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Una dana deja tormentas, granizo y fuertes rachas de viento en toda la Península y Baleares

  • Las altas temperaturas registradas en España en las últimas semanas han sido el caldo de cultivo de este episodio
  • La responsable de esta dana es una vaguada atlántica que recorre la Península de oeste a este
Una dana deja tormentas, granizo y fuertes rachas de viento en toda la Península y Baleares
Visitantes de la Feria de Muestras de Gijón con paraguas para protegerse de la lluvia. EFE/Paco Paredes
RTVE.es / EFE

Las altas temperaturas que ha registrado España en las últimas semanas han acabado creando el caldo de cultivo para una dana, con la práctica totalidad de la Península y Baleares bajo el efecto de la lluvia, las tormentas y fuertes rachas de viento.

La responsable de esta dana es una vaguada atlántica que recorre la Península de oeste a este, y que durante la tarde de este sábado ha alcanzado su mayor intensidad. Solo se han librado de la inestabilidad el litoral cantábrico, Huelva y Cádiz.

La vaguada es una ondulación del chorro de aire polar que transporta aire más frío en altura e impulsa el desarrollo de situaciones de inestabilidad atmosférica, especialmente cuando entra tras días de intenso calor en la superficie como los últimos que ha experimentado España, con máximas de 42 grados en muchos puntos del país.

La inestabilidad se empezó a notar la pasada noche. Muchos pueblos de Castilla y León y Castilla-La Mancha han experimentado reventones de granizos de hasta tres centímetros de diámetro en municipios como Astorga (León), los de la sierra de Gredos, en Ávila, o Nerpio (Albacete).

En Andalucía, donde un terremoto de magnitud 5 ha sacudido Granada a la 1:04 horas, numerosos municipios han sufrido tormentas con fuerte aparato eléctrico.

La dana se ha notado especialmente en las provincias de Granada, Málaga y Córdoba, donde han caído unos 900 rayos nube-tierra, y la lluvia ha dejado hasta 25 litros por metro cuadrado en algunos puntos de esas provincias la pasada madrugada.

Hasta 186,2 litros por metro cuadrado en Bejís, Castellón

En Castellón, las tormentas han dejado acumulados de 186,2 litros por metro cuadrado en el municipio de Bejís, y de 142 l/m2 en Torás, donde el viento ha alcanzado rachas de 100 kilómetros por hora.

Los Bomberos del Parque Alto Palancia del Consorcio de Castellón se han movilizado para el rescate de seis personas en una furgoneta aislada en un camino de Bejís debido a un desprendimiento provocado posiblemente por las fuertes lluvias que han afectado a la zona, y en principio todos se encuentran bien.

Según datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y de la Asociación Valenciana de Meteorología (Avamet), las precipitaciones también han acumulado hasta el momento 74 litros por metro cuadrado en Calles (Valencia), 46,6 l/m2 en El Toro (Castellón) y 38,1 l/m2 en Higueruelas (Valencia).

Por otra parte, la Confederación Hidrográfica del Ebro ha avisado de la posibilidad de crecidas puntuales y súbitas en barrancos y cauces menores en casi toda la cuenca del río.

La buena noticia es que la masa de aire subtropical de niveles bajos, cálida, seca y con polvo en suspensión que sufrían la Península y Baleares está siendo reemplazada por otra más fresca y limpia dando lugar a un descenso progresivo de las temperaturas hasta alcanzar valores más propios de estas fechas.

La inestabilidad se extenderá a este domingo, cuando se esperan chubascos y tormentas fuertes en el interior peninsular, o incluso muy fuertes en los Pirineos y los sistemas Bético e Ibérico, acompañadas de granizo y rachas de viento muy fuertes.

El difícil pronóstico de los fenómenos tormentosos aconseja mantenerse informado en todo momento de la evolución meteorológica, especialmente si se sale de casa o se va a conducir, ha avisado la Secretaría General de Protección Civil y Emergencias. Entre sus recomendaciones: disminuir la velocidad, extremar las precauciones y no detenerse en zonas donde pueda discurrir gran cantidad de agua. En el campo, hay que alejarse de los ríos, torrentes y zonas bajas de laderas y colinas, evitando atravesar vados inundados.