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Muere el periodista y escritor asturiano Gregorio Morán, cronista implacable de la Transición

  • El autor de Adolfo Suárez: historia de una ambición fallece en Barcelona a los 78 años
  • Figura clave del periodismo crítico, destacó por su análisis de la cultura y la política española
Gregorio Morán en una imagen de 2007
Gregorio Morán en una imagen de 2007 tras presentar en Barcelona la biografía del escritor Rafael Barrett, 'Asombro y búsqueda de Rafael Barrett". EFE / ANDREU DALMAU
SANTIAGO RIESCO PÉREZ

El periodismo y las letras españolas pierden a una de sus voces más libres y, a menudo, más incómodas. El periodista y escritor asturiano Gregorio Morán ha fallecido este lunes en Barcelona a los 78 años de edad, según han confirmado fuentes editoriales y medios en los que colaboró.

Morán, nacido en Oviedo en 1947 pero residente en la capital catalana desde hacía décadas, deja tras de sí un legado de investigación rigurosa y una narrativa inconformista que diseccionó, sin concesiones, los claroscuros de la historia reciente de España.

Analista de la Transición

La trayectoria de Gregorio Morán estuvo indisolublemente ligada al análisis de la Transición española. Precisamente, su fallecimiento ha coincidido con el aniversario del 23 de febrero, una fecha simbólica para un autor que dedicó gran parte de su obra a desmitificar ese periodo.

Su libro Adolfo Suárez: historia de una ambición (1978) se convirtió en una referencia ineludible para entender la figura del expresidente. Más tarde, en 1991, profundizaría en esta etapa con El precio de la Transición, una obra donde cuestionó los consensos de la época y que consolidó su fama de autor implacable y ajeno a las corrientes oficiales.

Tres décadas de Sabatinas

Para el gran público, Morán fue sobre todo el autor de las Sabatinas Intempestivas, la columna que publicó durante treinta años en el diario La Vanguardia. En este espacio, el periodista analizó la actualidad con un estilo ácido y una independencia que le valió tanto admiradores devotos como detractores.

Su relación con el diario barcelonés terminó de forma abrupta en 2017, tras denunciar la censura de uno de sus artículos, un episodio que subrayó su perfil de profesional insobornable ante el poder político y editorial.

Militancia y cultura

La formación de Morán pasó por Madrid y París, ciudades donde forjó un espíritu crítico alimentado por su activismo antifranquista. Esa experiencia vital se tradujo en obras fundamentales sobre la izquierda española, como Miseria, grandeza y agonía del Partido Comunista de España (1986).

Más allá de la política pura, Morán fue un erudito de la cultura. En El cura y los mandarines, una de sus obras más polémicas y ambiciosas, realizó una "historia no oficial" de la intelectualidad española entre 1962 y 1996, poniendo el foco en la relación entre los creadores y el poder. También exploró la ficción, en los libros de viajes como Nunca llegaré a Santiago, y, el cine, destacando su labor como guionista en la película Siete días de enero, de Juan Antonio Bardem.

El adiós al "maestro"

Tras conocerse su fallecimiento, compañeros de profesión y figuras de la cultura han recordado su figura. El escritor Javier Pérez Andújar lo ha definido en redes sociales como un "inconformista" a quien su actitud le "costó el pellejo", destacando que, si bien fue crítico, su maestría era indiscutible.

El velatorio por Gregorio Morán se abrirá este miércoles, 25 de febrero, en el Tanatorio Sancho de Ávila de Barcelona, entre las 13:25 y las 21:00 horas. El entierro se celebrará al día siguiente en la más estricta intimidad, por deseo expreso de su familia.