Israel reabre el proceso para registrar y apropiarse de tierras de Cisjordania por primera vez desde 1967
- El Estado israelí pretende incautar la tierra palestina cuya propiedad no pueda demostrarse
- Los palestinos y las ONG denuncian que es un paso más hacia la anexión de Cisjordania
El Gobierno de Israel ha aprobado este domingo reabrir el proceso de registro de tierras en Cisjordania ocupada por primera vez desde 1967, lo que permitirá al Estado israelí apoderarse de terrenos de este territorio palestino. Se trata de un paso más en la anexión de Cisjordania, que junto a Gaza y Jerusalén Este contituyen el territorio que varios países, entre ellos España, han reconocido como parte del Estado palestino.
La medida ha sido promovida por los ministerios de Justicia, Defensa y Finanzas. "La propuesta aprobada constituye una verdadera revolución en Judea y Samaria [nombres que los ultranacionalistas israelíes usan para referirse a Cisjordania]. La Tierra de Israel pertenece al pueblo de Israel. El Gobierno de Israel se compromete a fortalecer su control sobre todas sus partes", ha declarado el ministro de Justicia, Yaariv Levin.
Israel Katz, titular de Defensa, ha calificado la medida como un movimiento "de seguridad y jurídico esencial, diseñado para asegurar el control, su aplicación y la total libertad de acción del Estado de Israel en el territorio". Además, permitirá al Ejército "actuar con determinación" en estas áreas de Cisjordania con tal de "salvaguardar los intereses nacionales" de Israel.
"Continuamos con la revolución de los asentamientos y la apropiación de tierras en todo nuestro país. Por primera vez desde la Guerra de los Seis Días, estamos restaurando el orden y la gobernanza en la gestión de las tierras de Judea y Samaria", ha dicho por su parte el ministro de Finanzas, el ultranacionalista y supremacista Bezalel Smotrich.
Una operación en el Área C, bajo control israelí
El registro se llevará a cabo en la llamada Área C de Cisjordania, la zona que, según los Acuerdos de Oslo de 1993, continúa bajo dominio administrativo y militar exclusivo de Israel, y que abarca el 60 % del total del enclave.
La división por zonas, establecida en los Acuerdos de Oslo, estipula además un Área A bajo control administrativo y militar palestino (aproximadamente un 18 % del territorio); y un Área B, de administración palestina y control de seguridad israelí (22 %). Esta división no ha impedido que el Ejército israelí ataque o se interne en zonas bajo supuesto control palestino, y que los colonos israelíes establezcan puestos de avanzada (outposts), como primer paso para inciar nuevas colonias.
En el Área C viven entre 185.000 y 300.000 palestinos, según la ONG B'Tselem, y más de 325.500 colonos israelíes distribuidos en más de 225 asentamientos o puestos de avanzada.
El ministerio de Exteriores israelí ha acusado a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) de violar los Acuerdos de Oslo por registrar a su vez terrenos de manera "ilegal".
Repercusiones legales de una decisión ilegal
El registro de las tierras consiste en determinar la propiedad de los terrenos e inscribir a sus propietarios legítimos en el registro. Después de 1948 y del establecimiento del Estado de Israel en parte de la Palestina histórica, el reino de Jordania, que pasó a administrar Cisjordania, continuó el procedimiento.
Israel ocupó Cisjordania durante la Guerra de los Seis Días de 1967. Entonces, el fiscal general militar israelí emitió una orden para suspender de inmediato los procesos de titularidad de territorio palestino, ya que estos contravienen el derecho internacional al ser Israel una potencia ocupante, recuerda Efe. En aquel momento, un 58 % de lo que hoy es Área C (unas 190.000 hectáreas) seguía sin registrar ante el Estado.
Al reiniciar Israel el proceso, los palestinos tendrán que acudir ante las autoridades israelíes para demostrar, con títulos de propiedad y registros, que la tierra es realmente suya. Esto puede ser un obstáculo insalvable para muchos de ellos, advierten las ONG de derechos humanos, que ponen como ejemplo lo sucedido en Jerusalén Este, anexionada unilateral e ilegalmente por Israel, y donde solo el 1 % de las tierras registradas desde 2018 están a nombre de palestinos.
"Estas tierras, en Área C, se transformarán en tierras del Estado [de Israel]", ha explicado a Reuters Jad Isaac, director del Applied Research Institute de Jerusalén (ARIJ). "Según sus estimaciones, el 85 % del Área C será registrada como tierra estatal, y el 15 % quedará para nosotros si somos capaces de probar la propiedad y convertirla en propiedad privada".
"Desafortunadamente, Israel no reconocerá todos los procedimientos de registro de la tierra palestinos, porque no considera que la Autoridad Nacional Palestina tenga soberanía en este área, y se ha dado a sí mismo la autoridad para llevar a cabo esta colonización de tierras", ha añadido Isaac.
"Los procedimientos de liquidación de títulos son actos propios de una soberanía permanente, ya que crean y determinan derechos absolutos a perpetuidad. Por lo tanto, un régimen de ocupación, que es temporal por definición, debe abstenerse de realizar actos que caracterizan a un régimen permanente", señala la ONG israelí Yesh Din.
Paz Ahora, otra ONG israelí, ha afirmado que la medida puede generar un "despojo masivo" para los palestinos de sus tierras, además de un proceso de anexión y aplicación de la soberanía israelí en estos territorios ocupados, informa Efe.
La ONG ha advertido de que Israel, como potencia ocupante, "no es una parte neutral que pueda adjudicar justamente las demandas de tierra y, bajo condiciones de ocupación, el registro de tierras no se puede llevar a cabo con libertad".
Que estas tierras pasen a estar registradas como terreno estatal de Israel o bajo nombres de ciudadanos israelíes, añade, "llevará a complicaciones legales y costes inmensos cuando se llegue a un (hipotético) acuerdo político de dos Estados", ha añadido la ONG.