Causas y consecuencias del sinhogarismo en el colectivo LGTBIQ+
- Los discursos de odio en la sociedad calan en las familias y los hogares se convierten en espacios inseguros
- Asociaciones de acogida tratan de evitar que las personas más vulnerables duerman en la calle
Tener un techo pero en condiciones precarias, sobrevivir en infraviviendas, en alojamientos temporales, en casas de acogida o incluso en la calle. No tener un hogar al que volver. Una de cada tres personas LGTBIQ+ (36%) vive o ha vivido este tipo de situación a lo largo de su vida, según el último informe socioeconómico de la Federación Estatal LGTBI+ (Felgtbi+), que además alerta de que el sinhogarismo en el colectivo va en aumento.
Detrás de este problema social hay varias causas, como la discriminación por la orientación sexual o la identidad de género que expulsa directa o indirectamente a las personas LGTBIQ+ de su propio hogar. “Nos han llamado personas denunciando ser prácticamente prisioneros de su familia. Un menor que estaba esperando cumplir los 18 años para poder escapar de su casa porque no aguantaba la situación a la que estaba siendo sometido”, cuenta Emeterio Lorente, cofundador de la Fundación Eddy, una entidad que acoge a jóvenes de entre 18 y 30 años en situación de sinhogarismo. “Y esto está ocurriendo en España, donde creemos que hemos avanzado tanto”, lamenta.
LGTBIfobia dentro y fuera del hogar
Desde Felgtbi+ advierten que la LGTBIfobia en los hogares no son casos aislados, sino que se deben a discursos de odio contra el colectivo, amplificados en la calle, en las redes sociales y por partidos políticos de ultraderecha que señalan directamente a las personas LGTBIQ+. “Nos colocan como una amenaza, como un colectivo privilegiado al que no hay que dotar de derechos porque ya los tiene. Todos esos discursos calan en las familias, acaban provocando rechazo y expulsándonos de los hogares y exponiéndonos a más violencia”, denuncia Paula Iglesias, presidenta de la Felgtbi+.
Precisamente el Tribunal Supremo confirmaba el pasado 29 de diciembre las condenas impuestas a los tres autores de la brutal paliza que acabó con la vida de Samuel Luiz en 2021 en A Coruña, rechazando los recursos de absolución de los condenados. Los magistrados ratifican que fue un crimen homófobo y aplican la agravante de discriminación por motivo de orientación sexual a uno de los acusados, Diego Montaña, quien agredió al joven al grito de “maricón”.
“Que el Tribunal Supremo reconozca y nombre de forma expresa la motivación de odio es un paso imprescindible. Asesinar al grito de ‘maricón’ no es una circunstancia anecdótica ni una forma de hablar, es la verbalización de un odio que mata”, señala Iglesias. “Reivindicamos un Pacto de Estado contra los discursos de odio hacia los grupos más vulnerables, es una herramienta para salvar vidas”, añade.
Las consecuencias del sinhogarismo
La misión de la Fundación Eddy es evitar que las personas LGTBIQ+ duerman en la calle. Como explica la trabajadora social de la entidad, Paula Avilés, “la calle es un lugar muy hostil para mujeres y personas LGTBI, por eso muchas de ellas no llegan a esa situación, lo evitan, si pueden, durmiendo en casa de un amigo o rotando de un sitio a otro, pero no siempre es posible”. Lorente añade que, si la situación se agrava, pueden acabar “siendo carne de proxenetas”.
Que una persona no duerma a la intemperie no quiere decir que se haya resuelto su problema habitacional. Vivir en condiciones precarias, en infraviviendas o en alojamientos temporales se conoce como exclusión residencial, un sinhogarismo oculto que en España afecta en total a más de ocho millones y medio de personas, según el Observatorio del Alquiler.
El sinhogarismo deja secuelas físicas y emocionales, como explica Iglesias, “no solo por la exposición a la violencia de vivir en la calle, sino también por la discriminación y el odio”. Por ello, es necesario trabajar en todas las líneas posibles para reducir este problema.
Según el mismo informe de la Felgtbi+, el desempleo en la comunidad LGTBIQ+ (12,20%), superior a la de la población en general (10.45%) y que afecta especialmente a las personas trans y no binarias, es otra de las causas que impiden el acceso a un hogar digno y seguro.
Desde Felgtbi+ piden el cumplimiento de la legislación LGTBIQ+ aprobada en España, como la Ley 4/2023 para la igualdad real y efectiva de las personas trans y la garantía de los derechos de las personas LGTBI y el Real Decreto 1026/2024 que obliga a las empresas de más de 50 trabajadores a adoptar medidas para asegurar la igualdad y la no discriminación de personas LGTBI en el empleo. “Medidas que nos permitan empleos con los que podamos salir de situaciones en el hogar que igual no son tan amables y tener vidas independientes y dignas”, concluye Iglesias.