Ivonne Baki, candidata a dirigir la ONU: "Trump hizo lo correcto en Venezuela"
Entrevista en RNE
- Sostiene que la migración desde Venezuela, Cuba y Nicaragua evidencia los problemas de estos países
- La diplomática ecuatoriana coincide "al cien por cien" con Trump en la necesidad de reforma de Naciones Unidas
Ecuatoriana de origen libanés, Ivonne Baki no oculta su amistad con el presidente estadounidense, Donald Trump. “Hay que llevarse bien con todos”, asegura en una entrevista con Hora América de Radio Exterior de España. Baki es una de las aspirantes de suceder al portugués António Guterres al frente de la ONU en una carrera que debe dirimirse en los próximos meses.
Baki expresa su respaldo a la actuación de Trump en Venezuela y el secuestro el pasado enero del entonces presidente Nicolás Maduro. “Lo que se hizo en Venezuela fue correcto”, afirma la diplomática ecuatoriano-libanesa en la entrevista. “Hay cosas que se han hecho muy bien”, apostilla.
Baki expone en la conversación su visión sobre el futuro de Naciones Unidas y aborda su relación con Trump, a quien conoce desde antes de su llegada a la Casa Blanca. La candidata defiende la necesidad de reformar la organización internacional y coincide en este punto con el mandatario estadounidense. “Estoy de acuerdo al cien por cien en que tiene que reformarse la ONU. Estoy de acuerdo con él, absolutamente”, asevera.
“Trump ha hecho muchas cosas por la paz. Lo que ha hecho por la paz es impresionante en muchos lugares“
También valora positivamente la actuación internacional de Trump. “Ha hecho muchas cosas por la paz. Lo que ha hecho por la paz es impresionante en muchos lugares”, sostiene.
De momento, tras la tercera votación informal del Consejo de Seguridad, Rebeca Grynspan (Costa Rica) y Carolyn Rodrigues-Birkett (Guyana) son las dos candidatas que concentran más apoyos: Grynspan obtuvo nueve votos favorables frente a ocho de Rodrigues-Birkett, aunque ambas recibieron también varios votos en contra. La elección definitiva dependerá de lograr un consenso entre los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad.
Venezuela, Cuba y Nicaragua
Venezuela reaparece en la entrevista cuando Baki es preguntada por la situación de tres países latinoamericanos: Venezuela, Cuba y Nicaragua, y por el papel que podría desempeñar Naciones Unidas ante sus respectivas crisis. “Yo creo en la democracia y la gente es la que debe decidir quiénes son los que los lideran”, arguye.
“¿Cuánta migración ha salido de Venezuela? ¿Cuánta migración ha salido de Cuba? ¿Cuánta migración ha salido de Nicaragua? Algo está mal en esos países para que salga la gente“
Baki sostiene que, en caso de convertirse en secretaria general, buscaría mantener una interlocución directa con sus gobiernos. “Estaría presente hablando con cada uno de ellos, diciéndoles: suficiente”, declara. “La gente no está sintiendo resultados positivos. Si tuvieran resultados positivos, no emigrarían”, agrega. “¿Cuánta migración ha salido de Venezuela? ¿Cuánta migración ha salido de Cuba? ¿Cuánta migración ha salido de Nicaragua? Algo está mal en esos países para que salga la gente”.
Coincidencias y diferencias con Trump
Baki explica que conoce a Trump desde 1998, cuando ejercía como embajadora de Ecuador en Washington, antes de que el magnate irrumpiera en política.
“Me llevo muy bien con él, con su familia”, afirma. La diplomática subraya, no obstante, que también ha mantenido relaciones con otros presidentes estadounidenses, entre ellos Bill Clinton y George Bush padre e hijo.
La candidata identifica la reforma de Naciones Unidas como uno de sus puntos de coincidencia con Trump, pero expresa diferencias respecto a la manera en que el presidente estadounidense formula algunas de sus posiciones. “Hay cosas que él menciona que pueden crear reacciones negativas con otras personas por la forma en que las dice”.
“Quizás la forma. Yo no estoy de acuerdo en la forma en que él reacciona, pero eso no quiere decir que no tenga razón muchas veces”, indica.
Preguntada sobre si su candidatura cuenta con el respaldo de Trump, Baki responde: “No sé”. Su candidatura ha sido presentada por el Reino de Tonga y la propia Baki asegura que otros países le han transmitido su apoyo, aunque, según explica, todavía no lo han hecho públicamente.
La candidata rechaza también la idea de que las iniciativas de mediación promovidas por Trump tengan necesariamente que competir con Naciones Unidas. Al ser preguntada por la Junta de Paz impulsada por el presidente estadounidense, Baki sostiene que buscaría colaborar con ella. “Cuando llegue, o si es que llego, voy a trabajar conjuntamente con ellos porque hay que unir a todos los que quieren trabajar por la paz. No separarlos, trabajar conjuntamente con Naciones Unidas”.
“Estamos casi a las puertas de una Tercera Guerra Mundial”
Baki ofrece también un diagnóstico crítico sobre el escenario internacional. “Estamos ya casi a las puertas de una Tercera Guerra Mundial si no se hace algo”, advierte-
La diplomática considera que Naciones Unidas continúa siendo una institución indispensable porque reúne a 193 Estados, pero sostiene que necesita recuperar confianza y mejorar su capacidad para prevenir conflictos. Entre los cambios que plantea figura una reducción de la burocracia y de las duplicidades. “La burocracia es lo que para. La burocracia es la duplicación, es la falta de consenso, de ver que lo que se está haciendo no está dando resultados”, detalla.
Sobre cuestiones institucionales más concretas, como la posibilidad de limitar el derecho de veto de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad o ampliar su composición para incorporar una representación permanente de regiones como América Latina o África, Baki evita formular una propuesta cerrada.
La candidata considera que esas reformas deben ser decididas por los Estados miembros y atribuye al secretario general un papel de facilitador del acuerdo.
Ivonne Baki, candidata a la Secretaría General de la ONU Efe
Una candidatura marcada por su experiencia en Líbano
Baki vincula su candidatura con su propia experiencia durante la guerra del Líbano. Vivió en Beirut durante el conflicto y sus hijos nacieron allí. En la entrevista recuerda un bombardeo durante el que tuvo que refugiarse con su hija de tres años. “Mi hija me mira y me dice: ‘Mami, ¿vamos a morir?’. Le dije: ‘No, Tatiana, no vamos a morir’. Y prometí ese día: sobrevivimos, voy a dedicarme para la paz todo el tiempo”, rememora.
La candidata sostiene que esa experiencia condicionaría su manera de ejercer la Secretaría General. Frente a guerras como las de Ucrania o los conflictos en Gaza y Sudán, asegura que buscaría una mayor presencia personal sobre el terreno. “Yo estaría ahí, en los lugares donde hay las guerras, porque lo viví”, afirma. “Estaré presente en cada lugar, en Sudán, en Gaza, en Israel, en Ucrania, en Rusia, en todos los lugares donde hay problemas para hablar con los líderes y sentarlos a la mesa juntos”.
Baki reivindica asimismo su participación en el proceso de paz entre Ecuador y Perú y defiende una mayor presencia de mujeres en las negociaciones internacionales. Tras ocho décadas sin una mujer al frente de Naciones Unidas, la candidata sostiene que ha llegado el momento de que una mujer ocupe la Secretaría General. Y cuando se le pregunta por sus propias posibilidades de conseguirlo, tras la retirada de la chilena Michelle Bachelet, no duda: “Cien por cien y yo no me voy a retirar”.