La fiscalía húngara retira los cargos contra el alcalde de Budapest por celebrar el Orgullo de 2025
- La celebración supuso un desafío al veto del ultra Víktor Orbán
- La Fiscalía consideró en enero que Gergely Karácsony había violado la ley
La fiscalía húngara ha retirado los cargos contra el alcalde de Budapest, Gergely Karácsony, por organizar la celebración del Día del Orgullo LGTBI en 2025 que supuso un desafío al veto del gobierno de Víktor Orbán.
Miles de personas participaron el 28 de junio del año pasado en la celebración del Día del Orgullo LGTBI desafiando la prohibición del entonces primer ministro, que impuso sus leyes de protección de la infancia contra el colectivo. Según la interpretación del gobierno ultra de Orbán, el desfile estaba prohibido al verse los menores de edad expuestos al tema de orientaciones sexuales no heterosexuales.
Para sortear dicho veto, el alcalde de Budapest declaró la marcha una celebración municipal y, por tanto, no requería de permisos de las autoridades nacionales. El llamado Budapest Pride se convirtió así en toda una prueba de fuerza entre Orbán y Karácsony.
Tras 16 años en el poder, Orbán perdió las elecciones del pasado mes de abril, dando paso a un gobierno conservador liderado por Péter Magyar. Antes de las elecciones, la Fiscalía húngara presentó cargos contra Karácsony al considerar que había violado la ley por organizar una manifestación que estaba prohibida.
Este jueves, el Ministerio Público ha anunciado que retiraba los cargos citando un fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que en abril dijo que la ley húngara de protección de la infancia, utilizada por Orbán para intentar prohibir la celebración del Orgullo, violaba el derecho comunitario.
El TJUE consideró en su fallo que dicha legislación restringía ilegalmente el acceso a contenidos que representaban la homosexualidad y la diversidad de género, lo que es contrario a los derechos fundamentales y valores de la UE.
Según los organizadores, 200.000 personas participaron en el Budapest Pride, que contó con la presencia de los ministros Yolanda Díaz y Ernest Urtasun, así como de los alcaldes de ciudades como Barcelona, París, Atenas y Londres, y unos 70 eurodiputados.