Enlaces accesibilidad

La casa natal de Hitler, transformada en comisaría en un intento de evitar peregrinajes neonazis

  • Un individuo dejó una ofrenda floral para "el difunto Adolfo" el 20 de abril, día de su nacimiento
  • Se propuso darle un fin benéfico al edificio, pero se descartó la idea por el fácil acceso a visitantes
La casa natal de Hitler transformada en comisaría en un intento de evitar peregrinajes neo-nazis
La casa natal de Hitler, recién reformada, acoge ahora una estación de policía en Braunau am Inn, Austria AP/Matthias Schrader
RTVE.es/Agencias

La casa en la que nació Adolf Hitler, cerca de la frontera de Austria con Alemania, ha sido transformada este miércoles en una comisaría con el fin de evitar que el lugar continúe siendo en un centro de peregrinación para neonazis.

Se trata de una casa adosada, de propiedad privada y con una gran terraza, en la localidad de Braunau am Inn, que durante un tiempo acogió una organización benéfica para gente discapacitada. El Gobierno austriaco procedió a su expropiación en 2017 por 810.000€ y en el año 2019 anunció que remodelaría y convertiría el edificio en dependencias policiales para las que se han invertido 20 millones de euros.

Además de la comisaría, está la Academia de Seguridad, donde se formará a agentes y se incluirán contenidos de derechos humanos. La fachada también ha sido reformada: del amarillo deteriorado y lleno de humedades a una capa blanca que trata de imitar el aspecto original que pudo tener el edificio. A pesar del intento de semejanza al aspecto original, la intención de la reforma sigue siendo alejar a los grupos radicales del lugar.

"Millones de muertos nos lo recuerdan"

"El objetivo era prevenir cualquier relación con Adolf Hitler y así desojarlo de esa mística", ha asegurado Stephan Mlczoch, el jefe del departamento de historia del Ministerio del Interior de Austria. Hasta el momento el único indicio de su significado histórico fue una roca que tenía inscrito "Por la paz, la libertad y la democracia. Nunca más, fascismo. Millones de muertos nos lo recuerdan", una piedra que se mantiene en su lugar con un nuevo símbolo añadido: el de policía. Esa mística se debe al culto como personalidad de Hitler que fomentaron los nazis, que utilizaron la "casa del Führer" como museo de arte. "Hitler solo vivió ahí unas semanas en 1889 antes de que su familia se mudase", ha aclarado Mlczoch.

Piedra conmemorativa de las víctimas del holocausto en frente de la casa natal de Hitler

Piedra conmemorativa de las víctimas del holocausto que reza: "Por la paz, la libertad y la democracia. Nunca más fascismo. Millones de muertos lo advierten", frente a la casa natal de Hitler en Austria

"El mundo no se olvidará de dónde nació el peor asesino en masa de la historia. Wikipedia no cambiará sus entradas", ha señalado Robet Eiter, miembro del Comité de Mauthausen, que representa a las víctimas de ese campo de concentración. Aunque considera que el número de peregrinajes de neonazis a Braunau no se reducirá.

El alcalde de la localidad, Johannes Waidbacher, ha indicado a Reuters que los habitantes de Braunau han recibido con agrado la iniciativa de transformar la casa natal de Hitler en una comisaría de policía. "Creo que, en general, los habitantes de Braunau lo han aceptado y viven con ello", ha afirmado. Waidbacher formó parte de la comisión que propuso varias salidas al proyecto de reforma, entre ellas la recomendación de convertirlo en un edificio administrativo oficial o darle un fin benéfico, opción que se rechazó por la facilidad de acceso al público.

El lugar ha registrado varios altercados a lo largo de los años, el último poco antes de la reapertura del inmueble, cuando unos hackers manipularon el mapa de Google para cambiar el número de la calle donde se encuentra la casa al 88, que se considera un código para Heil Hitler. Al clicar en el número, se abría otro mapa con el nombre HH88Heil Hitler 88—, ha publicado el medio alemán Der Spiegel. Los agentes locales han asegurado que se trata de "incidentes aislados" que cada vez ocurren con menos frecuencia y en los que están involucrados visitantes, que normalmente solo pasan a sacar fotos del lugar.

Estos altercados han llevado al Gobierno a escoger esta medida para disuadir a los seguidores del nazismo de acudir de nuevo a la casa y de hacer este tipo de fechorías. Además, en Austria, al igual que en Alemania, es ilegal hacer apología del fascismo, glorificar los ideales de Hitler o expresar admiración al régimen nazi, a través de la Ley de Prohibición —la Verbotsgesetz—, que castiga con penas de entre 1 a 10 años este tipo de actos.

No todos apoyan la idea de la comisaría

Aunque los vecinos están en contra de los ideales fascistas, la idea de instalar una comisaría no ha estado exenta de polémica. Hay quien se ha opuesto, como el Comité de Mauthausen, el principal grupo austriaco de supervivientes del Holocausto, que ha criticado la reforma asegurando que una estación de policía es "inapropiada" y que se debería poner el foco en los crímenes de Hitler.

"Cada año en el memorial del campo de concentración de Mauthausen hay una ceremonia para decir: nunca más. Y en Braunau están diciendo: vamos a olvidarlo lo antes posible", apunta Robert Eiter, del Comité de Mauthausen.

La memoria persiste después de tantos años y es que Austria se considera una de las principales víctimas del nacionalsocialismo desde que la Alemania nazi se anexionó el territorio en 1938, motivo por el que algunos habitantes de la ciudad tienen sentimientos encontrados.

Algunos ciudadanos, como Irene, de 74 años, han expresado su decepción al no elegir la opción de un fin benéfico para la casa en vez de una comisaría. Otro vecino, por el contrario, ha afirmado que "está bien y es una buena idea". "A veces hay grupos (neonazis) y ahora eso es historia", indica.