Un neurocirujano, principal acusado por la muerte de Maradona, defiende su inocencia: "Yo no estaba a cargo"
- El sanitario Leopoldo Luque está acusado de no brindar la debida atención al futbolista
- El segundo juicio por la muerte de Maradona comenzó el martes; el primero fue anulado en 2025
Cinco años y medio después de la muerte de quien fuera el mejor futbolista de su tiempo, Diego Armando Maradona, un tribunal de las afueras de Buenos Aires juzga la presunta negligencia médica en la atención del Número 10. El principal acusado, el neurocirujano argentino Leopoldo Luque, ha defendido este jueves que "no estaba a cargo" de la salud del astro y que él "no era médico clínico".
Un argumento, este último, que ya empleó durante el primer juicio, anulado en 2025 debido al descubrimiento de que la magistrada Julieta Makintach había participado de un documental sobre la causa llamado Justicia Divina. El caso analizará si los médicos encargados de cuidar a Maradona en sus últimos días tuvieron responsabilidad en su muerte.
La autopsia del astro arrojó una cirrosis hepática, una patología pulmonar de larga data, un "aumento monstruoso de la cavidad abdominal" y graves alteraciones en sus riñones y especialmente en el corazón, que según los peritos pesaba "más del doble de lo normal".
Además, precisó que el motivo de la muerte fue un "edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada". Tras ser sometido a una cirugía craneal por un hematoma subdural, se resolvió que su rehabilitación se hiciera en internación domiciliaria donde Maradona murió.
Durante el juicio, en el que se juzgará a siete trabajadores de la salud y cuyo desarrollo se extenderá —según las previsiones— por tres meses con audiencias todos los martes y jueves, se presentarán como prueba la declaración testimonial de un centenar de testigos, los mensajes intercambiados por los principales involucrados y evidencia médica.
"Dije explícitamente que no era clínico"
"Yo dije explícitamente que era neurocirujano, que no era clínico, que no era psicólogo. Dijeron de buscar un clínico y yo dije que estaba absolutamente de acuerdo", ha expresado Luque en su declaración; y luego, ha agregado: "Yo no estaba a cargo".
El neurocirujano está acusado de no brindar la debida atención al astro e "ignorar y menospreciar" los síntomas de una insuficiencia cardíaca en días previos a su muerte, el 25 de noviembre de 2020, mientras Maradona recibía cuidados domiciliarios en una casa de Tigre, a las afueras de Buenos Aires.
La decisión de llevar a cabo sus cuidados fuera de un centro médico, así como la calidad de los mismos, son centrales en el juicio ya que permiten comprender si la muerte de Maradona se pudo haber evitado y qué responsabilidades penales tendrían los profesionales de la salud que lo atendieron.
“Soy inocente y lamento mucho su muerte”, ha dicho Luque, quien también ha negado haber conocido al Diez a través del abogado Matías Morla, apoderado del astro del fútbol y procesado en otra causa penal por el usufructo de la marca comercial de Maradona.
Tras la declaración del acusado, se ha solicitado al tribunal reproducir audios entre el neurocirujano y el asistente de Maradona, Maximiliano Pomargo, que formaba parte del equipo de Morla. En esos audios, Pomargo llega a calificar a Jana, una de las hijas de Maradona, de "pelotuda" por querer ingresarlo en una clínica, aunque luego le informa: "Ya está amigo, domicilio".
Luque desestimó advertencias sobre el edema que sufría Maradona, según unos audios
En el juicio se han escuchado audios en los que Luque minimizó las advertencias de un empleado sobre la hinchazón del futbolista. Ocho días antes de su muerte, el 17 de noviembre, el masajista de Maradona, Nicolás Taffarel, envió un mensaje de audio a Luque en el que advertía: "Tienen que venir todos los días, Leito (...) Agustina, el psicólogo, el que quiera, pero tienen que venir".
"Está totalmente edematizado, no quiere masajes. Está muy hinchado Dieguito, los ojos hinchados como una teta; imagínate que lo vi hinchado con la luz apagada, ni lo quería ver con la luz prendida", continúa el masajista en el audio.
Según la prueba expuesta este jueves, Luque respondió: "Tranquilo igual, obvio, si te quedás dormido mil horas en la misma posición cómo no vas a estar hinchado. No te preocupés, ya se va a deshinchar". Al momento de su muerte, Maradona presentaba, según la autopsia, un edema generalizado de pies a cabeza. Experimentó una acumulación anómala de tres litros de líquido en distintas partes de su cuerpo.
El fiscal dice que "los médicos lo abandonaron a su suerte"
El segundo juicio sobre la muerte del Diez comenzó este martes con el foco puesto en los cuidados domiciliarios que el astro recibió en los días previos a su fallecimiento, con estrategias renovadas de las defensas y acusaciones cruzadas entre los imputados.
Patricio Ferrari, el fiscal que lleva adelante la acusación de homicidio simple con dolo eventual contra los médicos, aseguró este martes durante sus alegatos de apertura que los imputados "abandonaron a Maradona, condenándolo a su suerte" y que existieron múltiples señales de alarma que "decidieron no escuchar".
Fernando Burlando, el abogado de Dalma y Gianinna (hijas de Diego Armando), afirmó durante la audiencia que el astro "fue asesinado" y consideró que las conductas de los médicos "no fueron negligencias ni meras omisiones", sino que "sabían la peligrosidad que implicaban sus actos".
En su valoración, la decisión de tratar al astro por fuera de una institución médica fue producto del "engaño, la estafa y la manipulación a la familia" y agregó: "El más modesto hospital le hubiese salvado la vida a Diego".
El neurocirujano Leopoldo Luque estrenó este martes una defensa renovada con la incorporación de Roberto Rallin, que se sumó a Francisco Oneto, también abogado del presidente argentino, Javier Milei. "Si Diego viviera, pediría la absolución de Luque", expresó Rallin, y provocó el disgusto de las hijas del Diez.
Acusaciones cruzadas
Uno de los argumentos novedosos de la defensa de Luque fue que el neurocirujano "no estaba a cargo" de la salud de Maradona, a pesar de que, durante el primer juicio, numerosas pruebas mostraron que él era su médico de cabecera.
Los representantes de otros de los acusados rechazaron este argumento y anticiparon que durante el juicio quedará probado que tanto Luque como la psiquiatra Agustina Cosachov eran los "médicos tratantes" del futbolista.
Ante el argumento de la querella de que Maradona tuvo "una agonía de 12 horas" previo a su muerte, la defensa del enfermero Ricardo Almirón aseguró que la mañana del día del fallecimiento su cliente abrió la puerta corrediza de la habitación de Maradona y "a distancia, lo observó respirar". Además, aseguró que "el chequeo de los signos vitales no estaba indicado por el médico tratante" y que el enfermero "hizo de más" al realizarlos de todas maneras.