La ONU concluye que el traslado forzoso de niños de Ucrania a Rusia es un crimen contra la humanidad
- La comisión de investigación rechaza los argumentos de Moscú para justificar los traslados
- Al menos cuatro civiles mueren por un bombardeo en Sloviansk, Donetsk
La comisión de la ONU que investiga el conflicto en Ucrania ha determinado en su último informe que el traslado forzoso de miles de niños ucranianos a zonas ocupadas y al otro lado de la fronera con Rusia constituye un crimen contra la humanidad, después de que ya hubiese determinado en otros análisis previos que suponían crímenes de guerra.
El documento, que esta semana se presenta ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, examina al menos 1.205 transferencias de menores de entre once meses y 17 años, aunque las autoridades ucranianas calculan que pueden ser casi 20.000 los niños afectados. Los investigadores de la ONU estiman que al menos un 80% de ellos aún no han regresado, pese a los constantes llamamientos lanzados tanto desde Kiev como desde los países aliados de Ucrania.
Estos traslados ya valieron a la Corte Penal Internacional (CPI) para imputar al presidente ruso, Vladimir Putin, sobre quien pesa una orden de arresto por supuestos crímenes de guerra desde hace ya casi tres años, y la comisión de investigación insiste en el cuestioamiento de las tesis de Moscú, advirtiendo de que Rusia no puede alegar en ningún caso que actúa por un interés superior del menor o razones sanitarias de urgencia.
Considera, en cambio, que está cometiendo delitos de traslado y desaparición forzosos al perpetrar desde el iniciode la invasión una reubicación "ilegal" y, después, retrasar la potencial repatriación de los afectados. Según la comisión, Rusia "ha violado el Derecho Internacional Humanitario y los Derechos Humanos".
La guerra sigue en Ucrania
Moscú siempre ha evitado tener en cuenta este tipo de valoraciones y, salvo sorpresas, no hará excepciones en esta ocasión. El conflicto sobre el terreno se mantiene activo, al mismo tiempo en que se aleja la perspectiva del diálogo que intentó impulsar el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, más centrado ahora en la campaña militar emprendida sobre Irán y en contener una escalada bélica en Oriente Medio.
Este martes, al menos cuatro personas han muerto en la ciudad ucraniana de Sloviansk, en la región de Donetsk, víctimas de un ataque ruso con bombas aéreas que ha causado daños en seis edificios de viviendas, según el gobernador de la región, Vadim Filashkin. Otras 16 personas, entre ellas un menor de 14 años, han resultado heridas en este ataque, perpetrado sobre una de las zonas que Rusia reclama como territorio propio.