Dirigentes europeos se reúnen en Kiev en el cuarto aniversario de la masacre de Bucha
- Kaja Kallas, Andrí Sibiga, Radoslaw Sikorski y otros ministros europeos han viajado a la capital ucraniana este martes
- Las tropas ucranianas recuperaron la ciudad de Bucha tras descubrir a cientos de civiles asesinados
La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, ha llegado este martes a Kiev para conmemorar el cuarto aniversario de la masacre de civiles cometida en las primeras semanas de la invasión por el Ejército ruso en la ciudad de Bucha, situada cerca de la capital ucraniana.
La llegada de Kallas ha sido anunciada en su cuenta de X por el ministro de Exteriores ucraniano, Andrí Sibiga, que ha dado la bienvenida a Kiev también a otros titulares de Exteriores europeos. Sibiga no especificó cuántos ministros estarán este martes en Ucrania ni de qué países son.
“Hoy conmemoramos el triste aniversario de la masacre de Bucha. Un día como hoy las fotos horribles de civiles masacrados conmovieron al mundo”, ha escrito en X Sibiga, que ha pedido que se haga a Rusia pagar por estos y otros crímenes cometidos durante la invasión de Ucrania.
Sibiga ha recordado también que la liberación de Bucha permitió al Ejército ucraniano descubrir los asesinatos cometidos por los rusos durante la ocupación de la ciudad, y supuso también el comienzo de la recuperación por parte de las fuerzas de Kiev de toda la región capitalina. "Ucrania sabe cómo ganar", ha escrito también el ministro.
También anunció su viaje a la capital ucraniana el ministro de Exteriores polaco, Radoslaw Sikorski, que publicó una fotografía en X en el que se le ve, entre otros, junto a la ministra de Exteriores rumana, Oana Toiu. Sikorski anuncia además que el Consejo de Asuntos Exteriores se celebrará este martes en Kiev.
Cuatro años de la masacre
Este martes se cumplen cuatro años desde que las tropas ucranianas entraron a la ciudad de Bucha, el 31 de marzo de 2022, de la que acababan de retirarse las fuerzas de ocupación rusas, donde encontraron, según el Gobierno ucraniano, centenares de cadáveres de civiles abandonados en las calles o enterrados en fosas comunes.
Según investigaciones de forenses ucranianas corroboradas por organizaciones internacionales de derechos humanos, algunas de estas víctimas habían sido torturados y ejecutadas por el Ejército ruso durante los 33 días que duró la ocupación de esta localidad satélite de Kiev.
Las imágenes de los muertos que los soldados ucranianos encontraron en las calles del municipio dieron la vuelta al mundo y provocaron conmoción dentro y fuera de Ucrania.
Según algunas informaciones, el impacto emocional del descubrimiento de los cuerpos, algunos de ellos maniatados, de civiles ejecutados afectó profundamente al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y a sus colaboradores y contribuyó al colapso de las negociaciones para buscar un acuerdo de paz que mantenían entonces ucranianos y rusos.
Las autoridades ucranianas cifran en más de 450 el número de cuerpos de personas que perdieron la vida en Bucha durante la ocupación, que duró desde el 27 de febrero hasta el 31 de marzo de 2022. Del total de muertos en este período, 419 murieron por armas de fuego.
Más de cien personas fueron encontradas en una fosa común cavada junto a la iglesia de San Andrés de la localidad, donde se ha erigido un memorial a las víctimas que es lugar de peregrinación habitual para los dirigentes ucranianos y extranjeros que recuerdan periódicamente la masacre.
Lo ocurrido en Bucha es hoy un símbolo de la brutalidad de la ocupación rusa y de la capacidad de Ucrania para sobreponerse a la destrucción y el dolor causados por la invasión.
Medidas contra los responsables
Este mes de marzo, el Consejo Europeo ha adoptado medidas restrictivas contra nueve personas que desempeñaron un papel fundamental en aquellos acontecimientos y son responsables, por tanto, de acciones que menoscaban o amenazan la integridad territorial, la soberanía y la independencia de Ucrania.
El Consejo ha incluido en las listas, concretamente, al coronel general Alexandr Chayko, antiguo comandante del distrito militar oriental y el oficial del ejército ruso de máximo rango presente en Ucrania cuando comenzó la invasión a gran escala. Era el comandante jefe en Ucrania cuando las tropas rusas entraron en Bucha.
Bucha fue un hito clave en la recuperación del conjunto de la región de Kiev por parte de las tropas ucranianas, que lograron despejar los alrededores de la capital después de más de un mes de asedio por parte de las fuerzas del Kremlin, que quisieron rodearla en los primeros días de la guerra.
Debido en parte a su cercanía a la capital, y a que no está desde aquella retirada rusa en una zona de hostilidades, Bucha ha sido reconstruida y vuelve a vivir con normalidad pese a las huellas emocionales infligidas por las fuerzas de ocupación a sus habitantes hace ahora cuatro años.