Andy Burnham, a punto de ser el nuevo primer ministro de Reino Unido sin rival en las primarias del laborismo
- Solo necesita el aval de un diputado más para hacer imposible que surja un rival
- Se espera que sea investido como primer ministro el 20 de julio
Reino Unido está a punto de tener un nuevo primer ministro, el séptimo en una década. En menos de 24 horas desde la apertura este jueves de las primarias en el Partido Laborista británico, Andy Burnham ha cosechado un abrumador apoyo por parte de los diputados de esa bancada, sin posibilidad de rival, lo que prácticamente le asegura el liderazgo tanto de la formación como del país, sucediendo al dimitido Keir Starmer.
El propio Burnham —hasta ahora alcalde de Manchester— ha confirmado, en un vídeo subido a sus redes sociales la noche del jueves, que ya había recibido 322 nominaciones entre los 403 legisladores laboristas. Está a una nominación más de hacer matemáticamente imposible que cualquier otro rival entre en la contienda interna, ya que, para ello, es necesario el respaldo de al menos el 20% de los diputados de la formación, es decir, 81. Varios parlamentarios que han expresado públicamente su apoyo a Burnham han adelantado que votarán por él el lunes, al no haber podido hacerlo antes.
"Todo empieza a ser muy real", ha declarado el político laborista en ese vídeo en redes sociales, en el que confirmaba su esperada candidatura para suceder a Starmer, que dimitió el pasado 22 de junio tras varias semanas acorralado por escándalos que habían salpicado su entorno político más cercano y por la pérdida de confianza de su partido, dos años después de su incontestable triufo en las urnas que puso fin a quince años de gobiernos tories. La estocada final de Starmer fue el batacazo del laborismo en las elecciones locales del 7 de mayo, en las que arrasó la formación ultra Reform UK.
"Su apoyo proviene de todos los sectores del partido y refleja una creencia compartida en que Gran Bretaña necesita un nuevo enfoque para la política. Ese es el cambio que ofrezco: poder fuera de Westminster, una economía reconfigurada para la gente común y crecimiento económico en todos los códigos postales", ha señalado. "Quiero agradecer a cada colega que me ha nominado por su compromiso con esa visión", ha añadido Burnham, hasta ahora el único candidato en las primarias, a las que se postuló pocas horas después de su apertura el jueves.
El plazo oficial para presentar candidaturas al liderazgo del Partido Laborista finaliza el próximo 16 de julio y, ante la ausencia de rivales, se espera que Burham sea designado nuevo líder de la formación el viernes 17 de julio e investido como primer ministro del Reino Unido el lunes 20. Además de superar el umbral de los 323 avales, Burnham necesitaría también la nominación de al menos 3 de las 31 sociedades socialistas y sindicatos de afiliación laborista, aunque es un mero trámite.
La senda de Burnham hacia el liderazgo laborista quedó prácticamente despejada el pasado miércoles, cuando Al Carns, exviceministro de Defensa, uno de los posibles candidatos a la sucesión de Starmer, anunció que no se presentaría. El primero en abrir el camino para un posible cambio de rumbo dentro del laborismo fue Wes Streeting, que dimitió a mediados de mayo como ministro de Sanidad, tras perder la confianza en el entonces primer ministro, y automáticamente entró en las quinielas para relevar a Starmer.
Fue el primer miembro fuerte del gobierno laborista en renunciar, lo que, junto con numerosas peticiones de dimisión de decenas de diputados, ensombreció el horizonte político de Starmer, que todavía trataba de aferrarse al cargo. Pero el nombre de Streeting comenzó a sonar como el de su posible sucesor, junto al de Burnham. El mismo día de la dimisión del titular de Sanidad, el legislador laborista Josh Simons anunció que dejaba su escaño por la circunscripción de Makerfield para abrir paso a Burnham, que desde 2017 era alcalde de Manchester y no diputado, condición indispensable para liderar el partido.
Andy Burnham, rodeado de simpatizantes, el pasado 18 de junio, durante la elección parcial en Makerfield. Jon Super Jon Super / AP
Burnham, quien ya fue diputado entre 2001 y 2017, ganó con facilidad su escaño en las elecciones parciales por Makerfield, noroeste de Inglaterra, el pasado 16 de junio y se consolidó como el candidato más firme a liderar el partido el mismo día que ya prometía que "trazaría un nuevo rumbo para el Reino Unido", viéndose como el próximo primer ministro. Para entonces, Streeting ya se había desmarcado de la contienda y dio su respaldo a la candidatura de alcalde de Manchester.
Entre los más de 320 diputados que han avalado a Burnham destacan, además de Streeting, gran parte de los ministros y miembros de alto rango del Ejecutivo de Starmer, como el viceprimer ministro, David Lammy; la ministra de Economía, Rachel Reeves, o la titular de Exteriores, Yvette Cooper.
Planes de descentralización del poder
Tras hacerse con su escaño, el pasado 29 de junio, Burnham lanzó su primer discurso, en tono de mitin electoral, en el que esbozó las líneas maestras de su eventual gobierno, que pasaban por revitalizar las políticas sociales y un revolucionario plan para descentralizar el poder, que pasa por llevar parte de las instituciones de Londres a Manchester, la principal ciudad del norte del país e histórico centro industrial, y mayor presupuesto para los ayuntamientos.
"Vamos a llevar a cabo el mayor reequilibrio de poderes que nuestro país haya conocido jamás", declaró desde el simbólico Museo de la Historia del Pueblo de Manchester, su ciudad natal. "Es hora de que Whitehall (donde se ubican en Londres las principales oficinas del gobierno británico) acepte que el crecimiento no se puede decretar desde arriba, sino que solo se puede fomentar desde la base", agregó.
El laborista anunció la creación en Manchester de 'Número 10 Norte', una nueva estructura de poder descentralizada que se ocupará de "redistribuir poderes y recursos por todo el Reino Unido" y cuyo nombre alude al número 10 de Downing Street en Londres, dirección de la residencia oficial del primer ministro, a donde previsiblemente Burnham tendrá que mudarse el próximo 20 de julio.