EE.UU. propone aranceles a los buques españoles y sanciones a las exportaciones por el veto comercial a Israel
- La Comisión Marítima Federal plantea gravar con 200.000 dólares cada viaje de todos los buques con bandera española
- El Gobierno niega el perjuicio a Estados Unidos y presentará alegaciones para evitar la represalia
La Comisión Marítima Federal (FMC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos ha propuesto este miércoles aranceles de 200.000 dólares por viaje a todos los buques con bandera española, así como restricciones a la exportación de una serie de productos españoles hacia territorio estadounidense. Es su respuesta al veto del comercio de armas con Israel, que el Gobierno impuso por la guerra en Gaza y los asentamientos ilegales en territorios palestinos ocupados.
La FMC inició una investigación después de que en 2024 se negara el acceso a los puertos españoles a tres buques del Programa de Seguridad Marítima estadounidense, vinculado a la Secretaría de Defensa, alegando que transportaban carga con destino u origen en Israel. En ese momento, ya se aplicaba el embargo de armas, que se amplió más tarde con otras restricciones al comercio israelí.
Tras escuchar a diferentes partes implicadas, incluido el Gobierno de España, el organismo federal ha concluido que esas medidas crean "condiciones desfavorables para el transporte marítimo internacional" y "graves consecuencias" para el desarrollo de las exportaciones estadounidenses.
Por ello, además del arancel de 200.000 dólares por viaje y buque, plantea imponer restricciones a las exportaciones de algunos productos españoles de perfumería y cosmética, aceites y grasas, cerámica, artículos de piedra, azúcar y confitería.
El Gobierno niega el perjuicio a EE.UU. y presentará alegaciones
Fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores han aclarado que presentarán alegaciones en el plazo establecido por la FMC, de 60 días desde la publicación en el registro. "Las medidas adoptadas por España en ningún caso son discriminatorias contra Estados Unidos ni contra ningún tercer país, y, por lo tanto, consideramos que cualquier medida sobre esta base carecería de fundamento", han indicado.
Desde el departamento que dirige el ministro José Manuel Albares han garantizado también que defenderán los intereses comerciales y las decisiones soberanas del país, así como el cumplimiento del Derecho de la UE y del Derecho internacional, con el objetivo de evitar las sanciones que, recordamos, no son firmes, sino una propuesta de la FMC.
Solo cuestiones comerciales en la investigación, no de derechos humanos
La FMC ya ha tomado en consideración los argumentos del Gobierno español para realizar su propuesta de sanciones, así como más de 8.000 comentarios en el proceso de participación pública, pero solo en lo referente específicamente al comercio marítimo internacional.
"Muchas de las respuestas a la notificación de diciembre de 2024 se centraron en preocupaciones sobre posibles violaciones de los derechos humanos. Estas cuestiones quedan fuera del alcance de la presente investigación", reza el informe.
Entre esos comentarios, el documento menciona la argumentación de tres congresistas demócratas y la de un antiguo diplomático estadounidense, que defendían la postura española. Por el contrario, se mostraron a favor de la investigación de la FMC desde algunos sindicatos marítimos, que consideraban que las medidas de España "socavan el comercio justo y crean condiciones desfavorables" para los buques estadounidenses.
Finalmente, la Comisión informa de la recepción "masiva" de comentarios, que o bien defendían la soberanía española y denunciaban vulneraciones de los derechos humanos y el derecho internacional (algunas de ellas promovidas por el Movimiento Juvenil Palestino) o bien argüían que negar la entrada a buques ponía en riesgo las redes logísticas y la cooperación defensiva de la OTAN, entre otras cuestiones.
Según la investigación, los buques de la compañía Maersk, que realizaban siete escalas en España al mes antes de noviembre de 2024, han pasado a evitar el puerto de Algeciras para desviarse a Tánger, en Marruecos, como hacen también los barcos del Programa de Seguridad Marítima.