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El funeral de Jameneí se internacionaliza con actos en Irak y homenajes en Líbano

  • Los ataques se han producido durante el quinto día del funeral de Estado por Alí Jameneí
  • Donald Trump ha asegurado que no quiere volver a negociar con ellos
El féretro del ayatolá Alí Jameneí llega a al templo del Imán Alí
Los fieles cargan el cuerpo del ayatolá Alí Jameneí hacia el templo del Imán Ali en Nayaf, Irak AFP/HUSSEIN FALEH
RTVE.es/Agencias

Es el quinto día de celebración del funeral de Estado del ayatolá Alí Jameneí, asesinado el primer día de la guerra contra EE.UU. e Israel. Miles de iraquíes han acompañado sus restos a su paso por la ciudad sagrada de Nayaf, donde ha llegado tras cuatro días de actos funerarios masivos en Irán. Además, en Líbano, país con fuerte influencia de la milicia chií Hizbulá afín a Irán, está previsto que le rindan homenaje. Este mismo grupo ha convocado una concentración popular en Beirut, en la zona de los suburbios al sur, conocidos como Dahye, en la que, junto a otros países, celebrarán de forma simultánea reuniones populares con motivo de las exequias.

La elección de esta ciudad no es por azar. Es el tercer lugar más sagrado y el centro neurálgico de la doctrina chií para los seguidores de esta rama del islam, porque allí se encuentra el mausoleo del imán Alí, el primero de sus imanes.

El cuerpo del ayatolá llegó por la noche del martes a la ciudad y a primera hora de la mañana el ataúd circulaba por la ciudad, rodeado de una gran multitud en riguroso luto. También ha viajado hasta Irak el presidente de Irán, Masud Pazeshkian, que se ha reunido con Ali al Zaidi, primer ministro iraquí. Se prevé que lleguen a otra ciudad, Karbala, también santa, que será el último punto del recorrido de Jameneí en tierras iraquíes.

El martes fue homenajeado en la ciudad sagrada de Qom, Irán, con un rezo fúnebre y una procesión multitudinaria después de tres días de actos fúnebres en Teherán. Allí, millones de fieles recorrieron las calles de la capital junto a su cuerpo y portaron carteles pidiendo la muerte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu.

Según Multitud Popular Iraquí —grupo político proiraní— se espera que acudan unos dos millones de personas al acto. El féretro de quien lideró el país durante 36 años no es el único al que despiden. Junto a él se encuentran los restos de su hija, Boshra Jameneí; su nieta Zahra Mohamadi Golpayegani, su yerno y la esposa de su hijo y nuevo líder supremo, Mojtaba Jameneí. Todos ellos murieron en el ataque de EE.UU. e Israel dirigido al ayatolá, del pasado 28 de febrero, el mismo día que comenzó la guerra.

Alí Jameneí será enterrado este jueves en su ciudad natal, Mashad, que además es considerada por los chiíes como una de las regiones más sagradas por albergar el mausoleo del Imán Reza, octavo imán del chiísmo.

Fieles acompañan al cuerpo de Alí Jameneí en Irak

Los fieles llenan las calles de Nayaf, Irak, en una procesión junto al cuerpo de Alí Jameneí AFP/HUSSEIN FALEH

Un funeral de Estado amenazado por el fin del alto el fuego

En medio de los actos funerarios del líder supremo, el alto el fuego entre EE.UU. e Irán —alcanzado hace un mes— se ha vuelto a romper. Los ataques entre ambos países se han reanudado esta madrugada. La Guardia Revolucionaria, institución militar iraní, ha reivindicado 85 ataques a bases estadounidenses en varios países del Golfo Pérsico. Ha sido su respuesta a la ofensiva de Washington contra la República Islámica. Las fuerzas estadounidenses atacaron Irán por las supuestas agresiones iraníes contra tres embarcaciones comerciales que transitaban por el estrecho de Ormuz.

"Por mi parte, negociar con ellos es sólo malgastar tiempo. Ellos mienten", ha afirmado Donald Trump, durante la segunda jornada de la OTAN en Ankara, donde ha dado por finalizado el acuerdo marco de alto el fuego con Irán. "No quiero negociar con ellos, porque son basura. Son gente enferma, dirigida por gente enferma, mala, violenta", asegura.

El grupo militar iraní cree que la Casa Blanca tuvo la intención de eclipsar el "acontecimiento histórico" que es el funeral por el ayatolá, asesinado el 28 de febrero y al que ha sucedido su hijo, Mojtaba Jameneí.

Mashad, lugar de entierro final, se prepara mientras los restos de Jameneí finalizan una semana que ha marcado la historia de Irán. La segunda ciudad más grande del país se ha llenado de carteles que rezan “debemos levantarnos” junto a imágenes del religioso. El mausoleo del Imán Reza acogerá también el cuerpo del líder supremo para darle sepultura. El final de un largo y doloroso recorrido para los fieles, de los que asistirán millones, según avanzan las autoridades. Unos actos masivos con los que Irán pretende mostrarse poderoso y unido a pesar de la guerra.