Enlaces accesibilidad

Verano, sinónimo de trabajo para algunos jóvenes

Dos socorristas con camisetas amarillas flúor y gafas de sol rojas posan junto a una piscina azul. La mujer lleva un silbato. Al fondo, bañistas y vegetación.
Julia Olmo RTVE CLM

Para muchos, la gran mayoría, el verano es sinónimo de vacaciones: playas, chiringuitos, destinos paradisíacos, turismo de interior, despertarse sin alarma… Pero para que ellos puedan disfrutar de sus días libres, otros tienen que atenderles, prepararles la habitación del hotel, servirles en los restaurantes o vigilarles mientras se bañan en playas o piscinas. Muchos de esos trabajos los ocupan estudiantes que aprovechan los meses de verano para adentrarse en el mercado laboral bien por primera vez o para repetir en los puestos que ya ocuparon hace justo un año. Es el caso de Julia, Alejandro y Daniela.

El pasado 1 de junio Julia Mariscal comenzó su contrato como socorrista en la piscina municipal de la escuela de gimnasia del Ayuntamiento de Toledo, “mi horario es de 12 a 9 los fines de semana. Yo estoy de viernes a domingo. Y luego entre semana si por algún casual me toca cubrir a algún compañero es de 12 a 8:30h”, cuenta Julia. Es el cuarto año que trabaja como socorrista en los meses de verano con un horario además que le permite disfrutar de parte del verano “me viene bien. Si no, podemos cambiarlo con algún compañero en casos excepcionales. Pero vienen muy bien esos cuatro días libres”. Este empleo explica la socorrista le permite “tener dinero durante el curso o pagar las vacaciones porque a cierta edad gusta pagárselas a sí mismo”.

Contratos en hostelería

Durante los meses de verano el sector de la hostelería es uno de los que más aumentan su plantilla con contratos temporales que tienen una duración estimada de unos tres meses. Para Alejandro Chico, estudiante de ingeniería forestal este es el segundo año trabajando en verano en la misma empresa, en el 2025 trabajó en la zona del Food Truck Park de Toledo y este 2026 ha pasado a ser camarero en el restaurante Flama. Lleva desde los 18 años aprovechando el verano para trabajar, “creo que es una experiencia que todo el mundo debería coger, el trabajar joven por así decirlo. El trabajar mientras se estudia porque nada es gratis en esta vida”, defiende Alejandro quien añade que, “a todo el mundo le gusta darse caprichos en la vida y yo creo que hay que esforzarse siempre”.

Su turno comienza a las 5 de la tarde hasta cierre, de jueves a domingo, “recojo lo que ha quedado de la comida, tiro la basura y ya me pongo a hacer cafés para la gente que entre por la tarde a tomar el café, preparo el turno de cenas, sirvo y las cenas y cierro tranquilamente. Alguna copa o postre que quiera la gente…”, explica. Alejandro añade además que trabajar en esta época del año le ha aportado madurez, “sabes cómo funcionan las cosas más o menos, todavía te queda mucho por aprender, pero te aporta mucho”.

En la misma empresa, en el recinto de foods trucks trabaja como auxiliar de cocina Daniela Carreño, quien justo el año pasado en estas fechas estaba de vacaciones en las Islas Canarias “noto el cambio, pero igual que hay mucha gente que se va de vacaciones hay quien se queda en casa y que espera salir a 2 o 3 minutos de su casa en su barrio y tener donde tomarse un café, refresco o cenar”. Trabaja en el espacio de comida mexicana ‘Ándale bolo’ de jueves a domingo. El reciento abre sus puertas a las 19:30 horas, pero elle comienza a trabajar aproximadamente una hora ante para que todo esté a punto cuando lleguen los clientes, “hay veces que a las 7 y pocos minutos ya tenemos clientes que nos piden algo de comer”. Daniela asegura que trabajar en verano no le importa, le permite unos ahorros extra y defiende que las vacaciones pueden “tomarse en cualquier momento y las disfrutas en cualquier época del año”.