Netanyahu amplía su ofensiva en Líbano y ordena al Ejército israelí atacar el sur de Beirut
- El presidente libanés defiende seguir las negociaciones con Israel
- El conflicto del Líbano deja más de 3.370 muertos y 1,2 millones de personas desplazadas
Pese acuerdo de alto el fuego iniciado a mediados de abril, la violencia entre Israel y Hizbulá no solo no se han detenido, sino que se ha intensificado en los últimos días. Este mismo lunes, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha ordenado a su Ejército atacar objetivos en el distrito de Dahiye, en el sur de Beirut, considerado el bastión de Hizbulá en la capital libanesa. Netanyahu ha justificado la última decisión en "las repetidas violaciones del cese el fuego por parte del grupo terrorista de Hizbulá", según un comunicado de la oficina del primer ministro.
Así, las fuerzas israelíes han instado este lunes a los residentes de Dahiye a evacuar la zona para preservar su seguridad y uno de sus portavoces, Avichay Adraee, ha subrayado que si Hizbulá continúa lanzando cohetes contra territorio de Israel, sus soldados responderán teniendo como blanco los suburbios del sur de Beirut.
También ha urgido a la evacuación de varias localidades como Humin al Fauqa, Bnayfoul, Arab Salim, Rumin, Aazze, Arqa y Jebaa.
El Ejército israelí ha recrudecido su ofensiva en el sur del Líbano en los últimos días y continuado sus bombardeos, mientras que Hizbulá ha proseguido con sus ataques con drones y cohetes contra las posiciones israelíes tanto en el país árabe como en el norte de Israel.
El presidente libanés, empeñado en el diálogo
Aun así, el presidente del Líbano, Joseph Aoun, ha defendido las negociaciones para poner fin al conflicto, durante una reunión este lunes con empresarios.
"Desafortunadamente, algunos ven las negociaciones como una rendición, pero no lo son, ni tampoco una concesión, son más bien un medio para poner fin a la guerra con los menores daños posibles", ha advertido, en declaraciones recogidas por la agencia de noticias libanesa ANN.
Por ello, Aoun ha asegurado que no se van a retirar del diálogo, pese a los obstáculos y retrasos, y ha avisado de que todos los problemas será resueltos a través de las conversaciones, independientemente del tiempo que tomen.
"La guerra no va a arrojar ningún resultado para ninguna de las partes", ha subrayado.
Mañana, martes, se espera que haya una nueva ronda de conversaciones en Washington entre Israel y el Gobierno libanés en un diálogo al que se opone Hizbulá, que ha sido excluido del proceso.
Estados Unidos ha acogido una serie de reuniones entre representantes de los Ejecutivos de Israel y el Líbano para lograr un alto el fuego efectivo y frenar los ataques de Hizbulá, así como los bombardeos israelíes. Durante semanas, Washington había instado a Israel a no atacar Beirut como parte de dichas conversaciones.
Sin embargo, una fuente libanesa conocedora de esos esfuerzos ha dicho a la agencia Reuters que el anuncio de Netanyahu de este lunes refleja el deterioro de la vía diplomática abierta por la Administración de Donald Trump.
Más de 3.400 muertos en el Líbano desde el 2 de marzo
Más de 3.400 personas han muerto en el Líbano por los ataques de Israel desde el pasado 2 de marzo, cuando comenzó a atacar el país vecino como represalia por los lanzamientos de proyectiles por parte de Hizbulá a su territorio, en el marco de la guerra con Irán. El conflicto deja, además, más de 1,2 millones de personas desplazadas. Por su parte, Israel ha informado de 26 soldados y cuatro civiles muertos en el mismo periodo. Además, miles de israelíes han sido desplazados del norte del país debido a los ataques lanzados por Hizbulá.
En este contexto de violencia, el Consejo de Seguridad de la ONU se reúne de emergencia este lunes a petición de Francia, país con lazos históricos con el Líbano. El presidente francés, Emmanuel Macron, ha manifestado que "nada justifica la grave escalada que se está produciendo ahora mismo en el sur del Líbano".
En paralelo, la escalada en el Líbano está teniendo implicaciones para las negociaciones que sostienen Estados Unidos e Irán. El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchi, ha dicho este lunes que el alto el fuego entre ambos países "es inequívocamente un alto el fuego en todos los trenes, incluido Líbano.
La escalada de la ofensiva israelí en el sur del Líbano
El Ejército de Israel ha avanzado recientemente en sus posiciones más allá del estratégico río Litani, frontera natural establecida por la ONU para el área desmilitarizada del sur del Líbano, región que prácticamente está ya bajo control de Israel, y sobre el que discurre parte de la línea amarilla establecida por sus fuerzas en abril como línea divisoria.
Desde esa zona de seguridad proclamada por Israel, su Ejército ha atacado otras ciudades, alegando que su objetivo es proteger el norte israelí de los ataques de Hizbulá. Una de ellas es Tiro, urbe patrimonio de la Humanidad de la Unesco con unos 200.000 habitantes, donde el ejército israelí ha atacado "infraestructura de Hizbulá".
Además, este domingo Israel anunció la captura del castillo de Beaufort, una posición estratégica en el sur del Líbano. En un videomensaje, Netanyahu informó de que tras la ocupación de Beaufort, que consideró un "hito crucial", había dado instrucciones de "consolidar y extender" el control israelí "sobre los lugares que estaban bajo el dominio de Hizbulá".
El castillo, para los árabes Qalat al Shaqif, ya fue uno de los epicentros en 1982 de la guerra en el Líbano, escenario de combates entre el Ejército de Israel y la Organización para la Liberación de Palestina, que terminaron con la victoria de Israel y su instalación en una posición que no abandonaría hasta el año 2000.
Situado en una elevación a la orilla de la pronunciada curva de 90 grados del río Litani, su altura permite avistar gran parte del sur del país, y como ocurrió hace casi medio siglo, servirá de base avanzada para facilitar la expansión de la invasión, ya que las fuerzas armadas israelíes han asegurado que pretenden seguir extendiendo su control a la zona del río Saluki, también en el sur libanés.
Por su parte, Hizbolá ha informado de 21 operaciones contra "infraestructura militar" de Israel este domingo, en respuesta a "las violaciones del cese el fuego" por parte de Israel y justificándolas en "el derecho a resistir la ocupación israelí".
Negociaciones enmarcadas en el acuerdo con Irán
Si el conflicto en el Líbano está enmarcado en la guerra de Irán, las negociaciones para detener la violencia también están intrínsecamente ligadas al diálogo de EE.UU. con Teherán, ya que la República Islámica insiste en el cese de las hostilidades en el frente libanés como una de las condiciones para sus propias conversaciones con Washington.
Sin embargo, la escalada en la ofensiva israelí en el Líbano está complicando los esfuerzos de mediación de cara a resolver el conflicto entre EE.UU. e Irán, algo que reconocía este mismo lunes el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei en una rueda de prensa en Teherán, explicando que los ataques israelíes en Líbano estaban entre los factores que estaban ocasionando un retraso en dicho proceso diplomático. Bagaei ha insistido en que el alto el fuego en Líbano es "parte inseparable de cualquier tregua o acuerdo final para poner fin a la guerra".