Encuentran un zulo en la antigua vivienda del sospechoso del crimen de Esther López en Traspinedo
- El hallazgo lo ha notificado el nuevo propietario de la casa a la Guardia Civil y al juzgado
- Refuerza la teoría de que el cuerpo de la joven podría haber estado oculto antes de ser colocado en una cuneta
El nuevo propietario de la antigua vivienda que pertenecía al único sospechoso de la desaparición y muerte de Esther López en Traspinedo (Valladolid) en enero de 2022 ha comunicado a la Guardia Civil y al juzgado que ha encontrado un zulo en el domicilio.
Según ha confirmado a RTVE la subdelegación del Gobierno en Valladolid, el zulo se encuentra bajo unas baldosas en una habitación. La habitación ha sido precintada (el resto de la vivienda no, al ser un domicilio particular) y ahora el juzgado deberá determinar la autorización para que los investigadores de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Policía realicen una inspeccion ocular.
Este hallazgo refuerza la teoria de la Guardia civil sobre que el cuerpo de Esther, de 35 años, podria haber estado oculto en algun lugar antes de ser colocado en la cuneta en la que fue encontrado el 5 de febrero, 25 días después de su desaparición y en una zona que ya había sido previamente batida por los agentes.
El acusado será juzgado por un jurado popular
El sospechoso, Óscar S.M., es el único procesado en el caso y contra él se ha decretado ya apertura de juicio oral, que será con jurado popular, por un delito de asesinato, subsidiariamente por homicidio, y por delitos contra la integridad moral, detención ilegal y omisión de socorro.
La Fiscalía cree que en la madrugada del 13 de enero de 2022 Esther López iba con Óscar S.M. en el coche de él y le dijo que no quería ir a dormir al domicilio de sus padres.
El acusado le ofreció dormir en la casa familiar de Traspinedo, lo que Esther López, que tenía entonces 35 años, aceptó y, una vez allí, surgió una discusión entre ambos por causas que se desconocen pero que provocaron que ella se fuera andando del lugar.
El ahora acusado siguió a la mujer con su vehículo Volkswagen T-ROC y, a una velocidad de unos 40 kilómetros por hora, la alcanzó por la espalda, sostiene la Fiscalía, que considera que el atropello fue intencionado y con la intención de matar. Como consecuencia del impacto, la víctima sufrió diversas lesiones.
La acusación pública establece que ninguna de esas lesiones era mortal, que la mujer estaba viva tras el atropello y que si hubiera sido atendida habría sobrevivido.
La causa de la muerte fue un shock multifactorial, considera la Fiscalía, que afirma que cuando el acusado comprobó su fallecimiento ocultó el cuerpo y sus pertenencias en el maletero de su vehículo y en cuanto le fue posible lo depositó en una cuneta, donde fue localizado el 5 de febrero de 2022.