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Adolf Hitler no era alemán, era austriaco. Vivió en Braunau, una localidad cerca de la frontera con Alemania. Su casa natal ha sido lugar de peregrinaje para neonazis y este miércoles se ha convertido en una comisaría en un intento de darle un significado diferente al edificio y evitar este tipo de asistencias.

Fuera del inmueble hay una roca que conmemora a las víctimas se puede leer: "nunca más fascismo, millones de muertos nos advierten"

Fotografía: Matthias Schrader

Dominic, productor de vídeo, sabe que su abuelo era miembro de las SS, cuerpo militar nazi que estaba al mando de los campos de concentración y exterminio. Lo sabe gracias a su familia, pero la búsqueda documental no era tan sencilla.

En 1945 las autoridades nazis destruyeron expediente de afiliados al partido, pero el encargado de ello, Hans Über, salvó más de 50 toneladas de documentos que acabaron en manos estadounidenses. Una vez liberados, medios alemanes han creado aplicaciones para buscar a familiares en ellos.

Fotografía: EFE

L'histoire des Espagnols arrivés en France après la guerre civile espagnole, lors de ce qu'on a appelé la « retraite », est assez connue. Celle des Espagnols déportés dans les camps de concentration nazis l'est un peu moins. Mais l'histoire des réfugiés espagnols utilisés comme travailleurs forcés pendant la Seconde Guerre mondiale est pratiquement inconnue. Contraints de travailler dans les industries d'armement ou du textile dans des conditions inhumaines, ces travaux forcés leur laissèrent des séquelles physiques et psychologiques permanentes et, dans certains cas, entraînèrent même leur mort. Ce sujet est abordé dans le documentaire « Rotspanier. Les esclaves espagnols du nazisme » , réalisé par le journaliste espagnol Rafael Guerrero.

Una de las teorías de la conspiración más famosas del siglo XX es que Adolf Hitler no murió en Berlín, sino que escapó a Argentina. Durante años hubo “pruebas” que parecían avalar la idea, pero al final de demostró que era… verdaderamente falsa.

En plena II Guerra Mundial, un comando aliado voló una fábrica en Noruega. No era de armas, sino de agua. Pero de una muy especial: agua pesada, necesaria para el programa nazi de desarrollo de la bomba atómica.

En 1944, Europa lleva casi cinco años consumida por la guerra. La Alemania nazi domina buena parte del continente. Los Aliados preparan una operación definitiva para derrotar a Hitler. Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Soviética necesitan abrir un frente definitivo en Europa occidental. Y mientras se prepara el desembarco de Normandía, aparece una figura imposible de ignorar: George S. Patton, el general que hablaba como un cowboy pero estudiaba la guerra como un historiador.

Conversamos con Ricardo Ruiz de la Serna, abogado, profesor de la Universidad CEU San Pablo y autor de El genocidio armenio (Última Línea). Ricardo nos explica los elementos que configuran el primer genocidio de la historia en el siglo XX, cómo se han repetido en otros países y momentos y qué relación guardan con la actual guerra en Gaza.

Programa 83. Xurxo Melchor, periodista de La Voz de Galicia especializado en sucesos y tribunales, nos trae las últimas noticias relacionadas con el naufragio del Villa de Pitanxo: se sentarán en el banquillo el patrón del barco y dos directivos de la armadora, mientras que la investigación técnica apunta a la negligencia del capitán y a las irregularidades de la empresa. Conversamos con Ricardo Ruiz de la Serna, abogado, profesor de la Universidad CEU San Pablo y autor de El genocidio armenio (Última Línea). La socióloga y criminóloga Victoria Pascual analiza los asesinatos rituales. Neus Sala y el Archivo Digital de RNE dedican Archivo criminal al segundo capítulo sobre el secuestro de la farmacéutica de Olot Maria Àngels Feliu (1992-1994).

¿Qué pasa cuando las guerras se saltan sus propias leyes? Lo analizamos esta semana en Al margen de la ley con Ricardo Ruiz de la Serna, abogado, profesor de la Universidad CEU San Pablo y autor del ensayo El genocidio armenio (Última Línea). Escúchalo este sábado a medianoche, una hora menos en Canarias, en RNE y Radio 5.

Marina Vega de la Iglesia fue la única agente secreta que operó desde la España de Franco, durante la Segunda Guerra Mundial, al servicio de la Francia Libre de De Gaulle. Su labor principal se desarrolló en Base España, una red de resistencia con sede en Madrid. Comenzó siendo correo; transportó documentación, armamento y ayudó a cruzar la frontera a personas que escapaban de la Francia ocupada. Cuando sus actividades de espionaje fueron descubiertas ella misma cruzó los Pirineos, pero en sentido opuesto. El país vecino era terreno conocido, allí había pasado los últimos meses de la Guerra Civil como exiliada.

Tras la victoria aliada se instaló en París, donde uno de sus cometidos fue buscar en la prensa española el rastro de nazis y colaboradores protegidos por el régimen franquista. La República Francesa le acabaría concediendo numerosos reconocimientos e insignias; incluso estuvo propuesta para la Legión de Honor.

En este documental sonoro, con guion de Libertad Martínez y realización de Samuel Alarcón, participan Paula Reigada Vega de la Iglesia y Ernesto Vega de la Iglesia, hija y primo segundo de la espía cántabra. Además, intervienen Ignacio Uría, profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Alcalá que realizó una importante investigación sobre la vida de Marina, y Diego Gaspar Celaya, profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza experto en la participación de españoles y españolas en la Resistencia. Parte de esta apasionante biografía la escuchamos en voz de su protagonista, conservada en el Archivo RTVE y en The Spanish Civil War Memory Project / Archivo de la Guerra Civil y la Dictadura Franquista de la Universidad de California, San Diego (Estados Unidos), dirigido por el profesor Luis Martín-Cabrera.

Prisioneros en campos de concentración ante oficiales nazis o que reciben ayuda de soldados aliados después de ser liberados. Son imágenes falsas del Holocausto generadas por Inteligencia Artificial. Unos contenidos que, los expertos aseguran, fomentan el negacionismo.

Medio centenar de museos e instituciones que conservan los recintos o los crematorios donde exterminaron a millones de seres humanos advierten que esta tecnología puede distorsionar la historia que sufrieron las personas de carne y hueso de este archivo auténtico.

Foto: Getty