El exasesor del delegado del Gobierno en Ceuta insiste ante la jueza Tardón que advirtió sobre las alertas del CNI
- Gonzalo Sanz se reafirma en lo dicho en su carta de renuncia, el pasado 11 de septiembre
- Este jueves también ha prestado declaración en la Audiencia Nacional el Jefe de la Policía Local de Ceuta
Gonzalo Sanz, que era jefe de Gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta durante el asalto a la ciudad de finales de julio, se ha ratificado en el relato que planteó en su carta de dimisión, el pasado 11 de septiembre. Sanz ha declarado este jueves como testigo ante la jueza María Tardón, quien investiga la entrada masiva de inmigrantes en la ciudad autónoma los pasados 30 y 31 de julio. Una jornada en la que también ha prestado declaración el jefe de la Policía Local de Ceuta en los días de los hechos, Sebastián Vega.
Ninguno de ellos ha hecho declaraciones ante los medios a la salida de la Audiencia Nacional. Sanz solo ha dicho que se ratificaba en lo dicho en el documento por el que abandonó su puesto como jefe de gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, quien dimitió este lunes. En esa misiva de renuncia, el asesor aseguró que había trasladó a su superior la información del CNI sobre un eventual asalto masivo a Ceuta. Afirmó, en su despedida, que la alerta "fue transmitida por mi persona al propio delegado ese mismo día".
Por ese motivo, Sanz consideraba "evidente" la "incompatibilidad" entre su afirmación y las declaraciones de Pérez Triano en distintos medios, donde afirmó no haber tenido conocimiento hasta que el Ejecutivo desclasificó los informes sobre la crisis migratoria.
Los interrogatorios de este jueves se producían un día después de que el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, declarara este miércoles ante Tardón. El mandatario autonómico relató a la instructora que, antes de la entrada masiva, a la que se refirió como "invasión", realizó una decena de intentos para contactar con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de los que "fructificaron tres", todos con su jefe de Gabinete, Diego Rubio, quien le acabó derivando a la Delegación.
"Por lo menos hicimos, en los días previos, diez intentos de comunicarnos con el presidente del Gobierno. Fructificaron tres, del 27 al 30", explicó Vivas a los periodistas tras declarar como testigo. En las dos primeras comunicaciones le respondieron que el Gobierno estaba "trabajando" y necesitaba "más tiempo", y en la última le indicaron que usara como "cauce" la Delegación del Gobierno.
"Derecho a conocer la verdad"
El presidente ceutí sostuvo que, pese a esas comunicaciones, "no se tomó" ninguna decisión "relevante" antes del asalto, y que se desoyeron sus peticiones de emergencia nacional, de un "mando único" y de un "refuerzo significativo" de las Fuerzas de Seguridad. "Puede que hubiera un refuerzo de los Cuerpos (de Seguridad), pero desde nuestro punto de vista no fue significativo", añadió.
Vivas no responsabilizó a nadie del Gobierno, pero señaló a Marruecos como "una amenaza directa" y aseguró que sus servicios habían detectado un incremento "notabilísimo" de los intentos de entrada. Calificó lo ocurrido como "el asunto más grave desde el punto de vista de la seguridad nacional" y proclamó que "los españoles y los ceutíes tienen derecho a conocer la verdad".
En su comparecencia, que se prolongó dos horas y media, el mandatario autonómico relató a la jueza los hechos ocurridos entre el 26 y el 31 de julio y detalló una secuencia de llamadas con distintos responsables del Gobierno central, que entregará a la magistrada en un dossier.
Entre ellas figuran las que mantuvo con el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, quien le trasladó que las relaciones con Marruecos eran "excelentes", y con los titulares de Interior, Fernando Grande-Marlaska; de Defensa, Margarita Robles, y de Política Territorial, Ángel Víctor Torres.