidades.

(Campanas)

Bueno, ¿y cuándo vas a venir a Madrid?

Cuando termine los exámenes. Me lo has preguntado antes.

Ah, sí, sí.

Prometéme que, cuando vengas a Madrid, vas a traer a Sophie.

¿Sí? Yo les dejo la casa para ustedes, así están solos.

Me voy a la de tu madre; ya veré qué hago.

Sí, eso me gustaría, tú y mamá juntos.

¿Cuánto llevás encima? ¿De qué?

Euros. Ah.

No sé... No, papá.

Papá, no. No hace falta. Sí, sí, sí. Hace falta.

Hace falta, hace falta.

Hace muchas semanas que no te doy nada.

Hace falta. Tranquilo.

Así se van a cenar a un lindo restaurante.

Por el dinero no te hagas problemas, él me debe demasiado.

Eso es verdad.

Bueno, pues gracias.

Tenemos que irnos ya. Sí. Sí.

Eh... Tomás. -Adiós.

Adiós. Encantada de conocerte.

Yo más.

Cuidámelo. Sí.

Sí.

Chao. Chao. Bueno...

Fue una visita corta, pero valió la pena, ¿no?

-Sí.

Nos vemos en un par de semanas. Vale.

Tu mechero.

No pasa nada.

Adiós.

No pude.

Lo intenté, ¿eh? Lo intenté, pero no...

No pasa nada, ¿eh?

No, ya hablaréis, ya...

Ya vengo. ¿Dónde vas?

A llorar, un momento.

Estoy... estoy...

(Música lenta)

(Móvil)

(Móvil)

¿No contestas?

No, son del teatro.

¿Tienes función? Sí.

¿Te habías olvidado? No, no.

¿Cómo me voy a olvidar? No.

Pero no te preocupes, no pasa nada.

Ya tienen a otro, ¿no?

Seguro que va a contestar al teléfono.

Esta noche, me voy a emborrachar.

Y vos te vas a emborrachar también.

Te lo merecés.

Gracias.

(Música rock)

¿Qué?

Nada.

Todo esto,

es tu culpa, lo sabés.

¿El qué?

Ámsterdam, que esté tan contento, todo.

Salud. Salud.

(Continúa la música)

¿Cuándo te vas? Pasado.

Mañana es mi último día.

Vení a cenar a casa,

no me dejes solo mañana con él, no lo aguanto más.

Ni yo tampoco.

Bueno, intentaré, pero...

Cocino yo, tranquila.

Entonces, puede ser que venga, sí. ¿Sí?

Sí. Vale. Vale.

Bueno... Buenas noches.

Chao.

Tus vitaminas, no te olvides de tomarlas.

Eh.

¿Dónde dormimos hoy, gordi?

(Música dramática)

Truman.

¿Cómo te han tratado los rusos?

Mal, ¿no ves que está hinchado?

Tiene mal aliento; no sé qué le dieron.

¿Acostumbras a desayunar aquí? No.

No, pero quedé con una candidata. Está en el baño.

Ah. A ver si lo adopta.

Llamó en la mañana, mientras estabas roncando.

Bueno, cuántos más candidatos, mejor, también.

Ya que el ruso no lo quiere...

¿No lo quiere? No.

¿Por qué? ¿Qué te ha dicho? No sé, que...

El niño tiene miedo de que el perro se muera.

El niño tiene miedo de que el perro se...

Sí, porque Truman es mayor, y...

que no soportaría otra pérdida.

No lo habían pensado, ni siquiera el terapeuta.

Bueno, la cuestión es que ahora quieren un cachorro.

O una tortuga, o un loro, no sé.

¿Qué te estaba contando?

Que a tu marido no le gustan los perros.

A mi marido no, mi exmarido.

Ah, sí, perdón. Eh...

Tomás, mi amigo. Elena. Hola.

Dime una cosa, ¿tienes una terraza, un patio,

o algo donde Truman pueda

tomar un poco de aire? Tengo un patio con un árbol.

Le va a encantar. Está muy bien.

Es un poco pequeño, pero a mí es que me encantan los perros.

¿Cuándo os vais?

¿Adónde? A Canadá.

Le conté que en un par de meses, nos vamos a instalar allá.

Perfecto. Así tengo tiempo de arreglar un poquito el patio.

Qué bien. Y cuando volváis por Madrid,

siempre podéis venir a visitarlo, sin ningún problema.

Muchas gracias. Y os quedáis a cenar.

Muy amable de tu parte.

Te había pedido otra caña, hace un rato ya.

No sé si es que a lo mejor no entiendes lo que te digo.

Será eso, quizá. -Se lo traigo.

-No, ya no. Ahora ya me tengo que ir.

En fin.

Me tengo que ir volando. Sí.

Llámame mañana, o cuando quieras, y te pasas a ver la casa.

Te llamo. Encantado.

Gracias.

Te llamo en unos días. Sí.

Adiós.

Es una mujer, Truman, ya te vas a acostumbrar.

Estás de broma, ¿no? ¿Por qué?

No pensarás de verdad dejar a Truman con esa mujer.

¿Qué tiene?

Es una racista. ¿Has visto cómo ha tratado al camarero?

Piénsatelo, piénsatelo.

Está bien. Lo voy a pensar.

(HUELE) Uf.

No sé qué le dieron los rusos. Estará un par de días así. Vamos.

La cuenta, por favor.

Eh.

¡Hola, amigo! ¿Cómo estás?

Eh. Gloria.

¡Madre mía!

¡Pero bueno!

¿Qué haces aquí?

¿Te has vuelto de Canadá? No, no, no.

No, he venido unos días.

He venido a ver a Julián.

¿Dónde está?

En la farmacia.

Julián no me dijo que ibas a venir. Bueno, tampoco es que hablemos mucho.

Bueno, ha sido un viaje sorpresa,

y me voy mañana. Bueno, bueno, bueno.

Mi exmujer y mi mejor amigo juntos. ¿Qué significa esto?

Gloria.

¿Cómo estás? Bien, bien.

Vi a Truman aquí solo y...

¿Te contó Nico?

No. ¿El qué?

Estuvimos en Ámsterdam ayer, le dimos una sorpresa.

¿De verdad que fuisteis a verle? Ajá.

Tampoco pudimos mucho

porque ellos no tenían tiempo, tenían un examen.

Pero tomamos algo,

comimos, celebramos un poco, hablamos...

Me alegro mucho, Julián.

Me quitas un peso de encima, porque no sabía cómo manejar esto.

Nico me llamó el fin de semana.

Mira, ya sé que se lo querías decir tú,

pero empezó a hacerme preguntas y más preguntas,

y se dio cuenta de que algo iba mal. Así que se lo conté.

¿No te lo dijo? Sí, sí, sí, claro, claro.

Le conté la decisión que habías tomado,

y le dije que tenía que estar preparado.

Lo siento si me... No, no, no.

Tranquila, tranquila.

Tampoco pudimos demasiado porque estaba Sophie presente,

pero... estuvo muy bien.

Estuvo muy bien. Me alegro mucho.

Nico necesitaba verte.

Estaba desolado.

Quería llamarte, pero no se veía capaz de hablarlo por teléfono.

No, claro. Ya sabes cómo es,

está encima de cada prueba y cada análisis que te haces.

Nico nos prometió que iba a traer a Sophie a Madrid, pronto.

Ojalá, a ver si es verdad.

Bueno...

Tengo que marcharme. Me alegro muchísimo de verte.

Cuídate mucho. Igualmente, cuídate.

Si necesitas algo, me llamas. Claro.

¿Vale?

Los inseparables.

Ven.

Julián, vamos.

Gracias.

¿Quieres algo más?

¿Estás bien?

Estoy un poco nervioso.

¿Por qué?

Porque mañana te vas.

Ya.

Y no te voy a volver a ver.

Odio las despedidas, no voy a ir al aeropuerto.

Te lo digo para que te quede claro, ¿sí?

Ni yo tampoco quiero que vengas.

Perfecto, nos despedimos en la calle.

Bien. Te tomás un taxi,

te volvés al Polo Norte, ya está. Me parece una muy buena idea.

¿Cómo no me di cuenta?

En el abrazo.

¿Cómo no me di cuenta?

Llámale.

Sí.

Voy al baño, ya vengo.

Que rápido, ¿no? ¿No has ido al baño?

Me acabo de mear encima.

No pasa nada.

No pasa nada. Vamos a casa, ¿eh?

Yo era un galán, Tomás.

Era un galán.

(Música lenta)

Este día empieza a crecer.

Voy a ver si puedo correr.

Con la mañana

silbándome en la espalda,

o mirarme en las burbujas.

"Qué rico, Tomás".

¿Por qué no aprendés?

¿Para qué?

Si las veces que te invité a cenar, no viniste nunca.

No vengo porque siempre terminás pidiendo pizza.

¿Qué tiene de malo la pizza?

No es una pizza cualquiera, es especial.

La masa es así, finita, y la hacen con leña, es riquísima.

Cuando vivíamos juntos...,

no cocinaba nunca.

No, me imagino, me imagino.

Voy a aprovechar que están de tan buen humor...

para decirles algo.

Uy, empezamos.

Eh... Discursos de despedida, no.

No, no. No es un discurso.

¿Y qué es? ¿Es otro de tus secretos?

Bueno, en cierto sentido, sí. Ah. ¿Qué secretos?

Ah, perdón.

Te escuchamos.

Eh... No.

Nada, que...

decidí que no voy a esperar hasta el final.

¿De qué hablás?

Julián...

Nada, de...

Es eso solamente.

Cuando la cosa se ponga fea, muy fea...,

me pienso meter en la cama, tomarme unas pastillas

que me consiguió un médico amigo y...

Ya está, solo eso.

¿Solo eso?

¿Y para qué me lo estás diciendo? ¿De qué me sirve a mí saberlo?

¿Por qué no te vas a la mierda? ¿Me invitaste para decirme esto?

No. No, no, no.

Bueno, en realidad, te lo quería contar hace rato.

Pero es...

Nada, es...

terminar un poco antes.

Ahorrarnos toda esa...

agonía de mierda del final.

No quiero que me termines limpiando el culo, Paula,

o mi hijo.

O peor, morirme en un hospital...

rodeado de enfermeras que se quieren sacar fotos conmigo.

Ya, Julián.

¿Ha sido por lo que ha pasado hoy?

No. ¿Qué pasó hoy?

Me meé encima hoy, eso pasó.

¿Y qué? ¿Y qué con eso?

Nada, nada. A lo mejor me equivoqué, les pido disculpas.

No tendría que haber dicho nada,

hubiera bastado con dejarles una carta, no sé.

Ya me contaste. Ya te equivocaste, me lo dijiste.

No te hagas la víctima ahora. Bueno, Paula...

Yo también estoy cansada, es difícil para mí también.

Bueno...

No te enojes, por favor.

Quiero que me digas que es una de tus bromas. ¿Eh?

¿Qué pastillas? No entiendo.

Unas.

Bárbaro.

¿Desde cuándo estás pensado en esto?

Desde del día en que fui a buscar mis análisis

y me pidieron que me sentara para contarme

que me estaba muriendo. Desde ese día, Paula.

¿Por qué no te morís de una vez y me dejás tranquila?

¡Si es lo que querés!

¿Y vos qué, no vas a decir nada?

Ah, no, es cierto, que estás de visita, ¿no?

Yo voy a estar aquí, si él quiere.

No, no, no. No. No, yo no quiero que vuelvas.

Lo voy a hacer yo solo.

Quería que lo supieran

para que no les tome después de sorpresa.

Bueno, me alegro de...

de que nos lo hayas contado.

Y me alegro de haber venido.

¿Por qué no se van a la mierda? ¿Eh? ¡Los dos!

Es la sangre italiana.

Ya se le va a pasar.

Te lo podés quedar, si querés.

Es mío.

Sí, ya sé. Por eso.

¿A qué hora es el vuelo mañana? A las...

doce y media.

Ya.

Bueno, yo paso a las diez por el hotel.

Hasta mañana.

Han pasado rápido estos cuatro días, ¿no?

Tengo la sensación de que no hemos hablado demasiado,

y me hubiera gustado...

Gracias por el sobre.

Igual es mucho dinero, ¿no?

¿Quieres que baje a Truman?

No.

No, no hace falta, gracias.

Hasta mañana. Hasta mañana.

¿Julián está en casa? Claro. ¿Por qué?

No sé, por ahí se habían ido de fiesta.

Como la pasan tan bien juntos. ¿Adónde vas?

Me dejé el teléfono, por eso volví. ¿Puedes parar un momento, por favor?

¿Para qué? ¿Eh?

No sé. ¿Para que nos podamos despedir?

Adiós.

Adiós. Te mantengo al tanto.

O mejor no, porque no creo que te guste lo que va a pasar

en las próximas semanas. Nadie tiene la culpa.

No. Hacemos cada uno lo que podemos.

Algunos más que otros.

No intentes que me sienta culpable porque no lo vas a conseguir.

Estoy segura que no. ¿Sabes por qué?

No, no tengo ni idea.

Porque yo me siento orgulloso de Julián.

Me siento orgulloso de él. Bárbaro.

¿Se lo dijiste?

No, no pude.

Lo intenté, pero no pude.

Me hubiera echado a llorar y... Y eso nunca, ¿no?

No nos despidamos así.

No nos lo merecemos.

¿Querés que subamos a tu habitación?

Sí.

(JADEAN)

(GIMEN)

(LLORAN)

(Música dramática)

Vamos, Truman, vamos.

Tiene sentido.

Me dejé el teléfono en tu casa. Sí, ya me di cuenta.

¿Pediste un taxi? No, vamos en mi auto.

¿Sí? Sí. Ajá.

(Música lenta)

Eh...

¿Me esperáis, o...?

¿Nos despedimos aquí?

Sí. Es un buen lugar.

Chao.

Estamos en contacto. Claro.

Tomá.

Y esto también.

Estos son...

todos los documentos de Truman.

Y su pasaje.

Hablé con la compañía

para preguntarles si podía viajar con vos en la cabina,

pero es demasiado grande, tiene que ir en bodega.

Ellos me aseguraron que ahora te van a dar un contenedor,

especial para perros,

y, cuando factures, directamente se lo quedan.

Todo lo demás son...

las vacunas de todos estos años, sus estudios, todo.

Y este...

Este es muy importante,

es el que hice hoy en la mañana.

Me da el veterinario esto para certificar que Truman

no tiene rabia. Este es muy importante,

porque es el que te van a pedir en la aduana, en Canadá.

¿Sí?

Tomá. Julián...

Le... le di unas pastillas hoy en la mañana,

porque lo relajan mucho.

No te preocupes si babea o si parece muy borracho.

No pasa nada.

Pegále un baño cuando lleguen.

Un buen baño; le va a venir bien.

Y decíle a los vikingos de tus hijos que lo traten bien, ¿si?

Por favor.

Truman.

(TRUMAN LLORA)

Váyanse, por favor.

Vamos.

(Música dramática)

Somos Cine - Truman - Ver ahora

La herida

La Concha de Plata de 2013 fue para Marian Álvarez por su trabajo en La herida, de Fernando Franco. Ana tiene 28 años, se siente útil y satisfecha en su trabajo rutinario ayudando a otros. Sin embargo, fuera de su jornada laboral, Ana tiene serios problemas para relacionarse. Es socialmente torpe, incluso agresiva, con las personas más cercanasyqueridas.Ana no puede controlar este comportamiento ni sus emociones, por las que sufre y se atormenta, sintiéndose culpable. En el fondo sólo querría estar bien consigo misma y con los demás, ser feliz. Poco a poco, su conducta se va haciendo cada vez másautodestructiva hasta autolesionarse, sintiéndose cada vez más aislada.Ana padece lo que los psiquiatras llaman trastorno límite de la personalidad, o conducta borderline. Pero ella no lo sabe.

No recomendado para menores de 16 años Somos Cine - La herida - Ver ahora
Transcripción completa

(MURMULLO DE CONVERSACIONES)

(MENSAJE AL MOVIL)

(RESPIRA NERVIOSA)

(CIERRA EL MOVIL)

(PASOS, CONVERSACIONES)

(AVISO DE MEGAFONIA)

(MEGAFONIA) «Doctora Abades, acuda a pediatria .

(ABRE EL GRIFO)

(ALBOROTO DE MUCHA GENTE)

?Donde te metes? Ha entrado un aviso.

He tenido que ir al bano. Joder, Anita.

Me dijiste que vigilabas y te la has dejado abierta.

Me encontraba mal.

Pues avisame.

?Estas bien? Si.

He vomitado, algo me habra sentado mal.

Si quieres conduzco yo. ?Te saco una bolsa?

Si quiero bolsas, las cojo yo, gracias.

(SIRENA DE EMERGENCIAS)

(INTERMITENTE)

(ABRE UN CAJON)

(CIERRA EL CAJON)

(ALARMA DE RELOJ)

(APRIETA UN BOTOn)

(INICIO DEL ORDENADOR)

(GOLPES EN LA PUERTA)

Si. Ya estoy en casa, carino.

Vale. ?Has comido?

Si.

(SE ALEJAN PASOS)

Hola, Alex, ?que tal?

?Ah, si? Pues ni idea, la verdad.

Bueno, tampoco he podido llamar yo en toda la manana.

Ya.

Oye, Alex, perdona,

igual me he pasado un poco con el mensaje que te he enviado.

Ya.

Ya.

Entiendeme tu a mi tambien, ?vale?

Bueno, no le demos mas vueltas.

?Te apetece que me pase luego por tu curro, cuando acabes,

y lo hablamos?

Joder, que putada, a esa hora ya no paso, que manana madrugo.

Vale.

Habras aprovechado para pedirle a tu jefe que te cambie el puente.

Joder, Alex, tio, yo flipo.

No, es que luego soy yo la que esta loca,

a la que se le va la cabeza. Te he pedido perdon.

No, no, no empiezo nada.

Vale, mejor hablamos manana, si.

(MOVIL)

(MOVIL)

(ARROJA EL MOVIL)

(GOLPES EN LA PUERTA)

Carino, ?estas bien? Si.

Que se me ha caido una cosa.

Ya esta la cena.

Cena tu, que yo no tengo hambre.

(CORRE AGUA DEL GRIFO)

(VAJILLA ENTRECHOCA)

Buenas noches. ?No cenas nada?

No, me voy a la cama.

Que descanses, carino.

(SE CIERRA LA PUERTA)

(SE CORRE EL PESTILLO)

(TELEVISION LEJANA)

(RADIO) «-Parecen categorias... categorias estancas, ?no?

O perteneces a... Solo hay dos tipos de personas.

-Blanco o negro .

(MELODIA DE INICIO)

(CIERRA EL MOVIL)

(DEJA EL MOVIL SOBRE EL BANCO)

(MENSAJE AL MOVIL)

(CIERRA EL MOVIL Y LO DEJA)

?Te acuerdas de Asun? La pelirroja.

La paciente que se nos despelotaba.

Se desnudo dos veces aqui por la cara.

Exacto, pues se va a casar.

?Se va a casar? (RIE) ?A que no sabes con quien?

Agarrate, con Julito, el de mantenimiento.

Julito... Pero ?como se va a casar si esta loca?

(RIE) Si, esta loca, pero tambien buena, tambien.

Joder, vaya parejita. (RIE) Aja.

Pero si el es horrible. (RIE)

Seguro que se montan numeritos. «Julito... .

No, no. «Sintonizame la CM, por favor .

(RONRONEA Y RIE)

(RIE)

?Estas bien ya?

Si, mejor.

Oye, si quieres, podemos ir al mediodia

adonde Alex y tomarnos unas cervecillas.

Hoy no curra.

Ya.

-?Hoy toca enfado?

?Como?

-Estas muy seria.

Es por tu novio.

Pues si, Martin, mi novio.

-?Que hace? Pues que pasa de mi, eso hace.

Que pasa. -Pues dejalo, Anita.

Te vienes a vivir conmigo. En eso estaba yo pensando, si.

-Tu te lo pierdes, porque yo te trataria como a una reina.

(CANCION) #Te trataria como a una reina...

#...en tu palacio de cristal.

Impresionante, Martin, ?cuando dices que nos casamos?

?Y el movil?

-Aqui.

Es una mierda esto. ?Como va a ser una mierda?

-Mira, hago lo que me dices, esto no funciona.

A ver, no, lo primero...

Siempre colgado, Martin, como las llaves, ya lo sabe.

?Y ahora que pasa? A ver.

Le tiene que dar al verde.

Lo tiene que marcar y darle al verde.

A ver, llameme. -Cono, al verde.

Es que siempre se me olvida esto. Ana, verde.

Ahi, a ver.

-Ahora.

(MOVIL)

(MOVIL)

?Trabajamos un poquito?

Venga.

Que empiecen por «me .

-Mesa.

Meta.

Mecano. Muy bien.

-Mear.

Mexico.

Nombres propios no valen.

-Menta. Muy bien.

-Melaza.

Meter.

Me queda una.

-Melon. Muy bien, Martin.

Perfecto.

Lo voy a apuntar a un concurso de la tele.

Me los llevo por delante, Martin.

Hasta manana. -Chao.

(GOLPES EN LA PUERTA) ?Si?

Ya estoy en casa, carino. Vale.

?Has comido? Si.

He traido pizza,

por si te apetece. Vale.

(ALARMA DEL RELOJ)

(PARA LA ALARMA)

Alex, que soy yo.

Joder, perdona, se me fue la pinza ayer.

Dame un toque, anda, o cogeme el movil.

Te quiero.

(CIERRA EL MOVIL)

(GOLPES EN LA PUERTA) Ana.

Si. ?Me abres?

Me quedo el fin de semana en casa de Luis.

Llamame al movil si quieres cualquier cosa.

Vale. ?Estaras bien?

Si, claro.

Puedes decirle a alguna amiga que venga el fin de semana.

Asi no estas sola.

Vale.

En el frigo tienes menestra y te he dejado el congelador lleno.

Portate bien.

Nos vemos el lunes.

(TV) «-Al ambiente festivo en el centro

se han sumado miles de personas. -El ahorro del que hablan

solamente lo tienen ellos, quiero decir

no han dado todos los estudios economicos

y todas las vueltas. -El Gobierno... .

Alex, que soy yo otra vez, llamame, anda.

(CIERRA EL MOVIL Y LO DEJA)

(MUSICA DISCO)

Espera, para, para, para.

-?Que pasa?

No va a entrar nadie.

He dicho que pares, hostia.

(ABRE EL MOVIL)

Eres un mierda, Alex.

Que sepas que eres un imbecil y un mierda.

Me has dejado tirada, cabron.

Que estoy hecha mierda y lo sabes.

Y ni siquiera me llamas.

Eres una puta mierda de persona.

Una puta mierda.

Que no.

Que es broma.

Que yo te quiero mucho.

Que eres muy majo.

A ver...

Te queria comentar una anecdotilla para cuando escuches esto.

El otro dia estabamos Jaime y yo currando con la ambulancia.

Y vimos una ambulancia que se habia estrellado.

Otra ambulancia.

Y el chico que la conducia

pues estaba muerto.

Estaba muerto.

Tenia la cabeza abierta

y todos los sesos por ahi.

Un asco.

?Sabes lo que pense cuando lo vi?

Que ojala fuera yo.

Eso pense.

Que ojala fuera yo.

Que a ver si tengo un poco de suerte

y me estampo

y me mato de una puta vez,

ya que no tengo huevos de matarme yo misma.

(DEJA LAS LLAVES)

Voy a coger esto y pongo una lavadora.

(VAJILLA ENTRECHOCA)

(SE ABRE LA PUERTA)

A Luis le surgio un imprevisto

y me dejo anoche en casa camino del aeropuerto.

El puente tampoco estara.

Podiamos hacer algo por mi cumpleanos.

El puente tengo la boda.

Es verdad.

?Al final vas?

Ya sabes lo que pienso.

Nadie te ha pedido tu opinion.

No te va a hacer ningun bien.

Tampoco me hace ningun bien esa actitud cobarde que tienes

y aqui estamos.

(ALARMA DE MICROONDAS)

(RISAS DE LA MUNECA)

-Un euro.

(RADIO) «-Principalmente se nos quedan en la zona

de trapecios, se nos quedan en la zona media de la espalda,

en la zona dorsal. En esa zona estan mas

todo lo que es la contradiccion emocional .

Elena. -Hola.

?Que tal? Cuanto... tiempo. -Muy bien.

Buenas. ?Que tal tu viaje? -Fenomenal.

?Te lo has pasado bien? -Si, muy bien.

Ahora me lo cuentas todo. Vamos, que te tengo una sorpresa.

-?Ah, si? -Bueno, venga, Elena.

Te dejo con tu amiga. -Adios, papa.

-Luego nos vemos. Hasta luego.

Hasta luego. Vamonos, Elena.

(ININTELIGIBLE)

?Has subido a la torre Eiffel? -Si.

Madre mia, que suerte tiene. -Muy bonito.

Paris no lo conozco, espero que un chico guapo me lleve.

-Ah... Y de momento, pues...

Y...

Y yo...

Es...

Estoy...

Es...

Pera...

Esperando...

Se...

Sen...

Sentada.

A ver si nos ligamos a uno y nos lleva.

Paris, o que nos lleve Elena a la proxima.

-Estaria muy bien. Si, nos vamos con ella.

Si.

Si, y...

A...

Si, a ve...

Si, a ver...

Si...

Li... Si, a ver si ligas.

A ver si liga Elena.

Oye, ?tu estas rebotada con Alex?

Yo, ?por que? (CON LA BOCA LLENA) No se.

Como no hemos pasado por alli en toda la semana...

Esta de baja, se ha hecho un esguince.

Ah.

Anita, ?cuanto tiempo llevamos currando juntos?

Unos cuatro anos o asi, ?por? No, por saberlo.

?Estas harto o que? ?Yo?

Para nada.

(RIE)

?De que te ries?

Es que me estoy acordando

de mi primer dia de urgencias, el dia que te conoci.

?Y? ?No te acuerdas?

No. Si, hombre.

Estaba la senora histerica: «Haz algo, que se me muere.

Que se me muere, se me muere . Y miro al suelo

y esta el tipo tirado.

Muerto, azul estaba. (RIE)

Y la senora histerica gritando: «Que se nos va, se nos va.

Haz algo, que se nos va . ?No le dijiste: «Senora,

tranquilicese que no se va a ninguna parte .

Yo, para tranquilizar a la mujer, la hacia la reanimacion.

Me parecia tan ridiculo que ni media.

Luego me di cuenta, he roto la mitad de las costillas.

Y la senora seguia histerica gritando: «Haz algo, haz algo .

(RIE) Joder.

Joder, pues no me acuerdo.

?Como no te vas a acordar? Menos mal que estabas y me animabas.

Me decias que pasaba a menudo, que era normal.

?Es normal partirle las costillas a un muerto?

(RIE) Estaba que me piraba del curro pero ya.

Tu: «No, Anita, la ambulancia da muchas satisfacciones .

?Satisfacciones? ?Yo dije eso? Si, tu.

Satisfacciones, los cojones.

En urgencias estaba deseando llegar

y que el tipo de turno estuviera ya muerto.

Asi no me sentia culpable si se me moria a mi.

Para mi era un alivio que estuvieran muertos.

Bueno, por eso ahora estamos con traslado, ?no?

(SIRENA DE EMERGENCIAS)

Jaime, ya estoy, me voy.

Vale, hasta el lunes.

(ARRASTRA UNA MALETA)

Felicidades.

Gracias.

Si no te gusta, lo puedes cambiar.

No.

Es precioso.

No te devuelven el dinero, pero te lo cambian por otra cosa.

Es muy bonito.

Gracias.

Me voy.

Que tengas buen viaje.

Venga, que vas a llegar tarde.

(GRAZNIDOS DE GAVIOTAS)

(SE CIERRA LA PUERTA)

Hola, Elena, soy Ana Ortega, del instituto.

Estoy unos dias por aqui y te llamaba para saber

como lo tenias para quedar. Si escuchas este mensaje, llamame.

?Sandra? Hola, soy Ana, Ana Ortega.

Si, si, mucho tiempo, si.

Bien, bien, ?y tu que tal?

Ah, muy bien. Nada, que estoy unos dias por aqui...

Si, bueno, para una boda. Aja.

Te llamaba para ver como lo tenias para quedar y eso.

Pues hoy mismo, ?no?

Ya, pues no se, ?no tienes un descanso o algo?

Si quieres me paso yo por donde estes trabajando, no me importa.

Ah, pues genial, si... si puedes intentarlo...

Muy bien, si, nos ponemos al dia y eso.

Vale, pues...

Hacemos eso, te llamo en un rato y tu ya me dices.

Vale, muy bien, Sandra, venga, un beso, adios, adios.

-Ana.

Hola. -Hola.

?Que tal? Bien.

-?Y que haces, compartes?

Si, bueno, con mi chico.

Nos mudamos juntos hace un ano. -?Con Sergio?

?Estais juntos todavia? Se fue a Madrid el.

No, Sergio no, eso se acabo. Ahora estoy con Alex.

-Ah. Llevamos como dos anos ya.

Ah, que bien. Si.

-?Y que hace? Es dentista.

-Dentista, que chollo. Si, bueno, acaba de terminar

y esta montando la consulta y esto, pero muy bien.

-Aja.

Oye, ?como esta Carmen?

-La verdad, hace anos que no la veo.

No se.

Tambien he llamado a Elena. -Mira, con Elena si suelo estar.

No mucho, pero nos vamos viendo. Ah.

-Si, ?y va a venir? Pues no lo se.

La he llamado, pero no me ha contestado, asi que no lo se.

-Que pena, ya me apetecia verla. Si.

Hubiese estado bien, si.

?Que haces manana?

Como mi chico no ha podido venir al final,

se ha quedado sitio en la mesa.

-Jo, pues... me encantaria, Ana,

lo que pasa es que manana tengo comida familiar.

Entonces no puedo, pero te agradezco un monton.

De verdad, igual la proxima.

Si, claro, para la proxima.

-?Y... con quien se casa?

Ni idea, no la he visto en mi vida.

-Pues yo suelo cruzarme con el, con tu padre.

No lo he visto nunca con ninguna, tampoco te puedo decir.

Hace siglos que no lo veo.

-?Y eso?

Siempre recuerdo que era el que nos llevaba al parque de los molinos.

?No te acuerdas?

Nos recogia a todas en el cole y nos llevaba a los molinos.

Creo que te equivocas, ?eh?

Tampoco te estoy pidiendo tanto.

Que te vengas un rato en la boda, no creo que sea para tanto.

-Eh... A ver, Ana.

Tengo un compromiso, te lo he dicho.

No se, me llamas hace un rato y estoy aqui, pero manana no puedo.

Ana, no empieces.

No empiezo nada.

Creia que las amigas estaban para estas cosas, pero ya veo que no.

Que te importo una puta mierda.

(DEJA MONEDAS) -Ana.

Ana.

(MARCHA NUPCIAL, APLAUSOS)

(APLAUSOS Y VITORES)

-Hola. -?Que tal?

-Gracias, gracias.

Hola, hola, hola.

Que guapa estas, que guapa.

Hola, ?que tal? Si, si. -Buenas.

(SE BESAN) -Enhorabuena.

-Hola, si, gracias.

Anita.

Al final has venido.

No te he visto en la ceremonia. He perdido el tren.

-?Y estas sola? ?No venias con tu novio?

No ha podido venir.

-?Estas bien?

?No te alegras de verme?

Que ilusion verte, Anita.

Estas guapisima.

Ven, que te presento a Susana.

Ahora mismo lo hablo y te sientas con nosotros.

Susana, esta es Ana.

-Ana, hola.

Tu padre me habla mucho de ti. Pensabamos que no habias venido.

Si, al final si.

-Bueno, pues, vamos entrando, ?eh? Vale.

-Vamos.

-Debe de ser emocionante eso de la ambulancia.

?Como?

-Que debe de ser emocionante trabajar en la ambulancia.

No estoy en urgencias, hago traslados.

-Ah.

Me fui de urgencias para no ver tantos muertos,

pero ahora es peor porque a los que se mueren los conozco tiempo.

-Ya me imagino.

-Y aprendio a tocar el piano a los... 60 y tantos anos.

-?Y ahora cuantos tiene? -Puede tener 65, 66.

Pues del parque de los molinos no me acuerdo.

-?Como?

Papa.

-Anita, ?lo estas pasando bien?

Esperame un segundo y te traigo algo, que estas seca.

Me alegro mucho de que hayas venido.

Susana es un encanto, ya veras.

Puedes visitarnos cuando quieras.

Puedes venir con tu novio, asi lo conozco.

Lo hemos dejado.

Ya, y por eso no ha venido.

Bueno, el se lo pierde.

Con mas motivo te vienes a vernos y pasas una temporada con nosotros.

No me gusta que estes sola.

Mi amor, dejemonos de caras tristes.

Vamos a bailar.

No se, no se bailar. -Venga, Anita.

Con los bailes que te pegabas conmigo de pequena...

Vamos. Si.

(CANCION) #'Cause he had the eyes of a movie star.

#Looks from the cinema.

#Words that were gentle and true.

#Yes, he had the eyes of a movie star.

#Voice like a soft guitar.#

-Estas muy guapa, Ana.

Pero no estes tan seria.

(CANCION) #He walked me home.

#Then he kissed me goodnight.#

Papa. -Dime.

Eres un hijo de puta.

(CANCION) #...I could tell.

#For he looked kinda swell.

#That tomorrow I will see him...

#...see him as well.

#'Cause he had the eyes of a movie star.

#Looks from the...#

-Oye.

Perdona, pero aqui no se puede fumar.

Un chupito de vodka.

Oye, ven.

?Tu como te llamas? -Quique.

Quique, ?eh? Quique...

Vamos a brindar, venga, ponte dos chupitos.

-Lo siento, no me dejan beber. Si no te va a ver nadie...

Venga. -No me dejan, de verdad.

Venga, Quique, no seas soso.

Vamos a brindar, hombre.

Por nosotros.

Va, bebe un poco, Quique.

?No?

No.

(CONVERSACION CERCANA)

Pues tu te lo pierdes, Quique.

Os invito, salud.

Quique, cambia un poco la musica, ponte algo bueno para bailar.

-Lo siento, la musica no la controlo yo.

Venga, que esto es un rollo. Ponte esta de...

Eh... ?Si? ?Sabes?

La de... (TARAREA DOS NOTAS)

(TARAREA)

(TARAREA)

(TARAREA)

Largate.

-?Como? Que te largues.

-Joder...

(SE SUBE LA CREMALLERA)

(SE ALEJAN PASOS)

(SE ABRE Y SE CIERRA LA PUERTA)

(LLORA)

(LLORA)

(LLORA)

(LLORA)

(TECLEA EN ORDENADOR)

(ALARMA DE RELOJ)

(SE CIERRA UNA PUERTA)

(SE ACERCAN PASOS)

(GOLPES EN LA PUERTA) Si.

Ya estoy aqui, carino. Vale.

?Has comido? Si.

(SE ALEJAN PASOS)

?Y se te quedaria mas caro?

Hombre, 60 euros al mes, que a lo tonto ya es pasta, ?eh?

Ademas, tiene muchas cosas que no... no se para que sirven.

Como aire acondicionado por zonas, que no voy a utilizar.

Eso es climatizador, puede estar bien,

porque puedes poner la temperatura que quieras

en la zona del coche que quieras.

Lo que esta de puta madre es la radio.

Le enchufas el movil y lee .mp3 y lo que le echen.

Ah.

Oye, igual eso se lo podias poner al otro.

Ah, claro, no lo habia pensado.

Si.

Y pasar ya del bus y de levantarme a las cinco.

Claro.

Y poder irte los fines de semana al campito, ?no?

Desconectar sin depender de nadie.

Si, eso digo yo, que te cambia la vida.

Y con lo que te gusta a ti conducir.

?Como esta, Martin?

Desde el ingreso no lo veiamos y lo estabamos echando de menos.

Martin, soy yo, Ana.

Vamos con los meses del ano. Empiezo yo, ?vale?

Enero.

-Febrero, marzo.

Muy bien.

Abril.

-Abril.

Mayo.

Junio.

Julio.

Agosto.

Septiembre, octubre, noviembre.

-Y diciembre. Muy bien, Martin.

Muy bien.

?Eres gilipollas o te pasa algo? Ten cuidado, joder.

Jaime, que perdona.

Tranqui, Ana.

No pasa nada.

Es que esta hecho mierda, me da mucha pena.

Ya, y a mi.

Perdona.

Te dejo esto aqui, voy al bano. -Vale.

-Importante, si salimos, contraataque.

Si no hay contraataque, jugamos libre o azul.

Si no llegamos, quedamos en 23.

Vale, vale, vale.

-!Fuerte!

Hasta el miercoles.

(VAJILLA ENTRECHOCA)

Mira, es el modelo antiguo de ese.

(TV) «-Puede darte mayor potencia .

?Rojo te lo vas a comprar?

No.

Igual gris.

Es bonito.

Me voy a dormir. Buenas noches.

(ANUNCIOS EN TELEVISION)

(TIMBRE DE LA PUERTA)

(PITIDO CARDIOVASCULAR REGULAR)

(PITIDO CARDIOVASCULAR REGULAR)

?Como esta, Martin?

(PITIDO CARDIOVASCULAR REGULAR)

(PITIDO CARDIOVASCULAR REGULAR)

(PITIDO CARDIOVASCULAR REGULAR)

Hola, carino.

?Estas bien? Si, si.

No te preocupes.

?Y que haces en la cama?

Nada, no me encontraba bien y he preferido tumbarme.

?Y Luis?

?Os habeis peleado?

?Seguro que estas bien?

-?Si? Soy Ana.

-?Que Ana? Ana Ortega.

-Ah, si, sube. Ya.

(MUSICA A GRAN VOLUMEN)

(CANCION) #Si te aburren los deberes y te aburren los vecinos,

#no te aburras, no seas tonto, juega al super disco chino.

#?Que es aquello que alucina, va volando y no hace ruido?

#Es un disco de la China, es el super disco chino.

#Si me prestas tu tu disco... Yo te presto a ti mi disco.

#!Que jaleo, que jaleo! Todo el mundo esta al disqueo.

#Disco, disco, chino, chino.

#Fino, filipino.

#Disco, disco, disco, disco, chino, chino, chino, chino.

#Fino, fino, fino, filipino.

#Fruiti, pita, pita, pita, pita, pa.

#Disco, disco, disco, disco, chino, chino, chino, chino.

#Fino, fino, fino, filipino.

#Filipino.#

-Perdona.

?Tienes un cigarro?

Y... y... ?me lo darias, por favor?

Gracias. ?Fuego?

Que lo estoy dejando.

Estas en el turno de manana, ?no? Con Jaime.

No se como aguantais esos madrugones.

Yo estoy en el de tarde y no puedo con ellos.

Ah, ya veo, eres mudita.

O se te ha comido la lengua el gato.

Si que ha tardado la mudita, ?que estarias haciendo ahi dentro?

No tardo nada, ?me esperas?

(CANCION) #No hay dolor, no hay dolor.

#Ten a mano el rosario, porque ya cayo el dictador.

#O eso dice la radio extendiendo el rumor

#de que todo es un plagio.

#Puestos a pedir

#que alguien baje y llene el saco.

#Puestos a pedir...

#Ya no dan abasto.

#Tomalo, tomalo, el legado es dramatico.

#Tengo lleno el salon de arrecifes de barro.

#Vendedores de shock para un invierno sabatico.

#Puestos a pedir

#que alguien baje y llene el saco.#

-Ademas de mudita, escurridiza. Eres una joyita tu.

Oye, me ha encantado la cancion.

Superdivertida.

La habreis estado ensayando toda la semana.

?Si o no? Ni idea.

No lo tienes muy claro.

Ya dice Jaime que contigo nunca se sabe.

(CANCION) #Tomalo, tomalo.

#Tomalo, tomalo.#

?Eso dice Jaime?

-Bueno, es una forma de hablar.

Eh, no eres mudita, el gato no se te comio la lengua.

?En que quedamos? ?Se la comio o no?

Perdona un segundo.

Voy a saludar a un amigo, que no ha dicho ni «hola .

Pero vuelvo ya. No te muevas otra vez.

#Puestos a pedir...

#Ya no dan abasto.#

(CONVERSACIONES Y RISAS)

?Te encuentras bien? Si, si.

Si.

(RADIO) «-Esta manana de sabado vamos a acabar mirando

especialmente a nuestros jovenes,

bueno, nuestros jovenes que muchas veces hacen... .

-Bueno, tienes mi tarjeta. Si.

-Para cualquier cosa que necesites estoy a tu disposicion.

Muy bien.

?Es ese de ahi? -Ese.

(INTERMITENTE)

?Me pones una cerveza? Sin alcohol.

?No te tomas tu una?

(SACA UNA BOTELLA)

(DESTAPA UNA BOTELLA)

Si no bebes, trae mala suerte.

Me he comprado un coche.

De primera mano, al final.

Lo he cogido esta manana y, dando una vuelta, he pasado por aqui.

Creo que me va a venir guay.

Para salir los «findespor ahi, al monte.

Ya sabes, por la respiracion, los nervios.

Ya.

Si quieres, te lo enseno, lo he aparcado ahi mismo.

No se, si te apetece, pues

cuando termines, podriamos dar una vuelta.

Podriamos ir al sitio del cordero que decias, el de la sierra.

Y comer, dar un paseo...

Lo cerraron, hace tiempo.

Pues a otro sitio, no se.

Igual no es buena idea.

Estoy mucho mejor, Alex.

Me gustaria que me perdonaras.

?El que?

Pues no se.

Todo, supongo, mi mal genio.

Estas perdonada.

?Pero?

Pero nada.

Estas perdonada.

?No te apetece ir luego a tomar algo cuando cierres?

Para charlar.

Mejor lo dejamos asi, ?no crees?

?Me cobras?

Estas invitada.

Bueno, pues nada.

?Por que no me das un abrazo despues de todo este tiempo?

Venga, hombre, sal, no te va a ver nadie.

Tranquilo, que no hay gente.

Bueno...

(CONVERSACION CERCANA, NINOS)

(INTERMITENTE)

Somos Cine - La herida - Ver ahora

Blancanieves

Macarena García obtuvo en 2012 la Concha de Plata por su trabajo en Blancanieves, de Pablo Berger, una versión del cuento como nunca antes nos lo habían contado. Una rápida y bellísima película de cine mudo con Maribel Verdú, Inma Cuesta y Ángela Molina. Blancanieves es Carmen, una bella joven con una infancia atormentada por su terrible madrastra, Encarna. Huyendo de su pasado, Carmen emprenderá un apasionante viaje acompañada por sus nuevos amigos: una troupe de Enanos Toreros. Una original visión del clásico cuento ambientada en el sur de España en los años 20, cargada de aventuras, emoción y humor. 

Somos cine - Blancanieves - Ver ahora

El muerto y ser feliz

Esta película de Javier Rebollo recibió la Concha de Plata para José Sacristán en 2012. Un asesino a sueldo que no asesina en una película de carreteras, perros y pistolas.Buenos Aires. En la última planta de un hospital un español que ha echado media vida en Argentina se da cuenta de que se muere. Este viejo asesino a sueldo -seco y divertido, tierno- se escapa con un feliz cargamento de morfina, y emprende un viaje hacia el norte, a ninguna parte. Una chica que encuentra en la carretera será su fiel escudera a lo largo de dos mil kilómetros de comedia negra.

No recomendado para menores de 12 años Somos cine - El muerto y ser feliz - Ver ahora
Transcripción completa

(VOZ EN OFF) Media mañana en esta plaza de Buenos Aires,

que tiene el ambiente de una plaza de Buenos Aires a media mañana.

Alguien acaba de sentarse en un banco.

Un español que ha echado media vida en Argentina.

Tiene 75 años, ojos pequeños y un rostro que no merece

para la vida que ha llevado.

Si pudiéramos verle más cerca,

nos daríamos cuenta de que lleva un pijama debajo de la gabardina

y va en zapatillas de andar por casa.

Se acerca una chica joven y bonita.

Es enfermera y trabaja en un hospital al lado del banco.

Como él la gabardina, ella lleva una campera sobre el uniforme.

Santos y ella se miran sin decir nada.

Santos se levanta.

Ella le da una bolsa.

Está llena de frascos de morfina.

Pero esto no podemos saberlo.

Él saca un sobre y se lo da.

Ella se lo guarda, y se sientan en el banco.

Santos le pregunta cuáles van a ser los síntomas.

¿Cuáles van a ser los síntomas?

(RÍE) Mételos en la nevera. Tienen que estar en frío.

Tendrá mareos... A saber.

Diarrea, vómito...

Temblores.

Mucho cansancio y frío. Te vas a cagar de frío.

Puedes perder la visión.

No sé, Santos, cada caso es distinto.

Él escucha sin decir nada.

Cuando estés mal, deberías ir a un hospital.

Contar lo que te pasa.

Pero no hay unidades especializadas en todos lados.

Llámame cuando tengas los primeros síntomas.

Él asiente.

¿Qué vas a hacer?

Santos hace un gesto que no sabemos si no sabe

o no quiere decirlo.

Entonces, le dice: ¿Por qué no quieres enseñarme las tetas?

¿Por qué no quieres enseñarme las tetas?

(RÍE)

Ella ríe y le dice que no,

que, si quiere, luego le hace una paja,

pero que las tetas no se las enseña.

Ay, Santos, te dije que las tetas no.

Si quieres, te hago una paja, pero las tetas no.

¿Te duele?

Santos dice que no, pero miente.

Y la enfermera joven y bonita, que sabe que miente, le dice:

Loco. Loco.

(Música)

¿Santos? ¿Qué día es hoy?

No lo sé porque no lo sé.

¿Tiene dolor?

Estoy mareado.

Como Santos, aquí todos cuidan sus tumores definitivos.

Se quita la gabardina y se va a acostar.

Santos mira al techo, que, en realidad, es muy aburrido.

(CANTA) "La lechuza,

la lechuza hace... ¡chis!

Todo calladito, como la lechuza, que hace... ¡chis!

La lechuza, la lechuza...".

¿No te sabes "Nostalgia"?

(RÍE)

¿Te duele?

Ahora, con la mano derecha, con la que hace un momento

la enfermera masturbaba a Santos como quien aplica un remedio,

saca un bote de morfina y le inyecta.

(TARAREA)

Santos se pone la gabardina encima del pijama.

Coge la bolsa con los botes de morfina

y se va para no volver.

(TARAREA)

Santos se ha dedicado a ver la ciudad desde la ventanilla.

El taxista ha tratado de entablar conversación.

Buenos Aires parece, hasta ahora, una ciudad abandonada.

Sin esperar el vuelto, Santos se ha bajado en cualquier sitio.

Ha caminado tres cuadras, ha comprado flores

y ha entrado por la puerta de este cabaret,

donde luce un cartel luminoso.

(CANTA) "Yo no quiero flores, dinero o palmas.

Quiero que vean llorar mis pesares.

Y estar a tu vera, cariño del alma.

Bebiéndome el llanto

de tu soleada.

Me due...".

Con el día, Santos se ha preparado una dosis de morfina y se inyecta.

Entonces, descubrimos a otra mujer joven y bonita.

¿Te jode mucho, Santos?

Alejandra se llama.

Anda, tápate.

Alejandra sonríe y se tapa.

Santos la mira, tan linda,

mientras siente cómo la morfina que le vendió la enfermera

corre por su sangre. Alejandra, ¿qué día es hoy?

22 de marzo. Santos y Alejandra mirarle,

y él la mira. El loco.

Sí. Habrá que jugarlo.

Miércoles. No, Santos, hoy es lunes.

Ella es importante para él. Lunes 22 de marzo.

Ella es la hija de alguien con quien Santos

hubiera podido tener una hija como Alejandra.

Y a él le gusta pensarlo.

Quizá hasta sea la hija de Santos, pero esa es otra historia.

Estas galerías, que imitaban las parisinas, pero en pobre,

fueron populares en Buenos Aires.

Hoy, la mayoría son lugares de otro tiempo, como Santos.

Con locales diminutos de no se sabe bien qué.

Santos continúa con el pijama bajo la gabardina

y sus zapatillas de hospital.

Nos preguntamos a qué espera para cambiarse.

Ha subido y bajado escaleras por el laberinto de la galería.

Va a entrar en un despacho en el que un cartel dice:

"Cámara de Caza y Pesca de Buenos Aires.

Fundada en 1998".

Este hombre, con anteojos de muchas dioptrías,

mira en silencio a Santos.

Hablan.

¿Qué sería del árbol que nace si no hubiera lluvia,

si no hubiera sol?

¿De la noche desnuda de estrellas, del silencio si no hubiera amor?

Detrás de las lentes verdes apenas se distinguen dos ojos.

¿Qué sería del barco sin vela, qué sería de mi sin amor?

No, no, no.

¡Espera, Santos!

Fírmame el recibo.

Santos tiene, en pijama y zapatillas,

una dignidad que no tienen muchos ricos con traje y bastón.

Son la cara y el cuerpo de este hombre difíciles de olvidar.

Apoyado en la barra diminuta de un bar de la galería,

Santos ha pedido un fernet con Pepsi Cola.

(TARAREA)

Santos apenas se detiene en su casa.

Hace mucho, fue la casa de alguien con familia.

(TARAREA)

Santos saca de la nevera las dosis de morfina

que le vendió la enfermera joven y bonita,

y las coloca con cuidado en una neverita portátil amarilla.

Mientras, tararea un viejo anuncio de analgésicos

que se tomaban en España cuando él era joven.

(TARAREA)

Es un Falcon Rural Deluxe. Un modelo de los años 70.

Un auto bonito y grande de la época en que los autos

tuvieron nobleza y belleza.

Mientras, escuchan un casete de chistes de un cómico porteño.

Santos ha llegado a Rosario,

cuna de la bandera y famosa por: ¿Cuándo hay carreras?

No lo sé. Pregúntele a Rubén.

Seguro que sabe. -No hay más carreras.

Ya no hay más carreras. Yo pasé hace un rato por allí

y estaban las luces encendidas. Claro...

Lo alquilan para recitales.

Pavadas.

Pero...

esto va para abajo.

¿Le gustan los burros? Mire.

Rubén no deja contestar y continúa con su cuento.

Es que...

el valor de un premio

no alcanza para mantener un caballo.

Rubén anda aburrido sin hacer nada por el hotel República

desde hace treinta años. Carreras cortas...

Ochocientos... Mil metros...

Caballos viejos...

Gordos, débiles...

Cuando aparece uno que pinta más o menos liviano...

Palermo... Esta será una de las pocas cosas

que sabremos de Santos: le gustan los caballos

y tiene poca paciencia. Alguno...

Alquilan dos o tres...

Santos ha sacado la neverita portátil

y se ha inyectado en el brazo izquierdo.

Luego, en la tripa.

Lo ha intentado varias veces.

(JADEA)

Santos es un hombre con mucha paciencia.

El Panamá inmenso.

A esta hora, parece agua sucia de lavar el piso.

(Ladridos)

(Ladridos)

(SILBA)

Camina con esa familiaridad con la que se mueve siempre.

(Música clásica)

A lo lejos, se oye música clásica.

Sin que lo hayamos visto, ha sacado una pistola con silenciador

y apunta a un hombre elegante en calzoncillos.

Aprieta el gatillo.

(Percutor)

Vuelve a apretar el gatillo.

(Percutor)

(RÍE) ¿Sabes qué soñé? Que me tatuaba un caballo acá.

(Música estridente)

La chica se tapa el pecho y...

Qué pena.

Deja caer una botella de vino de San Pedro de Yacochuya.

(Ladridos)

Santos es un asesino a sueldo que no asesina.

(Puerta)

¡Permiso!

Por favor, pasa.

(Pasos)

(Aspiradora)

¿De dónde eres? De Bolivia.

Espera.

Santos le da unos billetes que cobró por un trabajo que no ha hecho.

Gracias, señor.

(Puerta)

Entonces, en ese momento, quiere acordarse y no puede

de cuál es el nombre del primer hombre

que hace años mató por dinero.

Pero no, no puede acordarse.

En este semáforo, acaricia a Camborio,

el nombre que puso a este auto suyo.

Santos reposta en esta estación de servicio al lado de la autopista.

Por la estación, como en todas, rondan perros perdidos sin collar.

Perros sucios, perros flacos,

perros tuertos, perros cojos, sin raza y sin dueño.

Perros que no molestan a nadie y nadie les molesta a ellos.

Sube a auto, y, cuando aún no ha metido la llave,

se abre la puerta y entra una chica que se sienta y dice:

"Arranque, por favor". Arranque, por favor.

Se abre otra vez la puerta y entra un hombre atractivo de edad media

que parece italiano, pero no lo es, y se pone a hablar con la chica.

Santos asiste a una escena más o menos íntima en su auto.

Santos sale del auto. Abre la puerta.

Bájate del coche.

"Permítame solo un momento", dice el hombre de edad media,

que parece italiano, pero no lo es.

¡Que te bajes del coche! Santos saca su mala leche española.

Le dice a la chica que se baje también.

La mira salir.

Es renga: coja.

Como uno de los perros de la estación.

(Radio)

Santos conduce con la chica en el asiento de al lado.

Decimos chica y no lo es exactamente.

Tiene 40 años, no es muy alta y no parece una chica de película.

Después de un rato de silencio y chistes,

Santos le pregunta dónde va.

¿Dónde vas?

Me da igual.

Y el viejo Camborio abandona la autopista.

Y Santos y esta chica, que simula ser renga,

no volverán a ella en todo su viaje.

¿Qué le pasa? Santos llega lleno de pulgas.

Claro, es el pasto. Santos no deja de rascarse.

Conduzco un rato, si quieres.

La chica arranca.

Camborio parece cómodo en otras manos,

y Santos, contento de que le lleven.

Dos cabalgan juntos.

Saca el carné.

"¿Qué carné?", dice la chica.

¿Qué carné? El permiso.

Sí, le dije, pero no lo tengo aquí.

Lo dejé donde el imbécil. Vale. No digas nada, ¿eh?

¿Cómo te llamas? Érika.

¿Qué más? Fernández Mata.

Érika Fernández Mata. ¿Y usted?

Érika baja el vidrio.

¿Documentación?

(MASCULLA)

Ahora, Santos va a imitar la tonada argentina,

que aún no le hemos escuchado, y que, hay que decirlo,

le sale bastante mal, pero con mucha gracia.

Quien maneja tiene que tener documentos.

Escuchame, agente, es mi hija.

Le presté el auto para poder dormir un rato.

Vamos acá, a Córdoba. No es que parezca argentino,

es que ahora es un español imitando a un argentino.

Dígame, agente, ¿es usted policía de la provincia?

Sí.

Bueno, seguro que no le viene mal...

un refuerzo a su sueldo. ¿Qué clase de refuerzo?

Yo trabajé en la policía de pibe.

El policía, viejo y curtido, le mira imperturbable.

¿En qué jurisdicción?

Ministerio del Interior. Conozco bien todo.

Por eso quisiera ayudarle en lo que pueda.

¿Qué clase de ayuda dice?

Ya le digo que plata no tengo, esto seco, pero...

llevo aquí una virgencita... muy milagrosa.

De la que soy muy devoto.

No me importaría dársela.

¿Y para mi compañero?

El compañero... Busca a ver si se le ocurre algo.

El policía señala la cinta del gran cómico porteño.

¿Ese casete de Corona?

(RÍE) Bueno, ¿eh?

Qué gran país.

¿De verdad fuiste policía?

Fui custodio.

¿De quién? ¿Alguien famoso?

Famosos no. Gente importante.

¿De quién?

Son secretos.

¿Fue hace mucho?

¿Por qué dices eso? ¿Tan hecho pelota me ves o qué?

Santos, de vez en cuando, utiliza palabras argentinas.

Y esto da color a su seco castellano de Chinchón.

No, pero... pensé que los custodios debían ser jóvenes.

Eso, en la televisión. En la vida real, no.

Santos es alguien que, por oficio, pero sin maldad,

ha tenido que mentir mucho en su vida.

¿Se gana bien? Sí, pero no hay tiempo para gastar.

Lo dices de retirón. Mira...

El tiempo es la única riqueza que le queda a un seco como yo.

Santos y Érika comen en silencio en este parador de la Ruta 9.

Lleno de gente a esta hora.

Este sitio, que quiso parecer norteamericano

cuando se construyó en los 70, fue un importante lugar de paso

en la última época de esplendor del turismo interior en el país.

Luego llegaron las crisis y la autopista,

y ahora tiene mucho de fantasma de otra Argentina.

Santos solo ha tomado un fernet con Pepsi Cola.

Ha empezado a sentir dolor

y ha ido al baño a inyectarse morfina.

Se quedará un rato ahí escondido.

Porque le ha parecido ver al hombre grande con anteojos

de muchas dioptrías y ojos pequeños que le contrató para un trabajo

que no ha hecho.

El viejo Camborio rueda de nuevo.

Atraviesa un pueblo por esta ruta nacional

en la que no hace falta pagar peaje.

Érika y Santos en el silencio confortable de la ruta,

como si se conocieran desde siempre,

aunque hace solo unas horas que se han encontrado.

Acaba de terminar la temporada y entra el otoño.

Casi todos los hoteles y restaurantes,

que hace un mes estaban llenos, ahora están cerrados,

y las piletas, sin agua.

(Ladridos)

Un recepcionista da cabezadas detrás del mostrador en un despacho.

Pero se incorpora digno y sonríe

cuando ve entrar a estos clientes sorpresa.

Sírvase.

Gracias.

(Ladridos)

Santos no puede dormir.

El dolor, el insomnio

y un grillo que canta se lo impiden.

Tras inyectarse, deja la habitación, saliendo del dolor,

y entrando en un ligero sopor.

(Música estridente)

Le decía si quiere que le prenda la televisión.

No.

Déjelo.

La chica está arriba, la llave no está acá.

¿Quiere que la llame?

¿Le molestan los grillos?

Le dije al dueño: "Si quiere, los mato".

Pero no me deja.

No.

Mejor sacarlos al jardín.

Matarlos trae mala suerte.

Según los chinos. Ah.

Debe ser por eso.

Voy a probar a darles de comer, así me traen buena suerte, ¿no?

En una de estas.

El grillo se ha callado.

Se hace de día en este hotel, y estos viajeros fuera de temporada

desayunan en un bosque junto a un lago.

Llevan tres días dando vueltas por la provincia de Córdoba.

Han llegado a este cruce de la intrincada red nacional.

"¿Por dónde?", dice Érika.

Y Santos no sabe por dónde.

En Argentina, no todas las rutas están en el mapa,

ni existen todos los caminos que los mapas dicen.

Pero ni llevan mapas ni los precisan.

(CANTA) "En un desierto

hay arena, pena...

Pena de mi corazón.

Que me corre por las venas

con la fuerza de un ciclón.

Es lo mismo que un nublado de tinieblas y pedernal.

Es un potro desbocado que no sabe dónde va.

Y es un desierto

de arena, pena...".

Esa noche, en el hotel Triángulo,

Santos pensó en Érika por primera vez como mujer.

Érika conduce con la mirada fija en la ruta.

Santos ve a una chica extranjera caminando por la banquina.

Podía ser que caminara de la mano junto a otra chica

con una mochila y una cara linda.

Santos dice: "Érika, que suban".

Santos baja la ventanilla y dice: ¿Dónde vais?

No sé, a algún lugar. Subid.

¿De dónde sois?

Karlien es de Sudáfrica, de Cape Town.

Yo, de San Nicolás de los Arroyos.

(TARAREA)

De repente, la chica llena de pecas dice: "We want to go to the beach".

"We want to go to the beach".

¿Eh? A la Mar Chiquita.

(HABLA EN INGLÉS) -Sí, enfermo.

"Yes, yes".

(HABLA EN INGLÉS)

(RÍEN)

(Silbido)

La Mar Chiquita, en Miramar, es un antiguo balneario

que quedó anegado por una laguna que nadie sabe de dónde salió,

y que inundó plazas y calles.

Dinamitaron entonces hoteles y casas, piletas y puerto.

Es una extraña mezcla entre el paraíso y el apocalipsis.

(SILBA)

En esta playa, que no es una playa,

Érika verá inyectarse por primera vez a Santos.

(JADEA)

¿Eres diabético?

También.

¿Qué se inyecta?

Morfina.

¿Morfinómano, entonces?

Tengo tres tumores, a saber, intestino, páncreas y cerebro.

Soy una fábrica de tumores, como quien dice.

Un día de estos, estallarán y a ver qué pasa.

El del cerebro está en un sitio que no molesta.

El del páncreas es el peor.

No te preocupes, me moriré con ellos.

¿Te duele mucho?

Érika...

¿Por qué no te das un baño?

(SUSPIRA)

(HABLAN EN INGLÉS)

(RÍE) Muchas gracias.

Fue un día lindo. Gracias a vosotras.

Esto es para usted. ¡Oh, gracias!

¡Suerte! ¡"Good luck"!

¡Suerte!

Nunca más verán a esta pareja de la ruta,

con la que pasaron dos bonitos días

en los que Érika decidió ponerse un vestido.

Érika y Santos están alojados en un hotel en Miramar.

El día comienza luminoso.

Santos sale de su habitación y llama a la de Érika.

¿Sabes poner inyecciones?

No, pero lo que no sepa, que me enseñen. Pase.

En adelante, mientras estén juntos,

será Érika quien inyectará a Santos.

El viejo Camborio rueda por una carretera estrecha y sinuosa.

Y de repente, en el horizonte, montañosa.

Mirando el paisaje puede parecer que han dejado la provincia,

incluso el país, pero no.

(Música alegre)

Santos se ha empeñado en parar en esta ciudad balneario,

a la que vino hace mucho en viaje de boda,

pero eso no se lo dice a ella.

La Cumbrecita es un lugar familiar y extraño,

lleno de casas de reposo y hoteles para la tercera edad.

Fue fundado este pueblo de la nada por alemanes con tenacidad.

Santos, durante dos días, mirará a Érika comer salchichas.

Aquí, Santos, cansado de subir y bajar cuestas,

harto de hacer turismo, se dará cuenta

de que Érika no es la chica renga que conoció en la estación.

Ahora, mientras desayunan,

ven pasar a un elegante anciano junto a una bonita enfermera,

con un uniforme calculadamente pequeño.

Santos ha contado a Érika

que muchos de estos viejos al sol son nazis.

Que esta es una colonia donde viven refugiados desde hace tiempo.

¿Cómo sabe que son nazis?

(Campanadas)

Por los andares.

Y se sorprende Santos porque, coño, cómo es la cabeza,

no consigue acordarse del nombre del primer hombre

al que hace años mató por dinero.

(Campanadas)

Juan Zimmermann.

Rafael Ferrara.

Marina de Benedetto.

Bernardo Carpio.

Carlos Puig.

Henry Laguado. (IMITA UN DISPARO)

Pedro Casares.

Isaac, Matías y Sara Berg.

Mi viejo dice que son máquinas perfectas.

¿Sabes tirar?

Sí, pero no quiero.

(Disparo)

(Disparo)

Los nombres de los muertos reverberan en la sierra inmensa.

(Ladridos)

(Puerta)

¡Santos!

¡Santos! ¡Santos!

Santos está tirado en la bañera,

con el cuerpo blanco lleno de heridas de inyecciones,

delgado y sin fuerzas. ¿Te duele algo?

Sí, todo.

A través de los ojos de Carmen, la dueña amable de la hostería,

sentimos su noble derrota, su vergüenza por necesitar ayuda.

Puedo yo solo.

A partir de ahora, dormirán en la misma habitación

en camas separadas. Érika le vigilará cuando se bañe,

que no es muy a menudo, y le ayudará a vestirse.

(Música estridente)

Me encanta conducir.

Pasé mucho tiempo conduciendo.

Estaba a punto de casarme.

Era abogado, de buena familia, con guita...

Mis papás tienen guita también. Bueno... Ya no, pero lo aparentan.

Él era buen mozo, pero...

No lo amaba porque estaba en otra.

De chica, estaba enamorada de Ronald.

Un primo de mi viejo de la edad de él.

Ronald me trató de una forma distinta desde que era chica.

Nunca supimos separarnos.

Se vino al casamiento y no me sentía demasiado mal.

Por eso seguía las boludeces.

Organizar la fiesta, el vestido, la lista de invitados...

De padrino había elegido a Ronald.

A nadie le sorprendió, como era de la familia...

Para festejar el casamiento, me había invitado a un campo

que le habían prestado, todo en secreto.

Como una noche de bodas antes de la noche de bodas.

Tomamos toda la noche.

El auto no dio bien el ángulo y nos dimos vuelta.

No chocamos con nada.

Todavía seguía riéndome antes de darnos vueltas,

cuando miro a Ronald y le veo cabeza abajo.

Intenté llamarlo, pero... ya estaba muerto.

Salí del auto, cambié los pasos y me caí.

La ambulancia llegó mientras mi casa se llenaba de gente

que se enteraba de que no había boda porque la novia tuvo un accidente.

Lo malo es que mi bombacha estaba en la guantera.

A mi viejo no le afectó la muerte de Ronald.

Vino a comprobar que su primo se cogía a su hija.

No tuve tiempo de sufrir su desprecio.

Pasé mucho tiempo rehabilitándome en el hospital..

Me operaron la espalda y la pierna muchas veces.

Joder. Como Santos no conduce,

puede mirarla sin que ella vea cuánto la mira.

Reconociéndose. Solo escuchaba la radio.

FM todo el tiempo.

Durante ese tiempo, hice planes para cuando saliera.

Planeaba comprar una camioneta y convertirla en casa rodante.

Pensaba las cosas que la iba a poner.

Una luz direccional para leer,

una cocinita, una cama...

Lujos no necesito.

Siempre viví bien, pero... me va con lo que sea.

Salí del hospital curada, aunque renga.

Fui renga mucho tiempo.

Santos le pregunta si compró la camioneta.

Con la camioneta, ¿qué pasó?

Se rompía siempre.

¿Quién era el calvito de la gasolinera?

Uno.

Con un ruido definitivo en medio de ninguna parte.

A lado de este cementerio

en la provincia de Santiago del Estero.

Aquí han vivido desde hace años los argentinos más pobres.

Los más tranquilos.

Tienen los santiagueños una familiar relación con la muerte

y con la hora de la siesta.

(Motor)

Buen día. ¿Puedo ayudar en algo?

El hombre es un amable y tranquilo chacarero,

se acerca ahora al motor sin comprender mucho.

Santos no entiende nada de mecánica ni lo pretende.

Para mí que es el carburador.

(Aplausos, música)

Ha llegado el grupo a una gomería en las afueras de este pueblo.

San Leopoldo dicen que se llamaba.

Estos santiagueños parecen concentrados

y despistados a un tiempo.

Metidos en algo trascendental e inútil a la vez.

Santos está nervioso por la parada y la avería.

Y el mecánico ni siquiera ha abierto el capó.

Santos, ¿sabes que podemos hacer?

"Lo que podemos hacer es buscar un Falcon por aquí",

ha dicho la mujer del chacarero, y le quitamos el carburador.

Y Santos les da 200 pesos

del dinero que cobró por un trabajo que no ha hecho.

En San Leopoldo no hay donde alojarse,

por eso una familia amable les ha alquilado a Érika y a Santos

un cuarto fresco en esta casa de adobe.

Érika.

¿Yo huelo?

No.

No me mientas, yo antes no olía así.

Yo huelo a viejo, ¿no? A nada.

Huele a hombre,

a hombre y a remedio.

A enfermo.

Bueno, no sé, quise ser sincera.

Érika ha paseado sola

recorriendo el pueblito tranquilo como aquella viajera que fue

cuando rodaba por las rutas en su camioneta.

Se la vio por primera vez sin Santos,

para sorpresa de todos.

De la mochila dicen que sacó un periódico

y lo leyó sentada en la vereda.

Luego se la vio entrar en un almacén,

donde se encaprichó de un poncho que no estaba en venta,

contó el almacenero.

(Música)

Dicen que el poncho lo usó Santos hasta el final.

(Música)

Santos escucha la música, pero no se detiene.

Por eso, no puede ver que Érika tiene los ojos brillantes.

Feliz en la tranquilidad de este lugar

donde no había imaginado estar.

(Música)

Tres días después, el carburador sigue sin llegar.

Este bar está lleno de santiagueños amables y tranquilos.

Santos ha pedido un fernet con Pepsi Cola,

pero aquí no hay Pepsi.

Entonces, porque sí, porque en este bar no hay Pepsi,

y porque hace 5 días que espera un carburador,

le entran ganas a Santos de matar a alguien.

Digo que si quieres que te mate, santiagueño.

¿Quiere que le ayude?

(Música)

(Golpes)

(Música)

Santiago, soy Santos.

Nada, que me han roto las gafas.

¿Cómo está la rubia?

Bueno, ya te llamo otro día, adiós.

Y en España, a 12 000 km. de distancia,

una mujer que ayer fue rubia dice: "¿Chi ha trucata questa mattinata?".

"¿Chi ha trucata questa mattinata?".

-Santos.

Le han roto las gafas.

Muy de madrugada, sin quitarse el vestido,

Érika se lava los pies y las axilas en un palangana.

Santos, que está dormido, no puede verla.

Cuando Érika se levante tarde, ya bien entrado el día,

verá la cama de Santos vacía.

"¿Pero este dónde está?", se preguntará.

Santos aguarda muy contento en la gomería

con el viejo Camborio reparado.

Ahora llega Érika, a quien la calma del pueblo empieza a pesarle.

Les alegrará encontrarse y ponerse en movimiento.

(Tren)

Érika agarra la heladeriza portátil amarilla.

A gusto capilla. "¡Qué poca queda!"

piensa Érika mientras abre la neverita.

Alejandro Solís...

Benito de Sosa...

Érika le inyecta el penúltimo frasquito de morfina.

Josefina Goldman, tan guapa ella.

Érika...

"Mañana ya veremos", piensa Érika.

¿Por qué no me enseña las tetas?

¿Por qué me dice eso?

No soy una mina tonta.

Con más razón.

Santos, no voy a mostrarle las tetas.

Además, no le gustarían.

Una.

Antonio Deset, Amarta García,

David de Mendoza,

Clara del Mar, Alfonso Beto,

Ronald Rubistein...

El día estaba por acabarse, caía la tarde.

Érika maneja distraída sin sospechar que de un momento a otro

un perro va a cruzarse debajo de las ruedas del viejo Camborio.

(Ladrido, golpe)

Dos que pasaron en moto vieron a Santos sacar una pistola,

pero ni locos lo dirían.

Con la Policía, cuanto más lejos, mejor.

Y con los matones, también.

(Disparo)

Lo que queda de noche, hasta que encuentren dónde dormir,

lo pasarán en silencio.

Si Érika se hubiera quedado este perro,

lo habría llamado "Nada".

(Ladridos)

Érika ha querido detenerse en Termas de Río Hondo

a darse un baño en sus fuentes de agua caliente

en una pileta llena de niños a esta hora.

Como cuando estuvo aquí con su familia hace años

y cree que fue feliz.

Siempre viví rodeada de perros.

Desde niña.

Mi viejo los cría.

¿Para vender? No.

Bueno, antes sí los vendía.

Pero después se le dio por mejorar los perros de toda la zona,

y empezó a ser selectivo, elegía siempre a los mejores.

De muchas razas, pero siempre perros de caza.

Érika le cuenta entonces que su padre cruza razas distintas

para conseguir una nueva raza de perro, más bella y perfecta.

Y después se le dio por hacer una sola raza.

Mezcla de muchas.

Y ahí es cuando me molestaba... Y Érika le explica a Santos

que cuando se anda tras una raza es así,

hay que sacrificar los animales que no salen como se pretende.

Santos no la escucha nada,

porque ha visto metido en la pileta termal,

al hombre grande con anteojos de muchas dioptrías

y ojos chiquititos que le contrató para un trabajo que no ha hecho.

(Música tensión)

Y en ese instante, Érika se da cuenta

que no se debían haberse detenido aquí,

porque su recuerdo feliz de ayer,

cuando se bañó aquí mismo siendo niña,

hoy le ha defraudado.

Por eso abandonan la provincia de Santiago del Estero rápidamente,

a campo traviesa, como ladrones, huyendo Érika de un recuerdo

y Santos del hombre de ojos chiquititos y muchas dioptrías

que le contrató para un trabajo que no ha hecho.

San Miguel de Tucumán, ya no queda morfina.

Santos viaja apoyado contra la ventanilla del auto,

con cara de animal enfermo.

Érika ha decidido encontrar droga para Santos.

A la entrada de la ciudad hay una multitud de chicos

que por unos pocos pesos te lavan el auto.

"Venid", le dirá un vigo pelirrojo en bicicleta por 20 pesos.

Llegarán así hasta una villa miseria.

Manejará Érika detrás del pelirrojo hasta la casa del Marcelo.

Pero el Marcelo hoy no tendrá nada de nada.

Les dirá que les puede dar la dirección de alguien

que seguro que algo tiene.

Y llegan así a un bonito barrio residencial

a la puerta de la casa de un exconcejal.

Traje paco, es lo que había.

Se han alojado en el primer hotel que han encontrado.

Rápidamente, Santos se ha concentrado

en fumar el paco.

Érika le ve quemar la droga y aspira por una lapicera hace rato.

"¿Ya tomó esto alguna vez?", le ha preguntado.

"Supongo que se fuma, ¿no?", le ha dicho él.

Esperemos que sí.

El paco es una droga barata hecha con los residuos

de la pasta base de la cocaína,

una basura con terribles efectos secundarios,

de mucha intensidad pero de muy breve duración.

Santos ya tiene los ojos colorados.

Muy rápido, el paco surte efecto.

Primero te duerme, luego te estupidiza

y después entras en un terrible delirio.

¿Quiere?

No, gracias.

No abras, no abras, déjalo así. Hay muy poco aire aquí dentro.

Es que hay una vieja gritándome.

Solo hay autos, no hay ninguna vieja.

Sí que la hay, ahora se ha callado porque te ha oído, pero me gritaba.

Y yo no quiero hacerle nada, no voy a matar una vieja.

(Disparos)

Nunca he matado viejos, no voy a empezar ahora.

Ya sé que no mataste.

¿Querés agua?

Una orden es una orden y no se discute.

"Cerrad la ventana, coño".

Usted tome el agua y no se preocupe, la ventana está cerrada.

Se obedece, así, bien, como yo, se obedece.

¿Qué quieres? La mato y listo, los mato.

¿A quién? A la vieja, la mato.

Si me sigue gritando, la mato.

¿A quienes? ¿A mí y a quién más?

Vos me ayudás y las matamos.

Yo no he hecho nada, señora, ¿eh?

Bueno, tome el agua y después hablamos.

Ahora hay que descansar.

La ventana está cerrada, nadie grita, todo está bien.

No, ahora otro mejor que no, trate de dormirse,

mañana si le duele, toma más, yo se lo guardo para mañana.

Mañana no sé si estaré acá.

Estar va a estar, depende de usted cómo.

Sois jodida.

Sos una jodida.

Sí, me enojo fácil, así que no me hable más.

Que fue en Tucumán, seguro.

Que en la calle Gobernación yéndote al Astoria también,

y probable que lo que pasó en la habitación,

después Santos no recordara nada.

Solo Érika y unos pocos han podido contarlo.

Y lo demás son historias.

Fue la práctica de algo que nadie hace.

Me dijeron que este trabajo era especial

y de especial no tenía nada, era muy simple.

Ayudamos a mucha gente.

Para eso hicimos todo, para ayudar a unos y cagar a otros.

Yo con un tiro,

un solo tiro, en la cabeza.

(DROGADO) No voy a repetir todo otra vez, no soy un mono,

ni un loro.

Si vienen, estoy acá.

Los espero a todos aunque no vengan, porque los mato,

los mato con "Lede Techas".

(CANTURREA) "No hay quien te aguante, tú como el gas,

la muerte das en un instante".

Santos acurrucado se deja mecer desde hace dos días

por el movimiento del auto.

Ahora va tapado con el poncho que compró Érika.

Traje cocaína.

El paco le dejó a Santos un mal recuerdo y no quiere tomarlo.

Y en mitad de cuatro calles del casco antiguo de Salta,

junto al convento de San Bernardo, Santos esnifa la cocaína allí mismo.

¿Sabes lo que vamos a hacer?

Vamos a un hotel bueno que yo conozco.

Usted tiene que descansar.

(JADEA)

Amén.

Se levanta Santos del despacho de esta suite presidencial,

agarra el fajo de billetes y sale al balcón.

(Bocinas, gritos)

(Música)

Tira el dinero entonces.

Y es feliz.

(Bocinas, choque)

Ahora Santos entra de nuevo en la suite

y se dirige al baño a orinar.

Y al entrar, descubre a Érika desnuda saliendo de la ducha

y entrando en el dormitorio.

"¡Qué lío de puertas!", piensa.

Érika no se cubre. Santos la contempla.

Mirando sin querer mirar, pero queriendo.

Perdón. No, Santos.

No cierres.

"¡Qué bien!", piensa Santos.

Le mira a la cara,

ahora mira su pecho grande, blanco y bello.

Y en esta cama grande, en la suite del último piso del Gran Hotel Salta

Érika masturbará a Santos primero,

y luego, compartiendo la cocaína, harán el amor.

Dormirán una siesta larga y se despertarán a la vez.

Y se dormirán abrazados a pesar de la cocaína.

Y Santos soñará con caballos, Érika con perros.

Cuando despierten con la mañana le dirá a Santos que es de acá.

Yo soy de acá, Santos.

Mi familia vive a una hora de acá.

¿Y no quieres ir?

Solo si usted me acompaña.

(Música religiosa)

El cuerpo de Cristo...

El cuerpo de Cristo...

El cuerpo de Cristo...

El cuerpo de Cristo...

El cuerpo de Cristo...

El cuerpo de Cristo... -Amén.

-El cuerpo de Cristo...

-¿Y dónde va a dormir Santos?

Santos va a dormir en el cuarto de la abuela.

¿Y vos? En el cuarto de la abuela.

Mario Larsen...

Isaac Panadera...

Jorge Glauserman...

Cuando se acaba la misa se abren las puertas de la pequeña capilla

y todos van hacia la casa atravesando un lindo jardín.

La familia de Érika vive en una auténtica estancia colonial,

con un lujo gastado y cansado, parecida como la habíamos imaginado,

en decadencia ya.

(Música, barullo)

Estoy haciendo una nueva raza de perros.

Acá, en Argentina, hay muy buenos perros,

pero... yo estoy buscando una nueva raza.

Y a vos, ¿te gustan los perros? Sí, Sí.

Entonces me vas a entender.

(RADIO) "Y todos los papás salían a trabajar

porque había trabajo para todos los papás.

Y todos los papás volvían a su casa siempre a la misma hora".

(Música)

(Gruñido)

José Muñoz, María Tonina, Miguel Ángel Cedilla,

Carlos el Trolo, Ronald Rubenstein...

(Barullo)

(VOZ LEJANA) Bueno, pero hay que tener un poco de cultura

en la vida.

Mina Bloom, Antonio Santillana del Mar, Juan...

¡A ver!

¡Silencio!

¡Silencio!

¡Por favor, silencio!

Que vengan... que vengan todos los chicos.

Todos.

(Llanto niño)

(VOZ LEJANA) Calla, pórtate bien.

Hace más de siete años que Érika no está con nosotros.

Yo quiero, Julio, agradecerte profundamente

que la hayas traído, de nuevo, a casa.

No me trajo, papá.

Vine yo con él, pero vine porque quise.

Y cuando él se vaya, me voy yo también.

Está bien, hija. No digo que te vayas a quedar.

Simplemente quiero decirte que estamos muy felices

de que estés con nosotros, aunque sea de visita.

Y quiero que brindemos por eso.

-Bienvenida, hija. -Que sea todo en nombre de Dios.

(TODOS) ¡Salud!

(Silencio)

(Ladridos)

(SUSPIRA)

De repente, Érika entra en el cuarto

contenta como una niña y dice:

Mira lo que encontré en el piso del auto.

(CANTA) "Arrorró mi niño,

arrorró mi sol,

arrorró pedazo...".

(Murmullo)

Es una dosis de morfina.

Érika se sienta a su lado y, con una ternura infinita,

le inyecta.

Luego, Santos cae en un sueño profundo.

De pronto, se escucha un grito

ya la estancia entera se agita.

(Gritos lejanos)

(Ladridos)

(VOZ LEJANA) ¡Vamos, Gutiérrez, vamos!

¡Vamos a cargar esos hijos de puta!

¡Dale, dale! ¡Vamos, vamos!

-¡Tened cuidado!

-¡Las mujeres, adentro!