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La ONU alerta de una "catástrofe de derechos humanos" en la ciudad sudanesa de Al-Obeid

  • La capital de la región de Kordofán del Norte está bloqueada por los paramilitares de las RSF
  • La ONU pide a la comunidad internacional actuar ya para evitar otra masacre como la de Al-Fashir
Sudán: la ONU alerta de una "catástrofe" en Al-Obeid
Niños y mujeres esperan para recibir comida en el campo de desplazados de Al-Mohayra, cerca de la ciudad de Al-Obeid, en Sudán, el 29 de junio de 2026. AFP
RTVE.es/Agencias

La ONU ha alertado de que en la ciudad sudanesa de Al-Obeid se está desarrollando una "catástrofe de derechos humanos", con ejecuciones sumarias, secuestros, torturas y violencia sexual de quienes huyen de los combates, y ha urgido a la comunidad internacional a actuar.

Al-Obedi es la capital del estado sudanés de Kordofán del Norte, foco de recientes combates en la guerra entre las Fuerzas Armadas sudanesas y la milicia paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF, por sus siglas en inglés). Los enfrentamientos entre ambos comenzaron hace más de tres años y han causado decenas de miles de muertos y una emergencia humanitaria con 14 millones de desplazados, un cuarto de la población del país.

En Al-Fashir, en la región de Darfur del Norte, el año pasado se cometieron el mismo tipo de atrocidades que ahora han llegado a conocimiento de la ONU a través de los testimonios de los civiles que intentan huir.

"Las señales desde Al-Obeid son claras y no admiten error: otra catástrofe de derechos humanos se está desarrollando en Sudán", ha declarado desde Ginebra el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk.

Ataques con drones y escasez de agua potable

Al-Obeid tiene una ubicación estratégica en la vía que conecta Jartum, la región de Darfur y el sur del país, informa Efe. La ciudad es una de las mayores de Sudán: a su medio millón de habitantes se suman 100.000 desplazados por la violencia en otras zonas del país.

Las Fuerzas Armadas rompieron el asedio de las RSF en febrero del año pasado, pero los paramilitares han vuelto a bloquear la ciudad y su principal vía de salida.

La población sufre desde hace 18 meses bombardeos constantes con drones. Entre el 6 y el 28 de junio, murieron al menos 45 civiles por ataques de drones, y mercados, escuelas e infraestructuras de agua han sido alcanzadas, según la ONU. La escasez de agua potable y el inicio de la temporada de lluvias aumenta el riesgo de enfermedades como el cólera.

En el interior de la ciudad se están produciendo detenciones arbitrarias, sobre todo de personas que escaparon de zonas controladas por las RSF y que ahora son acusadas de colaborar con ellas, informa la ONU.

Por su parte, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha advertido de que un ataque a gran escala podría provocar un nuevo éxodo en un momento en que la atención humanitaria de emergencia está al límite. "Si no actuamos ahora para detener lo que está sucediendo en Al-Obeid, veremos otro El-Fashir, seremos testigos de otro desplazamiento de quizás 500.000 personas o incluso más", ha afirmado Mohamed Refaat, jefe de misión de la OIM en Sudán, informa Afp.

Desde febrero, el número de nuevos desplazados en la región de Kordofán ha aumentado en casi dos tercios hasta más de 219.000 personas, según la OIM.

Las RSF aseguran que sus operaciones alrededor de Al-Obeid son militares y que no tiene como objetivo a los civiles. Sin embargo, grupos de derechos humanos han documentado posibles crímenes de guerra cometidos por ambas partes en el conflicto, y las RSF han sido acusadas repetidamente de cometer atrocidades y violencia étnica, también en su feudo de Darfur (oeste de Sudán).

En Al-Fashir fueron asesinadas al menos 6.000 personas cuando la localidad cayó en manos de los combatientes de las RSF en octubre, tras un asedio que provocó una hambruna, según la ONU.

Llamamiento internacional

El Consejo de Derechos Humanos de la ONU se ha reunido este viernes en Ginebra convocado por el Reino Unido, y estudia una propuesta de resolución que condena la escalada en Al-Obeid y expresa su preocupación.

"La multiplicación de ataques de drones ha matado a civiles y destruiido infraestructuras civiles - ha declarado la representante británica, Eleanor Sanders, según recoge Afp. - Las rutas de aprovisionamiento esencial en la región han sido alcanzadas, así como estaciones de servicio y la red eléctrica".

"Esta es una alerta roja que debe llegar a los jefes de Estado y de Gobierno de todo el mundo", ha declarado Volker Türk. "Sus teléfonos no dejarán de sonar en los próximos días y semanas, con propuestas sobre cómo prevenir atrocidades en Al-Obeid y otras zonas de Kordofán, donde se están utilizando los mismos métodos".

El Alto Comisionado ha instado a combatir la "economía de guerra", en referencia a la venta y envío de armas a los contendientes, y ha denunciado que "actores tanto nacionales como extranjeros se están beneficiando de la masacre".

La ministra de Exteriores británica, Yvette Cooper, ha dicho en un comunicado que Al-Obeid "no puede ser la próxima tragedia sin sentido". "La comunidad internacional debe estar a la altura de las circunstancias", ha añadido, según informa Reuters.

Por su parte, Mohieldin Salim Ahmed Ibrahim, ministro de Exteriores del Gobierno de Sudán, alineado con las Fuerzas Armadas, ha pedido a la comunidad internacional que presione para detener el suministro de armas y equipo militar avanzado a las RSF, informa Reuters.

El conflicto en Sudán estalló en abril de 2023 por la lucha de poder entre el jefe de las Fuerzas Armadas, Abdel Fattah al-Burhan, y el líder de las RSF, Mohamed Hamdan Dagalo, conocido como Hemedti. La guerra ha provocado una de las mayores crisis humanitarias del mundo y la más olvidada.