Tormentas más violentas en Cantabria por un mar más caliente y una atmósfera "cargada de energía"
- La superficie del Mar Cantábrico se encuentra a una temperatura media de 16 grados, uno por encima de lo normal
- Esta semana ha caído granizo del tamaño de un garbanzo, un meteoro "poco habitual" en Cantabria
Las tormentas están marcando la tónica meteorológica en buena parte de España en las últimas semanas. Cantabria no es una excepción: la inestabilidad ha sido la protagonista estos días y ha llevado a la AEMET a activar avisos de nivel amarillo en la comunidad autónoma.
La actividad tormentosa se ha intensificado desde el pasado fin de semana. En la tarde del domingo, 3 de mayo, se produjeron dos fenómenos que provocaron fuertes lluvias, granizadas, rachas de viento de hasta 50 kilómetros por hora y gran aparato eléctrico. El primero fue una supercélula que se desplazó por el centro de Cantabria entre las 15:30 y las 17:30 horas. A su paso dejó granizo del tamaño de un garbanzo, lo que provocó un accidente múltiple en la Autovía de la Meseta a la altura de Somahoz. Las precipitaciones, de intensidad torrencial, llegaron a acumular 13,8 litros por metro cuadrado en Los Corrales de Buelna y 13,4 en Cueto en solo diez minutos.
Unas horas después se produjo el segundo fenómeno: una línea de turbonada que afectó especialmente al litoral entre las 20:00 y 22:30 horas. En Santander se inundaron amplias zonas de la ciudad. Llovió más en 20 minutos que en todo el mes de abril. En la imagen animada de AEMET se pueden apreciar los núcleos tormentosos que descargaron sobre Cantabria ese día.
“🧵⛈️Ayer domingo se registraron precipitaciones intensas en Cantabria durante dos episodios concretos pero que representan fenómenos meteorológicos diferentes
— AEMET Cantabria (@AEMET_Cantabria) May 4, 2026
Estamos hablando de una supercélula y una línea de turbonada, a continuación os explicamos más👇 pic.twitter.com/S450tFqPJw“
El jueves, 7 de mayo, volvieron a desarrollarse tormentas, especialmente en el interior de Cantabria. Ese día, volvió a llover y granizar con intensidad. Además, según los datos proporcionados por AEMET, se registraron 1.041 descargas de rayos de nube a nube y otras 90 descargas de nube a tierra. Un chubasco fuerte afectó a la zona de los Valles Pasiegos. En Villacarriedo se midieron 17,2 litros por metro cuadrado en una hora.
Ayer, sábado, volvieron a repetirse las tormentas, que afectaron principalmente a Liébana y el sur de la comunidad. Las temperaturas fueron elevadas: en el aeropuerto, en Camargo, el termómetro alcanzó 25,3 ºC, el valor más alto de España a excepción de Canarias.
Calor en superficie y frío en altura, combinación ideal para las tormentas
El delegado de AEMET en Cantabria, Sergio Fernández, explica en declaraciones a RNE que estas condiciones meteorológicas se deben a la confluencia de aire muy frío en las capas altas de la atmósfera –lo que aporta inestabilidad– y temperaturas relativamente altas en superficie. Esta situación "favorece movimientos ascendentes que terminan produciendo chubascos y tormentas", señala.
El responsable del organismo meteorológico en Cantabria asegura que "lo más llamativo" han sido las tormentas acompañadas de granizo, que "no son un meteoro muy habitual" en la comunidad. Esas piedras de hielo han sido de un "tamaño bastante considerable" para esta época del año, así como los chubascos muy intensos, de más de 15 litros por metro cuadrado en una hora.
Un Mar Cantábrico más caliente de lo normal
Fernández destaca que la atmósfera, "más cargada de energía y humedad", ha propiciado las condiciones idóneas para el desarrollo de actividad tormentosa. A un contenido de agua precipitable muy elevado se suma la temperatura media de la superficie del Mar Cantábrico, que estos días se encuentra a 16 ºC, uno por encima de los valores normales para la época. El responsable de AEMET en Cantabria apunta que esta situación se corresponde con la tendencia que se viene observando y que arroja un calentamiento de las aguas marinas del norte de España a razón de 0,3 ºC cada diez años, en un "contexto de cambio climático".