La ocupación israelí de Cisjordania acorrala a los palestinos del valle Jordán
- Un nuevo muro construido por Israel fractura poblaciones palestinas, aísla a sus habitantes y fuerza el desplazamiento de centenares de personas
- El trazado de la nueva barrera, el despliegue del ejército y el acoso de los colonos armados asfixian a agricultores y ganaderos de la localidad de Atuf
"Los soldados israelíes aparecieron en casa, dijeron que habían declarado la zona área militar, y nos dieron una semana para marcharnos". Rami Masaid relata a Radio Nacional de España el desplazamiento forzoso de su familia, apenas unas horas después de haber sido expulsado de su vivienda. Él, su esposa, y sus hijas —de dos, cuatro y seis años— dan por perdido su hogar y sus cultivos de trigo, cebada y alfalfa, con los que se sustentaban en el pueblo palestino de Atuf, al norte del valle del Jordán, en la Cisjordania ocupada por Israel. El nuevo muro que está levantando Tel Aviv en esta región les ha arrebatado todo. Rami conversa en casa de su vecino, Thaer Abdullah, que teme ser el siguiente en ser desposeído por el levantamiento de esta nueva barrera israelí: el trazado avanza directamente hacia su vivienda y hacia los corrales que custodian su rebaño de ovejas. "Nos echarán de aquí y, cuando nos instalemos en otro pueblo, volverán a echarnos una vez más", presagia Thaer.
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Una cicatriz en el mapa de Atuf
El muro ya ha partido en dos Atuf. A un lado de la fortificación, queda aproximadamente el 20% de la superficie del municipio, donde se concentran la mayoría de sus 1200 habitantes. Al otro lado, la barrera aísla la mayor parte de los terrenos y las granjas, inaccesibles ya para los vecinos, arrinconados por esta cicatriz que ha seccionado el mapa de su pueblo. Pero en esta segunda zona, donde se encuentran las explotaciones agroganaderas, también residen unas 70 familias, como las de Rami y Thaer. Son 300 personas, aproximadamente, amenazadas por la expulsión inmediata, en cuestión de pocos días —quienes no hayan sido ya desplazados—. La construcción del muro y el despliegue militar israelí son la espada y la pared que estrangulan a la población palestina de Atuf.
Al otro lado de la barrera, sin embargo, la vanguardia del asedio a Atuf la asumen los colonos: los civiles israelíes que se han instalado en las colinas que rodean el pueblo, y se han apropiado de ellas.
Sabotaje del suministro de agua
Mohamed Taufik sostiene en una mano el café y el cigarrillo, y con la otra señala las lomas contiguas a su casa: "Es muy frustrante ver el monte en el que hemos pastoreado durante décadas, y ya no poder poner ni un pie en él". Como él mismo, sus 500 cabezas de bovino también están confinadas, acorraladas por las turbas de colonos israelíes, que ya han agredido a varios de los nueve hijos de Mohamed.
La familia Taufik se está arruinando solamente para mantener con vida a los animales, ya sin acceso a los pastos. Además de la comida, ahora también tienen que comprar agua para las ovejas, porque estos grupos de israelíes armados han saboteado los sistemas de abastecimiento de agua. Apenas cuentan con el suministro puntual de pequeñas cisternas, distribuidas a escondidas por los vecinos. El alcalde de Atuf, Abdullah Bsharat, engancha una de estas cisternas al remolque de un tractor, arranca el viejo motor del vehículo, toma su volante y se suma a estas tareas de reparto de agua. "Esta zona debería asemejarse a un vergel, pero hoy parece un desierto porque llevamos tres meses sin recibir una sola gota de agua", lamenta un instante antes de acelerar pesadamente hacia las pistas de tierra que vertebran el pueblo.
La cesta de pan de Palestina
La limpieza étnica de la población palestina, acelerada bajo este último mandato del primer ministro Benjamín Netanyahu, avanza así imparable —a mayor ritmo que en el resto de Cisjordania— a lo largo del valle del Jordán. A esta zona se la conoce como la cesta de pan de Palestina debido a la fertilidad de sus campos y sus abundantes fuentes de agua. La ocupación israelí está apoderándose ahora, metro a metro, de este territorio.