Mélenchon, líder de la Francia Insumisa, será candidato en las presidenciales de 2027, cuarta tentativa para acceder al Elíseo
- El líder del principal partido de izquierda ha justificado su nuevo intento por "el contexto y la urgencia" del panorama político
- Mélenchon es visto como una de las figuras políticas que generan más polémica en la opinión pública francesa
Jean-Luc Mélenchon (74 años), líder del principal partido de izquierdas, la Francia Insumisa (LFI), ha anunciado este domingo su candidatura a las elecciones presidenciales de abril de 2027 para suceder a Emmanuel Macron, en la que será su cuarta tentativa para acceder al Elíseo.
Visto como una de las figuras políticas que generan más polémica en la opinión pública francesa, Mélenchon ha justificado su nuevo intento por "el contexto y la urgencia" del panorama político nacional e internacional.
"Los privilegios y el racismo son lo que más daño hace a nuestro país", ha denunciado el líder izquierdista en una entrevista al canal TF1, y ha asegurado que, si accede a la Presidencia, se aliará a España y "a otros países latinoamericanos" para hacer frente a los Estados Unidos de Donald Trump e Israel.
Aunque la escena electoral francesa para 2027 aún no está clara —la única gran candidatura confirmada hasta ahora era la de ex primer ministro conservador Édouard Philippe—, varias encuestas ya colocan a Mélenchon como uno de los líderes progresistas potencialmente con más apoyo en la primera vuelta de abril de 2027.
Un 84% de los electores no le quieren como candidato
Sin embargo, esos mismos sondeos le dan como perdedor seguro en una hipotética segunda vuelta ante la ultraderecha, ya sea ante Marine Le Pen (pendiente de una decisión judicial para poder presentarse) o su delfín Jordan Bardella.
El partido Agrupación Nacional (RN) de Le Pen y Bardella "es mi adversario principal porque parece que va a ganar", ha asegurado en la misma entrevista el político, quien, no obstante, ha puesto en duda la victoria de la fuerza nacionalpopulista: "no sé ni si llegarán a la segunda vuelta".
La encuesta más reciente, publicada este domingo, da una idea de la polarización que genera: un 84% de los electores no le quieren como candidato.
Mélenchon es una figura de poco consenso en el fragmentado panorama político de Francia. La derecha y el centro lo acusan de antisemita por sus declaraciones sobre el conflicto árabe-isaelí, al igual que parte de la izquierda moderada.
A pesar de haber tejido dos exitosos pactos electorales con el Partido Socialista (PS) —en las legislativas 2022 y 2024—, el líder del LFI está enfrentado con su antiguo partido, lo que ha creado un cisma entre las dos principales corrientes progresistas del país.
Tirón en las grandes ciudades con altas tasas de inmigración
El líder de la LFI plantea una profunda reforma institucional en Francia, con el nacimiento de una VI República (la V data de 1958), en la que se dé más poder al Parlamento y a las consultas populares, en detrimento de lo que denomina "monarquía presidencial".
Mélenchon, quien enarbola la bandera en defensa de la numerosa población musulmana en Francia, tiene tirón en las grandes ciudades con altas tasas de inmigración, sobre todo en París, Toulouse y Marsella.
Las periferias de las metrópolis, muy pobladas pero históricamente con altas tasas de abstención, también conforman un caladero de votos para la figura izquierdista, quien aboga por el proyecto de La nueva Francia, en la que tendrían un mayor protagonismo los hijos de la inmigración, especialmente la procedente de África.
Las municipales del pasado marzo mostraron en ciertas ciudades el éxito de esa estrategia, como la elección de alcaldes en Saint-Denis (la localidad más poblada de la periferia de París) y Roubaix (norte).
Aparte de su combate racial en favor de las minorías, Mélenchon, un euroescéptico, intenta seducir a poblaciones impactadas por la desindustrialización, sobre todo en el norte del país, bastión de la ultraderecha desde hace décadas.
Evasivo sobre su vida personal, el carismático dirigente es pareja de otra 'baronesa' de la izquierda radical, la concejala por París y diputada francesa Sophia Chikirou, y tiene una hija de 51 años de una pareja anterior y una nieta.