El Tribunal Supremo da la autorización definitiva a la construcción del salón de baile de Trump en la Casa Blanca
- El mandatario ha asegurado que será uno de los edificios "más grandiosos jamás construidos"
- El proyecto ha supuesto la destrucción del antiguo Ala Este de la residencia presidencial
El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha otorgado este lunes la autorización para que continúe de manera indefinida la construcción del salón de baile en la Casa Blanca. Una decisión que supone una victoria para el presidente Donald Trump, que ha defendido con insistencia el controvertido proyecto.
"Vivimos en la Edad de Oro de Estados Unidos, y este edificio será uno de los más grandiosos jamás construidos en Washington D. C. Una vez finalizado en el verano de 2028, el magnífico salón de baile y el complejo militar serán motivo de gran orgullo para todo el país", ha celebrado el mandatario en Truth Social.
La corte ha fallado por cinco votos frente a cuatro a favor de la solicitud de emergencia presentada por el Departamento de Justicia para invalidar las sentencias de jueces de instancias inferiores que habían ordenado bloquear las obras —a excepción de las que afectan al búnker de seguridad en el subsuelo del futuro salón de baile— al considerar que solo el Congreso tenía potestad para autorizar las obras dentro de la Casa Blanca.
"El proyecto, a pesar de la demanda infundada interpuesta por el llamado Fondo Nacional para la Preservación Histórica de los Estados Unidos, que no tiene ninguna relación con el Gobierno de los Estados Unidos, se encuentra dentro del presupuesto y adelantado al cronograma previsto. El salón de baile está financiado en su totalidad por grandes patriotas y corporaciones y, por lo tanto, es un regalo, sin costo alguno para el contribuyente estadounidense", ha justificado Trump en su mensaje.
El Supremo ya había emitido el pasado 21 de agosto una orden para permitir que continuaran las obras de manera provisional mientras deliberaba sobre la solicitud de emergencia presentada por el Gobierno de Trump.
El proyecto del salón de baile, impulsado por Trump para ampliar las instalaciones destinadas a actos y recepciones oficiales de la Casa Blanca, supuso la destrucción del antiguo Ala Este de la residencia presidencial y ha deparado duras críticas de diversos sectores.
La explicación del Tribunal
En el fallo, que no lleva firma, el tribunal argumenta que es probable que el Fondo Nacional para la Preservación Histórica no tenga legitimación procesal para interponer la demanda que acabó bloqueando las obras en el sobresuelo.
En ese sentido, el Supremo no publica ninguna conclusión sobre si Trump tiene o no autoridad para llevar a cabo la construcción sin la aprobación del Congreso.
El presidente del Supremo, el magistrado John Roberts, se unió en el fallo al voto en contra de las tres juezas liberales de la corte, Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Kentanji Brown Jackson. El propio Roberts asegura que "es probable que dicha construcción sea ilegal".
El presidente y director ejecutivo del Fondo Nacional para la Preservación Histórica, Brent Leggs, ha expresado su decepción con el fallo del tribunal y afirma que la opinión disidente redactada por Roberts reitera lo que han sostenido desde el inicio del caso: "La construcción del salón de baile de la Casa Blanca es ilegal".
Leggs insta a la Corte Suprema a agilizar la esperada apelación formal del Gobierno de Trump, y promete que su organización continuará abogando junto con sus socios en nombre del pueblo estadounidense, "los valores democráticos de nuestra nación y la preservación de los lugares de mayor importancia histórica de nuestro país".