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El portaaviones de EE.UU. Abraham Lincoln desembarca en Tailandia tras 286 días sin pisar tierra por la guerra en Irán

  • La misión ha estado marcada por las denuncias sobre el deterioro físico y mental de la tripulación
  • El barco tenía previsto volver en mayo pero la guerra en Irán cambió los planes
El portaaviones estadounidense Abraham Lincoln desembarca en Tailandia tras 286 días sin pisar tierra
El portaaviones estadounidense Abraham Lincoln AP Photo/Sakchai Lalit

Tras 286 días sin tocar tierra, el portaaviones Abraham Lincoln, una de las joyas de la Armada estadounidense, ha desembarcado este miércoles en Bangkok, Tailandia. Los más de 5.000 marineros que iban a bordo zarparon el pasado 21 de noviembre para una operación rutinaria que se transformó en enero con el comienzo de la guerra de Estados Unidos en Irán, cuando fue desviado a Oriente Medio. Desde entonces, han crecido las denuncias sobre las condiciones de la vida a bordo, así como el deterioro físico y mental de su tripulación.

"Nuestra llegada a Laem Chabang ofrece una merecida oportunidad para que nuestros marineros e infantes de marina descansen y recuperen energías", ha indicado el contralmirante Robert E. Loughran en un comunicado emitido por la 7ª Flota de la Armada de EE.UU. "Lo que este grupo de ataque ha logrado es verdaderamente histórico. Me siento sumamente orgulloso del excepcional profesionalismo y la pericia demostrada por cada miembro de este equipo", añade la nota.

Ahora, está previsto que los marineros pasen cinco días en territorio tailandés antes de partir rumbo a Estados Unidos, donde tienen previsto llegar a mediados de septiembre. Sin embargo, el plan inicial era que la tripulación a bordo realizara una travesía rutinaria y regresara a casa el pasado mes de mayo.

A medida que la estancia en aguas de Oriente Medio se alargaba, medios especializados en asuntos militares, como Stars and Stripes, han recogido denuncias de familiares sobre escasez de alimentos y agua a bordo, así como interrupción del servicio postal y largas jornadas laborales con apenas tiempo libre. El medio, que cita a marineros y a sus familiares, habla de pensamientos suicidas por parte de los militares a bordo e incluso de un intento de suicidio.

Las acusaciones contra EE.UU.

A mediados de agosto, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, dijo que los informes sobre las malas condiciones a bordo eran "completamente tergiversados". "Nos aseguramos de que cada barco, cada tripulación y cada capitán tengan todo lo que podemos proporcionarles en cada momento", aseguró después, al tiempo que expresaba su admiración por un trayecto en condiciones "extremas" y "con tan pocas escalas".

Unos días después, el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que se trataba de "noticias falsas" y defendió que otros barcos habían estado desplegados "durante mucho más tiempo". Además, añadió que un almirante retirado —cuyo nombre no mencionó— le había dicho que la tripulación estaba "en perfecto estado". Ese mes el legislador demócrata Richard Blumenthal pidió explicaciones al Gobierno por las "denuncias sobre la escasez de suministros básicos, la contaminación del agua, problemas de fontanería, el deterioro de la salud mental, problemas de seguridad en las cubiertas y fallos en el sistema postal" que impidieron la llegada de suministros.

El medio británico The Guardian también entrevistó a tres familias de militares a bordo que aseguraron que sus seres queridos habían perdido entre nueve y 14 kilos por la "alimentación deficiente" que ofrecían en la embarcación. Además, recoge mensajes de texto de los marineros a bordo, entre ellos algunos que relatan la falta de energía y el agotamiento al que estaban sometidos. El portaaviones solo había efectuado dos breves paradas para su reabastecimiento (en Guam en diciembre de 2025 y en Omán en julio), pero la de este miércoles es la primera parada completa.

El Abraham Lincoln será ahora relevado por el USS George Washington, que se encuentra en Oriente Medio desde el 20 de agosto tras ser retirado del este de Asia. El 14 de agosto, el secretario de la Marina, Hung Cao, informó de que el Abraham Lincoln había "superado su despliegue" y, sin dar mucha más información, reconoció algunos de los reportes registrado estos meses. "Los detalles llegarán pero déjenme ser claro: la salud y seguridad de nuestros marineros e infantes de marina siempre está en primer lugar", dijo.

La guerra que alargó la estancia

En su comunicado, la 7ª Flota de la Armada de EE.UU. explica que el desembarque en Bangkok se produce "tras casi siete meses de operaciones en el área de responsabilidad del Comando Central de los Estados Unidos", en los que se han llevado a cabo tareas de apoyo a la "Operación Furia Épica" —el nombre con el que la Administración Trump se refiere a la ofensiva en territorio iraní— y "el mayor bloqueo naval en décadas", en referencia al bloqueo impuesto en la zona del estrecho de Ormuz, cerrado desde el inicio del conflicto.

En marzo de 2026, la Guardia Revolucionaria iraní aseguró haber alcanzado el portaaviones con cuatro misiles balísticos, una información que el Comando Central de las Fuerzas Armadas estadounidenses negó.

Ahora, sin un acuerdo de paz definitivo a la vista, Washington mantiene un amplio despliegue en Oriente Medio, donde ya tenía desplegado el USS George H.W. Bush. De hecho, en los últimos días se ha registrado una escalada en el estrecho de Ormuz, donde EE.UU. lanzó el martes una amplia oleada de ataques aéreos coordinados contra objetivos estratégicos de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI). El Gobierno de Trump responde así a lo que denomina intentos de atentado contra "buques mercantes en el estrecho de Ormuz y contra militares estadounidenses".

El presidente estadounidense advirtió de que esta última acción no representa la mayor capacidad ofensiva desplegada por su país y amenazó con que el ataque definitivo dejará "muy poco de la República Islámica de Irán".