30 años de la epidemia de opioides desencadenada en Estados Unidos por la industria farmacéutica
- La investigación revela una red de corrupción formada por farmacéuticas, la Agencia responsable de los medicamentos y varios médicos
- “El cártel del dolor” se preestrena a las 20 horas en RTVE Play y a las 23:50 horas en Documentos TV, en La 2 de TVE
La investigación que Documentos TV emite esta semana revela la epidemia de opioides en la que está sumergida Estados Unidos desde hace tres décadas. Es la historia del desastre sanitario causado por la fabricación, venta y consumo de potentes fármacos a base de opio utilizados como analgésicos que supusieron la adicción y muerte de cientos de miles de estadounidenses. Una historia real que difumina la frontera entre la industria farmacéutica y las redes criminales y que hoy continúa con el fentanilo controlado por los narcos mexicanos.
Purdue Pharma y los Sackler
En los años 90 del siglo pasado, Purdue Pharma era una multinacional farmacéutica liderada por una de las familias más ricas del mundo y respetadas de Estados Unidos, los Sackler. Se trataba de unos auténticos filántropos que donaban millones de dólares a museos y universidades. Hace treinta años, Richard Sackler dirigía la farmacéutica y lanzaba, a gran escala, al mercado estadounidense, un potente analgésico llamado OxyContin. Era un fármaco de la familia de los opioides que se prescribía a menudo para enfermedades graves como el cáncer.
En ese momento, su comercialización estaba aprobada por la FDA, la institución estadounidense responsable de la supervisión de alimentos y medicamentos. Apoyándose en esta ventaja, Purdue vio la puerta abierta para impulsar su fármaco. Y qué mejor que “motivar” a los médicos para que lo recetaran masivamente para dolores menores. El laboratorio gastó un abultado presupuesto para que sus comerciales convencieran a los médicos de las bondades de ese opioide. “Nos dijeron que el OxiContin no era muy adictivo, así que empezamos a recetarlo”, recuerda el médico de familia Jacques Pouymayou.
“Mintieron a la gente y fomentaron la adicción“
Pero el resultado fue bien distinto. En poco tiempo, pacientes como Rocco, hoy drogadicto, necesitaban sus opiáceos para poder vivir. “Mintieron a la gente y fomentaron la adicción”, relata a duras penas. La investigación revela que Purdue Pharma había puesto en el mercado como analgésico un potente y peligroso opioide que provocaba una enorme adicción. “Me he encontrado con pacientes, a los que receté esos medicamentos, que sufrieron una sobredosis y murieron”, confiesa el médico Louis Ortenzio. “Mentíamos a los médicos sin saber que les estábamos mintiendo”, revela el comercial de Purdue Pharma en los años 90, Steve May.
“Me he encontrado con pacientes, a los que receté esos medicamentos, que sufrieron una sobredosis y murieron“
La cuenta de beneficio de la farmacéutica subió como la espuma a costa de la adicción y las vidas de muchos estadounidenses.
Imagen de familiares de víctimas por OxyContin reclaman justicia © Premières Lignes Television
Una trama bien tejida
En 2006, dos jóvenes fiscales empezaron a reunir pruebas contra Purdue Pharma. El informe enumeraba las irregularidades de los Sackler en relación a su laboratorio y al medicamento OxyContin. Descubrieron la corrupción del funcionario de la FDA, Curtis Wright, que autorizó la comercialización de esta molécula en 1995 y que, tres años después, se incorporó a la dirección de Purdue Pharma. También pudieron medir la agresiva política de los comerciales encargados de vender este medicamento a médicos corruptos, que recetaban este opioide en masa como un inofensivo analgésico.
“Parecían muy responsables, pero eran unos malditos mentirosos, sabían que la gente estaba muriendo por culpa de su medicamento“
El informe fue enviado a Paul Pelletier, un alto funcionario del Departamento de Justicia, que decidió demandar a los Sackler. “Parecían muy responsables, pero eran unos malditos mentirosos, sabían que la gente estaba muriendo por culpa de su medicamento”, recuerda Pelletier. Sorprendentemente, la demanda quedó bloqueada y se llegó a un acuerdo extrajudicial con el laboratorio que, simplemente, pagó una multa de 650 millones de dólares. “Sabíamos que nos enfrentábamos a intereses muy poderosos”, recuerda Maura Healy, hoy fiscal de Massachusetts y una de los dos jóvenes fiscales que recogieron las pruebas contra Purdue y los Sackler.
Del Oxicontin al fentanilo
El éxito de los Sackler inspiró a la competencia. En 2012, una farmacéutica llamada Insys Therapeutics producía un medicamento llamado Subsys. Es un fármaco cuyo componente activo es el fentanilo, un opioide cincuenta veces más adictivo que la heroína.
Cadena de producción en la fabricación de comprimidos de fentanilo © Première Lignes Television
Igual que años antes había hecho Purdue, la farmacéutica utilizó los mismos métodos mafiosos para la promoción y distribución del medicamento. “Nuestro objetivo era meter dinero en el bolsillo de los médicos para poder influir en ellos y que prescribieran más el medicamento”, confiesa sin arrepentimiento el que fuera vicepresidente del laboratorio Insys, Alec Burkaloff.
“Nuestro objetivo era meter dinero en el bolsillo de los médicos para poder influir en ellos y que prescribieran más el medicamento“
A la sombra de esta bomba analgésica, vendida legal y masivamente en Estados Unidos, empiezan a aparecer las llamadas clínicas del dolor, donde se prescriben y se distribuye el fentanilo, a demanda del paciente.
Desde 2012, miles de dependientes al fentanilo acudían a estas clínicas del dolor a conseguir las dosis que necesitaban para vivir © Première Lignes Television
“Los adictos te hacen ganar mucho dinero”, asegura sin pudor Chris George. “Dirigí la clínica del dolor más grande del mundo en Florida, lo que provocó la epidemia de opioides”, explica después de haber pasado por la cárcel.
“Los adictos te hacen ganar mucho dinero“
La investigación revela cómo del OxyContin de hace tres décadas se ha pasado al fentanilo. Hoy, Estados Unidos se enfrenta a una crisis sanitaria sin precedentes agudizada por los cárteles mexicanos que han entendido que pueden ganar mucho dinero con el fentanilo, falsificando pastillas de la industria farmacéutica estadounidense y que están dejando miles y miles de muertos y de zombis andantes por las calles de las ciudades de Estados Unidos y Canadá.
Un miembro del narco mexicano fabrica fentanilo © Premières Lignes Television
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