Casi un tercio de los trabajadores ha visto o sufrido violencia laboral, sobre todo jóvenes y mujeres
- La violencia simbólica, verbal y de aislamiento social son las formas más frecuentes, según un estudio
- El 30,4% de las mujeres expuestas a los entornos violentos reconocen episodios de violencia sexual
Casi uno de cada tres trabajadores en España está expuesto a entornos de violencia laboral, principalmente simbólica, verbal y de aislamiento. Así se desprende de un informe elaborado por la Fundación Primero de Mayo publicado este martes, que revela que las mujeres y los jóvenes son los más afectados. Tanto, que el 18,3% de las asalariadas reconoce sufrir directamente esta problemática y más de tres de cada diez de las afectadas afirman que han sido víctimas de episodios de violencia sexual en su lugar de trabajo.
El estudio, realizado con una encuesta que toma como población de referencia 19.107.800 empleados con una muestra total de 1.000 personas, concreta que la violencia afecta directamente a uno de cada seis asalariados, es decir, al 16,7% de los trabajadores, mientras que el 14% de los encuestados afirman haber presenciado comportamientos violentos en su trabajo, sin experimentarlos directamente. "Esto implica que casi un tercio de la población asalariada (30,7%) estaría expuesta (directa o indirectamente) a entornos laborales hostiles (exposición general)", especifica el informe, que elabora la fundación vinculada a Comisiones Obreras.
Uno de cada cuatro jóvenes la sufre en los primeros años de su trayectoria
La violencia laboral afecta principalmente a las personas jóvenes. El tramo entre los 18 y 24 años casi duplica en exposición directa respecto a la franja de entre 25 y 34 años -que es cuando cae en su punto mínimo, con un 14,1%-. Una vez culminada esa etapa de mayor vulneración, se estabiliza en torno a la media general y aumenta ligeramente con la edad, según el informe, salvo en la última etapa a partir de los 55 años.
"Mientras, en las mujeres trabajadoras la violencia laboral parece tener un componente más estructural, manteniéndose relativamente más estable hasta los 55 años", agrega.
El sufrimiento de este tipo de situaciones hostiles es 3,5 puntos porcentuales mayor en mujeres: 18,3% de ellas frente a un 14,8% de los hombres.
De las mujeres que han sufrido violencia, el 30,4 % aseguran haber experimentado episodios de violencia sexual en el laboral, lo que se traduce en un 7% del total de asalariadas.
Los sectores sanitario y de servicios, los más afectados
La percepción de violencia laboral aumenta con el tamaño de la empresa y se concentra especialmente en actividades de atención directa a personas, principalmente el sector sanitario y de atención social, dentro del cual hasta un 39% de trabajadores se desempeñan en entornos donde se registran episodios de violencia, de manera similar al comercio minorista y hostelería (38%) y el sector educativo (36,2%).
"La violencia simbólica, verbal y aislamiento social predominan en entornos laborales violentos (registradas por 4 de cada 5 personas expuestas) sobre la violencia física (registrada por 1 de cada 4 personas expuestas)", señala la Fundación Primero de Mayo.
En cuanto a la tipología, la violencia dentro de la propia organización del lugar de trabajo es la principal. La violencia horizontal -entre compañeros- destaca como la de mayor alcance, percibida por el 80,3% de las personas expuestas directa o indirectamente a violencia laboral. Le sigue de cerca la jerárquica, con una presencia del 77,7%. Asimismo, dentro de la ejercida por la dirección, el 93,8% de los casos se produjo en un contexto de carga de trabajo imposible y plazos irrealizables; el 91,2% con asignación de tareas "ridículas o absurdas" y el 87,5% con vigilancia excesiva y persecutoria.
Por otro lado, la violencia de usuarios se mantiene, con el 75,4%, como el tercer foco de conflicto.
El deterioro de la salud mental
Según este estudio, cuyos resultados parten de una encuesta para el tercer trimestre de 2025, el 93,5% de las personas expuestas a estos entornos violentos declaran un deterioro de la salud mental. El 60% de ellos, graves.
En tanto, el 64,3 % de las víctimas afirma que la violencia tiene efectos graves sobre la continuidad en el empleo. Una de cada cinco valora el abandono y son las mujeres las que registran estados más graves en todos los ítems estudiados, especialmente en salud mental y continuidad del trabajo.
Cuatro de cada diez afectados o testigos de situaciones hostiles dicen que no han informado a ninguna instancia sobre los comportamientos violentos en el trabajo. Y prevalece el apoyo informal, es decir, del entorno familiar, amistades o compañeros de trabajo, debido a que el apoyo por parte de la empresa es reducido.
El informe destaca además que, en el 56,3% de los casos, la violencia laboral no fue sancionada con la apertura de un expediente disciplinario, mientras que en el 46,3% ni siquiera recibió una amonestación verbal o escrita. Asimismo, a pesar de ser obligatorio legalmente, el 47% de las personas señaló no tener establecido un protocolo contra el acoso sexual en su empresa.