Los médicos se movilizan en su cuarta semana de huelga del año para exigir un estatuto propio con mejoras laborales
- No descartan una huelga continuada si no se atienden sus reclamaciones
- Las negociaciones con el Ministerio de Sanidad están estancadas
Los médicos han salido de nuevo este miércoles a las calles, en concentraciones y movilizaciones frente a centros de salud y hospitales de varias ciudades, en la jornada central de la cuarta semana de huelga que llevan adelante este año contra la reforma del estatuto marco que regula las condiciones laborales del personal del Sistema Nacional de Salud.
Las negociaciones con el Ministerio de Sanidad de Mónica García siguen en punto muerto desde abril, sin nuevas reuniones en el calendario, y con reproches mutuos. Ante la sede de la cartera, más de un centenar de facultativos se han concentrado vestidos con sus batas blancas y con una enorme pancarta con el lema: "Por un estatuto propio para la profesión médica y facultativa".
Pero también cánticos como "¡Mónica, escucha, esta era tu lucha!" o "¡Jornadas laborales como todos los mortales!".
"Resulta irónico que se esté batallando la jornada laboral para todos los trabajadores, de 35 horas semanales, cuando nosotros podemos hacer desde 75 a 96 horas semanales y el estatuto marco que tanto defiende nuestra ministra no mejora absolutamente en nada esta situación", ha expresado, altavoz en mano, uno de los médicos presentes en la protesta en Madrid.
A su juicio, la ministra ha demostrado que no ha sido capaz de gestionar el problema. "Ni ella ni las autonomías ni ninguno de nuestros dirigentes políticos. Somos reales, lo nuestro es un problema real y estaremos aquí en junio, julio, agosto y todos los años que queden por delante".
Negociaciones estancadas
Tras el paro celebrado en la última semana de abril, los médicos comenzaron el lunes su cuarta huelga semanal ante la falta de avances con el Ministerio.
Los sindicatos del comité de huelga -Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O’MEGA)- insisten en exigir un estatuto propio, al margen del que se acordó con el resto de sindicatos del sector y que regula las condiciones laborales de todos los profesionales sanitarios.
Piden otras medidas como la voluntariedad de las guardias, una jornada laboral de 35 horas semanales, y una clasificación profesional que recoja sus responsabilidades, entre otras.
La ministra defiende que el estatuto que critican mejora sus condiciones, por ejemplo, reduciendo las guardias de 24 a 17 horas, con días de libranza antes y después, o estableciendo jornadas máximas semanales de 45 horas frente a las 48 que marca la legislación europea.
Desde Ginebra, donde participa en la Asamblea Mundial de la Salud, García ha mostrado esta semana sus sospechas de que hay "un incentivo en algunos sindicatos médicos para mantener el conflicto, y evitar o atrasar que las mejoras que trae el estatuto marco" lleguen a todos los profesionales del sector. En declaraciones a la agencia EFE, destacó que comunidades como Aragón, Navarra, Cantabria, Asturias y Galicia han pactado con los médicos en el uso de sus competencias y pidió al resto de comunidades "que hagan su trabajo" y sigan ese ejemplo, "porque las condiciones laborales de los profesionales siguen dependiendo de las autonomías".
"Nosotros podemos hacer una ley ambiciosa, pero tienen que ser las comunidades autónomas las que lo materialicen. Hay algunas que han ido trabajando en la mejoras de las condiciones laborales de los profesionales, y otras que no", ha señalado.
No descartan una huelga continuada
Durante toda la semana se han sucedido las protestas en toda España, con este miércoles como día central, ya sea secundando la huelga estatal o la autonómica programadas paralelamente por las respectivas delegaciones autonómicas sindicales. El seguimiento de las precedentes estuvo en cifras que oscilaron entre el 5 y el 20 %, según las consejerías, elevadas al 60 % por los sindicatos.
Los manifestantes en Madrid no han descartado adoptar otras medidas como una huelga continuada y general después del verano si no se atienden sus reclamos.
"Estamos viviendo la huelga médica y facultativa más prolongada de la historia reciente de España, mientras la ministra de Sanidad, Mónica García, está en Ginebra, a sus cosas de la Organización Mundial de la Salud (OMS)", ha criticado la secretaria general del sindicato Amyts, Ángela Hernández.
La portavoz ha afirmado que es "imposible" llegar a un acuerdo con el Gobierno si se mantiene una jornada "discriminatoria y obligatoria" hasta los 55 años -50 años en Cataluña-, con una difícil conciliación familiar y que se paga por debajo de la cuantía de la hora ordinaria laboral.
A su juicio, tanto la consejera de Sanidad de Madrid, Fátima Matute; la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso; la ministra de Sanidad, Mónica García, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aún siendo de diferentes partidos políticos, "terminan haciendo la misma política" porque "les conviene tener a médicos y facultativos como mano de obra barata".