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El Hospital La Paz crea la Unidad de Mano para atender a pacientes con lesiones graves

  • El valor de las manos, la herramienta multifuncional
  • La mano es una de las estructuras más complejas del cuerpo humano
El Hospital La Paz crea la Unidad de Mano para atender a pacientes con lesiones graves
MELANIE STÜBER

Alexsandar Lovic da órdenes en voz baja pero firme: "pinza", "bisturí", "luz"... De fondo suena el pitido del monitor cardíaco. Asistimos a una operación de mano y antebrazo. Veintinueve huesos y más de 50 músculos conviven en esta parte del cuerpo. Restaurar su anatomía es todo un desafío.

Ante esta realidad, el Hospital La Paz, en Madrid, ha creado la Unidad de Mano. La dirige Lovic, cirujano plástico experto en microcirugía. Aparte de cirujanos, también conforman la unidad traumatólogos. Con este nuevo equipo de trabajo se busca una "atención sincronizada" sin que el paciente tenga que "saltar" de una especialidad a otra, explica Lovic.

Estructura compleja

La mano es una de las estructuras más complejas del cuerpo humano y una herramienta multiusos. Con ella tocamos, sentimos, escribimos, cocinamos, nos atamos los cordones de los zapatos…. Si enumeramos todas las actividades que hacemos con ellas, usted probablemente dejaría de leer este texto.

"Uno no es consciente todo lo que hace con la mano hasta que tienes una lesión. El del déficit es enorme", dice Mihaita Mihalache. Tiene 45 años y con 43 sufrió un accidente laboral. Se machacó la mano con una panificadora industrial. Diagnóstico: "Mano catastrófica". Es el término que emplean los médicos para describir una lesión grave que afecta a piel, huesos y nervios y, además, compromete seriamente la función de la mano.

Recuperar la funcionalidad de la mano

Mihaita acaba de superar su quinta operación. Los profesionales de la Unidad de Mano han tratado de separar su pulgar amputado del resto de los dedos. "El pulgar nos diferencia de los animales. Ningún animal lo tiene. Es fundamental para manipular o agarrar objetos", explica Ana Fuster, especialista de medicina física y rehabilitación en el hospital La Paz.

Mientras, Mihaita coge una botella de agua para mostrar que ya es capaz de hacer precisamente eso que nos distingue de los animales: "La pinza digital". Es decir, el uso del pulgar e índice para sujetar objetos.

Cada milímetro cuenta

Con un goniómetro, Fuster mide los rangos articulares de la mano de Mihaita. "Treinta grados", dice, y toma nota. "Voy a forzar un poco", indica mientras desplaza el pulgar de su paciente hacia un lado…. "Forzar, forzar, forzar, forzar. Llegaríamos a 45 grados", añade. Mayor grado implica una mayor amplitud de movimiento y una mejor movilidad funcional.

El valor de las manos, la herramienta multifuncional.

Mihaita, en la consulta con Ana Fuster. RTVE

Ese es el principal objetivo. "Mejorar la función de la mano sea como sea. Sabemos que no le va a crecer el pulgar, pero vamos a intentar que pueda manejarse", señala Fuster. Porque la rehabilitación, aclara, "no consiste en liberarse de los déficits, sino en aprender a convivir con ellos y adaptarse a ellos de la mejor forma posible".

Colaboración del paciente

El proceso de recuperación de una lesión grave de mano es "lento y tedioso" y requiere, según los especialistas sanitarios, "máxima colaboración del paciente". Mihaita pasa gran parte de la semana en el Hospital La Paz. No solo acude a consulta de la doctora Ana Fuster, también va a fisioterapia y a terapia ocupacional.

Mihaita, en fisioterapia de la Unidad de la Mano.

La fisioterapia es fundamental para recuperar la movilidad de la mano. RTVE

La fisioterapeuta Ana Belén Alcázar le ayuda a superar la rigidez articular y la terapeuta ocupacional Irma Belincho practica con él movimientos de tareas cotidianas como el uso del cuchillo y tenedor.

Mihaita, en terapia ocupacional de la Unidad de la Mano.

Mihaita practica movimientos de tareas cotidianas con su mano. RTVE

Mihaita cuenta que con el accidente laboral perdió "la independencia para valerse". "Al principio cuesta mucho asumirlo". Durante la conversación, manipula un circuito de motricidad, intentando llevar una bola de un extremo a otro. Lo hace lentamente, pero no se detiene en ningún momento. Cuando la bola cae y termina su recorrido, Belincho le felicita. "¡Muy bien! Esto hace unas semanas te costaba mucho más". Mihaita sonríe y dice: "Poco a poco te vas superando tus límites".

Sabe que aún le queda un camino de dificultades e incógnitas, pero también de beneficios y recompensas.