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Betty Guasch, comandante: "Podemos ejercer esta profesión igual que un hombre, o mejor"

  • Solo el 4,2% de los pilotos son mujeres y en profesiones como el mantenimiento aeronáutico son solo el 3%
  • Guasch dice que viendo a Bettina Kadner entendió que las mujeres podían pilotar igual que los hombres
Betty Guasch, piloto de aviones comerciales y jefa de flota de corto y medio radio de Iberia.
Betty Guasch lleva pilotando aviones comerciales desde hace 31 años. Alba Urrutia
Alba Urrutia (RNE)

Betty Guasch siempre supo que quería volar. Creció rodeada de aviones en la Academia General del Aire en San Javier y cuando viajaba con su familia ya pedía siempre ir en cabina. "Verles cómo actuaban y ver los atardeceres y los amaneceres, todo eso ya me apasionaba cuando era una niña" reconoce.

Guasch lleva 31 años pilotando aviones comerciales y ahora es también la jefa de flota de corto y medio radio de Iberia. Cuando ella empezó, las mujeres eran el 2% de los pilotos de la compañía, hoy son el 7%, y aunque cada vez son más, ella reconoce que en sus inicios pensó que en unos años las mujeres serían la mitad. "No llegan chicas a las escuelas y por eso hay tan pocas mujeres piloto. Y a mí lo que me hace gracia es que se siguen sorprendiendo al ver a una mujer en la cabina igual que pasaba antes", añade. 

Más mujeres en cabina: las pilotos se triplican en España

Según datos del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, solo el 4,2% de los pilotos son mujeres aunque el Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (Sepla), según los datos de afiliación, estima que el número de mujeres piloto se ha triplicado en los últimos diez años. "En 2016 había 160 mujeres afiliadas, mientras que en la actualidad la cifra asciende a 481", detallan desde Sepla.

Betty Guasch, comandante: "Podemos ejercer esta profesión igual que un hombre, o mejor"

Su compañero: "No me gusta volar con mujeres"

En uno de los primeros vuelos que hizo Guasch, la piloto mallorquina vivió una de esas experiencias que siempre va a recordar. "Me subí al avión, yo era muy jovencita, el comandante estaba a punto de jubilarse y me dijo que nunca había volado con una mujer y que sabía que no le iba a gustar", nos cuenta desde la cabina de un vuelo en el que acompañamos a ella y al piloto Adrián Prego a Bilbao. Luego, ese piloto le pidió para su vuelo de jubilación porque se hicieron amigos "y al final le gustó volar con una mujer", dice entre risas.

Betty Guasch, jefa de flota de medio y largo radio de Iberia

Betty Guasch, jefa de flota de medio y largo radio de Iberia Alba Urrutia

Y aunque los principios no fueron fáciles porque incluso las mujeres piloto no tenían ni un uniforme para ellas -tenían que usar el de hombres- Guasch dice que sus compañeros siempre le han tratado como a uno más. Hoy todavía hay quien le pregunta si a ella le dejan aterrizar y despegar y justo es eso, dice, lo que más le gusta a cualquier piloto. Eso y los amaneceres y atardeceres que se ven desde el cielo. "Aquí arriba, te olvidas de todo", dice con una sonrisa en la boca mientras reconoce que los madrugones y el jet lag cada vez va costando más. "Mis hijos alguna vez me ha preguntado si no puedo ser una madre normal, de las que duermen en casa, pero les digo que lo siento, que es la que les ha tocado", reconoce.

Ha cambiado, pero no tanto

Lo que más le sorprende a Guasch es que todavía hay quien le mira en el aeropuerto. Y aunque cada vez pasa menos, hay todavía gente que busca un hombre en la tripulación. "Hace poco tuve que decirle a un agente en tierra que aquí la comandante era yo y que se tenía que dirigir a mí porque soy yo la que toma las decisiones", apunta mientras nos cuenta que en un vuelo una niña hizo un dibujo en el que ponía que iban a morir todos porque la piloto era una mujer. "No queremos sobresalir, lo que queremos es que se normalice porque podemos ejercer esta profesión igual que un hombre, o mejor", sentencia. 

No queremos sobresalir, lo que queremos es que se normalice porque podemos ejercer esta profesión igual que un hombre, o mejor

La falta de referentes

Desde Sepla atribuyen esta falta de mujeres pilotos a que inicialmente la mayoría tenían una formación militar a la que solo podían acceder los hombres. Las mujeres, argumentan, llegaron a la aviación cuando se crearon escuelas civiles de pilotos y creen que todavía hay que esperar unas generaciones para que los rangos se igualen. Además, explican, la conciliación es otro punto que hace que las mujeres no elijan esta profesión y argumentan que el elevado coste que supone esta formación hace que hombres y mujeres con menores recursos no puedan acceder a esta profesión.

Guasch en la cabina con un compañero piloto.

Guasch en la cabina con un compañero piloto. Alba Urrutia

La presencia femenina en estudios aeronáuticos ha aumentado del 20 al 25% en la última década, aunque todavía estamos lejos del objetivo europeo que marca que las mujeres ocupen el 40% de las plazas en estudios aeronáuticos en cuatro años.

Muchas compañías, conscientes de esa desigualdad, han puesto en marcha a lo largo de estos años varios programas. Aerolíneas como Vueling, con su programa Steaming junto a la Fundación Princesa de Girona, o Iberia, que tiene el programa "Quiero ser", están intentando reducir esa brecha. "Quiero ser" fomenta las profesiones aeronáuticas entre mujeres jóvenes de 4º de la ESO a 2º Bachillerato, pero aun así la falta de referentes sigue siendo un lastre para muchas jóvenes. "Mi padre volaba con Bettina Kadner, que fue la primera mujer en la aviación comercial española y europea y para mí fue un referente porque aunque yo era pequeña, la veía a ella y ahí supe que las mujeres podían ser piloto igual que los hombres", dice Guasch.

Haciendo historia

Guasch fue noticia cuando en 2024 fue la primera persona en pilotar un Airbus A321XLR, el primer avión de un solo pasillo que hizo un largo recorrido. El trayecto, de Madrid a Boston, es uno de los viajes que la comandante siempre va a recordar. Ese, dice, el primero que hizo ya como piloto, que fue a París. En ese momento ella ya se convirtió, sin ser consciente, en la referente de otras muchas niñas.