Colombia al otro lado del teléfono: la angustia de la diáspora en España tras el mayor terremoto del siglo
- La caída de las comunicaciones y la incertidumbre marcan las horas de miles de colombianos residentes en España
- Desde Barcelona, Madrid y Valencia, cuatro colombianos relatan a RTVE el miedo y cómo tratan de ayudar a los suyos
Cuando Juan José Santamaría se despertó pasadas las 4:30 horas de la madrugada del lunes en su casa de Barcelona, a unos 8.600 kilómetros de distancia, en la ciudad de Pereira —una de las más afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el oeste de Colombia— todavía era la noche anterior.
Habían pasado muchas horas desde el sismo y parte de su familia, con la que consiguió comunicarse a duras penas, seguía en la calle, sin electricidad y sin permiso para regresar a sus viviendas. Solo uno de sus familiares conservaba algo de batería en el teléfono. "En un principio había algunos a los que no lográbamos localizar porque las comunicaciones estaban caídas", relata durante una entrevista en RTVE.
Para él, como para decenas de miles de colombianos en la diáspora, durante buena parte del día, la distancia entre España y Colombia se redujo a eso: una llamada que no entraba, un mensaje sin respuesta y una pantalla que podía apagarse en cualquier momento.
03.50 min
Transcripción completa
afectados. Hablamos a continuación con Juan José
Santamaría, que es colombiano, vive en Barcelona
¿Qué tal? Buenos días.
Buenos días. Eres de Medellín, ¿no?
Y allí parece que no
se ha sentido tan fuerte el temblor, ¿es correcto?
Así es, soy de Medellín, pero tengo
familia en Pereira.
¿Y qué te han contado, has podido hablar con ellos?
Sí, especialmente
el día de ayer fue momentos angustiantes porque en un principio
había algunos familiares que no logramos localizar, las comunicaciones
estaban..
caídas. Esta madrugada, cuando nos despertamos
aproximadamente a las cuatro y media cinco de la mañana ahora España allá
aún eran las
11 de la noche y no habían logrado ingresar a sus casas porque digamos que
la alcaldía aún no lo permitía como por seguridad y continuaban sin energía
entonces
solamente teníamos un familiar con carga en su móvil
y
hasta el momento no habían logrado ingresar a sus viviendas es decir
todavía
no habéis podido contactar con todas las personas que conocéis o son
familiares en la zona
más afectada? No logramos contactar con todos.
afectada?
Durante el día de hoy fue un poquito estresante,
la familia pero luego logramos tranquilizarnos un poco porque vimos
que todos
estaban bien la preocupación era que aún estaban fuera de casa y
sin energía, sin electricidad
cómo se están viviendo ahí los momentos posteriores al terremoto?
Sí, bueno, están muy afectados.
Algunos han perdido de nuestra familia, que
mi familia se encuentra bien, han perdido amigos, conocidos.
Ver la infraestructura
mi cuñada por ejemplo que estudió en la Universidad libre de Pereira ver las
afectaciones
de las estructuras todo esto les ha causado una conmoción entonces
cuando tú te pones en contacto con ellos, en cualquier momento
es inevitable que no te quiebres y se te salgan las lágrimas porque porque
están aún muy
conmocionados por lo que sucedió supongo que es difícil ayudar estando
lejos
pero ¿estáis preparando algo para mandarle esa ayuda?
Claro que sí
Yo tengo una comunidad en Instagram de colombianos en Barcelona y he estado
también en contacto con el
consulado en Barcelona.
De momento estamos tratando de definir
los
puntos de acopio para las ayudas.
Lo que
sí está habilitado de momento es la Cruz Roja, entonces las personas que
deseen
comenzar a ayudar desde ya, pues pueden comunicarse, buscar las redes sociales
de la Cruz Roja
en Colombia, que es como el organismo que de momento está habilitado para
poder
recibir este tipo de ayudas, mientras nosotros nos terminamos de organizar
aquí en España
Bueno pues hacemos este llamamiento a todas las personas...
...que quieran colaborar en ayudar a los afectados por el terremoto...
...a través de Cruz Roja o cualquiera..
de las otras también ONGs...
...que solamente se estarán ahora mismo preparando...
...para el envío de esa ayuda urgente..
que va a ser muy necesaria, sobre todo en estos primeros días después del
terremoto.
Juan José, muchísimas gracias por
atendernos. Él vive en Barcelona y está siguiendo
con mucho interés como es normal lo que está pasando en su país
Gracias y buenos días.
Gracias a vosotros.
El terremoto, de magnitud 7,4, se produjo a las 7:34 del lunes 10 de agosto —las 14:34 en la España peninsular—, a 103 kilómetros de profundidad y con epicentro en San José del Palmar, en el depauperado departamento del Chocó, aquejado por décadas de conflicto armado con grupos guerrilleros y bandas criminales.
El Servicio Geológico Colombiano lo considera el movimiento de mayor magnitud registrado en el país en el siglo XXI, no en el siglo XX. El terremoto entre Ecuador y Colombia de 1906 alcanzó una magnitud estimada de 8,8 y provocó un tsunami en la costa del Pacífico, de acuerdo a las informaciones que aparecen en el Servicio Geológico de Estados Unidos.
El último balance disponible de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales), con corte a las 17.30 del lunes y todavía provisional, eleva a 224 el número de fallecidos y a más de un millar el de heridos. El mismo parte situaba en alerta roja a Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia, y contabilizaba 86 edificios colapsados y siete aeropuertos con la actividad suspendida.
Pereira se ha llevado la mayor cifra de víctimas mortales entre las capitales, con 60 fallecidos, aunque el recuento continúa cambiando a medida que avanzan las búsquedas y los equipos de emergencia logran acceder a las zonas con problemas de comunicaciones como Chocó, uno de los treinta y dos departamentos que conforman la República.
La emergencia se sigue con especial atención en España. Los colombianos eran, a comienzos de 2025, el segundo grupo más numeroso entre la población extranjera después de los marroquíes: 676.534 residentes con nacionalidad colombiana, según el Instituto Nacional de Estadística. La cifra no incluye a quienes ya han obtenido la nacionalidad española. Solo durante el primer trimestre de 2026 llegaron otras 38.600 personas de nacionalidad colombiana, el mayor flujo de entrada entre todas las nacionalidades.
María Victoria, de la asociación Casa de Colombia en España (ACCOES), vive en Madrid y tiene familia en Cali. "La situación es bastante compleja. Todo lo que sabemos desde aquí es lo que podemos ver en las noticias y las redes sociales", ha explicado en RNE. Su frase condensa la dependencia de unos canales que permiten acortar la distancia, pero que ofrecen una imagen necesariamente parcial allí donde fallan la electricidad, el teléfono o internet.
"Durante el día fue un poquito estresante porque no sabíamos nada, en general, de toda la familia. Luego logramos tranquilizarnos porque vimos que todos estaban bien", explica. El alivio, sin embargo, no acabó con la angustia. Personas de su entorno, dice, han perdido a amigos y conocidos, y su cuñada ha visto dañados lugares que formaban parte de su vida, como la Universidad Libre de Pereira, en la que estudió.
"Cuando te pones en contacto con ellos, es inevitable quebrarse y que se te salgan las lágrimas, porque están todavía muy conmocionados por lo que sucedió", relata. Desde la tranquilidad de Barcelona y mientras él escucha, al otro lado del teléfono, sus familiares intentan describir una ciudad en la que las viviendas, los hospitales, el aeropuerto y las redes de comunicación han sufrido graves daños.
El Chocó y el temor a una tragedia invisible
El déficit de información preocupa especialmente en el Chocó. Yolanda Álvarez, abogada colombiana que reside en España desde hace tres años y medio, teme que la dimensión de la tragedia en el departamento del epicentro tarde más tiempo en conocerse.
"El Chocó ha sido el epicentro y hay un desastre de vidas humanas y de infraestructura que no se alcanza a imaginar. Esto no se está mostrando en toda su realidad en las noticias", sostiene. Es su percepción a partir de los mensajes y vídeos que recibe, pero los datos oficiales siguen siendo provisionales porque el aislamiento, los cortes de las comunicaciones y la dificultad para llegar a numerosas comunidades impiden completar la evaluación.
El último parte de Asocapitales daba cuenta de la gravedad en Quibdó, la capital departamental: ocho muertos, 36 heridos y 40 viviendas destruidas. Había además seis personas atrapadas en un edificio del barrio Medrano y cuatro menores desaparecidos tras el derrumbe de un bloque de la Institución Educativa Carrasquilla, además de daños en universidades y en el aeropuerto.
Pero Quibdó no es todo el Chocó. "Es muy difícil el acceso a estas zonas", insiste Álvarez, que describe el departamento como uno de los territorios históricamente más olvidados. En algunas comunidades escasean el transporte, las carreteras, la electricidad y la conexión a internet, y los desplazamientos dependen en buena medida de pequeñas embarcaciones. Son carencias anteriores al terremoto que ahora dificultan la llegada de la ayuda y el recuento de los daños.
Álvarez cuestiona que la atención pública se haya concentrado principalmente en Armenia y Pereira y pide que los medios y las autoridades miren también hacia Cali y, sobre todo, hacia las poblaciones menos comunicadas del Chocó. "No deben concentrarse los esfuerzos en un solo sector", reclama. Reconoce el despliegue del Ejército y de los organismos de socorro, pero sostiene que la respuesta todavía no llega por igual a todos los lugares.
Gran parte de la información que recibe procede de vídeos publicados por los propios vecinos en TikTok, Instagram y Facebook. Afirma que "son materiales que deben verificarse, pero que a veces son la primera señal procedente de una población aislada". "La misma gente es la que está ayudando", afirma.
Durante toda la mañana, Álvarez explica en entrevista telefónica con RTVE Noticias que ha intentado poner en contacto a familias afectadas con medios españoles. Entre los testimonios que trataba de hacer llegar se encontraba el de un hombre herido y convaleciente, vinculado a una familia que buscaba a una hija desaparecida. "Es muy difícil", repite.
Una mujer reza en la calle tras un terremoto en Cali, Colombia, el 10 de agosto de 2026 AFP
Un terremoto que despierta otro
Desde Valencia, donde se encuentra de vacaciones, Néstor sigue las noticias que llegan desde Colombia. Es el propietario de El Paisa, un restaurante colombiano situado en Getafe, y llegó a España hace casi dos décadas. Sus familiares directos han sufrido únicamente daños materiales, como le ha sucedido a una de sus primeras en Cali, "que al menos ha perdido una mijita".
Para él, este terremoto no es solo una catástrofe contemplada desde lejos: es también el regreso de una memoria. Antes de instalarse en España, vivió el temblor del Eje Cafetero del 25 de enero de 1999, que devastó Armenia y numerosos municipios de Quindío, Risaralda y otros departamentos. Néstor recuerda "los alrededor de 1.200 muertos" que dejó. El balance recogido por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo cifra aquella tragedia en 1.171 fallecidos, más de 8.000 heridos y alrededor de 700 desaparecidos.
A aquella memoria se suma ahora su inquietud por la capacidad de respuesta del Estado. Néstor se muestra crítico con la situación del orden público y de la salud, pero confía en que el nuevo Gobierno consiga encauzar la emergencia. "Esa es la fe y la esperanza que tenemos muchos de nosotros", afirma.
Por el momento, el Ejecutivo ha declarado la situación de desastre nacional y ha desplegado equipos de búsqueda, rescate y evaluación de daños.
Evaluación por parte de las autoridades colombianas de los efectos del terremoto de Colombia ACN
Ayudar desde 8.000 kilómetros
Más de veinticuatro horas después del sismo, la impotencia empieza a transformarse en organización. Juan José Santamaría comenta que se encuentra gestionando una comunidad de colombianos en Instagram y que ha contactado con el Consulado de Colombia en Barcelona. Intentan establecer puntos de recogida y coordinar el envío de ayuda para evitar iniciativas dispersas o donaciones que no respondan a las necesidades sobre el terreno.
Mientras esos canales terminan de organizarse, remite a quienes quieran colaborar a las vías oficiales de la Cruz Roja Colombiana, que ha activado su respuesta y una campaña de donaciones. La organización también ha abierto dos canales para restablecer el contacto con familiares. No obstante, la recomendación de los organismos de emergencia es comprobar siempre la procedencia de cada convocatoria y atender las necesidades publicadas oficialmente.
Así, las cuatro historias conocidas por RTVE Noticias parten del mismo gesto: mirar el teléfono. Juan José espera noticias de Pereira; María Victoria intenta ordenar la información que llega de Cali; Yolanda busca hacer visibles las zonas menos comunicadas del Chocó; y Néstor contempla desde Valencia una tragedia que le devuelve a la que vivió antes de emigrar.
El restaurador espera volver definitivamente a Colombia dentro de dos o tres años. Después de más de un cuarto de siglo en España, la catástrofe le recuerda que emigrar no rompe el vínculo con el país que se dejó atrás; a veces lo vuelve más doloroso. "Nuestro corazón está dividido entre dos amores: España y Colombia".