John Travolta recibe por sorpresa la Palma de Oro de Honor en Cannes al presentar su primera película como director
- La estrella de Hollywood estaba presentando Propeller One-way Night Coach (Ven a volar conmigo)
- "No me lo puedo creer, esto es más que un Oscar", ha sido su primera reacción al recibir el galardón
El actor estadounidense John Travolta ha recibido este viernes por sorpresa la Palma de Oro de Honor del Festival de Cannes. El protagonista de clásicos como Grease, Fiebre del sábado noche o Pulp Fiction estaba presentando en el festival su primera película como director, Propeller One-way Night Coach (Ven a volar conmigo), cuando el delegado general del certamen, Thierry Frémaux, le ha interrumpido con el galardón en mano.
"Las películas que más me han gustado en mi vida siempre han sido las ganadoras de la Palma de Oro. No me lo puedo creer, esto es más que un Oscar", ha comentado la estrella de Hollywood en su primera reacción.
Momento en el que John Travolta recibe sorprendido la Palma de Oro de Honor del Festival de Cannes OLIVIER CHASSIGNOLE / AFP
Esta es la segunda Palma de Oro que ha entregado este año el festival, tras la recogida en la ceremonia de apertura por el director neozelandés Peter Jackson, y aún queda una tercera, para Barbra Streisand, en la gala de clausura.
"Me dijiste que sería una noche especial, pero no sabía que sería esto", ha continuado el actor y ahora director. Además, ha recordado que cuando habló con Frémaux en noviembre de su debut como director, ni siquiera tenía esperanzas de que Cannes aceptara el largometraje.
Pero finalmente, está incluida en una de sus secciones fuera de competición y el actor llegó este viernes al festival para presentarla junto a su hija, Ella Bleu, que participa como actriz en el filme.
Un proyecto muy personal
La película adapta una novela publicada por el propio Travolta en 1997 y refleja el amor del actor por la aviación. "De niño, le encantaba ver despegar los aviones desde el aeropuerto LaGuardia de Nueva York, cerca de su casa. Empezó a volar con solo 15 años, obtuvo su primera licencia de piloto a los 22 y, desde entonces, ha conseguido numerosas certificaciones como piloto", señaló el certamen francés cuando anunció la participación de Travolta en Cannes.
Esta afición, que le ha permitido acumular 9.000 horas de vuelo y que incluso le ha permitido pilotar aviones en dos películas (Look Who's Talking -Mira quién habla-, de 1989, y Broken Arrow-Alarma nuclear, de 1996), le llevó a publicar hace tres décadas un libro ilustrado.
John Travolta y su hija, Ella Bleu, en la alfombra roja del Festival de Cannes EFE/EPA/CLEMENS BILAN
Su historia está inspirada en los recuerdos de infancia de Travolta, desde su primer vuelo en avión hasta experiencias que ha ido acumulando y las personas que ha ido conociendo, dentro de un viaje nostálgico ambientado en la época dorada de la aviación.
"Todos los que aparecen en la película están hoy sentados en la sala, son mi familia. Y es gracias a estas personas que esta película existe y que yo existo como artista", ha explicado Travolta.
De Broadway a estrella de Hollywood
Nacido en 1954 en Nueva Jersey, e hijo de un propietario de una tienda de neumáticos italoamericano y de una madre de origen irlandés, John Travolta se decantó muy pronto por una carrera artística.
A los 16 años, dejó la escuela y se mudó a Nueva York para debutar como actor y bailarín. Dos años más tarde, consiguió su primer papel en Broadway, en el musical Grease. Pero fue Hollywood quien le proporcionó el reconocimiento internacional con solo 23 años, con el estreno de Fiebre del sábado noche (1977), que contribuyó a convertir la música disco en un fenómeno de masas.
Travolta ganó un Globo de Oro y la adaptación cinematográfica de Grease reforzó aún más su aura de sex symbol. No obstante, en los años 80 le vieron encadenar fracasos tanto comerciales como de crítica.
La comedia romántica Hola, mamá, soy el bebé (1989) le permitió recuperar el éxito, pero fue en 1994 cuando vivió un auténtico renacimiento con Pulp Fiction, de Quentin Tarantino. Su papel de Vincent Vega lo volvió a situar en el centro de la escena y su giro bailado con Uma Thurman se convirtió en mítico.
Ganó un nuevo Globo de Oro en 1995 por Get Shorty y compartió cartel con Nicolas Cage en Face/Off (1997), de John Woo, en un duelo mítico entre dos de las mayores estrellas de la época. Miembro destacado de la Iglesia de la Cienciología, durante mucho tiempo se mostró activo en la defensa de la secta junto a Tom Cruise. Su vida no se libró de los dramas, ya que en 2009 falleció a los 16 años su hijo, que padecía crisis epilépticas desde la infancia. Su esposa, Kelly Preston, también falleció de cáncer de mama en 2020.