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Estados Unidos e Irán prosiguen en su escalada bélica y los ayatolás anuncian el cierre del estrecho de Ormuz

  • Washington asegura haber bombardeado 140 objetivos militares iraníes en las últimas horas
  • Teherán ha respondido atacando instalaciones en Catar, Kuwait, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Omán y Jordania
Irán anuncia el cierre del estrecho de Ormuz en un contexto de escalada bélica con EE.UU.
RTVE.es / Agencias

La escalada bélica entre Estados Unidos e Irán ha seguido intensificándose este domingo con una nueva oleada de ataques cruzados que ha extendido el conflicto a varios países del Golfo y Jordania. Mientras Washington asegura haber bombardeado 140 objetivos militares iraníes en las últimas horas, Teherán ha respondido con misiles y drones contra instalaciones estadounidenses en Catar, Kuwait, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Omán y Jordania. Al mismo tiempo, ha anunciado un nuevo cierre del estrecho de Ormuz.

La nueva escalada llega después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, diese por roto el alto el fuego alcanzado para frenar las hostilidades iniciadas el 28 de febrero entre Estados Unidos, Israel e Irán, aunque ha dejado abierta la posibilidad de retomar las negociaciones.

Irán anuncia el cierre de Ormuz

La Guardia Revolucionaria iraní ha declarado el cierre del estrecho de Ormuz "hasta el fin de la interferencia de Estados Unidos en la región" y ha advertido de que cualquier intento de reabrir la vía marítima recibirá una respuesta militar. Según Teherán, la decisión se ha tomado después de que dos embarcaciones navegaran por rutas consideradas no autorizadas. Las fuerzas iraníes afirman haber disparado primero contra un buque a modo de advertencia y posteriormente haber inutilizado una segunda embarcación.

Estados Unidos, sin embargo, sostiene que el tráfico marítimo continúa circulando por el estrecho, aunque bajo un elevado nivel de riesgo. Antes del conflicto, por Ormuz transitaba aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado (GNL), por lo que cualquier interrupción tiene un impacto inmediato sobre los mercados energéticos internacionales.

Teherán sostiene que Washington está intentando imponer una ruta marítima "no autorizada" a través del estrecho de Ormuz, rompiendo el memorando de entendimiento firmado en junio en Islamabad.

Washington intensifica los bombardeos

El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) ha informado de que sus fuerzas atacaron 140 objetivos militares iraníes durante la jornada del sábado, elevando a más de 300 el número de instalaciones alcanzadas en las tres últimas noches.

Washington justifica la ofensiva asegurando que pretende "degradar la capacidad de Irán para atacar a buques comerciales y civiles que navegan libremente por el estrecho de Ormuz", después de varios incidentes registrados contra embarcaciones mercantes en la zona.

Medios estatales iraníes han informado de explosiones en distintas ciudades portuarias del país, aunque las autoridades no han facilitado un balance oficial de víctimas.

Teherán amplía los objetivos de sus ataques

Como respuesta, la Guardia Revolucionaria asegura haber atacado instalaciones militares estadounidenses repartidas por varios países de Oriente Medio. Entre los objetivos citados por Teherán figuran un centro de mando y hangares de drones en Jordania; un radar estadounidense y un sistema antimisiles Patriot en Kuwait; plataformas logísticas y de apoyo a portaaviones en Omán; una estación de radar y un centro de comunicaciones en Baréin; así como una instalación de mantenimiento de aeronaves y un centro de mando en Catar, donde se encuentra la base aérea de Al Udeid, la mayor instalación militar estadounidense en la región.

El Gobierno catarí ha confirmado que tres personas, entre ellas un menor, resultaron heridas por la caída de fragmentos de metralla tras la interceptación de proyectiles iraníes. Emiratos Árabes Unidos ha informado igualmente de la interceptación de misiles y drones, mientras que las sirenas antiaéreas sonaron en Baréin y se registraron explosiones en Doha.

La ofensiva supone una ampliación del conflicto tanto en intensidad como en el número de países afectados, después de que Irán hubiese limitado hasta ahora sus represalias a objetivos más concretos.

Por su parte, el portavoz del ejército de Irán, Mohammad Akraminia, ha afirmado que "la lista de objetivos del ejército se ha actualizado y cuenta con la preparación necesaria para cualquier escenario". Akraminia ha dejado claro que Irán "nunca había confiado en los estadounidenses" y que había aprovechado el alto el fuego para reforzar su capacidad de combate, porque Estados Unidos "tiene un largo historial de incumplimientos".

Nuevo golpe a la mediación regional

Los ataques que han tenido como objetivo a Catar son especialmente significativos, ya que este país ha desempeñado un papel clave como mediador entre Washington y Teherán en los intentos de alcanzar un alto el fuego. Doha ya había advertido de que no podría continuar ejerciendo labores de mediación mientras su territorio fuese objeto de ataques, lo que reduce las opciones diplomáticas para contener la escalada.

De hecho, el Ministerio de Asuntos Exteriores catarí ha emitido un comunicado en el que dice que "Catar se reserva el pleno derecho de responder, de conformidad con las disposiciones del derecho internacional, y de adoptar todas las medidas necesarias para proteger su soberanía, seguridad, integridad territorial y a sus ciudadanos".

Doha ha calificado la ofensiva de Teherán como una "flagrante violación" de la soberanía regional y ha acusado a la República Islámica de ser "plenamente responsable de estos ataques y de sus repercusiones y consecuencias".

Mientras tanto, Omán mantiene abiertos contactos con ambas partes. El ministro iraní de Exteriores, Abbas Araqchi, y su homólogo omaní, Badr Albusaidi, se reunieron para abordar mecanismos que permitan garantizar el paso seguro de los buques por Ormuz y acordaron continuar las conversaciones tanto a nivel técnico como político.

Omán denuncia ataques con drones

Una fuente de seguridad omaní ha informado este domingo de que "varios sitios en la región de Musandam fueron blanco de ataques con drones", según la agencia oficial omaní de noticias ONA. Musandam es un enclave separado del resto del país por Emiratos Árabes Unidos y bañado por el estrecho de Ormuz. La agencia estatal indica que el sultanato condena y repudia estos "ataques", y que está "tomando todas las medidas necesarias para hacer frente a estos acontecimientos y preservar la seguridad del país y de sus residentes".

Hasta el momento, Teherán no ha reivindicado el ataque. Esta acción no atribuida contra Omán se produce pocas horas después de que el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, visitara Mascate para conversar con responsables omaníes y cataríes sobre la futura gestión del estrecho de Ormuz.

Pakistán pide contención a Irán

El viceprimer ministro y titular de Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, ha urgido este domingo a una desescalada inmediata durante una conversación telefónica de urgencia con su homólogo iraní, Abás Araqchí, tras la nueva ola de ataques en la región y la ruptura de la tregua.

"El ministro de Exteriores instó a las partes a seguir el camino de la desescalada y a actuar con contención, tal como se acordó en el Memorando de Entendimiento de Islamabad en junio de 2026", ha informado en un comunicado la cancillería paquistaní. El jefe de la diplomacia de Pakistán ha llamado al diálogo como "única vía viable para resolver las disputas" y ha reiterado la disposición de Islamabad, que actúa como mediador oficial en el conflicto, para seguir desempeñando un papel constructivo que devuelva la estabilidad a la zona.

El sábado, Dar insistió en que las partes deben dar "el tiempo y espacio necesarios" a los mecanismos de mediación durante una conversación con su par saudí, el príncipe Faisal bin Farhan Al Saud. La ronda de contactos de la diplomacia paquistaní sigue a las llamadas que el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, mantuvo el viernes con el presidente iraní, Masud Pezeshkian, y con el emir de Catar, Tamim bin Hamad Al Thani, cuyo país ejerce junto a Islamabad las labores de mediación para tratar de lograr una paz definitiva.

Cruce de acusaciones

El ministro iraní de Exteriores acusó a Estados Unidos de incumplir el acuerdo de alto el fuego y asegura que "solo puede haber un cumplimiento mutuo". En la misma línea, el presidente del Parlamento iraní y principal negociador, Mohammad Baqer Qalibaf, ha lanzado un mensaje de advertencia a Washington a través de la red social X: "La era de los acuerdos unilaterales ha terminado. Os lo dijimos: cumplid vuestra palabra o pagad el precio. La realidad está llamando a la puerta".

La tensión se ha disparado después de que Estados Unidos revocara la licencia que permitía la venta de petróleo iraní, decisión adoptada tras varios ataques contra petroleros comerciales en el golfo y que desencadenó una nueva sucesión de represalias militares entre ambos países.

Impacto económico y amenaza de nuevas represalias

El recrudecimiento de la guerra ha elevado los precios internacionales de la energía debido al bloqueo del estrecho de Ormuz, alimentando las presiones inflacionistas a nivel mundial. El encarecimiento del petróleo y de los combustibles supone además un riesgo político para Donald Trump de cara a las elecciones legislativas de noviembre.

En paralelo, el nuevo líder supremo iraní, el ayatolá Mojtaba Jamenei, reapareció mediante un comunicado en el que prometió vengar la muerte de su padre y predecesor, fallecido durante los primeros bombardeos del conflicto. "Prometemos vengar la sangre del líder martirizado y de todos los mártires", afirma en un mensaje difundido por las autoridades iraníes. Jamenei, que asumió el liderazgo tras la muerte de Ali Jamenei, continúa sin aparecer en público desde el inicio de la guerra.