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María Bestar y su lucha por dar a conocer la verdad sobre la violencia vicaria

  • Al menos 67 niños han sido asesinados desde 2013 por sus padres o las parejas de su madre 
  • Bestar ha entrevistado a 40 víctimas y todas coinciden en dar el mismo perfil de maltratador
Un cartel publicitario de un documental presenta a una persona de espaldas con alfileres de gancho que simulan alas. El título del documental es "No estás loca, la verdad sobre la violencia vicaria", escrito y dirigido por una persona.
Cartel documental 'No estás loca, la verdad sobre la violencia vicaria' TVE
Talia Martínez de Marañón Navarro

*Objetivo Igualdad se emite los domingos a las 16:30h en el Canal 24 horas y después en RTVE Play

María Bestar, protagonista del retrato 100x100 feminista de Objetivo Igualdad, conoció la fama con poco más de 20 años. Su primer hit ‘Pensando en ti' fue número uno de las listas en toda Latinoamérica. Comenzó, con 16 años, a componer canciones con una guitarra porque su primer novio falleció. Soñaba con ser cantante. Vivió una época en Estados Unidos, porque su padre era director en una discográfica y se llevó a toda la familia. Al volver, María no se integraba en España y consiguió convencer a sus padres de que la enviaran de nuevo a cruzar el charco. “Trabajaba de nueve a cinco en una discográfica y luego iba a estudiar en la ‘night-school’ … y estuve tres años en el otro lado de la industria musical mientras enviaba mis maquetas”, cuenta. La casualidad quiso que la oferta le llegara de la competencia, “trabajaba en Universal y me fichó Sony”, se ríe, “así que me llamaban traidora”. De hecho, publicó tres álbumes, 'Homónimo', 'Sonámbula' y 'Lo mejor de mí' y ha vendido ciento de miles de copias al otro lado del Atlántico.

Fragmento videoclip 'Pensando en tí' que fue número uno en toda Latinoamérica en 2001 Sony

"No fui consciente de vivir una relación de violencia de género hasta que me separé"

En México descubrió una pobreza extrema. “Me quedé impactada con un niño que rompía una botella y se ponía a andar sobre los cristales para que le dieran dinero”, narra con espanto, “por eso me impliqué en varias Ong que ayudaban a los niños a salir de la marginación”. También colaboró con asociaciones que trabajaban con mujeres maltratadas en una de las épocas más duras en Ciudad Juárez, donde en 30 años se han cometido más de 2.300 feminicidios.

Me quedé impactada con un niño que rompía una botella y se ponía a andar sobre los cristales para que le dieran dinero

Pero pese a esa experiencia no fue capaz de ver lo que ella sufría en su propia casa. “Es que yo conocía a víctimas de ataques de ácido. O que casi las habían matado a golpes”. Explica que “a mí nunca me pusieron una mano encima”. “En esa época no se hablaba de maltrato psicológico”, cuenta. “Mi marido era como el doctor Jekyll y mister Hyde”, narra, “un día eres lo más importante de su vida. Te dice te quiero. Te regala flores”, y continúa, “al siguiente eres el peor ser del universo. Estás loca. Y eres la culpable de todos los males del planeta”. Explica que su marido “si estaba de mala leche pegaba un puñetazo en una pared, lanzaba un objeto”. Lo que no sabía “es que ese comportamiento tenía un nombre”. Se dio cuenta de que “no era feliz, que sentía miedo a ver cómo se va a levantar hoy, de qué manera va a reaccionar”. Cuenta cómo la humillaba, “el hacerte sentir pequeñita todo el rato”. Me decía “todo es por tu culpa”. Y explica cómo ejercía su control sobre ella: “Yo hago esto porque me preocupo por tí”. Ahora ve que eso “no es preocuparse por mí. Eso es controlar”. Y remata: “No era yo, era gris, cuando alguien te está apagando la luz, como me hizo él, eso es maltrato”.

Cortometraje 'No estás loca', María Bestar (2023) María Bestar

Lo peor llegó cuando se quiso separar. Él la amenazó para que no lo hiciera, le dijo que si se iba, se quedaría él con sus dos hijos. Y lo cumplió. Ella le dejó, y estuvo mucho tiempo sin poder verlos. Dice que fue “horrible” y que sintió “impotencia ante esa injusticia y un dolor muy grande, muy grande, muy grande”. Hasta el punto, dice la artista, que consideró muy seriamente el suicidio: “Me planteé quitarme del medio”. “Menos mal”, cuenta que “ya había conocido a mi nuevo marido en unos premios Grammy, y gracias a él, pude sobrellevar esta etapa tan dura”. Sigue contando que su exmarido “empezó a maltratar a los niños diciéndoles que su madre era mala, que era una puta”, narra. “Les pegaba gritos”, cuenta y les decía que “gritaba por culpa de vuestra madre”. Su hija le llegó a contar que estaba constantemente “tapándose los oídos porque estaba todo el día diciendo cosas feas de ti” y explica que la niña le contó que suplicaba a su padre que parase, “pero no lo hacía y seguía gritando”. Para María, “eso no es ser un buen padre”. 

Ocurrió algo, que le podía haber costado la vida a mi hija, para tenerlos conmigo hoy

El problema escaló hasta un punto crítico: “Se destapó todo debido a un episodio violento, muy peligroso y muy feo y por eso están conmigo”. Se queja, con dolor, de que además tiene que “dar gracias a que ocurrió aquello que le podía haber costado la vida a mi hija, para tenerlos conmigo hoy”. Eso ha supuesto poder hablar con ellos, y reconstruir ese pasado donde fueron “víctimas de una manipulación forzosa terrible” cuenta, y que afortunadamente han podido recuperar una relación sana, y “están a mi lado y están conmigo cien por cien”. 

María Bestar durante la entrevista con Objetivo Igualdad (TVE) TVE

“La violencia vicaria es el mayor daño que se le puede hacer a un ser humano”

Durante su relación dejó de trabajar y al separarse volvió a cantar y a hacer sus primeros pinitos como actriz, “porque después de grabar el videoclip musical 'Se acabó', donde debía interpretar varios papeles me di cuenta de que me gustaba interpretar”. También comenzó a trabajar como guionista para Televisa y algún proyecto español. De ahí surgió la idea de escribir un cortometraje sobre lo que le había pasado, y denunciar la violencia de género psicológica que no se ve. Así se embarcó en la aventura de ser no solo guionista, si no además directora y actriz, y nació 'No estás loca' en 2023. Cuando comenzó a proyectarse, explica: “Se me acercaban muchas mujeres y jóvenes que me decían que eso lo habían vivido en sus casas”. Se dio cuenta de que era un problema muy serio. Comenzó a investigar y vio que “no se había contado nada, ni en España ni fuera sobre la violencia vicaria, al menos yo no lo encontré”. 

Laura Hernández con una foto de su hijo Cristian asesinado por su padre en 2019 en Murcia, en el documental 'No estás loca, la verdad sobre la violencia vicaria' TVE

Así nace el documental 'No estás loca, la verdad sobre la violencia vicaria' donde entrevista a 50 víctimas entre madres y niños y niñas ya adultos. Una de ellas, Laura Hernández, sufrió en 2019 el golpe más doloroso de su vida, que su exmarido asesinara de varias puñaladas a su hijo Cristian y dice en el documental una frase que resume lo que cuentan muchas: “La violencia vicaria es el mayor daño que se le puede hacer a un ser humano”. Como ella relata su experiencia Ruth Ortiz, que ha tenido que paralizar la publicación de un libro escrito por José Bretón, el asesino de sus hijos Ruth y José. E Itziar Prats, que denunció que un juzgado no tomó medidas antes de que su exmarido matara a sus hijas. Por sus hijas, Nerea y Martina, ha iniciado el proyecto 'El latido de las mariposas', tejiendo dos mariposas, para que se aprenda a detectar casos de violencia de género y vicaria entre los jóvenes y educar en igualdad.

¿Cuántas mujeres a las que les han asesinado a sus hijos sus parejas o ex parejas se han tomado la justicia por su mano? Cero

Piensa la directora del documental que “la violencia tiene género porque, ¿cuántas mujeres a las que les han asesinado a sus hijos sus parejas o exparejas se han tomado la justicia por su mano? Cero”.

Itziar Prats en el documental de María Bestar, con las mariposas que representan a sus hijas Nerea y Martina, asesinadas en 2018, de su proyecto 'El latido de las mariposas', para concienciar sobre la violencia vicaria María Bestar

“No se cree a los niños y sí a sus agresores”

“Eran tan duros los testimonios”, subraya la directora del documental: “Muchas veces los productores, y los técnicos que no eran imprescindibles, se iban, porque no soportaban lo que estaban narrando”. Y resalta un dato impactante: “Todas las víctimas describen el mismo perfil de maltratador”. María explica algo muy obvio, pero que hay que seguir destacando, que “el documental no es contra los hombres sino contra los agresores”. Por eso varios actores muy conocidos, como Luis Tosar, Maxi Iglesias, Eduard Fernández y Jordi Planas tienen un papel en la cinta, “leyendo los derechos de la infancia”, explica Bestar. También hablan jueces, policías, trabajadoras sociales, periodistas y expertos para denunciar la violencia institucional, que “deja abandonadas a las madres protectoras que lo que hacen es defender a sus hijos”. 

Luis Tosar cuenta un derecho de la infancia en el documental 'No estás loca, la verdad sobre la violencia vicaria' María Bestar

“¿Quién le devuelve la infancia a una niña que sufre abusos sexuales?”

Cuenta Bestar un caso terrorífico de una madre que trataba de proteger a su hija de 7 años, dice, "que estaba sufriendo abusos sexuales por parte de su padre". Continúa la directora contando que “había pruebas médicas, la niña tenía vulvovaginitis cada vez que volvía de casa del padre” pero además, destaca la directora “la madre presentó unas braguitas con semen del padre”. No obstante, “la jueza consideró que no era suficiente, de hecho llegó a decir que el semen de las bragas era 'contaminación de la lavadora' al lavar prendas juntas”. Y esa jueza le dio la custodia al padre. “La madre decidió fugarse con la niña para que no sufriera más violaciones”, continúa Bestar, pero la localizaron y “a la madre la metieron 7 meses en la cárcel”. Pero un día una profesora del colegio de la niña se atrevió a denunciar que “la niña tenía sangre anal en las bragas”. Gracias a esa denuncia, “la niña ha vuelto con su madre, después de ser liberada, y el padre está en la cárcel. María se pregunta con espanto: “¿Quién es responsable de esos siete meses? y esa niña, ¿Cómo va a estar?, ¿Quién le devuelve su infancia?”.

Víctimas de violencia vicaria en el documental de María Bestar María Bestar

Por eso denuncia esa “violencia institucional” que, continúa Bestar, se produce porque “el sistema no escucha a los niños, no cree a los niños”. Explica: “Se cree antes a un padre hombre que dice se lo está inventando porque su madre lo ha manipulado”. Porque, denuncia la directora, al igual que muchos expertos del documental, “siempre prevalece el derecho del progenitor por encima del del niño en la falsa creencia de que un maltratador puede ser un buen padre”. Todos coinciden en señalar lo mismo que dice Bestar que “falta mucha formación en violencia vicaria, falta mucha formación en violencia de género, en violencia sexual”. Por eso es importante que este documental llegue lo más lejos posible. Por el momento se ha proyectado en numerosos cines, entre ellos el Palacio de la Prensa en Madrid, y ayuntamientos de toda España, y lo han visto más de 4.000 personas. Además, ha firmado un acuerdo con RTVE para difundirlo.

María mira al futuro y se plantea rodar una segunda parte sobre la violencia vicaria para el año que viene, 2027. Antes tiene que rodar a finales de año su próxima película, en este caso de ficción, 'Encerradas', sobre las madres que tienen hijos en las cárceles, donde también firma el guion, será la directora y tendrá un papel como actriz.