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China niega rotundamente las acusaciones "fabricadas" de Trump de injerencia electoral en 2020

  • El estadounidense asegura que se compraron y hackearon los datos de 220 millones de votantes
  • Sus nuevas restricciones sobre los visados afectan especialmente a los periodistas chinos
El presidente estadounidense, Donald J. Trump, y el presidente chino, Xi Jinping, se dan la mano durante una rueda de prensa
El presidente estadounidense, Donald J. Trump, y el presidente chino, Xi Jinping, se dan la mano durante una rueda de prensa en 2017 Roman Pilipey
RTVE.es/Agencias

China se ha pronunciado ante las acusaciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y asegura que son alegaciones "fabricadas". El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Lin Jian, ha dado una rueda de prensa en la que ha asegurado que su país no tiene "ningún interés ni ha interferido nunca en las elecciones de Estados Unidos", después de que el mandatario estadounidense diera un discurso, en la madrugada de este viernes, en el que aseguraba que el gigante asiático había "comprado y hackeado datos" de más de 220 millones de votantes y había "pagado a periodistas" para publicar artículos que fuesen en su contra. Jian ha instado a Washington a centrarse en crear relaciones bilaterales en vez de "usar a China como tema de campaña electoral". Desde la cancillería china han asegurado que estas inculpaciones son infundadas por que la Inteligencia estadounidense no tiene prueba alguna de ello, además de confirmar que el país se adhiere al principio de no intervención con otros países.

Un discurso previo a las elecciones midterm

Donald Trump se enfrenta este mes de noviembre a las elecciones de medio mandato —las conocidas midterm— en el que las encuestas apuntan a una victoria de su rival. Ante esta situación Trump ha revivido su teoría de unas elecciones de 2020 amañadas en las que perdió frente Joe Biden. Se dirigió a sus seguidores desde la Casa Blanca en un discurso de poco más de 30 minutos el que confirmó la “desclasificación y divulgación inmediata de información de inteligencia crítica que revela vulnerabilidades alarmantes en nuestra infraestructura electoral”.

Ha asegurado que desde aquellos comicios China llevó a cabo "la mayor filtración de datos electorales de la historia, resultando en la adquisición ilícita por parte de China de 220 millones de registros de votantes estadounidenses”, en los que supuestamente se adquirieron nombres, números de teléfono o direcciones" con las que se registraban y votaban a favor de su rival. Días antes avisó de que daría la país una "noticia importante" y aclaró: "No hay nada más relevante, porque sin elecciones libres y justas, pierdes el país”.

"Instamos a EE.UU. a que haga una auto reflexión", ha añadido Lin Jian a su discurso, que se ha convertido en una reprimenda hacia el país americano. "Por el contario, ¿quién ha interferido en los asuntos internos de otros países, ha llevado a cabo una vigilancia indiscriminada de gobiernos, empresas, el público general a nivel mundial durante un largo periodo de tiempo y ha robado a gran escala datos de ciudadanos de otros países? La comunidad internacional lo tiene muy claro", ha sentenciado.

No es el único desencuentro entre China y Estados Unidos. En esa misma charla con los periodistas, el portavoz se ha referido a las nuevas restricciones de Donald Trump que afectan especialmente a ciudadanos chinos. El Gobierno estadounidense ha hecho pública una propuesta para endurecer las condiciones de los visados de estudiantes, participantes de programas de intercambio cultural y prensa en línea con sus políticas de refuerzo de los controles migratorios.

Nuevas restricciones a los visados

"Las restricciones impuestas por Estados Unidos a los intercambios entre pueblos no benefician a ninguna de las partes", subraya Jian. En este nuevo texto, Trump modifica las duraciones de estancia de los extranjeros y, en el caso de la prensa, les permite una estadía máxima de 240 días. Esta cifra se reduce a los 90 días en caso de los periodistas de nacionalidad china. El portavoz estima que la nueva normativa va en contra de los tres consensos a los que llegaron Pekín y Washington en 2021 sobre medios de comunicación y que afecta "seriamente" al trabajo de los medios chinos en Estados Unidos.

"China exige a la parte estadounidense que revoque de inmediato sus políticas discriminatorias contra los periodistas chinos y garantice efectivamente sus derechos e intereses legítimos en territorio estadounidense", ha exigido Lin Jian. Añade que China podría adoptar contramedidas a esta reforma.

Se prevé que el reglamento se publique en el Registro Federal este viernes y entrará en vigor 60 días después de su publicación.