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Las muertes de los famosos que nos han conmocionado

  • Un acccidende de tráfico mitificó las vidas de unos jóvenes Fernando Martín, Nino Bravo y Cecilia
  • Amparo Muñoz, Carmina Ordoñez, Antonio Flores o Antonio Vega dejaron un enorme vacío
  • Las tempranas muertes de David Delfín y Bimba Bosé sacudieron el mundo de la moda
  • Paquirri, Camarón de la Isla y Rocío Jurado son ya personajes de leyenda

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Paquirri, Sonia Martínez, Antonio Flores, Bimba Bose... famosos que se fueron antes de tiempo. RTVE

La muerte de Pau Donés, vocalista del grupo Jarabe de palo, con cáncer de colon ha causado una gran dolor entre sus compañeros y amigos. También entre sus seguidores que han llenado las redes sociales de palabras de despedida y mensajes de cariño. Su fallecimiento se conoce cuando todavía están muy presentes las recientes tragedias de Jordi Mestre, fallecido el 6 de junio en un accidente de moto en Madrid, y Álex Lequio, el hijo de Ana Obregón, han conmocioando a la sociedad por lo jóvenes que eran, 38 y 27 años respectivamente. 

Aunque la edad queda en un segundo plano cuando la muerte llama sin avisar. Incluso avisando, cuesta evitar la puñalada del dolor. Son heridas que, en algunos casos, tardan en cerrar. Las que lo hacen. Otras, en cambio, nunca se cierran.

30 años sin Fernando Martín

Han pasado más de 30 años de la muerte de Fernando Martin pero nadie le olvida. Era una estrella del baloncesto, un pionero en saltar el charco para medirse con gigantes como Michael Jordan o Magic Johnson y un personaje mediático, carne de la prensa del corazón por sus amistades de la jet-set y por su noviazgo con la popular Ana Obregón. Murió el 3 de diciembre de 1989 cuando tenía 27 años, la misma edad que Álex Lequio. Fue en un accidente de tráfico. Llevaba exceso de velocidad cuando su coche invadió el carril contrario y chocó con otro vehículo. Murió en el acto. 

Tres años después moría el futbolista Juanito con 37 años. Y también en un accidente de tráfico. Entonces era entrenador del Mérida y allí iba desde Madrid tras haber disfrutado de un partido en el Santiago Bernabeu. Su muerte puso de luto al mundo del deporte, igual que ocurrió con las muertes del futbolista Antonio Puerta, la piloto María de Villota, el waterpolista Jesús Rollán, el atleta Yago Lamela, el ciclista Juan Ocaña o la esquiadora Blanca Fernández Ochoa. Algunos en extrañas circunstancias. 

En 1984 los toreros eran tan famosos, o más, que los futbolistas. Por eso la muerte de Paquirri fue un mazazo para la afición taurina y para media España. Un toro, Avispado, le embistió en la plaza de Pozoblanco (Córdoba). El eco de sus palabras todavía resuena. "Doctor, la cornada tiene al menos dos trayectorias, una p'acá y otra p'allá. Abra todo lo que tenga que abrir. Lo demás está en sus manos", dijo. Paquirri se fue y convirtió a Isabel Pantoja en viuda, en la viuda de España.

Las imágenes de la muerte del torero se vieron en la televisión durante años, causando un dolor continuado en su viuda y sus tres hijos. La cantante puso una demanda y el Tribunal Constitucional resolvió que "en ningún caso las imágenes de la cogida mortal y de la enfermería podrían haberse considerado como parte de la vida pública del torero y por todo ello, el fallo de la sentencia exige restablecer la resolución que dictó el Juzgado de Primera Instancia y la Audiencia: indemnizar a Isabel Pantoja y herederos con veinte millones de pesetas y dejar fuera del comercio las cintas".

La muerte de El Yiyo, que formaba parte del cartel de esa tarde, también hizo correr ríos de tinta y se empezó a hablar de la maldición de Pozoblanco (El Soro, tercero en la terna, sufrió una lesión de rodilla en 1985 que le apartó de los ruedos). "Pali, este toro me ha matado", fueron sus últimas palabras. Entró sin vida en la enfermería y allí solo pudieron confirmar su muerte. Solo tenía 21 años. Nadie se creía lo ocurrido. Antoñete y José Luis Palomar, compañeros de cartel, y su cuadrilla estaban desolados. Su padre, Juan, se rompía por momentos gritando de dolor. "Un toro ha partido a mi hijo, me lo ha quitado", decía. "Su apoderado, Tomás Redondo, se quitó la vida cuatro años más tarde. Dicen que nunca pudo superar la pérdida de El Yiyo.

Se cumplen 30 años de la muerte del Yiyo

Las muertes de los toreros en las plazas han pasado a nuestro acervo cultural. La de Joselito, fallecido en 1920 con tan solo 25 años de edad, se hizo copla gracias al arte de los compositores León, Quintero y Quiroga y la voz de Juana Reina. La muerte de Manolete se ha llevado al cine en dos ocasiones. En1948 con Pedro Ortega como protagonista y en 2008, con Adrien Brody. El mundo del toro no olvida tampoco a Antonio Mejías Jiménez 'Bienvenida', Víctor Barrio e Iván Fandiño. 

Se cumplen cuarenta años de la trágica muerte de Nino Bravo

Son muchas las muertes que han causado una fuerte sacudida en la sociedad. Las de Cecilia y Nino Bravo se lloraron con dolor y estupefacción por la juventud de ambos. La cantautora tenía 27 años y el cantante, 28. Los dos perdieron la vida en accidentes de tráfico y los dos en la cima de sus carreras musicales. La fatalidad quiso que Nino Bravo no viajase en avión de Valencia a Madrid y su coche se saliera de la carretera, en Villarrubio (Cuenca) y diera varias vueltas de campana. Fue atendido en Tarancón y trasladado de urgencia al que hoy es el Gregorio Marañón. Horas después murió. Le enterraron en Valencia, su tierra, y más de 10 000 personas acudieron al cementerio. Allí le dieron el último adiós. 

Se cumplen 40 años de la muerte de la cantante y compositora Cecilia

Cecilia también iba a Madrid después de dar un concierto en Vigo cuando su coche se estrelló con la parte posterior de un carro tirado por bueyes. El batería de su grupo, Carlos de la Iglesia, también falleció en el accidente. "Cecilia no había cumplido 28 años cuando falleció, pero había compuesto e interpretado casi un centenar de canciones con letras que exploran todos los registros, desde los más provocadores hasta los más tiernos", decian sus hermanos. Entre esos temas destacan 'Un ramito de violetas' o 'Dama, dama', 'Mi querida España'. Canciones que hoy, 44 años después de su muerte, siguen sonando, cantadas por ella o versionadas por artistas como Rozalén, Nacho Vegas o Amaia.

Muere Tino Casal (1991)

El 23 de septiembre de 1991 España amanecía con la noticia de la muerte de Tino Casal. iba de copiloto en un Opel Corsa cuando chocó por exceso de velocidad contra una farola de la M-500. De todos los ocupantes solo él perdió la vida, dijeron que por no llevar puesto el cinturón de seguridad. El golpe provocó que una costilla le traspasará el corazón. Era un icono de la movida, un divo del pop. Pero pocos saben que tuvo a Alejandro Sanz en sus coros y que produjo dos discos de Obús. "Era una persona excelente y maravillosa. Para mí ha sido un gran maestro no solo como músico, sino como amigo. La verdad es que Obús aprendió mucho con él y la frescura de los dos primeros discos se la debemos a Tino Casal", decía Fortu en una entrevista a El Comercio. 

Alfonso de Borbón Dampierre, duque de Cádiz, murió de forma trágica el 30 de enero de 1989. También en un accidente, aunque en este caso fue de esquí. Ocurrió en Beaver Creek, Condado de Eagle (Colorado) y durante años se ha investigado para saber si fue intencionado o no. Según el informe preliminar de la autopsia, murió al instante pero luego se supo que uando lo recogieron de la pista todavía tenía pulso. Sus restos se depositaron en el Monasterio de las Descalzas Reales. Tenía 51 años. La misma edad que Álvaro Bultó, fallecido mientras practicaba wingfly en los Alpes suizos.

Hoy se cumplen 20 años de la muerte de Camarón de la Isla

En 1985 fallecía en accidente de tráfico Rocío, la hija de María Jiménez. Tenía tan solo 17 años. Y un año después, también en la carretera, se iba Coral, la hija de Concha Márquez Piquer y Curro Romero, con 19 años.

De la muerte de Camarón de la isla se ha dicho de todo, y la mayoría es falso. José Monje Cruz no tenía SIDA ni murió por sobredosis. Le diagnosticaron un cáncer de pulmón y en contra de las recomendaciones de los médicos dejó el tratamiento y se encerró en la Línea de la Concepción (Cádiz) donde permaneció hasta su muerte. Se fue con 41 años y se le enterró en San Fernando, su cuna, acompañado por una multitud que se abalanzaba a tocar el féretro para esta cerca de su ídolo por última vez.  

 “Lloré cuando murió Camarón, que era un genio, y ahora lloro porque se ha muerto un genio que es mi madre”. Esto decía Antonio Flores tras la muerte de Lola, el 16 de mayo de 1995. Aquello le dejó sumido en una fuerte depresión. Estuvo muchos días encerrado en la cabaña del jardín familiar. Allí lo encontraron muerto 14 días después de irse su madre tras haber ingerido tranquilizantes que le habían recetado y alcohol. "No puedo vivir sin ella. A mi hija la adoro, pero me falta mi luz. ¡No puedo vivir sin ella!", decía muy herido. 

Informe semanal - Antonio Flores: morir de soledad

Ya no tomaba drogas, aunque por culpa de la desafortunada frase "¡La puta droga!" que dijo Guillermo Furiase tras la muerte de Antonio se pensó que había muerto por sobredosis. Eso había quedado atrás como contó a un equipo de Informe Semanal. "He tenido una historia con la droga que me ha hecho la vida imposible. Esa experiencia no me ha gustado. Quería quitarme sin que mis padres se enterasen para luego decirles: he estado enganchado, pero me he quitado. Pero es imposible, necesitas ayuda. Cuando estaba ya hasta los cojones me derrotaba, y como mi madre no es tonta ni mi padre tampoco, me veían y me decían: ¡A ti te pasa algo!. Así hasta que les dije: ¡Mamá, papá, tenéis razón, ayudadme!".

Víctima, según ha dicho su familia, de una larga enfermedad. La única española Miss Universo trabajó con Carlos Saura en "Mamá cumple cien años" y en "Hablamos esta noche" de Pilar Miró.

Antonio Flores y Amparo Muñoz fueron novios y la relación contaba con la bendición de Lola Flores que les pidió un nieto. No pudo ser. Como no pudieron ser muchas cosas en la vida de la actriz. Se hizo famosa por ser la única española en ser coronada Miss Universo. Era 1974 y tenía 20 años. Después formó un escándalo sin precedentes al renunciar al título porque no quería ser un objeto. Hizo una notable carrera en el cine rodando con Vicente Aranda y Carlos Saura, entre otros.

En 2003 le detectaron un tumor cerebral, decidió operarse pese al riesgo, sufrió dos aneurismas cerebrales, se le paralizaron la mitad del cuerpo, tuvo que recibir quimioterapia... Su cuerpo fue apagándose, como pudo leerse en sus memorias, escritas en 2005. Luego se retiró a Málaga, su ciudad, y cuentan que fue perdiendo la vida en cada visita a la barriada malagueña de La Palmilla para buscar droga. Murió el 27 de febrero de 2011 con 56 años. "Salí de casa con 18 años y volví, enferma, a morir entre los míos", dijo. No era un deseo, más bien una premonición. 

Ese fatídico 1995 también se fue Tina, de Las Grecas, con tan solo 37 años. Su vida era entonces un laberinto de enfermedad -tenía esquizofrenia paranoide- drogas y medicidad. Un retrato muy alejada de la Tina artista que alcanzó un emorme éxito junto a su hermana Carmela. Daba pena verla deambular por la madrileña plaza de Santa Ana, descalza, dejada por fuera y por dentro. De su descenso a los infiernos habló con José María Íñigo en el programa 'Estudio Abierto’ de TVE.

"Durante cinco meses me convertí en hippy, y los hippys piden dinero para comprar bocadillos, para comprar vino... yo iba vestida de hippy, descalza por las calles, con muchas pulseras. Me gustaba esa vida, y vivir. Se conoce mucha gente en la calle, toda la gente canta, ríe, toda la gente se quiere. Tan solo busqué una vida diferente a la que tenía". En ese momento soñaba con volver a cantar y pensaba hacerlo en solitario. No lo consiguió. Tina murió en un centro de acogida en Aranjuez y, como contó su hija Saray años más tarde, tenía el VIH y murió con SIDA.

En la década de los 80 Sonia Martínez era uno de los rostros más populares de la televisión por los programas infantiles que hacía en TVE, como 'Dabadabada' y el cine (hizo Epílogo, de Gonzalo Suárez). Pero además era un personaje habitual de la prensa rosa, sobre todo cuando salió con Cayetano Martínez de Irujo. Pero por desgracia acaparó titulares por otros motivos. 

En 1985, mientras rodaba en Ibiza una serie para la televisión alemana, la sorprendieron tomando el sol en topless y las fotos se publicaron en  Interviú. El escándalo que se armó provocó su despido de TVE pero ella demandó a la empresa y tuvieron que admitirla. Sustituyó a Alaska en 'La bola de cristal' pero el programa se canceló enseguida. Sin trabajo y marcada por las fotos de Interviú cayó en una depresión que desencadenó en el consumo de droga y terminó viviendo en la indigencia. No terminaron ahí las desgracias y en 1990 supo que tenía SIDA. Perdió la custodia de su hija y sola, ya que su madre había fallecido unos años antes, ingresó en la Clínica de la Concepción de Madrid. Murió el 4 de septiembre de 1994. 

Se cumplen 14 años de la muerte de Carmina Ordóñez

La muerte de Carmina Ordoñez provocó un terremoto informativo. Así recordó su vida y su muerte el programa Lazos de sangre, de TVE. Carmina, la divina, era la mujer que se bebía la vida a ritmo de las palmas. "No voy a llegar viva a los 50”, solía decir entre bromas. Fue una mujer bellísima y elegante que siempre buscó el amor. Su muerte fue un golpe durísimo para sus tres hijos pero en especial para el pequeño, Julian, que tan solo tenía 18 años cuando se quedó sin madre. 

Eva Carreño, su representante, y Luisa, su asistenta, la econtraron sin vida en la bañera en la que ahogó su pena, provocada por el desamor. Murió tras sufrir un infarto. La sombra de las adicciones siempre sobrevoló su vida y lo hizo en su muerte. Consumía tantos somniferos que en 2004 ingresó en un centro de desintoxicación. "Los necesita para dormir", decian sus allegados. Fue su hijo mayor, Francisco, quien dijo en televisión que su madre consumía droga. "Cuando la cocaína entra en casa, hace un daño brutal. Me costó asimilarlo, me alejé de mi madre porque vi lo que hacía y sentía impotencia por querer ayudar".

Las Rocíos se fueron también pronto. Primero la Jurado y después la Durcal. Las dos en 2006 y con tres meses de diferencia. La reina de la rancheras tenía 61 años. Lleva desde 2001 enfrentanda a un cáncer en el útero en octubre de 2001. En 2004 le encontraron unas manchas en el pulmón y recibió tratamiento. Tuvo que cancelar su gira americana y en desde entonces hasta su muerte pasó de los cuidados en casa a los del hospital. Falleció en marzo y el 1 de junio toda España se levantaba con la noticia triste del fallecimiento de Rocío Jurado. 

La más grande se fue antes de amanecer, en su casa de Madrid, con su familia, después de estar ingresada en Houston y Madrid, un periplo de entradas y salidas de los hospitales en los que recibió tratamiento. "Ha muerto tranquila, sin grandes angustias, y como ella quería, rodeada de los suyos", decía enlutado su hermano, Amador Mohedano. Tenía 61 años y un voraz cáncer de páncreas desde 2004. Por la capilla ardiente, instalada en el Centro Cultural de la Villa de Madrid, igual que la de Lola Flores, pasaron miles de personas, anónimas y famosas, para decirle adiós.

La Movida ha ido perdiendo a algunos de sus protagonistas. España lloró mares con los fallecimientos de Enrique Urquijo, a los 39 años, y Antonio Vega, a los 51. Pepe Risi (Burning), Carlos BerlangaManolo Tena, Poch (Derribos Arias), Sergio Algora (El niño gusano), Eduardo Benavente (Parálisis permanente) y Ray Heredia, autor de un himno para toda una generación, 'Alegria de vivir'. 

El mundo de la cultura ha despedido, entre otros, a Sara Montiel, Marujita Díaz, Luis Eduardo Aute, Camilo Sexto,  Son muchas las voces importantes de la música española que la enfermedad acalló pero que han dejado un legado imborrable. A ellos se suman Ángel Cristo, Ángel de Andrés López, Pepe Rubianes, Miguel Galiardo, Álex Angulo.... la lista es intermible, y muy dolorosa independientemente de la edad. Chavela Vargas, Fernando Fernán Gómez, Montserrat Caballé, Lucía Bosé... cuesta detenerse para no dejar a nadie en el olvido. 

Fallece la cantante Bimba Bosé a los 41 años de edad

El cáncer no respeta la edad. Quizá por eso dolieron especialemente las tempranas muertes de Bimba Bosé y David Delfín. Ella, la gran Eleonora Bosé, tenía 41 años cuando murió por culpa del cáncer, enfermedad que padecía desde 2014 cuando fue operada de cáncer de mama. Tenía metástasis en huesos, hígado y en el cerebro y estuvo en tratamiento hasta el final. Lo hizo público en junio de 2016 y trato de vivir la enfermedad con normalidad, colaborando en campañas contra el cáncer e incluso posando con con la cabeza rapada y un top transparente que dejaba ver su cicatriz en el pecho.

Vivía alejada de las pasarelas y los eventos de moda, instalada con su pareja en Sotogrande, Cádiz, hasta que la trasladaron a Madrid donde falleció. Arrasó en la moda con su estilo andrógino y moderno, y tuvo su espacio en el panorama musical con su grupo The Cabriolets. Con su tío Miguel Bosé hizo una versión de 'Como un lobo' que tuvo un gran éxito. Así se despedía el cantante de Bimba, "Buen viaje Bimba, mi cómplice, mi compañera, mi amor, mi hija querida. ¡Guíame!".

David Delfín: un artista polifacético comprometido, sensible, de vanguardia

Cinco meses después se fue David Delfín, otra carambola amarga del destino. Eran más que amigos, estaban unidos por un cordón umbilical hecho de cariño, admiración, complicidad y respeto. El diseñador peleó contra el cáncer desde que en 2016 le detectaron tres tumores de distinta naturaleza en la cabeza y pasó por el quirófano. Durante meses tuvo que someterse a sesiones de quimio y radio que le debilitaron y afectaron a sus funciones. Murió con 46 años. La muerte de David tiñó de nuevo de negro la moda española. Todos lloraron en su despedida y todos le siguen recordando.

Juan Duyos y Bibiana Fernández le tienen muy presente. "Lo más curioso es como las ausencias tienen tanta presencia en una vida", decía en una entrevista a RTVE. Igual de triste fueron las pérdidas de Jesús del Pozo, Ángela Arregui, Dolores Cortés, Cecilia Paniagua, Manuel Piña, Sita Murt, Juanjo Rocafort, Juan Rufete...

Algunos fueron víctimas de sí mismos, otros lo fueron de las circunstancias que rodearon sus vidas. Unos tuvieron accidentes de tráfico y el tiempo los ha mitificado, como Cecilia y Nino Bravo. Otros, en cambio, sufrieron las consecuencias de vivir deprisa y sin límites, pasando de la gloria al fracaso. Son esas tristes historias de las vidas rotas