Las mujeres luchan por la igualdad en las cofradías: "No nos toman por iguales sino por subordinadas"
- El veto de la cofradía de Sagunto a las mujeres es habitual en todo el país
- Cada vez más fieles piden que se cambien los estatutos para alcanzar la igualdad
Todavía cuesta ver a mujeres tomando protagonismo en Semana Santa, donde casi siempre ejercen roles secundarios en las cofradías. Es una lucha que tienen, la de la igualdad, que sigue lejos por llegar, tal y como se ha demostrado recientemente tras el veto a la participación de féminas en la Cofradía de la Purísima Sangre de Sagunto, en Valencia. Pero ellas reivindican su derecho a estar presentes en igualdad de condiciones y defienden que las tradiciones se pueden y se deben cambiar.
Es el caso de Adela Utrera, una pionera que en 2003 se convirtió tras una votación en la primera mujer que llevó un trono en Semana Santa, entre 210 hombres. Ante los micros de TVE, recuerda el "debate social" que surgió entonces: "El ser humano tiene miedo a lo desconocido, a lo nuevo, y eso era un salto". Fue todo un hito, tal y como lo recuerda, para avanzar en "la igualdad".
En la Semana Santa del siguiente año, entró otra mujer en la Cofradía del Cristo de la Buena Muerte, y así sucesivamente hasta que pudo acceder su hija Adela también varios años después. "En nuestra casa, siempre se nos ha inculcado que lo que quieras hacer, puedes hacerlo y eso no va a ser menos en la cofradía", expone.
A lo largo de dos décadas, se han dado algunos casos con congregaciones propias, mujeres costaleras, priostes (un cargo similar a un coordinador) o priores.
"Por el hecho de ser la primera priora, pues hasta yo misma estuve sorprendida", relata a TVE Mari Mar Ganuza, priora de la Hermandad de la Pasión del Señor.
El caso de Sagunto, frecuente en todo el país pese a la España del Siglo XXI
En España, hay unos tres millones de cofrades, pero no hay recuentos oficiales de mujeres. Sin embargo, el caso de Sagunto es más frecuente de lo que cabría esperar en este país y en este siglo.
"Hay una cultura en la que no se contempla a las mujeres como una igual, sino como una subordinada, y eso tiene unas consecuencias en la toma de decisiones", expone Mercedes López, de la Asociación Mujeres y Teología de Sevilla.
El veto de Sagunto se ha repetido en otras ciudades como León o Córdoba y también en municipios. En ocasiones, el conflicto ha llegado a los tribunales, como es el caso de Tenerife, donde todavía están pendientes de la resolución en Estrasburgo.
Carlos abandonó la congregación hace seis años y se muestra a favor de la igualdad entre sexos: "Yo creo que hay que modernizar los estatutos y si hay que cambiar un estatuto, se cambia".
Y es que la tradición ha ido cambiando y cada vez más fieles consideran que la Iglesia tiene una responsabilidad: adaptarse a un tiempo en que la igualdad ya no es una opción.