Hannah Arendt, la filósofa que advirtió sobre los peligros del totalitarismo
- Fue una de las pensadoras más influyentes del siglo XX que denunció la mentira y la violencia en la política
- Se cumplen 75 años de la publicación de “Los orígenes del totalitarismo”, tan vigente hoy día
- Este miércoles, este documental se estrena a las 20h RTVE Play, y a las 00h, en Documentos TV, en La2 de TVE
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La vida de Hannah Arendt estuvo llena de experiencias que dieron forma a sus excepcionales reflexiones sobre el auge del totalitarismo, la banalidad del mal y la crisis de la democracia. “Hannah Arendt frente a la tiranía” es la historia de una valiente filósofa de origen judío contada en primera persona, a través de un valioso material visual histórico y de los extractos de entrevistas, publicaciones, conferencias y de su correspondencia. Con el auge, hoy día, en diferentes lugares del mundo de los regímenes autoritarios, como telón de fondo, sus escritos, precisos e ingeniosos, han adquirido una urgencia inquietante.
La Hannah Arendt alemana
Hannah Arendt nació en 1906, en Hanóver, Alemania, en el seno de una familia judía laica. Su infancia transcurrió feliz y, según sus palabras, “nunca oí de pequeña la palabra judío en casa”. Afirma que la conoció a través de comentarios antisemitas de los niños en la calle. Su madre siempre la alentó a defenderse de esos ataques. “Es nuestra forma de pensar lo que tiene consecuencias para otros seres humanos”. Esto es lo que Kant le enseñó y ella nunca olvidó, cuenta la escritora Lyndsey Stonebridge sobre la influencia que el gran filósofo de la teoría del pensamiento tuvo sobre ella.
“Es nuestra forma de pensar lo que tiene consecuencias para otros seres humanos“
Con 18 años, conoció a otro gran pensador alemán del momento, Martin Heidegger. Estudiantes de toda Alemania, atraídos por su corriente existencialista acudían en masa a Marburgo para asistir a sus cursos. “El pensamiento ha cobrado vida de nuevo. Existe un maestro; tal vez se pueda aprender a pensar”, escribiría Arendt, años después, en su obra “Heidegger a los ochenta”.
A principios de los años 30, en Berlín, empezaron a aumentar las tensiones sociales, incluso contra algunas etnias llegadas a Alemania tras la Primera Guerra Mundial y el partido nazi comenzó su ascensión. En 1931, Hannah Arendt estaba totalmente convencida de que los nazis tomarían el poder. “Los nazis convirtieron las mentiras propagandísticas del movimiento en una realidad funcional”, escribiría en “Los orígenes del totalitarismo”.
“Los nazis convirtieron las mentiras propagandísticas del movimiento en una realidad funcional“
En 1933, Hitler fue nombrado canciller. Hannah Arendt sufrió en primera persona de los estragos del antisemitismo, uno de los agentes catalizadores del movimiento nazi y, a través de él, de la Segunda Guerra Mundial y del genocidio en los campos de la muerte. “Allí ocurrió algo con lo que no podemos reconciliarnos”, manifestaba años después en una entrevista.
Hannah Arendt, en 1935, junto a un grupo de la organización "Youth Aliyah", a bordo de un barco rumbo a Palestina ©Cortesía del Hannah Arendt Bluecher Literary Trust_Art Resource, PROGRESS Filmverleih
En los primeros años de 1940, Hannah y su nueva pareja, Heinrich Blücher, se embarcaron hacia Estados Unidos donde vivieron el resto de sus vidas.
La Hannah Arendt estadounidense
Durante la Segunda Guerra Mundial, Arendt y Blücher están al tanto, desde Nueva York, de las atrocidades nazis cometidas en Europa. Y ella comienza a pensar en escribir un libro que, en 1951, vería la luz: “Los orígenes del totalitarismo”. Hannah Arendt expone por primera vez las raíces de la tragedia política y humana del hombre del siglo XX: el totalitarismo. Considerada la obra principal de Arendt en teoría política, sostiene que el antisemitismo y el nacionalismo están en la base de la aparición de los totalitarismos. Y lo hacen destruyendo las estructuras políticas tradicionales y normalizando la violencia y la discriminación. Es lo que había experimentado en los años del nazismo en Alemania. "El horror absoluto no había sido obra de un grupo de demonios, sino de gente corriente como usted o como yo", subraya Leon Botstein, el que fuera alumno de Arendt, explicando "la banalidad del mal", concepto que acuñó Arendt en su obra "Eichmann en Jerusalén" de 1963.
“El horror absoluto no había sido obra de un grupo de demonios, sino de gente corriente como usted o como yo“
Robert Berkowitz, experto en Arendt, recuerda la frase que ella usa mucho en “Los orígenes del totalitarismo”: “comprender lo que está sucediendo”. “La comprensión es enfrentarse y resistirse a la realidad”, una cita de Arendt que sirve a Berkowitz para advertir que “aunque puede que no vuelva a suceder de la misma manera que en Alemania, es probable que el totalitarismo regrese”.
“Aunque puede que no vuelva a suceder de la misma manera que en Alemania, es probable que el totalitarismo regrese“
“Nada más encontrar un lugar en el mundo y nada más haberse explayado en su visión del totalitarismo, ve cómo el macartismo se apodera de Estados Unidos. Todo lo que sucede le resulta muy familiar”, relata Stonebridge.
Cuidado con la mentira y la violencia política
Convertida en ciudadana estadounidense, el activismo y la protesta de Arendt no terminaron en su patria adoptiva. Como testigo del azote del antisemitismo, de los efectos devastadores de dos guerras mundiales y del auge del terror totalitario, advirtió también de las fallas de la democracia estadounidense.
Hannah Arendt en 1963 © IMAGO, Bridgeman Imag-es
Las percibió en la represión de los movimientos sociales por los derechos civiles y, en especial, de la población negra. “Y con el auge de la violencia política se empieza a ver un verdadero desafío, no solo a la libertad, sino a las libertades civiles”, afirma Berkowitz. Stonebridge asegura que lo que Hannah Arendt vio a finales de los años sesenta y principios de los setenta fue la aceptación de la violencia como forma de hacer política, “algo que la aterrorizó, porque pensó que significaba que el totalitarismo había vencido”. También escribió y dio conferencias sobre el engaño del gobierno estadounidense sobre la guerra de Vietnam y el escándalo del Watergate.
“Si todo el mundo te miente siempre, la consecuencia no es que creas las mentiras, sino que nadie cree ya en nada“
Defensora a ultranza de la verdad, advirtió de los peligros de la mentira en la política. “Si todo el mundo te miente siempre, la consecuencia no es que creas las mentiras, sino que nadie cree ya en nada”. Arendt advierte en esta declaración del peligro de la desinformación masiva y de la pérdida de la confianza social. Pero aún ahondó en algo más inquietante: “Y un pueblo que ya no puede creer en nada no puede tomar decisiones. Y con un pueblo así, puedes hacer lo que te plazca”.