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Reino Unido invierte más de 17.000 millones de euros para reforzar sus Fuerzas Armadas

  • La nueva dotación elevará el gasto militar en casi 348.000 millones de euros en un plazo de cuatro años
  • Aproximadamente 5.800 millones irán destinados a comprar drones y sistemas autónomos
Grant Shapps, ex Secretario de Defensa del Reino Unido, presenta un dron hexacóptero transportando un contenedor. La escena sugiere avances en defensa.
RTVE.es

El primer ministro británico, Keir Starmer, ha presentado este martes la que será probablemente su última gran medida como líder de Reino Unido, un aumento de 15.000 millones de libras (17.400 millones de euros) en su nuevo Plan de Inversión en Defensa (DIP, por sus siglas en inglés), con prioridad para la adquisición de drones y sistemas autónomos.

El Gobierno ha precisado que esta dotación se obtiene mediante el recorte del 1% en las partidas de inversión de otros ministerios, ya que aseguran que reforzar la defensa es clave ante la inestabilidad política. La nueva dotación elevará el gasto en Defensa a un récord de casi 300.000 millones de libras (unos 348.000 millones de euros) en un plazo de cuatro años.

Este aumento presupuestario, que para una parte del estamento militar sigue siendo insuficiente, llega una semana después de que Starmer anunciara su dimisión el pasado lunes ante la presión de la mayoría de sus compañeros del Partido Laborista. Sin embargo, el jefe de Gobierno permanecerá en funciones en su cargo hasta que su sucesor sea elegido, y ha señalado sobre esta medida que el Ministerio de Defensa no puede limitarse "a gastar más", sino que debe "gastar mejor", lo que requiere reformas internas "para obtener un mayor rendimiento": "La mejor forma de evitar una guerra es prepararse para ella; la mejor forma de defenderse es disuadir: tener la fuerza suficiente para hacer que tu adversario se lo piense dos veces antes de actuar", ha declarado.

Las discrepancias políticas sobre el gasto militar llevaron hace dos semanas al hasta entonces ministro de Defensa, John Healey, a renunciar a su puesto debido a una disputa con Starmer. Healey acusaba al mandatario británico de ser incapaz de "comprometer los recursos que la nación necesita para defender el país en este tiempo de amenazas crecientes".

Este nuevo presupuesto sitúa a Reino Unido en la senda de alcanzar su objetivo de destinar el 3% del Producto Interior Bruto (PIB) a defensa en la próxima legislatura, y prevé un gasto de casi 80.000 millones de libras al año para 2029. Este plan será presentado en la cumbre de la OTAN que se celebrará en Ankara los días 7 y 8 de julio.

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha celebrado en su perfil de X que el plan supone "un paso importante hacia el objetivo de dedicar el 3,5 % del PIB a defensa" antes de 2035, un compromiso adquirido por los miembros de la Alianza el año pasado en un contexto de fuerte presión por parte de Estados Unidos.

Un gasto en Defensa por "tierra, mar y aire"

De estos 17.400 millones de euros, unos 5.800 irán destinados a comprar drones y sistemas autónomos, según el ministerio, para "adaptar las Fuerzas Armadas a las necesidades de los conflictos actuales".

En el ámbito naval, el plan contempla la transformación de la Royal Navy en una "fuerza híbrida" que combinará unidades tripuladas y no tripuladas, con el desarrollo de plataformas autónomas para vigilancia, combate submarino y defensa aérea, así como la incorporación de esos seis nuevos buques.

Con respecto al Ejército, el programa incluye la inversión en sistemas autónomos de bajo coste, vehículos terrestres no tripulados, nuevos drones de ataque y reconocimiento y el refuerzo de unidades de élite.

Para la Real Fuerza Aérea (RAF, en inglés), el plan prevé el desarrollo de aeronaves de combate colaborativas no tripuladas que operarán junto a aviones pilotados, además de nuevos sistemas de guerra electrónica basados en drones.

Insuficiente para muchos

Los críticos de este plan sostienen que no es lo suficientemente ambicioso para preparar al Reino Unido para una guerra Richard Barrons, antiguo comandante del Mando Conjunto de las Fuerzas Armadas, ha afirmado en BBC Radio que "para defender suficientemente al Reino Unido y hacerlo con la rapidez necesaria, hay que hacer más y antes, y eso requiere más dinero del que actualmente está sobre la mesa".

Los jefes militares han señalado que existe un déficit de financiación de 28.000 millones de libras para los próximos cuatro años, y que el incremento de 15.000 millones no cubrirá esa necesidad.

El primer ministro ha defendido este coste, y ha explicado que gran parte del gasto adicional procederá de la reasignación de fondos de otros departamentos: "Algunos proyectos de inversión, por ejemplo en carreteras y energía, que son importantes pero no inmediatamente vitales, dejarán de llevarse a cabo según lo previsto".

Un plan sometido a la incógnita del futuro

Se espera que Andy Burnham, exalcade del condado de Gran Manchester y estandarte del ala más progresista de los laboralistas, asuma el cargo de líder del partido el 20 de julio si ningún otro candidato se postula. El propio Starmer ha reconocido que los "futuros gobiernos" podrán "desarrollar o ampliar" este gasto en Defensa,

El pasado lunes, Burnham presentó, en su primer gran discurso como aspirante a liderar el laborismo, un plan económico para los próximos 10 años, caracterizado por la descentralización y una mayor autoridad para las regiones y los condados. Lo que él denomina "el mayor reequilibrio de poder que ha vivido nuestro país".

Sobre materia de Defensa, Burnham apenas trató este asunto en su discurso, salvo para señalar que este sector debe contribuir a crear más empleo en el Reino Unido. Heredará los compromisos recogidos en el plan de inversiones de Starmer, con la presión añadida de decidir mantenerlos o modificarlos.