Nueve borrascas y muchos récords: características de un episodio inusual de tiempo extremo
- El mes de enero ha sido el más lluvioso desde que hay registros, también el menos soleado desde 1996
- La dinámica atmosférica ha favorecido la llegada continua de frentes muy activos desde finales de diciembre
Con la configuración atmosférica actual podemos dar por finalizado el tren de borrascas que desde principios de año nos ha estado afectando, provocando precipitaciones muy abundantes en gran parte de la península Ibérica. Por fin, un potente anticiclón se ubicará sobre las Azores bloqueando el camino de las borrascas, normalizando la situación.
El tiempo: isobaras del 14 de febrero RTVE
Desde finales de diciembre hasta mediados de febrero, la dinámica atmosférica ha favorecido la llegada continuada de frentes muy activos que, de forma repetitiva, han castigado a gran parte de la cuenca atlántica peninsular.
Varias características determinan lo inusual del episodio de tiempo extremo que hemos vivido. Por un lado, la cantidad de agua que dejaban los frentes, más activos de lo normal. Por otro lado, la persistencia de la situación. Durante más de 40 días ha estado abierta la puerta a estas perturbaciones atlánticas.
Corriente en chorro cirulando más al sur de lo que es habitual RTVE
Esto ha provocado acumulaciones de precipitación récord. No tanto en acumulaciones diarias como en acumulaciones semanales y mensuales. Es decir, lo extraordinario no es que lloviera mucho un día, sino la persistencia de lluvias durante semanas.
El enero más lluvioso de la historia
Según Aemet, enero de 2026 ha sido el enero más lluvioso desde que se tienen registros. Esta cantidad de agua ha llenado los embalses y ha saturado el suelo de gran parte del país. Como referencia, la subida del nivel de los embalses en las últimas semanas ha sido extraordinaria, nunca antes había aumentado tanto en 15 días.
La saturación del suelo tras las ingentes lluvias tiene el mejor ejemplo en Grazalema. La población se anegó tanto por la lluvia caída como por el agua que sobresalía de los acuíferos, ya llenados por tanta precipitación. La estación de Aemet en Grazalema ha batido todos sus récords: el de precipitación acumulada en 24h (581 l/m2 el 4 de febrero), el de lluvia acumulada en enero (1295 l/m2) o el acumulado en 43 días ( más de 2700 l/m2), que es más de lo que suele llover allí en un año.
En este episodio de lluvias continuadas, más de 400 municipios de España han superado los 500 l/m2 desde principios de año.
La persistencia de esta situación provocó que en localidades de la provincia de A Coruña hayan sufrido 38 días seguidos lloviendo. En Extremadura, la racha de días seguidos lloviendo llegó hasta los 23 días (Mérida o Almendralejo). En Andalucía hasta los 22 (Córdoba AP) o los 17 en poblaciones madrileñas como Colmenar Viejo o Alpedrete.
Las borrascas de alto impacto, desde Francis hasta Oriona, que nos han afectado también, han tenido características especiales. Muchas de ellas se originaron en zonas tropicales y ‘bebieron' de un río atmosférico que nos unía con dichas regiones, por lo que adquirieron características de la zona. Atmósferas cálidas y muy húmedas que generaban nubosidad con gran contenido acuoso que favorecía estas precipitaciones tan abundantes.
El mes con menos sol en 30 años
Otra curiosidad asociada a este tren de borrascas y frentes es que durante estas semanas la nubosidad ha sido tan extensa y persistente sobre la Península que ha sido el mes de enero con menos horas de sol desde 1996.
Gráfico del alza de la reserva de nieve RTVE
Tras el paso de Oriana, el riesgo meteorológico disminuirá respecto a estas semanas pasadas, pero el hidrológico se mantendrá alto. Y es que este tren de borrascas también ha dejado un manto de nieve excepcional en nuestros sistemas montañosos que en algunos casos, como el de Sierra Nevada, multiplica por seis la reserva habitual para esta época del año. Es por ello por lo que el deshielo acelerado por el aumento de las temperaturas de los últimos días, sumado con las lluvias, provocan que numerosos ríos de nuestras principales cuencas sigan en nivel 3 de emergencia.