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Refugios climáticos: una iniciativa para afrontar la ola de calor

  • Los refugios climáticos pueden ser espacios naturales y urbanos, abiertos o cerrados
  • Los expertos señalan la importancia de concienciación sobre el cambio climático y la adaptación a las altas temperaturas
Consejos para la ola de calor.
Un hombre se refresca del calor en una fuente SALAS / EFE
Lucía Jiménez - RTVE.es C-LM

Los refugios climáticos son una medida de prevención frente a las altas temperaturas. Se podría decir, nos aseguran los expertos, que el término 'refugio' está de moda. Cuando lo escuchamos, normalmente hace referencia a diferentes espacios habilitados con sombras, zonas frescas y climatizadas a las que se puede acudir para resguardarse. Estos lugares suelen ser centros de ocio, deportivos, e incluso museos. Es decir, ambientes que combinan zonas de confort con actividades lúdicas y culturales.

Tipos de refugios climáticos

A pesar de que actualmente se estén fomentando este tipo de espacios, Enrique Sánchez, catedrático de Física de la Tierra en la Universidad de Castilla-La Mancha, nos asegura que los refugios climáticos están más presentes de lo que consideramos. Los podemos encontrar en zonas urbanas y naturales, desde patios hasta parques. Respecto a las zonas urbanas, el catedrático señala la importancia de la arquitectura bioclimática. Consiste en estructuras urbanas, normalmente en edificios, que están construidos teniendo en cuenta el cambio climático. Para ello, se emplean elementos como fachadas ventiladas, materiales especiales, colores específicos, patios, etc. En la región castellanomanchega, los patios toledanos son un buen ejemplo de refugio climático.

En cuanto a las zonas naturales, Sánchez señala la importancia de los espacios arbolados. Destacan los parques, jardines y las piscinas. Están abiertos a todos los públicos y por lo general, son gratuitos. Aunque son para todo el mundo, son recomendables especialmente a los grupos de personas vulnerables a las altas temperaturas. Por ejemplo, los niños y las personas mayores, pues su cuerpo tiene más dificultad para regular la temperatura interna y, por ende, son más propensos a sufrir deshidratación.

En una encuesta de calle, la mayoría de vecinos toledanos no sabían lo que es un refugio climático. "Es la primera vez que lo escucho" o "No tengo ni idea", han sido las respuestas por excelencia. Quizá, esta contestación se debe a que a pesar de que Toledo es una de las provincias más calurosas a nivel nacional, ni la capital ni la región cuenta con ningún refugio climático de carácter público. Además, nos confirma la administración, no se espera la creación de ninguno, al menos, para el verano de 2026. Precisamente esa es una de las quejas ciudadanas: "Menos talar y más plantar", sugería una vecina al micrófono de Televisión Española. Diferentes residentes echan de menos lugares con sombra en la capital castellanomanchega y piden que se habiliten sitios con más vegetación donde poder pasear con confort térmico.

Personas disfrutan de la sombra de árboles en un paseo urbano soleado, absortos en sus dispositivos móviles y buscando descanso en un día caluroso.

Imagen de la primera ola de calor del verano de 2026 ACN ACN

Concienciación sobre cambio climático

Sánchez, también nos ha comunicado la importancia de concienciar. "No es solo poner el aire acondicionado o crear refugios climáticos", dice. Tanto a la ciudadanía como a la clase política: "alcaldes", "quienes gobiernan y gestionan", para que combatan en todos los niveles que podamos el cambio climático. Añade que no nos debemos de alarmar ni agobiar, pero sí ser conscientes de que esta evolución traerá en un futuro temperaturas más altas. Por ello, es preciso, declara, ir adaptándonos poco a poco.

Mientras tanto, la gente sigue soportando como puede: "Yendo a la piscina con amigos", "Evitando salir a la calle en las horas centrales del día", "Bebiendo mucha agua", nos señalan. Son acciones típicas en la temporada estival y que funcionan, en cierta medida, como refugio climático. No obstante, sobre todo durante olas de calor, debemos estar atentos a síntomas como confusión, piel roja, o náuseas y acudir al médico si fuera preciso para evitar así, la insolación.

La Universidad de Castilla- La Mancha, expone el profesor, tiene muy buena calidad en los estudios de ciencias ambientales e invita a los jóvenes a estudiarlo, pues asegura que aún hace falta mucha gente que trabaje en ello desde el punto de vista científico. "La divulgación en este punto es clave", afirma. "Nos falta gente formada en esto a nivel regional, pero también a nivel nacional", termina.