Trump firma una orden para cambiar el nombre del lago Ontario, fronterizo con Canadá, a lago América
- La modificación llega en medio de una guerra diplomática entre Canadá y EE.UU.
- Trump ya ha renombrado unilateralmente el golfo de México como "de América"
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha firmado este jueves un decreto para modificar el nombre del lago Ontario a "lago de América". Esta inmensa masa de agua, que ocupa 19.477 km² de Norteamérica, pertenece conjuntamente a Estados Unidos (parte del estado de Nueva York) y Canadá (la provincia de Ontario). Su modificación se debe a las duras confrontaciones diplomáticas en las que se está enfrascando el líder republicano con el país vecino.
"Tenemos un golfo y un lago. Lo único que nos falta aún es un océano", ha comentado el mandatario, que, anteriormente, ya había ordenado cambiar el nombre del golfo de México a "de América" y que el pasado martes había amenazado con llevar a cambio esta nueva modificación.
El cambio supuestamente entraría en vigor de inmediato. Un funcionario de la Casa Blanca ha indicado que la orden instruye al Departamento del Interior y al secretario Doug Burgum a realizarla.
En los últimos días, Canadá y Estados Unidos han intercambiado amenazas arancelarias. El pasado martes, el ministro de hacienda canadiense, François-Philippe Champagne, anunció que gravarían con el 25% al 50% unos 700 productos de importación estadounidenses, que implicarían unos 27.600 millones de dólares canadienses. Una medida que venía en respuesta al anuncio de Trump de imponer un arancel del 50% a los vehículos y al acero canadiense a partir del año que viene.
Las conversaciones comerciales entre Estados Unidos y Canadá fracasaron la semana pasada, y ambas partes se culparon mutuamente de haber descarrilado tres días de intensas negociaciones.
Trump insistió en cuestionar a los gobernantes vecinos, "no creo que sus representantes hagan un trabajo adecuado", y volvió a amenazar con nuevos gravámenes.
"Vamos a imponerlos a sus automóviles que llegan en cantidades considerables, porque queremos fabricar los coches aquí", ha señalado. Ellos pueden ensamblar sus propios coches si quieren, y pueden seguir haciéndolos para Canadá. Pero no queremos que produzcan coches para los Estados Unidos de América. Es muy sencillo. Lo mismo ocurre con muchos otros productos", ha explicado.
Y a la cuestión económica añadió la militar al señalar que EE.UU. defiende "a Canadá gratis. No recibimos nada a cambio. No nos pagan por ello, pero lo hacemos, y ellos lo saben".
Trump acabó su intervención sobre este asunto con un "queremos mucho al pueblo de Canadá", tras haber asegurado que "de promedio, durante los últimos 15 años", su país "ha perdido 60.000 millones de dólares anuales cargando con Canadá".
El político republicano ha hecho continuas referencias a Canadá como el "estado 51" de EE.UU.
Polémica por el francés en Canadá
Otra de las fricciones entre los vecinos ha sido el uso del francés en la región de Quebec, la única de Canadá donde es el idioma oficial. En esa zona, el Gobierno busca promocionar el contenido en línea en esta lengua. La Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos añadió esta estrategia como una barrera comercial en su informe de 2026.
Sin embargo, un trabajador de esa institución rebajó la tensión y afirmó que esta situación no era una condición innegociable: "Es algo de lo que hemos hablado, pero hemos mostrado mucha flexibilidad".
Por su parte, Trump publicó en sus redes sociales que "jamás interferiría con los canadienses que hablan francés. De hecho, ni siquiera se me ha pasado por la cabeza hacer semejante estupidez". El republicano insistió en que este conflicto fue una "mentira inventada por un primer ministro débil e ineficaz en un intento de recuperar el apoyo político que ha perdido por completo entre los habitantes de Quebec".