El Museo de Bellas Artes de Bilbao culmina su ampliación y gana 6.000 metros cuadrados
- El diseño de la ampliación es obra de los arquitectos Norman Foster y Luis María Uriarte
- El museo reabrirá sus puertas de forma oficial el próximo día 5 de octubre
Después de casi cuatro años de obras, la ampliación del Museo de Bellas Artes de Bilbao es ya una realidad. El próximo 5 de octubre, la pinacoteca bilbaína reabrirá sus puertas de forma oficial. Aunque en realidad, en ningún momento ha estado cerrado del todo. Ha ido adaptando sus espacios abiertos al público en función del avance de los trabajos.
Desde hace ya muchas semanas se podía ver desde el exterior el nuevo aspecto del museo, gracias al proyecto Agravitas, diseñado por el arquitecto británico Norman Foster y el vasco Luis María Uriarte. Una estructura acristalada que flota sobre los edificios originales a 55 metros de altura, sustentada por dos grupos de columnas en forma de V, que crea una plaza cubierta, el nuevo corazón del museo.
Gana 6.000 metros cuadrados
Con la ampliación, el Museo de Bellas Artes de Bilbao gana 6.000 metros cuadrados, de los cuales 2.300 son de espacio expositivo. Uno de sus grandes atractivos será la amplia galería diáfana del nivel superior, de 1.300 metros cuadrados, con luz natural. Contará con una terraza para la exposición de esculturas, desde la que se puede contemplar el entorno urbano del museo.
La nueva estructura ha permitido crear un atrio cubierto y con paredes de cristal, visible desde la calle, cuyo diseño gira en torno a la fuente escultórica de Francisco Durrio, dedicada al compositor bilbaíno Juan Crisóstomo de Arriaga, que da nombre al espacio. En él se exponen también esculturas de Richard Serra, Pablo Palazuelo y Eduardo Chillida, entre otros artistas.
Tres arquitecturas
Ésta es la segunda ampliación del Museo de Bellas Artes de Bilbao. Su primer edificio fue construido en 1945, diseñado en estilo historicista por Gonzalo Cárdenas y Fernando Urrutia, para alojar los tres museos creados en la ciudad a principios del siglo XX: el de Bellas Artes, el de Arte Moderno y el de Reproducciones. La primera ampliación se realizó en 1970, de la mano de los arquitectos Álvaro Líbano y Ricardo Beasco. Seguía el lenguaje racionalista y fue el primer museo de España dedicado al arte contemporáneo.
Ahora, la nueva ampliación permite recuperar la entrada original del museo y mejora la conexión entre sus distintas partes. Además, cada edificio recupera su naturaleza: el de 1945 ofrece obras de la historia del arte desde sus orígenes hasta mediados del siglo XX. Y el de 1970 muestra las colecciones a partir de esa fecha. Los nuevos espacios se dedicarán a la escultura contemporánea. En definitiva, tres edificios, cada uno con su estilo y representativos de los distintos momentos de la historia de Bilbao.
La vuelta de Foster a Bilbao
Norman Foster es un arquitecto con una importante presencia en la transformación de Bilbao durante las últimas décadas: diseñó el metro de la ciudad. Este nuevo proyecto combina arquitectura, ingeniería y urbanismo. Y en palabras del propio Foster "trata de tender puentes entre el pasado, el presente y el futuro" siguiendo la tradición de Bilbao, con "una rica historia industrial y una extraordinaria capacidad para reinventarse".
Esta ampliación del Museo de Bellas Artes de Bilbao se ha llevado a cabo bajo la dirección de Miguel Zugaza. En su opinión, el diseño de Foster y Uriarte ofrece las mejores condiciones expositivas para la pinacoteca en una de las mejores salas de cualquier museo europeo. Zugaza se muestra orgulloso de lo conseguido, y no duda que la apertura al público el día 6 será una jornada histórica para el museo. Espera que también para la ciudad.