Día de la Madre: fomentar la corresponsabilidad para evitar que la maternidad siga penalizando a las mujeres
- La maternidad es uno de los principales factores en la brecha de género y en el freno a la carrera profesional
- Ellas suelen dejar el trabajo para cuidar o cambian de empleo para conciliar, algo poco habitual en padres
La llegada de un hijo sigue siendo el principal detonante de la desigualdad en el país entre mujeres y hombres. Una de cada tres madres abandona su puesto de trabajo cuando tiene a su hijo, diez puntos por encima de la media europea, según el Mapa de la Maternidad de la Fundación Redmadre. Y este es solo uno de los muchos indicativos que juegan en contra de las mujeres cuando se convierten en madres. Para evitarlo, hace falta impulsar la corresponsabilidad en hombres y también la involucración de las empresas.
Abandonar el trabajo para cuidar de los hijos es una decisión que raramente es voluntaria y que se toma muchas veces de forma forzada por la rigidez del sistema.
Casi la mitad de las madres trabajadoras (un 47%) se han visto obligadas a cambiar de empleo para atender a las necesidades de sus hijos, una presión que no solo es profesional sino también psicológica, según el informe titulado El peso invisible de la maternidad, publicado en febrero de 2026 por la Asociación Yo No Renuncio (del Club de Malasmadres).
Las madres españolas, líderes en fatiga mental
De hecho, el 57% de las madres manifiesta problemas de salud mental, y el 17% de aquellas que tienen bebés han experimentado depresión posparto.
España lidera los índices de fatiga mental en Europa. La gestión constante de las tareas invisibles recae mayoritariamente en las madres.
"Actualmente, el modelo de maternidad que existe supone que ser buena madre es ser perfecta. Es una vuelta de tuerca al modelo de superwoman, donde tenías que ser una excelente profesional, una excelente madre y tenías que ser perfecta estéticamente", explica a TVE la socióloga Raquel Jiménez.
La brecha en el tiempo de cuidados persiste. Mientras que el 56% dedica solo un tiempo residual a estas tareas, en las mujeres el porcentaje de ocupación habitual en el cuidado de los hijos es significativamente mayor, limitando sus oportunidades de promoción y descanso.
"Si somos madres reales llegamos a lo que podemos. Todo está bien. Y también queremos ser mujer. Que la M de madre no aplaste a la m de mujer", añade Laura Baena, fundadora del Club de Malasmadres.
Los expertos advierten de que sin políticas de conciliación que involucren de forma equitativa a las empresa y progenitores varones, la maternidad seguirá penalizando las carreras de las mujeres.