Cambio de hora ¿amigo o enemigo?: una rutina de principios del siglo XX cuestionada a nivel europeo
- En la Primera Guerra Mundial varios países europeos cambiaron la hora para ahorrar combustible
- España se rige por el horario de Europa Central desde 1940
En la madrugada del domingo 29 de marzo, tendrá lugar el cambio al horario de verano. A las 2:00 de la madrugada, los relojes deberán adelantarse una hora, pasando a ser las 3:00.
Este ajuste, que se realiza cada año en la mayor parte de Europa y Norteamérica, así como en Chile y en algunas regiones de Australia, tiene como objetivo aprovechar mejor las horas de luz natural entre marzo y octubre.
El origen del cambio de hora se remonta a principios del siglo XX. Fue durante la Primera Guerra Mundial cuando varios países europeos comenzaron a aplicar esta medida con el objetivo de ahorrar combustible y optimizar las horas de luz. Posteriormente, la práctica se extendió a otras regiones del mundo, aunque con el paso de los años, algunos países la han abandonado o modificado.
En España, el horario de verano se adoptó de forma intermitente entre 1918 y 1949, pero no fue hasta 1974, en el contexto de la crisis del petróleo, cuando se instauró de manera continuada, tal y como se mantiene en la actualidad.
Horas de luz y husos horarios
Más allá del simple ajuste de relojes, el cambio al horario de verano tiene un efecto especialmente llamativo en España debido a nuestro huso horario. Y es que, a pesar de que por nuestra posición geográfica nos correspondería compartir hora con nuestros vecinos portugueses, España se rige por el horario de Europa Central desde 1940. Aquel año, el Gobierno franquista decidió adelantar los relojes una hora “considerando la conveniencia de que el horario nacional marche de acuerdo con los de otros países europeos”, y aunque se aseguró que “oportunamente se señalará la fecha en que haya de restablecerse”, ese momento nunca llegó.
Se alineó así en la práctica la hora española con la de Europa Central, incluida la Alemania nazi, en un contexto de acercamiento político que culminaría solo siete meses después con la reunión entre Franco y Hitler en Hendaya.
Los efectos de esta decisión siguen vigentes actualmente, haciendo que los relojes de Varsovia y Vigo, separadas por más de 2.000 km, marquen la misma hora. A este desajuste, que ocurre durante todo el año, hay que sumar el cambio al horario de verano, que produce un desfase de récord: durante el solsticio de verano, los relojes de Fisterra marcan el mediodía 2 horas y 43 minutos después de que el sol alcance su máxima altura en el cielo.
Así, el 21 de junio, día del año con más horas de luz, el suroeste peninsular es el último lugar de la Europa continental en ver el amanecer, pasadas las 7:00, mientras que en ciudades como París o Berlín, lo hace entre las 5:00 y las 6:00. Sin embargo, por las tardes, debido a la inclinación de la Tierra respecto al Sol, este contraste es menos acusado: anochece entre las 21:30 y las 22:00 en gran parte de España, Francia y Alemania Lo contrario ocurre en invierno, cuando anochece tres horas antes en Varsovia que en Cádiz.
Gráfico que muestra las franjas horarias en la Europa continental del amanecer RTVE
El cambio de hora se implantó con el objetivo de ahorrar energía. La idea era que, al aprovechar más horas de luz natural por la tarde, se reduciría el uso de iluminación artificial y por tanto, el consumo eléctrico. Sin embargo, investigaciones recientes cuestionan este supuesto beneficio. Estudios realizados en Europa y EE.UU. concluyen que el impacto en el ahorro energético es muy reducido o incluso inexistente.
Mapa de la Europa continental que muestra las horas del anochecer. RTVE
Por ello, la Unión Europea lleva años planteando la eliminación del cambio horario. En 2018 la Comisión Europea propuso suprimir el cambio de hora tras una consulta pública en la que la mayoría de los ciudadanos votó a favor de ponerle fin. Sin embargo, el debate avanza con lentitud y lleva años estancado por la falta de consenso entre los Estados miembros.
En este contexto, el pasado mes de octubre el Gobierno de España se dirigió al Consejo de la Unión Europea para pedir que se retomen las conversaciones.
Consecuencias del cambio de hora
El cambio de hora no solo implica adelantar una hora en nuestros relojes. Se ha demostrado en diferentes estudios que afecta directamente a nuestra salud de forma directa e indirecta.
La consecuencia más conocida es la alteración del reloj biológico. Este lo regula internamente nuestro cuerpo desde el cerebro y controla procesos básicos como el hambre o el sueño. Este reloj se sincroniza con el reloj solar, es decir, con las horas de luz de cada día. El cambio horario produce un desfase entre ambos relojes que puede causar síntomas de fatiga, irritabilidad, cansancio o apetito o falta del mismo, a deshoras.
Por otra parte, existen otros efectos algo más invisibles, pero achacables también al cambio de hora. Se ha observado, por ejemplo, un ligero aumento en el número de accidentes de tráfico y en la incidencia de infartos de miocardio durante las primeras semanas tras el cambio de los relojes.
Además, en un contexto de cambio climático, donde 2025 fue el año más cálido de toda la serie histórica en nuestro país, mantener el horario de verano durante los meses de junio, julio y agosto puede no ser lo más recomendable. El máximo de insolación se suele producir alrededor de las 16:00, por lo que podría plantearse adaptar la jornada laboral para concentrar más actividad en las primeras horas de la mañana, cuando las temperaturas son más suaves. Al adelantar los relojes cuando pasamos al horario de verano mientras se mantienen constantes los horarios laborales, se desplaza la actividad diaria hacia las horas de mayor calor, aumentando el tiempo que los trabajadores pasan expuestos a altas temperaturas.
Precisamente, los datos empiezan a reflejar el impacto de estas condiciones. El sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (MoMo) estimó en su informe del verano de 2025 que el calor fue responsable de 281 muertes en España en personas de entre 15 y 65 años. Una cifra que subraya los riesgos asociados a las altas temperaturas más allá de los colectivos tradicionalmente considerados vulnerables.
El horario de verano
No obstante, en España, buena parte del sector servicios se beneficia de estas largas tardes de luz, especialmente en ámbitos como la hostelería, el turismo o el ocio. En ciudades como Madrid, cerca de las 22:00, un día de agosto todavía es posible sentarse en una terraza a tomar algo al sol. Este aprovechamiento encaja con el peso que tiene el sector servicios en nuestro país, representando en torno al 70% del PIB, y que encuentra en el horario de verano una oportunidad para alargar la actividad diaria y el consumo.
De hecho, los ciudadanos españoles prefieren el horario de verano. La última encuesta del CIS, realizada en noviembre de 2023 reflejó que el 65,8% de los encuestados está a favor de acabar con el cambio de hora y, además, el 68 % es partidario de mantener el horario de verano.
En cierto modo, esta elección refleja una adaptación de los hábitos cotidianos a la luz natural más que al propio reloj. Porque, del mismo modo que en España la hora oficial va hasta dos horas desfasada con la hora solar, también lo hacen nuestras rutinas, pues comemos y cenamos más tarde que en el resto de Europa. Como si el país, en un acto de picaresca, en lugar de ajustar su vida al reloj, hubiera aprendido, a su manera, a seguir al Sol.
Así, más allá del debate energético y biológico, el horario de verano también se sostiene, en parte, por su impacto en el modelo económico y de vida del país.
¿Cómo quedaría el horario si eliminamos el cambio de hora?
Si finalmente España optase por retrasar una hora los relojes, bien por eliminar el cambio de horario en verano, o bien pasando la Península al uso horario de Canarias, ¿Cómo quedarían los relojes en nuestro país? Durante el verano, en Cádiz el sol pasaría de salir por el horizonte pasadas las 7:00 a hacerlo en torno a las 6:00, mientras que las costas gallegas dejarían de ver el anochecer a las 22:00 para hacerlo en torno a las 21:00
En definitiva, el debate sobre el cambio de hora en España va más allá de una simple modificación de los relojes. Afecta a nuestra salud y a nuestro modelo económico y social. Entre las ventajas de las largas tardes de verano y los inconvenientes del desfase con el horario solar la cuestión sigue abierta.
Mientras tanto, cada primavera y cada otoño seguiremos adelantando y atrasando nuestros relojes.
La hora de anochecer en el horario de invierno en la España peninsular. RTVE
Anochecer en el horario de verano en la España peninsular RTVE.es
Mapa de la España peninsular con las horas de amanecer en la franja de invierno. RTVE.es
Mapa de la España peninsular con el horario del amanecer en verano. RTVE.es
*Reportaje escrito por los estudiantes en prácticas Marina Gutiérrez y Gabriel Reyes, bajo la supervisión de Mónica López.