Aumenta la actividad en el Teide: ¿es posible una erupción a corto plazo?
- Los vulcanólogos piden calma: no hay indicios de que el mayor volcán de Canarias despierte de inmediato
- Ninguna de las señales detectadas se está asociando con un ascenso del magma hacia la superficie
Tenerife ha registrado el noveno enjambre sísmico desde 2016 y el tercero en apenas una semana, un repunte que ha reavivado las dudas sobre la posibilidad de una erupción en el entorno del Teide.
Los científicos, sin embargo, llaman a la calma: aún no saben si esta nueva fase de actividad se desactivará en los próximos días o si se prolongará en el tiempo, pero insisten en que no hay indicios de una erupción a corto o medio plazo. Tenerife alberga un complejo sistema volcánico, y precisamente por tratarse de un territorio activo permanece bajo vigilancia constante.
Pero, ¿qué significan estos enjambres? ¿Qué señales indicarían un cambio de escenario? ¿Una erupción en Tenerife sería como en La Palma o El Hierro? A continuación, intentamos responder a las principales preguntas que puede suscitar esta situación.
¿Dónde se ha producido el último enjambre sísmico?
El último enjambre sísmico, que comenzó a las 23:00 del pasado miércoles (hora del archipiélago), mantiene su localización en la zona oeste de Las Cañadas del Teide, a una profundidad de entre 7 y 8 kilómetros. En esta misma área ya se habían registrado enjambres de características similares en octubre de 2016, junio de 2019, junio y julio de 2022, noviembre de 2024, agosto de 2024, 12-13 de febrero y 16-17 de febrero de 2026.
¿Va a haber una erupción inminente?
El Instituto Geográfico Nacional (IGN) insiste en que este tipo de episodios de enjambres no aumenta el peligro de erupción a corto plazo en Tenerife. "No han sido sentidos por la población. Son eventos de una magnitud muy pequeña", ha explicado en una entrevista concedida al Canal 24 Horas Itahiza Domínguez, director del Instituto Geográfico de Canarias, que depende del IGN. "Estos eventos que llamamos híbridos están relacionados con movimientos de fluidos, como en otras ocasiones", ha agregado.
"La hipótesis que se baraja es que se está produciendo una inyección de fluido magmático en el sistema hidrotermal de la isla, y que haya movimiento de gas, agua, magma…", apunta a RTVE Noticias Claudia Rodríguez, ambientóloga experta en seguridad y control de riesgos, así como miembro del Instituto Volcanológico de Canarias (INVOLCAN).
"Es cierto que ha habido un aumento de la emisión de dióxido de carbono, y también una leve deformación del terreno, que lo que nos recuerda es que vivimos en un territorio volcánicamente activo, pero ahora las señales no se están asociando con un ascenso del magma hacia la superficie, por lo que no es probable que haya una erupción a corto plazo", tranquiliza.
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Transcripción completa
funcionó
Nuevo enjambre sísmico en Tenerife, el tercero en la última semana.
Ha sido similar a los anteriores
con magnitudes muy bajas y terremotos que no son sentidos por ahora por la
población este último
enjambre comenzó a las 11 de anoche y ya son más de 900 sismos híbridos los
registrados en la zona oeste de las Cañadas...
...del volcán del Teide.
Tenerife es una estructura
volcánica compleja...
...con un sistema central flanqueado por las dorsales...
...este y oeste de la isla..
y donde se han producido las últimas erupciones de las que tenemos registro
histórico a excepción de la de Trevejos también conocida
como la de Garachico o Arenas Negras en 1706 o las narices del Teide en 1798,
asociadas
al propio complejo Teide Pico Viejo la instrumentalización y monitorización de
tenerife se
remonta a dos décadas.
Eso no significa que no exista conocimiento previo sobre el vulcanismo
en esta isla
se ha ido recopilando tanto por los relatos como y más importante por el
estudio de campo del
análisis de las huellas geológicas que dejan las erupciones coladas y
materiales volcánicos que permiten a
los expertos hacer una composición de los acontecimientos geológicos
Desde Viera y Clavijo Agustín Cabrera o trabajos como los de Hartung o Lucas
Fernandez Navarro, que antes de los sismógrafos trataron de
escudriñar lo que ocurre bajo nuestros pies.
Pero incluso con esos avances, sismógrafos, hidrófonos..
GPS y medidores, no se puede detallar con exactitud cuándo puede ocurrir una
erupción volcánica
pero sí medir las constantes vitales del sistema y tener vigilados sus
cambios de actividad.
Desde
2016 Tenerife presenta cambios de actividad 8 enjambres sísmicos en este
tiempo o lo
que es lo mismo, una secuencia de sismos...
...por lo general de baja frecuencia...
...se registran eventos híbridos..
ruptura de roca y movimiento de fluidos que se mueven por las cañerías de la
isla y que se localizan sobre todo al oeste
de las cañadas a una profundidad de entre 8 y 14 kilómetros una actividad
que nos recuerda que tenerife
es una isla volcánicamente activa que se vigila y monitoriza constantemente
¿Por qué se originan estos pequeños seísmos?
Los pequeños temblores que se están registrando en Tenerife parecen tener su origen en procesos internos habituales en un sistema volcánico activo. Según explican los científicos, muchos de estos movimientos corresponden a los llamados eventos híbridos, un tipo de sismo que combina características de los terremotos "clásicos" —producidos por la fractura de la roca— con señales de baja frecuencia, más vinculadas al movimiento de fluidos.
Lo que ocurre bajo la superficie es una pequeña ruptura en el subsuelo. Esa grieta puede llenarse de fluidos como gas, agua o incluso magma a gran profundidad. Al desplazarse o presurizarse dentro de la roca, estos materiales generan vibraciones que los instrumentos sísmicos detectan como temblores. Se trata, por tanto, de reajustes internos del edificio volcánico.
¿Qué señales serían más preocupantes?
Cuando un volcán despierta, no lo hace de forma súbita. Antes de una erupción, el sistema volcánico suele enviar señales claras, detectables gracias a la vigilancia científica.
Uno de los principales indicadores es la deformación del terreno. A medida que el magma asciende desde zonas profundas hacia niveles más superficiales, ejerce presión sobre las capas de roca que lo contienen. Esa presión provoca una hinchazón del edificio volcánico, imperceptible a simple vista, pero medible con técnicas como el GPS de alta precisión o los satélites radar. Cuando esa deformación se acelera o se concentra en áreas concretas, puede ser señal de que el magma está buscando su camino hacia la superficie.
Otro parámetro clave es la emisión de gases volcánicos. Los volcanes liberan de manera habitual compuestos como dióxido de carbono (CO₂), dióxido de azufre (SO₂) o sulfuro de hidrógeno (H₂S). Sin embargo, un aumento significativo y sostenido en la concentración de estos gases puede indicar que el magma está liberando volátiles a menor profundidad.
La sismicidad sentida por la población es otro síntoma relevante. Los enjambres sísmicos de baja magnitud pueden ser habituales en zonas volcánicas activas, pero cuando los terremotos aumentan en intensidad, frecuencia y se producen a una profundidad cada vez menor —es decir, cuando migran hacia la superficie— el escenario cambia.
"Esperamos ver señales distintas: terremotos de mayor magnitud, movimiento hacia la superficie que no vemos todavía... En este momento, no estamos en una situación similar a la que vivimos en las erupciones recientes de La Palma o la de El Hierro", dice Itahiza Domínguez en este sentido.
"La probabilidad de una erupción a corto y medio plazo se mantiene igual, y por el conocimiento que tenemos, una erupción viene precedida de eventos mucho más energéticos, con terremotos fuertes, que ya activarían el plan —PEVOLCA— y se tomarían las medidas por parte de Protección Civil y del Gobierno de Canarias", agrega.
¿Una erupción en Tenerife sería como en La Palma o El Hierro?
El impacto potencial de una erupción en Tenerife podría ser muy distinto al de otras islas canarias por una razón clave: la población. Tenerife es la isla más poblada del archipiélago, con cerca de un millón de habitantes y una elevada concentración urbana y turística. Esto implica que, ante un escenario eruptivo, el riesgo para personas, viviendas e infraestructuras sería mayor y la gestión de una posible evacuación mucho más compleja. No solo habría que coordinar la salida y el realojo de miles de residentes, sino también de visitantes.
Imagen de archivo del volcán de La Palma, a comienzos de diciembre de 2021. MIGUEL CALERO / EFE
En La Palma en 2021, la erupción afectó principalmente a zonas concretas del valle de Aridane, obligando a evacuar a varios miles de personas, pero en un territorio con mucha menor densidad demográfica. En El Hierro en 2011, el proceso del Tagoro fue submarino, lo que hizo que no tuviese ningún impacto directo sobre núcleos habitados.
En Tenerife, la peligrosidad de la erupción dependería mucho del lugar donde se produjese, pero el factor humano marcaría la diferencia. "Tenerife tiene muchos más habitantes que El Hierro o La Palma, y la coordinación de emergencias y protección civil tiene que ser mucho más fina", asegura la experta en seguridad y control de riesgos Claudia Rodríguez, quien recuerda la importancia de realizar simulacros para saber cómo actuar ante una eventual erupción, como el desarrollado en Garachico en septiembre de 2025, que permitió poner a prueba los protocolos de evacuación y la capacidad de respuesta de los distintos servicios de emergencia.
¿Qué es el PEVOLCA?
El Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias, conocido como PEVOLCA, tiene como misión coordinar la respuesta de todas las administraciones públicas para hacer frente a crisis sismovolcánicas.
Su comité científico está coordinado por la Dirección General de Seguridad y Emergencias del Gobierno canario y lo integran representantes del Instituto Geográfico Nacional (IGN), Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC); Instituto Volcanológico de Canarias (INVOLCAN), Instituto Geológico y Minero de España (IGME), Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), Instituto Español de Oceanografía (IEO) y la Universidad de La Laguna.
El PEVOLCA establece un semáforo volcánico como sistema de alerta a la población basado en cuatro colores en función del riesgo: verde, amarillo, naranja y rojo. Actualmente, en la isla de Tenerife, este indicador se encuentra en nivel verde, el más bajo.
¿Cuándo fue la última erupción en Tenerife?
La última erupción asociada al sistema volcánico del Teide - Pico Viejo fue la del Chinyero, en el noroeste de la isla, que se produjo en 1909.
Aunque popularmente se habla del Teide como si todas las erupciones de la isla procedieran directamente de su cráter, lo cierto es que forma parte de un enorme sistema volcánico que incluye también a Pico Viejo y numerosas fisuras en sus flancos. La erupción de 1909 no salió del cráter del Teide, sino de una boca abierta en la dorsal noroeste.
La última erupción asociada al sistema volcánico del Teide - Pico Viejo fue la del Chinyero, en 1909. GETTY IMAGES
"Tenerife tiene un sistema central que puede tener erupciones cada 1.000 o 2.000 años, más o menos, y luego gran parte de la isla tiene lo que llamamos un campo monogenético de volcanes, que son volcanes que nacen una vez y ahí ya no vuelve a salir ninguna erupción, que es lo que pasó en La Palma". explica Itahiza Domínguez.
"En Tenerife, las erupciones históricas de los últimos 500 años han sido en las dorsales. Hablamos de las zonas que van desde Las Cañadas hacia Santa Cruz y La Laguna por un lado, y hacia la zona de Teno por el otro lado de la isla", puntualiza.
Tenerife ha registrado varias erupciones en época documentada. En 1706, la erupción de Trevejo (conocida como la del volcán de Garachico) destruyó el puerto más importante de la isla en aquel momento, alterando profundamente la economía tinerfeña. En 1798, en el flanco de Pico Viejo, se produjo otra erupción muy significativa que dio lugar a lo que actualmente se conoce como Narices del Teide.
Desde 1909 no ha habido nuevos procesos eruptivos, aunque la isla sigue siendo volcánicamente activa y registra periódicamente enjambres sísmicos.
¿Se producirá una nueva erupción en el Teide?
De esto no tienen ninguna duda los vulcanólogos. Desconocen cuándo se producirá, pero saben que es solo cuestión de tiempo.
"El periodo de retorno aproximado en la isla de Tenerife es de 100 años, y ya ha pasado. Estamos hablando de probabilidades, no quiere decir que cada 100 años exactos se produzca una erupción, sino que se coge el registro de erupciones históricas y se hace la media... Pero que va a haber erupción, seguro que va a haber", expone Claudia Rodríguez, quien también recalca que "la vigilancia volcánica ha mejorado muchísimo, ya que el número de estaciones de vigilancia que tiene la isla es muy grande, y si aumentan las probabilidades de una erupción a corto plazo, vamos a saberlo".
"La probabilidad de una erupción en 50 años es más de un 35%, o sea que es una probabilidad considerable”, mantiene Itahiza Domínguez. "No nos engañemos, pueden pasar 10 o 50 años, pero tendremos una erupción en Tenerife, eso va a pasar. La cuestión es dónde va a comenzar".