El presidente surcoreano asegura que los ejercicios militares con EE.UU. no están dirigidos contra Corea del Norte
- Lee responde así a la petición de Trump de reducir las maniobras conjuntas por su afinidad a Kim Jong-un
- Ante este contexto, el jefe de la Casa Azul ha pedido una mayor capacidad de defensa independiente
El presidente surcoreano Lee Jae-myung ha asegurado este martes que las maniobras militares conjuntas entre Estados Unidos y Corea del Sur son defensivas y no pretenden amenazar a Corea del Norte.
Lo hace un día después de que su homólogo estadounidense, Donald Trump, ordenara reducir "sustancialmente" estos ejercicios (que han empezado este lunes) debido, entre otras razones, a su "buena relación con el líder norcoreano Kim Jong-un".
El mandatario republicano, a través de su red Truth Social, afirmó que estas operaciones "envían una señal totalmente inapropiada y hostil" a un país que "no ha sido amenazante y se ha mostrado respetuoso". Además, según Trump, Kim Jong-un ha respondido a su iniciativa de forma positiva.
En una reunión del Consejo de Seguridad Nacional celebrada este martes, Lee ha afirmado que los ejercicios de defensa civil realizados paralelamente a las principales maniobras militares conjuntas entre Estados Unidos y Corea del Sur tienen un carácter defensivo, con el objetivo de salvaguardar la vida y la seguridad de los surcoreanos.
Lee ha reiterado que Corea del Sur no tiene intención de utilizar los ejercicios para atacar a Corea del Norte ni para aumentar las tensiones en la península coreana, y ha añadido que su propósito es proteger la vida cotidiana de los ciudadanos en lugar de considerar a ninguna parte en particular como un enemigo, según un comunicado de la Casa Azul presidencial. Pyonyang critica duramente este tipo de maniobras, que considera ensayos para una invasión, y por las que justifica sus pruebas de lanzamientos de misiles balísticos en la región.
Mayor capacidad de defensa independiente
Lee ha pedido una mayor capacidad de defensa independiente y ha señalado que Seúl debería proceder sin interrupciones con la transferencia prevista del control operativo en tiempos de guerra por parte de Estados Unidos durante su mandato, de acuerdo con el plan vigente del gobierno.
"Una alianza sólida fortalece la base de la seguridad, y el fortalecimiento de nuestras propias capacidades aumenta nuestro valor y nuestra necesidad como aliados", ha declarado el dirigente surcoreano en una reunión de gabinete, describiendo la alianza entre Estados Unidos y Corea del Sur y la defensa independiente como elementos que se refuerzan mutuamente.
El jefe de la Casa Azul también ha instado a acelerar el progreso del programa de submarinos nucleares de Corea del Sur y a formar oficiales capaces de realizar operaciones integradas para futuros conflictos, a medida que las distinciones entre los campos de batalla se vuelven menos claras.