Los vertidos, los ataques a la biodiversidad y el turismo, protagonistas de las Banderas Negras 2026
- Esta vez, Ecologistas en Acción se centra en las soluciones y propone 20 medidas concretas de restauración
- La gestión urbanística vuelve a ser una de las problemáticas centrales del informe
Como cada mes de junio, Ecologistas en Acción ha presentado el informe con el que saca a la luz los casos más significativos de contaminación y mala gestión ambiental del litoral español. En una rueda de prensa celebrada en Avilés, Asturias, la confederación ha otorgado sus ya clásicas 48 Banderas Negras, dos por provincia y por cada ciudad autónoma. Además, como novedad, ha incluido una serie de soluciones concretas a algunos de los casos detectados.
"Por desgracia, muchas de las banderas se repiten año tras año, porque hay problemáticas que no se corrigen", ha comenzado una portavoz de Ecologistas en Acción antes de revelar los datos del informe. "Son solo casos ilustrativos de decenas de problemas que se repiten en todo el litoral español", ha advertido.
Más que un informe con carácter oficial, la entrega anual de las Banderas Negras actúa como una denuncia pública. Se seleccionan dos casos en cada zona, aunque, tal y como afirma la organización, “por desgracia podrían ser muchos más”.
La bandera por contaminación suele estar relacionada con vertidos de aguas residuales, deficiencias en sistemas de saneamiento, contaminación química o acumulación de residuos, como plásticos o microplásticos. Por su parte, la bandera por mala gestión ambiental está generalmente asociada a la urbanización excesiva de la costa, invasión del dominio público marítimo-terrestre, destrucción de hábitats protegidos (dunas, humedales) o proyectos de infraestructuras innecesarias.
Vertidos, saneamiento y depuración: hasta 14 banderas
En 2026, el récord por tipología recae en los problemas relacionados con vertidos, deficiencias en los sistemas de saneamiento y graves problemas de depuración. Es el caso de Melilla, donde una alcantarilla en el río de Oro impide la llegada del agua al mar. También afecta al archipiélago canario, con vertidos crónicos y episodios agudos de contaminación por acuicultura industrial en la costa de Telde, en Las Palmas de Gran Canaria. En Tenerife, por este motivo, preocupa la emblemática Playa de Las Teresitas.
Esta problemática también se da en Andalucía, con hasta 3 banderas: en Cádiz, preocupa el Arco de la Bahía de Algeciras; en Málaga, el vertido de aguas residuales en la playa de Maro; y en Granada, la organización denuncia la situación en la Playa de la Charca, Salobreña.
Las graves deficiencias en el saneamiento de la costa asturiana han sido objeto de otra de las denuncias, en concreto para la playa de Bañugues. En A Coruña, se ha castigado la situación en la costa de Ferrolterra, mientras que la ciudad autónoma de Ceuta aparece en esta clasificación por los vertidos en el LIC ES6310002 del Monte Hacho.
Las restantes banderas negras por este motivo van a parar en Valencia, Alicante, Barcelona, Tarragona o en la Cala Galdana de Menorca.
Praia das Catedrais, en Lugo, una de las Banderas Negras 2026 Ecologistas en Acción
Afecciones a la biodiversidad
Las afecciones a la biodiversidad es otro de los asuntos que más preocupan este año. Se otorgan 9 banderas por este motivo, y provincias como Lugo y Guipúzcoa obtienen incluso doble denuncia por deficiencias de este tipo. En el caso de la provincia vasca, se castiga la no restauración del humedal de Motondo en Orio y de la piscifactoría abandonada de la cala Agiti, mientras que en Galicia, se persigue la degradación de la playa de As Catedrais y de la isla Pancha, así como la falta de aplicación del Plan de Conservación y la dejadez de las administraciones públicas.
Ecologistas en Acción aborda también la polémica ampliación del Aeropuerto del Prat, en Barcelona, y coloca las restantes banderas dentro de esta tipología en Girona, Castellón, Ceuta y Asturias, por la renaturalización de las marismas de Maqua.
Urbanización de la costa e invasión del dominio público
Las tropelías urbanísticas han vuelto a ser una de las problemáticas centrales en 2026, con 8 de las banderas. Preocupa la gestión nefasta de la Playa Central de Isla Cristina, en Huelva, y la situación urbanística en Vejer, Barbate y Tarifa, en Cádiz. También en Andalucía, la confederación persigue la licitación de la parcela dunar de la Residencia de Tiempo Libre de Marbella, en Málaga, y la nueva urbanización en la Playa de Los Berengueles, en Almuñécar, Granada.
Vizcaya se lleva una doble bandera por la construcción de una factoría de producción de pescado en la cala de Basordas, en Lemoniz, y por el proyecto de construcción de edificios en la Marisma de Lamiako. En Girona, se denuncia el incumplimiento del Plan de Espacios de Interés Natural, y en Pontevedra, las agresiones urbanísticas en la costa de Cabo Estai.
La contaminación química, una de las prioridades
El informe de este año expone la existencia de hábitats gravemente contaminados, como es el caso de Murcia, con una doble bandera por este motivo. Preocupa la situación en la Bahía de Portmán y Sierra Minera, así como en el Mar Menor y la cuenca vertiente. En Andalucía, la confederación denuncia la radioactividad en la playa de Quitapellejos, Almería, y en la ría de Huelva.
Los químicos también son un problema en el litoral de l'Ametlla de Mar, en Tarragona. En el norte, se expone la situación de la playa de Usgo, en Cantabria, víctima de un vertido industrial, y de la Mina de Monte Neme, en A Coruña.
Los cruceros en Canarias, causa de masificación turística y contaminación Ecologistas en Acción
Cuatro banderas para el turismo y la masificación
La masificación y el turismo siguen haciendo mella en los más de 8.000 kilómetros de costa española. El informe de este año destapa algunos de los casos más amenazantes, como la macrourbanización turística de lujo Cuna del Alma, un proyecto ilegal que se encuentra ya en ejecución en Santa Cruz de Tenerife. También en Canarias, se denuncia la contaminación derivada de los cruceros en Lanzarote.
Otros casos llamativos son los de la Playa de Almadrava, en Alicante, víctima de la construcción masiva costera, y los fondeos ilegales, vertidos y suspensión de sedimentos en la bahía de Pollença, en Mallorca.
Otras graves afecciones ambientales
En la misma línea, se encuentran las obras portuarias o de defensa costera innecesarias o mal gestionadas. Se conceden por este motivo tres banderas: en Almería, Valencia y Pontevedra, por el grave impacto ambiental de la ampliación del Puerto Deportivo de Baiona.
La senda costera en Santander, Cantabria, es objeto de la única bandera de este año por daños al patrimonio histórico y cultural en DMPT. En este caso, se concluye que se alteran el valor paisajístico, el valor geológico, el patrimonio étnico y el patrimonio arqueológico, por la presencia de materiales arqueológicos, como las cinco piezas líticas de sílex encontradas.
Además, la acumulación de basuras, plásticos y microplásticos en la costa no deja de ser, año tras año, una de las principales afecciones ambientales de nuestro litoral. En esta ocasión, reciben sendas Banderas Negras los acantilados y la Playa de Aguadú, en Melilla, y la Playa del Surrach, del municipio de Benicarló, en Castellón.
El foco en las soluciones
Como novedad, esta edición de las Banderas Negras pone el foco en las posibles soluciones, centrándose en la restauración ecológica de algunos puntos detectados, que pueden contribuir a que se revierta la situación de degradación. Ecologistas en Acción propone en su informe actuaciones específicas sobre algunos lugares del litoral que han recibido una bandera negra y donde sería posible revertir, en cierta medida, la pérdida de biodiversidad, aumentar la adaptación frente a los impactos del cambio climático y mejorar la calidad ambiental de los territorios.
En total, son 20 actuaciones de restauración ecológica, clasificadas en diferentes tipologías, como la recuperación de las marismas degradadas, de dunas, de desembocaduras de ríos, de entornos portuarios, de hábitats gravemente contaminados y de playas y entornos litorales.