Caída y trama de Fernando Cerimedo, cerebro digital de la ultraderecha latinoamericana
- El consultor ha sido detendio en Bolivia como presunto autor intelectual del intento de homicidio de su pareja
- Sus antiguos patrones políticos —como Javier Milei— y socios empresariales —Javier Negre— han tratado de distanciarse
La trayectoria triunfante del consultor político y estratega digital Fernando Cerimedo se ha frenado bruscamente en Bolivia tras un intento de homicidio: el de su propia pareja, embarazada. Cerimedo fue arrestado en el aeropuerto de Viru Viru (Santa Cruz), cuando pretendía huir a Argentina, como presunto autor intelectual de la tentativa de asesinato.
El detonante de la investigación judicial se produjo la noche del 17 de agosto a las puertas de un hotel de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia). La abogada y activista política Nadia Beller —excandidata a diputada y expareja de Cerimedo— sufrió un ataque a tiros perpetrado por dos sicarios disfrazados de repartidores de comida. Embarazada de cuatro semanas, Beller sobrevivió al atentado.
Desde el hospital, la víctima ha declarado ante la policía y los medios de comunicación. Ha señalado públicamente a Cerimedo como el responsable intelectual de la agresión y ha detallado su forma de operar: "Donde él hace campañas políticas, su pago es a través de empresas grandes". Beller apunta así a un esquema ilícito de financiación de campañas mediáticas y operativas digitales.
En las actuaciones policiales posteriores al arresto, los agentes localizaron durante registros domiciliarios una “mini granja de bots” en pleno funcionamiento, así como vehículos oficiales asignados a la administración pública boliviana.
Conexión con la derecha latinoamericana
El impacto del caso trasciende las fronteras sudamericanas por el mapa de alianzas y la red continental que Cerimedo tejió a través de su agencia Numen Publicidad y del portal La Derecha Diario. Las investigaciones sobre la proyección internacional de esta red apuntan hacia estructuras del entorno de Donald Trump radicadas en Miami. En ese entramado destaca la vinculación estratégica de Cerimedo con asesores estadounidenses del ecosistema derechista, en particular Brad Parscale, director de la campaña digital de Trump en 2016 y 2020. Mediante este esquema se conectaba el desarrollo de tecnologías de amplificación en redes con plataformas mediáticas de alcance hispano.
Tras su detención han surgido acusaciones y denuncias adicionales en México, donde analistas y fuentes cercanas a la investigación señalan que el estratega proyectaba enturbiar las próximas elecciones locales. También se analizan los vínculos e intercambios de contenidos coordinados para impulsar posiciones ultrasionistas de Israel y geopolíticas de Estados Unidos.
Ante el avance de las pesquisas, sus antiguos patrones políticos —como Javier Milei— y socios empresariales —como el español Javier Negre— han tratado de distanciarse. El presidente argentino atribuye el caso a una supuesta conspiración de la izquierda “castrobolivariana”, mientras que Negre, fundador de La Derecha Diario, afirma que Cerimedo ya se había deshecho del 50 % de la propiedad de la compañía que compartían.
Las propias declaraciones de Cerimedo, sin embargo, denotan una relación fluida y constante con las figuras a las que contribuyó a elevar mediante sus campañas digitales.